Edición 10 de marzo de 2019
Capítulo 35.
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En llamas
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La tensión se empezó a sentir en el ambiente, Hiccup miraba con dureza a su lady la cual no podía dejar la sonrisa burlona que denotaba lo confiada en que estaba con la victoria; mientras tanto, los ejércitos de ambos ya estaban presentes y acomodados en el campo de batalla, los del lado del bando de Astrid a simple vista controlados por la ansiedad que mostraban por entrar a pelear, mientras que los del lado de Hiccup estaban tranquilos, pero a la defensiva.
—Lady Astrid, no me parece el momento. —susurró el inquieto Fogo, pues a como conocía se manejaba el jefe de Berk, creyó que tenía un plan en mente.
—No me interesa tu opinión. —gruñó esta con desdén. —El amo Drago me dijo que podía vengarme y es lo que haré.
—Ya la escuchaste Fogo. —Se burló Hiccup al ver que su lady tenía el mando sobre él.
—Pero es obvio que no nos conformaremos sólo con este tonto duelo. —continuó Astrid con una sonrisa maliciosa. —Fogo, puedes proceder a atacar al ejército de ese idiota del modo que tú quieras.
El brann hizo una mueca de fastidio y miró al ejército de su contrincante. Bufó. No le quedaría de otra más que enfrentarlo para pasar a Noytrol, sólo esperaba que Astrid y Hiccup se mataran entre sí para que ya lo dejaran en paz.
—Prevenidos chicos. —Ordenó Hiccup al ver las intenciones de su esposa y de Fogo que se colocaron en posición para empezar.
— ¡Yo retaré a Fogo! —Gritó Nero inesperadamente apuntando al aludido con el tridente.
—Sobrino…
—¡Cállate! no soy nada tuyo. ¿Aceptas o te retractas, Fogo? ¡Decide de una vez por todas!
—Escoria. —Gruñó el hombre entre dientes y desenvainó una de las espadas prototipo de Hiccup. —¡Acepto! Ha llegado la hora de que me deshaga de ti de una vez por todas.
—Interesante. —Rio Astrid divertida con toda aquella situación. —Entonces, no sé diga más… ¡empecemos! —apuntó con su espada de cristal a su contrincante.
—Retrocedan. —Pidió Hiccup a sus amigos, mientras apretaba fuertemente el mango de su espada.
Los que los acompañaban dieron unos cuantos pasos hacia atrás a excepción de Nero que se puso a la par de Hiccup con el tridente apuntando a su enemigo, mientras que Fogo se puso a un lado de la sonriente Astrid y encendió la espada.
—Nero, si requieres ayuda no dudes en pedírsela a Spinel y a Heather. —susurró Hiccup.
—Descuida, trataré de no solicitar su ayuda.
Los cuchicheos de ambos varones no pasaron desapercibidos por Astrid quien frunció el entrecejo mientras la ira se acumulaba en ella.
— ¡Vaya!, ¡vaya!, veo que ya se llevan muy bien. —Aplaudió hipócritamente sin dejar de verlos con rencor. —No cabe duda de que son ambos unos desgraciados.
—Ya cállate Astrid y empecemos. —escupió Hiccup al suelo.
—No comas ansias ¡imbécil!… por cierto…—Se sacó violentamente el anillo del dedo.
Hiccup se desconcertó al ver que ella todavía conserva aquel anillo que le había hecho y entregado con tanto amor. Sin embargo, el que se lo quitara con esa furia lo inquietó. ¿Qué era lo que tramaba?
—¡Toma tu basura junto con todas tus mentiras! —Reprochó Astrid rencorosamente arrojándole el anillo.
No dispuesto a perder aquel objetó tan valioso, Hiccup alzó la mano para intentar atraparlo, pero antes de que pudiera alcanzarlo…
— ¡Cuidado!
El gritó de Nero lo desconcentró, así como Astrid lanzándose fieramente hacia él. El anillo se perdió en una parte del creciente césped y Hiccup se lamentó no haber podido recuperarlo y más que su lady actuara de una forma tan deshonrosa.
— ¿Qué no te han dicho que no te debes distraer, estúpido? —Se burló Astrid apretando la espada contra la de él.
El furioso Hiccup de un empujón la apartó, para luego volver a blandir violentamente la espada contra la de ella de la misma forma.
—Pensé que eras una guerrera con orgullo y honor. —gruñó apretando la espada. —Ahora peleas como los cobardes y mediocres.
—¡Cállate maldito! Yo sólo quiero vengarme. —respondió esta separando su espada de la de él para darle otro golpe. —¡Te odio!
— ¡Tú no eres Astrid! —Gritó Hiccup dejándose llevar por la ira.
Y como no quería sufrir más se dispuso a acumular toda su energía para lograr "quemarla" como había dicho el pegaso.
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Al ver que el matrimonio empezó con su propia batalla; el ruin de Fogo se lanzó contra Nero con un ataque de fuego; el vann poniendo en práctica lo del entrenamiento lo repeló fácilmente sin embargo aún el agua que recolectaba en contacto con aquel fuego hacía que sus ataques no llegaran a su objetivo.
— ¿Crees que puedas ganarme? ¡Niño tonto!… recuerda que comí el corazón del pegaso, soy más inmune y ahora tengo más poder que antes.
Ahora Fogo poniendo a prueba sus nuevas habilidades, recolectó una gran cantidad de energía oscura que lo empezó a envolver; Nero al notar aquello que jamás había visto retrocedió unos pasos; sin embargo, el brann no le dio tregua y lanzó una potente llamarada contra él
Para protegerse, Nero puso el tridente frente a él y creó un muro agua para protegerse, pero el ataque de Fogo superó aquel muro y lo terminó lanzando lejos.
— ¡Nero! —Gritaron Nightmare y Gema preocupados.
Fogo al darse cuenta de que tenía espectadores, procedió a dar la orden de ataque a su ejército, ya que lo menos quería era entrometidos en su pelea.
— ¡Ataquen! ¡MATENLOS A TODOS! —Ordenó al ejército de elementales y criaturas que los acompañaban.
Los inestables elementales corrieron enloquecidamente hacia sus objetivos, mientras que el ejercito aliado se mantuvo en posición.
—¡Prepárense! —Gritó Spinel quien en ese momento era el que estaba al frente junto con Heather.
Cuando las criaturas controladas y voladoras sobrepasaron la mitad del campo de la batalla, fue el momento de actuar.
—¡Ataquen! —gritó el jorden.
Enseguida, una oleada de criaturas voladoras comandadas por Toothless, repelaron el de los voladores, dando así inicio a una brutal batalla en las alturas, mientras que en tierra empezaba otra.
Toothless y los demás compañeros se batía hábilmente contra los dragones controlados con gran agilidad, pero mientras el furia peleaba, también procuraba no perder de vista a su hermano que seguía aun en su propia pelea contra su esposa.
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En la superficie, Fogo sonrió con cinismo al ver todas las peleas; más al ver que su contrincante no se había salvado del ataque de los controlados elementales a los que golpeaba sin cesar para librarse de ellos.
Viendo que le tomaría algo de tiempo y que Astrid estaba ensimismada peleando con Hiccup, él se dispuso a retirarse rumbo a la ciudad para buscar su verdadero objetivo.
Sin embargo, un disparo desde el aire lo detuvo de sus intenciones. Totalmente enfurecido, Fogo alzó la vista viendo que se trataba del furia nocturna, que aun con varios enemigos atacándolo se había tomado la molestia de detenerlo; pero aquello no se quedaría así, le daría al acompañante del jefe de Berk un oponente digno.
En medio de toda aquella batalla, empezó a gritar como desquiciado alzando la espada en lo alto, acto que no pasó desapercibido por los aliados, que de repente escucharon una especie de aleteo a lo lejos.
Toothless, terminando con uno de sus contrincantes, buscó el origen de tal ruido y quedó boquiabierto al ver que se trataba de un enorme y oscuro Tifoomerang, que desde donde se encontraba daba la impresión de que era 10 veces más grande y gordo de lo normal.
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— ¿Ese es Flama? —susurró el espantado Nero desde la superficie.
Todos quedaron impresionados a ver el semejante tamaño de aquel dragón, incluso Astrid y Hiccup detuvieron su batalla para admirarlo.
El dragón, acercándose cada vez más al campo de batalla y con los ojos totalmente ensombrecidos por la maldad, gruñó fuertemente a las criaturas que peleaban en las alturas; las que estaban controladas rápidamente se fueron de su lado solo para empezar a ser devoradas brutalmente por este ante la atónita mirada de los aliados, en especial de los branns cuyos dragones eran los símbolos de su elemento y les debían cierto respeto.
Viendo aquel atroz acto, Toothless comenzó a tornar sus escamas en un color azul y no dispuesto a tolerar aquella traición gruñó fieramente para desafiarlo; como respuesta Flama agitó sus alas creando una gran ventisca en el cielo que empujó tanto a Toothless como a los demás acompañantes.
Sin embargo, eso no los detendría, el furia nocturna así como la nadder y Windshear regresaron para enfrentarlo y en conjunto comenzaron a atacarlo.
—¡Tenemos que ayudarlos! —exclamó Nightmare dirigiéndose al lobo.
El canino asintió y lo siguió, a pesar de que ambos no podían volar corrieron por el campo de batalla para quedar debajo del gran dragón, desde ahí, Nightmare se lanzó al lago que estaba cerca y volviendo a su forma de hipocampo comenzó a lanzarle chorros de agua, mientras que Kaiser aulló tan fuerte como pudo para intentar aturdirlo
—¡Flama, acaba con todas esas basuras! —Ordenó el ansioso Fogo viendo que todo marchaba a la perfección.
Pues no sólo las criaturas eran los únicos con problemas, los demás elementales seguían peleando contra los soldados controlados, a los cuales procuraban no matar, pues no estaban en sus cinco sentidos. ¿Pero por cuánto? La situación se tornaba cada vez más difícil.
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Con tanto desastre alrededor, Hiccup se sintió desesperado pues ni hermano ni sus amigos podían con tan semejante enemigos.
—¡Te dije que no te distrajeras!
Otro certero golpe por parte de Astrid casi le corta la oreja, pero sólo un par de cabellos era lo que había perdido. Pero ya no daría más, era el momento para terminar todo aquello.
—Perdóname Astrid. —Susurró sintiendo como su corazón se oprimía con lo que estaba a punto de hacer.
Esperó a que ella se acercara y cuando esta lo hizo con un hábil y certero movimiento le arrebató la espada, la cual al contacto con el suelo se hizo añicos, y después le propinó una bofetada en la mejilla que la hizo retroceder unos cuantos pasos.
— ¡Maldito! —gruñó la adolorida y furiosa Astrid tocándose la mejilla lastimada.
Sintiéndose humillada, corrió a toda velocidad sin llevar ninguna arma y totalmente enloquecida lo golpeó de la misma manera que él había hecho, dándole un total dos bofetadas en cada mejilla. Le iba a propinar una tercera, pero Hiccup en ese momento le sostuvo la muñeca con fuerza; entonces intentó usar su otro puño, pero pasó lo mismo, el brann la sostuvo y la retuvo con fuerza.
—¡Ríndete Astrid! vuelve conmigo.
La controlada neutral, gruñía mientras trataba de zafarse de su agarre, intentó darle una patada en los bajos, pero Hiccup puso el pie con la prótesis para detener el golpe.
—¡Suéltame, maldito! — se quejaba y removía como un animal salvaje.
—¡No lo haré! — le gritó Hiccup y sin soltar su agarré la acercó a él para plantarle un rápido beso en los labios.
Aquello fue el colmo para Astrid, que enfurecida aplicó más de fuerza y energía para zafarse violentamente de él, Hiccup al ya no poder retenerla la soltó, esta de inmediato dio unos pasos hacia atrás y se limpió con brusquedad la boca.
—¡No te lo perdonaré! ¡Maldito! Todavía que me engañas…—dijo con tristeza.
—Astrid no, yo te amo. —susurró el dolido Hiccup, pues no sabia porque ella insistía en aquello.
—¡Mentiroso! —Recobró la neutral su postura, y dominada por la ira corrió velozmente hacia él al mismo tiempo que una energía oscura la empezó a envolver.
Aquella energía se concentró en su mano para formar otra espada de cristal; Hiccup se vio en problemas ya que su espada la había echado en el césped para sostenerla, rápidamente se agachó para tomarla, pero era demasiado tarde, Astrid estaba a punto de encajarle su espada así que cerró los ojos y puso la espada enfrente de él para tratar de repeler lo que fuera a venir de su esposa, cuando de repente una energía blanca lo empezó a envolver a él, y aquella extraña energía salió disparada como una onda invisible contra Astrid, la cual fue lanzada lejos de su alcance.
Viéndose a salvo de aquel peligro, Hiccup se puso de nuevo en pie sin entender lo que había ocurrido, al mismo tiempo que aquella luz se desvanecía de su alrededor, mientras que Astrid yacía atolondrada en el piso.
"Es el momento" pensó mientras creaba una flama en su mano.
—Ay dioses, espero que funcione. —rezó y cerrando los ojos lanzó la bola de fuego hacia su esposa.
Astrid al ver el ataque cerca de ella, puso la espada de frente para defenderse, sin embargo, quedó totalmente destrozada y los residuos en llamas comenzaron a quemarle su atuendo.
—No, no… ¡ahhhhhhh!
Desesperada comenzó a gritar al ver su vestuario en llamas, el cual intentaba apagar inútilmente con sus manos; aunque sus esfuerzos eran inútiles, se estaba quemando viva. Hiccup al ver eso, se dio cuenta de que realmente se estaba quemando y él mismo apagó las llamas que la envolvían.
—No lo comprendo. —Dio unos pasos hacia atrás sintiéndose culpable por haberle hecho eso a su amada. —No quiero quemarla.
"¡Debes hacerlo!" Escuchó de repente en su cabeza, era la voz de Danger.
—No, no lo haré… la mataré.
"No, ¡no la matarás!… confía, ve más allá de quemar el exterior, sólo piensa en destruir aquello que la controla."
—No… no quiero. —empezó a negar una y otra vez. —¡Sal de mi cabeza!
"Entonces la perderás ¡¿Es lo que quieres?!"
Hiccup seguía negando, mientras veía como su esposa, aun controlada se levantaba después de aquel acontecimiento y creaba otra arma para seguir peleando.
"Sólo confía, tienes que confiar… Astrid te necesita"
La voz de Danger se empezó a desvanecer dentro de la cabeza de Hiccup, este aun confundido miró hacia todos los lados, tratando de dar con el pegaso, pero no había nada más que la batalla que se estaba librando y su lady cerca de él viéndolo con rencor.
Hiccup la miró con tristeza, mientras se volvía a debatir ¿Matarla o quemarla?
Para él era la misma cosa.
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Mientras tanto, en la batalla con los elementales.
Nero apenas había dejado inconsciente a sus contrincantes y no teniendo más enemigos a quien derrotar, se encaminó en dirección hacia donde estaba el espectador de Fogo, quien, al verlo ya disponible, blandió su espada para retomar el duelo.
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Por otro lado, Spinel y Heather peleaban espalda con espalda.
— ¿Y si podemos en práctica nuestro entrenamiento, preciosa?
— ¿Qué se te ocurre "precioso"? —lo llamó Heather con cierto tono burlón en su voz.
—Se me ocurre algo así como un tornado…
—Entonces… ¿Quieres que yo los derrote? —gruñó su novia mientras golpeaba a unos de sus contrincantes.
—Es lo más sutil que se me ocurrió para no matarlos, a menos que quieras ver que atraviese a todos con este revólver.
—Entiendo el punto. No me parece mala idea… ¿Me cuidas la espalda?
—Claro preciosa. —aceptó Spinel con coquetería y con un grito, mandó a llamar a los demás para que formaran un círculo alrededor de Heather.
Una vez protegida por todo el equipo, la vinter empezó a mover el abanico en círculos hacia lo alto, creando poco a poco un potente tornado que dejó solo a sus aliados intactos, mientras que a los elementales controlados los empezó a absorber para hacerlos girar posteriormente dentro del remolino.
Al haber atrapado a la mayoría de estos Spinel disparó el revólver contra una parte del campo donde se formó un hoyo profundo la cual la vinter utilizó para arrojar a los enemigos, los cuales quedaron inconscientes.
Habiendo terminado con la mayoría, ahora sólo les tocaba pelear con otros pocos que se habían alejado con los demás soldados, así como con las criaturas que seguían peleando contra el enorme dragón.
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No importaba que ataque utilizaran, Flama seguía como si nada y atacaba con ferocidad cada vez que lo desafiaban, las criaturas que lo enfrentaban poco a poco se empezaron a cansar y a ser derrotados por este, siendo la primera el gronckle de Fishlegs, el cremallerus de los gemelos, Hookfang, Saphir y por último Scauldy.
Sólo la nadder y los compañeros de los principales cuatro elementales resistían, pero no sabían por cuanto tiempo.
Cuando un ataque proveniente de la parte inferior volvió a molestar a Flama, este se volvió hacia aquellos que lo perturbaban y tomó a Kaiser entre sus patas, para alzarlo unos cuantos metros del suelo para posteriormente lanzarlo con brutalidad hacia donde Nightmare se encontraba, este queriendo repeler la caída del lobo, trató de utiliza el agua, pero la velocidad del impacto fue demasiada que ambos terminaron hundidos en el agua.
Mientras tanto, Toothless, Stormfly y Windshear, aunque estaban cansados no se rendían; la primera en lanzarse al ataque fue Stormfly que se atrevió a tratar de embestirlo para encajar sus cuernos contra aquel gran cuerpo, sin embargo, el gran dragón al verla cerca se movió velozmente y la embistió con el triple de fuerza ante la atónita mirada de Toothless, que aturdido sólo vio como aquella dragona necia caía en alguna parte del bosque que estaba cerca.
Sintiendo una ira incontrolable dentro de él, el furia nocturna afiló los ojos y las escamas azules de su lomo brillaron, así como una gran energía comenzó a reunirse en su hocico para formar el ataque de plasma más grande que jamás había creado, la cual lanzó sin contemplación contra el dragón.
El contacto de la plasma con el dragón creó una gran explosión que envolvió el cielo en humo. Pensando que había vencido, Toothless esperó que se despejara el humo de alrededor, la cansada Windshear ayudó en aquella labor, pero cuando todo se aclaró ambos vieron con horror que el dragón seguía intacto y que sólo había pequeños rasguños a su alrededor.
Flama sintiéndose imponente embistió primeramente al ave la cual sólo cayó en picada, y luego, lamentablemente el furia nocturna también fue embestido y cayó al suelo completamente derrotado.
Los elementales aliados al ver al poderoso dragón, trataron de acabar con el resto de los enemigos para ir a auxiliar a sus compañeros en peligro, pero ni los elementales controlados, ni Fogo daban tregua, seguían defendiéndose violentamente con su elemento y al igual que el dragón Flama, no se rendirían tan fácilmente.
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En las profundidades del bosque, una lastimada Stormfly yacía en el suelo, le costaba levantarse ya que sus patas se tambaleaban por el dolor del golpe ocasionado por Flama y por la previa herida que le había hecho Astrid en su pata.
— Si tan sólo tuviera un compañero me podría curar las heridas —pensó con angustia para después ver la herida que Astrid le había provocado.
—Si tan sólo hubiera hecho el enlace contigo, probablemente te hubiera podido proteger mejor y tal vez nada de esto estuviera pasando.
— "Puedes hacerlo." —se escuchó de repente cerca de ella.
— ¿Quién es? —gruñó la dragona en su idioma viendo hacia todos lados.
— "Alguien que quiere ayudarte"
De repente, un rayo de luz atravesó por entre los arboles del bosque y de ahí se formó la silueta de un resplandeciente pegaso blanco.
— ¿Tú… tú eres Danger? —Preguntó la nadder asombrada.
El pegaso asintió con sutileza.
— "Stormfly, no debes preocuparte. Astrid siempre ha sabido tus razones para no hacer otro enlace y las respeta, así que no debes angustiarte por eso.
La nadder no supo que responder, pues le parecía increíble todo lo que estaba presenciando.
— Quiero que sepas que agradezco infinitamente todo lo que has hecho por esa pequeña terca." —continuó Danger haciendo una respetuosa reverencia.
—Ahora veo porque dijo que tenías un carácter muy especial. —sonrió de la nadder de manera dragoniana. —Danger ¿Por qué estás aquí?
—"Porque te quiero dar algo especial. —respondió el apenado pegaso. — Verás, yo los observaba cada vez que podía ya que quería determinar a quién dárselo y tú fuiste mi elección".
— ¿Darme qué?, ¿De qué hablas?
—"Consideré en un principio a aquel brann y al furia nocturna, pero ellos dos ya son lo suficientemente fuertes por si solos solo que les falta entrenar más para sacar todo su potencial; después, te observé a ti, tus deseos de ayudar a pesar de tu pasado así como tu fascinación por los sentimientos humanos es lo que más me gustó de ti, por eso… quiero darte mi corazón."
— ¿Tú corazón? Pero pensé que…
Danger negó leyendo los pensamientos de la dragona.
—"Fogo sólo se comió mi corazón físico, no mi esencia y es lo que quiero darte, con esto al menos ayudaré un poco. ¡Ayuda a Astrid! te lo suplico, tú y su esposo son los únicos que pueden ayudarla."
—Pero ¿qué pasará contigo?
El pegaso no respondió, sólo miró fijamente a la nadder, quien perdida en sus ojos fue capaz de leer sus pensamientos y aunque parte de ellos la entristeció, aceptó con humildad el regalo y la última voluntad del pegaso.
Mientas que Danger, conforme y aliviado con su elección se transformó en un haz de luz que posteriormente se introdujo en el pecho de la nadder, la cual al recibir aquel regalo resplandeció junto con todo el bosque.
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— ¡Toothless! —Gritó Hiccup al momento que vio a Toothless caer.
Pero ¿Cómo auxiliarlo?
Astrid seguía renuente a rendirse y no lo dejaba de atacar con ferocidad; sin embargo, al ver que su hermano estaba a punto de ser aplastado por el enorme dragón hizo que sacara más fuerzas para atacar, empujó con brusquedad a Astrid para quitarla de su camino y corrió a auxiliar a su compañero, pues no estaba dispuesto a perder a otro ser querido.
—¡No huyas cobarde! —comenzó Astrid a lanzarle dagas de cristal que iba creando conforme lo perseguía.
Hiccup a tientas se defendió lanzándole fuego, mientras que frente a él el imponente Flama estaba a punto de aplastar a su compañero.
—¡Detente!
Deteniéndose en un punto del campo y con Astrid amenazándole la espalda, Hiccup se concentró para hacer su versión de ataque de plasma. Envolviéndose entre el fuego, los ataques de Astrid quedaron reducidos a cenizas mientras que de la espada salió expulsada aquella poderosa energía ardiente que chocó agresivamente contra el dragón malvado.
El dragón Flama antes semejante ataque gruñó adolorido mas no derrotado, levemente herido cambió de objetivo y se volvió hacia el brann que no tuvo oportunidad de correr, cuando fue tomado entre la garra del dragón.
—¡Ah no, dragón! ¡Él es mío! —saltó Astrid aferrándose a su garra, antes de que alzara el vuelo.
El dragón, tomando más altura siguió impulsándose hacia lo alto con la clara intención de dejar caer a sus tripulantes, pues dentro de él podía escuchar las ordenes de Fogo, quien ansiaba que ambos estuvieran muertos.
El campo de batalla pronto se perdió debajo de las nubes, pero aquello no detuvo a Astrid, quien entre estarse sosteniendo aun tenía la fuerza para seguir intentando golpear a Hiccup, quien trataba de protegerse y al mismo tiempo zafarse del agarre del dragón.
—Eres mío… ¡esto se acaba ahora! —Sentenció Astrid creando una daga para enterrársela en el cuello.
—Tienes razón Astrid, ¡acabemos ya con esto!
En ese momento, Hiccup encendió su cuerpo en llamas. Las ardientes llamaradas hicieron que Flama lo soltara de golpe y también que Astrid se soltara de su garra, por lo que ambos inevitablemente empezaron a caer al vacío.
Teniéndola muy cerca de él, Hiccup tomó su decisión: acabaría para siempre con su amada junto con aquello que la molestaba.
Posicionándose de forma recta para caer más rápido en picada, logró alcanzarla y tomarla de la cintura; Astrid, aun a pesar de las circunstancias en las que se encontraban no lo quiso cerca de ella e intentó separarse a golpes de él, pues su corazón falso los hacia odiarlo y hacerla preferir morir sola a estar cerca de él.
—¡Suéltame estúpido! —Con su brazo libre trató de crear una daga, sin embargo, extrañamente nada salió por lo que no le quedó de otra más que seguir golpeándolo, mientras la superficie por debajo de ellos comenzaba a aclararse cada vez más.
—Astrid…—susurró Hiccup apretándola más de la cintura y recostando su cabeza en su pecho, y a pesar de los golpes y quejidos de Astrid y todo el ruido a su alrededor pudo percibir aquel falso latido. —No te preocupes, te voy a liberar… vámonos juntos.
En ese momento Astrid dejó de golpearlo, pues su cuerpo se entumió por completo.
—Es hora.
En las alturas, Hiccup comenzó a encender su cuerpo en llamas, y antes de que ambos quedaran envueltos, cerró sus ojos con fuerza pues no quería ver como quemaba a su amada, lo único que deseaba era detener a aquel falso latido que la controlaba.
Mientras tanto, Astrid al verse envuelta entre las llamas gritó desgarradoramente por todo el sufrimiento que estaba experimentando; aquellos incesantes gritos hicieron que Hiccup se aferrara más a ella y que apretara sus parpados con fuerza en un intento por no ver y a la vez escucharla pues su lady se revolcaba entre sus brazos entre gritos de dolor que a la vez le causaban dolor a él.
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Estaban aún a unos kilómetros de la superficie, los aliados que apenas habían derrotado a casi todos los enemigos sólo veían boquiabiertos como aquellos dos amantes caían en llamas en trayectoria al lago.
—¡Heather ayúdalos! —Pidió Spinel.
— ¡No! —gritó inesperadamente Toothless, que aun herido tuvo la suficientemente fuerza para convertirse en humano. —No intervengan.
—¿Por qué? —preguntó Heather sin entender.
El dragón no respondió, sólo miró con angustia a los que caían en llamas, cuyo sentir y deseos de uno de ellos podía sentir a la perfección.
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Aun cayendo, los gritos desgarradores de Astrid se fueron pausando para darle lugar a unos lamentos parecidos al de una niña pequeña que también poco a poco se fueron aplacando hasta no escucharse.
Hiccup aun con su cabeza recostada en el pecho de ella sintió como aquel latido se iba desvaneciendo poco a poco, hasta que de repente se escuchó como una especie de cristal se rompía dentro de ella. Eso era todo, concluyó. Había terminado con la vida de su esposa.
Con los ojos llorosos, levantó la cabeza para ver el resultado de todo el dolor que le había causado; sin embargo, con lo que se encontró no se lo esperó; completamente sorprendido, vio que su esposa estaba intacta, aun envueltos en llamas ella seguía como si estas nunca hubieran pasado por su piel.
"Ve más allá de lo físico…" Recordó entonces las palabras del pegaso.
¿Entonces qué había pasado? ¿Sólo había quemado lo que la controlaba?, ¿La quemó espiritualmente como diría la seid?
Eso parecía ser, sin embargo, aun así, se sintió triste pues no tenía su corazón. Astrid se había dormido para siempre.
Entre lágrimas, abrazó su inerte cuerpo, faltaba poco para que ambos cayeran y nada más le importaba sólo quería tenerla cerca de él lo más que pudiera; hasta que de repente sintió unos brazos que lo rodeaba; aturdido se separó un poco de ella para ver si no estaba soñando.
—Hiccup…—Susurró Astrid débilmente. —Me… salvaste…
Al brann se le empezaron a salir más lágrimas de la felicidad que sintió en ese momento, más no por mucho ya que pudo percibir que ella no estaba bien del todo, aun no recuperaba el brillo en sus ojos, aun no tenía su corazón.
—Astrid…—Sollozó negando con la cabeza. —No tengo tu corazón… no te salvé del todo.
—Te… equi..vo..cas, mi… cora…zón…te… per…te..nece… a…ti. —le sonrió ella.
En ese momento una luz blanca salió del pecho de Hiccup y los envolvió en las alturas haciéndolos flotar a unos metros de caer en el lago. Marido y mujer, miraron incrédulos lo que se había formado a su alrededor y en especial lo que se mostraba entre ellos: el cristal del corazón, la esencia de Astrid la cual teniendo a su portadora cerca se volvió nuevamente un fragmento de luz y se introdujo en su pecho.
Tan pronto la esencia regresó a donde pertenecía; Astrid exhaló profundamente, recuperando el brillo de sus ojos, así como toda su energía vital.
—Astrid, volviste. — la abrazó el maravillado Hiccup. —Ya estás bien, ya está bien. —celebró susurrantemente al tenerla sana y salvo entre sus brazos.
—Sí, ya estoy aquí. —sonrió Astrid abrazándolo también, sin embargo, la luz que los envolvía de repente se deshizo y pronto ambos empezaron a caer otra vez.
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—¡Ahora si ayúdalos Heather! —Ordenó Toothless al sentir nuevas sensaciones de parte su hermano.
Heather e incluso los gemelos se prepararon para intervenir, pero el fuerte grito de Fogo quien aún se debatía con Nero, los desconcentró a medio ataque que terminó siendo desviado por Flama que apenas llegando desde las alturas interrumpió con unos de sus aleteos.
Con los dos golpes de aire por ambos extremos, hizo que Astrid y Hiccup quedaran en una especie de burbuja de aire que al final ayudó a amortiguar un poco la caída que inevitablemente tuvieron en medio del lago.
—¡Hiccup, Astrid! —Gritó Toothless desesperado, pues ninguno de los dos salió a flote y Flama seguía a la defensiva esperando a atacar.
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Mientras tanto, Nero, aun forcejeando con Fogo, quiso ayudar a sus amigos, le dio un cabezazo a su contrincante y congelando su tridente se deshizo de la espada de él y le congeló las piernas a sabiendas de que eso no lo detendría por mucho.
Corrió hacia el lago para buscarlos, más no fue necesaria su ayuda ni la de Eret, ya que Astrid y Hiccup salieron a flote por su cuenta, tosiendo desesperados por recuperar el aire.
El aliviado Toothless entonces se trasformó en dragón para ir por ellos, pero Flama de nuevo intervino poniéndose en medio de ellos.
—¡Flama… acaba con el brann y es maldita neutral!
Con sus piernas en medio del hielo a medio derretir, Fogo se empezó a envolver entre una energía oscura que atravesó todo el campo de batalla en dirección al dragón, que abastecido de toda aquella energía creció aun más de lo normal convirtiéndose en una gran amenaza para todos los aliados.
Sintiendo su cuerpo muy pesado, el dragón Flama apenas pudo volar con sus pequeñas alas en dirección hacia donde estaban Astrid y Hiccup en medio de aquel lago; teniéndolo en un blanco perfecto, el dragón comenzó a juntar energía para lanzarles un ataque mortal.
Heather, Nero y Spinel al igual que los demás empezaron a atacarlo en conjunto, pero sus ataques se desvanecían antes de llegar al dragón quien rodeado con toda aquella energía parecía estar protegido por un escudo invisible que les impedía también poder socorrer a los que estaban en medio del lago.
Lejos de ellos, Fogo deshaciéndose del hielo sólo se carcajeó al ver sus inútiles esfuerzos; y entre sus carcajadas ordenó mentalmente a su compañero deshacerse del matrimonio.
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Mientras tanto, el matrimonio al ver al imponente dragón sólo se abrazó con fuerza en un intento por protegerse mutuamente, ya que no podían hacer nada, Hiccup dentro del agua era vulnerable y Astrid apenas y se estaba recuperando.
—¿Qué vamos a hacer Hiccup? —preguntó la asustada Astrid aferrándose a él.
—Tranquila, tranquila…—trató este de confortarla mientras trataba de pensar en una solución que parecía no existir.
Para cuando Flama terminó de juntar la energía y se preparó para lanzarla, Hiccup no hizo más que abrazar más a su esposa para protegerla de lo que fuera a pasar.
Sin embargo, un tremendo estruendo resonó en el campo de batalla, en medio de toda aquella catástrofe el viento empezó a soplar fuertemente, la tierra empezó a temblar, el agua del lago se empezó a agitar y del cielo un remolino de fuego se empezó a formar.
Los presentes miraron incrédulamente como aquel tornado de fuego se dirigió violentamente hacia el enorme dragón y lo embistió con fuerza. El dragón por la fuerza del ataque cayó pesadamente en tierra y su ataque salió disparado hacia el infinito cielo.
— ¡¿Qué es eso?! —Gritó Fogo sin creer lo que había ocurrido.
De repente, del remolino se escuchó un relinchido de un equino que poco a poco desvaneció para dar paso al rugido de un feroz dragón.
— ¿Danger? —Susurró Astrid al reconocer aquel relinchido y rugido. — ¿Stormfly?
En ese momento, el remolino de fuego que estaba por encima de ellos se deshizo mostrando entre él aun resplandeciente pegaso color blanco.
—Danger… ¡Danger eres tú! —reconoció la emocionada Astrid quitándose el cabello mojado de la cara para poder ver mejor a su compañero.
—Sí Astrid…—le sonrió con la mirada su compañero. —No sabes cuánto me alegra que ya estás bien.
— Pero ¿cómo es posible? —Preguntó Hiccup aun aferrándose a Astrid dentro del agua.
—Es no tiene importancia, quiero que sepan que he venido a despedirme definitivamente de ustedes.
El matrimonio se sobresaltó en medio del agua.
— ¿Por qué? —Cuestionó Astrid soltándose de Hiccup y nadando hacia donde estaba el pegaso levitando.
—Mi misión ha terminado, ya no hay más mensajes que entregar, por fin pude hacer todo lo que tenía pendiente.
—Danger…—susurró Astrid sintiendo su corazón comprimido por la nostalgia.
—Ponme atención Astrid, esto aún no se ha acabado. No sé cómo terminará, pero quiero que tengas muy en cuenta de que no estás sola… nadie lo está.
Vio directamente hacia el melancólico Hiccup para luego volverse hacia los que estaban en tierra, especialmente a Nero, de quien se alegró al ver que por fin estaba en el bando al que correspondía.
—Sean fuertes. Astrid, te dejo en buenas manos, tu esposo, tus amigos y… Stormfly.
—Danger…—lloró la neutral.
—Nos veremos algún día mi estimada amiga…
Y con una expresión de alegría y satisfacción, el pegaso se desvaneció dándole lugar a la nadder que rápidamente voló hacia el matrimonio para sacarlos del lago y ponerlos a salvo en tierra. Sus amigos al ver que ellos estaban bien se alegraron y festejaron su regreso, mientras que lejos de ellos, Fogo se irritaba con todas aquellas cursis escenas.
—¡Esto no se ha acabado! —gritó enloquecidamente para llamar su atención. —¡Flama! ¿Qué estás esperando? ¡Mátalos a todos!
Dándole más de su energía al dragón, este se levantó pesadamente y sobrevoló lo que pudo con sus alas que a conforme se iba acrecentando su cuerpo, poco a poco se iban perdiendo.
—Este tipo no se rinde, acabemos de una vez con ese desgraciado. —dijo Hiccup viéndolo con rencor.
—Entonces creo que necesitas esto. —le pasó Toothless la espada.
Hiccup sonrió de lado al tenerla de vuelta y miró con complicidad a Nero, Spinel y Heather que entendiendo sus intenciones sonrieron de la misma forma y prepararon sus armas; lo mismo pasando con Toothless que entendiéndose con la mirada de los demás compañeros de enlace cada uno se posicionó a un lado de ellos.
—Nosotras también Astrid. —Escuchó la neutral a Stormfly, que para su sorpresa veía que se estaba comunicando telepáticamente como Danger.
— Pero… ¿Cómo? Ya no tengo el arco.
—Confía/Confía —se escuchó una doble voz en la nadder, que Astrid distinguió como la voz de Danger.
—Sí, Astrid… confiamos en ti. —Apoyó Hiccup sin bajar la guardia.
—Yo también. —Dijo Nero.
—Y yo. —Le sonrió Heather.
—Yo también… pequeña loca. —Dijo Spinel con una sonrisa.
Con todo el apoyo que todos sus amigos y seres queridos le daban, Astrid asintió más confiada, levantando su mano en lo alto para tratar de crear su arco.
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Muy lejos Noytrol, en un castillo cubierto entre las tinieblas. La controlada Gothi aguardaba inmóvil en la habitación donde fue la última vez que se reunió con Fogo y Astrid, ahí mismo en una de las esquinas reposaban los pedazos del arco que al sentir el llamado de su portador comenzaron a vibrar desde su lugar.
La anciana y el cuervo se giraron indiferentes hacia el objeto, cuando inesperadamente este se volvió un haz de luz y salió disparado por la puerta, haciendo que la anciana cayera.
"Es hora de que ustedes también vuelvan a donde pertenecen" Escucharon de repente, viendo que otra luz los envolvía desde lo alto.
La anciana y el cuervo sólo se cubrieron sintiendo como los quemaba por dentro o más bien a aquello que los tenía controlados.
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—¡¿Qué es eso?!
Astrid se desconcentró de su labor cuando escuchó exclamar a su esposo, que boquiabierto junto con los demás veían que una luz se aproximaba fugazmente hacia ellos.
—¡Cuidado! —advirtió Nero.
Más la neutral no se apartó sentía que aquella energía era parte de ella, y poniéndose al frente de todos se preparó para recibirlo en su mano. Todo observaron asombrados, el momento en que la luz se aclaró mostrando que era el arco, quien al contacto con su portadora se renovó en un nuevo y resplandeciente arco que parecían asemejarse a las alas de un pegaso.
Astrid sonrió al tener de vuelta aquella arma, y sonriendo en complicidad con Hiccup se dispuso a canalizar toda su energía en él para derrotar a sus enemigos.
—Muy bien amigos, distráiganlo para nosotros preparar un ataque que nunca olvidará. —Pidió Hiccup a los compañeros de enlace y demás presentes.
Dragones, Fulj, lobo, hipocampo, demás criaturas y elementales se lanzaron contra el enorme dragón que muy apenas podía moverse por el gran tamaño.
Cada uno de ellos lanzó su mejor ataque, en especial Toothless que con las renovadas energías que sentía de parte su compañero lo alimentó para hacer un ataque de plasma a un más potente que el anterior, mientras que Stormfly, bendecida con el corazón de Danger triplicó su nivel de poder que bastó para herir seriamente al enorme dragón.
Mientras tanto, los elementales principales terminaron de reunir la energía que lanzarían en conjunto al mismo tiempo que Astrid creó una flecha que posteriormente colocó en el renovado arco y la cual apuntó en el centro de la barriga del dragón.
— ¡Listos! —Gritó Hiccup esperando confirmación.
Los elementales asintieron mientras que los que atacaban al dragón se alejaron.
Fuego, agua, aire y tierra lanzaron su ataque formado una esfera de energía que voló a gran velocidad hacia el dragón, y posteriormente el vacío se unió a su energía en forma de flecha la cual intensificó la velocidad y poder.
El ataque conjunto golpeó y se incrustó en la barriga del malvado dragón, el cual se empezó a revolcar al sentir todos los elementos explotando en su interior para finalmente empezar a pulverizarse frente a la atónita mirada de Fogo, que no hizo más que ver como su dragón desaparecía hecho partículas en el aire, y que para su alivio no sintió dolor, pues para él, su dragón sólo había sido un sirviente más.
Sin embargo, el único sentimiento que siguió en él fue el de la frustración al no poder vencer a sus enemigos como lo había planeado.
—¡Me las pagarán! —Grito enloquecido alzando su mano para arrojar fuego, sin embargo, de esta no salió nada, estaba neutralizado.
—Ya no tiene caso que sigas peleando, ¡Es tu fin Fogo! —Condenó Hiccup apuntándolo con la espada.
—No, es lo que ustedes creen.
Se escuchó de repente una escalofriante voz entre ellos que los estremeció, en especial a Astrid que temió nuevamente por todos.
—¡Drago! viniste a ayudarme. —Chilló Fogo al ver la llegada de su hermano.
—¡Basura! — gritó el monstruo haciendo acto de presencia detrás de él. —Me has decepcionado… ya no necesito más que tu corazón.
Fogo no entendió a lo que se refería su consanguíneo hasta que se vio enredado por las garras de su hermano; quien con una sonrisa malévola le lanzó un rayo que le sacó una luz turbia del centro de su pecho: la esencia de su corazón.
El cadáver sin ningún tipo de sentir para el que sufría entre sus garras tomó aquella turbia esencia y la devoró de un mordisco, los aliados no bajaron la guardia antes semejantes escenas, más lo que realmente les perturbó fue cuando Drago, aun con el moribundo cuerpo de su hermano en garras, le arrancó el órgano de su corazón y lo devoró para luego devorar el resto de su cuerpo mordisco a mordisco, para cuando terminó ciertas partes de su cuerpo se renovaron, así como su energía.
—Ahhh,… esto es lo que siempre necesité. —dijo en un suspiro.
—Drago…¡eres un monstruo! —gruñó Hiccup asqueado. —¡Tú siempre fuiste el que estuvo detrás de todo esto!
—Que muchacho tan listo, tienes razón… sí, yo siempre he estado detrás de todo, ¿Apoco creían que el inútil de Fogo era la mente maestra de todo esto? —señaló los residuos de toda la batalla que se había librado.
Mientras que los aliados se entumieron pues la voz de Drago se empezó a alterar sonando de una manera más escalofriante y amenazadora.
—Yo siempre le estuve susurrando lo que debía hacer, incluso a veces tomé su lugar, por ejemplo… —señaló al brann. —Cuando te incité a que retaras a un duelo a esa asquerosa neutral.
— ¡¿Eras tú?! —exclamó Hiccup recordando aquel momento.
—Sí… también en ciudad Topacio… cuando acabé con la vida del pobre y desgraciado de Dagur. —Fingió tristeza.
—¡Maldito! —Gritó Astrid encolerizada. — ¡No eres humano! ¿Qué eres?
—Buena pregunta princesa. —aplaudió el monstruo. —¿Quién soy? Yo no soy más que el conjunto de todas las energías malignas acumuladas desde la creación; desde entonces he estado susurrando e incitando a los elementales a la guerra y al odio desde tiempos remotos, yo personifico todo lo malo o la oscuridad, si quieren verlo así, a diferencia de los elementos que dan luz y vida o en todo caso lo que los equilibra. —Dijo viendo de manera despectiva a los cuatro elementales principales y a Astrid. — Después de la primera guerra de los elementos y el pacto de paz de Himmelen estuve deambulando de un lugar a otro, buscando el modo de recuperar mi energía, susurrando y desorientando a cuanto pudiera para incrementar el odio entre las razas, y luego, mucho tiempo después me encontré con esos ambiciosos gemelos, cuya maldad natural me impulsó a querer resurgir nuevamente en este mundo.
—Entonces, ¿nunca fuiste Drago? —preguntó Nero con temor.
El cadáver negó maquiavélicamente.
—Mi nombre es Draugr.
El conocer el origen de su verdadero enemigo, puso a los elementales a la defensiva y dispuestos a terminar de una vez por todas con él.
— ¡Oh no! Mis estimados pececitos. —Dijo viendo Hiccup, Nero, Heather y Spinel. —Aun no es tiempo… pero pronto lo será, su poder me pertenecerá.
Los presentes no comprendieron a lo que se refería; sin embargo, en ese momento vieron que una gran cantidad de dragones, comandados por Valka y Stoick estaban llegando hacia donde estaban.
—Nos volveremos a ver… para la batalla final mis estimados pececitos. —Despareció Draugr entre las sombras antes de que pudieran atacarlo.
Hiccup, Astrid y los demás se quedaron inquietos por las últimas palabras del monstruo; sin embargo, cuando los jefes de Berk aterrizaron con ellos, optaron por sólo dar vuelta a la página y prepararse para cuando llegara el momento.
—Creo que no logramos llegar a tiempo. —Comentó Stoick al ver que aparentemente la batalla había terminado.
—Sí así fue, pero no se preocupen… por lo pronto ya todo terminó. —Dijo Hiccup viendo con una sonrisa que Astrid estaba devuelta con él.
Esta aun aturdida por las palabras de su enemigo, no reaccionó hasta que Hiccup la tomó de la mano.
—Astrid, quiero presentarte…
La neutral fue entonces que miró a la mujer y al hombre que estaban a unos cuantos pasos de ellos y que reconoció como los padres de su esposo, en ese momento sintió vergüenza y acomodó su vestido que estaba algo quemado, así como su cabello que trató de que no se viera tan desordenado.
—Te ves bien. —le sonrió Hiccup y con su mano entre la de ella la acercó hacia sus progenitores que esperaban ansiosos por conocerla. —Mamá, Papá. Ella es mi esposa Astrid Hofferson "de Haddock". —agregó con simpatía. — Astrid, mis padres Stoick y Valka Haddock.
—Mucho gusto señor, señora... —se inclinó Astrid haciendo algo que los jefes definieron como una "muy elegante" reverencia.
—Oh, linda, bienvenida a la familia y bienvenida de vuelta. —trató Valka de saludar de la misma manera, aunque lo suyo eran más los abrazos y se acercó a ella para envolverla en uno. —Pero mira que bonita eres. —se separó de ella para admirarla. —Muchas gracias por amar a nuestro hijo.
—Por hacerle el favor y el milagro. —agregó Stoick con simpatía para las pocas pulgas de su hijo. —Gracias por amar a nuestro muchacho y bienvenida de nuevo a nuestra familia.
—Gracias señor y señora, amo mucho a su hijo y siempre lo haré.
El enternecido Hiccup, la tomó de la mano y sintiendo dicha y tranquilidad en su corazón la envolvió en un abrazo.
—Ambos deben de estar muy cansados, creo que lo mejor será volver a Noytrol, aparte que los demás deben de estar preocupados. —comentó Valka.
—Es cierto, y también debemos llevar a todos los elementales heridos y controlados debemos destruir la semilla que tienen por dentro. —Dijo Hiccup.
Los jefes mayores de Berk, acataron la orden del menor y organizándose junto con Gustav y los demás pusieron a salvo a todos los que se encontraban en el campo de batalla, para después juntos, volver a Noytrol.
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Mientras tanto, los que seguían esperando impacientes en las afueras del palacio de Noytrol, pronto vieron como una gran cantidad de dragones junto con sus jinetes se aproximaban hacia donde estaban ellos. Los reyes notaron en particular, el dragón nadder mortífero que cargaba en su lomo a alguien muy especial para ellos.
—¡Astrid! —Gritaron al reconocerla, y una vez que la dragona descendió no perdieron el tiempo para acercarse a ella.
El padre de Astrid fue el que principalmente gritó y lloró de la emoción mientras apretaba a su hija en brazos, mientras que su madre le hacía segundas y lloraba y acariciaba el cabello de su pequeña.
A unos cuantos pasos de ellos, Hiccup vio enternecido la escena, aún no había tenido tiempo de hablar bien con su esposa de lo que había pasado, pero lo haría una vez que estuvieran más recuperados.
—¡Gracias muchacho! —exclamó Axel entre lágrimas. —La trajiste de vuelta, gracias. Ahora sí puedo decir con toda seguridad que mi hija escogió al mejor hombre. Bienvenido a la familia muchacho.
—Gracias señor. —se sonrojó Hiccup al ver que ya tenía por fin la aprobación de su suegro.
—Pero ¿Qué pasó?¡Cuenten! ¿Cómo sucedió? —Preguntó Camicazi interesada de saber cómo habían liberado a Astrid del control del enemigo.
—Antes de responder Camicazi, primeramente, hay algo que quiero preguntarte. —Dijo Hiccup poniéndose nuevamente serio.
Con tal conducta, los que estaban a su alrededor, así como Astrid y sus padres se volvieron hacia la seid y él, pensando que lo que fuera a decir Hiccup no era nada alentador.
—Adelante. —le incitó Camicazi a que continuara.
El brann tomó aire antes de continuar e inicialmente le contó sobre su renombrado enemigo: Draugr, desde el modo tan sádico en que asesinó a Fogo hasta la historia de su supuesto origen, así como sus futuras intenciones.
—No dejaba de llamarnos pececitos mientras nos observaba a Nero, Spinel, Heather y a mi… ¿sabes a lo que se refiere?
La seid que había escuchado todo atentamente, sólo asintió cabizbaja y suspiró . Aquella reacción preocupó a todo, en especial a Astrid que temiendo que fuera una mala noticia se acercó a Hiccup para tomar su mano.
—Camicazi… responde. ¿qué es lo que sabes? —insistió Hiccup. —No es momento para guardar secretos.
—Sí, lo sé; sin embargo, esperaba que ustedes lo dedujeran, pero… no se han dado cuenta ¿verdad? —Preguntó la seid con angustia viendo a los cuatro elementales principales.
— ¿De qué? —Preguntó Heather empezando a sentir cierto temor en su interior.
—Para hacerlo sencillo de explicar y de acuerdo con lo que he observado en ustedes, de cierta manera ustedes: Hiccup, Nero, Heather y Spinel son especiales, las piedras que estuvieron juntando, sólo contenían las armas legendarias de los antiguos elegidos.
— ¿Antiguos elegidos? —repitió Hiccup con el ceño fruncido.
—Así es; y creo que ustedes son como Astrid, por ende, creo que las verdaderas piedras elementales son las esencias de sus corazones.
—¡¿Qué cosa?! —se espantaron los cuatro principales
—Eso quiere decir…—tragó Astrid saliva y se aferró más a la mano de su marido la cual sentía temblorosa.
—Así es. —asintió Camicazi comprendiendo lo que quería decir. —Es una teoría, pero dado a que ese Draugr no pudo hacerse del corazón de Astrid, supongo que ahora pretenderá arrebatarles el corazón a ustedes cuatros.
Al decir la seid aquello ninguno de los presentes pudo articular palabra alguna; Hiccup, Heather, Spinel y Nero se quedaron con la boca abierta pues ahora ellos eran el objetivo de ese monstruo.
Continuará.
Edición 10 de marzo de 2019
Vikingo64: muchas gracias, no fallaste en el titulo del capítulo, sin embargo el momento Hiccstrid esta de hecho en el siguiente "Reconciliaciones", al que por cierto, no creo que le alargué mucho, más si quiero (y espero) sean un poquito más detallado a la anterior versión.
Saludos.
Comentarios 2015
Bien se podría decir que el misterio de las piedras está resuelto, pero aún falta por descubrir la murió Fogo! Por fin y Danger se despidió…¿Definitivamente? No lo sé.
Ya sé que estuvo seco los momentos Hiccstrid pero todavía no acaba, espero que haya en el próximo.
Ahora si con la sección de comentarios y dudas.
Ale HH: XD, espero te haya gustado. Saludos.
Maylu liya: Se llama Nightmare XD, pues creo que tus preguntas fueron contestadas, ya salvaron a Astrdi yeiii! Y le dieron su quemón XD. Saludos.
Gaby Chanii: ahora le tocó a Stormfly conocer…¿Qué te pareció? Espero un drama XD. Saludos.
Steffani: Y la plática que tienen pendiente, además de que perdió el anillo, no deben olvidar tal detalle XD, el Nema XD, me gusta, pero veremos como avanza esa pareja, no se me ocurre nada. Saludos.
Jessy Brown: XD ya viste como la quemó XD, nada que ver con lo otro, pero no eres la única otros pensaron lo mismo XD. Saludos.
Astrid: Pues perdió el anillo y se viene una plática interesante ¿verdad? XD así que a esperar la próxima actualización. Saludos al equipo.
Tris: es que estaba muy largo, espero te haya gustado. Saludos.
Ary: Pues el anillo sólo quería para aventárselo la pregunta es ¿Dónde quedó? Ya se sabrá en los próximos capítulos. Saludos.
SAM: Supongo que tus preguntas ya fueron contestadas, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
Argor: Pues si lo alteraron un poco, porque de igual manera le dolía a él también pero lo bueno es que solucionó. Saludos.
HeiMao3: descuida. ¿Te esperabas que de esa forma rescatara Hiccup a Astrid? Que bueno que te gustan los detalles es con lo que más batallo como se puede apreciar no soy muy descriptiva. Saludos.
Dragonaj: Así es, fue más o menos como en el primer capítulo pero lo bueno es que termino bien. Gracias por leer. Saludos.
YTG99:Primero que nada ¡Gracias!, Me siento muy halagada por tu review y espero pronto leer también algún trabajo tuyo, y más si es de HTTYD, gracias por leer. Saludos.
Navid: Sí, Danger hizo su última aparición según yo, ahora la dejó en manos de Hiccup y Stormfly. Espero te haya gustado. Saludos.
Videl: xD, Hiccup celoso es divertido, pero según yo habrá un pequeño Nerox Astrid nada grave pero Hiccup lo verá, veremos cómo reacciona. Saludos.
Unbreakablewarrior: Si yo también me imaginó así a Astrid y con los ojos sin brillo y hasta el cabello más opaco XD, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
Vivi: XD pues Hiccup ya recibió la bendición de papá suegro, aunque como quiera no habrá tiempo de festejarse tanto, la batalla está cerca. Saludos.
Jessi: XD Fan de Spinel yeiii, me encanta que les guste los OC también, Hiccup ya tiene la bendición de papá suegro lo bueno. XD. Saludos.
Guest: Pues supongo que todas tus preguntas fueron resueltas, Drago pues ya no es él ya se reveló al verdadero ser detrás del cadáver. Saludos.
KarenKaze: Pues tienen que serlo después de todo son de los elegidos y deben trabajar en conjunto. Saludos.
Ana: Ya escuché la canción está bien bonis XD, espero se haya aclarado lo de quemarla . Saludos.
Seguidores, favoritos y lectores anónimos hasta la próxima. Saludos.
22 julio 2015
