...

—Mi cabeza, — se quejó Sakura.

Ino se echó a reír, haciendo que su cabeza le doliera más. Se había tragado dos aspirinas y oró desesperadamente que hicieran efecto en breve. Se sentía como si alguien estuviera utilizando un martillo neumático detrás de la frente.

—Nunca deberías beber. , — Se rió Ino.

—Deja de reír. ¿Por favor? Me duele.

—Yo tuve que llevarte a la cama.

—Yo no me acuerdo de nada más allá de la segunda cerveza. ¿Cuántas bebí?

—Muchas más pero yo bebí tres veces más de lo que tú bebiste. Y no me he desmayado. Traté de conseguir que bebieras vino después de que la cerveza se hubiera acabado, pero acabaste diciendo que me veías doble.

—Gracias por ponerme en la cama.

—Te he traído algo.

— ¿Qué? Esperemos que se trata de un trago que me derribe de nuevo.

Ino salió del cuarto de baño donde Sakura estaba empapada en la bañera y volvió con una bolsa para vestidos en sus brazos. —Es un vestido y todo lo que va con él. Temari me ayudó a encontrarte algo bonito para llevar, eres de su tamaño, pero tus tetas son más grandes encajaran.

—Yo no me pongo vestidos pero gracias. Estuve divagando acerca de esas malditas cosas la última noche o algo así?

—Va a llevar uno esta noche.

Sakura frunció el ceño. — ¿Por qué? ¿Qué pasa esta noche?

—Vas a una fiesta conmigo. ¿No te acuerdas?

Sakura negó con la cabeza y se arrepintió de inmediato. El movimiento era malo. — ¿Qué fiesta?

Ino sonrió. —Esto va a ser realmente bueno. ¿No te acuerdas que hablamos al respecto. —Su risa sonó de nuevo. —Vamos a una fiesta de especies como mi invitada. Otros humanos estarán presentes y será divertido.

—Yo no lo creo, Ino. Sasuke dejo bastante claro que me están prohibidas las reuniones sociales de los Especies y me duele la cabeza con tanta fuerza que sólo quiero volver a la cama hasta la próxima semana.

—He hecho todos los arreglos y vas. Es un hecho.

— ¿Te he dicho que no llevo vestidos? Mi padre es un senador y él me arrastró a tantos actos benéficos mientras crecía que no puedo soportar verlos. —Algo del dolor en su cráneo disminuyo, una señal de que las pastillas estaban trabajando y ella miró con recelo a Ino. —Además, sabes que alguien se lo va a mencionar a Sasuke en algún momento que fui a esa fiesta. Yo no quiero pelear con él. Cuando hablemos no quiero que haya gritos involucrados.

Ino se sentó en el mostrador. —vas a ir y vas a llevar un vestido. Yo Quiero que te maquilles de la forma en que tus mujeres lo hacen y nos divertiremos. Siento repetirme y voy a aullar si argumentas. Estoy mezclada con perros y he estado practicando. — Ella sonrió, obviamente orgullosa de ello. —Es lo suficientemente fuerte como para hacer que tus oídos quieran sangrar, por lo que cállate, amiga. Ahora voy a lavarte el pelo y tú, vas a salir de la bañera antes de que se te arrugue la piel. Sólo tenemos unas pocas horas para estar listas ya que dormiste todo el día.

— ¿Qué hora es

—Las Cuatro de la tarde.

Sakura se quejó. —No puede ser. Tenía que trabajar hoy.

—Le dije a Temari que no estarías disponible. Entramos en Internet, enviamos a un humano a recoger las cosas que elegimos en el exterior y nos lo entregaron todo en la puerta. Ella te compró todo eso para esta noche. Tuve que venir a por uno de tus zapatos y mirar tu número. Espero que no te importe, pero me lleve la llave de la puerta principal. Sorteamos un montón de problemas, así que no argumentes, Sakura. Vas a esa fiesta aunque tenga que llevarte a rastras. Lo hice anoche y voy a hacerlo de nuevo. Ahora, deslízate lejos de la orilla y voy a lavarte el pelo.

Dos horas más tarde, Sakura se sentía cien veces mejor. La aspirina había funcionado completamente, el baño había ayudado y el dolor de cabeza no era más que un recuerdo. Ino había conseguido arreglar a Sakura para la fiesta, casi temerosa de que ella saliera corriendo. Ella admitió que podría haber estado tentada si la mujer más alta no la hubiera mantenido a la vista en todo momento.

Sakura se quedo boquiabierta al ver su reflejo y trató de ocultar su consternación. Ino se pavoneó a su lado, feliz con su aspecto. El vestido era demasiado ajustado, revelaba demasiada piel por el escote y la falda pañuelo enseñaba demasiada pierna.

— ¿Temari eligió este vestido?— Miró a Ino esperando su confirmación.

—Yo le dije que quería que fueras muy sexy y agradable. Ella dijo que el vestido haría que todos los varones te observaran. Creo que es perfecto, pero me gustaría hacerte en el pelo un recogido bonito que tus mujeres usan. Las veo hacer eso en la televisión cuando van a fiestas elegantes. —Ella dio un paso más cerca. —El maquillaje ocultaba la marca que Sasuke dejo en ti por lo que no hay razón para que tu cabello caiga libre sobre sus hombros.

—Me gusta suelto. además me da dolor de cabeza si lo pongo en la parte superior de mi cabeza durante más de unas pocas horas.

—Estas preciosa—. Ino le lanzó una sonrisa. —Todo el mundo va a pensarlo. — O me van a confundir con una prostituta. Ella se abstuvo de decir eso en voz alta, por no querer explicar la definición a Ino o herir sus sentimientos. La fiesta parecía significar mucho para su amiga y sólo por eso se había puesto en marcha y emperifollada.

—Espero que no haya baile. — Sakura miró su escote expuesto. —Este vestido no sobreviviría a otra cosa que bailar lento sin que me arresten por exposición indecente. Tengo miedo de hacer una respiración profunda por miedo a que mis pechos se salgan. Yo creo que tengo otro sostén que no es un push-up.

—No vamos a cambiar nada de lo que Temari compro para que lo uses. Ella sabe lo que está haciendo y se ha tomado un montón de molestias para nosotras. Habrá baile, pero nadie dijo que tenías que participar. tienes un gran cuerpo y estas maravillosa. no tienes nuestros músculos y estás pálida, pero no tienes nada que esconder, Sakura. ¿Qué estoy diciendo? Si lo tienes, lo que ostentas? tu lo tienes, deberías llevarlo con orgullo.

Sakura de repente frunció el ceño, estudiando a Ino. Sus alarmas internas le advirtieron que algo estaba pasando. — ¿Qué estás tramando? estás muy contenta contigo misma y tienes este brillo en tus ojos.

—Nada. — Ino apartó la vista, miró a todas partes, pero no a Sakura y jugueteaba con sus manos.

— ¿Sasuke va a estar aquí?— Fue el peor de los casos que se le ocurrió. —te he dicho que está en la reserva me lo confirmo su secretaria cuando ella me llamó para explicarme porque nuestro encuentro se suspendió. Debe habérselo dicho para que me avisara y estoy segura que te he mencionado que iba a venir aquí a gritarme anoche.

—Él se había atrasado con algún problema en la Reserva. — Ino se encontró con su mirada y la sostuvo. — Sería interesante si hubiera podido asistir. Todo varón va a mirarte y querer montarte.

Sakura suspiró. —No queremos que se repita lo de anoche nunca más. fue embarazoso ser tratada como una niña de cinco años de edad, enviada a su habitación. Él hizo una escena en el baile con Deidara cuando me impidió salir con él.

Ese brillo travieso volvió a los ojos de Ino. —Eso no va a suceder esta noche. Sasuke no será capaz de gritar si los hombres bailan contigo y desean que compartas sexo con ellos.

—Ino, has hecho que Temari elija este vestido a propósito sólo para tocar las narices a Sasuke si los hombres se tiran a por mí, ¿no es así? Él va a oír hablar de eso y subirse por las paredes.

Ino no la miro, pero amplió su sonrisa.

—Ino.

—Va a ser bueno para él. Él te hizo llorar. lo harás enfadar y no será capaz de hacer nada al respecto esta noche. El Consejo y todo nuestro pueblo, excepto aquellos que están de guardia estarán ahí y no tiene ninguna razón lógica para decir que no debes ir a la fiesta. Esta es tu noche para ajustar cuentas, Sakura. Sasuke tendrá que mantener su temperamento bajo control incluso si lo mata cuando descubra que estás ahí. Puedes coquetear y bailar con todos los varones que desees y va a sufrir preguntándose si alguno de ellos va a ganar tu atención. Será bueno para él aprender lo que se siente cuando se entere de lo atractiva que eres para nuestros hombres. Piensa en cómo te sentiste, sabiendo que él bailo con Karin. Apuesto que a partir de esta noche va a aprender a no salir nunca más con otras mujeres de nuevo. Por esa razón debes hacer esto, Sakura.

Sakura suspiró. —Yo no quiero conseguir que este realmente molesto.

—Nuestros hombres no se molestan. Se enfadan, estallan, pero se recuperan después rápidamente. La manera de vengarse de uno de nuestros hombres es tocarles las pelotas y hacerlo cuando no pueden tomar represalias. Él aprenderá de esta manera y lo recordara.

— ¿Quieres decir que no puede tomar represalias esta noche. ¿Y mañana? Su secretaria dijo que estaría de vuelta por la mañana.

— Estarás durmiendo desde esta noche en el dormitorio de mujeres. No soy estúpida. Pensé en eso. Vamos a tener una fiesta de pijamas en la biblioteca de la residencia y tu has sido invitada, durará todo un día. Metí el pijama en la bolsa ya. En el momento de llegar a casa, él se habrá enfriado y habrá aprendido la lección.

Sakura se mordió el labio inferior, considerándolo. — ¿Está segura?

Tenía que admitir que era tentador. Sasuke hecho una furia cuando recibiera la llamada De que estaba en la fiesta y que había desobedecido sus órdenes. Él se merecía un poco de pena.

Ino sonrió. —No te preocupes por Sasuke. Te prometo que de una u otra manera, lo hará se habrá enfriado durante el tiempo que estará solo. Nuestros hombres no se quedan enfadados mucho tiempo. Venga vamos. No quiero llegar tarde. —Ella la agarró del brazo y tiró de ella. —Yo conduzco.

Ino estaciono en la calle del club. Sakura se bajó del cochecito de golf y Ino se reunió en la acera. —la fiesta es en el bar?

—Es el lugar donde se llevan a cabo todos nuestros encuentros sociales.

— ¿Cuál es el motivo? Me olvidé de preguntártelo.

—Lo hacemos de vez en cuando. Es bueno para nosotros mézclanos con los humanos. Es una de las cosas que Temari pensó que ayudaría a cerrar la brecha entre nuestras especies y está funcionando. Hemos tenido dos fiestas en el último año, son divertidas y queridas por los seres humanos que sociabilizan con nuestra gente. —Ella vaciló. —Estoy sorprendida de que no hayas estado en una, trabajaste con el equipo de trabajo humano y fueron invitados.

—Mi jefe nunca me lo dijo. Kakashi siempre me ha mimado.

— ¿Qué significa eso?

—Él es protector y me trataba como si yo fuera su hija. Probablemente no me invitó, pensando en que los hombres se tirasen a por mí.

—Oh. Eso está bien. —Ino caminó rápido hacia la puerta. —Date prisa. Algunos especies provienen de la Reserva, sólo para asistir. Ellos no tienen un gran edificio en la Reserva para hacer esto. Tenemos los dormitorios para dormir y siempre puede caber más gente aquí cómodamente. Pueden permanecer durante días. Algunos de los hombres y mujeres que ayudaron a rescatar en Colorado estarán aquí también. Queríamos compartir la alegría de la libertad con vosotros.

La parte sobre las Especies liberadas de las instalaciones de pruebas de Colorado llenó a Sakura con un poco de temor, recordando su ataque, pero ella imaginó que estaría bien. Otros humanos estarían allí lo que significaba que estaban dispuestos a tratarlos muy bien. Ino la empujo al interior.

La música bombeaba con fuerza a través de la gran superficie y las luces parpadeantes habían sido Encendidas en la pista de baile. El lugar estaba lleno de gente-las mujeres llevaban bonitos vestidos y los machos lucían trajes o pantalones informales con bonitas camisas de vestir.

—El consejo también está aquí. Te los presentaré más adelante. —Inotuvo que gritar por encima del ruido. —Ellos son amables.

Sakura no había conocido a los cuatro miembros masculinos del concejo. Cada uno de ellos representaba una de las instalaciones de ensayo y de los especies que habían sido detenidos en el interior de cada uno de ellas. SakuraSupuso que pronto tendrían un miembro del consejo de la quinta recién descubierta instalación De Colorado si no lo tenían ya.

Ino le apretó la mano. —Ven. ¡Vamos a bailar!

Vio a Gaara, su jefe de equipo y algunos de los miembros del grupo de tareas que se sentaban en el bar. —Espera. Veo algunos amigos. ¿Quieres conocer a los chicos con los que solía trabajar?

—Ahora no—. Ino tiró de ella de nuevo. —Vamos a bailar. Les Darás la bienvenida más tarde cuando tengamos sed y queramos tomar una copa. Nos sentaremos a hablar.

Sakura estaba segura que no quería beber después de la resaca infernal. El equipo estaría allí durante horas, la noche aún era joven y la fiesta acababa de comenzar. No es como si tuviera opción de agarrar a su amiga y apretó el paso cuando Ino la arrastró a la pista de baile en medio de un mar de cuerpos en movimiento.

Sakura era baja pero vio a unas cuantas mujeres más bajas en la pista de baile. Ayame y Bella estaban haciendo una especie de baile juntas. Bella sonrió, se puso en la pista de baile como Ayame bailo a su alrededor y vio que todos los demás bailaban. Sakura se rió, feliz de no ver miedo en la cara de la otra mujer en medio de una multitud tan grande.

Un par de cosas se hizo evidente para Sakura sobre los Especies mientras bailaba con un grupo de ellos. Bailaron juntos, pero no como parejas en su mayor parte, sólo se agrupaban entre todos. Ella se relajó más y se fundió con la música. Ino se inclinó hacia ella

—Enséñame algo sexy.

Sakura se dejó llevar balanceándose al ritmo. — ¿Cómo qué?

—Esa cosa que estabas haciendo mientras estaba bailando con Deidara la otra noche.

Ino dio un paso atrás y levantó los brazos para mover las caderas. —Este movimiento.

Sakura deslizó sus brazos en alto y se le mostró. Ella hizo un giro y balanceo sus caderas, algo que había aprendido durante sus años de clases de danza del vientre. Ino la imitó y también lo hicieron algunas de las otras mujeres que estaban cerca. Les enseñó lo que sabía, feliz de enseñarlas. Ino se acercó.

—Haz esto. — Ino le mostró algunos movimientos.

Sakura estaba pasando uno de los mejores momentos de su vida. Bailó con un macho en la siguiente canción, algo que todos hacían, cuando las canciones cambiaban. Otra canción empezó y un macho La agarró por la cintura desde atrás. Sakura se apartó de las especies con los que acababa de bailar para bailar con otro, agradecida de no estar en la casa de Sasuke. Salir parecía ser la solución perfecta para llamar la atención del hombre que amaba.

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