Capitulo 35

"Padres e hijos"

Yo te quiero regalar palabras
Ser tu red para cuando caigas
Cogerte de la mano al andar
Y decirte cosas al oído
Ser tu manta para cuando tengas frio
Y ser tu hombro para llorar

Con su guitarra favorita siendo acariciada ante cada acorde, una libreta desgastada, un lápiz y mucha pasión, Rachel entonaba aquellas notas

Por ti mi vida empeño
Por un momento de verte sonreír
Por ti mi alma vendo
A cambio del tiempo que necesites para ser feliz…

Luego de la última frase, anote algo en la libreta. Acompañada de un largo suspiro, y una caricia para Cometa, toma de nuevo el instrumento para buscar quizás los acordes adecuados al siguiente verso.

- L: ¿Qué haces aquí? –Pregunta Leroy sorprendido de ver a su hija a tales horas un día jueves y en medio del jardín trasero

- R: ¡Papa, me asustaste! –Se sobresalta dejando rápidamente el instrumento a un lado cosa que hizo asustar a Cometa en consecuencia

- L: Lo siento, es que vine por los informes médicos y escuche ruidos, pensé que estarías en tus practicas –Se acerca un poco mas

- R: Fue cancelada, la entrenadora tiene algunos problemas familiares y dos de las defensas faltaron

-L: Entiendo, ¿Y tus amigos? Se me hace extraño que estés sola –La mira con desconfianza, de por si Rachel invitaba a Santana o Kurt en los momentos que ellos no estaban en casa

- R: Ellos están haciendo sus cosas, aparte quería estar sola –Se encoge de hombros y toma de nuevo la libreta para cerrarla y mirar a su padre que seguía con la mirada acusadora sobre ella- ¿Qué? ¿Por qué me miras así?

- L: A ti no te gusta estar sola, o al menos ahora, eres una chica demasiado inquieta como para estar en soledad incluso tocando a Samantha en el jardín de nuestra casa, de por si compones debajo de la ventana de tu habitación mientras tu amiga Santana se come casi todo lo que encuentra en la nevera –Afirma sentándose al lado de su hija para sorpresa de esta

- R: Arruinaras tu traje…

- L: Ganare una conversación con mi hija –Le guiña el ojo

- R: No importa donde componga, cuando este en New York no podre componer debajo de la ventana de mi habitación, un artistas se puede inspirar donde sea –Alza la barbilla

- L: Te doy toda la razón. Ahora cuéntame… –Sabía que existía algo más

- R: Te juro que no tengo nada, me apetecía componer y seguro que con Santana o los demás, no iba a poder hacer con tranquilidad, aparte… -Gira sobre sí misma aun sentada en el césped- El mariposario está casi listo y pensé que ahora que no tengo nada que hacer, podría ordenar un poco las plantas que papi coloco –Explica emocionada, sin embargo Leroy no termina de creer

- L: ¿Y Quinn? –Pregunta sonriente

Rachel solo baja la mirada para acariciar a su mascota

- R: No lo sé, supongo que en su casa –Murmura dándole la certeza a su padre que la conversación iría por allí

- L: ¿Han discutido?

- R: No… o más bien… si –frunce los labios y el otro ladea la cabeza confundido - Es decir… -Se irgue completamente- Si tuvimos algunas diferencias y me fui sin resolverlas o al menos no me fui de la mejor manera, creo que debe estar algo enojada

- L: Bueno eso es normal en las parejas… -Afirma sin más

- R: Quinn y yo no somos…

- L: No me mientas, Rachel Berry –Arquea las cejas divertido y la morena solo se sonroja, al final había confianza, pero era su padre, no tan indiscreto como Hiram, pero lo era

- R: No somos en si una pareja… o quizás sí, pero estamos bajo perfil ¿Sabes lo que es eso?

- L: Claro que lo sé, soy gay cariño, tus abuelos no lo supieron hasta que los fui a visitar con Hiram de mi mano y un acta de matrimonio simbólica efectuada en Hawaii, y créeme que sospechaban de mis andanzas, pero ese es otro tema, al final nos casamos oficialmente, ellos lo aceptaron y tú conoces el resto de la historia –Termina agitando la mano para restarle importancia

Rachel ríe y agradece la familia que le toco

- R: Quinn esta rara y bueno ella y yo… somos novias, pero tu entiendes

- L: ¿No se van a casar en Hawaii o New York, cierto? –Pregunta con los ojos completamente abiertos

- R: ¡Claro que no! –Suelta una carcajada- Lo que pasa es que…Sus padres son complicados y no saben nada, soy como su mejor amiga y ella cambia de humor muy rápido, a veces es agobiante siquiera saludarla cuando tiene el ceño fruncido y mira todo con superioridad, no es porque sea odiosa es porque seguro ha tenido un mal día y no se atreve a expresarlo de otra forma, solo se cierra y si no está triste, está molesta, conmigo o con quien sea ¡No se qué hacer! –Habla dramáticamente y a una velocidad que Leroy hubiese querido medir

- L: Pequeña… ¿Quieres un vaso de agua? -Acaricia la espalda de su hija mientras esta hundía el rostro entre sus manos

Cometa solo lamia las manos oprimidas de Rachel haciendo que la morena ante la sensación se apartara

- R: No quiero agua… estoy bien, solo que todo es tan complicado, estamos bien y de repente cambia, ya no se qué hacer, pero tampoco la quiero presionar, sé que no es el camino. Ahora he decidido esperar que ella me llame y se disculpe –Fue rotunda cruzando sus brazos al final

- L: ¿Ella es la culpable de la discusión? O mejor dicho… ¿Por qué discutieron exactamente?

- R: Porque le dije que estaba rara y ella lo negaba, decía que todo estaba bien, yo me altere y ella me dijo que no quería discutir, luego me fui porque sé que no dice la verdad y la deje sola

- L: Al final discutieron por una razón no muy concreta y aunque estés molestas por su cambio… tú fuiste la que armaste el drama cuando ella no quería discutir… -Razona

- R: ¿O sea que yo tengo la culpa? –Se señala a sí misma un tanto ofendida

- L: No te estoy culpando, quizás ninguna tenga la razón y estas discusiones siempre existieran, el problema es que si ya te sientes mal por como ella se comporta e intuyes que algo pasa… entonces la solución no es encerrarte y esperar a que ella de el paso que probablemente teme dar

- R: ¿Cómo sabes eso? Parece que la conocieras… -Murmura

- L: En si… no la conozco –Se levanta sacudiendo su costoso pantalón- Pero te conozco a ti y si hay algo de lo que hables, mas que de la música, es de esa hermosa rubia de mejillas sonrojadas y mirada coqueta

La morena sonríe y suspira ante el recuerdo de su adorada novia

Era grandioso poder compartir esos momentos con su padre y por fin hablar de su relación con Quinn en una forma más abierta con alguien que no fuera de su misma edad.

- L: ¿Para quién era la canción que componías? – Pregunta preparado para marcharse

- R: Es para Quinn, su cumpleaños es dentro de poco y este es uno de los regalos –Confiesa con una amplia sonrisa y algo de sonrojo

- L: Es muy linda… tanto como ella y casi tanto como tu –Le dice para luego dejarle un beso en la frente y alejarse

- R: ¡Papa! –Exclama cuando el hombre casi atraviesa la entrada- ¡¿Crees que debo ir a hablar con Quinn?!

- L: ¡Creo que ni siquiera deberías estar aquí! –Exclama en el mismo tono y seguidamente entra a la casa

- R: Escuchaste Cometa, creo que tendremos que hacer de nuevo la escena de Romeo y Julieta en el balcón de Quinn –Susurra al perro que sin entender la miraba hambriento de un Frisbee para morder


- Q: No… no se… de que hablas –Quinn titubea con un sudor frio recorriendo todo su cuerpo

¿Había escuchado bien? ¿Su madre le había dicho que Rachel y ella eran pareja? ¿Cómo lo sabía? O mejor dicho… ¿Russel lo sabía?

Ese era su fin…

Tomy solo abrió los ojos como platos, el tenia entendido que aquello era un "Secreto"

- J: Hijo, ve a tu habitación, en un momento te llamo –Le dice al pequeño

- T: ¿Quinn estará bien? –Pregunta con sincera preocupación

- J: Lo estará –El niño asiente y se marcha- Tranquilízate, Hija -Dice en forma cálida mirando a Quinn que prácticamente temblaba

- Q: Es que acabas de decir que Rachel y yo somos parejas y eso… no… no –Seguía titubeando

Judy la mira con atención, su hija se veía muy asustada y no la culpaba. El saber que Russel estaba enterado de su "secreto" no debía ser fácil.

La rubia menor se sienta derrotada en una silla, con ambas manos en su cara y un llanto ahogado de frustración.

La señora Fabray, que no dejaba de mirarla, decide sentarse a su lado a la espera de que su hija hablara aquello que, de seguro, tanto temía confesar

- Q: ¿Como…. Como te enteraste? –Indaga susurrando mientras limpiaba sus lágrimas

- J: Soy tu madre, puede que no te defienda todas la veces o que no replique a cada exigencia de Russel, pero te conozco, a ti y a Tomy mas de lo que crees…

- Q: Pero… pero siempre hemos sido discretas y ¿Por qué dices que papa lo sabe? –Indagaba con los ojos desorientados

Judy suspira y juntando ambas manos en la mesa comienza hablar

- J: Yo… he notado gestos, como miras a Rachel, como te mira ella, como prácticamente nos abandonaste el día de navidad por ir a su casa. Una vez entre a tu habitación y ella tenía la cabeza sobre tus piernas…

- Q: Se sentía mal –Dice rápidamente

- J: Y tu boca sobre sus labios… ¿Era la cura? –Pregunta con seriedad

Quinn se puso completamente roja, no estaba enterada de ese detalle, quizás debió ser más cuidadosa y se maldecía por no cerrar la puerta todas las veces que iban a "estudiar"

J: También sé que cuando viajaste a New york no fue porque todos los chicos de tu clase lo hicieron… si no porque Rachel iba hacer una audición y la acompañaste

- Q: ¿Qué? Yo fui porque… -Habla rápidamente, pero Judy la interrumpe

- J: No te molestes en mentir, Susan me lo dijo, Brittany lo confeso una vez, pero le rogo que no me contara, yo no le he dicho nada a tu padre y tampoco pienso decirle si es lo que te preocupa –Sentencia para tranquilidad de Quinn

- Q: Siento mentirles… -Agacha su mirada

- J: De adolescentes cometemos muchos errores, no te justifico ni te culpo, sin embargo creo que lo tuyo con Rachel no es lo mejor –Gana la mirada de Quinn, esta vez con más preocupación- He notado que te presta la misma atención que tu le prestas a ella, también Russel lo ha visto y con una sola mirada me ha dado a entender que no le agrada, que las cosas no van por el buen camino…

- Q: ¿Buen camino? ¡Hablas como él, por Dios! –Exclama levantándose

- J: ¡Quinn, escúchame por favor! Estas muy joven, no puedes saber qué es lo que quieres en cuanto a tu… tu sexualidad

- Q: Yo quiero a Rachel, mama y ella me quiere, no pueden rechazarla de esa forma, y no pueden obligarme a dejar de verla solo porque no les parece adecuado aun sin conocerla mejor –Dice en palabras suplicantes

- J: Tienes mucho que vivir, hija, no te estoy diciendo que sea una mala chica, pero tampoco te puedo apoyar para que hagas algo de lo que quizás te arrepientas… –Intenta tomarla de las manos, pero Quinn se aparta

- Q: No me voy arrepentir de nada, me ha costado mucho entenderlo, pero al final me di cuenta que amo a Rachel –Confiesa con el corazón acelerado, por un momento quiso que estuviera Russel presente y de una vez se enterara de sus verdaderos deseos

- J: ¿La amas? Estas muy joven para afirmar tal cosa –Negaba con la cabeza y las manos

- Q: Soy joven, pero tu dijiste que te enamoraste de papa a los 19 años, yo voy a cumplir 18, no soy una niña -Espetó con firmeza- tampoco te digo que soy la persona mas madura del mundo o que he llevado este tema de la mejor forma, aun soy muy cobarde y me arrepiento cada día de no poder ser lo suficientemente valiente para enfrentarme a papa, pero si de algo estoy segura es de que Rachel me ama y yo la amo a ella –Termina de decir con lagrimas en los ojos

- J: Lo siento hija, no te puedo apoyar… tienes un gran futuro por delante, solo deseo que tengas muchas oportunidades y YALE te espera para eso, quizás conozcas a un buen chico, no digo que sea Alex, pero debes olvidarte de Rachel, Russel no lo permitirá e incluso podría hacer la vida de esa chica o de sus padres… un infierno

- Q: ¡El no puede hacer eso y tampoco debe hacerlo porque le da la gana!

- J: Tal vez no deba… pero no significa que no pueda

- Q: ¡Eres igual a él o mejor dicho, eres peor!–Grita- no te haces una idea de cómo me hubiese encantado nacer en una familia como la de Rachel –Espetaba con odio

Judy sin poder evitarlo comienza a derramar algunas lágrimas, su hija se veía afectada y ella solo colaboraba a que el momento fuera más complicado y más doloroso

- J: No hagas las cosas más difíciles, Quinn, tu padre no es una persona fácil… iras a una excelente universidad, es un nuevo comienzo

- Q: ¡No me interesa! ni siquiera quiero estudiar leyes, la universidad da igual y Russel es una persona egoísta, pero tus eres peor porque te callas aunque no estés de acuerdo, no entiendo cómo puedes ser así… -Negaba con la cabeza en señal de decepción

- J: Yo también quiero lo mejor para ti -Sentencia ante la perpleja mirada de Quinn que ríe con ironía

- Q: Ni tu ni nadie saben lo que es mejor para mi y si me permites decirlo, esa palabra perdió significado alguno en esta casa –Espetó con firmeza, tanta que incluso Judy bajo la mirada

En el momento que la señora Fabray iba a responder, quizás con otra frase sin sentido para Quinn, el timbre suena

- J: Espérame un momento, necesitamos seguir hablando antes que llegue Russel –Le informa para luego correr hasta la puerta

La mujer se limpia los restos de lágrimas y luego de varios estirones a su blusa, abre la puerta

- R: Eh… buenas tardes, Judy ¿Esta Quinn? –Era Rachel, la cual pregunto con timidez, pero al mismo tiempo con la confianza de tutear a la madre de Quinn por petición de esta misma

- J: Rachel… Creo que no es el momento, Quinn no se siente bien –Miente mirando a Cometa echado al lado de su "Madre"

- R: ¿Está enferma? No pude despedirme muy bien de ella en el colegio, si no es mucha molestia ¿Podría ir solo unos minutos a verla? Prometo que Cometa no molestara –Hablaba rápidamente

- J: Lo siento, en serio no es un buen momento… yo le diré que te llame –Seguía mintiendo

- Q: Rachel ¿Qué haces aquí? –Pero el teatro no resulto y Quinn llegaba tras la espalda de su madre con una expresión algo confundida ante la presencia de Rachel

- R: Hola Quinn, tu mama me ha dicho que te sientes un poco mal y…

- Q: Si, Espera –La interrumpe –Hablare con ella afuera –Mira a su madre que con un suspiro frustrado asiente y entra

- R: ¿Qué sucede? Quise buscarte por el balcón de tu habitación pero la luz estaba apagada, decidí tocar para ver si estabas en casa –Frunce el ceño y sigue a Quinn hasta sentarse en los escalones de la entrada

- Q: No es buen momento para hablar, estoy resolviendo algunos asuntos –Le informa tratando de acomodar su cabello con nerviosismo

- R: Lo siento Quinn, solo quería disculparme por mi comportamiento de hace un rato, siento presionarte con tantas cosas es solo que… –Resopla- ¡Eres tan complicada! –Exclama riendo un poco

Quinn ladea su cabeza y la mira… como quisiera poder se valiente solo por ella

- Q: Mis padres lo saben Rachel… -Dice por fin

- R: Lo saben… ¿Qué saben? –Pregunta confundida

- Q: Saben que somos pareja y no están de acuerdo, como me lo supuse

La morena abrió la boca al máximo y ella al igual que Quinn sintió su corazón acelerar de nerviosismos mientras señala la entrada con la mano y de nuevo miraba a la rubia

- R: Oh por dios… -Susurra perdida en sus pensamientos

Era cierto que la pequeña morena era mucho más valiente que Quinn con aquellos temas, que no temía confesar lo que sentía o con quien estaba, sin embargo, sabía que la situación no era nada fácil con los Fabray

- R: ¿Por eso estabas tan rara? –Trataba de encajas piezas

- Q: No precisamente… de hecho me acabo de enterar, creo que mejor hablemos esto luego, no lo sé… Mañana con más calma, papa no tarda en llegar y no quiero aumentar la tensión en casa, necesito hablar con mi madre –Se levanta y Rachel imita el movimiento

- R: Quinn, mírame –Toma sus manos- No podemos hablar luego, Quinn ¡esto es importante!

- Q: Rachel, lo se... pero por favor mejor ve a casa, en serio te juro que no es el momento, papa no tarda en llegar

Pero fue tarde, el auto de Russel ya se estaba aparcando en la entrada.

Quinn y Rachel separan sus manos y con miradas de terror observan como el hombre sale del auto con la mirada desafiante

- Ru: ¿Qué significa esto, Quinn? ¡Te dije que no quería ver a esta niñita cerca de ti! –Espetó casi gritando a lo que Rachel oprima sus labios para no insultarlo

- Q: Papa, por favor… solo estábamos hablando –Lo mira suplicando porque este no le dijera nada ofensivo a Rachel

- Ru: ¡No me interesa, te dije que con esta! –Esta vez gritaba apuntaba a Rachel- No te juntaras ¿A caso no respetas lo que te digo?

- R: Oiga no la grite y tampoco me diga "esta", tengo nombre, sea más respetuoso –No se puedo quedar callada por mucho tiempo y sujetando la correa de su perro, se enfrenta al gran Russel Fabray

- Ru: Si claro… mira quien viene hablarme de respeto, la hija de dos maricones –La mira con desprecio a lo que Rachel le da una cachetada sorprendiendo tanto a Russel como a Quinn que abrió la boca al máximo

La propia morena se mira su mano roja y luego con una mirada de disculpa mira a su novia, al fin y al cabo era su padre, pero se lo merecía

- Ru: ¡Esto es el colmo, lo que me faltaba era que tu vinieras agredirme en mi propia casa! –Gritaba tanto que Judy abrió la puerta asustada- ¡Te quiero lejos de mis hijos, no vuelvas a pisar esta casa y tampoco a molestarlos!

- Q: ¡Papa, por favor, no la trates así, no tienes ningún derecho! –Quinn reacciona y se para en frente mientras Rachel solo miraba al igual que Judy

- Ru: ¡Tu te callas, Quinn, eres la primera que ha faltado el respeto en esta casa al andar con esta niñita, no lo voy a consentir!

- Q: ¡No le hables así, que yo este con ella no tiene nada de malo! –Alzaba cada vez más la voz

- Ru: Entra a casa, Quinn, antes que mi paciencia sea totalmente perdida contigo… -Cerraba los ojos tratando de calmarse

- J: Hija, mejor entremos…

- Q: ¡No voy a ningún lado, no tengo que hacerle caso a este señor!

- Ru: ¡Que entres te digo! –La sujeta por el brazo fuertemente

- R: ¡Oiga, suéltela! –Rachel grito y soltó la correa de Cometa para forcejar con Russel tratando de ayudarla, pero era imposible

Quinn pataleaba y gritaba mientras que su padre con mucha fuerza logro introducirla en la casa

- Ru: Lárgate de mi casa y olvídate de Quinn –Fue lo último que dijo Russel antes de cerrar la puerta en la cara de Rachel


Canción: Por ti. de: Ella baila sola