HELLO! Primero que nada quiero agradecerles de todo corazón el enorme apoyo que he recibido por parte de ustedes para este fanfic así como todos sus comentarios. Como recordarán, el capítulo pasado tuvo un final bastante interesante y varias de ustedes comentaron que Bren no podría estar muerta. Pues qué creen? Que aquí está la respuesta. Por otra parte, quisiera preguntarles qué les pareció el poster de Bones que lanzó FOX en la Comic-Con. A mí en lo personal me gustó el concepto, tanto me encantó que la tengo de imagen de escritorio de mi computadora. Finalmente, quiero agradecerles sus comentarios para mi nuevo fanfic. Lo que me encantó es que todas dieron sus ideas sobre cómo aparecerá Booth. Lo que les puedo decir es que… nadie le dio al clavo así que deberán seguir leyendo para averiguarlo jajaja!. En fin, sigo contando los días para el 3 de noviembre (en la semana volví a ver el penúltimo capítulo de la sexta temporada y bueno, tantas emociones encontradas: por una parte la muerte de Vincent y por otra el rostro de felicidad de Bren así como la cara de Ángela, creo que como dice el comercial de una TDC, eso no tiene precio!). Pues bien, espero les guste este capítulo. Como siempre, sigan escribiendo sus comentarios, sugerencias, dudas, anécdotas, amenazas, alabanzas, jitomatazos, etc. sobre el cap, el fic en general o sobre una servidora. Les envío un enorme abrazo y muchos saludos y besos a todos los rincones del mundo donde están leyendo desde la Ciudad de México!
.
.
DISCLAMER: La serie de televisión Bones y sus respectivos personajes pertenecen a Hart Hanson, Stephen Nathan, Kathy Reichs y la cadena televisora Fox.
.
.
.
Una fotografía había trastornado la vida de Seeley Booth, Ángela Montenegro y Jack Hodgins. Ninguno de los 3 podía creer que aquella mujer que amaban a su manera hubiera fallecido en semejantes condiciones. Secuestrada por un tipo que anhelaba vengarse de Booth y que ahora había logrado su cometido, había destruido al agente del FBI de una manera que jamás imaginó. Booth se sentía muerto en vida porque esta vez había perdido al amor de su vida para siempre. La vida le había dado una nueva oportunidad para ser feliz pero esa misma vida ahora se la había arrebatado. Por su parte, Ángela no quería creer que su mejor amiga y hermana del alma había muerto. Le había pedido que cuidara a su bebé si algo malo le ocurría a ella y ahora la había perdido para siempre. Finalmente, a Jack le dolía la muerte de Brennan pero más le pesaba el dolor que sentía su amada esposa.
-Voy a matar a ese desgraciado! –Gritó Booth en un arranque de rabia y de dolor. –No me importa si me encierran en la cárcel o si me voy al mismísimo infierno pero juro que lo voy a matar. Lo buscaré hasta por debajo de las piedras y…
-Cálmate Booth! –Lo interrumpió Ángela. –Claro que harás que pague por haber matado a Brennan pero la justicia se encargará de él. A ella no le hubiera gustado que cometieras semejante acción. Sé que te duele pero piensa en lo que sería de Parker si haces esa estupidez.
-Ángela tiene razón hermano. –Agregó Jack a la conversación. –No resolverías nada matándolo. O acaso crees que Temperance reviviría con eso? No, te prometo que pagará pero tú no puedes mancharte las manos de sangre. Parker no soportaría ver que su padre se ha convertido en un asesino.
Booth trató de calmarse un poco pensando en las palabras de sus amigos pero era inevitable sentir un gran dolor en el alma: -Perdónenme por favor. Es que después de todo lo que ha pasado en estas últimas horas… Todo esto ha sido mi culpa, por no haber podido rescatarla a tiempo.
Ángela se acercó para abrazar a Booth mientras le decía: -Sabemos que has hecho lo posible para encontrarla pero ese tipo ha sabido esconderse muy bien. Lo importante ahora es que no podrá esconderse por siempre. Si quiere hacerte daño, ten por seguro que tendrás noticias suyas muy pronto. Tarde o temprano cometerá un error por lo que debes ser fuerte y mantener la cabeza fría para atraparlo pronto.
-Así lo haré Ángela. Todo es por ella. Le fallé muchas veces pero en esta ocasión no será así. Aunque sea lo último que haga en mi vida, atraparé a ese bastardo. –Contestó Booth mientras limpiaba el rastro de lágrimas de su rostro.
En ese momento, alguien tocó la puerta:
-Adelante! –Contestó Booth. Cuando la puerta se abrió, los tres amigos pudieron ver a Marina, quien extrañada por el dolor reflejado en sus rostros, dijo:
-Qué ha pasado? Tienen noticias de Brennan?
-Bren ha muerto –Respondió Ángela mientras lágrimas salían de sus ojos al pronunciar aquellas palabras.
Marina tampoco podía creer lo que acababa de escuchar: -Eso es imposible. Ese idiota no pudo matarla. Ese no era su propósito.
-A qué te refieres? –Las palabras de Marina hicieron que Booth le dedicara toda su atención.
-Si mal no recuerdo, cuando habló por teléfono contigo dijo que se quedaría con Temperance para hacerla su mujer. No creo que haya sido para matarla porque sería más doloroso para ti saber que está con otro a que no estuviera contigo por estar muerta. Estando viva y lejos, el dolor se haría más insoportable. –Marina sabía que la venganza de ese hombre no sería tan simple como únicamente matar a Brennan.
-Marina tiene razón hermano. –Jack estaba pensando exactamente lo mismo que la detective. Enseguida, ella continuó:
-Además, mis informantes me han comunicado que una persona ha estado adquiriendo pequeñas cantidades de Rohypnol en muchas ocasiones. Regularmente se compra en cantidades un poco grandes para no comprar tan seguido pero este sujeto ha comprado 25 veces en casi dos meses. El Rohypnol es difícil de conseguir pero ha pagado una buena suma de dinero por tenerlo lo más pronto posible.
Booth vio una esperanza para atrapar al bastardo que había asesinado a Brennan: -Muéstrales el retrato para saber si es él quien ha comprado todo el Rohypnol. También hay que investigar para qué sirve y cuáles son sus efectos. Si con esto podemos seguirle la pista, así lo haremos.
En ese momento sonó el móvil de Booth. De inmediato dio la indicación para rastrear la llamada:
-Booth.-Contestó secamente.
-Hola Seeley. –Aquella voz comenzaba a quedarse grabada en la mente de Booth- Sólo hablo para expresarte mi más sentido pésame por la muerte de tu amada Temperance Brennan. Lo que sí puedo decirte es que disfrutó sus últimos instantes de una manera excepcional. Después de acariciar una piel tan suave, me dio mucha pena mancillarla de esa forma pero inevitablemente debía morir. En fin, ya dije lo que tenía que decir.
-Espera! –Respondió Booth al ver que el tipo ya planeaba concluir la llamada- Lo único que deseo es poder despedirme de ella. Únicamente déjame ver su cadáver, por favor. No es suficiente verla a través de una foto.
Aquel hombre sabía que Booth estaba desesperado: -No creo poder hacer eso porque ya me encargué de todos los trámites de su funeral. Bueno, quiero decir de su incineración. Si gustas, en algunas horas hago llegar sus cenizas a tu oficina.
Al oír esto, Seeley explotó: -Eres un desgraciado pero te prometo que…!
-Qué me vas a prometer? –Interrumpió de inmediato aquel hombre- Que me vas a matar? No te preocupes por ello porque desde hace muchos años estoy muerto en vida por tu culpa. Pero como el ave fénix, resurgí de mis cenizas para cobrar venganza por lo que hiciste.
Booth quería que ese tipo confesara todo de una vez: -Habla de frente. Acaso me acosté con tu esposa? Con tu amante? O acaso con tu madre?
-Vaya, hasta que te salió el buen humor Seeley! Pues bien, no fue con ninguna de ellas pero yo si lo hice con tu novia. Fue grandioso acariciarla y hacerla mía. En fin, ya no tenemos nada de qué hablar. –Ese hombre estaba por colgar cuando…
-Aguarda un minuto más por favor. Solo dime, por qué la mataste? –En verdad, había dolor en las palabras de Booth.
-Mi estimado Seeley, hay cosas que debes aprender y una de ellas es que no existe la muerte, solo es un cambio de mundos. Finalmente has pagado por lo que me hiciste así que adiós Seeley Booth.
Antes de que Booth pudiera mantener la conversación, aquel hombre finalizó la llamada. De inmediato volteó a ver a Marina para que le respondiera si habían podido rastrear al hombre. Ella negó con la cabeza: -Necesitábamos 5 segundos más. Lo único que puedo decirte es que se encuentra aquí en Washington.
-O sea que seguimos exactamente en el mismo lugar. Seguimos sin tener nada! –Seeley no sabía qué más hacer para atraparlo antes de que escapara para siempre.
-Te equivocas Booth. Tal vez tengamos una pista. –La voz de Ángela hizo que todos los presentes voltearan a verla.
-A qué te refieres Ángela? Qué pista? –Booth no sabía a qué se refería exactamente.
-Ese tipo dijo algo que he escuchado antes. Dijo "No existe la muerte, solo es un cambio de mundos". Es un proverbio nativo americano de la tribu Duwamish, la cual estaba establecida hace muchos años aquí en Washington. Hay dos razones por las que puede conocer ese proverbio. Uno es porque sus antepasados eran de esa tribu o porque conoció a algún descendiente de la misma.
Jack secundó las palabras de su esposa: -Creo que eso nos puede ayudar. Aunque yo me inclinaría hacia la segunda opción porque Sebastian dijo que tenía rasgos europeos así que supongo que alguien muy importante para él era descendiente de esa tribu.
Sin perder más el tiempo, Booth mencionó: -De acuerdo, dividámonos el trabajo. Marina y yo le seguiremos la pista al Rohypnol mientras que Ángela y Hodgins buscarán indicios de esa tribu. Nos mantendremos en contacto por teléfono.
Todos respondieron afirmativamente mientras salían para continuar con la búsqueda del culpable de la muerte de su amiga Temperance Brennan.
.
.
Por su parte, Stephan estaba contento por el resultado de su plan. Gracias a su buen manejo del Photoshop, había logrado convencer a Seeley Booth de que su amada Temperance Brennan había fallecido después de haber sido sometida a sus bajos instintos. Golpes en el rostro y un semblante pálido hicieron que la fotografía se viera bastante real. También había preparado la urna que le enviaría a Seeley con las cenizas de la mujer que amaba. Con eso terminaría parte de su venganza porque ahora solo tenía un objetivo en mente: Convertir a Temperance Brennan en Valerie Brewster Duncan. Había pasado la noche en vela preparando el terreno para convencer a Brennan de su historia. Por la mañana, mientras tomaba una taza de café, escuchó la voz débil de una mujer que lo sacó de sus pensamientos:
-Buenos días Stephan.
-Valerie! Qué haces levantada! O acaso ya te sientes mejor? –Stephan necesitaba saber cómo iba el estado mental de su víctima.
-Todavía me siento débil pero ya no quiero permanecer en la cama. Necesito saber de mi vida y de mi familia. Pudiste averiguar algo? –La joven estaba impaciente por saber algo de su vida que pudiera ayudarla a recordar.
-Desgraciadamente si. No quisiera decírtelo pero tus padres murieron en un accidente automovilístico hace 10 años. Tampoco hay datos que puedan decirnos si tienes más familia. Y, finalmente, descubrí que tu prometido falleció hace dos semanas en el hospital Saint Germain, después de luchar contra la leucemia. Esto ha provocado que dejaras de trabajar en una exposición de fotografías que tenías previsto hacer en 2 meses.
Temperance no podía dar crédito a las palabras que Stephan le acababa de decir: -No puedo creer lo que me dices. Mi vida ha sido bastante trágica. Aún así, no logro recordar nada!
-Tranquilízate por favor. Será mejor que tomes un poco de café. –Stephan estaba por servirle una taza con café pero ella lo impidió de inmediato:
-Te importaría si antes me doy un baño? Espero y eso me haga bien. Todavía me siento cansada pero espero me ayude a superar esto.
-Qué te parece si mientras te bañas, yo preparo el desayuno? –Ganarse su confianza era primordial.
-De acuerdo… Y Stephan, gracias por tu apoyo. No sé qué hubiera sido de mi sin tu ayuda. –Brennan se sentía a gusto en ese lugar.
-No tienes nada de qué preocuparte Valerie. Yo estaré contigo hasta que te recuperes por completo. –Respondió él antes de que Temperance se emcaminara hacia el baño de su habitación.
Mientras la joven tomaba su baño, Stephan aprovechó para llamar a Seeley Booth. Sabía que era el momento justo para darle la noticia de la muerte de su amada Brennan. Gozó enormemente el que Booth estuviera deshecho por la noticia. Rápidamente se concentró en preparar los alimentos de Temperance con su ya establecida ración de Rohypnol. Con eso terminaría parte de su venganza porque para el agente del FBI la antropóloga había pasado a mejor vida. Con eso perdería lo que más amaba en su vida, tal como le había sucedido a él mismo. Por culpa de Booth había perdido su razón para vivir. Una bella ilusión que le daba esperanza en aquel momento de tormento. Pero ahora, su razón era la venganza. Una venganza que estaba próxima a terminar favorablemente para él porque estaba a punto de quedarse con el mayor trofeo: Temperance Brennan en persona. Iba por buen camino en su meta por hacerle creer que en realidad era una fotógrafa que se encontraba sola en la vida. Y ese sería el mejor pretexto para ganarse su confianza y tenerla en sus manos. Finalmente, el Rohypnol estaba ayudando a que ella no recordara nada de su pasado. Gracias a ello, nunca recordaría a Seeley Booth, ni el gran amor que le tenía.
Por otra parte, ya planeaba la manera de tenerla a su lado por siempre ya que nunca permitiría que se alejara de él. Siendo una hermosa mujer, había nacido en él un sentimiento que hacía tiempo no sentía por ninguna otra mujer y que ahora no quería dejar de sentir. De una cosa si estaba seguro, Temperance, o mejor dicho, Valerie sería solamente para él y para nadie más. Así tuviera que asesinar a todos los hombres que se atrevieran a mirarla. Pero como él no era un asesino, ya preparaba la jaula de oro para su tesoro más preciado.
Valerie Brewster Duncan acababa de jubilarse en su carrera como fotógrafa ya que nadie más va a saber de su existencia. Sería un mundo exclusivamente para ellos dos, un mundo en el que nadie más pudiera entrar y en que solamente existieran ellos dos. Ahora, ella dependería de él, y así, al darle la confianza necesaria, ella llegaría a amarlo… o a temerle. Dadas las circunstancias, eso no le importaba ya puesto que desde ese instante, aquella mujer que se encontraba débil y sola en su casa, le pertenecía por completo. En poco tiempo se apropiaría de su mente para después hacerla suya para siempre.
.
.
Por su parte, aquella joven no sabía qué pensar ni sentir. Estando en casa de Stephan se sentía segura pero a la vez indefensa ya que no recordaba nada de su pasado. Lo único que sabía en ese momento era que su nombre era Valerie, que era huérfana desde hace 10 años y que su prometido había fallecido poco tiempo atrás. En ese instante imaginó que tal vez el accidente que tuvo no era un accidente como tal ya que al no tener ninguna esperanza en la vida, no tenía caso para ella seguir viviendo:
–Y si en verdad traté de suicidarme? No, no es posible. –Su mente daba muchas vueltas- Pero… Si no tengo nada por qué luchar!. Mi mundo se ha derrumbado. Ahora no recuerdo nada. Tal vez lo mejor hubiera sido morirme en ese accidente. Así ya estaría acompañando a mis seres queridos y no me sentiría tan mal por no recordar quién soy.
En ese momento, Stephan tocó la puerta de su habitación para indicarle que el desayuno ya estaba listo. Terminó de arreglarse un poco ya que todavía se sentía débil. Cuando llegó al comedor, Stephan la ayudó a tomar asiento.
-Te sirvió el baño? Ya te sientes mejor querida?
-Me ayudó un poco. Todavía me siento un poco mal pero creo que podré superarlo. –Respondió ella después de sentarse en el comedor.
-Has logrado recordar algo de tu vida? –Stephan necesitaba saber cómo estaba funcionando el suministro del Rohypnol.
-No. Únicamente sé lo que me dijiste sobre ellos pero no logro recordar nada en lo absoluto. Ahora que lo pienso, creo que sería mejor así. De esta manera el dolor no sería tan grande. –Contestó ella con un dejo de tristeza mientras comía el platillo que Stephan había preparado.
-A qué te refieres Valerie? –Él, por su parte, seguía construyendo la nueva arquitectura mental de la joven.
Ella emitió un suspiro pequeño y agregó: -Como has podido ver, mi vida ha sido muy triste. Creo que no tenía nada por qué luchar. Hubiera sido mejor que no me rescataras y dejarme morir de una vez por todas! –Había dolor y desazón en su voz.
-No vuelvas a decir eso por favor. O acaso quieres decirme que… -Stephan quedó sorprendido ante las palabras de la joven.
-Y si no era un accidente, sino un… suicidio? –Después de tantas vueltas, finalmente llegó a esa conclusión.
-No lo creo. Se ve que eres una joven dulce, amable, que amaba la vida. –Para él, aquella joven era mucho más que eso.
-Tal vez pero ahora no tengo nada. Y mientras no recuerde, todo será un tormento para mí. –Ella comenzaba a sentir tristeza por su condición.
Stephan aparentaba una comprensión absoluta hacia su víctima: -No te preocupes. Espero que pronto tu amnesia desaparezca pero mientras tanto te propongo un trato. Qué te parece si sigues el ciclo de la vida y poco a poco esperaremos a que te recuperes.
-Pero no tengo a donde ir… más bien no sé a dónde ir. –Quería seguir su consejo pero no tenía mucha información sobre quién era ella antes de su accidente.
-No hay problema. Puedes quedarte conmigo el tiempo que sea necesario. De paso, puedo ver directamente como vas evolucionando. –Respondió él con una ligera sonrisa.
La joven lo miró consternada por la respuesta que él acaba de darle: -Pero qué va a decir tu esposa o tus hijos?
Él simplemente le respondió mientras mostraba un rostro nostálgico: -Mi esposa falleció hace mucho tiempo. Un idiota la mató y nunca tuvimos hijos así que ésta puede ser tu casa todo el tiempo que necesites.
-Gracias por todo tu apoyo Stephan. En verdad no tengo como pagarte todo lo que estás haciendo por mí. –La joven sentía un profundo agradecimiento hacia su salvador.
-Descuida, lo importante es que estés recuperada y después ya veremos qué pasa.
Con estas palabras, la joven sentía renacer la esperanza en su corazón. Tal vez tendría que comenzar de cero para recordar su pasado pero al lado de aquel hombre que le había brindado toda su ayuda, apoyo y consuelo estaba segura que lo lograría muy pronto.
Nunca imaginó que sería todo lo contrario.
.
.
.
Ya era hora de que Booth tuviera una pista que le ayude a dar con Stephan. De lo contrario, ustedes me iban a matar. Recuerden que no soy tan mala jajaja! Por supuesto, haremos promoción para que se pasen por el nuevo fic que estoy escribiendo, el cual se llama Trabajo Encubierto: Entre el Deber y la Pasión (cómo me encantó el título!). Sería un honor que lo lean y expresen sus comentarios (y de paso, adivinen cómo saldrá Booth!). Espero subir el segundo capítulo la próxima semana.
Pero por lo pronto, no olviden presionar el botoncito de abajo para decirme si les gustó este cap! Y si no, pues también oprímanlo, aunque sea para amenazarme si no actualizo pronto! En fin, saludos y besos a todos. Bye!
