Déjenme ver… ¿Rubia? Noup. ¿Con hijos? No que yo sepa (y lo sabría). ¿Inglesa? No, tampoco, ni siquiera en el mismo lado del mundo. ¿Multimillonaria? JA! No… ¡¿Entonces porque todavía creen que esto podría ser mío y que ganaré el mas mínimo céntimo con esto?!
Choque de Mundos
Cap. 36
"La Semana de los Desastres: Sábado"
Sábado 10 de Octubre, 1981
El molesto sonido de la puerta siendo golpeada los despertó. No tenían ganas de levantarse de la cama, de moverse, de respirar, de pensar… era sábado por favor. No es que eso fuese algo a tomarse en cuenta desde que estaban ahí pero… ¡era sábado! Y sus neuronas adolescentes seguían gritándolo aunque no tuviera un sentido real.
Neville se removió en la cama para luego sentarse con mirada soñolienta y rascarse la cabeza con abandono, Ron se puso la almohada en la cabeza y siguió intentando dormir, si era Hermione bien podía meterse cualquier idea que tuviese por donde le cupiese y volver a horas mas decentes, Harry simplemente trato de ignorar todo a su alrededor y encerrarse en su pequeña y calientita coraza protectora que formaban su colchón y la cobertor, la que era de hierro, contra ataques mortífagos, pasados, avadas kedabras y, sobre todo, ruidos externos que trataban de despertarle en sábado cuando estaba tan, TAN cansado. Ni siquiera se molestó en abrir los ojos.
Escucho vagamente, aún sumido en el sueño, que Neville murmuraba algo para abrir la puerta, que Ron maldecía pero su voz sonaba extraña al estar su cabeza bajo la almohada y el inconfundible sonido de la puerta abriéndose. Voces a lo lejos se escuchaban pero ya estaba nuevamente dormido, o casi completamente, había estado dando vueltas en la cama hasta muy entrada la madrugada y finalmente su pensamiento racional se había ido lejos, muy lejos, y Harry esperaba que no regresara en un largo rato.
Su mente dormida no registró el silencio repentino ni como la voz de Ron se fue apagando, ni lo que parecía una mini discusión que no duró mucho tiempo. Aunque si registró como un lado de su cama se sumió debido a un peso extra mal distribuido en un lado del colchón. Era una suerte que la cobija siguiera sobre su cabeza dejando apenas ver un mechón de cabello azabache, su cara enterrada en la almohada y los brazos sobre su cabeza intentando impedir al más mínimo rayo de sol colarse y perturbar su descanso. Mala suerte que la persona que estaba sobre la cama no parecía importarle mucho esto.
Sintió una mano agitarle el hombro con suavidad, por un instante su adormecida mente pensó hasta que con cariño, luego desechó la idea, esa mano era muy grande, la ignoró, simplemente se removió un poco y decidió seguir durmiendo. El cobertor fue deslizado dejando ver su revoltoso cabello negro pero no le importó, luego el movimiento de agitarle se repitió, esta vez con un poco mas de fuerza pero manteniendo cierto cuidado, Harry ya estaba vagamente molesto, se removió en su lugar y murmuró algo que quería sonar a "No molestes" pero que en realidad era un balbuceo sin sentido.
-Harry. –escuchó que alguien le llamaba en tono bajo. La voz sonaba conocida, su cerebro tardó un instante en procesar su origen y luego hizo que levantara la cabeza violentamente.
-¿Papá? –vino la pregunta, su voz se oía ronca por la falta de uso durante la noche y se sentía ligeramente desorientado puesto que a su alrededor solo veía formas borrosas. Como única respuesta escuchó un suspiro cansado, como asintiendo. -¿Papá¿Qué haces aquí¿Pasó algo? –preguntó nervioso dándose vuelta para estar frente a una imagen poco nítida de lo que parecía ser su reflejo. Vio a la figura negar con la cabeza.
-No, no pasó nada. Solo necesito hablar contigo. –vino la respuesta tranquila.
Notó como James se estiraba para alcanzar algo y luego le pasaba a Harry sus anteojos, una vez puestas, las líneas de la figura frente a él tomaron la forma de su padre. Harry parpadeó adormecido y no pudo reprimir un bostezo que James siguió en silencio, simplemente observando, había algo no definido en la mirada del mayor, pero Harry, todavía atontado por el sueño, no pudo definirlo, así que no ocultó su mirada de desconcierto levantando una ceja. Todavía no procesaba la importancia de que James hubiese entrado a esa habitación y sobre todo, que los demás lo hubiesen permitido.
-¿De que…-bostezó –necesitas hablar? –no podía sonar todo lo preocupado que debería, mas que nada porque ni su cuerpo ni su mente parecían querer despertar del todo, en lugar de sonar serio y atento, sonó justo como debía, como un adolescente adormilado y que aún estaba arropado en la tranquilidad del despertar.
James lo miraba a los ojos atentamente, como analizando hasta que punto sus ojos eran tan parecidos a los de su esposa. Harry desvió la mirada extrañado, era como si quisiese saber las respuestas y pudiera leerlas a través de sus ojos color esmeralda, la excusa que tuvo para mirar a otro lado fue sondear la habitación para darse cuenta que estaban solos, sea lo que fuese lo que James les dijo, logró que Ron y Neville salieran de la habitación, eso le desconcertó mas.
-Dumbledore habló con nosotros ayer. –dijo de pronto James con voz tranquila regresando la atención de Harry a él. Se veía tranquilo y su voz era tan calmada que era imposible encontrar algo oculto, era como si simplemente le estuviera contando algo sin importancia. –Tenemos que dejar la casa en una semana.
-¿Eh? –fue la elocuente y completamente inteligente respuesta de Harry. La comisura de los labios de James se elevó unos cuantos centímetros, ver a su hijo sentado en la cama, tan adormecido que prácticamente no entendía nada de lo que le decía era, reconfortante.
Como si de verdad no viniera del futuro y simplemente fuese una mañana mas y el padre despertara al hijo para una ligera plática antes del desayuno. Justo como hacía su padre.
-Tu madre, tu yo pequeño y yo. –rectificó James suponiendo que usar "tenemos" podría confundir a Harry más de lo que parecía. Usar el "tu yo pequeño" sacó a James de la burbuja de irrealidad que momentáneamente le envolvió. –En una semana tenemos que partir al Valle Godric, Dumbledore piensa que tenemos que ocultarnos bajo el encantamiento Fidelio.
El rostro tranquilo de James no se inmutó a pesar de que Harry palideció de golpe, sus ojos verdes se contrajeron en espanto mal disimulado y solo todo su autocontrol le impidió dejar caer su mandíbula. Terror era la mejor palabra que tenía James para describir el sentimiento que le provocó a su hijo lo que acababa de contarle. Mas el padre hizo de cuenta que no lo notó cuando pareció que de golpe, lo que le quedaba de sueño a su hijo, desapareció. Manteniendo la mirada tranquila y la calma en su voz.
-¿Crees que sea buena idea? –preguntó con naturalidad mirando de frente a Harry quien, inconscientemente, había comenzado a jugar con la cicatriz.
-¿Por qué lo preguntas? –le contestó con otra pregunta para hacer tiempo y tratar de encontrar el mensaje oculto. James se encogió de hombros.
-Me pareció que estábamos aquí mas seguros que en cualquier otro lado, solo quería saber tu opinión, además, si nos vamos, será mas difícil verte. –comentó casualmente –Sería una lástima. Por eso te pregunto si crees que es una buena idea. ¿O tienes otra idea mejor para mantenernos a salvo?
-¿Y por eso me pides opinión?
-Si, eres parte de la familia ¿no? –le regresó James, Harry se sonrojo ligeramente consternado pero asintió vagamente -¿Crees que debamos ir al Valle Godric?
-Si. –mintió
James sonrió, años y años de alborotador le habían enseñado a mentir con los ojos y con el rostro. Harry miraba a la cama con seriedad sin poder encontrar nada extraño en la sonrisa de su padre pero extrañado de que le pidieran opinión. Se sorprendió al sentir la mano de James sobre su cabeza revolviendo aún mas su cabello en gesto paternal.
-Entonces esta decidido. –dijo animadamente mientras se ponía de pie y Harry lo miraba interrogante, presentía algo pero no sabía que –Va a ser un poco extraño no verte por ahí la verdad. –dijo con gesto pensativo –Pero supongo que de todas maneras cuando acaben su pequeño jueguito de esconderse y atraparse se iban a ir de todas formas. –Harry no consideraba eso un "pequeño jueguito" mas no dijo nada conociendo que James solía ser muy sarcástico. –Una última cosa, -Harry levanto la cabeza curioso mientras veía a James parado en la puerta con una cara parecida a la divertida preocupación –Lily esta haciendo el desayuno, te recomiendo que bajes pronto antes de que queme la cocina.
-ooo-
El sábado había pasado sin contratiempos, los chicos salieron después de un desayuno apacible, sin considerar que la mitad de la comida era venenosa. Ni James ni Lily mencionaron nada anormal, como si hubiesen desistido de sus intentos por conocer el futuro. Tampoco hubo mención del Valle Godric durante el desayuno.
La idea de que en una semana sus padres irían a encarar la muerte le horrorizaba mas allá de lo imaginable aunque había tratado de mantener la calma. Llevaba 16 años sabiendo que estaban muertos, tenía que intentar pensar que todo seguía igual… lo cual, se dio cuenta, no solo le hacía sentir patético sino que no funcionaba para nada. Pero verlos ahí, tan tranquilos, tan… felices en cierto sentido, se contagiaba. Pero había algo extraño con esa sensación de tranquilidad, no parecía normal, era de otro tipo.
Solo Lily y James sabían que era el tipo de tranquilidad y libertad que solo daba la verdad inminente.
Incluso Harry se sintió aliviado de ver que Lily se portaba con él justo como antes, cariñosa, comprensiva y sin presionarle.
Harry se enteró que Ron y Neville habían salido nada mas ver la cara de seriedad de James y realmente no hubo una razón mas que el presentimiento de que era algo importante. Harry se dio cuenta que su padre ni siquiera se había puesto a curiosear por el cuarto, mantuvo su atención fija en él. Ni siquiera cuando les contó lo que le había ido a decir pudieron encontrar lo que estaba mal en esa conversación.
No era común, pero Harry seguía siendo su hijo y era normal que llegaran a extrañarlo, mas con todo lo que había pasado, pedirle su opinión estaba un poco fuera de lo que esperaban pero… si se pensaba con seriedad podía ser que fuese tan normal que por eso sonara extraño. James consideraba a Harry no un niño, sino alguien perfectamente capaz, así que una plática de ese estilo tal vez no fuese tan descabellada.
Aún así, algo extraño pasaba ahí. Pero Harry no podía definirlo, tanta calma no le daba buena espina. Mas con todo lo que habían tratado de sacarle información del futuro.
Era… ¿Cómo decirlo? Algo así como la calma antes de la tormenta.
-ooo-
James se masajeaba las sienes con cansancio. Hacía mucho rato que la noche había caído.
-No, en serio James, piénsalo. –escuchó que decía su mejor amigo con seriedad y ánimo a la vez. La idea, en concepto, era buena, sin embargo…
-Sirius, entiende, si tenemos que estar bajo el encantamiento Fidelio preferiría que tu fueras el guardián. –dijo con cansancio.
-Pero James, -insistió el moreno –que tu y yo seamos casi hermanos no es un secreto para nadie y eso me preocupa –terminó con voz sombría.
James miró a su amigo con pena, él de verdad quería que Sirius fuese su guardián secreto.
-Yo confío en ti. –dijo con firmeza.
-Lo se, compañero, y yo en ti. Pero me preocupa ¿sabes? Sería el primer blanco que atacar, sabes que moriría antes de decir algo, y lo haré de ser necesario, sin embargo… ¿Qué si Voldemort logra sacar la información? Sabes muy bien que usa magia negra muy poderosa.
James asintió y se volvió a pasar una mano por el cabello despeinándolo mas. Si lo sabía pero…
-Te puedes ocultar también. –volvió a insistir. –Esa fue tu idea, se la dijiste a Dumbledore hoy en nuestra mini reunión.
-Y lo voy a hacer, -asintió el ojigris –y estoy seguro que irán por mi en cuanto desaparezca. ¿No lo ves? Si yo sigo aquí soy un blanco fácil y si desaparezco será evidente que yo soy el guardián secreto e igual me perseguirán. En ambos casos, si me atrapan puede traer consecuencias desastrosas. Y nunca me lo perdonaría.
James hizo una mueca mientras pensaba, si, la idea seguía siendo buena, desde todos los ángulos pero…
-Pero si tu guardián es alguien que nadie espera, que nadie consideraría como digno de confiar algo así, puesto que no es fuerte y mantenemos todo el teatro conmigo ocultándome y eso ¡Imagínate! Sería el doble de protección, despistaríamos a Voldemort.
-¿Y si te atrapasen y dijeras quien es guardián al sacarte la información de las "oscuras formas" que tanto proclamas? –le preguntó con sarcasmo.
-Nah, soy muy listo para que me atrapen. –dijo encogiéndose de hombros. James cerró los ojos con frustración.
-¡Entonces se tú el guardián! –le gritó con desesperación.
-No. –volvió a insistir el mas alto –Suponiendo el peor de los escenarios y ellos me atraparan, mi desaparición sería suficiente alarma para que supieran que algo va mal y daría el suficiente tiempo para que ustedes escaparan a otro lugar mas seguro. ¿No pueden encontrarme a mi, torturarme, sacarme la información, encontrar al verdadero guardián escondido, y luego a ustedes en el mismo día¿o si?
James giró los ojos, no, no podían. Odiaba cuando Sirius se empeñaba con algo, era imposible hacerle cambiar de parecer. Suspiró.
-Bueno, suponiendo que tu plan fuese…
-¿Brillante? –aportó Sirius
-Aceptable –corrigió James -¿Quién piensas que sería un buen guardián y que además nadie se fijara en él.
-Fácil –dijo con orgullo –Peter.
El rostro de James era insondable, ni una sonrisa, ni una mueca, ni una palabra. Simplemente se quedó inmóvil, en silencio, incluso parecía que ni siquiera respiraba.
-¿Pasa algo? –le preguntó Sirius enarcando una ceja, por lo menos esperaba que James le replicara en algo.
-Nada. –dijo con voz grave mirando a Sirius un instante. –Supongo que Peter encaja en la descripción de "tan insignificante que nadie lo considerará como guardián".
-Exactamente. –volvió a decir Sirius con seriedad –Yo sería un señuelo mas grande, nadie sospecharía.
James no dijo nada, volvió a sumirse en el silencio, las sombras nocturnas ocultando sus ojos.
-¿Entonces lo llevamos a cabo? –preguntó expectante.
James comenzó a moverse rumbo a la salida, los ojos fijos en cualquier otro punto menos en su amigo, su cerebro trabajando.
-Sigo diciendo que tú deberías ser el guardián. –dijo finalmente antes de irse. –Tengo que consultarlo con Lily de todas formas, esto es asunto también de ella. –sonrió con tristeza.
Dejó a un Sirius orgulloso por su idea mientras caminaba buscando un lugar donde desaparecer.
Ya sabía porque ese plan le daba mala espina…
Con un último suspiro derrotado, desapareció.
---ooo----ooo----ooo----ooo----ooo---ooo----ooo----ooo---ooo---ooo---
Mensajes IMPACTANTES...
¿Que rapido actualice, no?
Si, es corto, lo se, iba con el domingo pero me ganaron las ganas.
La trivia¡¿Qué piensa James¡¿Cuál es la razón de su actitud¡¿Acaso ha cambiado tanto el pasado que sospecha de Sirius¡¿Que ocurre?! Deje una pista muy importante para el domingo.
He descubierto que mi nuevo trauma por Naruto me da ciertas ideas, no, nunca verán a Harry Potter dando piruetas, aclaro, mucho menos usando algo naranja. Me refiero a que he estado leyendo uno que otro fic y algunos hasta inspiran jajaja.
Estuve un rato pensando que si en la escena inicial poner a James o a Lily, no iba a poner a los dos. Tampoco podía ser taaaan cursi, que James no es Lily.
Sip, regresamos al ritmo habitual, nada de tardarme cien siglos, fue una etapa, la rebasé jajaja. Además es la recta final…
