Nunca pensé que podría volver a sonrojarme al mirarlo, pero mientras estamos en el gran comedor, el de un lado de la mesa alistándola y yo del otro, trata de sostener mi mirada, me siento nerviosa porque me mire así, como si me estuviera desnudando con sus ojos, aquí frente a todos.

Solo dejo que me dé un casto beso cuando está a mi lado, mientras pongo mis manos sobre su pecho y el me abraza por la cintura, me separo y le sonrió.

-te amo-le susurro.

-también te amo-me abraza, después de almorzar tienen que volver a salir, y aunque lo tuvimos unas semanas con nosotros, sabíamos que esto tendría que pasar.

FLASHBACK

-¡maldición!- tapando mi cara con ambas manos miro al cielo, cuando las quito Johanna hace que me tranquilice poniendo su índice en sus labios, si, sé que no puedo gritar aquí.- no puedo creerlo, no pude ser tan descuidada-niego mientras caminamos revisando a los pacientes.

-tranquila, solo fueron algunas veces, de ahora en más te cuidas y ya está-me dijo de lo más tranquila sonriéndome-no creo que él sea tan certero-levante mis cejas manteniéndole la mirada.

-con los niños basto una sola vez, y con luna todo fue planeado, no tuvimos problemas para tenerla -suspire, me afligía a medida que avanzábamos en nuestro recorrido, había estado con peeta y no me había cuidado, cabía la posibilidad de que pudiera estar embarazada de nuevo, y eso no estaba bien.

No es que no quisiese tener más hijos con él, sino que este no es el momento para tenerlos, nada es estable en nuestra vida, vivimos el día a día, nada es seguro, simplemente no podemos traer a este mundo en guerra a un niño indefenso…mientras más pienso en eso siento una presión horrible en el corazón, trato de negarme a la idea, Johanna tiene razón, es muy improbable, solo fueron algunas veces y…

-un hijo siempre es una bendición-me aseguro sacándome de mis pensamientos y colocando su mano en mi hombro- si no estás embarazada, te sirve de lección para que no te descuides, pero si lo estás, tienes que saberlo lo más pronto posible, sabes que tendrías que cuidarte y…¿qué te digo? Ya tienes tres hijos hermosos, no te aflijas tanto-asentí y me abrazo, ese día cuando me fui me entrego una dotación de condones que me ruborizo recibir de ella, a pesar de que sea mi amiga y de que es obvio que peeta y yo… bueno, hacemos ciertas cosas, la idea de que los demás sepan que tengo ese tipo de intimidad siempre me avergüenza.

FIN FLASHBACK

-hoy vuelven-me dijo mientras le cambiaba las vendas a un hombre.

-sí, creo…en la noche-le dije despreocupada concentrada en mi tarea.

-¿se lo vas a decir?-levante la vista y le sostuve la mirada, me miraba expectante.

-ni siquiera yo lo sé, ¿cómo le podría decir algo que no se?-le dije volviendo a mi tarea y tratando de olvidarme de eso, aunque estas semanas sin él me han dado tiempo para reflexionar la posibilidad.

-vamos, ha pasado un mes, ¿no crees que es momento de que lo sepas?-al no tener respuesta, me dejo sola y lo agradecí, pero tuve poco tiempo en mi soledad ya que volvió y me tendió una prueba de embarazo en frente de mis ojos, la mire con el ceño fruncido, la tome rápido.

Algunas veces es la mejor amiga en la que uno puede confiar, pero otras veces es exasperante, sin embargo sé que tiene razón, me hace ver cosas que no quiero ver, y si estoy embarazada debo de cuidar a mi hijo.

-por favor Dios, por favor, por favor…-repito con los ojos cerrados, con la prueba en la mano sentada en la taza del baño, tengo el resultado pero no puedo verlo, simplemente no puedo abrir los ojos y saber si de verdad he sido tan egoísta para traer al mundo en estas circunstancias a un hijo nuestro…

En un parpadeo veo el resultado, y en otro mis ojos ya están llenos de lágrimas, "positivo", mis manos van a mi vientre aun plano y se quedan ahí.

-perdón-susurro entre sollozos, es el momento en el que me desahogo aunque creo que ya sospechaba que esto podría pasar considerando el atraso…pero no lo quería admitir, no hasta tener una prueba de que esto está pasando, hay un bebe creciendo dentro de mí.

Culpo a las hormonas de mi llanto desesperado en el baño, siempre he otorgado responsabilidad a las hormonas las veces que he estado embarazada, pero en realidad lloro por culpa, me siento mal por mi bebe, porque por mi culpa va a venir a un mundo horrible en el que nuestras vidas siempre están en peligro.

Pienso que si sigo llorando voy a preocuparlo, ellos siempre sienten lo que yo siento, lo he comprobado antes. Me paro en frente del espejo y lavo mi cara limpiando mis lágrimas, me recuesto.

-te amo, no importa que llegaras inesperadamente y que no sepa que voy a hacer para protegerte, pero vas a estar a salvo, te lo prometo, perdóname por traerte a este mundo que parece desmoronarse, pero te prometo que nada malo te va a pasar, te voy a cuidar-prometo mientras coloco una mano en mi vientre…

Me despierto con su beso en mis labios, es automático como lo rodeo con mis brazos antes de que pueda alejarse, él se sienta en el borde de la cama, y hace que yo también me siente, no puedo soltarlo, no puedo mirarlo a los ojos, ¿debería decírselo? No, por ahora no.

Me desprendo de a poco de él, vuelve a tomarme del rostro y me hace sentir de nuevo lo cálido de su boca, cuando nos separamos me sonríe, trae ojeras que delineo con mis dedos y algunos moretones que de inmediato sello con mis besos, mientras con sus manos recorre mi cintura, me estremezco, ¿es que acaso ya habré engordado? …Son suposiciones mías, no se va a dar cuenta si no se lo digo, puedo ocultarlo un poco más.

-pensé que irías hasta la entrada, como siempre-me dice paseando sus dedos por el marco de mi rostro.

-me dormí-le digo y como toda paranoica, de inmediato doy una excusa que desvié totalmente las sospechas de un embarazo-…hubo mucho trabajo hoy en el hospital, y no me di cuenta dela hora, perdón-me beso en la mejilla.

Mientras el me besa yo le oculto algo muy importante, me siento más culpable cada minuto.

-está bien, entiendo-dice apretando mis manos, en serio, si se queda un segundo más a mi lado temo escupir la verdad-voy a tomar un baño-me besa y asiento…

-¿entonces vas a poder mama?-me saco de mis pensamientos Alex, mientras estábamos sentados en el sofá, el con la cabeza en mi regazo, me había perdido tanto acariciando su cabeza y pensando en el futuro bebe que no lo había escuchado.

-perdón, ¿qué pasa?-pregunte y el suspiro sonriendo.

-¿vas a poder ir a mi clase a hablar de los animales? les dije a todos que tú sabes cómo cuidarlos, que los cuidabas en la hacienda, y que además sabes de otros-dijo mientras acariciaba mi mano.

-sí, si voy a poder-dije besando su frente.

-¿te pasa algo?-pregunto hurgando en mi alma con sus ojos grises.

-nada, estoy bien, solo un poco cansada por el hospital-le asegure, porque en realidad lo estaba.

Mientras llevaba a Josep en mis brazos que se había quedado dormido en el sofá y lo dejaba en la cama me quede observándolo unos segundos, él era parte de mí, mis niños eran parte de mí y mi responsabilidad, los hijos lo son, no sé si estoy lista para una nueva responsabilidad, pero tengo unos meses más para prepararme.

Cuando me acerque a la cama de Alex, el parecía particularmente feliz esta noche, ¿es que acaso algo en mi había cambiado ya? me senté en el borde de su cama y tome su pequeña manito entre las mías.

-¿me puedes contar una historia para que me duerma?-mire hacia los lados, luna y Josep dormían, me recosté a su lado, este momento seria solo de los dos.

Cuando sus ojos casi se cerraban, lo bese en la mejilla, tomo mi mano antes de que dejara de tocar su rostro.

-eres la mejor mama del mundo-sonreí, necesitaba esto, necesitaba saber que a pesar de todo podía hacerlo otra vez.

-y tú eres el mejor hijo del mundo-dije besando su frente y viendo como terminaba de dormirse.

Peeta estaba durmiendo cuando volví a nuestro cuarto, así que me puse el pijama y me acurruque en su pecho. Impaciente por no poder volver a dormir, me separe un momento para contemplar su rostro, estaba agotado, se notaba, ¿cómo pude hacerle esto? ¿Cómo pude traer una preocupación más a su vida? El sufre mucho cada vez que tiene que irse, porque nunca sabe si va a volver, ¿cómo aumentara su martirio al saber que en mi vientre crece un niño que no sabrá si llegara a conocer?

Al principio todo sería hermoso, estoy segura de que sería el más feliz al saberlo, pero con el tiempo se afligiría ¿porque apresurar su tormento? Si hago cuentas no debo de tener más de algunas semanas de embarazo, y no se me notara en unos meses más, él no lo sabrá hasta que me sea inevitable ocultárselo.

-tienes que estar lo más quietito posible, sin darle nauseas o antojos a mama-digo internamente en una charla con mi bebe, mientras observo a peeta dormir-se lo diremos, le diremos que vienes, pero no ahora, más adelante, mientras solo lo sabremos tu y yo…

-¡¿en serio?!-grito Johanna extasiada de felicidad, supongo que ahora será un secreto entre ella, mi bebe y yo-¡felicidades!- se acercó a abrazarme. Y pude sentirme feliz porque alguien más compartía mi felicidad.- ¿qué dijo Peeta cuando lo supo?-me miro e hizo una mueca, le explique de mis razones para no decírselo todavía y ella fue sorprendentemente comprensiva, no me cuestiono y me apoyo, solo se dedicó a sonreírme y a abrazarme-va a ser la personita más hermosa, pequeña y mimada-dijo emocionada.

En el distrito no se ven muchos bebes, y es entendible, supongo que todos toman las precauciones que yo debí tomar, pero ahora ya no hay tiempo para lamentos, sea como sea, nuestro hijo está aquí y solo debo dedicarme a cuidarlo.

-gracias-le dije con una sonrisa y sosteniendo sus manos, la verdad no sé qué haría sin ella, seguramente no me hubiese animado a saber de mi estado y no hubiese tenido a nadie en quien confiar mi secreto.

-gracias a ti que confías en mi para contarme una noticia tan hermosa-me miro con ternura-eres muy afortunada katniss-puso su mano en mi abdomen con anhelo.

En su mirada pude ver que ella desearía también tener alguna vez un hijo, me lo ha comentado antes, pero también me ha dicho que no ha encontrado al indicado, y entonces supe que era afortunada, podía sentirme feliz por mi hijo, sin culpas, porque no representa un error, sino que representa la promesa de una vida mejor.

-bueno mejor vamos a trabajar, que necesito distraer mi atención de la comida-le digo y reímos mientras nos dirigimos con el doctor, el cual también se tuvo que unir al "club secreto" después de que Johanna me insistiera para decírselo…

El distrito cada día crecía, y las necesidades crecían con la misma intensidad, es por eso que el hospital empezaba a ampliarse, Johanna y yo nos encargábamos de instruir a nuevos voluntarios y organizar las salas nuevas de atención.

Mientras recorríamos los pasillos supervisando los avances, me sentí tranquila al pensar que quizá este era un lugar seguro para tener a mi hijo, después de todo, casi nadie sabía de su existencia o si la conocían, no se animarían a venir hasta aquí, estoy alejada completamente de todo peligro, peeta nos va a cuidar, se va encargar de que nada nos dañe y…

Muy pocas veces he tenido esta sensación en mi vida, la sensación de dejar de respirar, dejar de escuchar, sentir como mi corazón deja de latir, nada alrededor importa y el único de mis sentidos sobre el cual todavía tengo control es el de la vista, pero, he estado loca, puede que lo que vea no sea real, sin embargo, parece tan real, parece tan…. Es real, porque ahora me está viendo, pero… ¿qué hace aquí?


Hola! Sorpresa! Aunque katniss se siente muy muy culpable por su bebe, a la vez va a buscar la manera de protegerlo, sin que peeta lo sepa, sin que muchas personas lo sepan, en este capítulo la amistad de Johanna fue fundamental, lo es para ella, como lo fue para peeta, personalmente es uno de los personajes que más me gustan y quería que apareciera más en la historia. Gracias por los comentarios y por seguirla! Nos leemos pronto!