¡Cuidado!
Sakura y Sasuke están dormidos sobre una de las camas de su habitación, cuando un potente llanto infantil hace que ambos hagan mueca donde comienzan a despertarse, reflejando molestia en sus facciones.
- Sakura… Sanosuke despertó. –dice adormilado.
- Lo he notado. –dice entre dientes, negándose a abrir los ojos.
- Ve y cállalo, no me deja dormir.
- Ve tú.
- Yo fui la vez pasada que despertó. Es tu turno.
Sakura suspira con pesadez y abre los ojos. La chica se pone de pie dejando ver que solo viste una playera masculina de su novio, la cual le queda holgada y apenas tapa lo necesario. Arrastrando los pies camina hacia donde está la pequeña cuna que les dieron en la escuela para que acuesten a sus bebés y toma al llorón que está envuelto en una manta color azul, con varios adornos de abanicos de color blanco y rojo—regalo mandado de Uchiha Mikoto—.
Sin dejar de arrastrar los pies, adormilada y tropezando con todo—sin llegar a caer—camina hacia donde está el escritorio tomando de ahí el biberón que les dieron, el cual tiene supuestamente leche, pero este solo simula darle de comer al Sanosuke con ese chip en el pico de la mamila.
Ya con el biberón en manos camina hacia la cama, coloca al muñeco alado de Sasuke y luego ella se acuesta de lado y le empina el biberón al muñeco que al fin deja de llorar y hace soniditos de estar comiendo.
La peli-rosa se le quedo viendo a ese muñeco robótico con aspecto de bebé que esta pelón, sus ojos son verdes y piel clara, no pudo evitar sonreír divertida.
- ¿Nee Sasuke? , quiero decir pastelito. –lo llama burlona y sonríe divertida al oírlo gruñir.
- Deja de recordarme eso, es algo que quiero olvidar… no era realmente yo el de ese momento. –dice con reproche y Sakura ríe entre dientes, es tan divertido molestarlo con esto, lo hace desde que le quitaron el chip a su novio que fue el día del nacimiento de Sanosuke, ósea hace cinco días, días en los que ninguno ha podido dormir como se debe gracias a Sanosuke.
- Ya… ¿oye? –lo llama melosa y Sasuke voltea con fastidio todo su cuerpo hacia ella, quiere dormir pero tal parece que Sakura y Sanosuke no lo dejaran. – ¿Crees que cuando tengamos un hijo de verdad se parezca a Sanosuke? –pregunta juguetona.
Sasuke posa su mirada en el muñeco para después posarla en ella sonriéndole divertido.
- Definitivamente tendrá tus ojos. –dice con orgullo.
- Y no estaría pelón, tendría sin duda mi cabello… que mono se vería si es niño. –Sakura sonríe de forma socarrona y Sasuke borra su sonrisa.
- Si es niña no me molesta, pero si es niño… solo imagínate las burlas que caerán sobre él toda su vida. –dice indignado y hasta espantado. –Que tenga mi cabello estaría bien, sería un chico muy apuesto. Todo un Uchiha.
- Ya. –Sakura roda los ojos y regresa su mirada en Sanosuke. –Hay que admitir que se vería mono. –Sasuke regresa su mirada en el muñeco y vuelve a sonreír divertido.
- Si, nos van a salir muy monos. –dice con arrogancia.
En el salón de clases de primer año se ve a todos los estudiantes con ojeras, adormilados y la ropa desacomodada, a miles de kilómetros se nota que no han dormido bien ni lo suficiente.
Ahí vemos a Shino sentado en forma recta sobre su banco, teniendo los brazos cruzados a la altura de su pecho, estando completamente dormido. Al parecer se le olvido ponerse el uniforme y quitarse la pijama ya que sigue vestido con su pijama verde bosque con dibujos de moscas.
Sai está sentado en su pupitre cargando a su muñeco que está dormido, envuelto en una cobija amarilla. El muñeco es una niña que tiene una manta de cabello negro adornando su cabeza y ojos negros, piel de lo más pálida que parece estar enfermo. Milagrosamente Sai es uno de los pocos que logro ponerse perfectamente el uniforme, y tiene su cabeza inclinada hacia atrás completamente dormido con la boca abierta.
Ichigo está completamente dormido sobre su banco con el uniforme todo desordenado y con un dedo metido en la nariz.
Ino sentada en su pupitre dormitea mientras alimenta al bulto envuelto con sabanas celestes que tiene en brazos. Su muñeco es de piel clara, peloncito y grandes ojos azules. Es otra que milagrosamente logro ponerse el uniforme correctamente, aunque la coleta que trae puesta la trae toda floja y chueca.
Hinata dormida sobre su banco. La chica que siempre lleva su cabello lacio lo trae ahora despeinado, parece un nido de pájaros, es un milagro que se haya puesto el uniforme correctamente.
Luego tenemos a Yuki quien está sentada en su banco dándole biberón al pequeño bulto envuelto en una cobija rosa con dibujos de gatitos que tiene en brazos. El muñeco de ella es una niña con mechones de cabello color azul adornando su cabeza, ojos grandes de color dorados y piel clara como la de Hinata. En cuanto la pelinegra trae la camisa del uniforme desfajada, su cabello esta despeinado, su corbata se la puso como diadema y se le olvido colocarse las calcetas escolares.
Alado de Yuki esta Suigetsu completamente dormido, recargando su cabeza en el hombro de la pelinegra. Al peli-blanco se le olvido ponerse los pantalones, así que solo viste sus bóxer, las demás piezas del uniforme si se las puso.
Choji está sentado en su banco cargando un bulto envuelta en una manta verde con dibujos de cochinitos. Ahí tenemos al muñeco de ellos que parece una bolita rosada de plástico, esta gordito con cachetes rechonchos rosados, ojos pequeños color amatistas y mechones de cabello castaño sobre su cabeza. A Choji se le olvido ponerse camisa bajo el saco escolar.
Luego tenemos a Lee que trae puesto su traje de látex y encima su saco escolar. El enérgico chico que se la pasa gritando el "poder de la juventud" está tirado en el suelo dormido o muerto, la verdad no se sabe con su espíritu saliéndosele de la boca.
Naruto tiene en brazos un bulto envuelto en una manta anaranjada. El muñeco de él es una niña de pobladas cejas negras como su cabello, tiene grandes ojos de canica de color azules, en si es el muñeco más feo que se haya visto, incluso tiene marcas iguales a las del rubio en sus mejillas. Tanto muñeco como Naruto roncan, con el rubio inflándole y desinflándole un globo de mocos en la nariz al ritmo de su respiración. Naruto olvido completamente ponerse el uniforme así que solo viste su bóxer y tiene marcada la cara de las sabanas de su cama.
"Gaara" si se puso el uniforme correctamente, ni ebrio olvidara vestirse bien ahora ya que si no lo descubren. El pelirrojo esta todo desparramado en su banco completamente dormido.
Luego tenemos a Sasuke que tiene en brazos a su muñeco dormido estando envuelto en su cobijita regalo de Mikoto. El pelinegro cabecea donde se está quedando dormido.
Kiba es otro que olvido cambiarse la pijama por el uniforme, ni siquiera se ve que se haya enjuagado la cara. Viste solo su bóxer con dibujos de huesos. Y estaba completamente dormido.
Megumi tiene en brazos un bulto envuelto con una cobijita blanca con caritas de perro adornándolo. Su muñeco es un niño de cabello castaño y ojos azules, de color de piel como la de Kiba. La peli-azul se coloco bien su uniforme, y consiguió peinarse bien el cabello, incluso es una de los pocos que sigue despierta luchando para no caer dormida.
La puerta del salón se abre lentamente dejando ver a Anko que pasa su mirada por todos.
- ¡Despierten bastardos que tienen clase! –grita a todo pulmón haciendo sobresaltar a todos asustados, y no solo eso sino que también asusto a los muñecos así que se oyó una sintonía de llantos haciendo que todos los alumnos la fulminen con la mirada. – ¡Callen a sus bastarditos o sino los degolló cabrones! –la mirada de los chicos se afilan mas.
Kaname está sentado tras su escritorio. Lleva puesto un elegante traje de color negro, una camisa blanca abajo y una corbata roja. Sobre sus ojos usa unos lentes de aumento de armazón cuadrado delgado, haciendo ver al hombre más apuesto e intelectual.
El hombre lee unos papeles que su secretaria le acaba de traer. Su joven y escultural secretaria está de pie del otro lado del escritorio, esperando que su jefe le entregue los papeles que le trajo a firmar.
El Haruno termino de leer y puso unas cuantas firmas en los papeles para después extendérselos a su secretaria.
- ¿Algo más? –pregunta cortante.
- No. Llego hace poco una propuesta para ofrecérsele invertir en una importante expedición por arqueólogos Japoneses… dijeron que analice la propuesta, que los beneficios vienen en esta carpeta. –la mujer le extendió la carpeta y el hombre la tomo. –Eso es todo… con permiso Haruno-sama. –la mujer hace una leve inclinación en forma de respeto para después dar media vuelta, contoneando sus caderas de forma exagerada.
Kaname ni la miro su mirada se puso en los papeles que hay en la carpeta, leyendo los supuestos beneficios que le traerá invertir en ella.
- Claro que si la expedición resulta como planean tendré ganancias y mas fortuna, pero sino perderé mucho. –Kaname frunció el seño, y siguió pasando los papeles.
Los siguió pasando hasta toparse con una fotografía donde salen todos los arqueólogos japoneses que están en la expedición. Sus ojos se ensancharon cuando sus ojos identificaron a un chico de dieciséis años muy conocido para él. El rostro del hombre mostro una expresión sombría y tomo su teléfono.
- Takeshi ¿dónde está mi hijo ahora? –le pregunta serio. – ¿Seguro que está en la escuela? Quiero que vayas personalmente y me confirmes que sigue ahí. –sin más corta la llamada.
En el salón de juego están Suigetsu y Sasuke arrullando a sus muñecos en brazos.
- Enserio Sasuke, agradezco que este solo sea un muñeco y no sea en verdad mi hijo, o el pobre sufrirá bullying estando mas grande. –dice con lastima mirando a su hijo.
- Al menos es más apuesto que la hija de Naruto. –comenta mirando a Suigetsu el cual soltó la carcajada y el pelinegro sonrío burlón.
- La de Naruto y Choji es la muñeca más fea que he visto en mi vida. –comenta burlón, después de controlar la carcajada. –Oe Sasuke hay algo que traigo en la cabeza desde hace unos días. –comenta curioso.
- Oh que sorpresa, tienes algo en la cabeza y yo que pensé que era un hueco vacio. –comenta con mofa.
- Ja ja ja… que gracioso. –comenta indignado, entrecerrando su mirada y el pelinegro amplia su sonrisa. –pero retomando el tema; ¿recuerdas cuando te dieron el muñeco? Yo por más que intento recordarlo no puedo.
- No recuerdo nada de ese día, pero tengo la sensación de que es mejor así. –comenta estremeciéndose, su cuerpo reacciono así sin saber la razón haciendo que Suigetsu alce ambas cejas extrañado, pero después se encogió de hombros restándole importancia, la verdad siente lo mismo.
- Ese Kiba ¿dónde se metió? Se supone es su turno de cuidar al niño. –murmura indignada Megumi, caminando por uno de los patios de la escuela en busca del castaño y teniendo a su muñeco cargado en brazos.
La peli-azul dobla en una esquina y se detiene sorprendiéndose al ver a "Gaara" recargado en la pared fumándose un cigarro. Se le ve estresado y cansado como todos los compañeros de su grupo.
Megumi sonrojada al ver lo apuesto que se ve fumando se armo de valor para hablarle.
- Hola Gaara-kun. –saluda amigable, acercándose a él.
"Gaara" alzo la mirada y hace un leve asentimiento de cabeza en forma de saludo, viendo como la chica se coloca frente a ella.
- ¿De casualidad has visto a Kiba?
- No. –responde sin sonar amigable pero tampoco cortante.
- Ah. –exclama sin saber que mas decir, mirando algo nerviosa el cielo. – es muy pocas veces la oportunidad que tienes en topártelo a solas, siempre está con sus amigos. Debo aprovechar, pero no se me ocurre que sacar de conversación… era más fácil platicar con él ese día que enfermo en la playa. –Megumi suspira con pesadez. –Hace un lindo día ¿no? –Megumi se quiso morder la lengua, eso sonó muy a cliché, pero fue lo único que se le ocurrió.
- Es un día como cualquiera. –Sakura se encoge de hombros con indiferencia para después darle otra calada a su cigarro.
- ¿Lo crees? –Megumi sonríe levemente, viéndose nerviosa y "Gaara" asintió. – ¿Cómo la llevas con el proyecto?
- Solo quiero que termine ya. –a Sakura se le sombreo la frente de negro y la sonrisa de Megumi se amplió mas, ella también desea lo mismo para poder dormir como Dios manda, esos muñecos son unos llorones y cagones.
- Imagino que ha de ser difícil tener como compañero a alguien como Uchiha.
- ¿Alguien como Sasuke? ¿A qué te refieres? –Sakura alza ambas cejas.
- Ya sabes, es caprichoso, arrogante y muy pedante.
- Mmm… —Sakura no respondió, pero frunció el seño, no le gusta que los demás hablen mal de su novio, aunque sinceramente no lo defendió porque lo que ella dijo es verdad.
Un incomodo silencio para Megumi se instalo, y ella necesita romperlo por lo que busca la forma de cómo hacerlo, de encontrar una forma que lo acerque más a él.
- Gaara-kun, ¿qué pasaría…?—a la peli-azul se le dificulta decirlo, no supo porque se armo de valor, aun así le resulta difícil. – ¿Qué pasaría si te dijera que me gustas? –Megumi inclina su cabeza hacia abajo ocultando su vergüenza y mira de reojo a "Gaara" notando como se destanteo ante la pregunta, ya que le cayó de sorpresa.
- Bueno… supongo que te respondería que ya hay alguien más que me gusta. –Sakura la mira seria, no le cae mal por lo que siente que debe ser sincera con ella. – ¡oh, espera!... ella se le está declarando a mi hermano, no a mi… la he cagado. –Sakura frunció el seño. –Lo hecho, hecho esta. Igual Gaara es muy inocente para tener novia. –Sakura asintió conforme con su explicación.
- Entiendo. –susurra inclinando su cabeza hacia abajo, sintiéndose decaída y como el estomago se le revuelve y se le hace un nudo. – ¡Te deseo mucha suerte! –exclama enérgica, viéndose algo exagerada y dedicándole una sonrisa que se vio forzada pero intento que se amigable.
Sakura pudo notar como los ojos de ella luchaban por no dejar salir las lagrimas y le dio un poquito de culpa, solo un poquito.
- Gracias. –le responde tranquila.
- Bueno seguiré buscando a Kiba… nos vemos luego. –Megumi da media vuelta y sale corriendo de ahí ante la mirada de Sakura.
Kiba va saliendo del edificio donde está la cafetería, cargando en sus brazos varios paquetes de panecillos. Se le ve muy contento.
- ¡Ahora que recuerdo es mi turno de cuidar a Kyo! –exclama deteniéndose de pronto. – ¡Lo había olvidado, Megumi me querrá matar! –exclama aterrado.
En eso la ve salir corriendo de uno de los jardines teniendo en brazos al muñeco.
- ¡Megumi! –le grita para llamar su atención, mas la chica si lo oyó no lo demostró, siguió corriendo. – ¡Espera Megumi! –el castaño corre tras de ella, para darle alcance.
Megumi siguió corriendo, necesita llegar a su habitación y encerrarse un rato. Acaba prácticamente de ser rechazada por el chico que lleva gustándole desde hace tiempo.
- ¡Megumi! –se siente ser jalada del hombro haciéndola voltear, topándose con Kiba. –¿Acaso no oías que te hablaba?, incluso tire mis panes al perseguí… —Kiba no termina su frase al verle los ojos llorosos. – ¿Qué paso?
- Nada… toma, es tu turno de cuidar a Kyo. –le dice entregándole el bebé.
- ¿Lloras por nada? –Kiba alza ambas cejas, tomando al muñeco en brazos.
- ¡No estoy llorando! –exclama furiosa y esta vez ya no pudo retener las lagrimas.
- Entonces te cayó agua en los ojos. –con su mano libre el castaño le quita las lagrimas con sus dedos y le sonríe amigable.
Los ojos de la chica se hacen más acuosos, sus mejillas se sonrojan y se muerde el labio inferior intentando retener el llanto. Kiba al verle esa expresión se sonrojo completamente y sintió como su corazón se aceleraba.
- Se ve tan linda. –ante su pensamiento se sonrojo mas y al darse cuenta que le entraron unas enormes ganas de morder él ese labio que ella se muerde ensancha los ojos.
- Prácticamente le dije a Gaara-kun que me gustaba y él dijo que hay alguien más que le gusta. –dice en un susurro que Kiba alcanzo a escuchar, no sabe porque se lo dijo, es amigo de Gaara, pero solo sentía la necesidad de decírselo.
Kiba ensancha más los ojos, para después suspirar con pesadez.
- Esa Sakura la rechazo en nombre de su hermano… se paso. –Entonces Gaara es un tonto por no fijarse en ti. Eres una chica muy linda e inteligente, estoy seguro que pronto llegara un chico que vea eso en ti, entonces será el indicado. –Kiba le sonríe amigable.
Megumi parpadea sorprendida, no pensó que alguien como él le diría eso y de esa forma tan sincera.
- Gracias. –Megumi le sonríe levemente, con esas mejillas sonrojadas haciéndola ver más adorable y Kiba se sonrojo más y su corazón se acelero mas, al darse cuenta de eso, ensancha sus ojos.
- ¡Tengo que irme! –exclama rápidamente y sin más sale corriendo de ahí ante la mirada incrédula de Megumi que no sabe que le paso.
- ¿Qué hiciste qué? –Yuki está sentada en su cama, dándole de comer a su hija, es su turno de cuidarla, y mira sorprendida a "Gaara" que está sentada frente a ella.
- Lo que oíste. Se me declaro y la rechace.
- Se le declaro a Gaara y tú la rechazaste. –Yuki roda los ojos con fastidio. –Tomaste una decisión que no te corresponde.
- Lo sé. –responde entre dientes. –Es solo que ella me tomo por sorpresa y cuando reaccione no pensé en eso, solo le respondí como se debe y con la verdad… pero aunque haya tomado una decisión que no me corresponde igual Gaa-chan la hubiera rechazado. –Sakura se encoge de hombros restándole importancia.
- ¿Cómo estas tan segura? –Yuki entrecierra los ojos.
- Es mi hermano, lo sé. –dice con firmeza y Yuki entrecierra mas sus ojos.
- Más bien es lo que quieres. Con lo celosa que eres dudo que algún día la belleza divina se llegue a casar, le espantaras a todas las novias.
- Soy celosa y muy posesiva con él, no te niego que le espantare a todas las chicas, pero si un día llega la mujer indicada y mi hermano la ama, lo apoyare. –le dice sincera.
- Bueno… hay que admitir que esa Megumi es buena chica, creo que le convendría a la belleza divina.
- Pero Gaa-chan no la ve de esa forma. –dice firme.
- Repito: ¿cómo lo sabes?
- Porque tenía la duda si sentía algo por ella. Así que una de esas veces que me hablo por teléfono le pregunte si la conocía poniéndole de pretexto que no quería hacer algo con ella que lo delate. Me dijo que si aunque no la trato mucho, y me dijo que es una simpática que chica de la cual le gustaría ser amigo…
- Entonces pudo haberlo flechado—Yuki mueve las cejas de forma insinuante. –Y tú le has cagado la oportunidad de que él pueda convivir más con ella, conocerla mejor y tal vez hacerse novillos. –dice melosa y Sakura frunce el seño.
- ¡Te digo que no! Conozco muy bien a Gaa-chan y fue todo lo que menciono de ella. Si le gustara me preguntaría por ella después de esa conversación o intentaría saber más de ella por medio de mí. También esta que Gaa-chan es muy tímido, si Megumi le gustara no diría algo como "me gustaría tratarla y hacernos amigos", él ni se le acercaría ante lo tímido que es, la miraría de lejos y esas cosas que hacen los tímidos con quienes les gusta.
- ¡Qué monada! –chilla melosa y Sakura la fulmina con la mirada.
- Pensé que ya tenías a Suigetsu.
- Pero la belleza divina sigue siendo una monada… aunque sinceramente no duraríamos mucho. Es demasiado tímido para mí. –comenta pensativa.
- Y yo jamás dejaría que anduviera contigo. Seguro me lo perviertes y lo haces sufrir. –Sakura afila más la mirada y Yuki la mira ofendida.
- Con que mi hijo sigue en la escuela –Kaname mira atento la fotografía que tiene en sus manos mientras habla por teléfono. –veamos si es cierto… investiga los nombres de todos los japoneses que están en Anuán, Egipto en una expedición arqueológica y quiero fotografías… no me interesa como lo hagas, tienes contactos, usa el dinero que haga falta y tráeme esa información. –ordena cortante y sin más corta la llamada.
Naruto está sentado en su cama teniendo en sus piernas a su hija a la cual le hace caras graciosas para hacerla reír, según él, pero más que gracioso se ve más idiota.
- ¿On ta Kurumi-chan? –pregunta como retrasado tapándose la cara. – ¡Aquí ta! –exclama quitándose las manos de la cara dejándole ver su cara de sufrir retraso mental.
La puerta de la habitación se abre de golpe haciendo que el rubio alce la mirada viendo a Kiba que parece que vio a la muerte en persona, y se le ve tan agitado como si haya huido de ella.
- ¡Naruto creo que me gusta Megumi! –exclama asustado.
- ¿Ah? –el rubio lo mira como el loco que es.
- Enserio… creo que me gusta Megumi y no solo para follar como era al principio.
- ¿Cómo llegaste a esa conclusión? –pregunta curioso.
- Cuando la vi con esa mueca de querer llorar me sonrojo y mi corazón palpito como loco. Después me sonrío y me sonroje mas y mi corazón palpito aun más fuerte.
- Al fin te das cuenta. Llevas poniéndole más atención a esa chica que a las demás. –el rubio se encoge de hombros restándole importancia.
- ¿Ya lo habías notado? –pregunta sorprendido.
- No solo yo, supongo que Yuki y Sakura también… pero de nada serbia que te dijéramos algo, tenias que darte cuenta por ti mismo. –Naruto agita una mano restándole importancia.
- Estoy jodido. –el castaño se deja caer al suelo y se pasa una mano por el cabello viéndose más espantado.
- ¿Qué tiene de malo? Es una chica muy linda y no es una zorra, además es inteligente y simpática. Es de esas que se puede tomar enserio. Sería buena novia.
- Tiene un defecto, le gusta otro chico. –Kiba entrecierra los ojos.
- Si en verdad te gusta y te interesa tener algo con ella conquístala… la verdad ambos se llevan bien y tienen gustos parecidos, estoy seguro que no se te hará difícil hacer que le deje de gustar Gaara y hacer que le gustes tu… ya que yo pienso que lo que ella siente hacia Gaara es deslumbramiento, ese que suelen tener mucho las chicas a nuestra edad. –el rubio se encoge de hombros nuevamente y Kiba suspira con pesadez.
- Primer déjame asimilar bien que me gusta y luego pienso en eso. –Kiba se mostro asustado y cansado divirtiendo al rubio.
Sasori esta acostado boca arriba en su cama solo vistiendo unos bóxer. Se entretiene con una pelota de básquet bol que avienta al techo haciéndola rebotar hacia él para volverla a lanzar.
Neji entra a la habitación vistiendo aun el uniforme y cargando su maletín donde lleva la ropa con la que hizo la práctica de este día.
- Oe me tope a Sasuke hace rato y me dijo que quería ese juego que te presto de regreso. –dice sin mirarlo, con su atención en su pelota.
- Hn. – "responde" terminando de adentrarse y haciendo mueca de fastidio.
"Gaara" coloca a su muñeco en la cuna, al fin consiguieron dormirlo, pero se sobresalta al sentir un agarre en la cintura.
- Ya que Sanosuke se durmió ¿por qué no aprovechamos para practicar en cómo hacerle hermanitos? –pregunta coqueto Sasuke en el oído de su novia, para después morderle el lóbulo de la oreja, sacándole un jadeo.
- ¿Por qué no? –comenta divertida. –Solo que con protección, no quiero hijos ahorita. –nada mas de pensarlo se estremeció, ese puto proyecto tiene resultados.
Neji camina por los dormitorios masculinos, dirigiéndose hacia la habitación de Sasuke. Vio la puerta entre abierta así que sin más la abrió, pero apenas y se adentro un poco y quedo congelado con los ojos muy abiertos al ver a Sasuke sobre la cama, encima de "Gaara" a quien devora a besos mientras lo manosea por todos lados.
Así como entro el castaño regreso, asegurándose de esta vez cerrar la puerta, no cree que esos dos se hayan dado cuenta, estaban tan metidos en el agasajón que se estaban dado.
Neji nada mas salió y se alejo corriendo de ahí como alma que lleva el diablo, viéndose algo asustado.
Sasori voltea hacia la puerta al oír que esta fue abierta y cerrada de forma brusca viendo a Neji recargado en esta con expresión de susto total, parece como si hubiera visto a la muerte en persona.
- ¿Qué pasa? –pregunta curioso y Neji lo mira viéndose más asustado.
- Ni en mis más remotos sueños vería algo así… tan machitos que se veían. Sasuke siempre fue metrosexual pero siempre fue un mujeriego, no me imagine que fuera joto. Aunque ahora entiendo muchas cosas, bien dicen que del odio al amor solo un paso y esos dos se la pasaban peleando… también entiendo porque Gaara necesita que Yuki finja ser su novia, ¿cómo no lo pensé antes? ¿Qué chico normal finge tener una novia solo para que no haya acosadoras que se le lancen o insinúen? Si estamos en la edad de la pulsada, en la edad en la que queremos sexo y cuando lo tenemos fácil por ser apuestos cualquier chico de nuestra edad lo aprovecharía… por otro lado he oído que los chicos apuestos que tienen a cualquier mujer suelen aburrirse y se hacen jotos, como también he oído que en escuela con dormitorios es muy común que sus compañeros tengan esa clase de relación. –Neji mira a Sasori que lo mira como el loco que parece, y se estremeció ante la sola idea de pensar que ellos dos se volteen como Sasuke y "Gaara". –Imposible, nosotros jamás… bueno yo jamás, Sasori quien sabe, ese es un pervertido que andando ganoso se tiraría hasta una rosquilla, pero mujeres no le faltan, igual me mantendré mas en guardia con él.
- Ya enserio. Estas más raro de lo normal. –Sasori alza ambas cejas, enserio se siente curioso.
- Hn. –Neji sigue su camino hacia su cama, pero después se detiene y mira curioso a Sasori. –Oe ¿tú no has notado nada extraño en Gaara y Sasuke?
- ¿En Gaara y Sasuke? –Sasori se soba la barbilla pensativo. – ¿Más extraño de lo que son por nacimiento? –el castaño asintió. –Pues antes me extrañaba lo bien que se empezaron a llevar de pronto, pero viendo que ambos son igual de malditos es normal que terminaran llevándose bien. –el pelirrojo se encoge de hombros restándole importancia. – ¿Por qué preguntas?
- Claro que ahora se llevan bien, muy bien diría yo. –a Neji se le sombreo la frente de negro. –por nada. –responde cortante. –si le llego a decir lo que dije no tardara ni medio minuto en ir a comprobar y si Sasuke se da cuenta que yo le dije me mata con ayuda de Gaara… y aun quiero vivir. Si son jotos muy su pedo, solo que ya no me desvestiré, duchare o estaré a solas de alguno de esos dos.
- Oye ¿no le entregaste el juego? –Sasori apunta el juego que trae en manos.
- No lo encontré, ya se lo daré mañana.
Kaname está viendo las fotografías y papeles que le trajo Takeshi, el cual está sentado frente a él. A pesar de ser de noche aun se encuentra en la oficina de Kaname.
Takeshi es un hombre de unos cuarenta años, cabello castaño, facciones orientales comunes; ojos pequeños y rasgados de color negro, piel levemente bronceada. Su cuerpo es muy fornido y su estatura es alta. Viste un traje negro y una camisa blanca de botones abajo, en si viste como todo un guardaespaldas.
- Debo de admitir que eres muy efectivo y rápido con mis pedidos. –Kaname sonríe complacido. – ¿Cómo es que mi hijo está en Egipto y en Japón a la vez? –Kaname le avienta la fotografía donde esta Gaara en la expedición en compañía de Kankuro.
- Es lo mismo que me pregunte yo Haruno-sama, por esa razón cuando obtuve esta información me quise asegurar si su hijo seguía en la escuela. Y fui a ella, entre sin ser visto y lo vi dirigiéndose a los dormitorios masculinos… aunque admito que se veía diferente.
- ¿Diferente? –Kaname alza ambas cejas.
- Este Gaara-sama. –Takeshi toma la fotografía. –Es más parecido al Gaara-sama que conozco. El que vi en la escuela cambio sus gafas y su complexión es más exquisita…
- ¿Como si fuera una mujer? –el seño de Kaname se frunció.
- Si… ¿usted cree que…?
- Yo no creo nada, yo me aseguro. –la expresión del hombre se torno sombría. –Consigue un vuelo inmediato para Alemania, le hare una visita a mi hija. –dice firme, poniéndose de pie y Takeshi asintió. – ¿desde cuándo esos dos cambiaron lugares? ¿Por qué no me había dado cuenta? ¿Cómo cojones Gaara consiguió salir del país sin mi consentimiento siendo que sigue siendo menor de edad?... si esos mocosos me hicieron idiota lo pagaran y muy caro.
Continuará
JAJAJAJA TRAUMARON A NEJI XD
Y KANAME YA SOSPECHAA QUE SAKURA STA TOMANDO EL LUGAR DE GAARITA O.O
KE PASHARA?
SPERO LES HAYA GUSTADO EL KAP
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS
CUIDENSE
BESOS
KRISS
