Autora Original: Breathless02

Nombre Original: Intertwined Bonds

Traductora: Onee-chan

YO: ¡EY! Me pasé un poco pero bueno, aquí está el siguiente capítulo. En mi defensa, esta vez fue porque busqué consejo por unas frases y al final acabé haciendo un debate de una semana del que no saqué nada concluyente xDD

Como la última vez, la próxima fecha aproximada de actualización está en mi perfil ;-P

AUTORA: ¡Estoy de vuelta! Este capítulo es más de diversión/relleno :D Espero que no lo encuentren demasiado OOC o sin humor xD De todas formas~ ¡Lean, lean LEAN ya!

¡DISFRUTEN!


''¡Mierda! ¿Cuándo va a volver? ¡Ya han pasado 36 horas, 54 minutos y 12 j*didos segundos! ¡Si no entra por esa puerta en los próximos 5 minutos, voy a ir personalmente a Italia, solo para arrastrar su maldito culo aquí! ¡Sabía que se metería en un lío sin mí! Ese inútil, bueno para nada, pequeño, fácilmente asustadizo, encantador, dulce, adorable... ¡argh! ¡A quién estoy engañando! ¡Voy a traerlo de vuelta ahora mismo!''

Reborn se levantó de su sitio en el blanco sofá y se apresuró hacia la puerta principal. En un fluido movimiento agarró el manillar de la puerta, tiró de ella hasta abrirla de par en par y salió rápidamente del apartamento.

''¡Hola Reborn! ¡Qué gusto verte nueva-aaaaahhhhhhh!''

¡CRASH!

''Itte… Parece que me has echado bastante de menos, ne…hehe…oww…''

El momento en el que Reborn había salido por la puerta, tropezó con Tsuna, causando que ambos cayeran al suelo del impacto.

La primera cosa de la que Reborn fue consciente fue la familiar calidez que era contribuida por la dulce esencia de vainilla y canela. Inhaló profundamente, hundiendo su nariz en el cuello debajo de él.
Después sus oídos se llenaron de la más bella voz, la que había anhelado oír durante las últimas 37 horas.
Y con la comprensión de con quién había colisionado y de a quién había atrapado debajo de su pesado cuerpo, vino el repentino golpe de rabia y enfado.

''¡Llegas tarde, dame-Tsuna! ¿Sabes siquiera lo que te podría haber pasado? ¡Podrías haber sido asesinado y yo no lo sabría! ¡Estate preparado para el castigo de tu vida! ¡Te voy a torturar de las maneras más cruentas y dolorosas, hasta que me ruegues que pare! Te haré llorar y sangrar y sufrir todo d-''

''Siento haberte preocupado, Reborn. Te habrás sentido tan solo... Lo siento.''

Con eso Tsuna abrazó fuertemente al irritado hombre sobre él y se acurrucó tan cerca como pudo, buscando consuelo de su amante. Y así de simple, el enfado de Reborn se disipó, dejando solo la calidad de aquel al que amaba.

Inconscientemente, los brazos de Reborn encontraron su camino alrededor del pequeño moreno y lo atrajeron aún más cerca, envolviéndolo con todo su cuerpo. Su nariz estaba entre los familiares mechones e inhaló la dulce esencia que era puramente de Tsuna. Las suaves y peludas orejas acariciaron su mejilla, causando que Reborn sonriera de lado con deleite.
El fuerte ronroneo llenó sus oídos, viniendo del joven en su abrazo.
Este momento podría haber durado una eternidad, pero por la forma de la vida, nunca es tan fácil.

''¡GAO!''

''¡Mierda! ¡Maldita bola de pelo!''

Natsu había mordido a Reborn en su pierna derecha y saltado entre los dos amantes, separándolos.

''¡GRRR!''

''Ya, ya…Cuánto eché esto de menos…¡NO!''

Tsuna rio ante la discusión tan natural entre sus dos personas favoritas. Reborn había soltado a Tsuna y ahora estaba gritándole a Natsu, quien en respuesta se lamía la pata e ignoraba al furioso asesino.

Entonces Tsuna sintió una cálida y gran mano en su hombro y alzó la mirada hacia unos ojos heterocromáticos que brillaban con diversión.

''Vaya si esto está lleno de vida, conejito (divertido, ne Tsuna es un gato, pero Mukuro continúa con su 'conejito' ;D)…kufuufufufu…. Me apuesto a que nos divertiremos mucho juntos.''

Tsuna sonrió su brillante sonrisa, aquella que podía iluminar toda una habitación, y se dejó tirar hasta ponerse en pie gracias a la mano que Mukuro le había ofrecido.
Tsuna se tambaleó un poco, pero una fuerte mano, que se enrolló por su esbelta cintura, lo cogió con facilidad.

''¡Gracias, Mukuro!''

Reborn, quien había sido totalmente inconsciente de la presencia del peliazul, lentamente se dio la vuelta, cuando oyó que su amado le agradecía al otro, mientras lo llamaba por su primer nombre de forma tan natural.
Sus profundos ojos negro coral se estrecharon en enfado cuando su mirada se posó en la mano que estaba sobre la cintura de SU amante.

En un instante, el asesino sacó su pistola-Leon verde y la apuntó hacia el peliazul al lado de Tsuna.

''¡HHHHHHIIIIIIIII! ¡Reborn, por favor, no nos dispares!''

Pero Reborn ignoró al chico-neko y miró con intensidad al otro adolescente, mientras liberaba el seguro de su pistola.

''¡Suéltalo, piña bastarda!''

''Kufufufu…Tan posesivo como siempre, ya veo. Bueno, estoy bastante cómodo aquí, así que…¡no!''

Mukuro afianzó su agarre en el moreno e inclinó su cabeza en el hombro del otro, mientras frotaba su suave mejilla.

Tsuna se puso rojo escarlata ante esto y luchó en el agarre del peliazul.

''¡M-Mukuro! ¡P-Por favor, suéltame a-ahora!''

Una bala chisporroteó a través del aire y rasguñó la mejilla de Mukuro, dejando un pequeño y sangrante arañazo a su paso.

''¡HHHHHIIIII! ¡Mukuro! ¿Estás bien?''

Tsuna giró su cuerpo en el abrazo del otro y puso una cálida mano sobre la herida mejilla, limpiando la sangre que manaba lentamente de ella.

Mukuro tenía sus ojos fijados en el asesino que echaba humo por las orejas y sonrió de lado cuando vio el odio en los ojos del otro.

''Gracias, conejito. Ahora déjame agradecerte apropiadamente.''

Con eso Mukuro cogió la mano de Tsuna, que aún tenía sangre de su mejilla, con la suya y la alzó hasta sus labios. Delicado y suave el peliazulado colocó un beso en la mano de Tsuna.

''¡Maldito bastardo! ¡Cómo te atreves a ponerle la mano encima! ¡Voy a cortarte la cabeza por eso!''

Con eso Reborn se apresuró hacia ellos y tiró de la otra mano de Tsuna, haciendo que el moreno cayera en los pacientes brazos de Reborn, que inmediatamente abrazaron al chico.

La pistola estaba preparada contra el pecho del peliazul y presionada levemente contra su torso. Mukuro se rio y alzó sus manos en señal de rendición.

''Vale, vale, no te sulfures… Pss… ¿Por qué tanta agresividad? ...kufufufufu, simplemente estaba jugando con mi muñeco un rato.''

Reborn, acompañado por Natsu que estaba ahora acurrucado alrededor del cuello de Tsuna, gruñó con furia.

''Si alguna vez te veo tocando a Tsuna de cualquier manera de nuevo, te mato, ¿entendido?''

''Ya veremos, hitman-kun…kufufuufu, ¿o de verdad matarías al guardián de la niebla de Tsunayoshi?''

Reborn se mantuvo en silencio un momento, pero aún miraba con odio al peliazul que estaba delante de él.

El asesino miró hacia Tsuna, que se estaba mordiendo el labio en un hábito nervioso y suspiró derrotado. Pero entonces una idea nació en su cabeza y una sonrisa pícara adornó sus labios.

''¡Leon!''

En un instante Leon saltó en la cabeza de Mukuro y se transformó en dos botellas, que se vaciaron sobre ella.

''¡Q-Qué demonios hiciste!''

''Hahahaha…Mukuro-kun…hahaha….L-lo siento t-tanto por reírme así…hahahaha… ¡Tu PELO!...hahahaha…''

Mukuro se pasó la mano bruscamente por el pelo, intentando evitar que el fluido se propagara. Pero con un sonido de sorpresa, se dio cuenta de que el líquido ya estaba seco y que ahora su pelo estaba lleno de aquella extraña cosa.

Reborn mismo no pudo evitar una pequeña risa ante aquella vista. Llamó a su pequeño amigo verde y le pidió que se transformara en un espejo.

''Toma, piña, échale un vistazo. Yo diría que estas pintas te sientan muy bien. ¿No opinas igual que yo, dame-Tsuna?''

Tsuna había caído al suelo, agarrándose el estómago. Lágrimas caían de sus ojos de tanto reír. No podía parar.

Mukuro tomó el espejo de Reborn con dedos temblorosos y lentamente se miró.

Sus ojos se agrandaron con incredulidad, mientras su boca inmediatamente se abría de par en par con horror. Dejó que el espejo cayera al suelo, donde se transformó en Leon otra vez, quien corrió hacia su dueño.

El espejo no reflejó al adolescente peliazul que debería haber aparecido antes del incidente, sino a un chico que tenía la expresión más horrorizada del mundo. ¡Su pelo azul ya no solo tenía la forma de una piña, sino que además tenía los colores de una! La mitad superior de la cabeza de Mukuro estaba teñida en un color amarillento oscuro, mientras que su coleta tenía un color verde hoja. En definitiva… ¡Ahora realmente parecía una piña! (loco, duh...XDXDXD)

Mukuro gritó con desdicha y sacó su tridente, preparado para matar al bastardo que le había hecho eso. Pero cuando alzó la mirada de nuevo, el pasillo estaba vacío, desierto de cualquier persona.

''¡Prepárate para morir, bastardo! La venganza será mía… ¡Kufufufuufufu!''


Reborn, que llevaba a un riente Tsuna colocado sobre su hombro, se hundió en la cama de su apartamento compartido.

''R-Reborn*jajaja* ¿cómo pudiste hacer algo *jajaja* como eso? ¡Pobre *jajajaja* Mukuro*jajajajaja*!''

Reborn tiró a Tsuna en la cama y gateó hasta ponerse encima del chico, capturándolo bajo su cuerpo en el proceso. Posó ojos enfadados sobre el castaño menor, causando que Tsuna se callara inmediatamente.

''¿Qué pasó cuando estabas en Italia?''

Tsuna miró hacia un lado y tragó en seco. La atmósfera feliz había desaparecido completamente.

Él sabía que esta conversación tenía que salir eventualmente, y el momento había llegado.

Tsuna le dijo a Reborn sobre el viaje y cómo los Vendice habían torturado a Mukuro colocándolo en un tanque de agua, al igual que… el contrato que Tsuna tuvo que firmar.

''-así que acepté sus condiciones…''

Reborn estuvo callado todo el tiempo, contemplando la nueva información.

Tras unos momentos, Tsuna escuchó a Reborn suspirar y miró hacia el estoico asesino.

''Reborn, sé que actué por impulso… ¡pero tenía que ayudarle! Se lo p-prometí a Mukuro y le estaban haciendo tanto daño. N-no podía soportar dejarlo así.''

Reborn miró hacia las húmedas orbes caramelo y sintió su corazón latir en su pecho.

''Lo sé. Hiciste bien, dame-Tsuna, incluso sin mí. Supongo que estás creciendo, ¿eh? Serás un buen décimo Vongola. Un jefe que será respetado por otros y que será amado por todos.''

Tsuna sintió su propio corazón acelerarse y un sonrojo se apresuró por sus mejillas.

''G-gracia-''

Suaves, intensos labios de repente cubrían los suyos. Ambos movieron sus labios al unísono, presionando más cada vez que sus labios se encontraban de nuevo. Tsuna sintió una ola de placer y electricidad correr por su espina, causando que se le escapara un gemido pecaminoso.

''Nngh…R-Reborn...''

''Calla, he esperado demasiado para esto.''

Tsuna fácilmente obedeció y cerró sus ojos, disfrutando de la calidez de sus unidos labios. Reborn se dejó caer sobre el moreno debajo de él, rodeándolo con sus brazos por la delgada cintura.

Tsuna puso sus brazos alrededor del cuello de su amante y tiró para estar incluso más cerca, mientras acariciaba los suaves cabellos del mayor.

Reborn dejó que sus manos deambularan por debajo de la camiseta de Tsuna, queriendo sentir más de la excitación y la reconfortante calidez del otro.

Tsuna jadeó cuando una de las manos rozó uno de sus pezones, causando que otra ola de placer se propagara por su cuerpo.

''R-Reborn…nngh…n-no…Yo-!''

Reborn suspiró y detuvo sus acciones en el delicado cuerpo del otro. En lugar de seguir, se movió hasta un lado del castaño y tiró del sonrojado chico-neko contra él.

''Reborn… ¡L-lo siento! Es solo que… yo nunca he… y…''

''Está bien. Ya te acostumbrarás. Yo me encargaré de eso.''

Reborn se rio y hundió su nariz en la masa de pelo castaño, inhalando profundamente.

Los dos se quedaron así, en el abrazo del otro, buscando comodidad en su cercanía y calidez compartida. Reborn puso una manta sobre ambos y sonrió cuando sintió a Tsuna acurrucándose más contra él, mientras ronroneaba satisfecho.

Justo cuando Tsuna estaba a punto de caer en un profundo sueño, se acordó de algo.

''Hey, ¿Reborn?... ¿Se quedará Mukuro así?''

Reborn soltó una profunda risa, causando que su pecho vibrara, lo cual resultó en que Tsuna ronroneara aún más alto.

''Desafortunadamente el tinte de pelo fácilmente se puede quitar lavándolo. ¡Pero espero que no intente acercarse a ti de nuevo! ¡Tú eres mío!''

Tsuna sintió un suspiro dejarle, acariciando con su cara el firme pecho de Reborn.

''Sí, sí…todo…mío…zzZZzz…''

Reborn besó la frente de Tsuna y se dejó llevar por la atractiva oscuridad.


Capítulo bonito terminado =) ¿Les gustó :D?