—¿Recuerdan cuando me leyeron ese libro que decía que todos en esta vida tenemos una historia escrita con diferentes colores? Bueno, la mía tuvo un capitulo escrito sólo en escala de grises.
Todos se encontraban sentados con las miradas fijas en el Omega menor quien se había recostado en la pared de musculos que representaba su Alfa, no muy listo para contar la historia pero decidido a hacerlo.
—Un día poco después de que desaparecieron, Harry me convenció de irme a vivir con él.
La casa era grande, no tanto como la torre pero si lo suficientemente como para que se sintiera el frío de la soledad en ella, era obvio que ahí no vivía mucha gente, menos aún desde que el padre de harry había muerto en un accidente hacia un tiempo, de alguna manera era por ello que para Peter, Harry era la única persona capaz de entender su dolor y por eso estaba ahí.
La mucama había llevado sus maletas a un habitación amplia tipo suite tras dos puertas altas de madera pero extrañamente sin ventanas, Harry había ido a arreglar unos asuntos y le indicó que se reuniría con el en breve por lo que se permitió recorrer sólo la habitación, era más grande y lujosa que su recámara en la torre, las paredes tenían un tapiz clásico en azul marino con diseños en dorado, había una mesa de estilo clásico, un baúl, dos closets grandes, un diván, el tocador, y por supuesto una cama grande tamaño king entre otras cosas.
Desde el principio aquella habitación no le había gustado. Lo hacia sentir como en un museo lleno de cosas costosas y viejas que no debía tocar.
Y el sin ventanas sólo creaba la sensación de estar encerrado en una jaula de oro.
—Jamas pensé que de hecho el planeaba convertirme en su mascota. O mejor dicho aun... En su puta.
Peter busco en los ojos de sus padres el escándalo que creía que sus padres sentirían ante sus palabras, pero ahí no había nada de eso, no habían juicios ni regaños atascados en sus gargantas sólo la disposición de quien sabe acaba de pisar una mina y espera a que explote por lo que respiro profundo y continuó, la historia era larga y difícil tan de escuchar como de contar.
—Los primeros días fueron casi reconfortantes, el había empezado a cortejarme pero yo siempre preferí no verlo hasta que todo me explotó en la cara.
Era de noche luego de una semana de vivir bajo el techo lúgubre de la mansión Osborne, el se encontraba entre las finas sábanas de seda vestido solo con su ropa interior y una camiseta, no oyó cuando Harry entró en la habitación pero sintió cuando comenzó a tocarlo por encima de la ropa, deseando el cuerpo bajo ella.
Aveces lo hacía y el nunca mencionaba nada temeroso de hacerlo enojar y perder el apoyo de la única persona en la que creía que podía entender le.
Apesar de que el Alfa había tratado dr cortejarlo Peter nunca sintió la chispa encenderse en su interior.
Y pensó que el tiempo se encargaría de apagar cualquier sentimiento en Harry.
Cuanto se equivocó...
Porque esa noche Harry ya no se conformaría con acariciar la silueta que fingía dormir e ignorarlo, el quería más.
Harry se subió a la cama desde los pies apartó las cobijas haciendo que Peter se sobresaltara, ambos ojos se encontraron en a obscuridad y en silencio Harry trató de llegar a los labios esponjosos del Omega.
—Cuando giré la cabeza para evitarlo, no le gustó.
—No Harry, yo... No te veo así.
—Tendrás que aprender a verme, porque así es como yo te veo, como siempre te he visto y vamos Perter, tu me conoces. Yo no sé perder y tú eres como mínimo la mejor presa.
Su mirada era depredadora como si le excitara la idea de jugar al cazador, El cuerpo de Peter se estremeció al instante petrificado en su sitio de pronto sintió miedo y trato de alejarse más unas manos fuertes hicieron estrellar su cuerpo contra el colchón.
Trató de luchar pues su sentido de supervivencia se lo ordenaba más sin embargo un par de golpes lo mantuvieron en su lugar, luego del shock tan grande de pensar que sus padres habían muerto sus habilidades habían desaparecido, como si nunca hubieran estando ahí y en ese momento deseo como nunca que jamás se hubieran ido.
—El me golpeó y yo no supe reaccionar nunca pensé que el podría haceme daño, pero lo hizo. De muchas maneras.
—Peter, estas siendo un mal chico, yo siempre estuve ahí cuando todos se fueron ¿Acaso te falle? No, nunca ni una sola vez ¿Entonces porque me fallas tu a mi ahora?
¿No debería castigarte entonces por ello?
Tal vez debería irme también y dejarte morir sólo. Te encerraré aquí y sin nadie en el mundo que te amé, nadie que recuerde morirás, solo olvido, así como todos siempre se olvidan de ti yo también lo haré.
Peter sintió en su pecho como aquellas palabras rozaban todas sus carencias y traumas recientes y vaya que le dolió quiso replicar pero no encontró las palabras para hacerlo. De repente todo le supo tan cierto que lo asfixio. Ninguna de esas palabras eran ciertas pero la depresión que sabía tenía y no aceptaba le dijeron que si.
Y su cuerpo perdió fuerza, dejo de luchar momentáneamente pero el tiempo exacto para que harry lo asaltará, luchar y negarse le trajo más golpes, unos que probablemente hubiera perfectamente podido devolver pero que no lo hizo por que no quería que harry se fuera.
—Los omegas están para servir Peter y apartir de ahora tu me sirves a mi, porque yo te amo, y es eso lo que tú buscas ¿no? Alguien que te ame. Yo puedo hacer eso, si eres bueno y te portas bien.
—Estaba frágil en ese momento y el sabía cómo usar sus cartas y perdí, porque la soledad siempre fue mi mayor temor y eso me jugó en contra y termine de la peor manera. Termine cambiando mi cuerpo por un amor toxico y falso que casi me mata.
Peter nunca disfruto de ni una sola de las veces en las que Harry decidió que quería su cuerpo, porque si, fue más de una vez y con cada una también llegaban más golpes porque Harry estaba cansándose de solo tener su cuerpo inerte sobre el colchón y ni siquiera poder poseer su mirada.
Durante casi un año Peter pasó algunos días imaginando que nada de eso era real que el no estaba encerrado y que Harry no era un monstruo.
Y otros más gritando por ayuda cuando el Alfa no estaba en la mansión, gritaba hasta que perdía la voz y sentía que nadie podría escucharlo, que ahí sólo estaba el y las paredes.
—No me enorgullece nada, así que luego de contar esto trataré de olvidar porque incluso si es cobarde, quiero poder dormir por las noches. Quiero ser fuerte para mi bebé, para mi familia.
Más pronto que tarde todo se convirtió en violencia y furia, Peter quería creer que era porque cada vez volvían con mas fuerza las ganas de luchar, de huir y Harry lo veía.
Como cada vez Peter tenía menos miedo de estar solo aunque solo fuera por que joder es humano y tenía más miedo a morir, a morir en manos de aquel Alfa enfermo que decía que lo amaba pero sólo le hacía daño.
—Nunca sabré de donde saque la fuerza para huir aquella noche que Wade me encontró, estaba cansado y moribundo. Me gusta pensar que cuando nadie mas podía hacerlo, Dios me escuchó y me mandó un milagro. Cuando Wade me encontró yo no era más que un jarrón rotó. Ahora tengo las piezas unidas a mi de nuevo aprendí a armarme, pero estoy lleno de grietas que juro algún día se irán.
Cuando Peter terminó de contar la historia la habitación estaba en silencio, Wade beso su nuca y Peter se dejó hacer queriendo sentir lo reconfortante de su acto. No estaba preparado para ver a sus padres pero no necesitaba hacerlo para saber qué uno de ellos o ambos estaban llorando, la habitación olía a lágrimas pero bien podría ser que fueran las suyas.
Cuando sintió un par de manos envolver las suyas cerro los ojos y se quedó así el tiempo que le pareció suficiente para sentir que ellos entendían, que ahora no sólo Dios lo oía, ahora todos podían escucharle. Y había estado dispuesto a hablar.
Luego de que el shock inicial pasará la habitación de lleno de preguntas dificiles, disculpas un poco sin sentido de ambas partes y con una sombra de dolor. Hablaron durante lo que le pareció al Omega en cinta como una eternidad, sus padres y hermano se movían alrededor de él con cuidado como si fuera a quebrarse otra vez, y eso no le gustaba, ya había sido frágil mucho tiempo y ahora no quería volver a eso.
Cuando Wade por fin logró llevarlo hasta su habitación lo enredó entre sus brazos y escondió la cabeza en su cuello justo donde la marca latía para él.
—Eres muy valiente mi cielo, mas de lo que jamás has pensado y me dan ganas de presumirlo ¿Sabes? Lo orgulloso que estoy de ti.
Pos aquí la actualización.
