A petición de Juno a quien dedico este capitulo, gracias de corazón. Sabes que yo estoy enganchadisima al tuyo Passenger Side.

[Lexa]

Mi guisantito ya tenia tres años, había crecido en el paddock, más bien en el box del Heda Team viendo como su madre daba ordenes, al fin y al cabo seguía siendo The Commander aunque ahora fuera de la pista.

Me la llevaba a todos lados mientras Clarke trabajaba en la clínica móvil, por eso este momento se me hacia más duro a mí que a la pequeña Eliza.

Estábamos en la puerta del parvulario, ella sonreía feliz porque iba a tener amigos de su edad, yo sonreía con tristeza porque desde que nació no había estado tanto tiempo separada de ella como lo iba a estar durante las horas que duraran las clases.

Clarke me abrazo por la espalda, susurrándome que todo iba a estar bien. Al final se salió con la suya de que nuestra hija estudiara en un colegio publico.

-¿Te vas a poner a llorar?-Preguntó dándome la vuelta y secando mis lágrimas.

-No.-Respondí como una niña que tiene una pataleta.-Es que no sé que voy hacer tantas horas sin ella.

-A mí se me ocurren un par de cosas.-Murmuro con una sonrisa traviesa.

Ni siquiera entramos a casa, no pasamos más allá del garaje comunitario donde tuvimos sexo como un par de adolescentes en el coche, menos mal que compré uno espacioso. Sí, nos habíamos mudado a la ciudad, aunque conservábamos la otra casa para los fines de semana que no teníamos que trabajar.

Se abalanzó sobre mí, cuando su espalda presiono el claxon estallamos en carcajadas pero la mano hábil de mi mujer ya estaba recostando el respaldo de mi asiento.

-¿Mejor?-Murmuró sobre mis labios con una sonrisa.

Y tanto. Ya le estaba desabrochando los pantalones y colando mi mano bajo su ropa interior.

-Mmm.-Gruñí acariciándola y hundiendo mis dedos en ella.-Clarke.

Jugó con mis labios a la vez que se movía sobre mí de esa forma prodigiosa que me volvía loca. Nuestras respiraciones agitadas y nuestros cuerpos calientes sudando habían empañado los cristales del coche.

Clarke se aferró al reposa cabezas mientras llegaba al orgasmo.

Una vez recobro el aliento salimos dando tumbos sin dejar de besarnos, golpeándonos con la puerta del ascensor mientras reíamos. Guardamos un momento la compostura al ver que salían unos vecinos y volvimos a reír, besarnos, sobarnos una vez solas mientras llegábamos a nuestra planta.

El fin de semana fuimos a la casa del pueblo, Clarke estaba ultimando detalles mientras Eliza y yo recogíamos tomates del pequeño huerto.

-¡Un bicho!-Grito mi niña señalando una lagartija.

-Vamos ha dejar que paseé tranquila.-Le explique.-¿Vale?-Asintió con dulzura y morí de amor.

[Clarke]

Estaba sentada en el jardín con mi café y la tablet, repasando los historiales de mis pacientes. No podía dejar de mirar sobre mis gafas de sol como jugaban en el jardín las dos mujeres de mi vida, mejor dicho las dos niñas porque Lexa era como una niña grande.

-¡Mama!-Grito Lexa mientras le hacia el avión a nuestra hija.

-¡Mama!-Grito Eliza con sus manos llenas de barro extendidas fingiendo que planeaba.

Y Lexa la acercó hasta que aquellas manos marrones se posaron en mi blusa blanca y mi mujer lo remato extendiéndome barro en la cara.

-Vamos hacerle una mascarilla exfoliante a tu madre.-Dijo entre risas mientras ambas me restregaban sus manos sucias por toda la cara.-Estas preciosa amor.

-¿Sí?-Le di un pico manchando a mi mujer y empecé hacerle cosquillas a Eli.-Sois terriblemente adorables las dos, pero necesitáis una ducha.

Terminamos las tres juntas en la bañera, yo trataba de enjabonarle el pelo a mi hija que estaba muy entretenida jugando con unos muñecos de goma con su madre.

-Y me caí.-Dijo Lexa estrellando exageradamente un muñeco en el agua, salpicándonos a las dos y dejando caer agua fuera.

-¿Y te hiciste daño?-Pregunto sorprendida Eli.

-Sí, pero me levante cogí la moto y la empuje por toda la pista.

-¡Ala!-Recostó su cabeza sobre mi pecho.-¿Y tu estabas?

-Sí.-Sonreí al recordar que fue la primera vez que le dije a Lexa que la queria.

El miércoles antes de coger le vuelo fuimos al parque, era la primera vez que no volarían conmigo pero el sábado por la mañana se reunirían conmigo en el paddock.

Eliza corría emocionada hacia los columpios cuando tropezó y cayo al suelo, al instante estábamos con ella. Lexa se sentó en el suelo a su lado, yo me acuclille observando, se le daban tan bien los niños, al menos la suya y el no tan pequeño Lincoln Jr.

-¿Te has hecho daño mi amor?-La ayudo a levantarse.

-Sí.-Lloraba desconsoladamente y se abrazo al cuello de su madre.

-A ver.-La cogió en brazos como a una princesa.-¿Aquí?-Preguntó señalando la rodilla. Eli asintió entre sollozos y Lexa le hizo una pedorreta.-¿Mejor?-Asintió algo divertida y mi mujer le volvió a dar un beso.

-¿Tu tienes pupa aquí?-Murmuró Eliza señalándole la cicatriz de la clavícula.

-Ya no porque la mama me dio un beso mágico de los que curan, como el que yo te he dado a ti. ¿Quieres que te de uno ella también?-Asintió feliz.

Cubrí la rodilla de mi hija de besos, su cuello y sus mofletes sonrosados haciéndola reír. Las echaría de menos estos días, demasiado.

El sábado cuando llegaron al paddock vinieron de inmediato a la clínica. Estaba atendiendo a un piloto pero las podía escuchar fuera esperando, eran escandalosas y estaban haciendo musica con algo.

Cuando abrí la puerta las pude ver sentadas golpeando una papelera como si de un tambor se tratase.

-¡Mama!-Gritó Eli corriendo a mis brazos.-Te quiero.

-Y yo a ti mi amor.-Le di un pico.

-¿Y a mí?-Pregunto Lexa fingiendo celos.

-A ti no tanto.-Tiré de su camiseta para darle un beso.

[Lexa]

Dejamos a Clarke que siguiera trabajando y nos fuimos con la musica a otro lado, al box del Heda Team.

Eliza adoraba a su tío, el nuevo campeón, de hecho llevaba una camiseta de súper Aden. Con las locuras de Raven se divertía mucho, le fascinaba verla trabajar y pasarle las herramientas.

-¡Mama!-Vino corriendo y me puse de cuclillas para recibirla.-Te voy a pintar.-Sus manos negras por la grasa empezaron a dibujar por al rededor de mis ojos y por la cara.-Te estoy maquillando.

-Y seguro que me dejas guapísima.

-Pareces un mapache.-Rió Raven que aprovecho para hacernos una foto.

#HedaTeam

A petición de mi hija no me limpie la cara, tampoco me importaba ya que Raven había colgado aquella foto en internet.

Por la tarde cuando Clarke entro al motorhome se echo a reír, despertándonos. Nos habíamos quedado dormidas en el sofá, abrazadas viendo los dibujos animados.

-¿Me hacéis un hueco?-Pregunto con una gran sonrisa.

Puse a Eliza sobre mí dejándole espacio a mi mujer para que se acurrucará a nuestro lado.

-¿Has visto que guapa estoy?-Pregunté entre risas.

-Como siempre, pero...-Saco un pintalabios.-Cariño se te ha olvidado pintarle los labios.

Abrí los ojos de par en par, Eliza se sentó sobre mi tripa bruscamente pero divertida y empezó a pintarme los labios provocando la risa de las tres.

-¿Mejor?-Pregunte antes de marcarles la cara a las dos con mis besos.

La risa de nuestra hija resonaba por todo el home llenándonos de felicidad.

-Os amo.-Nos abrazó Clarke con fuerza.

Y nosotras mama.-Respondimos al unisono Eli y yo.

Espero que os haya gustado este inesperado capitulo, seguiré con Lapislázuli.

V'sss y gas.

Twitter: saritasegval