SRR 2: Phoenix Revenge

Cap. 36: Sir Boors VS la Reina de Hielo

Carretera Nakase, Saitama, 9:00 p.m.

Los copos de nieve alumbrados por los faros de los automóviles europeos brillan levemente enmarcando su llegada. Todos los autos se estacionan en línea inclinada perfecta, mientras el M3 y las dos Gileras* rojas hacen un derrape pasando por delante de los autos de la "World League" y, dando un giro suicida, casi pegado a las trompas de los autos, el "Merlín" derrapa hasta ponerse delante de todos con las dos motocicletas a sus lados.

-Parece que Meiou y esas dos traidoras siguen estando totalmente dementes. -Comenta Makoto al ver la escena. -Sigo sin entender por qué Phobos y Deimos se desaparecen más de un año y de repente están con esos engreídos sin importarles la lealtad que nos merecen.

-Mako querida, creo que justo es por eso que están con la "World League". Phobos y Deimos a la única que le tienen lealtad es a Rei, jamás estuvieron en la Liga por nosotros sino por ella. -Declara TK.

Las puertas de los autos se abren y bajan de ellos las mujeres extranjeras con sus uniformes impecables, las cuales caminan hasta colocarse al lado de Meiou. El chico también ha salido del M3 azul con la leyenda MERLIN en su costado, mientras las dos chicas pelirrojas se quitan sus cascos y caminan tomando a Carlos de ambos brazos. También baja el joven alemán de cabello plateado y finalmente el apuesto chico de cabello azul sale del Bugatti y abre la puerta dando la mano a Rei, quien se acerca a su equipo.

-Parece que esta carrera será monitoreada por sus cámaras. Hemos visto que han colocado su equipo por el camino. -Habla la chica de ojos amatista en japonés.

-¿Por qué te asombra eso, Rei? ¿Creíste que luego de dos años habíamos olvidado como monitorear una carrera después de haberlo aprendido de ti? -Con tono airado responde el joven pelirrojo.

-No es eso Takeshi, es que me asombra que lo hayan hecho siendo que estos retos los propusimos nosotros. Pensé que sería mejor si continuábamos monitoreando las carreras. -Responde ella.

-Lo sentimos, Rei, pero no confiamos en "Extraños". -Enfatiza la última palabra Ami. Rei sonríe.

-Vamos, Doctora Mizuno, no se ponga en ese plan, esto es para evaluar capacidades, como un examen de conocimientos. Venimos en son de Paz. -Responde Meiou.

-¡Tu cállate, Meiou, que ya sabemos que estarás siempre de su lado! ¿Qué tal si le preguntamos a Ciel que opina de que estés con ellos?. -Lanza Axel Tenoh. Carlos mira molesto al chico rubio por la alusión directa a su cuñado.

-Un momento. No venimos aquí a discutir sino a tener una carrera, así que queremos saber sus términos. -Enfriando los ánimos Alexis Tomoe.

-Meiou, da los términos. -indica Rei. El joven se adelanta.

-Será una carrera del "Gato y el Ratón" de descenso, la que llegue abajo primero gana. Es todo. Como somos los retadores, elijan ustedes si quieren salir adelante o atrás. -ofrece Carlos. Todos los chicos de la Liga de Aces se congregan en un pequeño círculo, alejados de los europeos.

-Es una carrera de descenso, eso aunado a la nevada puede ser peligroso, aumentará lo riesgoso de la pista en un 70 por ciento. -Comenta Fye, preocupado.

-Además no me gusta que sea una persecución. Si Ami va detrás tendrá la presión de rebasar y mucho problema para mantener la distancia con la pista resbalosa. Si va delante será horrible sentir a un McLaren F1 pisándote los talones. -Deduce Makoto con razón.

-Mako, no te preocupes por eso. Déjame a la señorita Boors a mí. -Tronando sus dedos la doctora de cabello azul. Todos la miran asombrados. Ami Mizuno, a pesar de su nivel como corredora, jamás alardeaba ni decía frases como esa, así que todos observan asombrados la sonrisa de lado que se forma en sus labios.

-Vaya, Mizuno-san, realmente tiene ganas de medirse con la alemana. -Comenta la pelirroja Hikari.

-De modo, doctora, que… ¿Elegirá salir adelante o atrás?. -Cuestiona la rubia bailarina conductora del "Panter". Un momento de silencio de la chica de gafas.

-Saldré adelante, Kaori. -Sentencia ella decidida. -Sé que esto terminará rápido con la velocidad que el "Rapsody" alcanzará en la pista y además con las sorpresas que tenemos para los engreídos. -Asiente la chica de cabello azul mientras la nevada arrecia y los copos de nieve caen con mucha más insistencia.

-Si Mizuno san cree que es lo mejor, lo será. -Asiente Alexis Tomoe.

-Creo, como Tomoe san, que lo mejor en estos momentos para la Liga es que tengamos confianza unos en los otros. -Calmando los ánimos TK, mientras la nieve se vuelve mucho más fuerte.

-Estoy de acuerdo con Tomoe y TK. Tengan confianza en el "Rapsody" y en mí. -Asiente sonriendo Ami.

-Bien doctora. ¿Quiénes irán abajo?. -Cuestiona Axel.

-Creo que Fye debe ir abajo y TK quedarse arriba. -Opina Ami. -Quiero a un estratega de cada lado para el momento de usar la nueva simulación. -Decide ella. -El resto puede decidir donde quedarse.

-Nosotros nos quedamos con Kino san y TK. -Opina Hikari. -Creo que es mejor que Tomoe san y Tenoh san, que ya han corrido contra ellos, acompañen al doctor Katsuji en el "Cuervo 2".

-Me parece lo mejor. Así que estamos de verdad trabajando en equipo luego de mucho tiempo. ¡Si que se siente bien!-suspira Takeshi Tsukino.

-Bueno, Ami chan. Todas las esperanzas de la Liga para recuperar nuestro honor están en tus hábiles manos. -dice Axel Tenoh poniendo su mano sobre el hombro de Ami.

-Creo, Mizuno san, que el honor de decírselo a ellos es todo tuyo. -Opina Tomoe. Todos los chicos de la Liga de Aces caminan hacia los europeos quienes charlan con Petzite Müller en alemán.

-He tomado una decisión. -Dice Ami con fuerza y se retira las gafas. Un fuerte viento hace presa de aquella carretera montañosa y la nieve cae aun más fuerte. Los de la "World League" dejan de charlar y se acercan a sus rivales.

-Dinos, Mizuno. -Invita Rei.

-Iré adelante. -Declara ella. Rei sonríe y traduce las palabras de la chica a Petzite. La alemana de cabello verde asiente con la cabeza, dice unas palabras a su jefa y entonces se acerca junto con Rei al lado de la Liga de Aces.

-Petzite dice que acepta las condiciones. Se quedará aquí arriba con el "Boors" y recibirán la señal cuando estemos abajo. -Asiente la joven de ojos amatista.

-¡Hecho!. -Decidida la doctora y ambos equipos se dispersan a organizar todo para la carrera. Petzite Müller camina al lado de su jefa y se acerca al lugar en que esperan los autos.

-Ami eligió ir delante. ¿Verdad Itoko san? -Pregunta Meiou, sonriendo.

-Lo hizo, Carlos. Todo parece marchar como pensamos, pero aún así… Petzite, no olvides lo que hemos hablado sobre Ami, ella es el mejor "Escáner de técnica" que te puedas imaginar. Tiene un talento innato para descubrir las tácticas del oponente, ninguno de sus movimientos, por más inocente que parezca, es porque sí, siempre tiene todo perfectamente calculado. -dice Rei.

-Sé eso, señorita Reiko. Me he pasado dos días haciendo su perfil de corredor en mi mente y se perfectamente como es la doctora Mizuno Ami en la pista. Tan minuciosa y exacta para correr como para realizar una cirugía a corazón abierto. -Declara con seriedad la alemana.

-Otra cosa, Petsi querida, no subestimes al "Rapsody", yo lo conocía antes, ayudé a Fye y a Ami a trabajar en algunos de sus proyectos. Antes de irme a Alemania ellos estaban instalándole una… una…

-¡Una qué!. -Apremia ansiosa Karmesite.

-Una computadora. -Confiesa Meiou.

-¿Una computadora? Eso no es nuevo, muchos autos tienen computadora. -Habla Calaverite.

-¡Oh no! De este tipo no creo… ¿Alguien recuerda "EL AUTO INCREIBLE"?. -Pregunta Meiou. -Pues Kit es lo más parecido a ese sistema que yo tengo en mente. -Todos guardan silencio mientras la nieve sigue cayendo.

-¡Vamos, Japonés! Debes estar bromeando. Eso es ciencia ficción. -Declara Dietr con dejo de arrogancia.

-¡Juro que no! Esa chica y su novio son unos nerds en potencia. Les daría miedo conocer sus proyectos. -Finaliza Carlos.

-Independientemente de eso, Petzite, creo que debes tener presente las recomendaciones de Meiou y las de Ginny para evitar cualquier accidente. Con carretera nevada, esto se complica mucho más. -Decide Zafiro.

-Dietr, Chicas, quiero que se queden aquí a monitorear el inicio de la carrera. Meiou, Rubeus y Karasuma con la camioneta y Sepphir estaremos abajo. -Ordena Rei y todos asienten dispersándose a sus puestos.

Petzite se acerca al "Boors" y mira a lo lejos a Ami charlando con su equipo. Aunque la nieve que cae hace difícil la visibilidad, dentro del corazón de la chica alemana hay cierta felicidad por enfrentar a un rival tan semejante a ella en muchas cosas. Los autos que van a monitorear el descenso encienden sus motores y se comienzan a alejar por la carretera bajo la terrible nevada que no cede. Cuando los autos se han ido antes de subir al McLaren negro, Petzite Müller se acerca a la chica de cabello azul y le habla en inglés.

-Mizuno san… -Dice ella. El joven rubio que está a su lado mira con desconfianza a la alemana pero la doctora de cabello azul le dice algo en japonés y el chico se calma alejándose un poco.

-Señorita Müller. -Saluda con muy buena pronunciación Ami.

-Únicamente quería decirle, que para mí es un honor correr contra alguien como usted y espero que de lo mejor de sí en esta carrera, porque yo haré lo mismo. -Le alarga la mano la alemana. Ami la mira un momento en silencio con sus brazos cruzados.

-Señorita Müller, agradezco sus palabras y no tiene nada que temer en cuando a mi rendimiento en la carrera. Jamás corro si no es al máximo, pero en cuanto a ser cordial, francamente no es necesario ni me parece correcto, ya que serlo nos traería compromisos que afectarían el sentido de competencia, así que en aras de la calidad que espero usted de, no aceptaré su mano. -Declara firme la doctora. Petzite sonríe.

-Ya veo. Me parece correcto doctora. Entonces tendremos una carrera de verdad sin restricciones. -Asiente la chica alemana.

-Eso espero. -Finaliza Ami. Luego, las dos intercambian una mirada y se alejan hacia sus autos en los cuales entran.

El grupo que baja por la carretera nevada, sigue su camino en descenso con Phobos y Deimos a la cabeza, detrás el auto de Meiou, luego del Bugatti blanco y las dos camionetas, la blanca y la negra. En el "Guinevere" se escucha un rechinido extraño y Rei mira por el retrovisor como las dos camionetas casi chocan por lo resbaloso del terreno. Se recuperan y siguen su camino. Por el radio se escucha la voz de Carlos.

-Itoko san, esto está demasiado nevado y resbaloso para cualquier carrera. ¿No deberíamos suspenderla?. -Opina Meiou. Zafiro mira a Rei.

-Creo que el chico tiene razón. -Opina el médico. La mujer de cabello negro toma el radio.

-¡No vamos a suspender nada, Meiou! ¡Esta carrera se realizará y punto! -Con voz firme la muchacha. Zafiro la mira desconcertado del tono de sus palabras.

Rei! ¡Sabes que riesgos pueden correr Ami chan y Petsi! ¡Esto es una locura! Para molestarlos un poco y encender sus deseos de competencia está bien, pero ¿Jugar con la vida de las personas? ¿No crees que es mucho?

-Meiou, aquí ellas son quienes deciden y créeme que si se los preguntas, no dejarán por nada de correr esta noche. -Asiente la joven.

Pero tú tienes la forma de detener esto, Rei! Tú lo iniciaste. ¿Qué harás si algo les ocurre?. -Insiste el chico.

-Lamentarlo, Meiou, pero como dije, es su decisión. -Acaba ella. -Si no quieres estar en el reto lo entiendo, tampoco te obligaré. -Añade Rei. Un silencio del chico.

-No me iré. Sólo quería saber tu opinión, pero ya hablaremos después. -corta Carlos la conversación justo cuando han llegado al final de la pista de descenso. Las camionetas se detienen y se instalan al lado de la carretera. Rei sale del "Guinevere" con Zafiro y se dirige a la camioneta blanca. Fye baja y le entrega a Karasuma la USB para que sigan la carrera con las cámaras.

-Suerte. -dice Akane.

-Ahórrate tus deseos, Karasuma. Además, Ami no lo necesita. -Despectivo Axel. Todos los de la Liga regresan a su camioneta negra.

-Si esto sigue así será inútil ver las cámaras. Nieva muy fuerte. -Dice a su novia Rubeus, cuando intentan la conexión y en las pantallas aparece la carretera, que a pesar de la luz que han colocado los de la Liga de Aces, no tiene buena visibilidad.

-Esperemos que mejore. -Declara Rei. Luego toma el radio. -Dietr, estamos listos abajo, den la salida. -Avisa ella en alemán.

-Reiko. La nevada es muy fuerte. ¿Seguro que sigue la carrera?. -Responde el piloto.

-Sigue, Dietr. Ami es conocida como "La Reina de la Nieve" y tú viste correr a Petzite conmigo cuando reclutamos a esos chicos en Suecia. Esto no es nada para ella. Así que di arriba que podemos comenzar. -Acaba la joven. Carlos se haya recargado en una esquina de la camioneta mirando con ojos sombríos a Rei y moviendo la cabeza negativamente. Phobos y Deimos cuchichean al lado de Meiou hasta que una de ellas se atreve a preguntarle.

-Meiou kun… perdona… pero… ¿Tú sabes por qué Rei sama hace eso?. Es decir, antes a ella lo que más le interesaba eran las personas, los corredores, su bienestar. Ahora parece como si lo único que deseara es ganar sin importarle como. -Consternada Phobos.

-Entiendo eso, linda. Igual creo yo. Ella ha perdido mucho de su esencia en este tiempo. Esa chica no es la Rei que conocieron, la que mantenía viva la llama de la Liga y la que tenía más que un equipo, una familia con los "Black Crowns". Esta mujer es otra, cada vez más parecida a quien odia. -Recalca Carlos. -Y créame, angelitos, que esto no me gusta nada.

Arriba de la carretera Nakase, las bases han recibido la noticia de que pueden iniciar. El Subaru y el McLaren estaban en línea. Delante el auto azul, detrás el negro. Los dos encienden sus faros mientras Makoto se coloca delante para dar la salida. La Nevada es mucho más fuerte y ahora la compaña el viento frío e intenso. Los dos limpia brisas de los autos se mueven quitando la nieve del vidrio provocando un sonido extraño mezclado con el de los motores.

Petzite toma con su mano enguantada el volante del "Boors", y con la otra, la palanca de direcciones mirando el auto delante de ella. Entonces presiona con su dedo el botón que dice "JA" y rápidamente la luz verde se extiende por todo el interior del McLaren iluminando el panel de control, parte del volante y la palanca.

En el "Rapsody", Ami también espera el inicio de la carrera. La chica de cabello azul presiona unos botones al lado del volante y de lo que debía ser la guantera emerge una pantalla azul en la cual se encienden una luz difusa color blanco. Una voz robotizada surge de ella.

-Buenas noches, Mizuno san. -Dice la voz. -Estamos por iniciar la carrera, bienvenida. -se escucha la voz robotizada.

-Mercury, dame estado del clima. -Habla la doctora. Un momento los datos comienzan a aparecer en la pantalla.

-Humedad Relativa : 89% , Visibilidad : 1.0 km, Presión atmosférica : 1019.0 mb, Velocidad del viento : 75 km/h , Dirección del viento : Nornoroeste, Estado del cielo : Nevado. Temperatura: -11 grados Celcius.

-Perfecto, tendré que Iniciar carrera en velocidad moderada hasta alcanzar los 110 kilómetros y descender en la segunda curva hasta 80 km. para contrarrestar los problemas de visibilidad y tomando en cuenta la dirección del viento, la aceleración y las condiciones de la pista. -Decide Ami sonriendo.

La alta chica castaña de abrigo café, se coloca en medio de los dos autos y levanta las manos, luego las baja de golpe.

-¡GOOO!. -Grita Mako. El rechinido de las llantas de los dos autos, que levantan la nieve al arrancar, es muy fuerte. Makoto se retira pero no puede evitar que la nieve lanzada por los neumáticos caiga sobre ella y se cubre el rostro. Los dos autos con sus faros encendidos se pierden en la carretera de descenso.

-¡Han comenzado!. -Dentro del "Cuervo 1" grita TK, mirando que la nevada sigue y las cámaras casi no dan señal. -Vamos Ami… tienes que ganar. -Dice ansioso el joven Tsukino.

Dietr Schwarzmond mira en la camioneta junto a sus oponentes el estado de la carretera y sólo se forma una sola pregunta en su mente.

-¿Por qué Reiko no suspendió la carrera?. -y la respuesta definitivamente no le gusta mucho…

Castillo Nijó.

En una habitación especial del castillo adaptada como oficina con un escritorio, una pequeña sala, varias computadoras, pantallas y grabadoras que dan idea de para qué es usado ese lugar hay una luz blanca. Dentro un atractivo chico de cabello negro y ojos azul claro vestido de traje gris con camisa blanca y corbata camina por el lugar pensativo. Luego de dar dos vueltas en su oficina se quita el saco estirándose un poco, luego se sujeta el cabello como hacía siempre que estaba preocupado. Entonces, se sienta al lado de la computadora y regresa la grabación escuchando atentamente la parte que le atormenta. Toma la hoja en donde sus agentes le han ayudado a traducir aquello al inglés.

-Señora ¿Ha sabido que Taichi Tsukino está en el hospital? -Se oye la voz de Aya. Un silencio sospechoso de la otra mujer.

-¿Quién te dijo lo de Tsukino, Aya? ¿Y por qué de repente te interesa?. -Cuestiona Chikane Yamada.

-Me lo dijo Sugiura, sabe que es uno de los "Limpiadores" de mi tío. Supe que falló y me apena que le haya dado tan mal servicio. Si necesita de alguien más para otro trabajo, conozco "Limpiadores" mejores que Sugiura. -Habla con un leve temblor la mujer de cabello azul en la grabación.

-Gracias, Aya, pero no. Tengo mi forma de hacer las cosas. Además, lo de Tsukino y mis tratos con los pistoleros de tu tío no son tu asunto, eso lo trabajo con Nyanko. Tú eres mi asesora en otros asuntos y ahora lo único que quiero es que me des una salida legal para hundir a esa maldita de Hino. ¡No me arrebatará la empresa!. -Se escucha la voz de Yamada.

-Entiendo, Señora. Sólo quería saber si tiene algo más preparado para ella en otro ámbito. Sé que usted no se conforma con atacar en lo legal, y si desea, dígame y la contacto con personas que de verdad "NO FALLAN". -Recalca Aya esas palabras. Otro silencio de Yamada.

-Lo siento, Aya, como te dije antes, por la forma como está la situación, ahora debo caminar con mucho cuidado y prefiero reservarme mis planes. -Dice Chikane.

-¡Pero señora! ¿Duda acaso de mí? Siempre le he demostrado mi fidelidad… -Parece ofendida Aya.

-En este momento, Aya, dudo de todo el mundo, de modo que limítate a hablar únicamente de asuntos de la empresa. No me gusta tu repentino interés por mis demás asuntos. -Cortante Yamada. Furioso Adams detiene la grabación.

-¡Maldita! ¡Es demasiado inteligente para caer con algo así!. -Estalla furioso y desesperado el chico. Luego camina hacia el escritorio y toma la fotografía en marco dorado donde aparece un hombre muy parecido a él, con poblado bigote, vestido de policía, que carga a un niño en sus brazos y el pequeño tiene la gorra del hombre. -Padre, tienes que ayudarme a encontrar su punto débil… no podemos dejar que escape, por ti y por tanta gente que lastimó. -Jura el chico mirando el retrato. En ese momento alguien llama a la puerta de su oficina.

-¿Detective? ¿Podemos pasar?. -Pregunta la voz en inglés. Armand limpia la lágrima que asoma a sus ojos y se recompone.

-Adelante, señor Hasegawa. -Dice él con seriedad al ver entrar a Artemis, acompañado de un hombre alto, de corto cabello rubio y penetrantes ojos verdes. Era evidentemente extranjero, muy bien parecido y fuerte, aunque parecía tener entre 40 y 50 años.

-Adams. Estamos aquí. Lamentamos la demora pero el vuelo de Kolia se retrasó por la nevada. -comenta el hombre del bastón. -Pero tomemos asiento, hay mucho que hablar y he pedido café a Yuuto. -Acaba el millonario y se sienta junto a su amigo en el sillón. Adams se sienta en otro frente a ellos. Al lado del extranjero, Artemis y hasta él se ven pequeños. Así de imponente le parece a Adams.

-Detective, le presento a uno de mis mejores amigos, Nikolay Semiónov. Kolia, este joven es el detective Armand Adams de la Interpol. -Hace la debida presentación Artemis.

-Detective. Un gusto conocerle. -Estrecha el hombre la mano del joven. Este siente el fuerte apretón y por el acento y el apellido deduce que el hombre es ruso.

-El gusto es mío, Señor Semiónov… su apellido me es algo familiar… pero no recuerdo de donde. -asiente Adams. Artemis y el rubio intercambian una sonrisa.

-Quizá lo conozcas como "Kolia, el Tigre". -Responde el japonés. Adams abre mucho los ojos al recordar que su Padre admiraba mucho a un corredor de automóviles conocido justamente como "El Tigre".

-¡Por Dios! Ya sabía yo que lo había escuchado antes. Señor Semiónov, mi Padre era su admirador cuando usted ganaba siempre el circuito de Mónaco. Una vez me llevó a verlo cuando era pequeño. -Asombrado Adams.

-Mónaco… buenos tiempos… ¿Eh, "Thunder"? Cuando aún el Tigre tenía garras para luchar. -Con nostalgia el ruso.

-Dejemos las añoranzas para después, Kolia. -Reitera Artemis. -Detective, como lo prometí, conseguí a un hombre de toda mi confianza que se entrevistó con los familiares de las víctimas de esa mujer y también con las víctimas vivas y les ofreció la posibilidad de denunciar o atestiguar en su contra cuando presente el caso. -añade Artemis.

-¿De verdad accedieron?. -interesado Adams.

-Todas accedieron, Detective. Me entrevisté con cada una de las familias y personas de la lista que me dieron y están dispuestas a hacer la denuncia simultánea en cada uno de sus países contra la persona que se les indique. Además, al hablar con una de las víctimas vivas, Ekaterina Pavlov, actualmente en silla de ruedas, conseguí algo que le interesará. -Habla el ex piloto y alarga al joven una carpeta en que destaca una fotografía donde se ve un Fairlady Z negra con calaveras pintadas en el capó y laterales, del cual va bajando una mujer de traje y casco negro que destaca al lado de los Cadillac blancos.

-¡Por Dios!. -se asombra Adams.

-Esa foto fue tomada por una de las amigas de Pavlov el día que esa mujer la retó en Ucrania. Luego de su accidente, la mujer usó esa prueba para denunciar a las autoridades pero jamás la encontraron. Me la dio pensando que usted podría sacarle provecho. Como todas las víctimas y sus familias, lo único que desea es cooperar para que esa mujer pague por sus crímenes. -Explica Semiónov. Adams sonríe.

-Señor Semiónov, de verdad, gracias por su ayuda. Esto es una prueba invaluable, la única fotografía de la "Corredora Fantasma". -Sonríe Adams. -Señor Hasegawa, gracias por su apoyo también.

-No agradezca, Detective, sabe que no repararé en medios ni gastos para ayudarle a usted y a mi hija en su cacería. Y si eso implica reunirme con este viejo Tigre, al cual hace años no veo, mucho mejor. -Palmea Artemis la espalda del ex piloto, quien ríe. -Bien, iré a ver qué pasa con el café, los dejo, porque Kolia tiene asuntos personales que tratar con usted, Adams. -Se levanta el hombre del bastón y sale de la habitación. El rubio mira al detective un momento como analizando su rostro y sobretodo, sus ojos. Adams le sostiene la mirada.

-Creo que ese anciano de Hasegawa sigue siendo un gran conocedor de las personas. Me dijo que era usted un "Espíritu Fuerte" y tiene razón, Detective. Lo sé ahora que lo veo a los ojos, justo el tipo de hombre que he estado buscando. -Añade el ruso.

-Pues dígame en qué puedo servirle, señor Semiónov.-opina Adams.

-Llámame Kolia. -Sonríe el imponente hombre. –Bien, Armand… ¿Te puedo llamar así?. -El joven inglés asiente. -Deseo pedirte ayuda en un asunto muy delicado. Desde luego, cuando todo este caso sobre la "Corredora Fantasma" concluya y tengas oportunidad, me gustaría que tomaras un caso que me incumbe de manera personal… se trata de la protección de mi hija. -Adams lo mira asombrado.

-Lo siento de verdad, señor Semiónov, pero el cuidado de personas no es mi especialidad, tengo pensado volver a Londres y terminar una especialidad en criminología. Quizá Deba contactar con un guardaespaldas o una empresa especializada en seguridad personal. -Declina Adams.

-No creo que ellos puedan ayudarme. Debes ser tú. -Insiste el rubio. -¿Has oído hablar de la BRATVA?

-¿La Mafia Rusa?. -Cuestiona Adams. El rubio asiente.

-Para mi desgracia y mala suerte, muchacho, en mis épocas de corredor de la F1, me negué a perder deliberadamente una carrera que Sergei Skilet me exigió que hiciera.

-¿Sergei Skilet? ¿El Líder de la mafia rusa?. -Cuestiona Adams.

-El mismo. -Asiente Semiónov. -¿Tienes idea de las consecuencias que esto trajo para mí y mi familia?.

-Me imagino. -Asiente Adams.

-De una forma o de otra, logré poner a salvo a mi pequeña Sasha, aunque tuve que desgárrame el corazón permitiendo que ella creciera lejos de mí, con otro nombre y otra nacionalidad… pero saberla salvo me tranquilizaba. Solo que ahora, como debes saber, Yuri Skilet, el hijo de Sergei, ha asumido el control de la mafia y me preocupa sobremanera que intente algo contra mi hija.

-Señor, lamento de verdad su situación y la de su hija pero yo no deseo involucrarme en otro caso hasta…

-No tome una decisión todavía, Detective… estudie el caso, por favor. -Insiste el hombre alargándole una carpeta. Adams la toma más por compromiso que por convicción. –Gracias, Detective. Me quedaré una semana en casa de Hasegawa sólo para descansar un poco antes de volver a Moscú, creo que es tiempos suficiente para que pueda tomar su decisión. -Se levanta del sillón el hombre rubio y camina hacia la puerta. Armand Adams abre entonces la carpeta con todos los documentos que le ha dado Semiónov y los repasa despreocupadamente, hasta que de entre ellos cae una fotografía a sus pies, la cual él levanta, pero al momento, sus ojos azul claro se clavan en la imagen de la fotografía. Una joven de largo cabello rubio ensortijado y ojos tan verdes como los de Semiónov sonreía en la fotografía. Algo en la mirada de tigre de la hermosa chica llegó muy dentro del alma de Adams, algo inexplicable que le hizo latir el corazón. Leyó la dedicatoria:

-"Para papá con todo el cariño de su pequeña Sasha". -Sonrío al leer la breve nota emotiva y de pronto el deseo casi incontrolable de conocerla.

-¡Señor Semiónov!. -Grita Armand, deteniendo al hombre que ya sale. El alto rubio mira al policía. -Acepto llevar su caso. -Decidido Adams. El ex piloto sonríe. En ese momento la puerta se abre y aparece Artemis junto con Yuuto que empuja el carro con el café.

-Siento la demora pero este hombre cada vez está más disperso, ahora prefiere estar en el garaje y en las cosas de mi hija que conmigo. Me conseguiré otro mayordomo. -Dice entre divertido y serio, Artemis. -Bien, tomemos el café prometido. -Se sienta el millonario. -¿Y? ¿Ayudará a Kolia en su caso, Detective?. -Pregunta Artemis, mientras el mayordomo sirve el café.

-Lo haré, señor Hasegawa. -Responde firme el detective.

-Maravilloso, te lo dije Kolia. Adams es un hombre de palabra. -Confirma Artemis.

-Ahora lo sé, "Thunder". Mi pequeña estará a salvo con él. –Después, los dos señores y el detective toman el café, pero Adams no pone atención a la charla de los dos viejos colegas sobre su carrera en Estambul, porque en su mente no puede apartar la imagen de la hija de Semiónov… ¿Será que alguien en su sano juicio puede enamorarse de una foto?.

Carretera Nakase, Saitama, 9:30 p.m.

La nevada arrecia por aquel paso de montaña, bordeado de árboles ahora cubiertos de blanco, justo cuando la quietud de la noche es interrumpida por dos automóviles que realizan la carrera de descenso. Sus faros alumbran al bajar por las curvas los copos de nieve que van cayendo y el sonido de los motores pone su rugido fiero a cada una de las curvas, que, tanto el vehículo azul que va adelante, como el negro que va atrás, toman con estudiada técnica haciendo derrapes exactos y perfectos sin siquiera rozarse uno con el otro, a pesar de lo pesado de la pista nevada en dichas condiciones. Cuando pasan por la carretera, dejan nada más que la marca de los neumáticos y mucha nieve a los lados del camino.

El "Rapsody" Sigue adelante y detrás, a distancia prudente, el "Boors". Ami mira los faros del auto negro y en su cabeza se comienzan a formar los detalles de la estrategia que usará para ganar.

-Ami, de momento estás muy bien, no le has permitido ni un espacio. Sigue como vas y quizá no ocupemos la simulación "H". -Dice por el radio TK.

-No te confíes, TK, esto es sólo el inicio y ella me está evaluando tanto como yo a ella. Prepara de todas formas el UPGRADE. Ahora me voy, que tengo algunos cálculos que hacer. CAMBIO. -corta ella la plática del radio y entonces su mirada se enfoca al espejo mirando como los faros detrás de ella la persiguen, tratando de formarse una idea mental del tipo de oponente contra el que corre.

-Un McLaren F1 LM… de ese modelo sólo se fabricaron cinco unidades en color naranja. Es singular que hayan podido adquirir una de las cinco, bien empleado por Rei y su nuevo padre millonario, ese millón de dólares. Veamos primero sus ventajas. -Sonríe por el retrovisor la chica de cabello azul. -McLaren F1 es un modelo tan cercano al funcionamiento y la tecnología de un coche de Fórmula 1 como la ciencia e ingeniería modernas le permiten. Ostentoso y sofisticado, "McLaren Cars" persiguió su búsqueda hacia la perfección, creando el coche más rápido del mundo, sólo detrás del Koenigsegg CCR, El Bugatti Veyron y el SSC Ultimate Aero. Mercury, dame ahora los datos de su motor, potencia y suspensión. -Añade Ami, tocando con su dedo algunos símbolos de la pantalla de su computadora, la cual moviliza números y cifras mientras la voz robótica responde.

-Motor: BMW V12 de 48 válvulas. Potencia: 627 HP a 7500 rpm. Transmisión: Caja de cambios manual de seis velocidades. Tracción posterior Velocidad Máxima: 386/240.1 km/h / mph Aceleración: 0-100km/h 3.2s Suspensión: Independiente a las cuatro ruedas Frenos: Discos ventilados de fibra de carbono a las cuatro ruedas Peso: 1140 kg. -Responde la voz. Los ojos de Ami destellan de felicidad.

-Perfecto, Mercury, Fye hizo bien en aumentar tu disco duro. Veamos, si quiero que utilice al máximo su capacidad de frenado debo aprovechar la siguiente sucesión de curvas. Con un motor como ese, deberé bajar la velocidad hasta 70, si hago un cambio de pies y convino con el freno de mano en dirección contraria a la inercia natural de la curvas, eso me dará un Torque máximo de 651 Nm bajando a 2300 rpm, provocando que el "Rapsody" mantenga una posición constante en el centro y minimice lo resbaloso de la pista, impidiéndole el paso por los costados.

-Cariño, no vemos nada en la malditas cámaras… ¿Cómo vas?. -dice la voz de su esposo por la radio.

-¿Quieren dejarme pensar, Fye? No es descortesía, pero necesito Paz. Me comunicaré cuando crea que lo necesito. Estamos por llegar a las "Cuatro U", así que el momento de ganar es ahora. Cambio. -corta Ami a su esposo. -Retomando… -La chica teclea los datos. -Mercury, realiza la ecuación. Velocidad constante de 70 km con la dirección del viento mas la variable de la inercia en el frenado y dame el Troque exacto…

-653 Nm. -Responde la voz. Ami sonríe.

-Dos dígitos más y mi cerebro sería mejor que tú, Mercury. -acaba ella. -Ahora es momento…

Abajo, dentro de las dos camionetas, todos parecen desesperados, pues la visibilidad por la nevada es nula en las cámaras. Rubeus toma el radio y hace la llamada.

-¿Petzite? Dinos cómo va la carrera, ya que no vemos nada. -Pide él.

-De momento ella sigue adelante. Está jugando bien sus cartas y sacando partido a su 4WD. -explica la voz en alemán. -Realmente es muy buena corriendo en nieve.

-Petzite, ten mucho cuidado en la siguiente sucesión de curvas. -Recomienda Rei.

-Despreocúpese, señorita. Es justo en ese lugar que "Boors" y yo rebasaremos a la "Reina de Hielo". -observa la chica. En ese momento la nevada cede. El camino se puede ver ahora con claridad a pesar de la capa blanca que cubre la carretera.

-Al fin cedió la nevada. -Añade Karasuma. -Y efectivamente, el "Boors" sigue atrás.

-Esperemos que aproveche esas curvas para rebasar. -Opina Zafiro.

En la carretera, los dos autos están llegando a la mitad del camino de Nakase. "Las Cuatro U". Ami prepara al "Rapsody" para tomar las curvas y se escucha el rechinido de los neumáticos del auto azul.

-Vamos, Mizuno san. Veamos que puedes hacer con tu Subaru Impreza WRX STi Type R Version V GC8 con motor modificado. -Sonríe la alemana de cabello verde y hunde el acelerador para tomar la curva que el auto de adelante toma ya con consumada maestría, dibujando dos carriles en la blanca capa de nieve. El "Boors" derrapa detrás del "Rapsody", y en ese momento, la chica alemana mira asombrada que el auto azul se abre demasiado a la derecha. -¿Por qué me estás dejando ese espacio?. -Duda ella en aprovechar la oportunidad, pero no toma la delantera tan sencilla que se le ofrece. -Debió ser un error… esperaré a la segunda curva… -Asiente ella y ahora viene la siguiente.

-Precavida, sabes observar al oponente y no te dejas ganar por tus impulsos. Bien hecho.-replica Ami en su auto.

-¡Mizuno san! Sé que no quieres interrupciones pero ¡Por qué le estás dejando espacios!. -Ruge la voz de Alexis.

-Tenoh san, ¿Quieres aprender a confiar en tu equipo?. Créeme que he analizado todos sus posibles movimientos y tengo una sorpresa preparada para cada variable de la ecuación. Solo observa. -Añade Ami cortando la comunicación y clavando sus ojos azules en el camino.

Hermana! ¿¡Qué demonios se supone que estás haciendo y por qué no rebasas a esa chatarra vieja con tu F1!?. -Ruge por la otra frecuencia, Karmesite.

-Calma, hermana, no hay porque ganar sin antes aprender todo lo posible del enemigo. Además, no sé que pretende con ese movimiento. Espera un poco. -Corta la comunicación Petzite en el momento que toma la segunda curva y Ami repite el movimiento. -¿Por qué lo haces, Mizuno san? Esto es una franca invitación a rebasarte. -Se cuestiona Petzite. Ahora van a la tercera curva. -Si lo repite, entonces no dudaré. -Asiente ella.

-Vamos, alemana presumida… ¡Rebásame!. -Grita emocionada como nunca Ami, y sus ojos destellan con la inteligencia que la caracteriza. Finalmente, solo queda la última peligrosa curva y ella repite el movimiento abriéndose a la derecha.

-¡Ahora!. -Añade Petzite y el McLaren adelanta poco a poco al auto Azul. Los dos derrapan muy juntos en la curva y la alemana sonríe al darse cuenta de que en cuanto salgan, la potencia superior de su motor V 12 le dará una gran ventaja. Sin embargo, al soltar un poco el freno para dejarse llevar por la inercia de la curva con nieve, se lleva una gran sorpresa ¡El Subaru la está acorralando contra la orilla de la carretera! Petzite frunce el ceño y trata de estabilizar el auto, pero es tarde, no sabe cómo ni por qué, pero el auto azul parece tener mayor agarre en el frenado que el suyo. Preocupada, cambia a tracción posterior pero es en vano, no puede evitar que las llantas de su auto se hundan en la gruesa capa de nieve de los lados del camino y la descontrolen. La nieve salta por los lados del "Boors" y una pequeña elevación del terreno obliga al auto negro a dar un terrible salto por los aires.

-¡Demonios! ¡Se va a accidentar!. -Estalla aterrado Meiou al ver aquello. Son segundos angustiosos esos en los que el F1 salta por los aires mientras el "Rapsody" aprovechando eso, ha salido de la curva y se adelanta por la carretera entre rechinidos, dejando el camino libre de nieve. Finalmente, haciendo alarde de su técnica depurada, Petzite logra caer unos metros más delante del camino y estabilizar el auto, el cual derrapa hasta estrellarse en un montículo de nieve. El silencio hace presa de la camioneta blanca mientras que en la negra se escucha el grito unánime de Axel y Tomoe.

-¡Lo hizo! ¡Gran Kami, Mizuno san lo hizo!. -Emocionado Alexis. Axel mira al médico rubio, quien se baja las gafas mirando la pantalla y mueve negativamente la cabeza.

-¿Fye? ¿Qué diablos te pasa? ¿Por qué no festejas el triunfo de Ami?. -Pregunta el conductor del Tsubasa. El rubio le responde.

-Porque ese no es su estilo de correr. Deliberadamente la atacó, le hizo trampa… no jugó limpio.

-¡Qué demonios, doctor! ¡Claro que jugó limpio! ¡Eso no fue casualidad! ¡Fue un milagro de técnica y planeación!. -Estalla Alexis.

-Quizá… pero esa no es mi Ami. -Termina Fye. -Y sé que un triunfo así no valdría para ella o para mí. -Termina mientras los otros dos chicos lo miran sin entender el porqué de sus palabras…

Hospital Central, Tokio Japón.

El "Rose Chevalier", que atraviesa las calles de la ciudad, es conducido por Darien. Tiene la mirada fija en el camino delante de él y a su lado, la chica rubia que ahora tiene un parche en la frente en un silencio extraño. El chico de cabello negro mira de reojo a su esposa y tiene deseos de romper ese silencio, pero no se atreve, se siente realmente culpable de la desagradable escena de la noche anterior. Recuerda aún cómo fue que curó a Serena de su herida luego de su discusión, aunque no durmió gran parte de la noche por el remordimiento y velando el sueño de ella, se sintió aliviado cuando los ojos azules se abrieron tratando de reconocer su entorno. Al verla despertar corrió a su lado arrepentido y deseando decirle que lo lamentaba, que lo perdonara, que jamás volvería a tocarla. Había corrido a su lado pero el nombre que escapó de los labios de Serena lo paralizó.

-¿Owen?... ¿Dónde estás?. -Dijo ella aun mirando desconcertada su alrededor. Aquella fue para Darien una herida terrible. Al volver de la inconsciencia lo primero en que Serena pensaba era en ese maldito de Thalassa.

-No, Serena. Soy yo. Darien. -Le había dicho con voz ronca. -¿Te sientes bien?... por la mañana iremos al médico para que te curen adecuadamente. ¿Necesitas algo más?. -dijo sin acercarse. Ella lo miró como si mirara a un extraño y Darien pudo leer en el fondo de las amadas pupilas azules un mudo reproche. Seguramente al verlo, recordó la terrible escena.

-No… nada… yo nada más quiero dormir… ve a dormir tu también. Quiero estar sola. -Había dicho ella.

-Si necesitas algo, lo que sea, estaré en mi habitación. –Acabó, lastimado Darien y salió de allí. Cuando cerró la puerta escuchó los sollozos reprimidos de su esposa y luego el llanto convulso que únicamente lo hicieron sentir mucho peor. Por la mañana él hizo el desayuno y solícito lo llevó a la habitación de su esposa esperando encontrar el momento de pedirle perdón, pero cuando entró en la habitación, encontró una nota de ella diciendo que había salido a Hikawa por la niña y luego iría a dejar un aviso a Hokkaido para su entrenador. Decía que regresaría hasta la noche para ir al hospital para que Luna y Tamahome fueran a descansar. El piloto había pasado el día debatiéndose entre su deseo de irla a buscar o esperar a que regresara. A las siete ella volvió con la niña y Luna, pero no habían tenido tiempo de hablar. Ahora ambos iban en el auto y él no se atrevía a romper el silencio.

Serena, por su parte, se sentía como sumida en un limbo terrible de sentimientos encontrados. No podía creer que Darien, el chico amable y tierno que ella recordaba, el que estuvo a su lado en aquellos momentos tan terribles luego de la muerte de Rei y de su embarazo, el amoroso padre de Serenity, el excelente hijo de Tamahome y el admirado piloto del autódromo, se hubiera transformado en segundos de esa forma. El brillo de sus ojos, el tono de su voz y sobre todo, la presión desesperada de las manos que la sujetaban y la sacudían la habían aterrorizado, y la chica se preguntaba por primera vez si habría hecho bien en permanecer fiel a sus deberes como esposa de Darien, aun sobre el amor que le tenía a su Owen. Si eso era un poco de lo que era capaz de transformarse su esposo ¿Qué vida le aguardaba a su lado? Darien no se atrevió a hablar en todo el trayecto. Estacionaron el auto y bajaron de este. Él corrió a abrirle la puerta a Serena pero ella había bajado y caminaba en silencio hacia el hospital. El piloto la alcanzó y caminó a su lado, pero el silencio continuó. Ella caminaba como si fuera sola y él no se atreve a intentar ni un solo acercamiento. Así subieron al ascensor y así también bajaron en el piso en que se hallaba Taichi, llegando hasta la habitación. Serena abrió la puerta del cuarto de su padre y vio a Tamahome Chiba leyendo un libro mientras su padre dormía.

-Buenas noches, hijos. No te angusties, Serena, le han puesto un sedante. -Advierte el padre de Darien al ver a la chica rubia llegar a la cama de su amigo.

-Gracias por cuidarle, tío Tamahome. Esta noche me quedaré con él. -Tamahome mira a la esposa de su hijo con un parche en su frente.

-¿Qué te ocurrió, hija?. -Pregunta angustiado. Darien, que ha esperado junto a la puerta sin decir palabra, siente que una angustia horrible le presiona el pecho.

-Nada importante, tío. Me caí del caballo en el centro hípico. Hoy no monté a "Diana". -Miente Serena. El señor Chiba mira a Serena y luego a su hijo, poniendo atención en el rostro desencajado de Darien y al momento percibe algo extraño, pero su tacto le impide investigar.

-Deberías dejar ese deporte, hija. -Opina él.

-No puedo, tío. Amo equitar y es en lo único que puedo sentirme realmente libre. De hecho, retomaré mis prácticas de manera formal para prepárame para el mundial. -Termina la joven sonriendo suavemente. -No te preocupes por esto, tío Tamahome, ahora ve a dormir, descansa y yo me hago cargo de papá.

-Bien, sólo será un momento, porque mañana regreso a cuidar de mi amigo. -añade Tamahome. Luego besa en la mejilla a Serena y se aleja. -Darien, hijo… ¿Me acompañas a casa?. -Pregunta Tamahome. Él permanece callado.

-Lo siento padre, pero quiero quedarme con Serena para…

-No, Darien. Ve con el tío Tamahome y atiéndelo. Yo puedo quedarme con papá. Quiero quedarme a solas con él. -Insiste y recalca Serena, con un tono firme y a la vez cortante que lastima mucho a Darien. Este baja la vista.

-Como decidas. -Son sus palabras. Camina a su lado pero ella no lo mira, atenta en observar el sueño de Taichi. -Si necesitas algo, lo que sea, llámame. -Se inclina junto a ella para darle un beso pero Serena lo evita girando el rostro.

Tamahome, que toma su saco, no pierde detalle de ese evidente distanciamiento entre ambos esposos. Darien mira dolido a Serena, pero sus remordimientos le impiden hablarle. Da media vuelta y sale de allí seguido de Tamahome. En cuanto la puerta de la habitación del Hospital se ha cerrado el piloto suspira hondo. Tamahome lo toma del brazo.

-Creo que tú y yo tenemos que hablar muy seriamente, hijo. -Son las palabras del señor Chiba, mientras padre e hijo salen del hospital.

Carretera Nakase, Saitama, 9:50 p.m.

Por la oscura carretera nevada, avanza ahora el Subaru azul, conducido por la "Reina de Hielo", quien ahora tiene una sonrisa en su rostro mientras termina el descenso.

-Mercury, estado general del vehículo. -Pide ella a la computadora.

-Velocidad: 127 km por hora, 2,456 rpm. Estado de frenos y ABS excelente, agarre de llantas y tracción 4DW en total concordancia con terreno.

-Presión y velocidad del viento. -Sigue la chica de cabello azul tecleando otros datos.

-Disminución de la presión atmosférica de 1000 mb a solo 659. Velocidad del viento, 47 km. -añade la robótica voz. Ami mira el retrovisor y comprueba que el "Boors" se ha perdido totalmente en el camino. Mira su tablero y baja la velocidad.

-Parece que después de todo un Impreza si puede vencer a un McLaren. He roto todos los pronósticos y derroté a uno de los más rápidos del mundo. Inteligencia contra fuerza bruta. -orgullosa Ami.

-¡Ami, amiga eres mi ídolo! ¡Hemos ganado la carrera!. -Se emociona Makoto por la radio.

-Gracias, Mako chan. De verdad que esos engreídos lo necesitaban. TK, creo que no será necesario utilizar el UPGRADE de la "Simulación H", puedes desconectarlo… -Pero no bien ha dicho estas palabras, la luz de unos faros la ciega por el retrovisor. -¡Qué demonios!. -Ruge la doctora Mizuno al ver las luces del McLaren negro casi pegado a su defensa. La computadora de Ami parpadea con una luz roja.

Peligro! ¡Vehículo desconocido en riesgo de colapsar por detrás! ¡Disminuya la velocidad!. -repite la voz robótica.

-¿¡Pero cómo es posible si la saqué del camino!?. -Estalla Ami con las manos crispadas en el volante. -¡No me pudo alcanzar así ni con su V12!. -Reclama la doctora el fallo de sus cálculos y toma una pronunciada curva, casi circular con el "Boors" pegado a ella. Ambos autos lanzan nieve a los lados del camino.

En la camioneta de la "World League", Zafiro, Rubeus y Karasuma festejan al regreso de Petzite a la competencia. Carlos sonríe de lado y Phobos y Deimos asombradas.

-¿Cómo fue que alcanzó a Mizuno san con más de 10 minutos de desventaja?. -cuestiona Deimos.

-Debe ser por el auto, hermana. Es un F1. -Declara Phobos.

-Se equivocan las dos, angelitos. Aunque admito que el McLaren es bueno, esta vez no tiene nada que ver el auto, sino el conductor. Petsi es una máquina de cálculos. -Añade Carlos y mira a Rei que sonríe también en silencio. –Itoko san siempre lo supo. Ahora prepárense para lo mejor de la carrera. -Asiente este y camina al lado de Rubeus para ver las imágenes finales.

Dentro del "Boors", Petzite va conduciendo en el asiento del centro del auto negro, ya que este, por su diseño especial de F1, el conductor va en medio con dos asientos de copiloto a sus lados. No sonríe, sino que mantiene su mirada fija en el camino delante de ella, mientras toma la curva haciendo verdaderos milagros de técnica y precisión para ir tan cerca del "Rapsody" sin tocarlo.

-No eres la única con sorpresas, Mizuno san. -Dice la alemana. -Muy inteligente tu forma de engañarme pero no pasará de nuevo. Tu WRX es un type R versión V, por tanto, a pesar de la modificación con un motor de GTR, tienes una gran desventaja en un área que no has considerado… velocidad… el tiempo de reacción de tu monstruo de hielo para pasar de 150 a 200 km con ese motor será de 9.4 segundos al pasar de 5,000 a 6, 500 rpm. Todavía con alguna sorpresa que estoy segura tendrás para el final, no ganarás al tiempo de reacción de mi F1. -Añade la alemana.

-¡Fye! ¡Soy yo! ¡No sé como ella regresó a la pelea! ¡Todos mis cálculos y los de Mercury estaban equivocados!.-evidentemente preocupada y frustrada la doctora.

-Ami, cálmate…

-¡No puedo! ¡Ni aun con su máxima velocidad, con las condiciones de la pista pudo haberlo hecho! ¡Es imposible para un V12!. -Alarmada Ami. -¡Necesito la "Simulación H" ahora!.

No puede usarla ahora, doctora! ¡El final de la carrera es en línea recta! ¡Va a estrellarse!. -Opina Alexis Tomoe.

-¡No me importa, no voy a perder!.

-¡Ami, no lo hagas por favor! ¡No con la pista así!... ¡no dejaré que… -pero Ami corta la comunicación con su esposo y toma la otra frecuencia.

-¡TK! ¡Manda el Upgrade ahora!.

Ami! ¡No puedes hacerlo ahora! ¡Es peligroso para el motor! ¡Vas a preferir velocidad a potencia con lo resbaloso de la pista!. ¡Eso es suicida!.

-¡Quiero ahora la Simulación Hermes! ¡No pasé tres años en su desarrollo para no aplicarla!. -espeta la doctora.

Ami, por el Gran Kami! ¡La desarrollaste en pista lluviosa! ¡La nieve es otra cosa! ¡Es suicidio!. -grita el joven Tsukino.

-¡Envíala ya!. -Termina ella. En el "Cuervo 1", TK duda en presionar el botón junto a la pantalla en que destaca la gráfica del "Rapsody". A pesar del frió, una gota de sudor resbala por su frente mientras su dedo se mantiene en alto. Las tres "Wild Cats" observan angustiadas la escena, hasta que la gráfica del auto se enciende de rojo y aparece el letrero "SEND". -TK mira atrás de él a su novia, quien ha sido la que presionó el botón.

-¡Mako chan!. -Asombrado el chico.-¿Por qué?

-Porque entiendo a Ami chan, cariño. Es su decisión y hay que confiar en el equipo. -Nadie hace ningún comentario pues en las cámaras se ve como los dos autos salen de la última curva y sólo queda la carretera recta del final del paso de montaña.

Dentro del "Rapsody", la pantalla de la computadora azul de Ami parpadea con fuerza.

-Recibiendo UPGRADE. Ajustando sistema general del automóvil para "Simulación Hermes". -La gráfica que muestra el Subaru encendido de azul, parcialmente de la defensa a la trompa, inicia y en la pantalla aparece -76 por ciento completado… 4 segundos para iniciar aplicación… 3… 2… -Ami sonríe cuando comprueba que su plan dará resultado, sin embargo, una luz roja interfiere el UPGRADE. -¡Alarma! ¡Incompatibilidad ente potencia de simulación y estado general de la pista! ¡Riego inminente de colapso! ¡Abortar!. -Pero Ami desoye la recomendación de su computadora y toca el botón APLICAR en la pantalla con su dedo. -Simulación H lista. -Añade la voz. Entonces Ami siente como le es mucho más sencillo subir la velocidad y la aguja que marca esta sube poco a poco de 178 a 200 km y en aumento. -Hora de ganar esta carrera.

Petzite por su parte, mueve negativamente la cabeza dentro del "Boors" al ver como el auto azul se aleja de ella.

-No por favor, Mizuno san, no me decepciones así… entre tantas opciones matemáticamente correctas, tuviste que elegir la equivocada. -Con evidente tristeza en su rostro, Petzite. -Siento que las cosas deban ser así. -Añade y destapa con su dedo una tapa arriba de la palanca de velocidades, en la cual acciona un botón verde. Todo el "Boors" se ilumina de la misma luz verde. -cambio de potencia 6064 cc en posición central. -El McLaren también aumenta su velocidad y Ami lo mira por el espejo frunciendo el ceño.

-¡No te dejaré pasar jamás!. -Declara Ami y hunde más le acelerador cambiando a cuarta velocidad, mientras su marcador aumenta poco a poco hasta cerca de los 280 km. El "Boors" se mantiene a distancia prudente del "Rapsody". Todos abajo han salido de las camionetas para ver el desenlace de la carrera. Rei mantiene su sonrisa irónica mientras mueve la cabeza.

-Itoko san, ¿Me equivoco o el "Rapsody" ya rebasó el límite de velocidad de un Impreza?. -pregunta Carlos. -¿Crees que el auto lo resista?

-Hace más de siete segundos los superó. No me preocupa si el auto lo resiste, sino si Ami lo resiste. -termina Rei justo cuando la nieve levantada por el auto azul es lanzada en el camino acompañado de las llantas que rechinan y el "Boors" se mantiene a prudente distancia. Ami sigue y sigue acelerando, ya puedes ver el final de la carretera y sus ojos destellan emocionados al darse cuenta de lo cerca que tiene el triunfo.

-Vamos Ami… desacelera… -Suplica angustiado Fye, adivinando el final, pero su esposa sabe a lo que se arriesga a desacelerar con un McLaren atrás y no lo hace, sino que aumenta la velocidad. Petzite en el auto negro comienza la cuenta regresiva.

-7,6,5,4,3,2,1… -En cuanto ha dicho esto, el Subaru delante de ella comienza a moverse hacia los lados en "S" peligrosamente. Ami intenta controlarlo pero no puede. Efectivamente, la "Simulación H" daba velocidad pero respetaba agarre y potencia de los neumáticos. El auto de Ami se descontrola cada vez más porque la nieve dificulta que lo estabilice, ella hunde el freno pero la fuerza que lleva en pista nevada es terrible y a pesar de que ella mueve el volante, no puede evitar que el auto…

-¡Sobreviró! ¡Ami sobreviró!. -Grita aterrado Axel al ver como el Subaru da giros descontrolados por el camino, mientras a su lado, el "Boors" pasa como bólido a una velocidad moderada, constante y controlada y pasa la meta al lado de las camionetas para detenerse con un giro en "U". Ami sigue intentando controlar el auto y lo logra al fin deteniéndose al lado de la carretera y usando la nieve acumulada en esta como lastre para su frenado. Cuando al fin el "Rapsody" se ha detenido, lanza humo de los neumáticos y la chica apaga los faros. Ami respira dificultosamente y baja la cabeza recargando su frente en el volante. La voz de la computadora se escucha entonces.

-Alerta, estado general de ABS y sistema de frenado precario, sistema de tracción trasera dañado en un 78 por ciento y neumáticos en desg… -pero no puede terminar porque de golpe Ami la apaga. Fye corre por la carretera aterrorizado hasta llegar junto al "Rapsody" y abrir la puerta.

-¡Ami! ¡Amor! ¿Estás bien?. -cuando Ami ve a su esposo, se abraza de su cuello.

-Perdí, Fye. -Añade ella luchando con el nudo en su garganta. -Tú tenías razón… me equivoqué… Fallé en mis cálculos.

-Eso no importa. Era un F1. -Trata de calmarla Fye. Ami mueve la cabeza.

-No perdí contra el auto, perdí contra esa alemana. Pero sé aceptar cuando he perdido. Vamos. -acaba ella. Fye sonríe y la besa en los labios. Después, juntos se acercan al lugar donde Petzite, ya al lado de Rei, los espera. Tomoe y Axel Tenoh al verla llegar asienten con la cabeza. Ami se acerca hasta estar parada frente a Rei y la alemana. Al llegar inclina la cabeza.

-Señorita Müller. Bien ganada su carrera. Cometí demasiados errores y usted los supo predecir y aprovechar.

-Creo Ami, que lo único que evitó que ganaras la carrera es una pequeña diferencia entre Petzite y tu. Ella ya es clase "S" y Tú aún eres una "A". -Declara Rei. Ami la mira asombrada. -porque en cuanto a técnica, ambas estuvieron casi iguales en calidad.

-Además, es asombroso como ha desarrollado un sistema operativo propio para su Subaru. Es una pena que las limitaciones técnicas del auto le hayan impedido que su Simulación nueva funcionara correctamente. ¿Se imagina que podría Usted hacer con un V8 Doctora Mizuno? -habla Petzite. Ami la mira asombrada.

-Entiendo. Estoy dispuesta a recibir ese famoso disco como el que recibió Tomoe san. -Rei y Petzite intercambian una sonrisa.

-Lo siento Ami chan, pero para ti no hay un CD. -Dice la mujer de ojos amatista. Ami la mira entre asombrada y molesta.

-¡Entonces para qué demonios fue esta carrera! ¡¿Sólo para humillarme?!. -Estalla Ami. Fye se acerca a ella.

-Cariño… calma…

-¡No!. -Lo lanza de su lado Ami. -¡Ya me cansé de esto! ¡Quiero ahora mismo saber mi lista de debilidades y qué auto sugieren para mi entrenamiento!. -pide ella.

-Tendrás el CD, Ami chan, y también tu nuevo auto, que créeme, está realmente hermoso. Petzite eligió para ti un muy especial color azul delfín.-Presume Rei. La doctora la mira de nuevo dudosa. -Todo eso, auto, datos e instalaciones para desarrollar plenamente tu Simulación así como la posibilidad de entrenar con Petzite y volverte una clase "S" totalmente a tu disposición. La "World League" es eso y mucho más.

-¿Sin nada a cambio?. -Cuestiona dudosa Ami.

-Nada. Tu sola presencia en el Castillo Nijó, Ami chan, solo eso. Vayan Katsuji san y tu alguna vez, desayunaremos juntos, charlamos, pasean por las instalaciones, te presento tu auto y es tu decisión aceptar o no. Valora que tanta es tu ansia de conocimiento. -Con toda intensión Rei. Ami baja la vista. –Creo, caballeros, que por mi parte es todo. Excelente carrera y mucho mejor cobertura, me alegra saber que su eficiencia en monitoreo no ha decaído, feliciten a TK de mi parte y nos vemos mañana en la noche en Wagan y la C1 para la siguiente carrera. Karmesite tiene verdaderas ganas de correr-Acaba ella y dando media vuelta se aleja hacia la camioneta y sus autos. Petzite camina hacia la chica japonesa y se inclina.

-Se que no me he ganado aún el honor de estrechar su mano doctora, espero que cuando sea una clase "S" tengamos una revancha y podamos compartir nuestros conocimientos. Sería enriquecedor. Excelente carrera, felicidades. -Le habla ella en inglés y se aleja con su equipo. Fye, Tomoe y Axel se acercan a la chica de cabello azul.

-Odio que nos estén sobornando con eso. -Declara Axel cruzados de brazos. -Ni yo ni nadie de la Liga de Aces iremos jamás a ese Castillo. ¿Cierto?. -pregunta él, pero tanto Ami como Tomoe permanecen callados.

-Habla por ti, Tenoh. Yo quizá mañana mismo este allí para conocer mi Citroën. -declara Tomoe.

-¡Eres un traidor! Doctora, Usted no lo haría… ¿Cierto?... ¿Cierto?. -Sigue el rubio. Ami lo mira.

-Quizá por el auto no lo haría. No soy fácil de comparar… pero por otro lado, el informe detallado de mis debilidades... no lo sé… quizá no pueda dormir hasta conocer ese informe.

-¡Esto es el colmo! Uno sobornado con un auto y otra con conocimiento, que para el caso es igual de patético. -Furioso Axel.

-Anda Tenoh, vamos arriba, ha sido una larga noche. Deja en manos de ellos la decisión. -Lo anima el esposo de Ami y tomando a su esposa de la mano sea leja hacia el "Cuervo 2". Ami mira atrás un momento hasta ver alejarse a los autos europeos de la zona y clava sus ojos azules con las pupilas moradas de Rei y ella le sonríe.

-Después de todo encontraste como comprarme, Hasegawa. -Son las últimas palabras de la doctora.

Residencia Hino.

Keitaro Hino aguarda en su oficina revisando unas carpetas con insistencia hasta que escucha que llaman a la puerta de su despacho.

-Adelante. -Dice él. La puerta se abre y aparece el joven de cabello plateado en ella. -Nataku, muchacho, gracias por venir antes de irte. Sé que es tarde. Perdona las molestias que te hemos causado.

-No se preocupe, Hino san. -Con sonrisa forzada Nataku. -El médico revisó a Kakyuu y ella al fin aceptó tomar sus medicinas. Le recetaron un sedante y se ha quedado dormida. No vine a verlo hasta que ella estuvo tranquila. La señora Hino está con ella.

-De verdad no tengo como agradecerte lo que hiciste por nosotros y por Kakyuu. Te prometo que luego de hoy ella retomará su tratamiento y veremos de qué se recupere. No me detendré ante nada para ayudar a mi hija. Luego de lo que pasó con Rei me he dado cuenta de muchos de mis errores como padre y me he propuesto enmendarlos con Kakyuu, ya que con Rei no pude hacerlo. Ahora seré para ella el mejor padre del mundo.

-Me alegra que lo haga, Hino sama y no agradezca nada, su hija hizo mucho más por mi cuando estuve en su lugar.

-Igual quería agradecerlo, dile eso a tu hermana. También quería darte esto para que estpes tranquilo -Alarga el político una pequeña tarjeta que Nataku mira en que destaca un nombre "Phillipe Sargue, Médico Psiquiatra" y una dirección en París, Francia. -Buscando entre mis papeles encontré esa tarjeta, era del médico que atendió a mi hija cuando fui embajador de Japón en Francia. Pensé que quizá pudría contactarlo para que retome su tratamiento. Le hará bien cambiar de ambiente.

-Sí, supongo que es lo mejor Hino sama, mucho más si ese médico ya la conoce. -Declara Nataku.

-Solo quería que estuvieras enterado, hijo, sé que quieres a mi hija y que te interesa su salud. De nuevo gracias. -Estrecha su mano.

-Volveré mañana, Hino sama. -Se inclina Nataku. Keitaro asiente con la cabeza y el chico da media vuelta para alejarse, pero algo lo detiene antes de salir y regresa sobre sus pasos. -Hino sama, ¿Podría yo encargarme de contactar al médico en Francia?... me gustaría poder hablar con él y estar enterado del estado de Kakyuu. -Pide Nataku. Keitaro le alarga la tarjeta.

-Hazlo, muchacho. Nadie más indicado para eso que tú. -Nataku recibe la tarjeta y entonces se aleja. Cuando acompañado del mayordomo sale de la mansión y sube al "Tiger", mira la tarjeta con insistencia.

-Doctor Sargue… definitivamente debo hablar con él. -Decidido Nataku, guardando en su saco la tarjeta.

Una cortina se cierra en lo alto de la mansión cuando el GTR rojo se aleja y la figura de una mujer pelirroja pálida que usa camisón blanco camina hacia su cama y saca de debajo de su lengua la pequeña pastilla blanca, la cual evidentemente no tomó. A un lado de la cama, en un sillón, Kaolinet Hino duerme agotada por las largas horas de desvelo y Kakyuu confiada en que su mare no despertará llega hasta su escritorio abriendo la computadora portátil que descansa sobre este. La señorita Hino teclea unos datos en esta y sus ojos ahora con pronunciadas ojeras bajo ellos se clavan en la pantalla.

-No dejaré que mi Nataku se vaya de mi lado… él es mío y solo mío, no permitiré que esa maldita mujer salida de la tumba me lo quite… -Con un tono de odio, la chica pelirroja, entrando a la página oficial de la Fórmula 1 donde lee la información que busca: "GRAN FIESTA DE GALA, CIERRE DE TEMPORADA DE F1, NOVIEMBRE 3, 7:00 P.M. CENTRO DE CONVENCIONES INTERNACIONALES DE TOKIO". -Así que allí estarás…- luego toma el celular que está a su lado y realiza una llamada. -¿Licenciado Hideaki? Soy Kakyuu Hino. Si se que la hora no es muy propia, pero necesito un favor especial de su parte y prometo que mi Padre compensará ampliamente sus servicios. Quiero una invitación para la Fiesta de Cierre de temporada de la Fórmula 1… -con una sonrisa sádica Kakyuu Hino.

Mansión Aino, día siguiente 8:00 a.m.

Ciel Aino baja las escaleras que conducen al recibidor de la mansión aquella mañana, vestido sencillamente con pantalón gris de vestir y camisa azul cielo. Va abrochando su reloj cuando ve a su esposa vestida con traje sastre color lila que se prepara para salir.

-Setsuna… ¿Vas a algún lado?. -le pregunta Ciel viéndola tomar su bolso.

-A casa de mi hermano. Minako tiene una entrevista de trabajo y voy a cuidar de Ken. -Dice ella. El ceño de Ciel se frunce un poco. -Ya sé que te molesta que vaya, pero el que está peleado con ellos eres tú y no yo, no por no eso dejaré de ver a mi sobrino ni de tratarlos a ellos. Además, sabía sobre tu desayuno con tus amigos y dejé todo preparado. Yuki y Shotaro tiene órdenes precisas para que tus amigos estén bien atendidos.

-No estoy molesto, si quieres saberlo. -Seco Ciel. -Sólo que aún me cuesta aceptar que Meiou haya regresado para salirse con la suya y que hasta mi papá le dé todo en bandeja de plata. -Furioso el rubio.

-No discutiré contigo, Ciel, no quiero volver sobre el mismo tema. Papá y Mamá Aino salieron también y no volverán hasta la noche, así que tienes la casa para ti solo. De verdad espero que arreglen las cosas con Owen y vuelvan a ser los amigos de antes.

-No te prometo nada, cariño. Han sido dos años desde que se fue y no es sencillo perdonar a quién te ha traicionado en ese lapso de tiempo. Sobre todo Nataku, dudo que lo perdone.

-Ayuda a que sea así, una amistad como la suya vale la pena restablecerla. -Setsuna besa a su esposo en los labios. -Nos vemos. -Termina. -Y piensa lo que haces, Ciel, creo que es momento que te convenzas que es preferible tener una familia unida a seguir ensimismado en tu orgullo. -Acaba Setsuna y se aleja. Al abrir la puerta se topa con Axel Tenoh y Nataku, quienes iban llegando.

-Setsu, buenos días, tan bella como siempre. -La saluda Nataku de beso en la mejilla.

-Nataku, Axel, bienvenidos. Tengo asuntos pendientes que arreglar pero se quedan en casa. Les deseo suerte y traten por favor de convencer a mi marido de que deje esa actitud suya con Carlos. -Con tono fuerte para que Ciel la escuche y luego se va.

-Así que el señor terquedad ataca de nuevo. -Se burla Axel al ver a su amigo. -Ciel, realmente te estás tomando este asunto de Meiou y tu hermana como un hermano celoso empedernido y eso ya no te queda. Mina no es más una niña de secundaria a quien debes cuidar y ellos tiene un hijo.

-No es tu asunto, Axel. Si un imbécil enamorara a Haruka, la embarazara y se desapareciera dos años para volver después como si nada y pretender llevarse bien contigo seguramente no serías tan optimista. -Insiste el heredero Aino.

-Vamos los dos, no venimos aquí a discutir. -Calma Nataku. -Esperemos a ver si llega el Traidor ese. -Con desdén el chico de cabello plata.

-Oye, Tigre, prométeme que te controlarás delante de Owen. Hace más de cinco años que no nos reunimos los cuatro juntos por distintos motivos… sea como sea, aún somos amigos… ¿Cierto?. -Nataku va a responder a Axel, pero en ese momento se oye el timbre y los tres amigos miran expectantes hacia la puerta. El mayordomo se acerca y abre para dejar paso al alto joven de cabello aguamarina que entra en la mansión y se retira los lentes de sol.

-Buenos días Ciel, Axel… Nataku… -Se detiene Owen al ver a sus amigos. -Ha sido mucho tiempo…

*GILERA SATURNO 500 es la marca de las motos que manejan las gemelas Phobos y Deimos.

NOTAS FINALES: ¡Feliz Cumpleaños Marcia!...Sé que aun falta pero esta es mi forma de agradecerte por ser mi amiga y una de las mejores lectoras de SRR, entiendo que me quieras hervir en aceite por las palabras finales de Mizuno san, pero créeme que así debe ser esto, le puse todos los ánimos del mundo a la carrera de Ami en honor a ti. ¡BYAKKO! ¿Qué tal quedó lo que te prometí? Ya me dirás que ahora no te salvas de review…¡TQM!.

Y a todos los demás lectores, de verdad gracias por sus amables palabras y detallados comentarios que me motivan a seguir …¡MARBEL VOLVISTE! soy muy feliz de saber de ti amiga, gracias a quienes me apoyan y les prometo que cada capítulo, cada carrera y cada paso que demos hacia el final será mas y mas emocionante, me estoy esforzando mucho…nos vemos la siguiente semana y ¡FEEL THE REVENGE!!!

ATTE: Leonor de Éboli. (GOMEN SEIRYU PERO LO QUE YA SABES TIENE QUE TENER BUEN MARCO, VIENE EN EL SIGUIENTE…)