Capítulo 36:(Nota: Quiero agradecer muchísimo a los que dejaron mensajes, sobre todo a axeman 64, gracias por el review, buenos reviews me hacen feliz, mejor dicho, me dan muchísimas ganas de seguir escribiendo, cosa que seguiré haciendo porque amo escribir historias para compartir, te lo agradezco muchísimo y con respecto a lo de Tintin y esa visión del pasado, jeje, es una sorpresa, pronto la sabrás, no quiero arruinar el suspenso n.n. Muchas gracias, amigo y saludos de parte de MontanaHatsune92)
Y ahora, el capitulo número 36:
El grito de una persona puede ser de varias emociones, pero aquel mismo, no era de alegría ni de otro aspecto, sino de terror y sorpresa, asombro y temor, porque allí estaba esa chica de largos cabellos negros, era idéntica a Saya, salvo por el cabello largo y sus ojos azules, ella sostenía a Riku como si fuera una marioneta, bailaba y cantaba como en una ópera clásica.
No podían sacarse de encima esa escena, esa chica estaba con Riku en su poder, ni siquiera el Capitán Haddock, el cual era el marino más valiente pudo soportar tanto miedo allí presente.
Inmediatamente la chica se le dirigió a los presentes, a sus "Invitados", el miedo recorría sus cuerpos, esa reacción química en el cerebro, donde las emociones toman el poder, como un grupo insurgente que accede al poder de forma violenta, su reacción fue así de igualitaria, el temor, la angustia y el miedo de que esa chica les hiciera daño, Kai estaba petrificado, no podía mover un músculo, inmediatamente, Tintin rompió el silencio de aquella celda.
- Por, por, por fav, favor, por favor, deje al chico tranquilo, él no lo ha hecho nada. Le pidió Tintin, mientras que se acercaba lentamente hacia esa chica de ojos azules.
Ella no emitió un sonido, sino que se le quedó mirando, como disfrutando de aquella escena cómica, por así decirlo, quería disfrutar de todo el placer que le produjera en esos momentos.
Pero cuando se dispuso a tomar a Riku y salvarlo, la chica realizó un rápido movimiento y golpeó a Tintin en la espalda con una fuerza sobrenatural, causando que se cayera al suelo polvoriento.
- ¡Tintin! Gritó el Capitán Haddock, mientras que Milu ladraba ante la chica y Detectives desenfundaron sus armas.
- ¡Policía, arriba las manos, no mueva un músculo! Le ordenaron los Detectives, mientras que le apuntaban con sus armas, pero inmediatamente la chica comenzó a reírse como una maniática.
- ¿De qué se ríe? Preguntó el Profesor Tornasol, mientras que su péndulo comenzó a seguir un rastro de pelea hacia el Oeste.
En efecto, en los bosques del lugar, Hagi y Solomon seguían combatiendo, cuando el joven de cabellos rubios lo hirió, inmediatamente el Caballero de Saya se dispuso para pelear él de nuevo, escuchó el grito de Saya y la canción de la chica de cabellos negros.
- ¡Saya! Gritó el Caballero y se dirigió hacia la torre.
Tintin estaba en el suelo polvoriento, mientras que Milu le lamía la para para ver si reaccionaba, al abrir los ojos, vio a Milu y lo abrazó, cuando en ese momento, se acercó la misma chica allí presente.
- Tanto tiempo, ¿cómo has estado, hermanita? ¿Me extrañaste? Preguntó la chica, dirigiendo su mirada hacia la chica de cabellos negros
- Diva. Dijo ella, pronunciando el nombre de esa chica, gemela suya.
- Mi Querida Hermana, tanto tiempo sin vernos, no nos veíamos desde ese año en el que me liberaste de esta misma celda. Le dijo ella, mientras que la miraba con una sonrisa burlona.
Kai entró en pánico al ver a Riku tirado en el piso y muy pálido.
- ¡Riku! Gritó su hermano mayor, mientras que corría para ver con el Capitán Haddock y los Detectives.
- Estuvo delicioso. Le dijo Diva, mientras que se dirigía hacia Kai.
Al oír esas palabras, Saya se lanzó sobre ella, no iba a permitir que nadie atacara y lastimara a su familia, Tintin se recuperó y se levantó del suelo, mientras que empezaba el enfrentamiento en la torre.
- Adelante, Hermanita, vamos. Le desafió Diva, mientras que Saya preparaba su katana con su sangre y sus ojos cambiaban al rojo, entrando en su modo "Bersek" de furia, igual a los hechos en Vietnam.
- Me haré cargo de destruirte, no permitiré que lastimes a mis seres queridos. Le dijo ella, mientras que se congelaba todo junto con el tiempo, dando por conocer la continuación del siguiente capítulo de esta historia.
