¡Siento la larga espera! Pero el final de una historia, pienso que debe estar muy bien trabajado y que sepáis que he cuidado todos los pequeños detalles! Siempre en mni línea, claro xD
Como ya tenía pensado, el último capítulo sería de dimensiones aun no vistas en mi... Un macro capítulo, de ahí también la tardanza... Peeeero, e cogido la tijera y le he pegado un cortecito, así que constará de dos partes. ¡QUE NO CUNDA EL PÁNICO! Está practicamente escrito, solo pulir la segunda parte y la tendréis! Y bueno, dejar un margen de días,No se cuantos, según las visitas que tenga y los comentarios... Y si, es un chantaje, a mas comentarios menos tardanza! Odio tener que recurrir a esto, pero mueeeero por saber que pensáis de toda esta historia y del desenlace que está teniendo! Así que ya sabéis! :P
Como siempre agradecer a los incondicionales de siempre! Quiero deciros que con el capítulo anterior, empezaron ha haber nuevos lectores gratamente sorprendidos por descubrir esta historia. Gracias por los comentarios.
lelenz23, Adoro tu entusiasmo, espero que te siga gustando tanto y que me digas que te parece! gracias!
Alex, gracias a ti por seguir leyendo, pese a mi tardanza en subir capítulos, espero que te sigan gustando esas respuestas a esas dudas que aún quedan. Dime que te parece!
Yarasosa, Una apasionada, siento la tardanza, te imagino de esas lectoras que no pueden esperar mucho para el siguiente capítulo! espero que sigas ahí y me sigas dando tu opinión!
15marday, Bienvenida a mi historia! Me ha gustado tu progresión y tus opiniones mientras leías toda la historia. Espero poder leer tus comentarios mas amenudo! Gusta ver las sorpresas que causan cada capítulo y las nuevas dudas que asaltan tras finalizarlo! Gracias!
Kykio-chan, Bienvenida a mi historia!, Espero que te siga gustando la evolución y que el desenlace también te esté gustando, gracias!
sara-nadia, Gracias por leer esta historia! En este capi no profundizo en la relación de Belle y Ruby pero espero que te guste!
A todos los demás que leéis este fic, espero vuestros comentarios, criticas y opiniones, Así como paquetes bomba y cartas de antrax xD Gracias por seguir la historia!
No me enrollo mas, que soy una experta en hacerlo :P A LEER!
- ¡La Reina Malvada está aquí! -
- ¡Ocultáos! -
- ¡Que nadie se mueva por orden de la Reina! -
Desciendo de mi carruaje abriéndome paso entre mis soldados para observar la villa. Se que Snow White se ha refugiado en estos campesinos y hasta que no obtenga las respuestas que quiero, correrán ríos de sangre...
Pero... se que esta ahora no es mi vida... cuando me fijo en los rostros de estas gentes... Esto es un recuerdo... Uno de los tantos que intento olvidar... Uno en que todo ser vivo en mi contra pasó a mejor vida... Y aún sabiendo que esto no es real.. que debe ser un sueño... no puedo evitar actuar como antaño... Y que traidor es mi subconsciente... Pues los rostros de todos los campesinos son las personas que en la actualidad están a mi alrededor...
Un pastor con la apariencia de Robin, oculta a su pequeña esposa con su cuerpo... Y no se me escapa que es el rostro de Tinker el que asoma... Paseo mi mirada y veo ira en el rostro de Ruby... Junto a su abuela que en mi sueño, se apoya en un bastón... Y como no... También está Emma... Su rostro serio y altivo, su brazo echando hacia atrás a Henry... Quiero despertar... Pero no puedo... el recuerdo se hace cargo...
- ¡Se que la fugitiva ha estado oculta en esta villa... ! - La Reina camina sonriente observando a todos los habitantes. - ... Y quiero respuestas... - Se planta ante la persona que parece ser el líder de los campesinos. - ... Y mientras no obtenga lo que quiero... Iréis muriendo uno a uno... - Mira con frialdad al rostro de Emma trazando una sonrisa malévola.
- No obtendréis nada de nosotros... ¡Estáis perdiendo el tiempo! - Emma responde sin pestañear a la amenaza de la Reina Malvada.
- Como buen líder... debes predicar con el ejemplo ¿No es así? - Alza su mano y pasea sus fríos dedos sobre la mandíbula de la rubia. - Pues serás mi ejemplo... - Susurra y se lame los labios mientras su mano desciende hasta el pecho de Emma.
- No te tengo miedo, bruja... - Dice entre dientes y la Reina no evita la mueca de fastidio ante las palabras de la rubia.
- ¡Pues será tu pueblo el que lo tenga! - Hunde la mano en su pecho y extrae el corazón de Emma.
- ¡AARGH! - La rubia se lamenta y cae de rodillas ante la Reina. - Matadme... ¡Pero nunca sabréis donde se oculta la legítima Reina! - Dice con el rostro contraído por el dolor.
- ¡PUES QUE ASÍ SEA! - Aprieta fuertemente el corazón en su mano, sin perder de vista el rostro de la rubia.
No, no, no... Emma... Quiero despertar, quiero despertar...
Y por fin abro los ojos... Las lágrimas empañan mi vista y no puedo ver con nitidez... Contengo el aliento... Es mi habitación... Desecho la humedad de mis ojos con ambas manos y observo con claridad... Las paredes... el techo... ¿Que es todo esto? Crecen de forma silenciosa raíces a través de las paredes... Invadiendo mi habitación... Enredaderas con espinas listas para dañar lo que haya a su paso... Sacudo la cabeza ante esta visión y no desaparece... sigue creciendo... Mi corazón late a toda prisa y mi respiración es completamente irregular...
- Mmmhh... - La rubia gime en sueños y rodea la cintura de la morena con su brazo. - Regina... - Murmura ensoñadoramente sonriendo, cuando la ex alcaldesa posa su mirada asustada en ella.
Oh dios mío... suspiro y me dejo envolver por el calor de una dormida Emma... Por su amor... por la sonrisa que me regala en el momento que mas la necesito... Solo ha sido un sueño... Una maldita pesadilla... Controlo mi respiración pensando en ella... en lo que siento por ella... En Henry... en mi familia... Sin despegar la vista de la vegetación emergente en mi habitación... Observo con calma como esas raíces y enredaderas se vuelven mas... amables... crecen flores hermosas como en una postal primaveral... Y entonces recuerdo... La magia en mi... No es oscura... No es luz... Ni ambas por separado... Es una magia diferente... El poder de los dioses...
- "El control de la vida en los bosques" - La morena murmura para si misma concentrándose en su poder.
- ¿Que...? - La rubia pregunta despertándose de su sueño mientras Regina lucha por mantener el control, observando como la vegetación decrece sobre las paredes. - ¿Regina...? - Emma abre sus ojos justo en el momento que la habitación vuelve a tener su forma original. - ¿Estás bien...? - Frunce el ceño cuando ve con claridad la expresión del rostro de la morena.
- ¿Mmh...? - Aprieta los labios cuando centra su mirada en la otra mujer, viendo como no ha sido consciente de la actividad entre las cuatro paredes. - Si... solo una pesadilla... - Sonríe relajada cuando Emma acurruca a la mujer contra si misma.
- ¿Quieres hablar de ello...? - Acaricia perezosamente el cuero cabelludo de la morena cerrando sus ojos.
- No ahora... - Relaja su cuerpo descansando sobre la rubia. - Déjame disfrutar esto un poco... - La abraza posesivamente disfrutando del silencio compartido.
*DING, DONG* - Ya voy... - La voz de Henry se siente en la distancia del piso inferior.
- Parece que no lo vamos a disfrutar mucho mas... - Dice risueña la sheriff observando como la morena se da la vuelta y hunde la cara en la almohada.
- Dimfe ham mdrff qm vyamm - Dice sin despegar su rostro de la almohada.
- ¿Que...? - No puede evitar reír apoyando un codo en la cama, observando divertida la actitud de su pareja.
- Que le digas a tu madre que se vaya. - Levanta apenas el rostro para formular la frase y acto seguido lo vuelve a hundir.
- ¿Como sabes que es mi madre? - Pregunta sin dejar de sonreír mientras la morena se da la vuelta para quedar boca arriba.
- Se ha pasado la vida fastidiándome los buenos momentos... Por pura estadística, debe ser ella... Es lo mas probable. - Despereza su cuerpo estirando sus músculos a lo que la rubia no desaprovecha la oportunidad de acariciar con su mano libre, el cuerpo de la ex reina malvada.
- ¡Mamás, son lo abuelos! - Henry grita desde la planta baja haciendo reír a ambas mujeres.
- Que mujer tan inteligente... - Emma se inclina juguetona para besar los labios de la morena.
- MMhmm... - Devuelve el beso sonriendo en sus labios. - Será mejor que bajemos antes de que suba ella... - Dice al despegarse.
- Oowwm... Espero que sea importante... ¿Que hora es? - La rubia se levanta a regañadientes, ayudando a la morena a incorporarse.
- 15:10... ¿Cuanto hemos dormido? - Regina pregunta entrecerrando la mirada.
- Nos acostamos al amanecer, Regina, es normal que sea tarde... - Dice cuando ve una extraña mueca en el rostro de la morena y le lanza su propia camisa al rostro. - Vístete, si no quieres que te lo impida. - Y ríen de nuevo mientras comienzan a vestirse.
Snow tenía razón... En el pueblo no hay rastro de todo el Caos... como si nunca hubiese sucedido... Emma ha ido con sus padres al ayuntamiento para preparar la asamblea de mañana por la mañana... Para tratar los cabos sueltos y para juzgar el papel de la polilla en todo esto... Y yo he preferido no ir... No después de ver como mis sentimientos activan este poder... Prefiero evitar cualquier mal momento hasta que sepa como controlarlo...
Henry y yo damos un paseo... Le dije que prefería comprobar por mi misma que todo está en su sitio y quiso acompañarme... Lo agradezco... Me distrae de manera que solo pueda pensar cosas positivas de mi nueva vida...
Nuestro primer destino es el puerto... Todo está en su sitio... Pero como me temía, hay algo que ha sucumbido indefinidamente al Caos... Y es esa colina que parte en dos el muelle... Y en lo alto... Un árbol...
- Es un manzano... - Henry asegura cuando ascienden la colina. - Pero no tiene manzanas... - Frunce el ceño mirando las verdes hojas del árbol.
- Bueno... supongo que es demasiado pronto para que de sus frutos... - Dice llegando a lo alto de la colina.- De todas formas, no le quitaremos la vista de... - Posa su mano sobre el tronco y rojas y abundantes manzanas crecen al instante. - Oh... - Retrae su mano, sorprendida mirando asombrada los nuevos frutos.
- Wow, mamá... eso ha sido... - Dice el muchacho arrancando una manzana. - Huelen igual que las de tu manzano. - Sonríe y le pasa otra manzana a su madre. - Prueba... - No espera a su madre e inca el diente a la fruta.
- Henry... - Observa a su hijo mientras mastica y sonríe cuando ve el placer del sabor reflejado en su rostro.
- Mmmm... - Señala con su cabeza la manzana que sostiene su madre, invitándola a probar. - Impresionante... -
- Tienes razón... - Asiente compartiendo una sonrisa con su hijo mientras ambos comen su manzana. - ¿Seguimos...? Quiero echar un vistazo al bosque. - Comienzan a descender la colina dirigiéndose al mercedes.
Eso ha sido una sorpresa... Pero la tranquilidad de Henry me ha hecho ver las cosas de forma positiva... quizás este poder no sea un problema y podamos aprovechar sus beneficios...
Henry me pide conducir esta vez... Por supuesto, me niego en rotundo pero me siento bien... Y le prometo que haremos prácticas seguras en el futuro... "¿En un futuro cercano?" No he podido evitar reír ante esa pregunta, pero le aseguro que si... Como dice Emma, se está convirtiendo en un hombre... Y quiero estar ahí para enseñarle todo lo que pueda de la vida adulta...
El bosque tiene su aspecto de siempre... Nada de esas grietas ni restos de roca fundida... Verde, tranquilo... Comparto una sonrisa silenciosa con Henry... El también se siente feliz con que todo esté como antes... Que todo ese Caos pasa ha ser historia... Y con los años, esa historia se convertirá en leyenda... En cuentos para no dormir... Aunque nadie debería olvidar algo así... Pero eso es algo que iremos viendo...
Observo a mi hijo mientras conduzco... Vuelve a mirar al frente y, pese a todo lo que ha crecido... todavía veo a ese niño pequeño... Esa criatura que me adoraba... Antes del libro... Antes de...
- ¡Mamá, cuidado! - Henry grita cuando un cervatillo salta al medio del camino.
- ¡Mierda! - Regina clava el pie en el freno y da un volantazo, sin conseguir evitar el golpe. - ¡Joder...! - El coche derrapa con la tierra húmeda dando media vuelta, hasta ser detenidos contra un árbol.
- ¡Aaargh...! - Henry soba su cuello y mira asustado a su madre. - ¿Estás bien? - Pregunta cuando la ve sin reaccionar, después de detenerse de golpe.
- si... ¡Si! Y tu... ¿Estas bien, cariño? ¿Te duele el cuello? - Desabrocha su cinturón, y se precipita a inspeccionar a su hijo.
- Si, tranquila... ¿Al final le hemos dado? - Refiriéndose al cervatillo.
- Si... Aunque no de lleno... he sentido el impacto... - Dice mirando a través de los cristales.
- Vamos. - Henry desciende del vehículo y enseguida descubre el cuerpo del animal a un lado del camino. - Oh, no... - Dice con tristeza acercándose.
- Henry... Lo siento, cariño... - Regina se acerca apenada cuando su hijo se agacha comprobando al animal.
- No ha sido tu culpa... saltó al medio del camino... - Mira a su madre sobre su hombro y le sonríe con tristeza.
- De todas formas... Lo siento... - La morena se agacha junto a su hijo de forma recatada. - No es la manera en que debía morir... -
- ¿Hubieses preferido que los hombres alegres lo hubiesen cazado y cocinado? - Dice reflejando el mismo humor que su madre biológica, detalle que no escapa a Regina.
- En realidad... Pienso que si debes morir de forma prematura... - Acerca su mano al cuerpo del animal. - Debes morir para un propósito... - Toca el pelaje del cervatillo y una chispa de magia se escapa de entre sus dedos.
- ¡Wooah! - Henry salta hacia atrás cuando el cuerpo del animal convulsiona sin control. - ¿Pero que...? - Mira a su madre confuso y esta niega con la cabeza sin comprender cuando se incorpora y da varios pasos hacia atrás.
- ¡WUUEEEGHH! - El cervatillo se queja mientras se incorpora tambaleante en sus patas y comienza a saltar enloquecido al mismo tiempo que brama rompiendo el silencio del bosque.
- ¡¿Que le pasa!? - Henry se aleja mas del animal que comienza a golpearse con todo lo que encuentra a su paso, sintiendo escalofríos por los alaridos que emite el cervatillo.
- ¡No lo se! - La morena mira confundida al cervatillo, que salta continuamente, chocando con el mismo árbol.
- ¡Se va a matar! - Henry asustado corre junto a su madre cuando el animal comienza a sangrar profusamente.
- ¡WUEGGHHH...! - El animal impacta con su cabeza una última vez contra la corteza del árbol y se desploma inerte, de nuevo en el suelo.
- Mamá... - El muchacho respira agitádamente, rompiendo el silencio recién recuperado, mirando en shock el cuerpo del cervatillo. - Ahora... si que ha muerto por un propósito. - Asiente sin despegar la vista del mismo punto.
- ¿Y cual es ese...? - Pregunta en un susurro y Henry voltea la cabeza para mirarla.
- Para hacernos ver el poder de tu magia... - Su madre contiene el aire, siendo consciente del peligro de su nuevo poder. - Y "todo gran poder..." - Comienza a recitar y es cortado por la morena.
- De acuerdo, Peter Parker... trabajaré en ello... - Dice algo molesta.
- Trabajaremos... - Corrige el muchacho. - No estás sola en esto, somos una familia... - Sonríe rodeando a su madre por la cintura.
- Está bien... - Abraza a su hijo suspirando. - Mantengamos la calma... haremos algunas averiguaciones y cuando estemos seguros... se lo diremos a tu madre... - Comienzan a caminar en dirección al coche.
- Espera... ¿Que...? ¿No se lo vas a explicar? - Pregunta entrecerrando la mirada.
- Lo haremos... Espera que pase la asamblea de mañana... - Regina ve la disconformidad del joven y añade. - Mañana... se aclararán varios puntos, y lo que es mas importante... Se juzgará la actuación de Azul en todo esto... - Henry mira pensativo a ningún punto concreto. - ¿Que crees que pasaría si la gente se entera que no controlo este poder? Azul tendría la defensa que necesita... Y sabes que eso no es justo... El fin no justifica los medios... -
- Justificaría todas sus acciones...Para que tu ni nadie posea el poder de los dioses... Por que es... -
- Peligroso... Pero buscaremos una solución... -
- Juntos. - Es una afirmación rotunda por parte del muchacho a lo que su madre acepta.
- Podríamos contar con Belle... Pero dejemos que el sheriff se ocupe de su actual trabajo... Después de la asamblea, tengo pensado que me ayude... - A Henry no se le escapa el leve rubor que crece en las mejillas de la morena.
- ¿Ayudarte, como...? - Alza una ceja y sonríe de medio lado, al mas puro estilo Mills.
- ¡No me mires así...! - Le regaña aún mas avergonzada. - Es solo... Estuviste ahí... En aquel mundo... - El rostro del muchacho se endurece al recordar los momentos en la esfera. - Sabes que trabajo mejor esta magia, si Emma está cerca... - Sonríe resignada.
- Vale tu ganas... - Alza ambas manos conforme con la explicación. - Ahora... ¿Podrías...? - Señala con la cabeza en dirección del cuerpo del animal.
- Eso si puedo hacerlo... - Agita su mano y el cuerpo desaparece en una nube morada. - Desfrunce el ceño, ahora está enterrado... -
- Gracias. - Ambos reanudan el camino hasta el vehículo.
No tengo mucho tiempo para pensar en lo sucedido... Pero no debo ignorarlo... Toda mi positivismo se ha ido a la mierda...
En cuanto entramos en el coche, mi teléfono recibe un mensaje el que no tardo en comprobar... Y es de Emma... "Whale nos ha avisado... Killian está despertando. ¿20 Min, en el hospital?" Un sencillo "Estoy en camino..." es mi respuesta y pese a la pregunta formada en el rostro de mi hijo, arranco el coche y vuelvo al pueblo...
Toda una sorpresa... Al final Elsa pudo encontrar a su hermana... Una chica curiosa, sinceramente... Aunque lo que me sorprende es ver a Ingrid... Una Ingrid abatida... Y la verdad, esta Ingrid está mucho mejor... Incluso ha cedido ropas para sus sobrinas. Y hasta hoy no supimos donde estuvo viviendo... "Justo al lado de la heladería... Aunque llevaba tiempo sin ir a mi pequeño apartamento." Eso mismo me ha respondido en cuanto le he preguntado...
En el momento que iba a detener a Ingrid... Por que, evidentemente, una celda lleva su nombre... Whale se puso en contacto conmigo... Y cuando les comuniqué la naturaleza de esa llamada... La reina de hielo se entregó con la condición de poder acompañarnos al hospital...
He estado en varias ocasiones en esta sala... esta zona del hospital... Pero una de esas ocasiones es la que recuerdo mas vívidamente... Cuando mi hijo estuvo clínicamente muerto... Cuando rompimos la maldición...
Y ahora aquí... Con Killian semi inconsciente tumbado en una cama... Con Elsa, Ingrid y mis padres tras de mi... Con mi hijo y mi amor en camino... Y esta sala tiene exactamente el mismo aspecto... como si nada haya cambiado... Cuando, en realidad, todo es diferente...
- Em... mah... - El pirata murmura sin llegar a despertar, llamando la atención de todos en la sala.
- ¿Sientes el vínculo? - Ingrid lanza la pregunta al aire, con un toque de esperanza.
- Lo hago... - Emma responde dando la espalda al grupo, centrando su mirada en el hombre inconsciente. - Pero se que no de la manera que tu querías, Ingrid... - Se voltea para encarar a la mujer esposada.
- El amor no se trata de compartir un vínculo mágico. - Snow añade con una sonrisa dulce.
- Pero mi deseo de que fuese rey... - Ingrid sacude la cabeza ordenando sus pensamientos, en el momento que Regina y Henry entran en la sala.
- Hey. - La sheriff sonríe a los recién llegados y estira su mano, invitando a la morena a ir a su lado.
- ¿Alguna novedad? - Regina ignora a todos los presentes y va junto a la rubia.
- Parece que está a punto de despertar... - Ambas se acercan hasta quedar ante la camilla del hombre.
- Emma... ¿Donde estas...? - El hombre sigue en sus desvaríos que consiguen irritar a la morena.
- Incluso después de cruzar la frontera... sigue teniendo la misma obsesión. - Regina lo mira con el ceño fruncido. - Pero no voy a dejar que ocasione ningún problema. - Estira su mano hasta suspenderla sobre el pecho del hombre.
- ¿Que... que vas ha hacer? - Emma pregunta temerosa, pero confiando en que la morena no haga nada descabellado.
- Comprobar quien es... - Y sin mas, hunde su mano en su pecho, extrayendo el corazón del hombre.
- ¡Regina! - Snow se horroriza al ver el corazón latiendo en la mano de su ex madrastra.
- ¿Como... ? - Emma no acaba de formular la pregunta, después de alzar una mano, deteniendo a su madre.
- ¿Como? Ni idea... pero la suma de todos los factores que podrían alterar el corazón del capitán... han hecho desaparecer toda oscuridad. - Ambas miran asombradas el músculo latente, completamente rojo. - Supongo que esto nos dice... que tu ex novio no será un problema... al menos no por el momento. - Regina afirma algo molesta, cuando es consciente que no es justo hacer nada contra un hombre que, en la actualidad, se desconoce su identidad y que no tiene ninguna maldad en su corazón.
- ¿Y ahora que...? - Emma le pregunta a la morena cuando esta le devuelve el corazón al hombre. - ¿Cuando desper...? - En cuanto el corazón vuelve a su sitio, el pirata aspira aire fuertemente, volviendo a la consciencia.
- ¡Emma...! - Con su única mano, sujeta el brazo de la rubia, mientras respira agitadamente. - ¿Que ha pasado... ? ¿Donde...? - Mira hacia todas direcciones confundido, dejando la misma mirada sobre la morena al lado de la rubia.
- Hey, tranquilo... - La rubia posa su mano sobre el hombro para tranquilizarle. - Dime... ¿Que es lo último que recuerdas? - La morena asiente conforme con la pregunta.
- Tenía... que reunirme contigo... - El hombre sacude la cabeza, intentando hacer memoria.
- ¿Reunirte donde? - Regina pregunta con impaciencia.
- ¿Quien es? - El hombre pregunta a la rubia, refiriéndose a la ex reina malvada.
- ¿No sabes quien es...? - Emma dice con preocupación, y lanza momentáneamente la mirada a su espalda, viendo los rostros del resto del grupo.
- Esta bien... Tranquilo. - La morena habla sosegadamente, queriendo obtener respuesta. - Responde... ¿Donde debías reunirte con Emma? -
- En... En Storybrooke... - Contesta para sorpresa del grupo.
- ¿Que...? - La sheriff no comprende al hombre, pero la curiosidad puede con ella. - Explícate... desde el principio. - Ayuda al hombre a incorporarse en la cama hasta quedar sentado.
- Me llamaste... - Afirma el hombre. - Me dijiste que tu hijo te había encontrado... Y, que le llevabas de vuelta a su casa... A Storybrooke, Maine... - Dice sobándose el muñón de su mano. - Así que... Quise venir... Quería conocer al chico... verlo... Te dije que iba en camino... y... - Todos escuchan sorprendidos el relato del hombre.
- ¿Y que pasó...? - Regina pregunta alentando al hombre.
- Lo último que recuerdo es atravesar con mi coche el cartel de "Welcome to Storybrooke" ... El resto es todo negro... - Niega con la cabeza y vuelve a mirar de forma interrogante a Regina. - ¿Usted quien es? -
- La pregunta mas bien seria, ¿Quien eres tu...? - Responde la morena.
- Es... - Emma alza la mano, dándole la respuesta al hombre. - Es Regina... La madre de Henry... mi hijo... - El hombre abre la boca sorprendido y pasea su mirada de la rubia a la morena.
- ¿Usted lo adoptó...? - Pregunta sin evitar formar una medio sonrisa.
- Emm... Si... - Regina se da la vuelta para mirar a Henry y el hombre ve como hay mas gente tras ellas. - El es Henry... - El antiguo pirata esboza una sonrisa cuando ve al muchacho, e intenta incorporarse.
- Wow, calma vaquero... - Emma ayuda al hombre a ponerse en pie mientras el grupo se acerca a ellos.
- Y dime... ¿Cual es tu nombre? ¿Lo recuerdas? - Regina pregunta alzando una ceja, de brazos cruzados.
- Pues claro que lo recuer... - El hombre no termina su frase, cuando su vista se posa en Elsa. - Virgen del amor hermoso... - Murmura para si mismo, sorprendiendo a la sheriff cuando la aparta de su lado. - Killian Gareth Swan... Para servirle, mi lady... - Hace una cómica reverencia ante Elsa, ocultando su muñón tras su espalda y lanzando un guiño a la rubia de Arendelle.
- Ya... sabemos quien es... - Henry murmura sin saber si reír o no, viendo a Killian en el pijama del hospital.
- ¿Y que relación tenéis tu y Emma? - Regina pregunta sin esconder su molestia.
- Somos hermanos... Bueno, hermanos de crianza... - Killian mira confundido. - Rubia, ¿No le has hablado a la madre de mi sobrino que el chico tiene un tío tan... alucinante, como yo? - Finaliza su discursito mirando de forma sugerente a Elsa.
- Así que ese ha sido el vínculo... Os hice hermanos... - Ingrid habla para si misma negando con la cabeza, llamando la atención del ex pirata.
- Te conozco... - Killian dice entrecerrando su mirada sobre Ingrid. - No se de que exactamente... Pero hay algo tan... familiar... - Murmura sin despegar la vista de una Ingrid esperanzada.
- Esta bien... - Regina alza su mano congelando a Killian. - Ahora que podemos dejar de fingir... Tenemos un problema con tu "hermano" - Entrecomilla el aire mirando a la sheriff.
- Hubiese estado bien haber tenido un hermano como el... - Asiente Emma mirando a Killian congelado en el tiempo. - Pero sus únicos recuerdos son falsos... Y de una vida sin magia... No durará nada en las calles de Sotrybrooke... ¿Ideas? - La sheriff coloca ambas manos en jarras y mira al grupo.
- ¿Que hay de sus recuerdos? Tienen que estar en alguna parte dentro de esa cabeza. - David se pronuncia sobándose la barbilla.
- ¿Sería acertado? Que recuerde quien es... - Snow mira con preocupación sin estar del todo de acuerdo con que el pirata recuerde su lado mas oscuro.
- El que recupere la memoria... No significa que sus falsos recuerdos desaparezcan... seguirán formando parte de el... - Henry da un paso al lado de Regina. - Aunque se que no es cierto... en mi memoria... estáis las dos... Como si hubiese vivido dos vidas casi idénticas con cada una de vosotras. Cuando recuperé la memoria, te recordé mamá... Pero no olvido mis falsos recuerdos con mi otra madre... - Se dirige al grupo. - Se que no es real... Pero eso no significa que no sean gratos recuerdos... Y forman parte de mi... como lo formarían de Killian. - Explica para el grupo dando algo de tranquilidad.
- Y sería mi hijo... Mi decepcionado hijo... Pues también es Gareth...- Ingrid sacude la cabeza ordenando sus pensamientos. - Mi hijo era un ser puro y noble, seguro que este nuevo Killian también lo será, recuerde lo que recuerde. - Sonríe melancólica mirando a el ex pirata, que congelado aun le devuelve la mirada.
- ¿Sabes como devolver sus recuerdos? - Emma pregunta a la morena cuando la hace a un lado.
- ¿Estás segura de que es lo mas sensato? -
- ¿Segura? No... Pero esa inseguridad viene de dudar si Killian soportaría el shock de los recuerdos de su vida de pirata y... De su vida como Gareth... - La sheriff entrecierra la mirada.
- Sabes que hay una manera fiable de devolver sus recuerdos... - La morena rueda los ojos suspirando.
- Beso de amor verdadero... - Dice en un susurro.
- Exacto... - La morena mira hacia otro lado y Emma la obliga a mirarla de nuevo.
- Sabes que yo no podría romper esa maldición, Regina... - Sonríe de medio lado cuando comprende la molestia de la ex reina malvada. - ¿Sabes? El intentó devolverme los recuerdos con un beso, cuando vino a Nueva York... La poción de Gold supuestamente la pensaba utilizar en Henry cuando yo recordase... Pero no fue así... - Frota ambos brazos de la morena transmitiéndole tranquilidad. - Y si no lo fue en aquel momento... mucho menos ahora... - Se acerca para dejarle un casto beso.
- Ehem... - David interrumpe el momento, no queriendo ser testigo aún, de las muestras de afecto de las dos mujeres.
- Está bien... Intentaré crear la misma poción para recuperar sus recuerdos... Mientras tanto, alguien deberá custodiarlo hasta dar con una solución... - Mira a la sheriff. - Y créeme, no serás tu la que haga de perro guardián. - La señala con el dedo índice y Emma responde alzando ambas manos.
- Ya la habéis oído... Hay que vigilarle y yo no pienso dormir en el sofá. - Incluso David suelta una pequeña carcajada al ver a su hija siendo sumisa.
- Elsa... - Ingrid mira a los ojos de su sobrina de forma suplicante.
- Se que no he hecho bien las cosas últimamente... - La reina de Arendelle da un paso adelante. - Pero me gustaría hacer esto por todos vosotros y ser su custodia. - Asiente decidida con la cabeza.
- ¿Por todos nosotros? - Emma se cruza de brazos y alza una ceja. - He visto las miraditas. - Sonríe ante el rubor de Elsa. - Pero si a todos os parece bien... -
- Emma... - David señala con la cabeza a Ingrid y la sheriff asiente con la cabeza.
- Regina... ¿Hay alguna forma de que Elsa no pueda... ? - No termina la pregunta cuando la morena agita su mano en el aire.
- ¿Que has hecho? - Pregunta Mary Margareth cuando Emma camina hasta Ingrid.
- Ahora Elsa no podrá extraer el brazal de Ingrid. - Explica mientras la sheriff quita las esposas a Ingrid.
- Ambas lo vigilaréis... Nada de magia... Ni historias de ningún tipo... - Explica. - Se ha fijado en ti y es un charlatán... que sea él quien hable, ¿entendido? - Ambas rubias asienten sorprendidas cuando Ingrid se ve liberada de su encarcelamiento. - Esto no significa que no debas acudir mañana a la asamblea, Ingrid. - Mira duramente a la mujer.
- Por supuesto... Gracias. - Dice aún en shock ante la amabilidad de las personas a las que ha dañado.
Le pedí a mi padre que trajera algo de ropa para Killian Gareth Swan... Huérfano, mi hermano de crianza, un vividor hasta que perdió su mano en un ajuste de cuentas... Cuando habló con Henry le dijo que todavía golpea la almohada al recordar que su querida hermana tubo que darle en adopción por que no tenía a nadie... Que perdimos el contacto cuando el cumplió los dieciocho años y se largó a "vivir la vida" como el dijo... Y que cuando volvió a recuperar el contacto conmigo, ya habían pasado dos años desde que salí de prisión...
Nos sorprendimos con su relato... Regina dijo que al cruzar la frontera su memoria utilizó los recuerdos de este mundo... es decir, los míos... para que su subconsciente crease una vida que se adaptase al vínculo que Ingrid nos obligó a tener... Me asombra que Whale esté de acuerdo con ella... Dice que es una defensa de nuestro cerebro... Que es lo que los esquizofrénicos o las personas que han sufrido algún shock post traumático "utilizan" para rellenar las lagunas en su memoria y no perder del todo la cabeza... Es curioso, pero tiene sentido...
Killian parecía contener muchas dudas... hasta que le obligué a sacarlas... "¿Cuanto tiempo he estado en coma para que mis cosas y mi coche hayan desaparecido? Incluso mi mano hortopédica... Como si ya no hubiese esperanza para mi..." Me habló con un fuerte sentimiento de abandono... No pude evitar compadecerme de el... Sencillamente le respondí que Henry tenía diez años cuando me encontró... No me veía con valor para mentirle... Y se ha puesto a reír sin gracia... "¿Que tiene, quince?" Aún no... Pero no queda mucho... Le he prometido una nueva mano hortopédica... evidentemente el garfio lo ocultaremos por el momento...
Le he dicho que tenía trabajo que hacer y una familia de la cual encargarme... Dice que es feliz por mi... Que Regina parece amarme de verdad... No he podido evitar derramar una lágrima solitaria... La primera persona que me dice algo así... Y tenía que ser el... Pero lo que no puedo evitar es sentirlo como lo siento... Como el deseo desinteresado de que sea feliz... Como un hermano...
Me sorprendió que aceptase gustoso no solo irse con Elsa, si no también con Ingrid... Parece mentira lo cerca que está de esa mujer... Todo caballeroso, con su muñón enfundado en una venda para protegerlo, tiende ambos brazos a ambas mujeres y los tres se marchan sonrientes al apartamento de Ingrid...
- Parece que ha ido bien... - Regina se coloca al lado de la sheriff, mientras observan al atardecer, la marcha de Elsa, Killian e Ingrid.
- Si... Espero que cuando recupere sus recuerdos, siga yendo bien. - Emma rodea con su brazo los hombros de la ex alcaldesa. - ¿Cena? - Dice la rubia sonriente, dejando ver su apetito.
- Vamos... - Regina mira a Henry y este se detiene.
- Id vosotras, pasaré la noche con Belle. - El muchacho guarda su teléfono bajo la mirada confundida de sus madres. - No quiero escuchar vuestros arrumacos. Debéis ir pensando en la insonorización. - Ambas mujeres se avergüenzan ante la declaración del chico.
- Lo siento chico... Lo tendremos en cuenta... Pero ¿Pasar la noche con Belle? - Emma finaliza preguntando confundida.
- Si... bueno... - Mira a la morena dándole a entender que piensa comenzar a investigar. - La verdad es que la biblioteca está algo desordenada y me siento en parte responsable, así que... -
- Está bien, Henry... Haz lo que debas hacer, pero cualquier cosa, tendremos los teléfonos a mano ¿De acuerdo? - Regina da su consentimiento sorprendiendo a la rubia.
- ¡Os quiero! - El muchacho no espera réplica de su rubia madre y se marcha corriendo.
- ¿En serio? ¿Dejas que se marche así como así? -
- ¿Teme quedarse a solas conmigo, sheriff? - La morena cambia de tema y rodea con ambos brazos la cintura de Emma.
- Deberías ser tu la que temiese... - Cuelga ambos brazos sobre los hombros de la morena y se acerca a su oído para susurrarle. - Soy yo la que tiene las esposas... - Deja húmedos besos bajo su oreja arrancándole un gemido contenido.
- Vámonos... Hay algo que quiero que veas. - La morena se separa brúscamente y se dirige a su coche.
- Regina... ¿Que le a pasado a tu coche? - Dice viendo una abolladura enorme en una de las puertas traseras.
- Om... eso... derrapé con el barro... - Emma no capta mentira en la respuesta pero sigue mirando con preocupación.
- Y luego mi coche es una trampa mortal... - Dice encogiéndose de hombros, siguiendo a la morena. - Hablando de mi trampa mortal... podríamos recogerlo... sigue en el puerto ¿No? -
- Es hermoso... - Emma murmura observando la caída del sol bajo el nuevo manzano.
- Si... Podríamos solicitar a la alcaldesa que financiase una escalinata de piedra y un cómodo banco... pero por el momento... - Regina se sienta en el suelo, apoyando su espalda en el tronco del árbol. - Ven aquí... - Palmea a su lado, invitando a la rubia.
- Seguro que podríamos hacer eso... - Dice refiriéndose al deseo de Regina de realizar una pequeña obra, mientras se sienta junto a la morena. - Garantizaríamos la seguridad con algunas vallas alrededor y... - Regina la sujeta del cuello de su chaqueta de cuero, atrayéndola y sellando su boca con sus labios, callándola.
- Eso... ya lo iremos viendo... - Dice despegándose lo justo y vuelve a besarle, atrapando su labio inferior.
- Ahá... - La rubia cierra los ojos dejándose llevar por la sensación.
- Pero hay otras cosas mas importantes... - Muerde el labio sutilmente hablando entre dientes, deslizando después su lengua.
- Ahá... - La piel de la sheriff se eriza en el contacto, sintiendo como su estómago comienza ha hacer volteretas.
- Como la asamblea de mañana... - Reparte besitos por el rostro de la rubia. - La situación de tu nuevo hermano... - Deja un rastro de besos desde la barbilla hasta la oreja.
- Ahammmm... - La respiración de la rubia se entrecorta cuando sus manos comienzan a inspeccionar el cuerpo de la morena.
- Pero por lo pronto, podríamos hacer un poco de... - Susurra en su oído antes de dibujar con su lengua el contorno de la oreja. - Magia en casa... - La morena sonríe en el estremecimiento de Emma.
- ¡Ahhmmmm! - La rubia se incorpora arrastrando el cuerpo de la morena, dejando fluir su propia magia, transportándolas desde la colina hasta la habitación de la morena.
- Emma... -
- ¿Ahá? - La rubia aprieta el cuerpo de la ex alcaldesa contra si misma, hundiendo su rostro en su cuello.
- Ahora... No solo es tu trampa mortal la que se ha quedado en el puerto... - La rubia despega el rostro siendo consciente de su nuevo emplazamiento.
- Oh... -
- ¿Donde ha ido tu vocabulario? - La morena sonríe ante la, ya muy espaciada, falta de palabras de la rubia.
- No me culpes... Eres tu la que hace que mi sangre deje de acudir a mi cerebro para acudir a otras partes de mi cuerpo. - Dice sosteniendo a la morena entre sus brazos. - No cambies de tema... Dijiste algo de hacer magia en casa... - Camina empujando a Regina hasta el borde de la cama tenuemente iluminada por la luz que proviene de la ventana.
- Creía que querías cenar... - Dice sin contener la sonrisa divertida, rodeando el cuello de la sheriff con sus brazos.
- Me has mal acostumbrado... - Empuja hasta caer sobre la cama, atrapando a la morena bajo su cuerpo. - ... A tener primero el postre... - Comienza a besar su cuello apoyándose sobre la cama con un brazo, mientras desabrocha la camisa de la morena con su mano libre.
- Mmm... Esta vez no hay lasaña en la nevera... - Hunde sus dedos en la rubia cabellera que desciende por su pecho recién descubierto.
- Bueno... - Alza su cabeza para mirarla a los ojos con pura lujuria en ellos. - Improvisaremos... - Muerde suavemente sobre uno de los pezones cubiertos por el sujetador moviendo sus caderas en el acto.
- Mmm... Emma... - Dice al fin, derrotada, dejándose llevar por la sheriff y por la pasión.
- ¡Mamás, estoy en casa! - Henry abre la puerta de entrada a primera hora de la mañana.
- ¡En la cocina! - La voz de Regina atrae al muchacho, observando a sus dos madres preparando el desayuno. - Imaginé que vendrías temprano. - Explica al muchacho cuando ve que preparan abundante desayuno.
- Chico ¿Por que no acabas de ayudar a tu madre y cortas estas frutas de aquí? Prepararé el café. - La rubia deja un beso en la mejilla de una sonriente morena.
- ¿Que tal la noche? - Regina pregunta a su hijo cuando este se sitúa a su lado acabando lo que Emma había dejado a medias.
- Productiva... - Dice dejando a entender que algo han descubierto. - ¿Y la vuestra? -
- Productiva también. - Emma contesta sonriente mientras espera que la cafetera expulse su contenido. - ¿Quieres detalles? - Pincha al muchacho alzando ambas cejas de forma burlona.
- ¡Oh no, por favor! No quiero sabe... ¡Auch! - En su desconcentración, el cuchillo con el que trabajaba las frutas, se hunde en la palma de su mano.
- ¡Mierda...! - Emma coge un trapo para detener la hemorragia y el chico no duda en acudir a ella.
- ¡Cariño! Déjame ver... - Regina se apresura en dejar lo que estaba haciendo para inspeccionar la herida.
- No, no... está bien, cogeremos el botiquín y curaremos esa herida, ¿Eh, chico? - Emma se sitúa entre la morena y el muchacho.
- No te preocupes, mamá... - Dice Henry tenso, sonriendo forzosamente.
- Pero puedo curarte... déjame ver... - Esquiva a la rubia para sujetar la muñeca del muchacho.
- ¡NO! - Corta la sheriff. - Es peligroso que intentes curarle con tu magia. - La rubia frunce el ceño y mira duramente a la morena.
- ¿De que estas hablando... ? - Pregunta sorprendida la ex alcaldesa.
- ¿Que ya no recuerdas lo sucedido con el cervatillo? - Dice Henry igual de molesto que la sheriff.
- ¡Henry...! - Regina exclama sorprendida cuando su hijo la descubre.
- Regina, tu magia es peligrosa. - Emma dice sin inmutarse ante la mención del animal.
- ¡Tonterías! ¡Puedo curarle! - La morena se indigna ante la actitud de la rubia y el chico. - Aparta... - Empuja a la sheriff a un lado y tira del trapo que cubre la herida.
- Mamá, no lo hagas. - Henry murmura terriblemente asustado, cuando su madre sujeta de nuevo su muñeca, observando la herida.
- No te pasará nada, Henry... - Posa su otra mano sobre la herida del chico. - ¿Ves? - Cuando aparta la mano, la herida no solo sigue ahí, si no que comienza a ennegrecer extendiéndose por toda la mano.
- ¡Que has hecho! - Emma empuja a la morena y esta cae sorprendida al suelo. - ¡HENRY! - El muchacho comienza a temblar de forma incontrolada, mientras todo su brazo se vuelve negro. - Oh dios mío... - La rubia sujeta al chico cuando comienza a convulsionar fervientemente.
- No... - Regina niega con la cabeza, mirando estupefacta la situación. - Yo no quería... - Sus ojos se humedecen y sus manos tiemblan al igual que su labio inferior.
- ¡NO QUERÍAS PERO LO HAS HECHO! - El rostro cubierto de lágrimas de la sheriff se gira en dirección de la mujer, mirándola llena de ira. - ¡HAS MATADO A MI HIJO! - El cuerpo del muchacho sigue convulsionando, esputando espuma y sangre por la boca.
- ¡HENRY! - Regina se incorpora de un salto de la cama, al mismo tiempo que un fuerte relámpago resuena en el exterior.
- ¿Que...? Regina... - Emma se sacude el sueño rápidamente. - Tranquila, debes controlarlo... Solo era una pesadilla... - La rubia frota la espalda de la morena que respira pesadamente.
- Controlarlo... - Observa su habitación, ignorando la tormenta que se cierne sobre Storybrooke. - Otra vez... - Murmura observando las raíces emergentes en las paredes.
- Si no me hubieses explicado esto anoche... Ahora mismo estaría cagada de miedo... - Emma mira las vibrantes raíces y enredaderas, cubriendo las paredes y el techo. - Puedes controlarlo, cariño... - Se sienta junto a la morena y no duda en rodear su cuerpo con sus brazos. - Estoy aquí... - Besa sobre el cabello oscuro y siente como se relaja en sus brazos.
- Emma... ha sido horrible... - Dice sin contener el llanto.
- Shhh... - La mece sin despegar su vista de la vegetación, observando con curiosidad. - Las pesadillas terminarán, haré que terminen... aunque sea lo último que haga. - Dice sin evitar el tono bromista pese a la situación actual.
- Se lo testaruda que eres... - No evita la sonrisa que le provoca y separa su rostro para mirarla. - Te quiero, Emma... Y me sorprende lo fácil que me resulta quererte... - La vegetación se vuelve cálida y empieza a decrecer al mismo tiempo que la tormenta es cada vez mas suave.
- Y yo a ti, mi reina... - Junta su nariz contra la de la morena antes de picotear los labios húmedos. - Mira, no ha sido tan malo como me lo pintaste... - Dice señalando con la cabeza la pared de enfrente.
- Oh... - Regina observa su habitación intacta, sin haber sido consciente de su restauración. - Supongo que contigo todo es mas fácil... - Se vuelve a acurrucar junto a la rubia.
- ¿Como quererme? - Dice sonriente, estrechando entre sus brazos a la morena.
- Quizás no tanto... Siempre dejas tus ropas esparcidas... - Ríe entre dientes dejándose envolver por el calor familiar.
- Como sea... - Dice momentáneamente enfurruñada, pero sin evitar terminar sonriendo mientras se abrazan. - Trabajaremos en ello... y lo controlaremos... Te lo prometo... - Asiente solemnemente cuando sus ojos se encuentran.
- No hagas promesas que... - La sheriff la interrumpe, colocando un dedo sobre sus labios, mientras niega con la cabeza.
- Escúchame bien, Regina Mills... - La mira fijamente mientras su dedo sigue presionado sobre los labios de la morena. - Jamás, en toda mi vida... No habrá ni un solo momento que no luche por esto... Así que si, es una promesa que pienso cumplir... - Sonríe de medio lado mientras retrae su dedo para acariciar su mejilla. - Aunque sea lo último... -
- ... Lo último que hagas... - Ambas sonríen felices con el compromiso de esas palabras, y se inclinan hasta juntar sus labios, sellando esa promesa... Sellando ese amor.
Siento tener que dejarlo así... Pero como he advertido en capítulos anteriores, el final de esta historia quizás no guste a tod s! Así que para los que adoráis finales abiertos, que auguran cosas felices y buenas, aquí terminamos, (a menos que me presionen hasta el punto de hacer dos finales distintos, cosa que no he considerado por el momento)
En breve el refinal... ya habiendo advertido, espero que os guste tanto como a mi! Y no comento nada mas! Espero leer vuestras opiniones!
Saludos!
