Al haber salido huyendo de esa manera del caldero, no solo se dejó sus libros y materiales escolares a excepción de uno de los uniformes, sino que también se dejó las tareas escolares que había realizado hasta el momento. De modo que tras planteárselo a Hermione y conseguir pergaminos para recogerlos; se valió de los libros de esta, así como de su propia memoria para redactarlos de nuevo. No le resulto tan difícil hacerlo a pesar de que tenía que emplear la tarde-noche para ello, pues por las mañanas ayudaba con la limpieza de la casa; por lo que generalmente solía acostarse bastante tarde y levantarse muy temprano. Una vez terminó de rehacer los que había perdido, se centró en hacer el resto; además de en hacer de nuevo los esquemas de estudio desde primer año, pues según le había comentado Hermione ese año tendrían los TIMOS, unos exámenes que valoraban todo lo aprendido desde primer año. Todas las noches antes de acostarse, dejaba los libros que estaba utilizando en la mesilla de noche y cuando terminaba con ellos se los devolvía a Hermione; con ese ritmo y sin poder salir a correr ni a la biblioteca pública del mundo muggle, no tardo mucho tiempo en terminarlo todo; su zona de estudio habitualmente consistía en la mesa de la cocina situada en el sótano donde solía haber siempre algún miembro de la orden del fénix, o bien la propia tétrica biblioteca de la casa cuando había alguna reunión de dicha organización.

Una tarde, cerca de las nueve de la noche, cuando Ron y Hermione ya hacía rato que habían subido a hablar de sus cosas, entró en la estancia una lechuza blanca como la nieve, era la lechuza nívea de Harry, Hedwig. Esta portaba tres cartas, dejo caer una sobre Sirius y se puso a ulular y volar alrededor de las cabezas de todos los presentes picoteando de cuando en cuando a Sirius, Depa tras prestar atención al comportamiento de la lechuza dejando de lado lo que estaba haciendo, se fijó en la expresión de la cara de Sirius

- ¿Qué ocurre?

- Unos dementores han atacado a Harry – respondió el prófugo – está bien, pero el ministerio de magia ha detectado que conjuro un patronus y se disponen a expulsarlo

- No podrán – dijo una joven mujer llamada Tonks – Dumbledore se encargara de solucionarlo

- supongo que esas cartas son para Ron y Hermione – dedujo Depa; los otros dos la miraron extrañados – lo más importante es que ahora Harry esté bien

-¿¡no te preocupa que lo atacaran unos dementores!? –pregunto Sirius

- Claro que me preocupa – respondió con calma – pero desde aquí no puede hacerse nada- recogió los libros y estiro el brazo hacia la lechuza - ¡Hedwing! – tras mirarla como si la evaluase, la lechuza nívea se dirigió hacia ella posándose en su antebrazo, justo en el que tenía herido, al que le faltaban un par de días pasa quitarle los pintos.

Subió las escaleras pasando por detrás del elfo doméstico que había en ese lugar, Kreacher se llamaba, contemplando las cabezas decapitadas de sus antepasados, parecía deseoso de unirse a ellos; aquello a Depa le parecía una barbaridad, comenzaba a pensar que ese elfo a aparte de ser peligroso estaba verdaderamente loco. Entro en la habitación en la que estaban Ron y Hermione, Hedwig reacciono precipitándose hacia ellos y tras entregarles las cartas comenzó a picotearles.

- Malas noticias – dijo Depa tranquilamente – Harry ha sido atacado por los dementores y el ministerio de magia pretende expulsarlo

- ¿Qué? – pregunto Ron horrorizado - ¿Cómo es eso posible?, si Harry vive en un barrio muggle

- Pero no pueden expulsarlo – intervino Hermione - los magos y brujas menores de edad pueden realizar magia fuera de la escuela en situaciones de peligro – razonó – lo dice la ley, la misma ley de restricción del uso de la magia en menores de edad.

- Si el ministerio quiere expulsarlo hará todo lo posible para hacerlo – sentenció Depa – siempre hay formas de encontrar lagunas legales en las leyes

- Entonces tenemos que prepararle una buena defensa – dijo Hermione – consultare varios libros de leyes, seguro que Sirius en su biblioteca tiene alguno

- No servirá de nada – manifestó Ron – igual que no sirvió de nada hacerlo con Buckbeak; harán lo que quieran, lo permita la ley o no – comento con amargura – lo manipularan todo para que la ley esté de su parte

- Entonces Harry esta solo ante todo esto – resumió Depa

- Tenemos que enterarnos de lo que dice la orden al respecto – murmuró Hermione – no creo que se queden de brazos cruzados

- En ese caso hablemos con Fred y George – dijo Ron – les pediré las orejas

Ron salió de la habitación dejándolas a solas, Depa se sentó en un rincón del suelo en silencio con las piernas entrelazadas en posición de meditación, hacía días que no meditaba, lo que le recordaba que cuando lo hacía se sentía mejor pudiendo conectar con la fuerza con mayor facilidad. Al oír el grito de Hermione abrió los ojos y rápidamente se incorporó, la lechuza estaba picoteándola con mayor insistencia

- ¿Pero qué mosca le ha picado a Hedwig? – dijo Hermione – siempre ha sido muy dócil, nunca la había visto así de agresiva

- No está agresiva ni furiosa – explico Depa tras cogerla y acariciarla al tiempo que la sondeaba con la fuerza – más bien parece sentirse mal por lo que está haciendo – comento – creo que Harry le ordeno que lo hiciera

- Pero…¿Por qué? – Hermione frunció el ceño - ¿y cómo sabes tú eso?, lo que siente la lechuza

- Ni idea; y en cuanto a la lechuza, no lo sé, supongo que se me darán bien los animales

- No es la primera vez que lo haces o haces algo similar – Hermione la miraba analíticamente algo emocionada – parece como si fueras una empática.

Los empáticos eran brujas y magos capaces de sentir los sentimientos de los demás así como los de las criaturas y los más poderosos incluso manipularlos. Depa se quedó mirando a Hermione entre sorprendida y pensativa, la chica estaba empezando a percatarse de sus poderes e incluso a pensar sobre ellos.

- No sé – se limitó a encogerse de hombros, había decidido hacerse un poco la tonta al respecto

Poco después, cuando estaba tumbada sobre una de las camas de la habitación, la de Ron, meditando, mientras ella y Hermione aguardaban el regreso de Ron, quien parecía estar tomándose su tiempo, fueron interrumpidas por la señora Weasley, que le pidió a Depa que bajase pues Dumbledore quería hablar con ella.

A Depa no le pareció raro que Dumbledore estuviese allí y mucho menos después de lo ocurrido con Harry, seguramente estaría coordinando todo lo que tuviese que organizar dado lo sucedido y la postura actual del ministerio; pero no comprendía porque quería hablar con ella, eso se le escapaba. Al llegar abajo, toco a la puerta de la cocina, el anciano director de Hogwarts que estaba solo en la cocina levanto la mirada y realizo un gesto con la mano indicándole que se aproximara. Depa entro en la estancia y cerró la puerta a su paso

- Buenas noches director Dumbledore, ¿ocurre algo?

- Tengo varios puntos que tratar contigo – le informo – sobre todo ahora que no puedes regresar al caldero chorreante

- Lo suponía profesor, intente regresar en un par de ocasiones pero estaba bien vigilado

- ¿Por qué regresaste?

- Quería recuperar mis cosas, pero supongo que no seguirán allí, que se las habrán llevado los aurores del ministerio

- En efecto, el ministerio incauto tus pertenencias para investigarlas – confirmo el director – me he enterado de ello esta misma tarde cuando me he visto en la obligación de recordarle las leyes que se estaba saltando pretendiendo arrestar a Harry. Resulta que la incautación de tus bienes era también irregular por lo que he conseguido que te devuelvan al menos los libros escolares y el uniforme escolar

- Se lo agradezco, director; ¿Qué ocurre con el resto de libros?

- El ministerio los mantiene bajo incautación, no me han dado sus motivos, únicamente han dicho algo relacionado con posesión de material peligroso por parte de los alumnos.

- Ignoro que pueden tener de peligroso unos pocos libros

- El ministerio últimamente se está tomando muchas molestias en cuanto a reformas educativas y legislativas – comento Dumbledore

Depa asintió en silencio, tenía la sensación de que había algo más tras aquellas palabras, como si de un mensaje velado se tratase; Dumbledore le había dicho que quería tratar varios asuntos con ella

- ¿Quería decirme algo más, director?

- Sí, dado que cas a vivir aquí durante el resto del verano me gustaría que me prometieras algo

- ¿De qué se trata?

- Únicamente de no contarle a Harry nada que sea peligroso, en caso de caer en malas manos

- Ron y Hermione me pusieron al tanto de la situación – respondió, esperando que aquella respuesta fuese más que suficiente en lugar de prometer completamente ese algo en concreto, pues pensaba que había otros medios de comunicación con Harry y aquello de no decirle nada se parecía más a dejarlo en la inopia; Depa notaba una presión en la cabeza, parecida a la que había sentido a veces en clase de Snape, al igual que en las clases de pociones, no cedió ante ella

- Bien, puedes retirarte

Depa recogió los libros en una pila y sobre ellos las túnicas y caminas del uniforme escolar; subió nuevamente la escalera, pero esta vez se dirigió a la habitación que compartía con Hermione y Ginny

- Me han devuelto parte de mis cosas – dijo a Ginny al entrar

Unos días después, terminaron antes que de costumbre la limpieza de la casa, pues los adultos pertenecientes a la orden estaban ultimando los detalles sobre el "rescate" de Harry, por lo que los mandaron a las habitaciones; Hermione se marchó automáticamente con Ron, mientras que Depa permaneció con Ginny. Estuvieron la mayor parte del tiempo jugando en silencio al ajedrez o a las cartas con algún intercambio esporádico de palabras

- ¿crees que lo conseguirán? – preguntó Ginny

- No lo se; supongo que si, lo han planeado todo durante días

- ¿Y como lo harán?

- Ya lo sabremos cuando nos lo cuente Harry, en cuento venga le preguntamos

- Caballo a F6

- Torre a F6; jaque mate

- ¿Cómo me has ganado?

- Estaba más centrada que tu

Continuaron en silencio mientras jugaban otra partida; una detrás de otra, Depa podía apreciar en Ginny un estado de nervios e incertidumbre suponiendo que estaba provocado por la situación de Harry o por las mismas ganas de verlo que tenía; no supieron el tiempo que llevaban jugando pero seguramente sería un buen rato y a juzgar por los gritos que provenían de la habitación del piso de abajo, Harry parecía estar desahogándose

- Voy a saludar – dijo Ginny

- Vale

Depa aprovecho que se había quedado sola en la habitación para meditar y ejercitar un poco la fuerza; se sentó como estaba acostumbrada para hacer eso, con las piernas cruzadas y la espalda erguida cerrando los ojos hasta entrar en estado de reflexión; una vez en ese estado, se concentró en la habitación comenzando a mover los objetos y a hacerlos levitar, todo sin abrir los ojos ya que requería mayor concentración no ver con los ojos que ver con ellos, pues los ojos podían engañarte a veces. Cuando termino de ejercitase paso a leer un poco de los libros que tenía en la habitación, con tal de distraerse un poco hasta la hora de la cena.

La cena trascurrió en torno a Harry en su mayor parte, Harry contó todo lo de los dementores y los problemas que de ello había derivado en el ministerio de magia, también les comento las reacciones de sus tíos cuando se puso a hablarles de Voldemort y de los dementores; finalizada la cena Harry solicitó ser informado de lo que ocurría, la señora Weasley se opuso a aquello, a pesar de ello, finalmente los miembros de la orden accedieron a contarles que pasaba; de todos los que se habían quedado allí, Depa era la única a la que nadie intento echar de allí ni coaccionar para que se fuera; escucho apoyada en la pared la conversación, sacando sus propias conclusiones de lo que comentaban

- El ministerio de magia se niega a reconocer que Voldemort ha regresado – dijo Lupin – lo que dificulta nuestra actividad dado que de una forma u otra nos tienen controlados, al menos a los que formamos parte de la orden la última vez y a aquellos que el ministerio considera demasiado cercanos a Dumbledore y a ti Harry

- Pero ¿que planea Voldemort? – insistió el muchacho

- Por ahora está muy tranquilo, pensamos que aprovecha la posición del ministerio para no llamar demasiado la atención, por eso no ha habido muertes ni desapariciones sospechosas – dijo Sirius – pero eso no implica que no estemos vigilantes, sospechamos que planea algo, que quiere algo que no tenía la última vez, una especie de arma

Todo aquello estaba resultando más de lo mismo de lo que ya sabían, a excepción de lo último, lo del arma; aquella palaba hizo que Depa se interesase más en la conversación, pero en eso intervino la señora Weasley esta vez sí obligándoles a todos a salir del comedor, Depa pensó que su intención era que no se enterasen de demasiadas cosas, como si pensara que solo por saberlas corrían peligro, era un instinto de sobreprotección. Abandono el comedor junto con el resto y se dirigió a la habitación junto con Hermione, donde Ginny a la que no habían permitido quedarse las esperaba expectante, deseosa de conocer la información.

- Más tarde – dijo Depa antes de que Hermione consiguiese hablar – tu madre se acerca para asegurarse que dormimos

- ¿Cómo lo sabes?

No hubo respuesta, rápidamente se cambió de ropa y se metió entre las sábanas al tiempo que las tres oían crujir las tablas de madera del pasillo que había junto a la puerta.

En el tiempo que llevaba Depa en Gridmaul place había aprendido varias cosas; había un retrato al que le gustaba ponerse a gritar, el elfo doméstico aparecía siempre donde estaban ellos procurando adueñarse de cualquiera de los objetos que tiraban en sus sesiones de limpieza de la casa, la señora Weasley parecía ocupada en buscarles tareas en las que estuviesen forzosamente separados, y los gemelos experimentaban con sustancias de salubridad cuestionable para crear sus productos; entre dichas sustancias estaban polvos verrugosos, materiales que les conseguía Mundungus y criaturas ponzoñosas como las doxis. Depa encontró el mismo día que estuvieron desparasitando de doxis el salón, un bote de pintura de 4 L vacío; lo limpio bien y tras comer relativamente poco se coló en el salón y metió en el todas las doxis que cupieron, después se guardó el bote en su habitación hasta que finalizase la jornada y pudiese hablar con los gemelos; lo hizo esa misma tarde, dejo a Ginny y a Hermione hablando de sus cosas y se dirigió a la habitación de los gemelos, toco a la puerta para anunciar su presencia, la puerta la abrió Fred.

- Hola, pensamos que sería nuestra madre al oír que se acercaba alguien

- Pero ella no hubiese tocado a la puerta – dijo George

- De todas formas nos alegra que vengas a vernos

- ¿Qué se te ofrece?

- Tengo un regalo para vosotros – dijo Depa – si me dejáis pasar os lo muestro

Los dos chicos se hicieron a un lado permitiéndole entrar en su habitación/laboratorio

- Sé que estáis en un momento de creación de productos y esas cosas – les dijo hablando con tranquilidad- pero necesitáis materia prima y yo os traigo un poco de eso – añadió sacando el cubo con las doxis y destapándolo para mostrar su contenido – creo que es bastante más cantidad de la que en un principio habéis conseguido

Los gemelos se quedaron mirando el contenido sorprendidos y entusiasmados seguramente pensando en cuantas cosas se podrían fabricar con ellos; ambos al mismo tiempo, tras contemplarlas por largo rato alzaron una mirada dubitativa

- ¿Cuánto…?

- Es gratis – les respondió, sabía a lo que se referían – bueno chico mejor os dejo, tened cuidado.

Faltaba una semana para el inicio de las clases y todavía no habían mandado las cartas escolares, lo mejor que había ocurrido durante esas semanas era la absolución de Harry en la vista disciplinar. Una mañana estaba con Ginny y Hermione en la habitación cuando las cartas llegaron; Depa abrió la suya, únicamente había dos libros nuevos, el de encantamientos y uno que por el título parecía se de defensa contra las artes oscuras para anormales; alzo la mirada para ver a Hermione dar saltos de alegría con una insignia de prefecto en la mano.

- Enhorabuena – la felicito antes de bajar a la cocina para avisar de que se iba a realizar sus compras

Al entrar en la cocina, se encontró con Sirius y Lupin comentando el periódico y la propia señora Weasley algo enfurruñada cocinando

-Hola, ¿Dónde tenéis los polvos flu? – pregunto – me voy a comprar el material escolar

Tras ella llegó Ginny con la carta en la mano

- ¿Ya han llegado?, por supuesto que no irás, no es seguro que salgas, no es seguro que nadie, no se sabe lo que puede ocurrir – dijo atropelladamente la profesora Weasley – dadme las listas y yo iré a comprároslo todo – ordenó cogiéndoles las listas y subiendo la escalera para ir a buscar las de los otros

- En fin supongo que hoy no habrá limpieza

- Supongo que no

El 1 de septiembre finalmente llegó; después de tomar un buen desayuno, cogieron cada cual su baúl escolar, Depa tenía uno nuevo, pues el anterior seguía en posesión del ministerio; se dispusieron para ir al centro de Londres, a la estación de Kings-Cross a coger el expreso de Hogwarts en el andén 9 ¾; al atravesar la barrera que separaba y ocultaba dicho andén, aparecieron en un lugar muy concurrido por magos en ese momento; la locomotora estaba dispuesta para partir en cuanto el reloj marcase las 10:00 am. Depa acomodo sus cosas en un compartimento vacío al cual se unieron rápidamente los gemelos, le pareció que su viaje al castillo iba a ser cuanto menos interesante

- Me pregunto quién será este año el profesor de defensa contra las artes oscuras – dijo Lee Jordan que acababa de entrar en el compartimento al tiempo que el tren empezaba a moverse

- Alguno que se piensa que somos niños de teta – dijo Fred

- O retrasados mentales – comento George

- He ojeado el libro – comentó Depa – o quien lo ha pedido no tiene ni idea de la asignatura o quiere hacernos perder el tiempo

- Bueno…, ¿Qué tal el verano? – pregunto Lee

- Lo hemos pasado desarrollando nuevos proyectos para nuestra futura tienda de bromas – dijo Fred

- La novedad este año serán los surtidos salta clases – informo George – los primeros controles de calidad los han pasado

- Pero queremos comprobar antes de lanzarlos al mercado si afectan a todos por igual

- ¿En qué consisten los surtidos salta clases? – pregunto Depa

- Son unos caramelos de consistencia masticable – dijo George

- Tienen dos partes, una que hace que te pongas enfermo y otra que te cura

- Si estas en una clase en la que no quieres estar te comes la parte que te enferma

- Cuando el profesor te deja salir, te tomas la parte que cura

- Y tienes el tiempo que dura la clase para disfrutarlo en otras cosas

- ¿Cuántos diferentes tenéis? – pregunto Lee

- Pues… patillas vomitivas, toffee de fiebre, bombones desmayo y turrón sangra narices

- Aunque aún no hemos encontrado antídoto para el turrón sangra narices

- Lástima que no tenga mis libros de medicina, os podrían haber ayudado en eso – se lamento Depa

- ¿Y donde los tienes? – pregunto Lee- ¿te los has dejado en tu casa?

- Los tiene el ministerio – explico George

- A principio del verano Depa protagonizo una persecución por Londres

- Consiguió evadir a cinco aurores

- ¿Por qué te perseguían los aurores?

- Por estar bajo la tutela de la escuela, supongo

- Tiene que ver con lo que te contamos en las cartas Lee – dijo Fred

- Vale – Lee se recostó en el asiento - ¿Cómo pensáis conseguir que alguien los pruebe?

- Pondremos un anuncio

- Ofreciendo dinero

- Mañana estará colocado en el tablón de anuncios

- ¿Queréis participar?

- Pagaremos bien

- Creo que no – dijo Lee

- No gracias – dijo Depa – creo que esperare un poco para ello

A mitad tarde apareció Draco Malfoy en el compartimento, vestido con la túnica de su casa pero con una tela de importante calidad, la máxima que existía; exhibía una insignia de prefecto sobre la túnica.

- Veis, ahora soy prefecto – dijo – por lo tanto tendréis que obedecerme y respetarme

- ¿Cuánto a pagado tu padre por esa insignia Malfoy? – pregunto Lee Jordan

- Puedo quitaros puntos si quiero – era evidente que estaba usando su nuevo cargo para jactarse y aprovechar que los demás no podían hacer nada – la verdad no estoy muy contento con los otros prefectos – comento despectivamente – sin duda soy el mejor de todos – Depa lo observaba fijamente completamente seria y tranquila, sin alterarse; en cambio los gemelos y Lee parecían considerar atacarlo, lo que hacía que Crabbe y Goyle , los guardaespaldas de Draco se preparasen para hacer lo que mejor saben – en Gryffindor tenéis a la sangre sucia y al pobretón idiota, no se a quien se le ocurrió nombrarlo prefecto; en Raveclaw están un par de empollones que no saben nada más que no tengan delante y en Hufflepuff dos inútiles

- ¿y tú compañera de Slytherin? – pregunto Depa tranquilamente como si mantuviesen una conversación casual al mismo tiempo controlando por si tenía que detener a los otros tres chicos para evitar una evidente pelea

- Ah, es Pansy

- ¿La que se pasa el día acicalándose en toda superficie brillante que pilla?

- La misma, Billaba – Draco no pareció molesto por la forma de referirse a su compañera – así que ya sabéis andaos con cuidado porque os estaré vigilando – dicho esto se marcho

- La próxima vez que os moleste, o lo ignoráis o bien os ponéis a hablar tranquilamente con el – les dijo – si reaccionáis de esa manera le estáis dando lo que busca

El silencio rondo en el compartimento durante unos minutos bastante largos; poco a poco los gemelos y el otro chico de Gryffindor se tranquilizaron lo suficiente para hablar sin que deseasen salir al pasillo a machacar a Draco Malfoy

- ¿Cómo han podido nombrar prefecto a ese fantasma? – dijeron a la vez los gemelos

- Ya lo he dicho, dinero e influencias políticas – dijo Lee

- No creo que Dumbledore se deje influenciar por eso – dijo Depa

- En ese caso seguramente no había nada mejor en Slytherin que ese cretino – comento Lee

- Si lo había – mencionó Depa – en mi opinión Nott y Greengras hubiesen representado mejor a la casa Slytherin; son mejores estudiantes y no causan problemas

- Esos son peores todavía – dijo George

- No te los ves venir – dijo Fred

- Te salen cada vez por un sitio distinto

El viaje prosiguió con entera calma, cuando llegaron a la estación de Hogsmeade el tren se detuvo; Depa se apeó y buscó a Harry, encontrándolo con Neville, Ginny, Luna, Ron y Hermione; se unió al grupo subiéndose todos al carruaje siendo este ocupado por siete en lugar de los seis habituales que solía cargar

- ¿Qué son esos caballos? – pregunto Harry

- Ahí no hay nada, Harry – dijo Hermione mirándolo como si estuviera loco

- Yo también puedo verlos – dijo Luna – estás tan cuerdo como yo

Todos a excepción de Depa la miraron con extrañeza

- Yo siempre ha podido verlos – afirmo Depa – en fin subamos y vayamos al castillo

- Tengo hambre – protestó Ron

- No deberías seguirle la corriente en eso – le susurro Hermione a Depa – ahí no había nada

- ¿Tú crees?; que no veas que exista no significa que no exista

Poco después de 10 minutos en el carruaje llegaron a las puertas del castillo; atravesaron el vestíbulo y se sentaron cada cual en su mesa, la de sus casas; aguardando a que diese comienzo la ceremonia de selección. Un total de 85 nuevos alumnos desfilaron uno tras otro sometiéndose al juicio del sombrero para ser escogidos para una u otra casa. Tras la ceremonia de selección, el profesor Dumbledore, director de la escuela comenzó a dar su discurso de bienvenida y a presentar a los nuevos profesores; Ron y Harry se molestaron porque Dumbledore no dio información sobre Hagrid, únicamente que sería sustituido temporalmente por la misma profesora que lo sustituyo la vez anterior; Depa negó no la cebeza, pensaba que efectivamente ahí había algo más de lo que el director había dicho pero las reacciones de sus compañeros no hacían más que llamar la atención; después de anunciar esa sustitución momentánea, anuncio a la nueva profesora de defensa contra las artes oscuras, Dolores Umbridge, la mujer-sapo.

- Esa estaba en mi vista – dijo Harry – trabaja para Fudge

- Es la subsecretaria del ministro – comento Depa – fue quien ordeno a los aurores que me capturaran

Ron parecía estar saliendo de un atolondramiento y Hermione había fruncido el ceño. Umbridge se levantó carraspeando, pidiendo de esta irrespetuosa manera el turno de palabra, algo que a juzgar por las reacciones de todos no era muy usual

- El ministerio siempre se ha preocupado por la educación y desarrollo de los jóvenes magos, desde siempre sea asegurado que las distintas materias sean las adecuadas para las mentes de los estudiantes aplicando aquellas que son provechosas y recortando aquellas prácticas que por estar desfasadas frenan el correcto progreso y aprendizaje de los alumnos…

El discurso siguió y siguió, llegando a parecer incluso propaganda electoral pronunciada con una monótona vozcecilla infantil, cuando por fin termino dejo a todo el gran comedor en el más absoluto silencio; muchos estaban aturdidos por el discurso y no habían entendido nada, los pocos que lo habían comprendido seguían analizando las palabras dichas; el resto, ni le había prestado atención.

- Ha sido muy revelador – dijo Hermione

- Y tanto – corroboró Depa

- ¿Cómo puede haberos gustado?- dijo Ron – si es peor que los de Percy

- Que sea revelador no significa que nos guste – respondió tranquilamente Depa – de hecho ha sido una auténtica revelación de intenciones

- ¿A sí?

- Pues yo no he entendido nada

- Tan sencillo como que el ministerio se está inmiscuyendo en Hogwarts – resumió Hermione

- Habrá que tener cuidado con ese anfibio – dijo Depa mirando disimuladamente hacia la mesa de profesores

Tras iniciar los aplausos al discurso de Umbridge, Dumbledore dio por comenzada la cena, apareciendo los distintos manjares habituales del banquete de principio de curso.