Capítulo noveno: Navidades en casa de los Caine (XII)

Por su parte el capitán Paul Blaisdell empezó a prepararlo todo para entregar la documentación a Lin Huang. Sabía que no era lago que debía hablar por teléfono así que solicitó una entrevista con un antiguo miembro de su equipo. De su años de espías, todos estaban ya retirados, pero aún tenían buenas conexiones y sabía que conseguir unas pruebas federales no sería algo muy difícil. Moralmente era reprochable, pero fácticamente sabía que podía hacerse.

La reunión con Markus fue tal como esperaba, ningún problema para conseguirlas, pero Lin Huang era una golosina demasiado tentadora, para dejarlo escapar y tras rescatar a Peter, Markus le había pedido que mirara hacia otra parte, solo le pedía 24 horas. El capitán se sintió una vez más presionado a hacer algo que no le hacía mucha gracia. Pero ese hijo de puta se había atrevido a secuestrar a su muchacho y lo cierto es que en el fondo quería lago de venganza, al más puro estilo "ojo por ojo". Así que accedió a mirar hacia otro lado una vez Peter y Kermit fueran liberados.

En esos momentos Dante y Tommy estaban con su tía de paseo. Aunque se suponía que estaban castigados pero Kelly tenía la teoría que las tías no están para castigar, sino para malcriar. Así que se los llevó a pasar la mañana a la montaña y después irían a navegar un poquito con Caroline y su marido, en un pequeño barquito e vela que era de la familia de su cuñado.

Los chicos jamás habían navegado en un velero y les encantó la idea. Y a Tommy pasar el día con sus tías ya le encantaba pero si encima podía hacer algo que no había hecho antes ya era su gozo en un pozo.

El capitán decidió que no alertaría a sus hijas sobre el secuestro, esperaba que todo se resolviera en 24 horas y no quería asustarlas. Solo llamó a su esposa y la puso al corriente, ella opinaba igual que su marido, lo mejor sería que las niñas (que es como se referían en casa a Kelly y a Caroline) y los niños (sus nietos) siguieran sin saber nada. A última hora de la tarde, llamaría a Kelly y le diría que llevara a los niños a casa. Que Peter tenía doble turno y que dormirían en casa de los abuelos.

Lin Huang colgó el teléfono y sonrió. Agarró su chaqueta, se la puso y bajó a sótano. Cuando estaba a unos escalones del sótano pudo escuchar los gritos de Peter y Kermit, y sonrió, se detuvo, encendió un cigarrillo y se lo acabó de fumar mientras oía los gritos de dolor de ambos policías.

- Buenas, caballeros. ¿Está cómodos? (dijo viéndolos colgados como longanizas, llenos de sangre) ¿Mis chicos les están tratando bien?

- Hijo de perra, no sé qué quieres de nosotros pero no vas a sacar una mierda (dijo Kermit) Tengo 4 exmujeres y 4 exsuegras, sí que crees que esto es dolor es que no (pero Lin Huang lo acalló de una patada en toda la cara).

- No quiero nada de ti (le dijo Lin Huang), no eres más que un mosquito molesto. Podría aplastarte en cualquier momento, pero te necesitaba para llegar hasta él (le sonrió a Peter que apenas podía verlo porque tenía la cara destrozada).

- ¿Qué quieres de mí? (dijo Peter intentando llamar la atención de Lin Huang viendo que si ya no necesitaba más a Kermit, Lin Huang no tendría problemas en deshacerse de él).

- Quiero averiguar como de lejos llega el amor de un padre por su hijo.

- ¿Dante? ¿Tommy? (dijo Peter pensando que se refería a él y a sus hijos) Como le hayas hecho algo a mis hijos te juro que…

- ¿Hijos? Vaya, vaya, no tenía conocimiento que el pequeño cachorrito del capitán ya tuviera su propia camada. Hubiera sido interesante saberlo antes, ahora podríamos tener una bonita reunión familiar.

- Feng (le dijo a uno de los matones) averigua lo que pueda sobre los nietos del capitán, puede que los necesitemos.

- Grrrr (se agitó Peter, deseaba romperle el cuello, pero estaba bien amarrado. Si les pasaba algo a sus hijos sería todo, su culpa).

- Espero que tu padre tenga ese mismo espíritu. Si el capitán Blaisdell es el tipo de hombre que parece ser en unas horas estaréis en libertad y tus cachorritos no sabrán de mí. Pero si el capitán resulta ser un hombre diferente…entonces tú me conseguirás esos documentos. Porque me voy a encargar de encontrar a tus pequeños y a enseñarles como duele vivir (dijo con una sonrisa maléfica)

- ¡Ni te atrevas a ponerles un dedo encima de mis hijos, bastardo!

- Oh, yo no lo haré, lo harán mis hombres y te aseguro que les encanta la carne joven (dijo Lin Huang encendiéndose otro cigarrillo) chicos, continuad, creo que aún les queda bastante energía a estos dos (y salió de allí no sin antes disfrutar de unos minutos de tortura implacable y desbordada).

Sobre las siete de la tarde el capitán Blaisdell tenía encima de su mesa un sobre, lo abrió y efectivamente eran los documentos que inculpaban a Lin Huang. Al capitán estuvo echándoles un vistazo y había pruebas que lo inculpaban de todo tipo de delitos: tráfico de armas, drogas, armas y blancas y extorsión. Con esos documentos Lin Huang no volvería a ver la luz de sol en muchísimos años. Aquello le daba una gran rabia, eso era seguramente un trabajo policial duro de muchos meses, quizás años, y ahí los tenía él en sus manos. A punto de entregarlos a ese hijo de perra. Pero no iba a jugársela con la vida de Peter. Era policía, era un buen policía, era un hombre de moral intachable, era un hombre que le gustaba que las cosas se hicieran bien. Pero ante todo era padre. Era padre de Kelly de Caroline y de Peter. Y cuando se trataba de algunos de sus hijos o de su esposa era capaz de hacer tripas corazón y olvidarse de su deber con el cuerpo y de sus propios valores. Volvió a meter la documentación en el sobre. Respiró hondo y volvió a marcar el teléfono de Lin Huang. Lin Huang sonrió al ver el identificador de la llamada.

- Buenas tardes, Capitán, deduzco que ya tiene los documentos que liberarán a su hijo y a su compañero (dijo Lin Huang con una media sonrisita).

- Los tengo en mis manos (dijo muy seco).

- No me ha decepcionado para nada, capitán.

- Ahora suelte a Peter y a Kermit.

- ¿Me toma por imbécil, capitán? Llevo demasiados años en este negocio para cometer semejante error, y pretendo continuar muchos más. Así que le diré lo que hará y entonces podrá reunirse con su queridísimo hijo.

- De acuerdo le entregaré yo mismo el dossier.

- No, no, no se ofenda pero no me fio, seguro que se las apaña para hacer alguno de esos viejos trucos de espía. Quiero que la documentación me la entregue uno de sus nietos. Dante o Tommy ¿No?

- Eso no va a pasar, no dejaré que te acerques a ninguno de mis nietos.

- En ese caso, lamento mucho lo que va a pasar a continuación (y colgó)

- No no nooooo (gritó el capitán pero Lin Huang ya había colgado).

El capitán se quedó unos segundos petrificados ¿Qué acababa de hacer? Acaba de sentenciar a su propio hijo. Pero no podía poner en peligro a los niños. Ellos solo eran unos niños, y aquel tipo no tenía escrúpulos, había matado a niños mucho más jóvenes que sus nietos, y sabía que no dudaría en volver a hacerlo. Pero sabía que Peter tampoco lo habría permitido, que como cualquier padre preferiría morir antes que poner en peligro a sus hijos.

Debía pensar rápido, debía ofrecerle algo mejor ¿Pero qué? Estaba claro que no lo quería a él. Agarró el teléfono y volvió a llamar no tenía tiempo que perder.

- Capitán

- De acuerdo, di lugar y hora (ya se le ocurriría después que hacer).

- Veo que lo ha reconsiderado. Sabía elección. No tengo intención de dañar a su familia, más de lo que ya he hecho (dejándole así claro que había estado torturando a Peter). A las 03:22 en el vertedero de las afueras. Asegúrese que el niño viene solo. Sino hoy será un día muy triste para la familia Blaisdell (y colgó- el capitán aun no sabía cómo se lo iba a hacer, pero al menos había ganado unas cuantas horas para pensar una manera de rescatar a su hijo).

Lin Huang colgó el teléfono, y sonrió, las cosas estaban resultando mucho mejor de lo que había planeado originalmente. Tenía a la policía agarrada por los cojones, mientras que tuviera a Peter, podría hacer lo que quisiera. Y ahora que venía en camino la nueva generación iba a ser todo mucho más divertido. No solo sus crímenes pasados iban a ser borrados, sino que planeaba que la policía se mantuviera al margen de todos sus negocios mienta tuviera al capitán Blaisdell bajo su control Primero Con Peter y después con el nieto ese que había aparecido de la anda como un regalo caído del cielo.

Lin Huang decidió irse a casa a descansar, su cita con el nieto del capitán no sería hasta dentro de muchas horas. Y quería estar fresco como una rosa por si al capitán se le pasara por la cabeza jugársela de alguna manera. Mientras Lin Huang disfrutaba de una buena cena en la comodidad de su hogar. Peter y Kermit eran golpeados, quemados, desgarrados y torturados brutalmente de nuevo. Los esbirros que estaban llevando a cabo tal suplicio eran unos expertos en el arte de prolongar el dolor y la agonía. Podían pasarse así días hasta que el cuerpo dijera "ya no más" y ya no hubiera "retorno".

Eran las dos cuando Lin Huang decidió subirse en el coche decirle a su chofer que lo llevara hasta el vertedero. Lo cierto es que estaba tan contento que iba tarareando una canción popular china. A las 3:20 su coche se detenía en la entrada del vertedero municipal, no salió del coche esperó que fueran las 03:22 en punto. Cuando la aguja estuvo en los 22 minutos sonrió y abrió la puerta del coche.