NI SAILOR MOON NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, TODO ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI. ESTE FIC ES CON FINES DE ENTRETENIMIENTO PARA QUIEN LO ESCRIBE Y PARA QUIEN LO LEE.
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— ¿Qué hace?...creí—
La persona se veía claramente sorprendida, sus ojos estaban muy abiertos y la observaban de arriba abajo como si fuera alguna especie de aparición, al parecer una muy macabra por la mirada aterrada. Escucho un carraspeo de garganta.
— creí que Tenoh y usted ya no estaban juntas. Creí que ahora era novia de esa tal Michiru, Esto es una sorpresa—
Setsuna sin dejar de tomar la mano de Haruka desvió su mirada ante la voz masculina. Pocas veces se lo había topado, pero bien podría reconocerlo a pesar de los años. Alguien con las características de León Mackenzie era imposible de olvidar. Eran demasiadas cosas negativas en una persona para que pasara desapercibida.
No la veía con la antigua superioridad que siempre había detectado en él y la sonrisa burlona no había hecho acto de presencia. Muy por el contrario, León se llevó una mano al cabello claramente nervioso. En su otra mano cargaba un ramo de rosas blancas. Al principio Setsuna dudó un poco, las rosas blancas en número impar indicaban la declaración de amor eterno y puro y platónico, pero alguien con la sensibilidad de una roca como Mackenzie jamás podría entender los significados de las flores.
Además que ella supiera Haruka y León nunca se habían llevado bien y desde luego Haruka lo aborrecía lo suficiente como para nunca corresponderle ni el saludo, no entendía que estaba pasando. La respuesta le llego inmediatamente.
—me siento tan culpable, si no hubiera insistido tanto en esa carrera, esto no estaría pasando. Pero es que me había cegado tanto el rencor. Si hubiera sabido que esto pasaría no la hubiera provocado diciéndole todo lo que…—
—espere…. ¿usted es el culpable de que ella este ahora en coma? …. ¡¿competía contra usted?!—
León trago saliva nervioso, sus ojos estaban cargados de culpabilidad. Seguramente se veía muy intimidante enojada porque León la miraba aterrado. Setsuna ato cabos; Él la provoco, ella se molestó hasta tal punto que cedió a las provocaciones ¿pero cómo pudo Haruka ser tan estúpida y dejarse llevar por tonterías de un rufián como era este? Apretó la mano de Haruka con la suya, no sabía con quién estaba más enojada, si con este patán o con Haruka por ser tan impulsiva.
La puerta volvió a abrirse y los ojos azules de Mina Aino la miraron con total estupefacción.
—Setsuna…. ¿cómo?... —
—Me subí a un avión después de que enterarme— explico Setsuna. Estaba feliz de que Mina siguiera siendo la inseparable amiga de Haruka y que la estuviera apoyando en estos momentos. Pero ahora lo único que quería era que Mackenzie le diera una explicación. Se volvió hacia él, Mina hizo lo mismo y su semblante cambio completamente, sus rasgos eran severos y miraban a León con total odio.
— ¡¿Qué haces aquí?! ¿Quieres terminar lo que no pudiste? ¿Vienes a matarla?—
— ¡No! Yo he venido a disculparme…—
Mina se acercó hacia León, en un hábil movimiento le arrebato el ramo de rosas y las aventó al bote de basura.
— ¡lárgate de aquí! Antes de que ordene a los guardias que te corran a patadas…—
—escúchame yo lo siento…. —
— ¡tus disculpas no harán que ella este mejor! ¡Esta así por tu culpa! ¡Yo te hare pagar lo que has hecho, te lo juro! —
—Mina, cálmate— pidió Setsuna quien miraba a León y a Mina como si estuviera viendo un partido de tenis, tratando de sacar algo en claro de todo este embrollo.
— ¡no me pidas que me calme! — grito la rubia totalmente fuera de si
—estas en un hospital y tus gritos no ayudan a nadie. Él la pudo haber provocado, pero Haruka fue una tonta en aceptar correr en motocicleta. Echar culpas no mejorara las cosas, si alguien tiene la culpa fue Haruka por hacer caso de insultos tontos—
Mina volteo a ver a Setsuna como si no la reconociera. Alzo las manos al aire, tenía las manos en forma de puños y respiraba tratando de tranquilizarse.
— ¡lo que faltaba! Ahora resulta que lo defiendes, ¡Esta basura Humillo a Haruka de todas las formas posibles! Grito a los cuatro vientos que tú te acababas de comprometer con algún fulano y que ahora estabas felizmente embarazada. Se rio de ella haciendo comentarios estúpidos, ¿Te das cuenta de su maldad? ¡La hirió donde más le duele! ¡Y como tú y yo bien sabemos, Haruka desde luego que le creyó! No era una idea descabellada—
Setsuna cambio totalmente su expresión de controlada calma y miro a León Mackenzie sin poder creer lo que escuchaba. Apretó los dientes con fuerza para encontrar entereza y no ponerse a golpear ella misma al canalla que estaba enfrente de ella.
—por más que Michiru le suplico que no compitiera ella no atendió a razones, era más importante lo que le habían contado sobre ti que lo que pudiéramos decirle yo o Michiru…. —
¿Michiru? ¿Quién era Michiru? esta era la segunda vez que Mina la nombraba, León también la había mencionado. Parecía ser alguien importante para Haruka. ¿Alguna pariente quizás? No. Que ella supiera, su única pariente era Amara. León había mencionado la palabra "novia" ¿sería acaso otro chisme malintencionado de este sujeto?
—y por lo que veo, lo que este gusano dijo no eran más que Mentiras. ¡No estas embarazada! ¡Debiste ver la cara de Haruka al escucharlo decir eso! Pocas veces la he visto así…. ¡Fuera! ¡Fuera de aquí inmediatamente! ¡Mizuki llama a seguridad! ¡Mizuki!—
Setsuna Comenzaba a sentirse mareada ante la revelación. Dejo de tomarle la mano a Haruka, de pronto el contacto con quien siempre supo que era el amor de su vida se sentía tan doloroso como si quemara. Se sentó un momento, a su alrededor Mina y León habían desaparecido para ella, sus ojos solo tenían atención en la persona a la que le había dedicado sus mejores años; su rostro estaba cubierto casi en su totalidad y solo el sonido de los aparatos eran los que indicaban que seguía con vida.
No era justo.
Siempre por más que ella lo evitara con todas sus fuerzas, el tema de los hijos siempre volvía a acosarlas con el único objetivo de oscurecer lo que pudo haber sido una brillante vida juntas. La persona con la que estuvo a punto de enlazar su vida estaba delicada en un hospital, eso la había impulsado a regresar a su lado, cuidarla hasta que estuviera lo suficientemente fuerte para soportar un traslado a estados unidos, proponerle seguir juntas….Esforzarse por que esta vez funcionara. Pero viéndolo ahora….no lo había pensado dos veces. ¿Estar junto a ella sería le decisión correcta? ¿Y luego qué?... ¿le pediría que lo volvieran a intentar?... ¿que de pronto olvidara las peleas nocturnas? ¿Los reclamos en forma de gritos? ¿Las palabras llenas de rencor? ¿La impotencia que ambas sentían al final de la relación?
Y si Haruka accediera y lo intentaran de nuevo. ¿Cuánto tiempo tardarían en volver al círculo vicioso de antes?
Cuando en pocos años llegara el día en que su cuerpo dejara de cumplir su propósito natural y su destino completamente dicho; ¿no le reprocharía a Haruka toda la vida? ¿No comenzaría a guardarle odio?
Al principio de la relación no le tomo demasiada importancia, incluso le causo gracia el hecho de que Haruka se asustara con la palabra "hijos" y como no; Haruka era una inexperta chica de diecinueve años que apenas estaba asimilando la convivencia con su primera novia, mientras que ella contaba con casi treinta años, una fortuna y un apellido importante que tenía que preservar y en el fondo…un sueño desde muy pequeña de tener dos hijos, una pareja, un gato y un perro y una vida familiar muy feliz.
El tiempo pasó y el tema la fue asustando más y sus planes de que con el tiempo ella maduraría y accediera feliz e ilusionada; se fueron a la basura, Haruka de pasar a incomodarse pasó rápidamente a aborrecer que sus parientes le dijeran que esperaban ansiosos al nuevo heredero Meioh y que deberían de comenzar a intentarlo. Intento hablar con ella, razonar todos los caminos posibles, democráticos y justos, pero fue inútil. Con el tiempo comprendió que su amada prometida, la mujer con la que había elegido compartir su vida…no tenía los mismos planes a futuro que ella. Todo se transformó con gran rapidez… en una pesadilla.
Y no importaba si se había enamorado de ella a primera vista, ni el que Haruka literalmente la adorara con gran devoción tan solo por ser la única novia que había tenido (título que la llenaba de orgullo si era sincera), o el nivel de sincronización tan alto que habían alcanzado y que les permitía saber lo que pensaba y sentía la otra, ni el hecho de que ella no pudiera dormir si no tenía el olor de Haruka a su lado.
Pero en remontándose esos años en la relación, ella recordaba muy claro que en la privacidad de sus pensamientos conocía una única verdad; Haruka nunca sería suficiente para su felicidad. En el fondo siempre desearía una familia completa. Punto.
Y alguien tan libre como ella, nunca podría complacerla. Aunque fuera su primera novia. Haruka le entrego su primer beso, su virginidad, incluso la hizo el objeto de su adoración. Y claro que se daba cuenta cuanto le dolía no poder ceder. Ella no era idiota, sabía leer a las personas. Sabía perfectamente que Haruka estaba en una encrucijada casi cruel. Sufría también. Le había platicado de su infancia y la podía entender un poco después de conocer el carácter de Amara. Pero aun así lo deseaba. Fue necesario tomar una decisión drástica, fue necesario romper la relación. Solo así pudieron respirar de nuevo sus almas tan adoloridas.
Entonces que caso tenía. ¿Por qué estaba aquí si al final de cuentas todo sería infelicidad? ¿Por qué aclararle las cosas?
No era justo.
No tenía ningún derecho a imponerle su presencia. Por más que las circunstancias fueran tan infortunadas. Setsuna beso la mano de Haruka. Estaba totalmente confundida. La amaba, el solo pensar que estuvo a punto de morir la volvía loca de dolor. Ellas no terminaron nada bien la relación, Haruka había quedado muy lastimada. Y por lo que escuchaba ahora estaba intentando continuar su vida con esa tal Michiru. Era lo más sano, lo más justo y lo más noble desaparecer de la habitación y no volver. Pero no podía evitarlo, en el fondo era una perra egoísta. Quizá por ser hija única, quizá por ser una adinerada heredera. Pero quería volver a intentarlo, quería estar con ella de nuevo. La extrañaba. Y si esos años no fueron en vano, podría apostar su vida a que Haruka la extrañaba también.
Rebusco en su bolsa unos segundos hasta encontrar lo que necesitaba. Le dejaría a Haruka la elección, era lo más correcto. No la sometería a un reencuentro tan forzado. Eso solo aumentaría aún más su carga y ella solo estaba ahí para apoyarla. Ella termino la relación en su momento, justo era dejarle ahora a Haruka la elección de si volvían a intentarlo o no.
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Michiru llego a la sala de espera bastante feliz, había limado las asperezas con Hotaru. Su hija era su mayor regalo, con seis años cumplidos le sorprendía lo madura que podía llegar a ser. Había aceptado ir a la casa de serena. Otro niño hubiera hecho todo un espectáculo al respecto. Hotaru No. Era una niña obediente, prudente e inteligente. Sabía que no podía estar con Haruka por lo tanto le había dicho que la cuidara como si fuera ella quien estuviera enferma. No era necesario que su hija le dijera eso. Michiru estaba dispuesta a no quitarle la vista de encima.
Dejo sus identificaciones con la enfermera indicando que iba a relevar el cuidado del cuarto donde se encontraba Haruka. La enfermera resoplo dramáticamente.
—pues espero que usted si cumpla su turno, ya son más de 3 personas que me dicen que vienen a cuidarla y solo duran unos minutos. ¿Si entiende que esto es un hospital? Esto no es un hotel para que ustedes vengan a su antojo. Un poco más de seriedad por favor, no lo pido por mi sino por la paciente—
Michiru quien estaba rebuscando entre sus cosas el libro que había traído del departamento de Haruka, alzo la cabeza y miro a la enfermera completamente desconcertada.
—sí, claro. Disculpe. — contesto Michiru condescendientemente — pero… ¿dice que más de tres personas? —
La enfermera continuó mirando un montón de papeles y Michiru opto por no seguir insistiendo. Se encamino a la habitación de Haruka esperando que Mina le explicara. Pero su desconcierto aumento cuando vio que en la habitación solo se encontraba la durmiente Haruka. Volteo a todos lados tratando de buscar a Mina, pero no había señales de ella por ninguna parte. Intento tomar asiento y entonces se percató de algo que la extraño aún más.
En el sillón se encontraba recargada una carta. Michiru la tomo con ciertas reservas. Con perfectas y pequeñas letras al reverso, la persona había escrito una petición en inglés.
"a quien corresponda: por favor entregar esta carta lo más pronto posible a Haruka Tenoh"
Michiru enrojeció de la pura indignación. Seguramente era ese americano que había obligado a Haruka a competir. No se le ocurría nadie más, a lo mejor estaba tratando de pedir disculpas el muy cretino. Apretó la carta presa del coraje. Tenía intenciones de romper la carta en mil pedazos pero la curiosidad pudo con ella y abrió la misiva. Después de todo tenía que saber que era lo que ese fulano tenía que decir. Ni siquiera se molestó en pensar en los conceptos morales de la privacidad. Un imbécil como ese tal León no se merecía ningún tipo de consideración. Puso sus ojos en las primeras líneas y comenzó a leer.
"Querida Haruka.
Te escribo esta carta para hacer de tu conocimiento el hecho de que estoy enterada de todos los pormenores de la carrera que ha causado que estés postrada en esta cama; abandonada a un coma que te impide abrir los ojos y mirar en los míos el miedo y la angustia que me provoca la sola idea de que hubieras dejado este mundo.
La intención de estas letras es para explicar de forma tranquila; las causas y motivos que me obligan a no estar ahí en el instante en que tú recobres la conciencia. Y quiero que sepas que justo ahora que escribo este fragmento escucho tu respiración y busco en un golpe de buena suerte, ajeno a toda lógica y razón que tú recobres la conciencia y me impidas separarme de tu lado como tanto me habías suplicado tiempo atrás.
Sé que accediste a esa carrera funesta por provocaciones de un hombre que te aseguró que yo estaba formando mi propia familia y cargaba en mi vientre a mi primer hijo. Lo sé por qué Mackenzie estuvo aquí en tu habitación, Mina nos encontró platicando y me revelo toda esta situación.
Michiru dejo de leer, esta carta definitivamente no era de Mackenzie. Por la forma de expresarse tan apasionada supo casi de inmediato de quien era. Sus ojos color de mar se posaron en el nombre al final de la hoja; Setsuna Meioh.
Michiru respiro hondo, era lógico que era de ella esta carta. Pero se encontraba completamente congelada. Setsuna estuvo aquí. ¿Cuánto tiempo? ¿Muchos minutos? ¿Mina lo sabía? Y en todo caso, la pregunta más importante. ¿Por qué había dejado esta carta? Michiru doblo las hojas y las puso en la mesita que se encontraba a lado de la cama de Haruka. Bien esa carta no era de Mackenzie, no tenía ninguna razón para seguirla leyendo. Se acarició las manos con ansiedad. Estaba nerviosa.
¿Qué significaba esto? ¿Setsuna estaba abandonando a Haruka de nuevo? ¿En ese caso a que había venido? Quizá a dejar la sangre, o a asegurarse que todo estuviera en orden. Según sabia ella era una importantísima doctora. Si ese era el caso, ¿Por qué delatar su presencia? ¿Qué ganaba con decirle a Haruka que estuvo aquí?
Michiru se encontraba ya comiéndose las uñas, señal inequívoca de que no podía con la ansiedad. Sus ojos no se habían despegado del lugar donde había dejado la carta.
Tomo la carta con rabia, esa tal Setsuna era una egocéntrica. Ella también tenía la culpa de que Haruka estuviera en esta situación. Ahora que quería… ¿darle el tiro de gracia con esta carta? No lo permitiría, si le iba a entregar esa carta primero se aseguraría de que lo que dijera fuera positivo para Haruka. Sus ojos ávidamente se posaron en la parte que se había quedado.
Quiero que sepas que nada de eso es cierto, si he de serte sincera mi existencia se ha limitado a atender pacientes día y noche para llegar a la cama lo suficientemente cansada para dormir de forma inmediata de tal manera en que no pueda pensar en ti. Mi padre me pregunta cómo es que aún no puedo continuar mi vida. A mí también me sorprende. Soy una mujer hecha y derecha ¡por dios! puedo fácilmente conseguir esa familia que tanto he deseado, pero me lo impide la estéril esperanza de que tu algún día regresaras conmigo y me propondrás formarla. Aunque a base de realidades me ha quedado claro que tú nunca accederás a tener un hijo conmigo. Hay veces que quisiera odiarte, pero no puedo. Te amo muchísimo más de cualquier rencor u odio que podría tenerte.
Y no quiero que me malentiendas, siempre he pensado que un hijo es una bendición única y sin igual. Pero la única bendición que se me ha otorgado en la vida es haber tenido esa relación de tantos años contigo, si nuestra relación no hubiera sucedido yo no tendría ahora razones para vivir. No sería esta Setsuna que te ama con locura, nunca te habría visto, besado, amado, robado tu virginidad, nunca hubiera experimentado el amor de pareja. Y si ahora esto me provoca infelicidad no tengo en lo absoluto nada por lo que llorar.
Durante estas horas de espera, aquí estando a tu lado. Tuve tiempo de reflexionar y de pensar en nosotras, en nuestras posibilidades. Me doy cuenta que yo soy capaz de olvidar mis deseos de niña, incluso dejar a un lado mis anhelos de mujer, solo si al final pudiera vivir a tu lado. No es una decisión fácil en lo absoluto, pero estos meses me han hecho darme cuenta de que una vida sin ti, no es una vida que quiera vivir. No tiene sentido tenerlo todo si al final lo más preciado no está contigo. Lo más preciado para mí, eres tú.
Pero también tengo que pensar en ti, pensar en lo que tú quieres. ¿Con que derecho vengo yo a pedirte que me dejes estar junto a ti? ¿Qué pasaría si tú no puedes perdonar mi comportamiento al final de nuestro compromiso? Quizá tú tienes la firme intención de dar por terminada tu historia conmigo.
Es por eso que he decidido abandonar tu habitación y dar la media vuelta. Sin embargo debes de saber que de ninguna manera estoy dándole la espalda al amor que sigo sintiendo por ti. Por favor lee esta carta con cuidado. Te suplico que no la deseches, acudo al amor que sé que sentiste por mí en épocas pasadas para que consideres si puedes hacer un lado el resentimiento que sé que alberga tu corazón ante mi recuerdo. Si consideras un futuro puedes responderme esta misiva.
Siempre esperare tu respuesta.
Setsuna Meioh"
—Michiru estas aquí— Michiru por poco salta hacia el techo, Su sobresalto hizo que Mina frunciera el ceño — ¿te espante? —
—un poco— reconoció Michiru quien aún no podía reponerse del impacto. Aun no podía creer que Setsuna había estado aquí. Mina salió de la habitación y comenzó a mirar a todos lados sin ponerle mucha atención a ella.
— ¿pasa algo? —
—nada, es que aquí estaba ¡No pudo irse tan rápido! —
— ¿Quién? — pregunto Michiru con fingido interés. Tenía curiosidad por el comportamiento de Mina, quería saber a ciencia cierta cuál era su reacción ante la presencia de Setsuna.
—no, nadie en especial…bueno si…Mackenzie. Estuvo aquí, pero descuida me encargue de correrlo. Por eso no estaba aquí. —Mina se revolvió el cabello, tenía el ceño muy fruncido. Michiru nunca la había visto así, se le veía muy nerviosa— Michiru…. ¿cuándo llegaste…..encontraste la habitación vacía? —
Michiru trago saliva, se mordió la lengua y rogaba porque su cara se mostrara calmada. Obligo a sus músculos a parpadear tratando de mostrarse desconcertada.
—sí, ¿Por qué? —
— ¿no viste nada raro? no sé, ¿alguna mujer? —
—no, estaba vacía. ¿Por qué lo preguntas? —
—No por nada, será mejor que lo olvidemos— mina hizo un gesto con la mano tratando de quitarle importancia a la situación, tomo asiento en el sillón marrón donde minutos antes se encontraba la carta. La rubia se tronó el cuello y señalo a Michiru.
— ¿Qué es eso? —
— ¿Esto? — pregunto Michiru mirando las hojas que no había tenido tiempo de ocultar, se dijo a si misma que era una estúpida por no esconderlas a tiempo. Bueno en todo caso ella no tenía ningún derecho a esconder la correspondencia de Haruka. No tenía sentido ocultar algo como esto, era bochornoso que pensaran que era una indiscreta, pero fácilmente se podía explicar. Era su deber informar esta situación. Pero por algún motivo sus manos y su boca no se abrían. Podría echarle la culpa a la vergüenza, pero en el fondo no le gustaba para nada la idea de que Setsuna tuviera comunicación con Haruka. Ni que Haruka se enterara que Setsuna estaba aquí.
Mina por fin sonrió. Y la miro con sorna.
—uy parece que es una carta de amor privada, ¿tan pronto le vas a confesar a Haruka tus sentimientos? Ahora está dormida, así no cuenta— aguijoneo Mina a quien le había vuelto de golpe el buen humor.
—no, no es ninguna carta. Bueno si, es una carta de Hotaru que me encargo que se la leyera a Haruka. Piensa escribir un cada día y me hizo prometerle que le voy a leer todas las noches—
—Tu hija es una linda— reconoció la rubia.
—Licenciada Aino…— ambas mujeres voltearon a la puerta, Michiru abrió los ojos al ver a la secretaria de Haruka.
—pasa Mizuki, Si mi memoria no me falla ya se conocen. Michiru, Mizuki está aquí para ver el estado de Haruka e informar a sus superiores—
—ya veo—Michiru miro con precaución a Mizuki, ese cuento de la secretaria estrella no se lo creía. Esta mujer estaba aquí para ver a Haruka, a lo mejor pensaba que así tendría oportunidades. —es admirable su dedicación al trabajo señorita Mizuki—dijo con voz tremendamente sedosa, la secretaria no contesto, solo se limitó a asentir con educación.
—Licenciada, tiene un video llamado desde estados unidos. Es el ingeniero Kou—
Mina resoplo y se levantó en tan solo tres segundos mientras se quejaba.
—ay ese Taiki debería enseñarse a ser más sensible, todo quiere y en el momento en el que él quiere, siempre ha sido muy severo. Como si yo fuera su empleada…—
—Mina…— Michiru se acercó a ella. Su corazón se sentía oprimido, estaba haciendo algo malo y lo sabía.
—me preguntaste sobre una mujer, ¿era Mizuki? —
Ambas mujeres se vieron un instante. Mina carraspeo un poco sin ocultar su incomodidad.
—No, no te preguntaba por Mizuki, te preguntaba por Setsuna Meioh, creo que yo tal vez estaba viendo visiones. Lo mejor será olvidarlo de acuerdo. —
—de acuerdo…— contesto Michiru
—si….ah y ni una palabra de esto a Haruka. Será lo mejor, ¿de acuerdo? —
—¿sobre Setsuna? —
Mina asintió.
—Escucha, sé que es feo ocultarle cosas. Pero Setsuna fue la culpable de que ambas rompieran, Lastimo a Haruka como no tienes una idea. Por lo que veo ella solo vino un instante a asegurarse que estuviera bien y san se acabó, si le decimos que vino solo la ilusionaremos, es capaz de ir a buscarla y Setsuna por lo visto no quiere nada más con ella. — Mina comenzó a caminar hacia la salida— no tiene caso, decirle nada. ahora tengo una llamada que atender, te encargo a haruka—
—Sí, de acuerdo— Michiru asintió mientras Mina salía de la habitación. No se sentía bien consigo misma, pero la idea de que Haruka se fuera a estados unidos y continuara su vida con Setsuna no le agradaba. En lo absoluto le agradaba.
Llevo su mano a su bolsillo derecho, la carta estaba escondida. No tenía nada de qué preocuparse, estaba haciendo un bien a largo plazo. Mina lo había dicho, Setsuna ya le había hecho daño…arrugo la carta tratando así de dar por terminado esta situación.
CONTINUARA….
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HOLA! UN MES HA PASADO APROXIMADAMENTE. ¡Y QUE MES!
GRACIAS POR SU APOYO INCONDICIONAL, Y POR SUS CONSTANTES PETICIONES POR QUE CONTINUE. CREO QUE LES DEBO UNA EXPLICACION.
EN MI PRIMERA TUVE QUE IR AL HOSPITAL AL CHEQUEO, DONDE ME ENCONTRARON VARIOS QUISTES MUY PEQUEÑOS, ESO AUNADO A QUE ACABO DE SUPERAR UN CANCER TEMPRANO PUES ALARMO A MEDICOS, FAMILIARES, AMIGOS Y POR SUPUESTO A MI. POR LO TANTO FUE UNA SEMANA COMPLETA DE ANALISIS, DE CONSULTAS Y DE ESTUDIOS.
AFORTUNADAMENTE COMO LES DIJE, NO ES NADA PARA ALARMARSE, MI ENFERMEDAD ESTA SUPERADA. SOLO TENGO QUE CONTROLARME Y NO FALTAR A MIS CITAS Y YA ESTA. (AUNQUE ESO SI, LOS CHEQUEOS Y CONSULTAS SE HAN MULTIPLICADO POR QUE QUIEREN VER SI HAY EVOLUCION)
AHORA EN CUANTO A MI TRABAJO PUES HA ESTADO AGOTADOR LO CUAL ES SATIFACTORIO. AUNQUE VEO LA LUZ AL FINAL DEL TUNEL. MI CONTRATO TERMINA EN UN PAR DE MESES Y ES CUANDO ME DIRAN SI CONTINUO TRABAJANDO O SI FORMARE PARTE DE LAS ENORMES FILAS DEL DESEMPLEO.
ADEMAS ESTOY DECIDIENDO SERIAMENTE SI CONTINUAR UN POSGRADO. HAY DOS QUE ME LLAMAN MUCHO LA ATENCION Y CREANME MI OIDO SE ESTA ENDULZANDO ANTE LA PALABRA "MAESTRIA"
ESO ES EN CUESTION DE MI VIDA.
EN CUESTION DE LA HISTORIA, CREANME QUE EL RETRASO SE DEBIO A QUE ESTUVE EN UNA ENCRUCIJADA TERRIBLE, TENIA CUATRO MANERAS DE CONTINUAR LA HISTORIA. EN SERIO, CUATRO POSIBILIDADES MUY DIFERENTES ENTRE SI, QUE TRAERIAN CONSECUENCIAS MUY ALEJADAS UNA DE LA OTRA Y QUE ME LLEVARIAN AL FINAL QUE DESEO.
AL FINAL ESTA FUE LA SITUACION QUE GANO. Y PUES A SEGUIR ADELANTE CON LOS PLANES DE ESTE FIC. AHORA SOLO QUEDO A ESPERA DE SABER SI LES GUSTO, O SI PREFERIAN UN ENFRENTAMIENTO MAS ABIERTO ENTRE MICHIRU Y SETSUNA.
NO ME QUEDA MAS QUE MANDARLES MUCHOS SALUDOS, UN FUERTE ABRAZO Y UN GRAN AGRADECIMIENTO POR SU APOYO. EN VERDAD ME HACE MUY FELIC QUE LES GUSTE ESTA HISTORIA.
