¡Buenas y calurosas tardes a todos!

T: ¡Hola!

Bueno, después de investigar mucho y buscar las Poyo-cámaras por todo el Digimundo y la Tierra (cortesía de Izzi porque ni él se fía de los dos Crossedmons), he podido encontrar los movimientos de Timy durante la semana pasada que la llevaron a poner la mantequilla en la nevera y esperar que se evaporase.

AVISO: Esta historia irá en dos shots: el primero el que vais a leer ahora mismo y el siguiente... pues cuando me dé la neura de subirlo, mira tú por donde...

Sin más, os dejo leer un shot sobre...

DEBERES DE VERANO

TIMY

Timy y Ace correteaban por casa, armando un tremendo jaleo y sin dejar dormir siestas a nadie. Fue entonces cuando Katia entró en escena, deteniéndose ante los dos con los brazos a la cintura y la mirada muy seria. Ambos digimons frenaron, chocando el uno con el otro y cayendo al suelo.

-¿Se puede saber a qué viene tanto jaleo? –preguntó enfadada la mujer.

-Lo sentimos, mami… Pero nos aburrimos –respondieron los dos.

-Pues ahora mismo os doy una cosita para no aburrirse –sonrió la mujer y, cogiendo por un brazo a cada uno, estiró de ellos hacia el comedor.

En la mesa, había un par de cuadernos y dos bolígrafos. Hizo sentar a cada Crossedmon ante dichos cuadernos y, aún con una sonrisa de victoria, empezó a contarles de qué iba el "juego".

-Os voy a poner unos deberes –ambos la miraron completamente asustados −. Quiero que escribáis sobre el calor –los Crossedmons se miraron confundidos antes de volver a mirar a la mujer −. Todo lo que sepáis o podáis encontrar, ya sea preguntando a los demás o con experimentos.

-¿Experimentos? –a Timy pareció empezar a gustarle aquella idea.

-Sí, experimentos –afirmó Katia.

-¿Y podremos preguntar también en el Digimundo? –preguntó Ace esperanzado.

-Sí. También podéis ir al Digimundo a preguntar.

Los dos digimons se miraron, con grandes sonrisas en el rostro. Cogieron el cuaderno y el bolígrafo y cada uno empezó a correr en una dirección, alarmando en un principio a Katia.

PoV TIMY

Esto de que Kami haya ido a unas colonias con sus amigas y me haya dejado aquí no me hace mucha gracia… ¡Hasta Willis ha ido! Y Eric no está tampoco en casa… No puedo fastidiar a nadie aquí… ¡Me tocará saltar al Digimundo y pedir ayuda allí!

Por suerte, Kami me enseñó a usar el ordenador para transportarme al Digimundo sin su ayuda. Es algo extraño que le explicó Izzi y que es demasiado complicado según Ace, pero a mí me lo explicó muy bien Kami y puedo entrar al Digimundo tranquilamente. Tecleo esto, esto otro… pongo las coordenadas… ¡Y para dentro!

¡Ya estoy en el Digimundo! Pero… ¡no es donde quería! ¿Habré escrito mal las coordenadas? Buf, hace demasiado calor para pensar… Si hubiera alguien aquí que pudiese darme sombra…

-¿Timy? ¿Qué haces aquí? –oigo por detrás de mí. Me giro esperanzada pero me topo con…

-Magnamon, ¿y tú? –perfecto, éste da menos sombra que un Patamon…

-De ronda… Hace demasiado calor para que estés al sol sin protección –¿ha dicho calor? ¡Aún servirá para algo el pequeñín!

-¡Pues claro! –empiezo a anotar cosas en el cuaderno a gran velocidad, sorprendiéndole.

-¿Qué haces?

-Deberes –le respondo −. Mamá Katia estaba cansada de que Ace y yo correteáramos y nos ha dado deberes. Hemos de escribir todo lo que sepamos o incluso hacer experimentos.

-Eso no me gusta…

-¿Me ayudas a describir el calor? –le pregunto con estrellitas en los ojos.

-Bueno… el calor… es… la sensación que se tiene cuando pica el sol….

-¿El sol pica? –no entiendo ni papas. Esto de hacer deberes es difícil… Ahora entiendo mejor a Kami cuando llega a casa después de clase…

-Es una forma de hablar… Cuando hace tanto sol como hoy, pues se tiene calor, porque el sol es una fuente de calor.

-¿Las fuentes no son de agua? –le pregunto. Ahora sí que me estoy perdiendo… ¿Entonces el agua también da calor?

-Creo… que Kerpymon te lo explicará mejor que yo… ¿Te llevo?

-¡Vale! –acepto y enseguida me subo a caballito suyo, cosa que, de haber sabido que estaba sudando y demasiado caliente, no hubiese hecho. Pero la brisita que levanta al moverse es agradable.

Llegamos al castillo de Kerpymon y me deja allí, marchando al instante porque dice tener faena. Yo entro y pregunto por Kerpymon; una Witchmon me lleva hacia el conejo grandote y entonces le pregunto mi gran duda: ¿las fuentes de agua dan calor?

-¡JAJAJAJAJAJAJA! ¿De dónde has sacado esa idea? –me pregunta con risas Kerpymon.

-Es que Magnamon me ha dicho que el sol es una fuente de calor…

-A ver, Timy… Fuente es una palabra con varios significados, lo puedes ver en un diccionario –afirmo con la cabeza y me anoto en la libreta que debo usar un diccionario −. El agua de las fuentes suele estar fría, y eso no da calor –vuelvo a afirmar.

-¿Y qué pasa con el calor?

-Calor es cuando la temperatura es muy alta, como ahora que estamos en verano.

-¿Y por qué ahora en verano?

-Porque estamos más cerca del sol –me da la sensación que Kerpymon me está tratando como si fuese una niña pequeñita y me lo cuenta todo como si fuese un cuento, pero al menos le entiendo mejor que a Magnamon.

-¿Y qué más me puedes decir del calor? Yo ahora mismo tengo mucho…

-Eso es porque llevas una ropa oscura –me miro mi habitual ropa y me extraño. En invierno me siento cómoda y calentita…

-¿La ropa oscura?

-Sí. Los colores oscuros aguantan más el calor que los colores claros. Por eso en verano los humanos llevan más las ropas de colores claros que las oscuras. Comúnmente, cuando ves a alguien con ropas oscuras en verano, le preguntas si no se están cociendo con ellas.

-Ah, vale…. –me viene una terrible idea a la mente mientras escribo esa última explicación −. ¡Pero entonces, Alphamon y Duftmon deben estar ya asados! –no sé por qué, Kerpymon se cae de culo…

-Ellos dos son fuertes y aguantan el calor, pequeña –me dice. Yo no me lo acabo de creer, así que me despido de él y me voy a buscar a los dos.

No es difícil dar con Alphamon. Está en el Coliseo, como siempre. En cuanto me ve, abre los brazos para recibirme y yo voy a saltar pero al instante me lo pienso y me freno a tres centímetros de él. Va de negro, está cociéndose, seguro que está más caliente que Magnamon…

-¿Qué pasa? –me pregunta extrañado por mi comportamiento.

-Es que estás ardiendo –señalo. Él se mira todo el cuerpo y luego niega con la cabeza −. No, no, que hace mucho calor, tú vas de negro y te estás cociendo. Seguro que también quemas como Magnamon.

Se ríe y empiezo a explicarle lo de mis deberes. Él acepta ayudarme y, después de ir a la sombra, empieza a darme explicaciones y a ponerme ejemplos, como un cubito de hielo deshaciéndose por el calor. Yo estoy muy, muy atenta y no paro de anotar todo lo que me dice.

-Y ya está –pongo el punto final y le miro sonriente −. Eso es todo lo que puedo decirte. Te recomiendo que cojas algo que se pueda derretir y lo pongas al sol para así comprobar por ti misma cómo el calor logra derretir las cosas.

-¡Gracias, Alphamon! ¡Eres el mejor! –le doy un abrazo y me doy cuenta que no quema tanto como pensaba. Aun así, no me gusta tanto calor −. Quemas –le digo.

-Tú tampoco estás tan fría –me comenta riendo. Me toco un poco y descubro que yo también quemo. Mal, muy mal…

-¿Dónde está Duftmon? –le pregunto recordando que él también debe estar cociéndose y yo eso no me lo pierdo ni por mi hermano.

-Junto al río pescando, creo –me responde Alphamon, pero no le doy tiempo de más y marcho corriendo.

Después de "media hora" buscando el dichoso río, lo veo sentado a la sombra sobre una roca alta. Trepo por detrás y veo que la roca, aun siendo de un color clarito, quema más que Alphamon. Chillo por ello y Duftmon me descubre.

-¿Qué haces aquí?

-Ver cómo te cueces –respondo logrando trepar esa ardiente roca −. ¿Tienes calor?

-Sí. Pero al estar junto al río se me pasa un poco –me dice. Yo de mientras le toco la espalda y la cabeza porque no me creo que aguante tanto calor −. ¿Qué haces? –está muy rojo… Según lo que me ha dicho Alphamon, con el calor también te pones rojo.

-¡Lo sabía! ¡Estás cociéndote! –le señalo −. Mírate, estás rojo.

-Eso… Sí, es el calor, pero no me estoy cociendo –gira el rostro y yo me río. Parece que está fastidiado.

-Oye, estoy haciendo deberes y necesito tu ayuda –me mira de reojo −. ¿Tú sabes de algo que jamás dejarías al sol porque se derrite?

-Pues… La mantequilla y los helados. Por eso se guardan en la nevera y en el congelador, para que no se derritan.

-Ajá –anoto en mi libretita con una gran sonrisa y una flecha en la que pone "experimento de calor" −. Muchas gracias –le doy un abrazo, él se pone más rojo y yo encima noto que me asfixio con tanto calor −. Ardes. Estás muy rojo.

-Me das demasiado calor –me responde.

No me da tiempo de mucho más. Oigo de repente a Zoe, Koji, Koichi y Tommy que se acercan hablando y que, de pronto, se quedan mudos. Duftmon está muy pegajoso por el calor y me hace gracia, lo anoto y sigo jugando con él cuando oigo que, por detrás, alguien digievoluciona.

-¡Duftmon!

-¡Deja a Timy de una maldita vez!

-¡YO NO HE HECHO NADA! –llora Duftmon.

Ahora sí que está rojo ardiente… Pobre, se va a asar. Me giro y veo que papá y mamá están los dos muy enfadados y que se lanzan hacia donde estamos nosotros. Yo rápidamente me tiro al río, pero Duftmon no es tan rápido y tanto Ancient Garurumon como Ancient Irismon se le lanzan encima…

-Papis, que quema mucho… Os quemaréis…

-¿De qué hablas? –me pregunta Koichi y entonces recuerdo una cosita.

-Oye, Koichi, tú eres negro ¿verdad? –me mira raro y yo tengo que explicarle todo. No sé por qué, Tommy se aleja diciendo que va a animar en la pelea −. Por eso, Loewemon también es negro. ¿Te cueces tú también?

Sin lugar a dudas, esto de los deberes es muy difícil… Papá y mamá me quitan a uno de mis entrevistados y Koichi es que ni me responde… Sólo ríe… Espero que, al menos, el experimento con la mantequilla y el helado le sean suficientes a mamá Katia…


Sí, el de la mantequilla te ha funcionado, Timy ¬¬ El calorro del otro día no dejó ni líquido...

T: No sé por qué la tiraste, aún quedaba un poco...

LLENO DE MOSCAS Y OTROS BICHOS

T: Pues se limpia...

Ni tú te comes eso...

T: Lo sé :D

Bueno, da lo mismo... ¿Dónde está tu hermano?

T: Acabando sus deberes en el comedor

Oh, no...

T: Bueno, tengo que acabar mis experimentos... ¡Me cojo un helado!

NI LO SUEÑE ¬¬

T: :S

O te lo comes o despídete de que te compre helados el resto del verano.

T: Pues...

Llamaré a todo niño elegido y a todo digimon con móvil para advertirle. Llamaré a Katia para decirle que no compre helados e incluso llamaré a las heladerías y les enviaré un fax con tu cara para que no te vendan helado. Ni en los bares te darán helado.

T: VALE, VALE, ME LO COMO *corre a la nevera y regresa con un helado* Mira, me lo comeré delante de ti.

Más te vale haber sacado sólo un helado del congelador.

T: Que sí, desconfiada ¬¬

Los tengo contados :D

T: O.O *corriendo a la cocina y regresando al instante* ^^

¬¬ Ya habías dejado uno al sol...

T: Jejeje...

TIMYYYYY!