CAPÍTULO 35

SHOW MUST GO ON

[EZAREL]

(Al fin acabo esto...)

Dispuse las bolas de efectos con un hilo formando una pulsera para que pudiera usarlos en la actuación. Luego la coloqué en una caja de madera con acolchado para que no estallaran antes de lo debido y me fui hacia la sala de música.

(Y encima tengo que hacer de recadero... ¡Qué ganas de que esto acabe!)

Cuando llegué a la sala me sorprendió ver a Valkyon en la antesala apoyando la frente y el puño contra la puerta mientras que tras de ella se escuchaba una melodía a piano bastante triste y la voz de Mystika apenas audible cantando.

Ezarel: Valkyon...

Se separó de la puerta como si quemara y me miró sorprendido.

Valkyon: Hey, Ezarel.

Ezarel: ¿...Qué haces ahí?

Valkyon: Sólo venía a... No lo sé.

Ezarel: ¿Qué ha pasado?

Valkyon suspiró pesadamente y se recostó en la pared mirando hacia el techo unos segundos.

Valkyon: No importa. ¿Qué haces tú aquí?

Ezarel: Venía a traerle esto para sus actuaciones. Toma, deberías entregárselo tú...

Valkyon: Eh... Yo ya me iba.

Le tendí la caja con una mueca irónica y él la acabó aceptando con una leve sonrisa.
Sabía que estaba buscando un pretexto para entrar y verla o hablar con ella y así yo me quitaba la molestia de hacer de recadero.

Ezarel: Es una gran chica, seguro que quien la consiga será un hombre muy afortunado.

No esperé contestación, imaginaba que no la habría. Valkyon me echó una mirada llena de sentido, pero triste a la vez. Y me marché de allí pensando en que debía volver a meterme en la vida personal de estos dos para saber por qué mi amigo se resistía a sus tan obvios sentimientos.
Había evitado hasta ahora meterme mucho entre ellos, pero es que no le encontraba el sentido por ningún lado. Ella estaba loca por él y él por ella desde hace mucho... ¿Qué les ocurría?


A medida que iba tocando las teclas la calma volvía a mí. Pensé en mi mundo, lo que tenía allí, lo que me esperaba, la gente que había dejado atrás. Cualquier cosa me valía para olvidar la imagen de los labios de Valkyon besando a otra.

Respiré hondo varias veces y al fin mis lágrimas dejaron de amenazar con fluir sin control. Limpié mi rostro húmedo y luego cerré con cuidado la tapa del teclado.
De repente oí la puerta abrirse y me giré para ver entrar a Valkyon. Mi corazón dio un brinco, pues no me esperaba que viniera en absoluto.

Valkyon: Hola... Ezarel me ha dado esto para ti.

Me tendió una caja, que acepté y dejé en una estantería. Ya sabía de qué se trataba.

Mystika: Gracias.

Valkyon: Te has ido antes de acabar el ensayo.

Me giré hacia los instrumentos haciendo ver que los ordenaba y colocaba correctamente intentando aparentar calma.

Mystika: Sí, como estaba a punto de acabar y recordé que tenía que recibir esto de Ez, preferí venir a esperarle. Espero que no haya supuesto un problema.

Valkyon: Entiendo, no te preocupes.

Mystika: ¿Ya han conseguido hacer bien la escena?

Valkyon: Más o menos.

Mystika: Bien, seguro que mañana quedará bien.

(Sino siempre puedes ocupar tú el papel principal...)

Me giré hacia él para saber si ya había acabado y le miré expectante esperando a ver qué hacía o decía. Pero se quedó callado mirando a ninguna parte.

Mystika: Valkyon... ¿Necesitas algo?

Valkyon: ¿Eh? No, no, sólo venía a traerte eso.

Mystika: De acuerdo, hasta luego entonces.

Valkyon: Sí, hasta luego.

Le vi marcharse demostrando una calma que no tenía y haciendo un esfuerzo sobrehumano hablándole con total indiferencia, a pesar del nudo que tenía en la garganta.

(¿Qué esperaba viniendo aquí? ¿Ver cuánto me había molestado verle con otra? ¿Era realmente necesario venir a ver mi estado? ¿Y para qué? No me debe nada, no somos nada, así que podría ahorrarse sus visitas que sólo hacían que acrecentar mi ansiedad...)

Al rato decidí marchar hacia la cantina a buscar algo de merendar, después tenía que ir al escenario para ultimar las posiciones de los actores y comprobar que los fondos se colocaban correctamente.

Tenía ganas de que llegara mañana y todo acabara. Quería cantar para él y saber de una vez por todas qué sentía y tomar mis decisiones a partir de su reacción. Varias veces me planteé hablarlo con él directamente, pero tenía tanto miedo al rechazo... jamás había sentido nada igual por nadie, así que si me dijera que "no" a la cara, eso me mataría.
Pero con la canción podía hacerlo más tranquila, hace mucho que podíamos comunicarnos simplemente mirándonos, nos entendíamos bien, por eso estaba segura que de esa forma me saldrían las palabras que no podía soltarle tal cual a la cara.

Corté unos trozos de piña de forma distraída y los coloqué en un bol para comer mientras me dedicaba a la tarea del escenario.

Al llegar Valkyon ya estaba dirigiendo a la gente que colocaba los fondos, advirtiendo del orden de cada uno de ellos libro en mano.

Mystika: ¿Cómo va?

Valkyon: Acabamos de empezar.

Alargó su mano hacia mi bol y me robó un trozo de fruta.

Mystika: ¡Eh!

Valkyon: Hay que compartir.

Mystika: Veremos si piensas lo mismo cuando robe tu comida...

Él sonrió de lado y dio unas órdenes a los chicos, que ya casi habían acabado.

Al fin, con todo dispuesto y preparado nos fuimos a descansar temprano, mañana iba a ser un día estresante.

(Mañana es el gran día...)

...

Me desperté temprano con los nervios a flor de piel y apenas conseguí comer algunos bocados en todo el día.

Algo después de la hora de comer comenzaron las actuaciones y eventos "de relleno", que consistían en canciones, espectáculos y juegos propios de Eldarya.

La sensación de que el tiempo iba más rápido de lo habitual me creaba cierta congoja. Ya era la hora de arreglarme para mi primera canción y el cielo empezaba a oscurecerse mientras observaba mi reflejo sentada en el tocador, pero un golpeteo en mi puerta me sacó de mi estado.

Mystika: ¿Quién es?

Demian: Soy yo, ¿estás visible?

Mystika: Sí, sí, adelante.

Demian abrió la puerta y dio un paso hacia dentro.

Demian: Espero no molestar.

Mystika: Iba a empezar a prepararme, pero tengo cinco minutos para charlar.

Me levanté y acerqué a él cruzando los brazos sobre mi pecho, pues prefería que no entrara demasiado.

Demian: Mhh... Debes estar al corriente de mi relación con Nevra.

Mystika: Así es.

Demian: Mi hermano no quiere hablar conmigo, rechaza cualquier invitación que le hago.

Mystika: Es entendible.

Demian: Lo sé, pero he cambiado. Que mis hermanos se fueran lejos me hizo darme cuenta de la estupidez que cometí.

Mystika: Y además para nada.

Demian me miró triste, no parecía el orgulloso gobernador que conocí el primer día.

Demian: Lo sé... Fui un idiota y un caprichoso y perdí a mi familia por ello.

Su semblante abatido me convenció de la veracidad de sus palabras. Ningún hombre se humillaba así por nada, así que me aproximé un poco más y coloqué mi mano en su brazo para reconfortarle.

Mystika: ¿Quieres que hable con él?

Demian: ¿Lo harías? Sé que a ti te escuchará.

Mystika: Con mucho gusto.

Demian: Gracias... Bueno, será mejor que me vaya.

Se giró para marcharse pero le detuve.

Mystika: Demian, espera. Yo... quería pedirte disculpas por cómo te traté al principio. Te juzgué por algo que hiciste en el pasado y sin conocerte. Lo siento de veras.

Demian ladeó la cabeza sonriendo dulcemente. Lo cierto era que se parecía bastante a su hermano, pues aparentaban una cosa y en el fondo eran otra.

Demian: No hay nada que perdonar, es lógica tu actitud y realmente envidio a mi hermano.

Mystika: ¿Envidiarle?

Demian: Nunca he tenido a nadie en mi vida que no estuviera a mi lado por interés. Él te tiene a ti y a la guardia, es muy afortunado.

Mystika: Nada que no puedas conseguir tú también.

Demian: Sí... en cualquier caso es una lástima que no sientas lo mismo por él que él por ti, haríais una hermosa pareja.

Sonreí con tristeza deseando que eso fuera posible y finalmente nos despedimos.

Al fin comencé a vestirme, me puse los complementos y me peiné. Me miré de nuevo en el espejo, mi cara demostraba mi ansiedad, pero seguramente pensarían que era por los nervios de salir al escenario.

Cuando me hice a la idea salí de la habitación encontrándome con Alajea en el pasillo. A pesar de la compañía hicimos el camino en silencio hasta llegar detrás del escenario. Ahí me coloqué las pulseras con los efectos que Ezarel me había preparado.

Mi corazón latía como loco y sólo tenía ganas de salir huyendo. Miré a través del telón, todos los lugares estaban ocupados, por lo que muchos aldeanos estaban de pie al fondo y los lados para no perderse las actuaciones terrestres.

Busqué con la mirada a mis amigos y en seguida divisé a Nevra al fondo de pie, Ezarel estaba a su lado. A unos metros de ellos vi a Valkyon apoyado en una columna esperando.
Mis nervios se intensificaron y no podía dejar de moverme en el sitio. Ya estaba totalmente oscuro y todas las luces de alrededor se encendieron creando una atmósfera mágica.

Alajea: Hey, no te pongas nerviosa, va a salir perfecto.

Mystika: Sí, perfecto...

Anunciaron nuestra actuación y Alajea se colocó en su sitio con la guitarra.
Respiré hondo por enésima vez y en cuanto comenzaron a sonar las primeras notas subí al escenario.

Cuando empecé a cantar todo se hizo silencio, sólo se oía la guitarra, algunos efectos sonoros de los que también se encargó Ezarel y mi voz. Las luces del escenario impedían que viera a la gente sentada delante, pero pude divisar con claridad a los 3 jefes de las Guardias en sus posiciones.

Fui usando alguno de los ambientes que Ezarel preparó. Y llegado el momento, una de las veces que nombraba la "eterna llama", hice que una gran llamarada subiera desde el suelo hacia arriba. Había llegado el momento de cantar sólo para él...


[NEVRA]

La mayoría de miembros de la guardia nos colocamos de pie tras los asientos para dejar que los ciudadanos disfrutaran mejor del espectáculo, de todas formas desde ahí se veía muy bien el escenario y seguíamos estando cerca.

En el momento en que las notas comenzaron a sonar la gente fue callando y en cuanto Mystika apareció y empezó a cantar el silencio entre el público se hizo sepulcral. Estaba realmente magnífica con ese vestido rojo tan sexy, junto a su pelo y sus labios pintados de carmín realmente parecía estar en llamas, algo apropiado para la canción.

Al rato, en un momento dado hizo salir una llamarada del suelo y su pelo flotó como si no hubiera gravedad mientras ella avanzaba unos pasos hacia el borde del escenario. Entonces vi cómo su mirada se posó vivamente en Valkyon, que se encontraba a unos metros de nosotros apoyado en una de las columnas. Le miraba directamente a los ojos, justo cuando la letra decía, si no recordaba mal, algo así como que cuando él decía su nombre el sol brillaba y que había estado sola hasta que llegó él y calmó el dolor.

(¿Se está... declarando?)

La angustia creció rápidamente dentro de mí y me giré hacia Valkyon que siquiera parpadeaba y podía notar como su respiración se había acelerado. Se había incorporado dando un pequeño paso hacia delante.
Mystika repitió la estrofa mirándole con más intensidad si cabía, pero entonces y ante la sorpresa de Ezarel y mías que también se había percatado de lo que ocurría, él apretó los puños y la mandíbula, desvío la mirada y abandonó su posición.

En ese momento pude percibir como la voz de Mystika se quebraba ligeramente e intentaba contener sus emociones para seguir cantando con normalidad. Puede que pocos lo notaran, pero mi fino oído lo captó sin problemas, además de entender lo que estaba ocurriendo.
Valkyon pasó por nuestro lado e intenté frenarle poniendo mi mano sobre su antebrazo, pero él se deshizo de ella con rudeza y continuó su camino con una expresión que daba realmente miedo.

Ezarel me miró confundido negando con la cabeza, estaba claro que él no sabía el por qué de su comportamiento y aunque yo sí, no creía que hubiera actuado como él. ¿Cómo querer hacer daño a la mujer que amas?


Creí que iba a romperme en mil pedazos en cuanto abandonó el lugar. Él sabía lo que estaba haciendo, lo había entendido, yo había sido transparente y él... me había rechazado. Se fue para no escuchar lo que le cantaba.
Pero el espectáculo debía continuar...

A duras penas pude continuar la canción y en cuanto acabó escuché los aplausos, mas era incapaz de mirar a la gente o sentir las ovaciones. Me incliné ligeramente a modo de saludo y agradecimiento y abandoné el escenario lo más rápido que pude para refugiarme en mi habitación.

...

Mystika: ¡Estúpida!

Golpeé fuertemente el armario con el puño, pero ni me inmuté y las lágrimas que resbalaban por mis mejillas no eran por el dolor físico del golpe.
Caí de rodillas al suelo, totalmente abatida y sintiéndome idiota.

(¿No has tenido suficientes negativas indirectas que tenías que hacer esto para humillarte?)

Esta vez golpeé el suelo con rabia y dolor, dejando salir todas las emociones, esperando que así abandonaran mi cuerpo definitivamente, pero sólo conseguí hacer sangrar mis nudillos.
En cuanto vi la herida me detuve y la contemplé impasible, como si no hubiera nada más interesante.

(¡Reacciona hostias!)

Me levanté, limpié mi cara, lavé la herida y la tapé ligeramente para luego cambiarme para mi siguiente canción de forma mecánica. Bloqueé los sentimientos y actué como una autómata para no perder el control de nuevo.

Entonces me puse el conjunto siguiente, complementos incluidos y busqué unos guantes blancos para tapar la herida.
Luego me eché una gran capa negra por encima para que no se viera el atuendo y cubrirme del frescor de la noche y salí de la habitación. Antes de mi siguiente canción tocaba la obra y Valkyon y yo teníamos que estar ahí supervisando todo.

Al llegar a la sala de las puertas me encontré con Nevra, parecía estar esperándome.

Nevra: Hey...

Mystika: ¡Nevra! ¿Qué te ha parecido?

Me miró sorprendido por mi entusiasmo, estaba segura que sabía de qué había ido mi actuación, pues me miraba con tristeza, como si se apiadara de mí y no me gustaba que sintieran lástima, no era lo que necesitaba, así que seguí con mi mejor cara como si nada hubiera pasado.

Nevra: Has estado... magnífica.

Por suerte él sabía cómo hacerme subir la moral. Acarició mi cara con una sonrisa en sus labios y me acompañó de nuevo al escenario.

Valkyon estaba a un lado para controlar que todo saliera bien, así que yo me puse en el lado opuesto ignorándole por completo y charlando con Nevra. De reojo vi cómo nos observaba discretamente. Seguramente esperaba verme abatida, pues su mirada reflejaba algo de culpa.

Nevra: ¿Y qué tenéis que hacer vosotros?

Mystika: Controlar que todo salga según lo previsto y nadie se equivoque con los escenarios. De los diálogos se encarga un apuntador, que dicta el texto si al actor se le olvida.

Nevra afirmó con la cabeza y las luces se apagaron para dar comienzo a la obra. Ésa que me hacía recordar a un Valkyon diferente, cercano, apasionado e intenso, pero eso había quedado atrás...

...

Los actores estuvieron mejor que en el ensayo a pesar de los nervios, incluso la pareja estrella mejoró la química entre ellos.
Al final de la obra hubo grandes aplausos y ovaciones. Demian estaba disfrutando de los espectáculos con una sonrisa radiante en su rostro mientras miraba agradecido a Miiko, sentada a su lado.

Mystika: Nevra... deberías hablar con tu hermano.

Nevra: ¿Para qué?

Mystika: Está arrepentido.

Nevra: ¡JA! El arrepentimiento no forma parte de su vocabulario.

Me puse en frente de él tomándole las manos para que me mirara y prestara atención.

Mystika: Por favor, hazlo por mí, no te lo diría si no creyera que es verdad.

Nevra me miró sorprendido y luego miró a su hermano frunciendo el ceño.

Mystika: Por favor...

Nevra: Está bien, hablaré con él en la cena. A ti puedo creerte, pero no prometo nada.

Mystika: Me basta.

Nevra: ¿Por qué tanto empeño en que nos reconciliemos?

Mystika: Cualquier oportunidad de arreglar las cosas con tu familia es importante.

Nevra: ¿No será que nos quieres tener a ambos a la vez...?

Le miré algo confundida hasta que vi su sonrisa burlona grabada en la cara. Le di un suave puñetazo en el estómago en respuesta, fingiendo enfado.

Mystika: Eres idiota, ¿lo sabes, no?

Nevra: Jajaja

Mystika: En realidad me ha sorprendido su actitud, su verdadero "yo". Me pasa como me pasó contigo. No entiendo por qué fingir ser algo que no se es.

Nevra: No lo entenderías, eres aún una niña.

Mystika: ¿Yo una niña? ¡Anda ya cretino!

Volvió a reírse y entendí que estaba haciendo lo posible para hacerme pensar en otra cosa, para hacerme reír. A pesar de lo que él sentía por mí y después de que le cantara a otro lo que hubiera deseado escuchar él, ahí estaba animándome y dándome fuerzas para continuar.

En verdad deseé con todas mis fuerzas poder sentir lo mismo que él. Le abracé y murmuré un "gracias" a lo que respondió con un beso en mi cabeza mientras me apretaba y acariciaba mi pelo.

Entonces anunciaron la siguiente canción y la que daría cierre al espectáculo. Me despedí del vampiro, me preparé y Alajea y yo subimos al escenario.
No pude evitar mirar entre el público, pero no conseguí ver a Valkyon por ningún lado, ya directamente no quería escucharme...

Con un enorme esfuerzo interpreté la canción como si hablara de algo esperanzador, pero en cuanto canté la frase "mi corazón está diciendo: no lo dejes ir, resiste hasta el final", no pude evitar negar con la cabeza de forma involuntaria.

Eso se había acabado, no había nada por lo que esperar. No, no iba a resistir hasta el final, porque ESE final no existía. Había aguantado demasiado allí y por ello, había sido egoísta.
Permanecí en un lugar al que no pertenecía, poniendo en peligro a sus habitantes y básicamente porque estaba enamorada de alguien que no me correspondía...

...

Cuando todo acabó nos dirigimos a la cantina a cenar. Todo el mundo estaba animado y se acercaban a felicitarme.
En cuanto dejaron de rodearme, Demian se acercó y me entregó una hermosa y brillante rosa rojo carmín, que acepté de buena gana sonriendo.

Demian: Has estado estupenda, todo ha ido mejor de lo que esperaba.

Mystika: Gracias, ha sido divertido. Por cierto, creo que tienes que hablar con alguien.

Hice un gesto con la cabeza en dirección a Nevra. Él se giró hacia su hermano, que tenía cara de estar algo nervioso e incómodo y volvió a mirarme con agradecimiento.

Demian: Eres un ángel, en serio.

Le sonreí de vuelta y se fue en busca de su hermano. Yo me senté en la barra y me pedí una cerveza, pero no tomaría más que esa en esta noche, debía estar bien despierta y alerta para lo que me esperaba.

Cuando casi la hube terminado, observé sorprendida como Valkyon se sentaba a mi lado y se pedía una cerveza sin mirarme.
Apreté la jarra de mi mano pero enseguida aflojé recordando lo que pasó la última vez en la playa. No era momento de hacerse más heridas, ni físicas ni psicológicas.

Valkyon: Has estado muy bien...

(¿¡Me está tomando el pelo!? Sí, tiene que estar vacilándome...)

Me costó unos segundos reaccionar y romper el silencio que se había instalado a su alrededor, pero finalmente me tomé el último trago levantándome del taburete de forma poco delicada y sin mirarle en ningún momento.

Mystika: Sí, ya...

Solté la jarra con fuerza sobre el mueble haciendo resonar el vidrio contra la madera y me fui sin añadir nada más.

(Se había ido a mitad de la primera canción y en la siguiente ni había aparecido y ¿esperaba que me tragara sus palabras? ¿Intentaba quedar bien después de todo?)

En mi huida me topé con Nevra, que me frenó el paso. Se veía relajado y feliz, sin duda lo había arreglado con su hermano.

Nevra: ¿Dónde vas tan deprisa?

Mystika: Oh, a tomar el aire antes de irme a dormir.

Nevra: Espera, quería darte las gracias por lo que has hecho por nosotros.

Mystika: Ya sabes que es un placer para mí.

Le sonreí con sinceridad, al menos algo había salido bien ese día, pero debía irme rápido, antes de que notara mi angustia.

Nevra: ¿Quieres que te acompañe? Puedo dormir contigo para que no tengas pesadillas...

Mystika: Ja ja, no será necesario, pero puedes venir a buscarme mañana a primera hora para ir a desayunar. ¿Te parece?

Nevra: Encantado, pasaré a buscarte a las nueve.

Mystika: Genial, hasta mañana.

Le di un beso en la mejilla y salí al refugio donde aún estaban los ciudadanos festejando por su cuenta y busqué entre la gente hasta divisar a la mujer que cuidaba de Floppy.

Mystika: Disculpe, ¿es usted la que cuida de los familiares?

¿?: Oh sí, a eso me dedico. Soy Yodriel ¿necesitas algo, cariño?

Mystika: Lo cierto es que tengo que irme urgentemente a una misión muy importante y necesito que cuide de mi jeanylotte.

Sí, acababa de mentir...

Yodriel: ¿Cuánto es de urgente?

Mystika: Debo marchar en una hora.

Yodriel: Ya veo, y ¿por cuánto tiempo?

Mystika: Pues no se sabe... Pero le pagaré lo suficiente, eso no será problema.

Yodriel: ¿Eres la amiga de Valkyon, no? En ese caso me fío completamente de ti.

Esbozó una enorme sonrisa y yo traté de no mostrar mis verdaderos sentimientos al nombrar a mi jefe.
Quedamos en que le llevaría a Álex en un rato y le entregaría bastante maana para cubrir sus necesidades. Me sentía horrible dejándola así, pero llevarla conmigo sería demasiado peligroso.

Volví a mi habitación y preparé una mochila con ropa y útiles de necesidad y primeros auxilios, así como mi espada y alguna daga. Abrí uno de los cajones de la cómoda, donde se encontraba el preciado colgante que me había regalado Axel y me lo coloqué. Después me cambié de ropa por algo cómodo y oscuro y agarré papel y lápiz para dejar una nota que encontraría Nevra en cuanto viniera a buscarme y no le respondiera.

Al acabar ordené a Ignis salir por la ventana discretamente y yo salí a hurtadillas con Álex, pues aún había bastante movimiento por todos lados.
Moviéndome entre las sombras y las columnas entré primero en la sala de alquimia para coger algunas pociones que podrían serme útiles y también esas píldoras que cambiaban la apariencia. Si pretendía pasar desapercibida entre la gente, lo necesitaría y tenía que acercarme a los pueblos que cruzara para comprar alimento o para dormir.

Sí, también estaba robando.

Conseguí escabullirme hasta el refugio para llegar a casa de Yodriel, me despedí de mi conejita y me dirigí a la puerta principal.
Esto ya sería otro cantar. Después del ataque del otro día había más vigilancia y no se podía salir libremente. Miré hacia todos lados, en cada torre había un guardia y otro apostado en la puerta. Era Buckie, pero no tenía la confianza suficiente como para convencerle de dejarme salir, aun así lancé mi maleta al exterior.

(Mierda, a ver qué hago ahora...)

¿?: Eh, señorita.

Me tensé de los pies a la cabeza y me giré intentando aparentar normalidad y calma.

Mystika: ¡Val! ¿Qué haces aquí?

Valarian: Jajaja ¿No debería preguntar yo eso? Hay cambio de guardia y como pedí que me dejaran ver las actuaciones, me toca la peor hora de vigilancia.

(Gracias dioses, esto es lo que necesitaba)

Mystika: Vaya, sí que tenías ganas de ver el espectáculo.

Valarian: No me lo hubiera perdido por nada del mundo...

Me sonrió y se aproximó a mí hasta hacerme chocar la espalda con el muro.

Valarian: No me has dicho qué haces aquí.

Mystika: Pues me apetecía dar una vuelta lejos de la gente.

Valarian: ¿Y pensabas escaparte a hurtadillas?

Mystika: {Bueno, las cosas a escondidas son más emocionantes, ¿no crees?}

Entrecerré los ojos y puse una mirada traviesa. Luego entrelacé mis dedos en la correa de su hombrera y los deslicé por ésta lentamente.

Mystika: {Podrías... echarme una mano}

Valarian: Echarte un mano, ¿eh? ¿Y qué obtendría yo a cambio de jugármela?

Val parecía estar divirtiéndose, así que hice ver que meditaba sobre ello mordiéndome el labio inferior. Su vista estaba posada en mi boca y él cada vez más cerca.

Mystika: Te diría que me acompañaras, pero tienes trabajo...

Valarian: Tengo cinco minutos antes de comenzar...

Levanté la ceja de forma burlona lo que provocó una carcajada en mi compañero de Guardia.

Mystika: Jmm vaya, no pensé que la diversión duraría tan poco.

Valarian: Jaja qué mala eres... {Cinco minutos serían sólo parte del aperitivo}

Se acercó tanto que su pelo me hacía cosquillas. Apoyó su antebrazo en el muro y jugueteó con un mechón de mi pelo.

Y ésta iba a ser la tercera falta que cometería después de mentir y robar...

Tiré de la correa, que aún tenía sujeta hacia mí y puse mis labios sobre los suyos. No tardó ni unos segundos en abrir su boca haciendo que le imitara para buscar mi lengua con ansia. Solté un gemido por la sorpresa y eso le animó.

Puso sus manos sobre mi cintura y las fue bajando hasta el trasero mientras me besaba con deseo apenas contenido. Yo le agarré del pelo atrayéndolo más hacia mí. Su lengua jugaba con la mía como si quisiera ganarle un pulso y sus manos me agarraron con fuerza los muslos y me elevaron contra el muro, poniendo mi cadera a la altura de la suya.

Solté otro gemido entre sus labios y él se separó apenas un centímetro de mi boca mientras intentábamos recuperar el aliento.

Valarian: {¿Qué tal como aperitivo?}

Ciertamente me había dejado sin habla, mi cuerpo era una bola de fuego y sólo atinaba a mirarle sin pronunciar palabra.
Le sonreí como respuesta y finalmente le contesté.

Mystika: {Dicen que lo bueno se hace esperar}

Valarian: {...Sin duda}

Acarició mi rostro con su nariz riendo suavemente.
Desvié la mirada hacia los muros y vi la sombra de Ignis cruzarlos para salir al exterior. Ahora me tocaba a mí.

Mystika: Bueno, como no puedes perder más tiempo, ¿qué tal si me dejas salir y nos vemos más tarde?

Valarian: Un trato es un trato.

Me bajó al suelo y luego me acompañó hasta la gran puerta, pero antes de dejarme abandonar la ciudad volvió a cogerme por la cintura y me besó de nuevo apretándome fuerte contra él.
Yo le agarré por la nuca mientras dibujaba sus abdominales con la otra mano. Esta vez fue él quien gimió contra mis labios y un escalofrío recorrió mi columna vertebral. Lo peor de todo era no saber si era producido por el placer o por la sensación de estar perdiéndome, pues en cuestión de minutos me había convertido en todo lo que odiaba y todo para salir allí, para huir y encontrarme con mi destino.

No podía comerme la cabeza por ello. Mi plan era lo mejor para todos, a pesar de tener que hacer cosas que odiaba. El fin justifica los medios.

Se separó de mí mostrándome sus pupilas dilatadas en esos curiosos ojos esmeralda. Puede que fuera la última vez que los observaba.
Le di un beso fugaz y me separé un par de pasos.

Mystika: {Luego nos vemos, gatito}

Me despedí guiñándole el ojo para luego adentrarme en el bosque, donde me encontré con Ignis. Recuperé mi maleta y de ella saqué una capa negra que me cubría por completo y nos pusimos en marcha.

De nuevo rumbo a Isekar...

CONTINUARÁ