HOLA A TODOS ¿YA DE VACACIONES? YO RECIEN SALI, PERO COMO YA SE PODRAN IMAGINAR ESTUVE MUY ATAREADA CON LOS EXAMENES PARCIALES Y DEJANDO TODO RESUELTO EN EL TRABAJO PARA DESCANSAR VARIOS DIAS, POR ESO TARDÉ MUCHO EN TENER LISTO ESTE CAPÍTULO.
Algunos días después de la cita de la reina con el capitán, en la montaña del Norte, dentro del Castillo de hielo, Andy se reunía con Oppker y Pabbie para investigar las últimas pistas acerca del clan de los cazadores.
"Tu trabajo como el elegido está saliendo de maravilla chico" Dijo Oppker
"Lo sé, ha sido genial y como el vigilante nocturno también ha estado muy bien" responde el príncipe
"¿Qué es el vigilante nocturno?" pregunta el troll rebelde
"Oh, simplemente mi otro súper nombre, je je"
"¿Súper nombre?"
"Ya sabes, cuando no uso mis poderes y traigo ese traje ninja, es uno de los nombres que se me ha ocurrido ¿Qué opinas?"
"Me agrada, suena cool"
"Lo sé, a mí también me encantó"
"Aunque en algunas de tus misiones no te ha ido muy bien que digamos"
"¿De qué hablas? ¿Olvidas cuando liberamos a esas bellas sirenas?"
"No, no lo olvido je je je, todas te dieron una bofetada cuando intentaste conquistarlas"
"Oye ¿Cómo iba a saber yo que tomarían a mal el hecho de que les dijera que tenían una bella cola? Sólo intentaba hacerles un cumplido"
"¿Si? Pues parece que últimamente has recibido muchos golpes je je je, como aquella vez en que la cazadora te estrelló contra el suelo y no pudiste sentarte en una semana, ja ja ja, has tenido mala suerte, casi tan mala como tu pelea contra los gnomos de las montañas, ja ja ja, o la vez anterior, cuando desafiaste a los gigantes, ja ja ja, o la vez anterior, cuando aquellas pequeñas hadas te dieron una paliza"
"¿Ya terminaste de reírte?" Gruñó Andy
"No, ja ja ja ja, ahora sí"
"Hermano, tu trabajo como maestro troll es alentar y guiar al chico y tu joven Anders, tu trabajo como el elegido es dar palizas, no recibirlas, por eso deberemos entrenar más duro" los regaña Pabie
"Oh no" Se quejó Andy
"El clan de los cazadores ha estado en movimiento en los últimos días y debemos estar preparados" agrega el sabio troll
"¿Cómo es que el cazador no sospecha que yo soy el elegido? Quiero decir, la profecía es más que obvia"
"Esa profecía sólo la conocemos los trolls"
"Pero cuando visité el mundo mágico todos parecían saberlo"
"Ellos saben que el elegido será un guardián y dará equilibrio al mundo mágico, pero no han leído la profecía, nadie lo ha hecho, afortunadamente el cazador y su clan nunca han puesto sus sucias manos sobre los mágicos pergaminos milenarios"
"Fiu, menos mal" Suspiró Andy
"Pero no creas que los dejaron pasar por alto, ambos fueron revisados" Opinó Oppker
"¿Revisados?" Preguntó el chico
"Sí, el clan los investigó tanto a ti como a tu madre, incluso hizo un análisis de magia" Respondió el troll rebelde
"¿En serio? ¿Y cómo pudieron hacer eso sin que nos diéramos cuenta?"
"En tu caso" Dijo Pabbie apareciendo frente a él una visión de sí mismo cuando era un bebé de sólo un año.
"Hey ¿Ese soy yo? Entonces siempre he sido todo un galán"
"En tu caso, un miembro del clan logró ingresar a tu recámara y analizarte mientras dormías" Explicó Pabbie
En la visión se observaba a un hombre embozado que analizaba al bebé Andy con un báculo.
"Deberíamos fijarnos mejor a quienes contratamos como guardias" Rezongó Andy viendo con cuanta desfachatez el intruso se había colado al palacio.
"En ese entonces la magia era muy débil en ti y te descartaron de la lista de candidatos a Elegido aunque eso no significa que no intentaran destruirte" Continuó Pabbie
Andy vio como el sujeto intentaba matarlo con una daga, pero la voz de una de las niñeras lo puso sobre alerta y huyó por donde vino.
"Años después sus caminos volvieron a cruzarse" Dijo Oppker
En la visión se apreciaba a Andy ahora como un chico de 11 años que caminaba por la plaza en compañía de Ed y Ken.
"Hey recuerdo ese día, fue cuando Ed pegó un hámster a mi cabello para impresionar a Angelita y... No me hagan mucho caso" Dijo Andy observando la visión, en la cual un sujeto lo analizó sin que él lo notara .
"Nuevamente la magia que emitías no era lo suficientemente fuerte para que llamaras su atención, por lo que fuiste definitivamente borrado de la lista de sospechosos de ser el elegido sin saber que es más o menos a los 12 o 13 años que un ser mágico de tus particulares características comienza a desarrollar plenamente sus niveles mágicos" Explicó Pabbie
"Cielos, todo esto de la magia es un tanto complicado, aguarda, dijiste que ambos fuimos revisados ¿Cuándo revisaron a mamá?"
"Pues verás" Dijo Pabbie mientras en la visión aparecía una escena de la fiesta de coronación de su madre.
"No sigas Anna" Decía Elsa en la visión
"No ¿Por qué rechazas a todos? ¿Por qué te da tanto miedo?" Decía su hermana
"¡Dije SILENCIO!" Gritaba la reina
"Cielos ¿Y mamá siempre me dice que yo tengo mal genio? Ya vi de dónde lo heredé" Dijo Andy al ver ese pelea.
"Hechicería, sabía que algo muy sospechoso sucedía aquí" Decía el duque
"Hey, conozco a ese tipo, es el duque de Weseldonio, no me digas que pertenece al clan de los cazadores porque no me sorprendería en lo más mínimo"
"Él no, pero sus guardias sí" Dijo Pabbie congelando la imagen de ambos hombres. "Es por eso que de inmediato se mostraban muy dispuestos a liquidarla a como diera lugar, ambos dieron aviso al clan y muy pronto enviaron refuerzos, de no ser porque tu padre la trajo de regreso a Arendelle la hubieran buscado para emboscarla y la hubieran matado estando ella sola"
"Malditos miserables" Gruñó Andy.
"Pero una vez de vuelta en su reino" Agregó Oppker "No hubo mucho que el clan pudiera hacer, ellos actúan en secreto, esto era nuevo también para ellos, intentaron convencer a los demás de que era peligrosa y que matándola acabarían con el invierno eterno, pero no lo lograron y una vez que ella trajo de vuelta el verano y gobernó con justicia y compasión ganándose el cariño de sus súbditos y apoyo de otros reinos, el clan la analizó y la descartó de los candidatos a elegido, pero ya no pudo hacerle daño"
"Wow, jamás hubiera imaginado todo eso, pero ahora que el todo poderoso elegido está aquí ya no tiene de que preocuparse ¿Cierto?" Fanfarroneó Andy
"En realidad, dado el dolor de cabeza que en ocasiones sueles ser para ella, yo diría que es lo opuesto" Bromeó Oppker.
"Hey, yo no soy un dolor de cabeza para mamá, bueno si lo soy, pero por eso me ama, je je je. Entonces cuando papá valientemente la salvó de esos tipejos y la trajo a casa nos salvó a los dos, otra razón más por la cual es visto como todo un héroe en Arendelle. Bueno en realidad no sé si ella ya estaba embarazada, sé que ellos se conocieron en la fiesta de coronación, pero nunca he sabido si fue durante la fiesta, o en que momento fue cuando ellos dos... ya saben... tuvieron...ya saben...y ya... Ya mejor me callo, no sé por qué estoy tratando ese asunto privado con ustedes dos, vayamos a lo nuestro"
"Je je je je" Rio Oppker al ver lo apenado que estaba el chico al tratar esos temas.
"Entonces ya que el clan no sospecha de mí, je je je, creo que se llevarán una gran sorpresa cuando lo sepan"
"Lo cual debemos evitar a toda costa, ellos no pueden averiguar la identidad del elegido hasta el momento preciso" Replicó Pabbie
"¿Y ese sería?"
"Lo sabrás a su debido tiempo" Respondió el viejo troll
"Oh, siempre explicándome todo con acertijos"Se quejó el chico.
"Lo entenderás a su debido tiempo" Insistió Pabbie.
Más tarde Andy le contaba a su madre lo que le habían dicho los trolls.
"Déjame ver si entendí, este club de los cazadores..." Dijo la reina
"Clan de los cazadores"
"Este clan de los cazadores nos estuvo vigilando sin que nos diéramos cuenta e incluso intentó matarnos"
"Es lo que hacen, se dedican a matar creaturas mágicas"
"Eso es terrible"
"Sí, pero con el elegido frustrando sus planes cada cinco minutos, no hay de que preocuparnos, y hablando de preocuparnos, tú siempre me has dicho que tengo mal genio, pues tú no te quedas atrás"
"¿De qué hablas?"
"Pabbie me mostró unas visiones mágicas acerca de tu fiesta de coronación y déjame decirte que ese berrinche en pleno baile fue algo épico"
"Te prohíbo que te burles de mí, entiende que las cosas eran muy difíciles para mí, tú no sabes la cantidad de responsabilidades y presión que traía a cuestas" Gruñó la reina mientras Andy mejor retrocedía mortificado "Tú...tú...Espera un momento ¿Dijiste que Pabbie te mostró unas visiones de mi pasado?"
"Sí, vimos como te molestaste con la tía Anna durante la fiesta, ahora veo de donde saqué mi mal genio" La reina se molestó de nuevo con este comentario, por lo que Andy decidió no tentar más a su suerte "También me contaron que de no ser porque papá te trajo sana y salva a casa, el clan te hubiera encontrado y emboscado, cielos papá es todo un héroe ¿Verdad?"
"Así es Andy"
"Y no sólo te salvó a ti sino que salvó a todo Arendelle, se hizo cargo del reino en tu ausencia, ayudó a recuperar el verano, nos salvó de Aksel y su tropas, trajo el antídoto cuando me picó el alacrán, me fue a buscar a Japón, creo que deberíamos hacer un monumento en su honor"
"En realidad no sé si eso sería adecuado"
"¿Por qué no?"
"Porque si bien Hans ha hecho todo eso que dices, también está el hecho de que tengo un hijo con él y no sería bien visto que le mandara hacer un monumento. Y...¿Qué más te mostró Pabbie? ¿No te habrá mostrado escenas de cuando estaba prisionera? ¿O sí?" Preguntó la reina preocupada.
"No, sólo lo de la fiesta de coronación y... espera un momento ¿Prisionera?"
"Sí, ceo que no te había contado, verás, cuando me trajeron de vuelta a Arendelle nadie sabía si había causado aquel invierno eterno a propósito, no sabían que esperar de mí, o si podían confiar en mí y por eso me encerraron en el calabozo"
"¿Y qué pasó? ¿Por qué no quieres que yo vea esos momentos?"
"Es sólo que fueron momentos muy desagradables y traumáticos pero olvidémoslo, no tiene importancia"
"No te preocupes mamá que ahora yo estoy aquí para protegerte"
"Gracias hijito, eres muy dulce, pero ¿Por qué te mostró todo eso?"
"Oh sólo para mostrarme el modus operandis del clan, porque ¿qué crees? Los guardias del duque pertenecían al clan de los cazadores"
"Eso explica por qué de inmediato me querían ejecutar"
"Así es ¿Por qué no los mandaste matar?"
"Porque yo no quería mancharme las manos de sangre"
"Pues te las lavas y ya je je je"
"Andy hablo en serio, quisiera pasar todo mi reinado ordenando las mínimas ejecuciones"
"Pero ellos te iban a matar a ti"
"Lo sé"
"¿Entonces? Como dice el refrán ojo por ojo y diente por diente"
"Eso es la ley del talión, era la ley que regía a los pueblos en la antigüedad, y no es de buenos cristianos buscar venganza, ya lo dice la biblia: Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial".
"Lo sé, el padre Valter me ha hablado mucho al respecto, pero creo que es muy difícil"
"Difícil pero no imposible"
"No creo que yo fuera capaz de esa clase de compasión, es decir, algunas ofensas simples, sí ¿Por qué no? Todos merecemos otra oportunidad, pero algo más grave, no lo sé"
"Entiendo tu punto de vista y espero que nunca te encuentres en una situación así, pero si algún día se presentara espero que seas capaz de perdonar"
"Pues ya veremos, no prometo nada, ahora te dejo por que tengo que terminar una tarea" Dijo Andy saliendo de la oficina.
"Andy no sospecha nada aún, sólo espero no se entere de la peor manera sobre la verdad acerca de su origen y sea capaz de perdonar a su padre"
Mientras ajeno a la charla de Andy y Elsa, Hans en compañía de Liv y la sabionda volvían después de un paseo en bote, pero justo cuando se disponían a volver a casa fueron emboscados por piratas.
"Este barco pertenece a las fuerzas navales de Arendelle ¿Quién te dio premiso de registrarlo?" Discutía Liv con el pirata Hondo "Te estás metiendo en un gran problema amigo ¿Dónde están tus credenciales?"
"Creo que no has entendido, yo soy un pirata, y no necesito credenciales" Replicó el bandido amenazándola con su espada.
De inmediato Hans quitó a su esposa y la puso detrás de él para protegerla.
Uno de los compinches piratas se acercó a Hondo y le susurró algo en el oído.
"¿Cómo que no encontraron nada?" Preguntó Hondo
De nuevo el pillo susurró algo.
"Grr, ya sé lo que significa la palabra nada ¿Dónde están Hans?" Gruñó Hondo
"¿Dónde está qué, viejo?" Preguntó Hans despreocupado.
"Me llamo Hondo, el terrible pirata Hondo"
"Mejor entrégale las rubíes de la abuela antes de que se enoje Hans" Dijo Liv
"Sí, Hans, antes de que me enoje" Repitió el líder pirata
"¿Cuáles rubíes? ¿Has visto algunos rubíes por aquí Helena?"
"No, yo no, no he visto ninguno"
"Los rubíes que transportamos, los que me obsequió mi madre ¿Dónde están? Dime"
"Creo que mi esposa está confundida, lo que traemos es mermelada de fresa, no rubíes" Dijo Hans probando un poco "Mmmm, como para chuparse los dedos ¿Quieres probar?" Preguntó ofreciéndole un poco al pirata y embarrándolo por error.
"¡No quiero nada de tu pegajosa mermelada, quiero los rubíes ¿Dónde los escondiste?"
"Allá se ve Arendelle" Dijo la sabionda "¿Y qué es eso que se aproxima? ¿Es acaso un barco de la armada naval?"
"¿Armada naval? Hoy me siento muy perdonador, así que a sus botes muchachos" Ordenó a sus compinches "Tuvieron mucha suerte, esta vez no les haré nada, pero la próxima vez que nos veamos, cuídense del terrible Pirata Hondo" Dijo el villano saltando a su bote.
"Je je, buen truco Helena" Dijo Hans
Los piratas comenzaron a alejarse.
"Ahora sujétense, nos vamos a casa" Dijo el pelirrojo tomando el timón.
"Hans ¿Dónde escondiste los rubíes?"
"Te diré donde escondí los rubíes"
"No vas a creerlo mami"
"Yujú, piratas ¿Me escuchan?" Dijo Hans hablando por un cono "¿Están seguros de que no quieren probar esta deliciosa mermelada de fresa?"
"¡No!" Respondieron los piratas desde la distancia.
"Porque ahí es donde escondí los rubíes"
"¿En la mermelada?" Preguntó Liv.
"¡En la mermelada!" Gritó Hondo "Ay, hacen que me enfade mucho, mucho" Gruñó el pirata persiguiéndolos
"Ja ja ja" rio el pelirrojo.
"Creo que no debiste decirle a los piratas donde escondiste los rubíes papi, aún no llegamos a salvo a Arendelle"
"No te preocupes muñequita, papá sabe lo que hace"
"¡Ríndete Hans!" Gruñó el pirata disparando sus cañones
"Hans ¿Acaso estas loco? Nos vamos a matar" se queja Liv
"Para nada, miren ahí esta el puerto de Arendelle"
"Si y está lleno" dice la sabionda "Ya no hay lugar para nosotros"
Al notar que se acerca otro barco al muelle, los encargados del puerto se acercan en lanchas para evitar un accidente.
"Príncipe Hans, debe esperar a que se le de permiso de entrar al puerto" le grita uno de los hombres desde sus lanchas
"Es que unos piratas vienen pisándonos los talones"
"Es por seguridad señor, tendrá que tomar el patrón de espera"
"Pero esta es una emergencia de primera categoría"
"Ya vienen los refuerzos señor, pero haga lo que haga, no vaya a entrar al muelle"
"¿Qué dicen? No puedo escucharlos, los cañones de los piratas son en verdad ruidosos" Dijo Hans aparentando no oírlos.
"Pues yo escuché perfectamente y sé que tú también, deja de hacerte el tonto Hans y obedece las instrucciones que se te dieron" lo regaña su esposa
"Pues de todas formas entraremos"
"Y yo digo que no, podrías ocasionar un accidente"
"¿Y qué quieres? ¿Qué nos lancen por la borda esos piratas?"
"Pero tenías que decirles sobres los rubíes, apenas que ya nos habían dejado ir"
"Confía en mí, de veras, yo sé lo que hago"
Y surcando peligrosamente entre los barcos más grandes, Hans logró perder a los piratas y llegar al puerto de Arendelle.
"No deberías hacer esto Hans"
"Si conoces otra forma, cuando lleguemos me la explicas"
"¡Yupi!" exclama Helena "Nos vamos jugando el pellejo ¡Genial!"
"No, no es genial, es tonto e irresponsable" se queja Liv
Los piratas huyeron al perder a sus presas, pero no sin antes jurar vengarse de ellos.
"¡Lo logramos!" Exclamó Hans mientras llegaban a su destino y los piratas se retiraban "¿Ya ves amor? Te dije que sabía lo que hacía"
La noticia pronto llega a los oídos de la reina, quien no esta nada feliz y manda llamar al sureño a su oficina.
"Oh, Elsa je je, ¿te arreglaste diferente el cabello?"
La reina sólo lo ve con los ojos entre cerrados.
"Oh, ya sé, un nuevo vestido de hielo"
La actitud de la reina no cambia.
"¿Nuevo maquillaje? ¿Tus uñas? Algo te hiciste que te ves tan... Voy a pagar por lo que hice ¿no es así?"
"Así es en efecto Hans casi causas múltiples colisiones entre embarcaciones de reinos muy importantes y todo por desobedecer las órdenes de un oficial de Arendelle"
"Oh vamos, nadie resultó herido, no puedes castigarme por algo que no hice"
"De hecho si hiciste mal de todos modos, se supone que ningún barco debía entrar hasta que los demás salieran y dejaran libre suficiente espacio"
"Y hubiera esperado, de no ser porque unos piratas nos querían abordar"
"Piratas que tú mismo retaste"
"Ah ¿ya te contó Liv?"
"Si hable con ella antes de llamarte a ti ¿Qué era lo que esperabas demostrar con esa tontería?"
"Pues... nada... yo sólo... no pensé, parecía muy fácil salir de esa en aquel momento"
"Pero no contabas con lo que te esperaba llegando al muelle"
"No sabia que estaría lleno, es decir ¿Cómo podía si quiera imaginarlo?"
"Es por eso que no debes hacer ese tipo de cosas, te jugaste la vida con esa hazaña, sin mencionar la de tu familia y la de los demás en el puerto"
"Lo sé, pero ¿Qué otra cosa podía hacer? Lo hecho, hecho estaba y tenia que salir de esa de algún modo"
"Hans, entiendo a qué te refieres, pero hiciste mal en todo, no debiste retar a los piratas y no debiste entrar a la fuerza"
"¿Y qué vas a hacer entonces?"
"Debo hacer valer la ley, ese es mi trabajo"
"Pero somos buenos amigos, estoy seguro de que podremos olvidar este malentendido de una forma más civilizada sin tener que castigar a nadie"
"Lo siento Hans, pero debo aplicar la ley con quien sea, si no, no estaría siendo justa"
"Aich, está bien ¿De qué castigo estamos hablando?"
"Veamos, por desobedecer las ordenes de un oficial de la marina de Arendelle, el castigo es..."
"Espera un segundo, en todo caso no desobedecí ¿si? El hombre que dictó las órdenes es solamente un sargento de avanzada, mientras que yo soy un almirante, como ves, no tengo por qué obedecer a alguien de un rango inferior al mío"
"Las ordenes venían de mi parte Hans, pero ya que piensas que por tu rango no debías obedecerlas, te voy a dar una lección"
"¿A qué te refieres con eso?"
"Hans, no tendrás permitido dirigir un barco por un 1 semana"
"¿Qué? ¿1 semana? ¿No crees que estás exagerando?"
"Y durante ese periodo de tiempo, tu rango de Almirante se te suspenderá hasta que termine el castigo"
"Oye, ahora si que te pasaste"
"Vamos Hans, sólo es por una semana, nadie se ha muerto por una semana de castigo"
Sin decir ya nada, el pelirrojo sale de la oficina azotando la puerta.
"Y Andy dice que sacó el mal carácter de mí, es porque no había visto a su padre" piensa la reina "Oh, pero se ve tan guapo cuando se enoja"
Y con estos pensamientos en su mente, Elsa continua con su trabajo, hasta que encuentra una carta proveniente de un reino vecino.
"Oh, esta debe ser la invitación para la fiesta de cumpleaños del príncipe Desiderio, el hijo del rey Harald"
Momentos después la reina da lectura a la carta.
"Reina Elsa
Me complace invitarla a la gran fiesta que se llevará a cabo en mi reino, en honor de los 21 años de mi hijo, el príncipe Desiderio.
Mi hijo quiere de regalo un gran iceberg, la verdad ignoro el motivo de su petición, pero espero considere nuestra petición y pueda otorgárnoslo a su llegada.
Atentamente Harald, rey de Namdalen"
"¿Un iceberg? Pero que petición tan más extraña, bueno, lo mejor será apurarme si quiero llegar a la fiesta a tiempo" pero al pasar por un calendario, recordó que tenia un evento programado "Oh cielos, olvidaba que ese día tengo reunión con los representantes de nuestros reinos aliados y Andy no podrá ir tampoco porque debes estar presente también en dicha reunión ¿Cómo puedo hacerle para que el príncipe reciba su iceberg?"
Mientras la reina piensa cómo resolver semejante embrollo, Liv y Helena pasean por las calles.
"Tu padre cada día está más loco"
"No, es genial"
"Espero que Elsa lo haya puesto en su lugar ¿Cómo se le ocurrió que sería una buena idea desafiar a los piratas? ¿Qué acaso no pensó en la seguridad de su familia?"
"Pero no te enojes con él"
"Claro que me enojo, esa actitud fue muy egoísta, como siempre quería llevarse la gloria y la fama y no le importó arriesgar también nuestras vidas"
"Pero fue genial ¿o no?"
"No, fue la mayor estupidez que ha hecho en toda su vida y vaya que ha hecho varias"
"Mami, dijiste una mala grosería"
"Discúlpame muñequita, es sólo que estoy muy estresada"
En ese momento, la portada de un libro llamo su atención.
"¿Harto de que los dirigentes de barcos lo estresen? ¿Le gustaría tomar el mando del barco, pero no sabe cómo hacerlo? Aprenda a maniobrar un barco con esta sencilla guía paso a paso. Oye hijita esto tiene potencial"
"¿Quieres manejar un barco?"
"Si ¿Qué te parece?"
"¿Y por qué no le pides a papá que te enseñe?"
"Porque estoy muy molesta con él ¿recuerdas?"
"Bueno, pues entonces compra el libro"
"¿Si verdad? Ya me vi, la capitana Liv ¿no suena increíble?"
"Demasiado y quizás incluso podrías llegar a ser almirante como papá"
"Imagínate, creo que si me lo llevo"
Momentos después ambas regresaban al palacio.
"¿Y cómo te fue con Elsa, Hans?" le pregunta su esposa
"Mal, me quitó mi rango de almirante por una semana y en todo ese tiempo no puedo dirigir un barco tampoco"
"Te lo dije"
"¿Y tú de qué lado estás?"
"Del de Elsa, tiene toda la razón en castigarte, si hubiera sido yo, te hubiera castigado de la misma forma, pero en vez de una semana, por toda la vida"
"No seas exagerada, sólo fue un pequeño inconveniente y ya"
"Si, un inconveniente que casi nos cuesta la vida"
"Pero no fue así"
"Pero pudo serlo"
"Ya, deja de reclamarme, tú y Elsa son un verdadero dolor de cabeza, no pueden perdonar nada"
"Y tenemos razón, no fue para menos"
"He estado en peores situaciones antes y créeme que esto no fue nada comparado con las muchas calamidades que he tenido que enfrentar"
"Pero bien que te encanta"
"La única buena noticia de todo esto es que Elsa se ha quedado sin marinos"
"¿Qué dices?"
"Su gente va a recoger a todos esos dignatarios importantes, representantes de nuestros reinos amigos, que vendrán para la reunión dentro de unos días, mira, ahí va su ultimo barco saliendo. Ahora si necesita salir por algún motivo, tendrá que anular mi castigo y devolverme mi titulo"
"O pedirme a mí que haga el trabajo por ella"
"¿De qué estás hablando?"
"Compré un libro muy bueno y voy a ser capitana aprendiz"
"¿Capitana tú? No me hagas reír, no sabes distinguir la popa de la proa"
"Pues sucede señor yo sé lo que hago, que con este libro puedo maniobrar cualquier tipo de barco, mira: Aprenda a maniobrar cualquier barco en 3 lecciones fáciles"
"¿Ese libro? je je je, debe ser un chiste, está totalmente equivocado, sólo un gran tonto lo usaría"
"Eso no fue lo que me dijo el señor de la librería, señor tipo listo, además por las 100 coronas que costó debe ser bueno"
"¿Te gastaste 100 coronas en eso? ja ja ja"
"Viene acompañado de una garantía de devolución de dinero y de un nombramiento de aprendiz, sólo es temporal, pero es más de lo que tú tienes en este momento, así que no quiero seguir oyendo tus comentarios"
Y diciendo esto, Liv se aleja hojeando su libro nuevo.
"Tu madre está cada día más loca muñequita"
"Eso mismo me dijo ella de ti"
"Mírala nomás, creyéndose de ese libro inútil, sólo espero que no tengamos que salir para nada, porque no dudo que quiera apuntarse"
Mientras tanto, en su oficina la reina encuentra la solución a su problema.
"Ya está, haré el iceberg desde aquí, luego lo atamos muy bien a un barco para que se lo lleve jalando hasta Namdalen, pero si soy una genio"
Más tarde, la reina salía al muelle para encontrárselo vacío, el único barco que se encontraba era el falucho en el que Hans había llegado esa mañana.
"¿Dónde está todo mundo?"
"Nos quedamos sin barcos majestad, resulta que se ocuparon más de los que habíamos anticipado"
"No puede ser ¿y ahora cómo le llegara su regalo al príncipe Desiderio?"
"Pues supongo que no le llegará"
"No quisiera quedarle mal, después de todo Harald era el mejor amigo de mi padre"
"Lo sé majestad, o ¿Por qué no manda al príncipe Hans? Estoy seguro de que estará encantado en ayudarle"
"Si, supongo que tendré que hacer eso, ya luego le aplicaré el castigo como es debido"
La reina regresa al castillo y al pasar por los jardines se encontró con Liv, quien sentada en una banca leía su dichosos libro.
"Hola Liv ¿sabes dónde esta Hans?"
"Creo que en nuestra habitación ¿Por qué?"
"Porque voy a levantarle su castigo para que me haga un pequeño favor"
"Si es acaso porque necesitas alguien que dirija un barco, déjame decirte que viniste con la persona correcta"
"¿Qué tú sabes de barcos? pues ¿Qué me perdí?"
"Recientemente adquirí un libro que enseña a dirigir un barco"
"Vaya, pero que útil"
"Lo sé, tiene finas ilustraciones a mano y está muy bien explicado"
"Me parece bien, digo, después de todo, lo que ahora sé para dirigir un reino lo aprendí de los libros, je je, me parece un muy buen plan, necesito que salgas cuanto antes"
"Claro ¿y a dónde vamos?"
Momentos después, la reina aparecía un iceberg flotando en el mar, de inmediato un grupo de hombres lo sujetaban al falucho.
"Este polvo mágico retrasará el derretimiento, pero no demasiado, para que traten de no tardarse" Dijo la reina después de rociar el iceberg con el polvo.
"Están totalmente locas las 2, no se puede aprender a dirigir un barco sin experiencia en el campo" se queja Hans
"Según el autor de este libro si y yo le tengo más fe a él que a ti" le dice su esposa
"No puedes estar hablando en serio, vas a matarte si lo haces"
"Claro que no, me tengo total fe y con este libro no hay pierde, je je je"
"Yo creo que deberías darle una oportunidad" interviene Elsa "Aunque no lo creas los libros también nos educan"
"Si, pero esto es algo totalmente diferente, no puedes reemplazar experiencia con lecciones"
"Hagan la prueba, sólo es un sencillo viaje a un reino de aquí, no creo que sea tan malo" insiste la reina
"Aich, muy bien, como tú digas, pero yo sigo insistiendo que es una mala idea"
"Como si tú no tuvieras ideas malas" interviene su esposa "¿Qué me dices sobre aquella de retar a los piratas? ¿O es que acaso ya se te ha olvidado?"
"Cómo olvidarlo si tú me lo estas recordando cada 2 segundos"
"¿Puedo ir yo también mami?"
"Claro muñequita, este será mi momento de gloria y no puedes perdértelo"
"Almirante, ya está todo listo para zarpar" Dijo Kai
"No me lo digas a mí Kai, díselo a nuestra nueva Capitana" Replicó el pelirrojo.
"Adelante caminante, y todos de acuerdo" Dijo Liv subiendo a bordo.
"Oye Liv, no tienes que hacer esto, todavía puedo navegar, nunca nadie lo sabrá" Dijo Hans tan pronto ambos estuvieron en la cubierta.
"Bueno comencemos" Dijo Liv ignorándolo "Capítulo 1: Bienvenido a su barco" Y después comenzó a murmurar leyendo en voz baja "Ay no, esta cosa no tiene timón Hans"
"¡¿Qué?! Yo... ¿Estás loca? Este es el timón"
"¿Estás seguro? Creo que no, el del libro es tinto, no estoy muy convencida Hans"
"Va a ser un larguísimo viaje" Gruñó el pelirrojo.
"Capítulo 2: Zarpar es fácil, veamos, zarpar se logra a una velocidad de 40 Km por hora y aprovechando los vientos al máximo, aquí dice que todo buen capitán debe revisar hacia dónde sopla el viento, pero no dice cómo hacerlo"
"Así se hace mami" dice la sabionda chupándose el dedo y alzándolo "Está soplando hacia allá"
"Y según este dibujo de una brújula ese es el este, muy bien muñequita"
"Hijita no debes ayudar a tu mamá en esta locura"
"¿Y por qué no?"
"Porque ella esta loca y tú no"
"Mira quién lo dice" le dice su esposa "Además Helenita debe ayudarme porque ella es ahora mi navegante y eso es lo que un navegante hace, darle apoyo al capitán"
"¿Yo soy la navegante? ¡Súper!"
"Ahora si que estamos perdidos"
"Aquí dice que el pasajero nunca debe distraer al capitán ni a su navegante, así que te pido que guardes silencio"
"¿Ahora soy el pasajero?"
"Claro ¿o qué pensabas?"
"Que al menos sería un poco útil en este barco"
"Ya veremos en qué nos puedes ayudar, por lo pronto continuemos con la lección, veamos, desate el barco del muelle e ice las velas para aprovechar las corrientes del aire, suena fácil"
La princesa desamarra el falucho, iza las velas y con esto su travesía inicia.
"Oh cielos, que todos los santos nos protejan" piensa Hans mientras se sujeta
En ese momento, sin saber que un barco va a salir, el par de muñecos de nieve bordean la costa en una pequeña lancha como un paseo romántico.
"Te digo Susy, no hay nada más relajante que un paseo en lancha"
"Si, tienes mucha razón, esto es tan pacifico"
Ignorando que los muñecos están en su camino, Liv continua leyendo su libro, pero pone más atención en sus lecciones que al frente.
"Continuemos, al zarpar un barco no debe de dar vuelta hasta que esté a 60 metros de la costa, así que aquí vamos"
"Bueno mami, pero eso es siempre y cuando no halla nada al frente" dice la niña descubriendo a los muñecos a mitad del camino
"40, 41, sólo faltan unos cuantos metros" continua Liv sin prestar atención ni al frente, ni a su tripulación
"Mira, siempre dices que nunca te digo nada, pues ahora si te digo, da la vuelta" Exclama Hans
"Tú mejor cállate, recuerda que no tienes permiso para maniobrar un barco y yo en cambio si, así que calla"
En ese momento la dupla de muñecos descubre lo que se les avecina a toda velocidad.
"Cielos, ese barco viene hacia nosotros" exclama Olaf
"Descuida, estoy segura de que nos van a esquivar, ya lo verás"
De vuelta en el barco Liv sigue contando sin fijarse al frente.
"49, 50, 51"
Cada vez están más cerca de los muñecos.
"Oh, oh, no dan vuelta" dice Olaf angustiado
"No nos han visto"
En el barco todos se dan cuenta de la situación, todos, menos la capitana.
"¡Papi!"
"Mira no importa lo que diga el libro, tenemos que..."
"A ti no te voy a hacer caso"
"Pero... pero yo..."
"Calla, listo, ya fueron 60, ahora si rumbo a nuestro destino"
El barco da vuelta y la lanchita es movida por el oleaje, pero está vacía, entonces Hans y Helena se asoman por la borda para ver dónde quedaron los muñecos.
"¿Lo vieron? Quizás se alarmaron un poco, pero fue una zarpada perfecta, justo como lo dice el libro"
"Caray papi, ¿eso que traemos pegado en el barco no son...?"
"Si ya lo sé hijita, ya lo sé"
El barco pasó tan cerca de los muñecos que se los llevó embarrados en la parte delantera.
Luego de lograr despegar a los muñecos y dejarlos en Arendelle, los Westerguard continúan con su viaje.
"Bueno, por lo menos esta parte del mar es tranquila" piensa el pelirrojo mientras observa a su esposa dirigir el barco "Esperemos que no suceda nada que tenga que poner a nuestra capitana a prueba"
Pero sus pensamientos son interrumpidos por su hijita, la cual extiende un mapa frente a él.
"Papi ¿Dónde esta el reino al que vamos?"
"Te tomaste muy en serio eso de que vas a ser la navegante ¿no es así?"
"Es muy emocionante"
"Bueno, el reino de Namdalen está justo aquí" dice Hans señalándolo en el mapa
"¿Y ya con saber dónde está soy la navegante?"
"No, también tienes que trazar la ruta a realizar"
"¿Ósea qué?"
"Marca un caminito en el mapa, pero no rayes donde hay tierra"
"¿Te refieres a lo café?"
"Así es, porque un barco sólo puede ir por el mar"
"¿El mar es lo azul?"
"Si. Cuida que en tu ruta no nos acerquemos demasiado a las playas y mucho cuidado con los arrecifes"
"¿Qué pasa con las playas?"
"Si nos acercamos a una playa sin cuidado podríamos encallar y es muy difícil regresar un barco al mar una vez que encalla"
"¿Y los arrecifes?"
"En los arrecifes hay corales, algunos de ellos son lo suficientemente duros como para causar un gran daño en el barco y este podría terminar hundiéndose"
"Ok, creo que ya entendí, aquí vamos, una ruta 100% segura a la orden"
Pero la niña no tiene ni la menor idea de lo que esta haciendo y el mapa termina todo rayoneado sin que quede una ruta concreta.
"Genial" piensa Hans "Este debe ser el día de date aires de grandeza aunque no estés hecho para esto"
Momentos después, la capitana hace un movimiento brusco por ir concentrada en su libro y padre e hija terminan rodando por el suelo.
"¿Qué fue eso?" se queja Hans acercándose a su esposa
"No hay por qué enojarse Hans ¿Por qué mejor no admites que estoy navegando bastante bien?"
"Porque no es verdad"
"Lo que pasa es que tienes envidia de que con la ayuda del libro lo haga muy bien"
"Ese libro no sirve para nada y además, zarpar es lo más fácil, arribar es lo difícil"
"Hoy aprendí una lección muy valiosa" dice Helena
"¿Qué yo tengo razón y tu papá en cambio no?"
"¿Qué no es tan fácil dirigir un barco o trazar una ruta?"
"No, que trabajar con mapas es peligroso, miren me hice una cortada" Dice la niña.
En ese momento, los tres se dan cuenta de que como resultado de la sacudida de antes, el iceberg se suelta de algunas de las cuerdas y corre peligro de perderse en el mar.
"Oh no, lo que nos faltaba" se queja Hans
"De prisa, tenemos que asegurarlo nuevamente" les dice Liv
"Pero para eso tienes que detenerte en aquella pequeña isla de allá" le responde su esposo
"Yo trazaré la ruta" dice la niña y rayonea los espacios en blanco que habían quedado en el mapa
"En ese caso veré en mi libro, arribar, arribar" dice cambiando de paginas hasta que por fin da con el capitulo correcto "Aquí esta, Capitulo 3: Arribar puede ser divertido"
"Mira Liv, yo estaba equivocado, estás haciendo un magnifico trabajo ¿verdad hijita?"
"Oh si, magnifico" dice la niña saliendo debajo de un montón de mapas con la cara y vestido todos rayados
"Primero, encuentre un buen sitio para arribar" continua Liv con su libro sin prestarles atención
"Es muy buena, pero ¿sabes? Arribar puede ser un poco engañoso"
"Entonces siga estos 4 pasos sencillos"
"¿Qué te parece si dejas que yo tome el mando y te muestre cómo hacerle?"
"Mejor olvídalo, si sigo las instrucciones aterrizaré muy bien"
"Si sigues esas instrucciones terminaremos en el fondo del mar"
"¿Y tú que sabes señor reta piratas? ¿En dónde me quedé? Primero gire el timón hacia su destino"
Pero Liv da un giro demasiado brusco y nuevamente sus pasajeros ruedan por el piso.
"Oh no" exclama el sureño "¡No tan fuerte!"
"¡Mami!"
"¡Esta loca mujer está tratando de matarnos a todos!"
"Paso 2 suelte el ancla"
"¡No hagas eso!" le dice su esposo "¡No!"
Sin escucharlo la princesa suelta el ancla y el barco comienza a sacudirse.
"Ups, me equivoque, ese era el paso 3, pero estoy segura de que no era tan importante"
"Hasta nunca hijita" dice Hans abrazando a su niña "Fue un placer conocerte"
"El paso 2 es acomode el barco en el puerto"
"Ahhhh" gritan Hans y Helena mientras siguen rodando
"Y el paso 3 arribe"
En eso el barco deja de sacudirse y milagrosamente quedó perfectamente acomodado en el extremo de la isla con apenas unos rasguños.
"Bueno ¿no creen que me deben una disculpa?"
"¿Una disculpa? ¿Una disculpa? ¿Una disculpa por qué? Esa fue la maniobra más arriesgada y patética que he visto"
"Pero papi, arribó perfectamente"
"Así es, justo como lo dice el libro"
"Justo como lo dice el libro" dice Hans arremedando a su esposa "Un día ese maldito libro te va a meter en un verdadero problema y yo no voy a hacer nada para ayudarte"
"Pues no necesitaré tu ayuda, ahora hay que sujetar el iceberg, no queremos fallarle a Elsa"
"Ya estoy cansado de que te creas la manda más, recuerda que soy el almirante Westwerguard"
"Oh ¿con que el almirante, eh? Pues tengo una misión sólo para ti"
Luego de sujetar el iceberg, Hans se queda sobre él para vigilar que no se vuelva a soltar. por órdenes de la capitana.
"Brrr, pero que frio" se queja el sureño mientras se resbala de un lado a otro del iceberg "¡No puedes dejarme aquí, soy un almirante no un patinador de hielo!"
Nuevamente Liv toma el mando del barco y emprende su interrumpida travesía.
"Que se me hace que pido el divorcio, hacerme pasar esto a mí, solamente porque no tengo permiso para maniobrar un barco" se queja Hans mientras se cuida de no caer al mar
Mientras tanto, en el barco.
"Según la ruta que logró distinguir en el mapa" dice la sabionda tratando de encontrar una ruta en ese revolvedero "Ya estamos muy cerca de Namdalen , creo"
"Justo a tiempo con mi libro ¿Qué les parece?" y acercándose a la parte trasera del barco le grita a su esposo "Hans ya casi llegamos"
"Caray ¿tan rápido? Y yo que me estaba divirtiendo tanto. Oh, oh" exclama Hans al distinguir algo que se aproxima "¡A las 3 en punto! ¡Liv! ¡A las 3 en punto!"
"Oh no te preocupes, ya sé cómo leer el reloj, gracias por el dato"
"Mami" dice la niña asomándose a un lado "Creo que lo que papi quiere decir es que tenemos compañía"
"Oh cielos" exclama Liv al distinguir unas lanchas de piratas, los cuales se acercan tratando de abordarlos
"¡Hay que escapar!" le grita su esposo "¡Hay que escapar!"
"Oh Dios mío, tenemos que escapar de aquí"
Y gira el timón tratando de escaparse, pero los piratas los acorralan con facilidad.
"Helena tenemos que ir a toda marcha, extiende todas las velas"
"Claro mami"
La niña obedece las ordenes de su madre.
"Listo capitana"
"Con eso los dejaremos atrás en un santiamén"
"¡No! ¡No! ¡Suelta el iceberg! ¡Así podrás maniobrar mejor" le dice Hans tratando de desamarrar el iceberg, pero su esposa no lo escucha "Debe ser la cerilla en sus oídos, debe ser la cerilla en sus oídos, por eso no me oye, la cerilla"
Pero el barco avanza muy despacio por el enorme peso que lleva.
"Hijita ¿segura de que son todas las velas?"
"Si mami, segurísima"
"No lo entiendo, entonces ¿Por qué será que casi no avanzamos?"
Mientras tanto, Hans corto las sogas del iceberg, pero al cortar la ultima, el impulso del barco se lo llevo jalando.
"¡Ahhh!"
"¿Qué?" exclamaron los piratas al ver al sureño patinando por el agua jalado por el barco
"¡Maniobras evasivas!" le grita el pelirrojo a su esposa
"¿Qué es una maniobra evasiva muñequita?"
"Me gustaría ayudarte mami, pero por encargarme de las velas mira cómo terminé" le dice la niña enredada en las sogas de las velas
"Quizás mi libro sea la solución, aunque todo está pasando tan rápido, espera, creo que aquí hay algo"
"¡Mami, cuidado al frente!"
Por avanzar en círculos, la princesa dirigió el barco por error hacia el iceberg, en el cual terminaron estrellándose.
"¡Ahhhh!" gritaron las 2 princesas
Hans por el impulso pasó por encima del barco y se estrelló contra un montón de nieve.
"No creo que allá nada peor que lo que acabamos de vivir" dice el sureño sacudiéndose la nieve
Pero en eso, una enorme sombra oscureció el paisaje, se trataba del barco de los piratas, que se acercaba a sus presas.
"Oh no, hable demasiado rápido"
"No puede ser" exclama la sabionda "Los piratas nos tienen"
El barco pirata era más moderno, funcionaba con vapor y era mucho más grande, por lo que abrieron una escotilla y metieron al pequeño barco con todo y su carga dentro.
"Hola los del iceberg" les dice Hondo usando "Ustedes son mis prisioneros"
Pero es interrumpido por uno de sus piratas quien le murmura algo al oído.
"Si, si, habla"
Y entonces el pirata continua secreteándole al oído.
"¿Qué quieres decir con que el iceberg es demasiado pesado?" Dijo preocupado el líder pirata.
En ese momento el barco comenzó a amenazar con hundirse.
"Abran los compartimientos de emergencia para equilibrarnos" Ordenó Hondo mientras todos se sujetaban.
Sus secuaces hicieron lo que se les ordenó y pronto pasó el peligro.
"¡Papi! ¿Estás bien?" Preguntó la sabionda mientras ambas se acercaban.
"¿Qué estás haciendo enredado en la cuerda de remolque?" Agregó Liv
"Yo te remolcaré a ti" Gruñó el pelirrojo.
"Oh Hans" Dijo Hondo acercándose "Volvemos a vernos, y tu cargamento, muy interesante. Tengo que admitir que estoy intrigado. Vamos a ver, la última vez escondiste rubíes rojos en mermelada de fresas roja. Bien, veamos, ahora tienes un iceberg ¿Qué habrás podido esconder en un iceberg"
Su mismo secuaz murmuró algo en el oído del líder pirata.
"¿Vidrio? Claro que no ¡Diamantes!" Gruñó el pirata arrojándolo lejos.
"¿De qué está hablando papi?"
"No lo sé"
"Deshagan todo el hielo muchachos, hay diamantes escondidos ahí"
"No toquen este iceberg" Gruñó Liv.
Momentos después, los piratas obedecían la orden.
"¿Ya vez Hans? No puedes engañarme dos veces seguidas"
"Pero en verdad sólo es hielo" Intervino Liv "Se lo llevaremos a un príncipe de un país caluroso"
"Palabra de honor" Agregó Hans
"Já, y doble já, ya no les creo, están tratando de engañarme, pero yo tengo muchas formas de tratar con ustedes"
Más tarde, la familia Westerguard se encontraba prisionera en el calabozo pirata.
"¿Por qué me pusieron un grillete?" Se quejaba Hans jalando con dificultad la pesada bola de metal encadenada a su pie "A Helena no le pusieron nada, a Liv tampoco le pusieron nada, cuando menos no se le nota"
Su esposa por su parte hojeaba el libro de principio a fin intentando encontrar la forma de salir de semejante aprieto.
"Tal vez si busco en piratas, no hay nada"
"Tal vez no debí decirle a Hondo ese chiste acerca de su mamá"
Mientras la sabionda se distraía intentando evitar que las goteras causadas por el iceberg semi derretido no apagaran su única vela.
"En escape" Continuaba Liv leyendo "No, no, este libro no trae nada que pueda ayudarnos, no sirve para nada ¡Necesitamos ayuda de inmediato!" Exclamó Liv sin poder contener el llanto "Hans tú tienes que ayudarnos"
"Un momento señorita capitana ¿Desde cuando la señorita yo se lo que hago me hace caso?"
"¡Pero Hans, estamos atrapados sin esperanza!"
"No puedo oírte" Dijo el pelirrojo tapándose los oídos y haciéndose odiar.
"Oye Hans, admito que sólo porque leí ese libro no quiere decir que sepa como se debe hacer tu trabajo, ese libro si que me metió en problemas, nunca debí hacerle caso, debí.. debí haberte hecho caso a ti"
"Bueno, ahora si te oigo amorcito, y con mucho gusto te voy a dar una mano, siempre y cuando me escuches"
"Claro, lo que sea, lo que sea"
"Perfecto, entrégame ese libro"
"Pero..."
"Ha, ha, ha"
Al no tener más remedio, Liv obedeció.
"Bien" Exclamó Has sujetando el libro "Vamos a darle un buen uso a esta cosa. Helena" Dijo arrojándole el libro.
"Correcto" Dijo la niña atrapándolo en el aire y corriendo hacia su padre, el cual la subió sobre sus hombros, de manera que alcanzara la mirilla en la parte superior de la puerta. "Señor guardia"
"¿Si?" Respondió el pirata más torpe del grupo
"Su zapato está desatado"
"¿Ah sí?"
Cuando el hombre se agachó, la niña dejó caer el pesado libro sobre su cabeza noqueándolo.
"Je je je, no hay nada como un buen libro para dormir" Rio su padre.
Momentos después disfrazados de piratas intentaban escapar.
"Shhh, vamos a pasar junto al amigo Hondo, así que intenten parecer piratas" Dijo el pelirrojo mientras intentaban pasar desapercibidos.
"Así que ¿Qué gloriosas cosas encontraron dentro del hielo?"
"Pues verá, no encontramos nada dentro del iceberg Capitán, excepto hielo"
"¿Hielo? ¿Hielo? ¿Hielo?" Gruñó el pirata jaloneando a su compinche.
"Y un poco de nieve" Agregó el secuaz.
"¿10 toneladas de hielo? ¿Para qué iba a querer alguien 10 toneladas de hielo?"
Su secuaz más tímido le susurró en el oído.
"Tal vez, pero ¿Dónde iba a conseguir un vaso de ese tamaño? Le preguntaré a los prisioneros" Dijo Hondo acercándose a ellos sin notarlo "No, primero los voy a hervir en vinagre, vinagre y tal vez un poco de sal, je je je, y después les preguntaré" Rio el pirata alejándose.
Pero cuando a Hans se le cayó la pesada bola de metal que aún iba encadenada a su pie, el ruido los delató.
"Esperen un momento" Dijo Hondo descubriendo el engaño "Esos no son piratas, son los prisioneros"
El trío echó a correr con los piratas pisándoles los talones.
"No puedo creer que hayan deshecho el iceberg, el príncipe va a estar muy..." Dijo Liv, pero antes de que terminara de hablar su esposo se la llevó jalando.
"Un momento, un momento" Dijo Hans cuando los habían acorralado "¿Para qué sirve esta palanca?"
"Oh, es para abrir las compuertas traseras"
"Muchas gracias" Dijo Hans jalándola y el mecanismo se accionó de inmediato.
"Abrieron las compuertas traseras, no hay tiempo para ser corteses, corran, corran, corran" Ordenó Hondo y sus hombres obedecieron.
"Todo mundo adentro y sujétense bien" Dijo Hans mientras subían a bordo del pequeño barco de madera en que llegaron.
Por suerte, la costa se hallaba a pocos metros y era exacto el lugar al que se dirigían, el montón de nieve salió en forma de avalancha avanzando hacia la costa y llevándolos consigo.
Mientras a bordo de la embarcación pirata
"¡Persíganlos!" Ordenó Hondo.
Su secuaz tímido le susurró algo al oído
"¿Qué quieres decir con qué los compartimientos de equilibrio siguen llenos de agua?" Exclamó el líder pirata, y en ese preciso momento el sorpresivo aligeramiento del barco ocasionó que esta se ladeara y terminara volteándose.
De vuelta con los Westerguard.
"¡Haz algo papi, haz algo!" Decía la sabionda al ver que se acercaban rápidamente a la costa a bordo del barco fuera de control.
"Eso intento, pero la bola del grillete está atorada, no puedo acercarme a maniobrar" Dijo Hans ya que por el peso de la bola los tablones no resistieron quebrándose y dejándolo inmovilizado.
"Yo sí" Dijo Liv
"¿Tú?"
"Si me dices como, te haré caso"
"Entonces prepárate lindura"
"Entonces se sujeta el timón" Dijo Liv uniendo la acción a la palabra
"Muy bien linda, ahora estabiliza el barco virando un poco a estribor"
El barco se deslizó y comenzó a patinar sobre la nieve.
"El ancla, arrojen el ancla"
Las dos chicas obedecieron y pronto el barco se detuvo antes de impactarse contra el palacio del príncipe cumpleañero.
"Listo, je je justo en el blanco" Exclamó Hans
"¡Yujú, lo lograste mami, lo lograste!" Dijo la niña abrazándola
"Tengo que admitirlo linda, arribaste perfectamente" Agregó Hans
"¿En serio? Creo que ya estoy aprendiendo, así que muy pronto...¿A quién estoy engañando? Tú eres el verdadero marino, sólo he causado problemas por no hacerte caso. Será mejor que me disculpé con el príncipe y espero no iniciar una guerra porque cubrimos su ciudad de nieve"
"Oye Liv mira, tal vez en el camino de vuelta a Arendelle yo pueda darte una lección de navegación o algo así ¿Te gustaría que lo hiciera?"
"¡Princesa Liv!" Exclamó el príncipe Desiderio acercándose
"Siento mucho lo de su iceberg príncipe, esta nieve.."
"Esto es algo maravilloso"
"¿Ah sí?"
"Oh si, si, si, tenía planeado poner a muchos sirvientes a desbaratar el iceberg, para poder hacer todas esas diversiones invernales que desafortunadamente no tenemos aquí, iba a pedirle a la reina Elsa que nos hiciera favor de cubrir de nieve las calles, pero mi pueblo siente miedo de un incidente similar al invierno eterno de Arendelle, así que se me ocurrió, que ella sólo nos proporcionara un gran bloque de hielo y nosotros convertirlo en una pista, pero así está mucho mejor, es toda una montaña, vengan, vengan" Dijo el muchacho saltando y haciendo un ángel de nieve
Todos los ciudadanos comenzaron a divertirse.
"Creo que después de todo si entregamos el obsequio" Exclamó Liv feliz.
"Vaya, pero ¿Qué les parece?" Exclamó Hans
"Claro que aún no tienes permiso para dirigir un barco, hasta dentro de unos días, así que yo haré el viaje de regreso"
"¡Estás loca!" Gruñó el pelirrojo
"Oye, entonces ¿Quién nos llevará a casa de regreso?"
"¿Puedo dirigir el barco yo? ¿Puedo?" Intervino la niña.
"¡No!" Respondieron sus padres a coro.
"No voy a permitir que nos medio mates de nuevo" Dijo Hans.
"Estoy segura de que puedo hacerlo, te prometo que te haré caso"
"¿Por qué no puedo hacerlo yo?" Insistió la sabionda.
Luego de la espléndida fiesta del príncipe, volvieron a casa y contaron a todos la aventura y como lograron escaparse de los piratas.
"Wow, no puedo creer que me lo perdí y todo por culpa de mamá y sus locas ideas de que yo debía estar presente en esa aburrida reunión" Se quejó Andy.
"Parece que las cosas divertidas y emocionantes están reservadas para los valientes e inteligentes como yo" Replicó la sabionda "No para los miedosos que se la pasan todo el tiempo viendo a Rose sin que lo note y no se atreven a declarársele"
"¿Qué sabes tú de estas cosas?"
"Más que tú ¿Olvidas que ya estoy comprometida?"
"Déjate de tonterías, aún eres una niña, no sabes nada sobre estas cosas, además para que te lo sepas, también me divertí mucho con los bravos vikingos"
"¿Viajaste en el tiempo o algo así?"
"Ja, ja, que simpática, los bravos vikingos es el nombre que le pusimos a la pandilla"
"¿A cuál pandilla?"
"A mi grupo de amigos, ya sabes, Ed, Ken, Ostein y yo"
"Pero ustedes no tienen nada ni de vikingos ni de bravos"
"Claro que sí, estas tierras en la antigüedad estuvieron pobladas por guerreros vikingos, y nosotros como sus descendientes llevamos sangre vikinga"
"Pero ¿Y lo de bravos? De bravos no me dirás que tienen algo, porque no tienen ni un cabello"
"Y supongo que tú si"
"Claro, como que soy una guerrera amazonas ¿Lo olvidas?"
"Aunque quisiera, tú no me permites que así sea, pues cada cinco segundos lo estás mencionando"
"Estás celoso porque tú no eres un valiente héroe que pelea contra monstruos y peligros"
"Sí, lo que tú digas" Dijo Andy pensando en lo equivocada que estaba su hermanita.
"¿Qué tanto hicieron tus bobos amigos y tú? ¿De nuevo se metieron en problemas?"
"Desde luego que no, bueno, sólo un poco, pero no fue culpa nuestra"
"Eso dices siempre"
"Es que nunca tenemos la culpa, el destino siempre conspira en contra nuestra"
"Bueno ¿Ahora cómo conspiró el destino contra ustedes?"
"Así" Respondió el chico quitándose la gorra y mostrándole unas pequeñas puntadas en su sien.
"¿Te cosieron?"
"Sólo un par de puntadas"
"¿Te dolió?"
"Algo"
"¿Y lloraste?"
La pregunta de la sabionda hizo que Andy recordara ese momento.
"¡Ahhhhhhh!" Gritaba Andy mientras lloraba y pataleaba, ya que aún no se había descubierto la anestesia.
"Quédate quieto Anders, deja que el médico te cosa" Decía la reina mientras era sujetado por su tío y ella angustiada sostenía su mano.
"¡Pero me duele!"
"Lo sé, y si te quedaras quieto te dolería menos"
"Ya casi terminamos" Dijo el doctor
"Ayyy, ya no, por favor mamaaaa" Gritaba el chico llorando con más fuerza y congelando las paredes y el techo.
"Claro que no, los hombres no lloramos" Dijo el chico saliendo de sus pensamientos y cruzándose de brazos.
"¿Qué te pasó? ¿Te sonaron?"
"Efectivamente, tuvimos una pelea"
"¿Contra quienes? Cuéntame, dime que les congelaste el trasero"
"En realidad no, esta era una pelea a puñetazo limpio"
"Oh que lástima, pero al menos dime que te los sonaste, dime que no se fueron limpios"
"Claro que no, les di mi famoso uno – dos, y mi gancho a la quijada"
"¿Y por qué empezó la pelea?"
"Porque estábamos jugando béisbol sin molestar a nadie y de la nada apareció la pandilla de Haldor diciendo que ese campo era su territorio, y nos hicimos de palabras, y una cosa llevó a otra y cuando menos nos dábamos cuenta ya estábamos en medio de los puñetazos"
"Ojalá hubiera estado ahí"
"¿Estás loca? De ti no hubiera quedado ni la zalea"
"De quienes no hubiera quedado ni la zalea hubiera sido de esos tipos"
Andy sólo sonreía de la simpatía de las palabras de la niña llenas de confianza.
"¿Tus amigos terminaron igual?"
"Más o menos, al que le fue peor fue a Ed, de no ser porque Ostein le quita de encima a su contrincante casi lo mata"
"¿Pero ganaron?"
"Así es"
"Bien, me alegra que te divirtieras, pero ahora que volví podremos jugar ¿Verdad?"
En ese momento vibró su brazalete mágico.
"Me encantaría, pero tengo otras cosas que hacer" Dijo Andy intentando correr, pero la niña se interpuso en su camino.
"Siempre tienes que hacer algo, siempre de improviso te vas, sales temprano o llegas tarde, te encierras en tu cuarto, te vas a las montañas, la misma historia siempre"
"Debes entender sabionda.."
"El que no entiende eres tú, se supone que los hermanos deben pasar tiempo juntos y tú constantemente me ignoras y me rechazas"
"Te aseguro que no..."
"Bien, no te necesito, vete si quieres, yo puedo hacer nuevos amigos"
"Helena..."
"Sólo vete ¿No que tenías mucha prisa? No te entretengo" Dijo la niña dándole la espalda y cruzándose de brazos
Triste y suspirando Andy se alejó corriendo preguntándose cuanto más podría soportar tener que mentirle y rechazarla.
Entró a su cuarto e hizo comunicación con su maestro troll.
"Reporte ¿Cuál es el problema Oppker?"
"Hay un troll causando estragos"
"¿En serio? ¿Se trata de Pabbie o de Clift?"
"No esa clase de troll, sino de un troll de las cavernas"
"¿Y esos si son rudos?"
"Son terribles, devastan todo a su paso, son enormes y... hey, espera un segundo ¿Qué quieres decir con que si esos si son rudos?"
"Olvídalo, voy en camino" Dijo Andy corriendo hacia el lugar de la emergencia.
En los salones del castillo, la sabionda probaba jugar con sus otros amigos y con las primas de Andy jugaba a las escondidas.
"Ahora le toca a Helena contar" dijo Kristy
"¿Están seguras? Porque les advierto que las encontraré en un santiamén"
"Ya lo veremos" dice Elly alejándose igual que su hermanita
"48, 49, 50, listas o no, aquí voy"
Helena comenzó a buscar a las otras niñas sin dar aún con su escondite, cuando vio pasar a su hermano corriendo muy sospechoso.
"¿Ahora a dónde irá éste y por qué tanto misterio?" Pensó la niña observándolo sin que el chico lo notara.
Andy llegó al lugar indicado por Oppker, que era una villa no muy lejos de ahí oculta en el bosque, en la cual vivían todo tipo de creaturas mágicas.
"¡Ahhh!" Gritaban los aterrados seres mágicos.
"Presiento que este es el lugar" Dijo Andy.
"Elegido, tienes que ayudarnos" Dijo una hadita revoloteando hacia él.
"Descuiden, ya estoy aquí"
"Grrrr" Gruñó el furioso troll atrapando a un duende
"¡Auxilio!"
"Nada como un delicioso bocadillo" Dijo el troll saboreándose.
"¿Por qué no pruebas mejor un bocadillo de hielo?" Gruñó Andy atacándolo y haciéndolo que soltara al duende, el cual corrió a esconderse con sus compañeros.
Furioso el troll arrancó un árbol y se lo arrojó al chico, pero éste ágilmente saltó sobre el tronco, corrió por encima del árbol en movimiento y lo atacó nuevamente con varias enormes bolas de nieve, dejándolo cubierto como si fuera un enorme muñeco de nieve.
"Así se ve menos aterrador ¿no lo creen chicas?" Dijo el elegido causando aclamaciones de sus mágicas admiradoras.
Pero el troll se libera gruñendo y trata de atacar nuevamente.
"¿Han oído hablar del béisbol?" Dice Andy apareciendo un bate gigante de hielo con el cual golpea al troll lanzándolo muy lejos "¡Home run!" Grita el elegido festejando su victoria.
Mientras las creaturas mágicas lo aclaman y lo levantan en hombros.
"¡Nos has salvado elegido!"
"Oh, ya saben, es mi trabajo como su mágico protector"
"¡Andy, Andy, Andy!"
"¡Wow! ¡Eso si que es otra onda!" Dijo una vocecita muy familiar.
"Gracias sabionda...pero ¿Qué? ¿Sabionda? ¿Qué estás haciendo aquí?" Gritó Andy perdiendo el equilibrio y cayendo en un charco de lodo.
"Entonces ¿Eres el elegido mágico protector de todos ellos?" Preguntó la niña mirando a los seres mágicos y descubriendo todo.
"Oh rayos" Se quejó Andy quitándose el lodo de la cara.
PARECE QUE ANDY AL IGUAL QUE SU MAMÁ HA DESCUBIERTO QUE NO SE PUEDE MANTENER UN SECRETO PARA SIEMPRE Y LA SABIONDA POR FIN SABE ACERCA DEL MUNDO MÁGICO ¿QUÉ IRÁ A PASAR AHORA? ¿LE IRÁN A BORRAR ESTO DE LA MENTE CON AYUDA DE LOS TROLLS?
EL NOMBRE DE LA PANDILLA DE ANDY LO TOMÉ DE LA CLÁSICA HISTORIETA MEXICANA LLAMADA "MEMIN PINGUIN" ERA EL NOMBRE QUE LE HABÍAN PUESTO A SU PANDILLA EL GRUPO DE PROTAGONISTAS.
