Motivados por las palabras del Rey, el ejército, así como muchos ciudadanos se preparaban para la batalla, afilando espadas y empacando sus cosas.
"Defiendan a su reino, demuestren que aquí no hay ningún cobarde, estaremos a salvo hasta que tengamos las cabezas de esos monstruos como trofeo de victoria"
El Rey sonreía maliciosamente, al ver la respuesta de la gente. Observa como afilan sus espadas y preparan sus monturas.
"Excelente", dice el Rey Dark a Aksel "Vamos, tenemos mucho que hacer antes partir"
"¿A qué se refiere Majestad?"
"Si esa reina es tan poderosa como dices, entonces necesitaremos ayuda extra ya que la magia se vence con magia"
"¿Qué quiere decir excelencia?"
"Sígueme y lo verás"
Ambos hombres se internan en el bosque y se dirigen a una cueva.
"Gulp" Dice Aksel tragando saliva.
"¿Está seguro de lo que hace Señor?"
"Lo que hacemos" Dice el monarca obligándolo a entrar a la cueva.
Dentro hay un hombre, una especie de chaman que prepara una pócima en un caldero.
"Oh majestad, sabía que vendría"
"Usted ¿Sabía que vendríamos?"
"Claro que lo sabía" Dice el Rey "Es un brujo muy poderoso"
"Y sé mucho más, sé que quiere acabar con la famosa reina de las nieves y su hijo para tomar su reino y ha venido por mi ayuda para lograrlo ¿No es así?"
"Exacto, dice el Rey, ¿Podrás hacerlo?"
"Claro excelencia, ya tengo listo lo que necesita, aquí tiene estos báculos mágicos"
"¿Báculos mágicos? Parecen unos simples báculos comunes y corrientes" Dice incrédulo Aksel.
"Pero la apariencias pueden engañar, estos báculos poseen una gran magia negra que les ayudará a lograr su victoria"
Los hombres toman los báculos recompensan al brujo por sus servicios y abandonan la cueva para volver al palacio, unos días después todo está listo para el ataque.
"Majestad" Dice un sirviente "Les comunicamos la situación a nuestros aliados y han aceptado ayudarnos, se nos unirán más adelante"
"Excelente" Dice el rey frotando sus manos.
"Majestad" Llama otro sirviente "Un hombre quiere verlo, dice que también quiere participar, incluso trae algunos soldados, además dice que conoce personalmente a la reina y que estuvo presente durante el invierno eterno hace 6 años"
"Hazlo pasar"
"Majestad, dice el mayordomo anunciando al visitante "El duque de Wesoldonio"
"¡Weselton!" Protesta el duque "Duque de Weselton, Majestad, como uno de sus nuevos socios capitalistas, además de tener experiencia al tratar con esos monstruos, quisiera me considere digno de acompañarlo en su misión"
"¿Qué planea usted obtener de esto?"
"Venganza, y para serle sincero, he querido explotar los recursos de ese reino desde hace años, y esta es mi gran oportunidad, además de que conozco la zona y las debilidades de nuestros enemigos"
"Vamos a ver, la confianza es fácil de romper pero lleva años conseguirla, veré si usted es digno de mi confianza, dígame entonces ¿Cuáles son las debilidades de la familia real?"
"Su debilidad es el amor"
"¿Amor?"
"Sí, el amor que se tienen mutuamente, el amor por su reino"
"Excelente"
Mientras en Arendelle ajenos a estos malignos planes en su contra las cosas han transcurrido tranquilamente, hasta que pasados unos días, dos hombres cabalgan a toda prisa al palacio y piden una audiencia urgente con la reina. Los hombres están heridos, pero aun así quieren hablar con su soberana primero y luego ser atendidos.
"Dios mío, pero ¿Qué les pasó caballeros?" pregunta preocupada la platinada luego de ver el estado en el que llegan a su presencia
"Somos comerciantes majestad, recientemente habíamos hecho negocios con reinos vecinos y salíamos de Arendelle constantemente para vender nuestras mercancías" dice uno de ellos
"Normalmente tanto la salida como el regreso eran tranquilas, pero hoy, veníamos cerca de la frontera cuando fuimos emboscados y atacados por un grupo de hombres a caballo" agrega el otro
"Nos hicieron prisioneros pero escapamos durante la noche"
"Pero escuchamos que son una avanzada del reino de Dinamarca y Noruega y que muy pronto llegará todo el ejército a nuestras tierras"
"De milagro logramos escapar con vida y venimos rápido para avisarle a su excelencia lo que se avecina"
"Y yo se los agradezco mucho, me reuniré con mi consejo de inmediato para tomar este asunto en nuestras manos. Ustedes mientras vayan con el médico para que los revise"
"Con su permiso majestad"
Los hombres salen dejando a Elsa muy mortificada, pronto todo el consejo se reúne para buscar una solución a sus problemas.
"Es un ejército muy poderoso, solo nos espera la muerte una vez que lleguen"
"Y no podemos escapar, pues tienen las fronteras y de seguro las costas vigiladas"
"Quizás sea hora de que usemos nuestra arma secretísima" interrumpe la princesa Anna
"¿Cuál arma secretísima?"
"Los poderes de mi hermana"
A todos los presentes les parece muy buena idea y esa misma tarde la reina se prepara para la defensa de su hogar.
"Sólo espero que esto resulte" dice Elsa tragando saliva
Y pone su pie sobre el agua causando que todo el fiordo se congele igual que aquella vez en que trajo el invierno eterno a su reino.
Luego usando su magia nuevamente crea varios muñecos de nieve gigantes y los manda a las fronteras para que no dejen pasar al enemigo.
Esa noche se anuncia toque de queda en casa hasta nuevo aviso y todos los ciudadanos de Arendelle se encierran, incluyendo a la familia real, las puertas del Castillo se cierran nuevamente.
"Mami, tengo miedo, todos andan muy preocupados y no sé por qué" Dijo Andy acercándose al balcón donde la reina mira hacia el horizonte y tomando su mano.
"Lo sé Andy, mamá también tiene miedo"
"¿Qué está pasando?"
"¿Recuerdas que hablamos sobre la gente que se va al cielo para no regresar jamás?"
"Sí, ¿te vas a ir al cielo y me vas a dejar solito?" preguntó el niño angustiado.
"Es precisamente lo que queremos evitar todos Andy, por eso cerramos la puerta y todos estamos encerrados, pero en caso de que algo me pase, quiero que sepas que tú siempre fuiste la mayor felicidad de mi vida"
"Si mami, lo sé, siempre lo he sabido, tú me lo das a entender constantemente" Dijo el niño sonriendo y abrazándola.
La reina carga a su hijo y los dos se acuestan a dormir, al principio la soberana tiene miedo, pero luego piensa que gracias a su magia todos están a salvo y se queda dormida.
Pero está muy equivocada, pues a la mañana siguiente se asoma por la ventana de su cuarto y descubre que el fiordo esta descongelado. Rápidamente sale del palacio y vuelve a poner su pie sobre el agua, nuevamente todo se congela, pero casi tan rápido como se congelo, se descongela.
"¿Qué está pasando? ¿Acaso mi magia me falla en un momento tan urgente como este?" Dijo la reina mirando sus manos.
Vuelve a congelar el mar, pero de nuevo se descongela, preocupada por esto reúne a su consejo nuevamente y les informa lo sucedido. Para asegurarse de la situación, envían unos hombres a caballo para que desde una distancia prudente investiguen cómo les va a los muñecos guardianes.
Al atardecer de ese día los hombres regresan con desalentadoras noticias.
"Los gigantes de nieve no están majestad, todos fueron derretidos"
"¿Qué vamos a hacer ahora Elsa? Vamos a morir, ya no hay esperanza, estamos indefensos ante estos malvados…" dice la princesa jaloneando a su hermana, pero antes de que pueda terminar de hablar una lluvia de cachetadas proporcionadas por su hermana la hacen reaccionar "Gracias, creo que me deje llevar por el momento"
"Solo nos queda pedir ayuda"
"¿Y a quién? Si todos nuestros vecinos nos tienen miedo por culpa mía"
"No se culpe por esto majestad, usted no tiene la culpa de tener esos poderes en su interior"
"Pero si no los tuviera nos hubiéramos evitado muchas cosas"
"Aun no estamos perdidos, hay tiempo para pedir ayuda al único reino que no le teme, Baybiron"
"No creo que sean de gran ayuda"
"Claro que sí, tienen un gran ejército y se han portado muy bien con usted y su familia"
"Creo que no tengo alternativa. Para esta misión enviare como mensajero a un hombre en cuya valentía y astucia confió nuestras vidas, Kristoff. Pero te advierto que la misión será peligrosa, si te descubriera el enemigo, los matarían a todos sin compasión alguna"
"Acepto la misión, y no te preocupes no te fallare"
La reina se dirige al salón y se detiene frente a la pintura de su padre.
"Oh papá debes estar muy decepcionado, yo les he fallado como hija y como reina, si no hubiera caído en los falsos amores de Aksel, nada de esto habría pasado, pero creo que ya debería acostumbrarme, todo lo malo que pasa es culpa mía, yo fui quien lastimó a Anna jugando, yo ocasioné el invierno eterno en Arendelle, casi mato a Anna cuando le congelé el corazón, permití que mi hijo sufriera por aceptar a Aksel y ahora Arendelle entero está condenado por mi culpa" Dijo la reina mientras sentaba en el suelo y abrazaba sus rodillas contra su pecho llorando amargamente de forma similar a cuando recibió la noticias de la muerte de sus padres.
Esa noche Kristoff se prepara para zarpar en un barco.
"Ten mucho cuidado amor" le dice la princesa a su esposo
"Oye, me la paso en las montañas escalando y peleando contra lobos, este trabajo es pan comido"
"¿Vas a volver pronto papi?"
"Claro, antes de que lo notes" dice besando en la frente a su hijita
"¿De nuevo soy el hombre de la casa?" pregunta feliz su sobrinito
"Claro, cuídalos bien a todos Andy"
"Nosotros mientras haremos lo que podamos para sobrevivir" dice la reina despidiéndose de su cuñado
"Ya me voy" le da un beso de despedida a su esposa "espero volver a tiempo y con buenas noticias"
El repartidor de hielo aborda el barco y sale a mar abierto, debe salir por la noche para no ser descubierto por la avanzada del enemigo que ya se encuentra en sus tierras.
Mientras su única esperanza viaja en barco, todos en Arendelle se preparan para defender su hogar, se reclutan a todos los hombres del reino en edad de ir a la guerra y a cada uno se le entrega una espada o un arco y flechas.
"No son suficientes, son muy pocos comparados con la cantidad de soldados que enfrentaremos" dice muy desilusionada la reina
"Esperemos que Baybiron acceda a ayudarnos"
"Si, claro, luego de que piensan que yo quise matar a su hija lo dudo mucho"
"No puedo creer lo que voy a decir, pero solo espero que Hans pueda hacer algo al respecto"
"¿Hans? Lo dudo mucho"
"Si ya cambio como dicen, lo más probable es que quiera ganarse tu perdón, además, si realmente siente cariño por Andy dudo mucho que lo vaya a dejar abandonado a su suerte"
"Esperemos que así sea"
Angustiosos días pasan en Arendelle y no hay señal del enemigo, pero tampoco de sus refuerzos, ahora a todos en el reino solo les queda esperar por un milagro.
Sin imaginar lo que sucede en Arendelle, ha pasado un tiempo de que la familia real de las islas del sur se hospeda en Baybiron y durante toda su estancia, los príncipes han molestado a su hermano menor hasta que se cansaron y por otro lado los reyes lo han ignorado casi por completo.
Cada día que pasa Hans marca una línea en la pared del establo, como si se tratara de un prisionero marcando los días transcurridos de su sentencia.
No pasa mucho para que la princesa Liv note la depresión de su esposo y cierto día, mientras se encontraba en el campo lejos del palacio decide hablar con él.
"Paseas mucho por estos rumbos desde que tu familia llego"
"Aquí puedo pensar tranquilamente, en casa hay mucha gente, además Citrón (Este es el nombre oficial del caballo de Hans) necesitaba salir a pastar"
"También desde que llegaron te he notado triste, acabado, como si sucediera algo terrible"
"Esta visita me tiene harto, mis hermanos no han hecho otra cosa más que fastidiarme y mis padres… me odian y no me quieren ni dirigir la palabra"
"No Hans, ellos te quieren mucho, de seguro es sólo un malentendido"
"Ojala así fuera, pero no, es por algo que yo hice"
"Oh Hans, parecían tan contentos contigo durante el baile de victoria y durante nuestra boda, yo pensé que ya todo era cosa del pasado"
"No todo" dice el príncipe mientras cepilla a su caballo para distraerse un momento
"Quizás yo pueda hacerlos entender que eres un buen hombre y que todos tus errores quedaron en el pasado"
"No del todo"
"¿Qué quieres decir?"
"Que muchas veces los viejos pecados proyectan grandes sombras"
Sin saber que contestar, la princesa sólo le da un abrazo mientras él sigue cepillando a su caballo con lágrimas en los ojos.
De regreso en casa Hans se encierra en su habitación tal y como la ha hecho cada día durante la estancia de sus padres y hermanos.
Al verlo subir todo cabizbajo y triste, Liv decide que ya fue suficiente y se dirige al cuarto de sus suegros para hablar con ellos.
"Hola querida, ¿acaso ya es hora alimentar a nuestra nieta?" dice la reina mientras sostiene en brazos a la bebita
"No vine por eso, quiero hablar con ustedes sobre Hans"
"¿Sobre qué exactamente?" pregunta el rey acercándose a ella
"Hans piensa que ustedes lo odian, ayúdenme a demostrarle que eso no es cierto"
"No lo odiamos linda, pero no nos tiene tampoco tan contentos" responde Ingrid
"Él ya pagó por todo lo que hizo, arriesgó su vida para salvarnos del ejército invasor, y nuevamente la arriesgó para salvarnos a la niña y a mí"
"Creo que nos perdimos esa parte, ¿quieres relatarnos lo que pasó?"
"Como ya sabrán la bebé y yo estuvimos en peligro de morir"
"Pero luego se salvaron milagrosamente"
"Exacto y ese milagro no hubiera sido posible de no ser por Hans, él viajo a Paris, liberó a unos gitanos prisioneros injustamente y peleó contra unos soldados él solo, gracias a su victoria, una anciana le entregó la pócima que nos salvó. ¿Lo ven? Su hijo no es malo, sólo cometió errores"
"Pero hay errores que cuestan más caros que otros" dijo el rey no muy convencido
"Nuestro hijo siempre ha sido muy valiente, de eso no hay duda alguna, pero no podemos evitar sentirnos tan decepcionados por él" agrega la reina
"¿Pero por qué? No entiendo ¿Qué fue lo que les hizo?"
"A nosotros no, a alguien ajeno a todo esto"
"¿Quién?"
Antes de que los reyes puedan responderle tocan en la puerta.
"Majestad, el rey Ivar solicita su presencia de inmediato"
"Vamos para allá" Responde el Rey Klaus.
Los reyes van a la sala del trono, mientras que la princesa pasa por su esposo quien se encuentra recostado en su cama leyendo un libro.
"Hans, amor mi papá quiere vernos a tu familia y a nosotros de inmediato"
"¿Pero por qué?"
"No lo se, pero vamos para saberlo"
Hans acompaña a su esposa al sitio donde se llevara a cabo la reunión, adentro ya se reunieron los hermanos de Liv y los doce príncipes sureños, en cuanto Hans ve al repartidor de hielo, de inmediato cruza por su mente lo peor e imagina que de seguro todos los ahí presentes ya saben lo que le hizo a la reina.
A pesar de morirse de nervios, el decimo tercer príncipe trata de parecer calmado. Luego de que ya están todos reunidos, el rey Ivar procede a dar el aviso por el que los llamo.
"Acabo de recibir un llamado de auxilio de Arendelle"
Al oír este nombre todos se ponen serios, dado todo lo que aconteció en ese sitio hacía más de seis años.
"No son nuestros aliados ni nada por el estilo, pero están desesperados y somos el único reino más cercano a ellos que no les tienen miedo
"Además de tener buenas relaciones con los miembros de la familia real, majestad" añade el maestro proveedor de hielo de Arendelle tratando de convencerlo
"El reino que enfrentarán tiene el apoyo tanto de Noruega como de Dinamarca y como resultado posee un ejército muy poderoso, lo que significa que enfrentarlos seria la derrota inminente"
"Pero nosotros no tuvimos nada que ver en eso, ellos ambicionan nuestras tierras y por eso nos amenazan con una guerra, mi señor usted no puede abandonar a toda esa gente"
"Decidiremos su suerte en un momento. Es por eso que los he llamado porque quiero discutir esto con ustedes, incluso con ustedes majestades del sur, ¿Qué es lo que deberíamos de hacer?"
"El rey Dark siempre fue muy ambicioso, una vez que cuente con el dominio de Arendelle le seguirá con los demás reinos" responde el rey sureño luego de pensarlo bien
"Tenemos aliados poderosos, no permitiremos que eso pase, pero esta batalla no nos concierne a nosotros" interrumpe el heredero de Baybiron
"Estoy de acuerdo, ninguno de estos reinos nos ha apoyado jamás en combate, ¿Por qué habríamos de ayudarlos ahora?" añade el otro príncipe de Baybiron
"Porque esa pobre gente nos necesita, nosotros podríamos hacer la diferencia entre la victoria o la derrota, si le damos apoyo a Arendelle en este momento que más lo necesita, estoy seguro de que en un futuro ellos harán lo mismo" dice el décimo tercer príncipe de las islas del sur con la esperanza de pagar con sus actos de heroísmo lo que sus pecados arruinaron
"No sabemos qué motivo pueda tener ese rey, nuestra interferencia podría desatar la ira de Dinamarca y Noruega ¿Qué haríamos ante un ataque como ese?" lo interrumpe el mayor de sus hermanos
"Es un riesgo que estoy dispuesto a correr" añade Hans y se acerca ante su suegro "señor, usted sabe que si no hacemos algo de inmediato, Arendelle terminará vuelto cenizas"
"Y si nos entrometemos, los acompañaremos en su destrucción" dice su cuñado mayor acercándose también a su padre
"¿Qué decide majestad?" pregunta impaciente Kristoff.
De regreso en Arendelle, el tiempo sigue avanzando y con cada día que pasa crece más el temor de la gente del reino. Una noche la reina se asoma por la ventana de su cuarto pensando en lo que les espera a su gente y a su familia.
"Daria lo que fuera porque Andy pudiera huir de todo esto, pero desafortunadamente no puede hacerlo, nadie puede dejar el reino"
En eso un brillo en la montaña la hace fijar su vista y muy lejos de ahí distingue su castillo de hielo, un lugar excelente para que Andy esté a salvo, puesto que el enemigo no sabe de su existencia. Sin perder más tiempo la reina despierta a su hermana".
"Anna, debes irte, de prisa levántate, debes ponerte a salvo junto con los niños"
"¿Ir a dónde? Estamos rodeados ¿recuerdas?"
"Si, pero no vas a dejar Arendelle, así que no hay peligro"
"Pero si aún estaríamos aquí ¿entonces cómo es que podríamos estar a salvo?"
"Se irán a la montaña del norte" le contesta la reina mientras guarda provisiones en una bolsa
"¿A tu castillo de hielo?"
"Exacto, pero deben salir ya, antes de que sea tarde"
"¿Pero qué hay de ti?"
"Yo debo quedarme con mi gente, pero no te preocupes por mí, con que ustedes estén a salvo con eso me conformo" le entrega la bolsa ya lista "Esperen allá unos días u luego dejen el país para siempre"
"Así lo hare, te juro que cuidare a Andy como si fuera mío" dice dándole un abrazo de despedida "mamá y papá deben estar muy orgullosos de ti desde el cielo"
Más tarde la princesa con todos los niños de la realeza y los muñecos de nieve salen del reino avanzando en el trineo y se dirigen a las montañas, desapareciendo en la oscuridad de la noche.
Esa misma mañana el enemigo es divisado a lo lejos, los rodean por tierra y mar y se vienen acercando. Las mujeres y niños se esconden en el palacio y las puertas son cerradas y atrancadas.
Mientras que afuera, los hombres y su soberana se preparan para defender su hogar. La reina de Arendelle es la primera en atacar y hace salir unos picos gigantes de hielo los cuales perforan los barcos y hacen que se comiencen a hundir. Pero se necesita más que eso para detener la ambición de este perverso rey, todos los tripulantes de los barcos saltan al agua y nadan hacia las costas.
Comienza la guerra, los hombres luchas con espadas y flechas, mientras que la reina lo hace congelando al enemigo, lanzándoles puntas filosas de hielo y creando muñecos gigantes.
Mientras tanto, en la montaña del norte, los pequeños príncipes comienzan a despertar.
"¿Vamos de paseo tía Anna? ¿En dónde está mi mamá?"
"Se quedó en casa" Respondió la pelirroja.
"¿A dónde vamos mami?" Pregunta la pequeña Ellinor.
"A un lugar muy especial"
Apenas termina de decir esto, dan vuelta en el trineo y descubren el magnífico palacio de hielo, a los niños se les hace la boca grande mientras lo observan llenos de asombro.
"¿Qué es esto mami?"
"Es el palacio de hielo que construyo tu tía Elsa hace mucho tiempo"
"¿Mamá lo construyó?"
"¿Estuvo viviendo aquí?"
"Unos días solamente, después volvió a casa, donde pertenece"
"No sabía que Elsa tenia conocimientos arquitectónicos" dice la muñequita.
"¿Y por qué no me había traído antes, este lugar es asombroso?" Dijo Andy corriendo hacia el puente.
Los niños cruzan el puente muy felices y entran en el castillo, pero Anna se asoma desde donde está y mira su hogar, los barcos ya están ahí, lo que significa que la guerra ha comenzado.
"Estarán bien Anna" dice la muñequita tomándola de la mano "Igual que nosotros"
"Eso espero Susanne, eso espero"
Luego las dos entran también al castillo y la puerta se cierra detrás de ellas.
Mientras tanto abajo parece que la suerte les sonríe después de todo y que como dijo la princesa Anna, los poderes de la reina son su mejor defensa.
"Majestad" Dice un soldado al Rey Dark "Nuestro ejército ha sufrido bajas bastantes considerables, no logramos someter al enemigo, la reina nos está derrotando"
"Muy bien es hora de usar mi arma secreta" Responde el Rey sacando uno de los báculos y disparando un rayo mágico, el cual alcanza a la reina y sus poderes disminuyen drásticamente.
Indefensa la reina apenas evita ser alcanzada por las flechas y se esconde en la trinchera junto con sus hombres.
"¿Qué sucedió?" Pregunta un soldado.
"Mi magia, se ha ido"
"¿Cómo es posible?" pregunta el segundo al mando
"No lo sé, me dispararon un rayo y ya no puedo crear hielo" dice la soberana mientras sus manos apenas si producen frio
"Váyase majestad, huya a donde se encuentra su familia"
"No puedo abandonarlos"
"Nosotros ya estamos condenados, pero si a usted la atrapan su suerte será terrible"
"Si se va, tal vez pueda encontrar un antídoto, algo para recuperar sus poderes" Dice el soldado.
"Volveré a salvarlos"
"Resistiremos lo más que podamos" Dice el segundo al mando.
Sin otra opción la reina se escabulle avanzando por la trinchera, sin ser vista por el enemigo avanza por un costado del puente y logra cruzar el fiordo sin ser descubierta, una vez del otro lado se cubre con lodo lo mejor que puede y avanza camuflándose, mientras observa que sus hombres son vencidos y capturados.
Muy triste la joven reina comienza a subir la montaña, el frio sigue sin afectarle, pero estar tan lejos de su salvación es algo que la angustia. Cuando en eso descubre que pastando por ahí se encuentra Sven.
"Sven, amiguito, que gusto me da verte, llévame a la montaña" dice montándose en el reno
"Sujétese majestad" dice haciendo voz de reno
"Oh es contagioso"
Montada en el reno avanza rápido, en algunas ocasiones tiene que hacer puentes de hielo que se destruyen tras de ellos por el efecto del rayo y apenas alcanzan a cruzar peligrosos barrancos. Decide hacer una parada técnica para ver a su familia y unas horas después, llega por fin a la cima de la montaña.
Mientras en el interior del castillo.
"Niños tengo que hablar con ustedes" dice la princesa
Los dos niños y los muñecos se reúnen a su alrededor.
"Lamento decirles que al caer la noche nos tendremos que ir de Arendelle para siempre"
"Tía Anna no hagas bromas con eso"
"No era una broma"
"Qué bueno, porque no fue graciosa"
"En serio, debemos irnos, este lugar ya no es seguro para ninguno de nosotros"
"Yo no voy a abandonar a mi mamá"
"No tendrás que hacerlo mi cielo" dice la reina abriendo las puertas
"Mami"
"Elsa"
"Acertaron los dos. Oh Andy creí que no volvería a verte" Dijo la reina levantando al niño en sus brazos "Cada día estás más pesado. Tu tía tiene razón Andy, no podemos quedarnos aquí ni un día más"
"¿Y a dónde iremos?"
"Este es el plan, escuchen con cuidado…"
La reina les explica su idea para escapar sin ser descubiertos y todos esperan a que se haga de noche, Elli está llorando porque ya no podrá ver a su papá nunca y su mamá trata de consolarla.
Mientras los muñecos de nieve asomados por el balcón observan el horizonte esperando que oscurezca, cuando en eso una flecha casi le da a Susanne y la atora del moño contra la pared.
"Nos encontraron" dice la reina abrazando a su hijo
"Estamos perdidos" añade su hermana
"Anna tú y yo seremos el primer frente, detrás de nosotros estarán Olaf y Susanne"
Anna le entrega la bebé de un año a Andy y luego ambas hermanas bajan a la parte inferior del castillo, la reina tiene listos sus débiles poderes y su hermana usa como arma la guitarra de Kristoff que venia en el trineo.
"Andy, ustedes quédense arriba, usa tus poderes para proteger a tus primas y si ya no hay esperanza escapen por el balcón, monten en Sven y huyan al bosque"
Elsa pone unas atrancaderas de hielo en las puertas para que los hombres tarden en abrirlas.
"Pensé que nadie sabia de este lugar"
"Si yo también, pero eso no importa ya, lo bueno es que las dos vamos a reunirnos con mamá y papá finalmente"
"Me hubiera gustado ver crecer a mis dos niñas"
"Y a mí me hubiera gustado ver a Andy convertirse en todo un hombre de bien, pero nuestro destino tenía otros planes para nosotras"
Las dos hermanas se abrazan llorando mientras los hombres afuera cortan un árbol para usar su tronco para abrir la puerta y comienzan a golpear.
Arriba Andy abraza a sus dos primitas muy angustiado de no saber qué hacer, cuando en eso unos hombres entran por el balcón a donde están los niños. Asustados los tres niños corren por las escaleras y bajan con sus madres.
"¡Mami!"
"Niños, aquí no es seguro, deben quedarse arriba"
"Arriba tampoco es seguro"
Todos retroceden al ver que los hombres que estaban en el piso de arriba los acorralan, la puerta por fin sede y los que estaban afuera logran entrar. Elsa crea una débil muralla de hielo entre ellos y sus atacantes, pero esta es destruida por el montón de hombres que cada vez están más cerca.
Entonces Andy haciendo un desesperado intento de salvar a todos, salta al frente y da rienda suelta a sus poderes, de las paredes del castillo salen unas filosas estacas de hielo y logra herir a varios de los tipos malos, luego crea una ventisca en el castillo y entierra a todos bajo nieve.
"¡Huyamos de aquí!" dice la reina tomando a su hijo y aproximándose a la puerta
Cuando en eso entran el conde y el rey y con sus báculos quitan la nieve liberando a sus hombres y desaparecen los picos que sacó Andy de las paredes.
Desesperados todos empiezan a atacar de la forma en que pueden, Elsa y Andy usan sus poderes, pero son revertidos por los báculos. Anna golpea a todos con la guitarra y los muñecos de nieve disparan sus narices de zanahoria con unas resorteras, atinando en el ojo de dos de los hombres.
"Esto ya duró demasiado" dice el conde alzando su báculo y derritiendo a los dos muñecos "ríndete querida Elsa y nadie más saldrá herido"
"Está bien, haré lo que me digas, pero deja que ellos se vayan" dice la reina hincándose ante su enemigo con las manos en alto
"Buena decisión"
Los dos hombres le disparan a la reina con sus báculos haciendo que pierda sus poderes y es sujetada por dos soldados. Los demás atrapan al resto de la familia, pero el pequeño Andy, al ver que atacan a su madre se escapa de sus captores y salta en su ayuda, pero es atrapado por el conde, quien también le dispara y lo arroja fuertemente contra el suelo.
"Hora de pagar las que me debes pequeño monstruo," dice sacando su espada "ya no tienes tus poderes"
El niño quedo muy atarantado por el golpe, retrocede muy asustado hasta quedar acorralado contra la pared.
"Y debo advertirte, mi venganza será terrible" dice tomando con su garfio al niño por un pie y levantándolo "Vas a pagar por lo que me hiciste pequeña sabandija"
"Por favor Aksel, me tienes a mí, haz todo lo que quieras conmigo, pero deja vivir a mi hijo, por piedad" dice la angustiada reina bañada en llanto
"No, este es el momento de mi venganza"
Una vez que tiene vencido al pequeño príncipe, toma vuelo con su espada y la deja ir contra el indefenso niño.
HOLA, QUISE DEJARLES UN CAPÍTULO LARGO PORQUE QUIZÁS NO ME SEA POSIBLE SUBIR UNO MAÑANA, GRACIAS A TODOS POR SUS REVIEWS Y ESPERO QUE LES GUSTARA ESE CAPÍTULO,
