Pov Katniss:
Si,mi vida es complicada desde que nací, llena de altibajos, pero son esos malos momentos los que hacen que los buenos tengan tanto valor, que un gesto tan simple como puede ser un abrazo pueda significar tanto. Soy consciente de lo difícil que ha sido mi vida, y que estoy viva en este momento gracias a que muchos sacrificaron su vida por mí, pero eso es solo una simple razón mas para seguir adelante..
Todo aquello por lo que sufrí me hizo mas fuerte,me hizo apreciar todo aquello que tenía, y a las personas que de verdad valían la pena, pero para ello tuve que sacrificar mucreal
or el camino.
Atrás quedo queda esa chica de dieciséis años que cada día cazaba con el fin de mantener a su hermana y a su madre, también quedo atrás mis tiempos de sinsajo, ahora no soy mas que una mujer feliz de 29 años que en breve tendrá un bebe.
-¿ Katniss, amor en que piensas?- me pregunta Peeta acariciandome dulcemente la tripa, y es que desde que me dieron el alta no se separa de mi ni un segundo, sus ojos tienen un brillo de felicidad sin igual, ese azul que es mi hogar ahora tiene una tonalidad mucho más especial que antes, un brillo que deslumbra a todos aquellos que lo contemplan.
- En lo muy feliz que soy- Sonríe ante mi respuesta, dejando al descubierto todos sus perfectos y blancos dientes.
- Yo no podría ser mas feliz en este momento, ustedes lo son todo para mi- le susurra a mi estomago, y es que aunque a mis 10 semanas de embarazo es cierto que no tengo una gran panza, una ligera pertuberencia ya se estaba empezando a notar y en breve no cabré en mi ropa, pero no importa, todo sea por el quiza exageraba un poco solo era que mi tripa estaba mas dura de lo normal, pero saber que mi bebeb iba creciendo en mi interior me llenaba de emocion a la vez que de miedo, pero sabia que con Peeta a mi lado todo iba a salir a la perfección - Les amo
- Nosotros también te amamos Peeta.
...
Después de unas semanas de reposo, volvimos al ginecólogo al parecer el periodo de riesgo del embarazo ya había pasado, por lo que podría volver a hacer mis actividades normales, con moderación eso sí, aunque no puedo quejarme ya que pese a estar semanas en cama Peeta me mimaba a cada segundo, es mas redujo gran parte de su jornada para solo tener que ira trabajar un para de horas y asi poder pasar el resto del dia, además me consentía con todo como si yo fuera una princesa y eso solo me hacia quererlo aun mas si era posible.
Peeta y yo habíamos decido hacer una fiesta, aunque mas bien era una cena para celebrar que ya ni yo ni el bebe corríamos peligro. Aparte aprovechamos la ocasión para invitar a nuestro amigos y a mi madre para contarles que estaba embarazada, ya que el único que lo sabia era Gale, a los demás preferimos esperar a contárselo, no queríamos ilusionarles y que al final abortará, e de reconocer que lo ultimo fue mas idea mía que de Peeta pues me aterrorizaba contarselo para despues perderlo y que todos me miraran con lastima y compasion.
Por suerte ahora todo esta bien,en la ultim ecografia el latido del bebe sonaba co intensidad, y segun el medico esp era una gran señal, observaba mi figura desnuda en el espejo apenas un pequeño bulto casi imperceptible, y eso que ya ib por la 16 semana, unos cálidos brazos me abrazaron por la espalda, reconocería ese tacto en cualquier sitio.
- Mmm Peeta
- Que tal amor?Que tal se esta portando nuestra princesita hoy.
- Peeta como puedes estar tan seguro de que será niña, imagínate que es niñp y en estos momentos le estas traumando.
- Porque lo se, será una niña tan guapa como su mamá
- Ojala sea tan dulce y buena como su papá, aaa... Y que por supuesto tengo tus ojos -dije girándome para darle a Peeta un casto beso
- Ves tu también sabes que será niña, solo dices lo ptra porque te encanta llevarme la contraria- reprocho mientras me daba pequeños besos por todo el cuello.
- Anda déjame vestirme que ya falta poco para que lleguen.
-Te espero abajo, preciosa
Ya vestida volví a contemplar mi figura llevaba unos jeans vaqueros muy apretados, unos zapatos negros con un ligero tacón y una holgada blusa blanca que disimulaba el hondo y baje a la cocina
Peeta no me oyó llegar estaba demasiado ocupado preparando la cena,al fin y al cabo hoy sería para 8 personas, me encantaba como se le fruncia el ceño cuando se concentraba en algo,esperaba que no se liara ninguna entre haymitch, Johanna y Gale
ding Dong sonó el timbre, Peeta se giró y se sobresalto al verme
- ¿ Cuánto tiempo llevas ahí?
- Poco.
- Te encanta mirarme eh
- Anda tonto, abre la puerta, no les hagamos esperar.
Abrí la puerta y los primeros en llegar fueron mi madre a quien la vi muy mayor los años ya le empezaban a pasar facturas y sus arrugas eran mas que evidentes. También llego con Annie y su hijo quien ya se estaba convirtiendo en todo un hombrecito.
Nos preguntaron sobre el motivo de la cena, pero les dijimos que fueran pacientes que esperaran a que estuviéramos todos, seguimos hablando de cosas triviales, cuando por la puerta apareció Haymitch, a quien abrazamos efusivamente, ya que hacia mucho que no le veíamos pues después de su estancia en la cárcel decidio que era hora de cambios y se mudo al distrito 10, según el allí encontraba la paz y tranquilidad que necesitaba, aparte el consumo de alcohol era mínimo lo que para su adicción era muy saludable.
Los últimos en llegar fueron Gale y Johanna aunque cada una por su lado, pese a la evidente incomodidad que había entre ellos y Haymitch se saludaran cordialmente. Bueno al menos lo intentaron ya que les quedo muy forzado y poco real.
- Bueno ahora que por fin estábamos todos ya podemos comenzar- Dice mi chico del pan en un fallido intento de quitar la tensión del ambiente.
- Chico,preciosa , la verdad es que no me esperaba esta invitación, pero como mentor vuestro que fui os conozco lo suficiente para saber que esto no es solo para vernos así que podéis ir al grano
-Que pasa Haymitch no podemos organizar una simple cena sin segundas intenciones-le contesto empezando a molestarme
- Veis no soy el único al que haymitch le pone de mal humor- dice Gale como siempre tan inoportuno
- bueno yo creo que mejor me voy, ya que no soy bien recibido aquí
- No si encima el viejo borracho se ira porque le molesto- y ahí comenzó el a debacle mi madre se puso de parte de haymitch Annie con Gale y Johanna sin saber donde meterse, Peeta me miraba con una clara mirada de decepción, a el le hacia ilusión festejar la noticia lo sabia
- Bueno - corte tajantemente la discusión- si no les importa mientras ustedes se metan sobre quien tiene razón Peeta y yo nos vamos a celebrar mi embarazo- y dicho esto cogí a Peeta de la mano y salí de casa, la sonrisa que me dio fue mi mejor recompensa.
continuara...
Siento la espera pero la inspiracion no me llegaba y el instituto apenas me dejaba tiempo.
