QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO DE ESTE GRAN FIC, EN ESTA OCASION HABLAREMOS DEL LADO OSCURO DE LA GRAN Y ALEGRE SERAFIN. PHOENIX, DEMOSTRANDOSE Y DEMOSTRANDOLE A ANGEL QUE TAMBIEN PUEDE SER MALVADA. ¿COMO? EN ESTE CAPITULO LO VERAN, Y TAMBIEN ESTE ES EL INICIO DEL ARCO DE HISTORIA QUE LLAMO "DE MAL EN PEOR-KRYSTA/SAMAEL" CLARO, TAMBIEN SERA EL PRIMER ARCO DE HISTORIA PARA MI VIDA EN EQUESTRIA. CREO QUE LOS ARCOS DE ANGEL Y ARTURO SE COMPARTIRAN, NO LO SE. PERO POR EL MOMENTO DEJARE ESTE PEQUEÑO PROLOGO AL ARCO. TAMBIEN, ESPERO QUE SE FIJEN QUE ANGEL NO ES UN SER PODEROSO, ES ALGUIEN DEBIL Y MAS POR SUS ORIGENES MORTALES. POR LO QUE EL SI PUEDE MORIR Y NO RENACER COMO LOS DEMAS GUARDIANES. EN FIN, ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAP COMO EL DE MI VIDA CON EQUESTRIA, NOS VEMOS LA PROXIMA SEMANA.


-CAPITULO 28: KRYSTA-

-¿Estas segura de esto Sophitia?-Alexiel, la contramaestre del ejercito divino, veía con cierta preocupación a Sophitia. La madre de todos los seres vivientes del mundo y de los multiversos conocidos, aquella quien estaba sentada en su gran trono de piedra mirando a Alexiel con una gran convicción y una sed de poder y entretenimiento.

-Claro que estoy segura, siempre he estado segura de lo que hago-Sophitia se levantó de su gran trono de piedra, mirando a Alexiel con una gran sonrisa de confianza mezclada con soberbia-Dime Alexiel ¿Quién te ascendió? ¿Quién te dio esas grandes alas que todo Angel desearía?

-Tu Fuiste-Alexiel se mantuvo en esa misma posición mirando a Sophitia, quien caminaba lentamente hacia ella. Rodeo a Alexiel tomando con sus manos las tres pares de alas que ella poseía.

-¿A costa de que?

-Acosta de matar a mi guardián -Sophitia termino de frente a Alexiel con aquella sonrisa vanidosa.

-¿No quieres que tu hija este a tu lado?

-Si, si quiero.

-¿A costa de que ella mato a su hermano con tal de llegar a lo que es ahora?-Esto ultimo, impacto mucho a Alexiel. Tanto que se veía enfurecida ante Sophitia. Quien la veía con aquella sonrisa, los deseos de Alexiel hacia su madre cambiaban con el tiempo.

-No debiste haber dicho eso Sophitia, tu sabes que ella no es asesina.

-¿Aun lo niegas Alexiel? Eso es malo, bien sabes que ella mato a su hermano para llegar a Serafín y casi mata a su hermana mayor. Sabes bien que ella es capaz de matar a cualquiera que se cruce en su camino. Es por eso que también la odias, gracias a ella perdiste a uno de tus hijos y la última paso Diez mil años en curación en Nueva Alejandría-Aunque esto enfurecía a Alexiel. Sophitia tenia razón, por mas que ella lo negara odiaba a su hija por lo que le hizo a sus hermanos. Sin contar que Phoenix cree haber matado a su madre, Claro. Fue un accidente pero eso afecto mucho a Phoenix y obligo a Alexiel ocultarse para no dañarla en una venganza innecesaria.

-Si, si recuerdo eso. Apenas hace poco Krysta salió de la sala de curaciones.

-Perfecto, entonces podremos divertirnos un rato ¿No crees Alexiel?-Sophitia camino hacia la salida mientras que Alexiel la veía con una molestia muy grande ¿Qué planeara Sophitia? ¿Por qué necesitara de la hermana de Phoenix? Esto intrigaba mucho a Alexiel. Mas no dijo nada mientras que Sophitia caminaba hacia la gran sala del consejo donde los guardianes quienes se verían dentro de poco.


-Basta de charlas-Sophitia apareció del otro extremo de la gran mesa junto con un gran grupo de angeles y Arcángeles junto con sus familiares. Eran muchos, en exceso-Que el consejo de guardianes empezara dentro de poco, Para los que no lo sepan. Están aquí todos los guardianes de todos los multiversos que cree. Para que nos den un informe de sus actos, aquel. Quien no haya hecho un acto heroico será degradado, aquel. Quien haya hecho un acto valeroso será ascendido a Gran maestre de los serafines-Sophitia se subió a la mesa caminando hacia ese pequeño pedestal dorado, los angeles y arcángeles se quedaron del otro lado mirándonos con una seriedad total, de la nada. Aparecieron otros guardianes caminando hacia sus paneles, había una gran y extensa variedad de guardianes junto con sus familiares, de diferentes tamaños y de colores. Ambos poseían diferentes tipos de armas mientras que otros usaban guanteletes con puas. Supongo que pelean cuerpo a cuerpo. Todos veían atentos a Sophitia, ignorando a su alrededor. Esto no me gustaba para nada, mire a Phoenix y ella estaba de la misma manera. Mirando hacia Sophitia atenta a todo. Ignorándome e ignorando a su alrededor, pero Sophitia nos miraba a nosotros con una pequeña sonrisa. Parecía alegre por alguna extraña razón-Parece que tenemos nuevos guardiánes. ¿Serias tan amable presentarte Arcángel Nova?-Sophitia alzo su dedo señalándome haciendo que todos giraran sus vistas hacia nosotros. Phoenix no le afecto este tipo de atención.

-Mi nombre es Nova, soy el Guardián de Equestria-Hice una pequeña reverencia ante todos estos guardiánes quienes me veian en silencio. Estaba algo nervioso por esto pero no podía darme a notar.

-Muchas gracias por presentarte ante los guardiánes. Como veras, es tu primera vez aquí por lo que te explicare la situación-Sophitia saco frente a ella haciendo uso de su magia, un pergamino. Un pergamino algo gastado y decolorado por el paso del tiempo. Lo extendió tanto que lo partio por la mitad sacando una cantidad casi infinita de chispas de colores multiples, como ver las estrellas en su máximo esplendor-Estas pequeñas estrellas, son los universos. Universos que he creado y cada universo tiene a su guardián-Sophitia tomo una pequeña chispa de color rosado mirándola con una pequeña sonrisa, era como si tuviera a un hijo en sus brazos-Este es tu universo Nova, este es el universo que cuidas y procuras dia a dia.

-No entiendo-Simplemente, no lo entendia. Hablan de forma rara, como si quisiera hablar con metáforas.

-Es normal, una vez fuiste humano por lo que no sabes nada sobre los angeles y arcángeles pero como te había dicho la primera vez que nos vimos. Tienes una misión, y es preservar el equilibrio en el universo. En este universo, ahora mismo. Te encuentras en la sala de los sabios, donde todos los guardiánes de todos los universos se presentan ante mi para rendir cuentas de sus actos y dependiendo sus actos solo uno ascenderá a ser el gran maestre de los serafines. Mi mano derecha.

-Disculpe pero según tomando en cuenta que dijiste que todas estas chispas eran multiversos creados por ti ¿Por qué solo hay 50 Guardiánes?-Esto impacto en la sala, los demás guardiánes empezaron a murmurar entre si mirándome con una seriedad que mataria a cualquiera. Claro, esto no le afecto a Sophitia quien me veía con cierta simpatía.

-Buena pregunta, me agrada que seas curioso. Lastimosamente, durante el paso de los eones los guardiánes de dichos mundos se revelaron en mi contra por lo que tuve que destruirlos junto con sus planetas de origen. Lastima, todos eran valientes guerreros pero perecieron en el camino-Al final Sophitia dejo la chispa que representaba mi hogar y el de mis amigas. Pero me dejo un pequeño escalofrió al ver la frialdad con la que decía las cosas. No quiero conocer realmente a Sophitia-Asi que todos estos guardianes son los únicos que quedan.

-¿No puede hacer a mas guardiánes como nosotros?

-Me gustaría, pero no es una tarea fácil. Ya que los guardianes son escogidos desde que nacen, se le imponen pruebas de valentía, dureza y perseverancia pero estas pruebas llegan a ser crueles y de tal forma que prefieren el suicidio. Claro, no olvidemos que todos los guardiánes deben ser de nacimiento Divino.

-Entonces, ¿yo soy el primero?

-Asi es, tu eres el primero en llegar a ser un guardián sin tener que haber tenido orígenes divinos, felicidades. Superaste los estándares angelicales-Esto conmociono mas la sala, todos los guardiánes a mi alrededor se veian molestos, mas aquel guardián. Chase, se veía enfurecido con tan solo verme pero se mantenía en silencio. Podía sentir su aura mágico negativo.

-Sophitia, esto es injusto-Un guardián, de armadura color verde y un emblema de flor de loto en el pecho golpeo la mesa con sus puños haciendo un gran estruendo en la mesa-¿Nos estas diciendo que este simio mortal llego a ser guardián por mero gusto?

-Tranquilo Raziel, Nova no llego por gusto. Llego porque demostró ser un gran guerrero y un corazón digno de un guardián.

-¿Digno de un guardián? Si viendo su aura mágico se puede sentir que es débil, no duraría ni dos siglos luchando-¿Dijo dos siglos? ¿No es mucho tiempo? Claro, me molesto mucho su comentario pero no quiero quedar mal ante Phoenix.

-Tal vez para ti no sea digno, pero para mi lo es. Ha demostrado muchas cosas en combate.

-Si, la zoofilia-Otro guardian, de armadura plateada en su máxima totalidad y brillantes, se veía burlon mientras me veía con aquella sonrisa llena de burla y soberbia. Esto si me molestaba, los guardianes a su lado empezaron a reir. Esto no me había gustado para nada pero tengo que tratar de contenerme.

-Calmate Xion, no sabes nada de Nova. No puedes juzgarlo, sino. Yo misma te juzgare ahora mismo ante todos. ¿Tienes las agallas para retarme?-Sophitia ahora se veía molesta, mirando a aquel guardián con cuerpo robusto quien empezó a sudar mientras Sophitia lo veía con ese enojo.

-Lo siento madre-Aquel guardian, Xion bajo la mirada con grandes gotas de sudor pasando por su frente. Esto causo mas risas en la gran sala, aunque yo estaba molesto.

-Como decía, Nova. Nova ha demostrado ser un gran elemento para los guardianes, tal vez ustedes no lo acepten o quieran demostrarle su aprecio pero el ya dio su vida una vez por todo su universo. El dio su vida con tal de que todos los seres vivientes estuvieran sanos y salvos. Para mi, eso es digno de valentía y que merece ser un guardián. Pero, para todo hay una consecuencia-Todos los guardianes alrededor callaron estrepitosamente al terminar Sophitia, uso su magia sacando una gran espada. Una espada majestuosa, era de color plata con hermosas decoraciones de diamante en ella, su hoja. Era ondulante y el mango tenia dos pares de guarnición ondulantes que sobresalían, una apuntando en dirección contraria a la otra. Emanaba un gran campo mágico, esta espada. Me cautivaba con tal solo verla-Esta es la espada del ultimo gran maestre, Siegfried. Esta espada posee tal magia que cualquiera que la porte tendrá las habilidades y fuerza de su antiguo portador. Claro, esta espada no cualquiera la puede usar, tienen que demostrarle que son dignos para ella-Esto llamo la atención de todos los guardianes, inclusive a mi, me sentía enamorado de dicha espada. El aura que emanaba me tranquilizaba y me adormecía con tan solo verla-Pero les advierto, esta espada esta maldita. Una vez que escoja a su portador se vera obligado dejar este plano físico para estar a mi lado dejando todo atrás, familia, amigos, todo. Inclusive perderá la vida con tal de llegar casi a la sima de todos los ángeles de este limite divino.

Esto no me había gustado para nada, eso de dejar todo atrás, no me puedo imaginar dejar a Twilight o a mis amigos con tal de ser alguien. Prefiero ser un don nadie antes de abandonar a mi familia. Todos se veian interesados por ella, mas yo no. El interés perdió al escuchar sus palabras que según ella motivaban. Di media vuelta tomando a Phoenix de la mano sacándola de su raro trance, esto sorprendió a todos dejando de hablar sobre la espada ahora hablando de lo maleducado que soy y lo ignorante que era. He callado mucho tiempo pero con tal de no hacer quedar mal a Phoenix podría soportarlo. Claro, hizo algo que no me lo esperaba. Me solto la mano.

-No Nova, quedémonos-Voltee a ver a Phoenix quien me veía molesta pero su aura se veía diferente, tenia un aura color violeta oscuro, como si fuera un ser malvado. Esto no me gusto mucho que digamos, detrás de ella estaba Sophitia mirándonos en silencio junto con los demás guardianes quienes esperaban algo de mi parte.

-¿Por qué? ¿Quieres que se sigan burlando de ti? Míralos, solo les interesa el poder. Nosotros no somos asi.

-Lo se, pero me interesa también-Phoenix miro por unos cuantos segundos la espada que traía Sophitia, la espada de Siegfried. Alguien que no se quien es, eso no venia en el libro-Es la espada de mi padre.

-¿Qué? ¿De tu padre?-Eso si no me lo esperaba, en serio. Esto me sorprendio, Phoenix tenia una sonrisa de mejilla a mejilla mientras veía la espada.

-Si, de mi padre. Bueno, de mi difunto padre.

-¿Por qué quieres esa cosa? ¿No escuchaste lo que dijo Sophitia?

-Si, si he escuchado lo que dijo. Pero, antes de conocerte. Era una serafín reconocida por mi trabajo, todos me veían como un ejemplo a seguir, todas las mujeres del reino querían llegar a ser como yo. Pero, por salvarte termine siendo el hazmerreír de todo el limite Divino. Ya nadie me veía por lo que era, sino que me veían con burlas e insultos. Justo como había empezado todo, pero. Si me hago con la espada de mi padre dejaran de verme como una inútil-Esto, esto es nuevo. Era la primera vez que veía a Phoenix de esta forma, de una forma que iba en contra de lo que ella misma me había enseñado, nunca pensé que Phoenix actuaria de forma egoísta.

-Temo decepcionarte MI FAMILIAR que esa espada solo es para los guardianes, no para los familiares. Por lo que es inútil que lo hagas-Espero poder al menos decepcionarla con tal de que deje esa actitud tan mala que trae. Ella me miro con una pequeña mueca molesta.

-Pues obvio que solo es para los guardianes, por eso tu la conseguirás.

-¿Estas loca? Claro que no hare lo que dices, no perderé a mi familia con tal de que tu cumplas tu sueño egoísta.

-¿Por qué? ¿No quieres que sea feliz?-Ahora vi a Phoenix con una mortificación en su rostro, tengo que herirla con tal de que vuelva a la normalidad. Esta actitud es extraña y no va para nada en el papel de la Phoenix que conozco.

-Si quiero que seas feliz, pero no de esta forma. No puedes sacrificar la vida de tus amigos con tal de que cumplas tus sueños egoístas, la Phoenix que conozco no es asi, la Phoenix que conozco siempre se la pasa haciendo bromas, se pasa la noche en vela jugando sus videojuegos y parte del dia durmiendo. Es buena cocinera y buena maestra. No una cretina egoísta que piensa por ella misma antes que los demás. Tu no eres asi, Quiero que me digas porque actúas de esa forma tan idiota-Phoenix empezó a escuchar mis palabras, aquella mortificación que ella tenia iba desapareciendo junto con ese aura violeta, ella me empezó a ver ahora con una tristeza, bajo la mirada apenada caminando hacia mi.

-Tienes razón Angel, no se porque actué de esa forma. Vámonos, no estamos interesados en tal cosa-Phoenix me tomo de la mano, pero esta vez. No era una sensación de llevarme a un lado sino, que era para que la protegiera de algo. Sentía una hermosa sensación en la mano, era como si al sentir la suave y calida mano de Phoenix. Me enamorara de ella, voltee a ver a los demás quienes se mantenian en silencio mirando la escena que creamos por la espada del padre de Phoenix, nunca entenderé a estos seres. Phoenix nos envolvió en un aura dorado desapareciendo de este lugar. Trataremos de olvidar lo sucedido que solo nos dejara un mal sabor de boca.


-Parece que cumpliste tu cometido Sophitia-Una mujer de cabello corto, pelirroja. Apareció frente a Sophitia, el lugar donde se había ido el guardián de Equestria junto con su peculiar familiar, esta mujer tenia unas polainas de color rojo con hermoso brillo y preciosos grabados, donde en las rodillas tenia una sirena perfilada de color blanco, tenia una falda corta de color dorado con rayas verticales blancas, tenia unos guantes de metal dorados con unas pequeñas hombreras de oro, tenia una especie de armadura de tela con bordados, bordados que mostraban a dos hombres desconocidos uno frente al otro usando lanzas, este conjunto tenia una pequeña capa de color verde bosque, tenia un pequeño collar plateado con un rubi en el centro, su rostro era fino. Una nariz bien formada y hermosos ojos color fuego-Haz hecho que mi hermana despertara su codicia, y mas al estar rodeada de guardianes.

-Pensé que no estabas en la sala-Sophitia se sorprendio un poco por esto, pero. Se mantenía con una sonrisa amable, característica de ella.

-Claro que lo estaba, solo que me oculte entre las nubes. A mi hermana no le gustaría verme ahora-Aquella mujer camino hacia la gran mesa recargándose en ella, mirando a los guardianes a su lado. Quienes estaban aterrados con solo verla-Parece que en esta ocasión no tendré competencia ¿O si?-Aquella mujer, miro al guardian Chase con una sonrisa. Esto hizo que retrocediera varios pasos haciendo que ella rompiera en risas desquiciadas-¿Cuál es el miedo? ¿No te parezco atractiva?

-No se de que hablas-Chase miro hacia otro lado evitando contacto visual, esto alago mucho a aquella mujer, había hecho algo que ningún otro guardián había hecho. Intimidar.

-Perfecto, me parece perfecto. Dime Sophitia, ¿Cuándo quieres que vaya a ver a mi hermanita? La extraño mucho, sabes-Esta mujer, volteo a ver a Sophitia quien guardo la espada con su magia mirando ahora indiferente a esta mujer.

-Cuando tu lo desees Krysta, cuando tu lo desees.

-Perfecto, es hora de demostrarle a mi hermanita lo que se puede hacer con 10 mil años de entrenamiento.


Aparecimos nuevamente en Ponyville, mas bien. En la plaza principal, eran como una de la tarde, era la hora pico. Estábamos exactamente sobre el ayuntamiento de Ponyville. Phoenix estaba de pie sobre el asta bandera mientras que yo me encontraba volando mirándola esperando respuestas, no estoy molesto con ella pero si intrigado por ellas. No me da un buen presentimiento sobre esto.

-¿Y bien? ¿Me diras porque actuaste de esa forma?-Ella estaba viendo hacia los ponys quienes caminaban bajo nosotros tranquilamente mientras yo no le quitaba la mirada encima.

-No lo se, no me esperaba eso-Phoenix respondió de forma inocente como de siempre, con su característica sonrisa pero tenia un tono de voz algo agudo, como si quisiera llorar-Pense que no pasaría de nuevo.

-¿Pasar de que?

-Si, que pasara de nuevo.

-No entiendo, explícame un poco.

-Bien, tomara un rato.

-Perfecto, tengo todo el tiempo del mundo.

-Simplemente, quiero ser conocida por todo el mundo. Quiero que todos los angeles y arcángeles me admiren como lo hacían antes cuando Salí de la academia de Serafines, en aquel entonces yo era la primera pero como te salve perdí todo ese respeto, Sophitia borro mi nombre en los registros Divinos por lo que ya no existo. Si conseguíamos esa espada Sophitia volvería a incluirme en esos registros por lo que asi todos me volverían a conocer como la gran guerrera del Limite Divino-Tenia un motivo algo emotivo pero también egoísta, no sabia que Phoenix ocultara algo asi, pero la veía algo arrepentida por ello. Su aura mágico emanaba una cierta energia negativa. Necesito saber todo.

-¿Qué mas? ¿Qué fue eso de que todo guardián debe casarse con su familiar?-Aquella pregunta altero el aura mágico de Phoenix, ahora emanaba un aura mágico de color rosado. Ella estaba sonrojada aunque se mantuvo serena.

-Eso es porque viene en el código divino que Sophitia escribió cuando la primera pareja existio para continuar con el linaje divino.

-Tus padres.

-Asi es, mis padres. Siegfried y Alexiel. Arcangel y Angel, los primeros guardianes de este universo.

-¿Qué paso con ellos?

-Ambos eran lo mejor de su clase, aunque ambos eran Angeles menores. Aunque muy diferentes, mi padre era el aprendiz de Gabriel mientras que mi madre era asistente en el consejo de los 12 Sabios pero un siglo. Hubo un angel quien se rebelo contra Sophitia por lo que causo una gran guerra en el mismo Limite Divino causando miles de bajas de angeles, mi padre estuvo al frente de la defensa divina mientras que mi madre estaba en el centro medico junto con Sophitia ayudando a los heridos, en aquella guerra mi padre perdió a su maestro. Por lo que ascendió al instante para liderar la guerra, aunque no era un novato. Era un guerrero nato y experto en el combate. Le decían 'El dios de la guerra' gracias a que siempre tuvo en mente como contrarrestar los ataques del enemigo divino, al final. Nosotros ganamos, ellos fueron desterrados a un mundo alterno donde aun hoy en dia siguen pagando por sus pecados hacia los Angeles y Sophitia.

-¿Qué paso con tus padres?

-Se conocieron cuando finalizo la rebelión, mi padre tuvo el reconocimiento al defender con amor y valentía el limite divino mientras que mi madre dejo de ser asistente en el consejo para ser asistente personal de Sophitia, ambos al conocerse se enamoraron al instante. Esto llamo la atención de Sophitia y al ver el combate perfecto de mi padre y los grandes cuidados de mi madre los ínsito a consumar su amor, que ellos fueran el ejemplo que el amor seguía entre nosotros los angeles. Ellos crearon un nuevo ciclo de amor y paz en el limite divino, ambos tuvieron a tres hijos al poco tiempo. Esto causo un pequeño problema ya que en ese entonces ambos ya eran guardianes y no podían cuidar mucho de ellos pero gracias a la excelente organización de aquella mujer, nunca pasaron soledad y necesidad por sus padres. Mis padres.

-¿Qué paso con tus hermanos y tu madre?

-Ellos murieron-Phoenix bajo la mirada nuevamente cambiando su aura a uno aun mas negativo, sentía esa energia. Incluso podía oler su aura mágico, estaba podrido y lleno de maldad. Esto me intrigo aun mas, quiero saber mas.

-¿Qué paso con tus hermanos?

-Yo los mate-Phoenix alzo nuevamente la mirada viéndome con una cierta tristeza, pero tenia una sonrisa deformada en su rostro. Sus pupilas estaban dilatadas mientras me veía, esto no me agrada.

-¿Por qué?

-Porque ellos eran mejor que yo, siempre vivi en sus sombras. Ver a mi hermano creciendo de forma increíble, tenia el talento de mi padre. A su primer siglo con vida ya daba señales de ser un guerrero nato, mientras que mi hermana tenia el talento de mi madre. Tenia grandes ideas sobre cómo mejorar el Limite Divino y la gran habilidad para sanar a los angeles. Inclusive ella es capaz de traer a la vida a quienes han muerto una vez. Mientras que yo, yo no tenía nada. Era una holgazana sin talento alguno menospreciada a pesar de ser la hermana de en medio. Siempre estuve en sus sombras, hasta que un dia supe que mi hermana entraría a la academia de Serafines y mi hermano seria un futuro guardián. La gota que derramo el vaso, un dia. Planee todo esto, ¿Cómo? ¿Cómo matar a un ser inmortal? Cortándole la cabeza, empecé con mi hermano menor. Quien se encontraba durmiendo plácidamente cuando llegue con mi hermoso espadón y le cercene la cabeza como si fuera mantequilla. Claro, la repentina desaparición del campo mágico de mi hermano despertó a mi madre y a mi hermana y cuando llegaron a la escena vieron la cabeza de mi hermano rodando en el suelo mientras yo estaba limpiando la hoja. Claro, estaba prohibido asesinar a otro angel. Claro, si te descubren por lo que tuve que deshacerme de los testigos. Empecé con mi madre, quien sin dudar remetí contra ella mientras que mi hermana gritaba de pánico. No podía creer esto mientras que yo si lo creía. Tenia un cierto éxtasis al hacerlo, claro. mi padre ya no estaba entre nosotros por lo que no tenia que enfrentarme a el, no tardó mucho en que la cabeza de mi madre cayera al suelo con una gran mueca de dolor y lágrimas. Al final, fue mi hermana mayor. Aunque en el fondo me dolia, lo tenia que hacer. Si quiero ser alguien importante debía de deshacerme de mis impedimentos. Al final, le saque el corazón a mi hermana usando mi espadón, eso fue una cierta alternativa a cortarle la cabeza aunque si hay posibilidades de que sobreviva pero ese no fue su dia de suerte. Acabando me deshice de sus cuerpos y me inscribí en la academia de serafines pasando lo que ya una vez te conté. El resto, ya lo sabes.

-Estás loca ¿Sabes?-No me sentía ni molesto ni conmocionado, en parte entendía eso. Yo también me sentía menos a lado de mi hermano pero ahora soy alguien importante para Equestria y para los que me conocen pero no entenderé porque actuó de esa forma matando a su familia.

-Si, lo se. Pero es algo que rara vez me pasa por lo que no soy alguien peligrosa. ¿Verdad que me odiaras por eso?

-No, no te odiare-Phoenix se sorprendió con mi respuesta, no la puedo juzgar. A pesar de haber hecho tal cosa nunca perderé la imagen que tengo hacia ella, además. es parte de mi trabajo no juzgar a otros-Eres mi serafin y siempre confiare en ti a pesar de tu pasado. Eso ya paso y siempre tendras mi confianza pero te pediré que de ahora en adelante me cuentes todo. No quiero que me ocultes algo porque en ese momento perderé toda mi confianza hacia ti como mi serafin-Phoenix asintió en silencio con una pequeña sonrisa, su aura mágico había cambiado a uno normal y sereno pero mientras la veía con una tranquilidad. Detrás de ella, una mujer pelirroja como el fuego, tenia una armadura estilo romano hecho de tela con una capa verdosa, unas polainas finas con dos sirenas grabadas de color blanco. Una falda corta con dos rayas verticales. Guantes metálicos de oro con hombreras del mismo material y color, tenia una mirada asesina y una gran sonrisa mientras aparecia detrás de Phoenix. Phoenix reacciono a esto dio media vuelta para ser recibida de un golpe en el pecho. Escuche un gran crujido y Phoenix escupio sangre. Cayo del asta bandera mientras yo veía atonito a esta mujer. Quien me veía con esa sonrisa malvada. Me daba miedo.

-Parece que mi hermana dijo algo que no debía, bien. Mi nombre es Krysta. Hermana mayor de Phoenix, y su futura asesina.