Capítulo 37: El mejor de tres: Prófugo


–Los exámenes salieron bien-. Explicaba el doctor Hamura a Kushina y a Menma, quienes se encontraban reunidos a las afueras de la habitación de Naruto. –Y como les había comentado anteriormente, si ustedes están de acuerdo, mañana a las nueve entrará a pabellón…-.

–Claro, claro-. Kushina interrumpió deseosa porque ya operarán a su hijo.

–De acuerdo, en ese caso tienen que despedirse de él ahora pues no lo verán hasta mañana en la tarde, incluso dependiendo de cómo salga todo puede ser que lo vean pasado mañana-.

–Estará bien ¿verdad doctor?-.

–Si todo sale como esperamos, sí, es una operación delicada como ya les expliqué pero en este momento es más segura una operación que dejarlo así, si no se opera no les aseguro que tenga una vida normal. El accidente como les dije sólo dejó a la luz este problema pero es algo que se viene arrastrando desde hace mucho tiempo incluso si Naruto no hubiese tenido este accidente el probablemente a estas alturas debería estar muerto-.

–Saldrá bien, yo estoy segura-. Dijo Kushina angustiada. Menma tomo su mano ofreciéndole serenidad y confianza.

–Si ustedes creen en algo, hagan fuerza con nosotros, cadenas de oración, envío de buenas vibras, energía positiva lo que sea que les ayude a sentirse bien y seguros que esto saldrá como debe ser-.

–Por supuesto doctor-.

–Bueno, los dejo para que estén un rato con él. Les reitero que debe estar lo más tranquilo posible-.

–No se preocupe doctor y gracias-.

Kushina y Menma entraron al cuarto de Naruto, tenía los ojos cerrados, ellos pensaron que dormía pero nada más sentirlos dentro de la habitación él abrió sus ojos y los miró.

– ¿Qué-d-di-jo-el-m-mé-di-co?-. Preguntó Naruto con cada vez más dificultad para hablar.

–Mañana te operan, a las nueve entrarás al quirófano, nosotros estaremos contigo pero no creo que podamos verte-.

– ¿Sa-k-ku-ra?-. Kushina bajó la mirada, no podía pedirle a Sakura que estuviera allí con su hijo después de todo lo que hizo.

–No puede venir pero de seguro ella mañana estará aquí-.

–N-no…-.

–Tranquilo, ella no pudo venir hoy pero mañana dijo que vendría, tal vez hasta llegue en un rato más, si te alcanza-.

–E-lla-es-ta-con-él-.

–Hijo no te angusties por favor, esto no te hace nada bien-.

Naruto guardó silencio, sabía que Sakura no estaba allí porque no quería, al fin y al cabo él la dejó, la maltrató y dudó de ella.

¿Por qué estaría con él ahora acompañándolo?

Él no lo hizo cuando ella lo necesitó. Esto tenía que pasar, desde niño, sufrió dolores de cabeza y esos malditos sueños donde se veía él en esta situación, sin poder moverse ni hablar. Sentía que todo su cuerpo se paralizaba y despertaba angustiado, adolorido, incluso y ahora parecía una pesadilla pero era real. No podía moverse ni hablar, apenas sí se daba a entender y lo hacía con mucha dificultad cosa que lo frustraba de sobremanera, él siempre tan orgulloso, siempre tan autosuficiente y ahora…

–Hijo no te angusties, el doctor dijo que todo saldría bien-.

Naruto asintió con la cabeza, el doctor habló con él explicándole la operación y sus posibilidades así que esas palabras lo habían dejado más tranquilo y confiado pero eso no significaba que creyera que todo saldría bien, al contrario sentía que merecía morir. Sin Sakura ya no tenía sentido su vida.

–Sasuke está aquí-. Le dijo Nagato entrando al cuarto. Naruto se puso nervioso, molesto.

–Mi hijo tiene que estar tranquilo, no puede recibir emociones fuertes, mañana lo operan y…-.

–Sasuke necesita hablar con Naruto, todo estará bien Kushina-. Ella miró a su hijo que hizo un gesto afirmativo. Nagato salió brevemente y volvió a entrar, seguido por Sasuke.

–Hola Naruto-. Saludó sin ninguna expresión en su rostro y Naruto respondió sólo con un gesto. –Sakura hubiese querido venir pero no pudo, ella está en casa con mi mamá, hay un pequeño problema, me pidió que la disculparas-.

–Mi-mi-en-tes-.

–No ¿Por qué habría de hacerlo? ¿Crees que para mí es agradable estar aquí, diciéndote esto?-.

–Sa-ku-ra-.

–Ella está bien. Debe estar protegida, Naruto y este no es el mejor lugar como para que ella este aquí en estos momentos, este lugar no es seguro para ella-. Le dijo sinceramente. Naruto asintió con la cabeza, comprendiendo.

–Me voy. Que salga todo bien mañana, le daré saludos a Sakura de tu parte y en cuanto pueda vendrá a visitarte. Cuando sea seguro-.

–Gra-ci-as-.

–No te preocupes. Adiós-. Se despidió de modo general y salió del cuarto.

Sakura no sabía nada, suficiente era con tener que enterarse que su padre estaba vivo para encima contarle que Naruto sería operado en una cirugía compleja y peligrosa de la cual todos sabían que había muy pocas posibilidades de salir vivo.

–Sasuke-. Menma salió detrás de él alcanzándolo en el ascensor.

–Dime-.

– ¿Han sabido algo?-.

– ¿Nagato no les dijo?-.

–No ¿Qué tenía que decirnos?-.

–Mira Menma, sé que ustedes están en este momento con el problema de tu hermano así que será mejor que una vez que él salga de la operación y todo vuelva relativamente a la normalidad se enteren de lo que está sucediendo. Ahora no es momento para decirles…-.

–Ya saben quién fue-.

–No pienses en eso Menma, no ahora-. Contestó presionando el botón del ascensor.

–Sasuke, yo necesito saber cómo va todo, quién es el asesino…-.

–Menma, hablaremos después de esto y sino puedes habla con Nagato. Yo no quiero hablar de eso ahora-.

– ¿Tan malo es?-. Sasuke lo miró, no se atrevía a decirle a él el nombre de uno de los posibles asesinos, el que provocó en Minato el paro cardíaco.

–Menma, vuelve con tu hermano, con tu madre; ellos te necesitan en este momento. Esto se va a resolver sí, así que tú no te preocupes-.

–Tienes razón-. Menma bajó la cabeza.

–Menma -. Sasuke puso su mano en su hombro. –Quédate tranquilo, todo va a salir bien, tiene que salir bien-.

–Gracias. Adiós-.

–Adiós-. Sasuke iba a subirse al ascensor cuando detuvo las puertas, se volvió a Menma extrañado. – ¿Y Sai?-.

–Él y yo ya no estamos juntos-.

–Lo siento-. Se disculpó Sasuke.

–No te disculpes, entre Sai y yo las cosas ya no iban bien, es mejor así-.

–Eso es cierto-. Contestó distraído con una leve sonrisa. –Es mejor así-.

Sasuke entro al ascensor desapareciendo de la vista de Nagato que se quedó mirándolo dedicándole unas últimas palabras que sonaron extrañas, Sasuke sacudió su cabeza y apartó esas paranoias de su mente.

– ¿Qué pasó con Sakura?-. Pregunto Akari.

Para estos momentos Sasuke ya se encontraba en su casa, necesitaba dormir, estaba cansado pero ahí lo esperaba ella preocupada por la partida tan abrupta de Sakura.

–Nada-.

–Vamos Sasuke. Vino la señora Kushina a hablar con ella y de pronto Sakura ¿Se va de la casa?-.

–Ella no se fue, yo la eché-.

– ¿Qué?-.

–Eso Akari lo que escuchaste, le pedí que se fuera de esta casa-.

– ¿Por qué hiciste eso?-.

–Porque ya no quiero estar con ella-.

–Eso es mentira-.

–No, no lo es yo la eché de esta casa-.

–Sasuke…-. Akari se sorprendió. – ¿Por qué hiciste eso?-.

–Estará mejor sin mí, además yo no consigo olvidarme de Karin y eso sería hacerle daño a Sakura; si sigo con ella mientras recuerdo cada día y cada noche a mi esposa-.

–No es cierto. Te conozco, algo me estás ocultando-.

–Sabes que a ti no podría engañarte pero no quiero hablar ahora, por favor-.

–Ella te dejó ¿cierto?-.

–No. No. No fue ella-.

– ¿Entonces? No entiendo-.

–No hay nada que entender Akari. Voy a acostarme, estoy cansado-.

Akari se quedó mirándolo, él nunca se comportaba así al contrario, siempre era amable, excepto cuando Karin murió, en ese momento todo cambio, todo fue distinto así como ahora, Sasuke se había vuelto de nuevo distante y serio.

¿Qué pudo pasar para que él estuviera nuevamente así, para que echara a Sakura de su casa y de su vida?

Una idea se le cruzó por su mente pero la desechó de inmediato, era algo imposible, definitivamente imposible, él no podía saber, no había forma que lo supiera.

En otro lado. Nagato miraba por la ventana de su despacho, había pruebas, sospechosos, pensó en los tres sospechosos. De algún modo, los tres estuvieron implicados en la muerte de Minato. Los tres intentaron que Sakura pareciera culpable y casi lo lograron pero al no haberlo conseguido uno atentó contra Naruto cortando los frenos de su automóvil, si hubiese ido a más velocidad él hubiera muerto en el accidente mientras que el otro o el mismo atentó contra el crucero donde viajaba Sakura con sus padres.

Se acercó a su escritorio y tomó la declaración jurada de Kizashi, la leyó y volvió a leerla una y otra vez pensando en todas aquellas palabras. Finalmente después de haber recobrado parcialmente la memoria, Sai trajo a Kizashi de Europa con la excusa que aquí podría recordar mejor pero sólo lo trajo para encerrarse en un departamento que compró haciéndose pasar por Minato ayudado por Shion quien se hizo pasar por Sakura y una noche, hace alrededor de dos meses lo llevó a ver a su viejo amigo que según le dijo Sai estaba listo para volver a verlo pero no lo estaba. Nada más de verlo, Minato se desplomó en el suelo muriendo en el lugar.

De eso no se supo nada más porque inmediatamente Sai lo sacó de allí, nadie debía de verlo y una vez logrado el propósito Kizashi sería enviado de vuelta a Europa a pasar el resto de su vida recluido en el centro psicológico del que lo sacaron.

–Sai-.

Quién se lo hubiera imaginado. Cerró los ojos. Estaba cansado pero debía preparar el caso. ¿Qué preguntar? ¿Cómo preguntar? Necesitaba encontrar las respuestas.

Aunque con Sai, el caso era claro. El padre de Sakura tuvo una aventura con una mujer y cuando esta quedó embarazada, la echó de su vida y la dejó en la calle, su familia no la apoyó por tratarse de un hombre casado.

¿Qué clase de cosas vio y vivió para odiar a Sakura de la forma en que lo hacía?

Y Minato.

¿Qué tenía que ver Minato en todo esto?

Según Kushina, Sakura vio en Minato el sustituto de Kizashi en la vida de ella, para él seguía siendo la niña mimada que lo tenía todo, sin darse cuenta que ella tampoco era feliz.

La segunda sospechosa, Shion, de ella no hay nada más que decir, odia a Sakura por lo que representa en la vida de Naruto, para Shion, Sakura es una ladrona de hombres, si no fuera así, Naruto se hubiese fijado en ella y ahora estarían juntos aunque por culpa del maldito testamento ahora la familia Uzumaki no la quería volver a ver.

Y la tercera y última implicada en el asunto era Akari, quien era la confidente y amiga de Mikoto y quien vio toda la relación suscitada entre Minato y ella, Akari sentía un inmenso afecto por su amiga pero no pudo evitar enamorarse secretamente de Minato y si bien era cierto ella no traicionaría a su amiga pero su amor obsesivo fue más fuerte, ella lo quería para él y después de aquella separación ella entraría en la vida de Minato pero sus planes no funcionaron porque él no podía verla más allá que la amiga de su amada; fue quizá por esa razón que gracias al rechazo de Minato, Akari ya sea por celos, envidia, odio o rencor se vio en la necesidad de eliminar al único hombre que amo pero desistió por algún motivo, posiblemente se debió al embarazo de Mikoto tiempo después, ciertamente luego de esto ella esta se enamoró de los hijos de ella, olvidándose de todo y continuando como las cosas deberían de ser pero cuando reapareció Minato en sus vidas todo cambió, aquel ideal, aquella venganza se tornó más poderosa con todo lo acontecido envolviéndola de nuevo en un pasado frustrado, así que, finalmente decidió que es mejor aplicar la frase más tarde que nunca.

Entonces ¿Por qué culpar a Sakura?

La razón era simple, era porque ella era la única que estaba lo suficientemente cerca de Minato para hacer creer en su culpa a la vez que estaba sola en el mundo y si desaparecía, nadie más sufriría. Pero no contaba con que Sasuke se enamorara de ella, por eso no mostró el resto de las pruebas que suponían apuntaban a Sakura. No podía hacerle ese daño a Sasuke aunque si Sakura lo hacía sufrir, su fin sería peor que el de Minato.

De pronto el celular interrumpió los pensamientos de Nagato, dejó a un lado los documentos y atendió la llamada.

–Nagato-. Sasuke estaba al otro lado de la línea.

–Sasuke, estaba revisando los documentos que tenemos. Hay que armar el caso para iniciar nuevamente el juicio-.

–Precisamente te llamaba para eso, quiero-. Hubo un silencio incómodo. –Necesito, que esto acabe pronto, Sakura está en casa de mi madre, ella está muy mal, no me atreví a decirle que Akari…-.

–No debe ser fácil ¿Vio a Kizashi?-.

–Hablé con ella hace un rato, estaban conversando-.

–Bien, ojala se arregle todo entre ellos-.

–No sé, han pasado muchas cosas-.

–No te preocupes. Por cierto Sasuke gracias por ir a ver a Naruto en nombre de Sakura-.

–No fue nada, si hubiera sabido que era seguro la hubiese llevado conmigo pero con lo que ha pasado tengo miedo Nagato, ahora sabemos que Sai la odia-.

–Sí-. Guardó silencio un momento. –No entiendo cómo nos engañó a todos, incluso la defendió en el juicio ¿Quién podría dudar de él? Lleva demasiado odio dentro-.

–Yo lo siento por Menma. Él no se lo merece-.

–Kushina me contó que ya no están juntos. Menma lo dejó, no estaban bien y él conoció a otra persona, aunque Sai no se quedó, al parecer la relación no le importaba demasiado porque está saliendo con una compañera de su trabajo-.

– ¿Chica?-.

–Al parecer, su relación con Menma sólo era una mentira para acercarse a Minato y de esa forma, llegar a Sakura-.

–Que retorcido….-.

–Está enfermo, su vida no fue fácil y guardó demasiado rencor al grado de planear todo con calma y llevarlo a cabo de una manera cruel y despiadada-.

–Sakura no tuvo nada que ver en lo que hizo su padre, era una niña, Sai y ella tienen casi la misma edad-.

–Lo sé, pero él no entendió las cosas así-.

– ¿Sabes si ya lo arrestaron?-. Sasuke suspiro a través de la línea.

–No, está prófugo-.


...