I Got You ( Jack Johnson)
Se lamentaba, se lamentaba una y otra vez, porque se había convertido en esa clase de persona que tiene continuamente necesidad de su pareja, de saber cómo está, de necesitar su sonrisa por ningún motivo razonable o sí. Se odiaba o tal vez no tanto, había sido impulsiva y no había pensado con claridad y ahora estaba allí queriendo volver.
La extrañaba, no solo a ella, no solo a sus besos, no solo a las expresiones ridículas que aparecían en su rostro cuando leía o estaba con su atención puesta en su móvil.
La extrañaba porque estaba enamorada y una persona enamorada deja de ser coherente y hace estupideces.
Una semana fue lo que necesitó para darse cuenta que la distancia podría ser vencida fácilmente. Tenían el móvil, Facebook, twitter, skype... No ese método de comunicación no había servido en absoluto.
Y en vez de lamentarse rió histérica por un segundo.
-Que me ve? Nunca vio a una loca...enamorada - espetó cuando un individuo se la quedó mirando por escasos dos segundos.
Siguió caminando por esa transitada calle hasta que la vio, sus ojos llegaron a la silueta de ella, como se movía con gracia, con sutileza, cargando dos bolsas color verde de papel de un brazo y aunque unas gafas oscuras cubrían parte de su rostro, ella supo que la que caminaba allí adelante era su chica.
Poco más de 100 metros de distancia, quería verla, ver como se desenvolvía en su mundo, como...
Pero se detuvo de repente, su chica llegaba a una esquina cualquiera y se agachaba a la altura de un pequeño e indefenso perro, lo acariciaba como si fuera de ella y no pudo evitar que sus labios comenzaran a dibujar una pequeña sonrisa llena de orgullo.
La vio sacar una especie de galleta con forma de hueso y desparramarle el pelo al animal. La vio con esa sonrisa que la había hecho flaquear desde un primer momento y entonces...
-Quinn... Quinn Fabray!- escuchó la inconfundible voz de Brittany. Su plan había caído por un precipicio en qué? Miro la hora en la pantalla de su teléfono, 20 minutos de acecho a su morena.
-Sorpresa- dijo a modo de saludo, dándose vuelta para encontrar una tierna sonrisa en su amiga.
-¿Acechando a la estrella?- cuestiono con cejas en alza.
Derrotada ante el certero descubrimiento agacho la cabeza - algo así - murmuró.
Brittany ya estaba abrazándola con fuerza, recuperando su dignidad cuando quiso excusarse. Supo que no había excusa de que valerse.
-¿Rachel sabe que has venido?- quiso saber o asegurarse. Quinn negó dos veces rápidamente con su cabeza - pero la has llamado esta mañana- por supuesto que ella sabía de su llamada rutinaria.
- La llame desde el aeropuerto - acoto jugando con sus dedos, presa de una timidez inusitada - yo solo quería verla... Así… siendo ella - giro su rostro a donde estaba o esperaba que estuviera su chica, pero ésta había desaparecido y el lamentó volvió a dibujarse en su rostro.
- ¿Pero no vas a decirle que estas aquí? - Quinn giro su cabeza en dirección a su amiga, ella estaba pensando en la ridiculez de esa pregunta, lo que más quería era ver a Rachel, tener a Rachel entre sus brazos y gastar su saliva en ella.
-Por supuesto que le voy a decir, solo que... Quería verla, no sé, solo admirarla - se sonrojó por como sonó aquello, sentir sus sentimientos tan expuestos no la hacía sentir lo más segura del mundo, pero era Britt la que estaba frente a ella, su amiga al fin y al cabo.
- Pues yo estoy con ella... Digo vinimos juntas, por cuestiones distintas - el sonido de su móvil las interrumpió - oh es ella... Que quieres que le diga- Quinn palideció, había practicado un perfecto argumento que incluía algo así como, que su amor pedía a gritos por ella y que se dejó llevar por los latidos de su corazón y... Era todo una mierda romántica.
- Mierda, mierda, mierda-
- Apestas con las excusas -
- Y que le diremos, oh dios donde queda aquel discurso " no sé, ser esa clase de persona"-
- Bueno, ciertamente no has mandado centenares de mensajes-
- No claro he volado a los malditos Los Ángeles, Fabray -
- Está viniendo para aquí - la voz tranquila de Brittany la volvió a la tierra, donde las consciencias no tenían lugar.
- ni voz, ni voto-
- idiota-
- ¿Quinn?- sorpresa, eso fue lo que sintió la rubia cuando su nombre se dejó escuchar en la inconfundible voz de Rachel.
Si Rachel Berry apestaba haciendo planes, Quinn Fabray era desastrosa en comparación.
- Cielo - Quinn le regalo o bueno, intentó regalarle la mejor sonrisa, aunque salió algo llena de nervios por la truncada sorpresa.
- Oh por dios eres tú - un movimiento digno de una saltadora olímpica, un certero salto que termino con Rachel arriba de Quinn... Con sus piernas enroscadas en la cintura de la rubia y un beso por lo más sentido.
- Chicas estamos en la calle… y Rachel eres mmm ya sabes famosa - Brittany dio de tirones en el brazo de Rachel y en el de Quinn, mientras veía a todos lados por si alguien se percataba del show que estaban dando.
Ellas parecían dos malditas adolescentes hormonales.
- Tiempo fuera - Brittany chifló cual aficionado viendo un partido de futbol americano en sus oídos, aturdiéndolas lo suficiente para que se separarán - Estamos en plena calle... No digo que no esté bien, pero si algo de esto...- el móvil nuevamente pero de Rachel que seguía arriba de Quinn comenzó a sonar.
Tania.
Y eso no era bueno, porque Rachel tomo consciencia plena de su situación actual y se dio cuenta de su impulsividad.
El enamorado y sus estupideces.
- Tania - Rachel se bajaba de Quinn como si de un árbol se tratara.
- Mira yo sé que eres la nueva Ellen Page, Rachel, pero por el amor de dios, cuida tu imagen de chica buena - Rachel miro hacia todos lados, preocupada de que su publicista estuviera siguiéndola.
- ¿Dónde estás? - cuestionó sacándose las gafas, tal vez dificultaban su visión.
- Twitter - respondió serena - mañana tienes una entrevista para una radio local, menudo material has dado, hay que agradecer que ya firmaste el contrato - agregó sin perder esa calma de la que nunca había sido testigo.
- Sé que tengo la entrevista, Tania y ya me ocupo yo de twitter...
- Oh no, no digas nada... Ni siquiera intentes desmentirlo, con el #LoveWins estas salvada Berry, pero no abuses - río nerviosa por ese intento de broma y luego se despidió de su publicista.
No hubo tal crisis, no hubo quejas, no hubo gritos siquiera.
- Ella ni siquiera ha elevado la voz - dijo sorprendida, contagiando con ese sentimiento a su chica y amiga.
- Es una buena captura, aunque no saben si eres tú en realidad - comento Britt mostrando la pantalla de su teléfono con el fin de que vieran la imagen de la "discordia" - claro que es porque prácticamente están comiéndose una a la otra - reprochó con el ceño fruncido.
Rachel sonrió y Quinn se sonrojó.
- Llamemos a Santana y vayamos a almorzar, mientras Quinn nos cuenta que hace en la soleada LA - propuso una Rachel que permanecía con su sonrisa intacta, mientras se aferraba al brazo de la rubia.
-Yo te extrañaba – dijo simplemente, porque en realidad sus excusas eran todas absurdas.
Rachel la miró por un segundo, tratando de entender esas sencillas palabras, que decían todo pero a la vez guardaban más en su interior.
Sabían que la distancia podía llegar a cambiar algo, sabían que la distancia podía llegar a perjudicar de alguna manera su relación, pero sin embargo, la distancia había hecho que se acercaran aún más, vencer la distancia fue fácil, con toda la tecnología que las rodeaba.
Incluso su intento fallido de sexy cita vía Skype, las había acercado, pero no había cumplido con su objetivo.
Sexy cita…
Rachel estaba en su habitación, al igual que Quinn, ambas habían preparado la habitación de tal manera que todo estaba ambientado como una noche romántica, una simple camiseta gris protegía a Rachel, mientras Quinn estaba con una camiseta y un pantalón corto. Nunca habían hecho tal cosa antes, así que verse en realidad fue toda una distracción. Porque se extrañaban tanto que no dejaron de mirarse a los ojos, suspirando bobamente, porque tenían tanto que decirse que las palabras se quedaron atoradas en sus labios.
No supieron como comenzar, así que en realidad solo fueron ellas y terminaron hablando de cómo habían pasado el día, Rachel optó por dejar la notebook a un costado mientras se humectaba las piernas y Quinn se dio cuenta que su morena solo llevaba esa camiseta.
Pero Quinn se sentía idiota ante la imagen y se quedó en silencio observando, deleitándose. Cuando Rachel miro a la pantalla tras terminar con su tarea, vio como los ojos de la rubia parecían hipnotizados.
Así que el sexy Skype fue todo lo que tenía que ser, verse sonreír y desear estar juntas, porque eran unas inútiles en cuanto a las charlas online se refería.
Sexy cita off…
-Es increíble que hayas viajado hasta aquí – susurró Santana al oído de Quinn, porque Nessi dormía entre sus brazos y nadie podía perturbar sus sueños.
- Yo la extrañaba – dijo mirando hacia la noche estrellada, Rachel estaba con Brittany preparando por insistencia de la rubia de ojos celestes, la cena – y es fin de semana, así que fue coherente, no desatiendo mis quehaceres y tampoco los de ella – agregó serena, era la peor de las excusas.
- Mañana tiene una entrevistas y hay una foto de ustedes tragándose una a la otra por todo internet, eso es más que desatender sus quehaceres Quinn – reprochó Santana, la rubia miró a su amiga que mantenía una expresión severa en su rostro – no te estoy retando, sé que fue Rachel la que se tiró encima de ti, pero no pueden ir así por la vida…
- Para Santana! es la primera vez que nos dejamos llevar así en público – interrumpió y Santana alzó sus cejas, cuestionándola.
- Hay una foto de ustedes dos besándose en Central Park, y te recuerdo que se besaron frente a Chinatown, no hay prueba de eso, pero eres la misma rubia, que crees que le van a decir en esa entrevista a Rachel mañana?- replicó Santana y Quinn supo que no habían sido lo más precavidas – incluso sacaron fotos de ustedes en tu tranquila ciudad Quinn, hay que ser conscientes – Quinn agacho la cabeza, de repente se dio cuenta que no tenía más vida privada.
- Tienes razón – susurró apenada, justo cuando Brittany llegaba con Rachel con la cena, pizza vegetariana y 4 cervezas, una sin alcohol para Brittany.
La conversación se quedó ahí, ni Santana ni Quinn volvieron a tocar el tema nuevamente, así que mientras Nessi dormía como la bebe que era, la cena se produjo sin ningún contratiempo. Salvo el malestar que aquejaba a Quinn en esos momentos.
Y dormir fue todo lo bueno del mundo para la rubia, que ya estaba trasladándose hasta la espalda de Rachel, que no pudo evitar sonreír por como su chica se estaba acercando a ella, como algo que no podía evitar, como un imán.
-Así que me extrañabas – susurro Rachel agarrando la mano de Quinn que se agarraba a su cintura.
- Un poco si – contesto detrás del oído de la morena, hurgando con su nariz entre su cabello – vuelvo el domingo para terminar de arreglar el proyecto para presentarle al sr. Herbie – agregó.
- Me gusta que hayas venido, mañana me libero para el mediodía – anuncio para que Quinn supiera que iban a pasar el día juntas - ¿crees que me pregunten por las fotos?- Rachel se removió en busca de los ojos de la rubia, a pesar de la oscuridad que vestía la habitación, pero fue en ese momento que la puerta dejó escuchar dos pequeños golpes – Es Britt –
-Permiso – dijo con voz queda la rubia antes de entrar por completo a la habitación – solo quería venir a desearles buenas noches a las dos – Brittany no se movió de la puerta y ambas, Quinn y Rachel sonrieron ante el gesto maternal que le estaba regalando su amiga.
-Britt déjalas descansar – se escuchó a Santana detrás que acercaba su cabeza por encima del hombro de su mujer – Ya me la llevo, que tengan dulces sueños chiquitas –
- Buenas noches chicas, gracias por todo – espeto Rachel, acostumbrada a esos buenas noches de sus amigas.
Cuando la puerta se cerró, Quinn atrajo a Rachel por su cintura y la puso sobre de ella, divisó su sonrisa y supo que mientras existiese ese gesto, podría con todo – Sé que te dije que no sería esa típica novia obsesiva y sé que este viaje no cumple mucho con eso, pero… -
-Shh – susurró Rachel sobre los labios de Quinn – me encanta que estés aquí conmigo, me encanta que me extrañes y hayas hecho este viaje relámpago para estar conmigo – aseguró apoyando su rostro sobre el pecho de su chica, que seguía abrazándola mientras acariciaba su espalda lentamente.
- Tú has comprado una casa por mí, solo para recuperar mi amistad Rachel, esto no es nada en comparación sabiendo que tengo tu amor… viajaría hasta la china solo para verte – la contundencia de aquellas palabras llenaron de un amor dulce al corazón de Rachel, que no pudo evitar largar un audible suspiro.
- Quiero dormirme así – musito Rachel sobre el pecho de Quinn y la rubia sonrió, ella quería dormir con su morena así de cerca, pegada a ella, sintiendo su corazón golpear su pecho, su respiración que empezaba a mermar, sintiendo su piel y el perfume de su pelo que tanto había extrañado.
Cualquier hubiera dicho que después de una semana sin verse, esa luna creciente que alumbraba delicadamente la noche, iba ser testigo de un encuentro lleno de pasión. No obstante, fue testigo de un amor más puro, uno de dos mujeres que se amaban tanto que solo necesitaban tenerse entre sus brazos con calma, sintiéndose de una manera más delicada.
Y así como se durmieron, no se despertaron, porque Rachel fue la primera en despertar y a pesar de seguir entre los brazos de Quinn, pudo escaparse para ir a la dichosa entrevista sin que la rubia se diera cuenta, una pequeña nota adornaba el lado de su cama que nunca utilizó.
"Perdón por no despertarte, pero estabas tan linda, que me fue imposible, te veo más tarde, te amo R.B"
Suficiente para Quinn, aunque le hubiese gustado ver a Rachel apenas abrir los ojos.
Mientras tanto en una radio local, escoltada por Santana Lopez, Rachel daba la primera entrevista después de las dichosas vacaciones que se tomó.
-Primero quiero agradecerte Rachel que hayas venido hasta aquí, sabiendo que no has dado una entrevista hace meses – decía el locutor y entrevistador de la radio a la que había sido invitada.
- Gracias a ustedes James, para mí es un honor, y si no quise dar entrevistas, era porque estaba de vacaciones, pero ya estoy al ruedo nuevamente – Rachel contesto con su sonrisa intacta, aunque sea solo el locutor y los técnicos lo que podían ver ese gesto que no había abandonado su rostro.
- Bien Rachel, que se siente tener todavía en las listas una de tus canciones, cuando tu gira termino hace meses – la pregunto hizo sonreír a Santana que susurró "un maldito orgullo".
-Todo un orgullo, porque sin los fans eso no sería posible, sería solo talento estancado, pero esto es… como un mimo hacia lo que uno ama hacer – contesto como si lo hubiese ensayado.
- Sabemos que tenias una propuesta para protagonizar una obra de Broadway, tu hogar desde siempre, sin embargo elegiste la soleada ciudad de Los Ángeles para protagonizar una comedia romántica- musical, ¿cuál fue el motivo para esa elección?- la pregunta hizo fruncir el ceño a Santana, que sabía cuál era la verdadera respuesta a esa pregunta.
- Siempre hay que aceptar desafíos nuevos y aunque la verdad es que amo la ovación en vivo, una película es todo un nuevo reto James –
Santana suspiro, la respuesta fue lo suficientemente limpia y creíble, pero el locutor no iba a dejarlo ahí tan simple.
-Perpetua es un personaje del que poco sabemos, es una bruja que padece una maldición producto de un amor impuro… ¿Qué es un amor impuro para ti, Rachel? – Santana maldijo al tal James y Rachel sonrió, porque sabía a donde apuntaba con aquella pregunta.
-Para mí no hay amores impuros James, eso deberías preguntárselo a los productores de la película, pero puedo contestar centrándome en lo que sé sobre ella, y si es verdad que Perpetua sufre una maldición, por enamorarse de un humano, pero no puedo ir más allá - Santana no se relajó, porque la respuesta de Rachel daba a entrever ciertas cuestiones de su vida, que ocultar después de las fotos era ridículo.
- Entonces no vas a tener problema en decir quién es la señorita con la que se te empezó a ver en las últimas semanas, con la que incluso apareces besándote en Central Park – fue contundente en la pregunta y Santana se mordió el labio, habían practicado esa respuesta durante el camino hacia la radio.
Rachel alzo sus cejas pero no por la sorpresa, era una expresión de seguridad y soberbia mezcladas – debería decir que mi vida privada queda excluida de toda cuestión, pero voy a ser sincera contigo y con todos los que estén escuchando – Santana abrió sus ojos, esa no era la respuesta ensayada – es mi chica – Santana estrelló su mano en su rostro, los chismes no tardarían en llegar y agobiarlas – y espero que no se hagan más preguntas sobre el tema – concluyó Rachel, permanecía inalterable, como si no hubiese largado la bomba del siglo.
Quinn y Brittany se miraban, anonadadas ante la sinceridad de la morena.
-Has pasado años en soledad, se te vínculo con muchos actores y dices que esta señorita es tu chica, perdona Rachel, pero esto es una bomba, pasaste de ser la viuda de américa a ser la lesbiana del país – Rachel, Santana, Quinn junto con Brittany fruncieron su frente de automático.
El teléfono móvil de Santana comenzó a sonar y no tardó en hacerse con esa llamada.
-Saca a Rachel de esa entrevista, ese idiota la ha insultado y no lo voy a permitir – Tania estaba que caminaba por las paredes y mientras cortaba con Santana, llamaba a su abogado para ver si podían demandar al idiota del locutor que no había tenido tacto para dirigirse hacia algo que era sumamente delicado para Rachel.
Santana no dudó y entró con todo su ímpetu a la cabina, agarró del brazo a Rachel y antes de arrastrarla fuera de ese estudio de mala muerte, Rachel pidió con su mirada responder a esa insolencia – Disculpa James que debamos irnos así, pero creo que estábamos para hablar sobre mi carrera y no de algo tan delicado como fue y es el tema de mi viudez, pero para que sepas algo, el amor cuando es verdadero es algo que no puedes evitar y ese amor me hace la mujer más feliz del mundo – dicho eso, Rachel se dejó arrastrar por Santana lejos y dentro del auto con el que habían llegado.
Hubo silencio, ninguna de las dos sabía que decir, Rachel no reprocho la actitud de Santana de sacarla de la radio porque se imaginaba por qué lo había hecho y Santana no podía reprochar nada a Rachel porque conocía como de delicado era el tema de Finn para ella, porque por más Quinn Fabray que había en su vida, Finn había sido su primer amor, su primer novio, su primer todo.
Quinn estaba en la puerta de la casa de las Lopez-Pierce cuando el auto se estacionó, Rachel no dejó de mirarla en ningún momento y supo que todo estaba bien entre ellas cuando la sonrisa de la rubia se dejó ver, camino sin prestar atención a nada más que a Quinn, camino con la certeza de que su vida privada ya no era tal cosa, camino hacia una Quinn Fabray que abrió sus brazos para que Rachel saltara encima de ella y lo entendió y lo hizo.
Cruzó sus piernas por detrás de su espalda y la beso, de la misma manera que lo había hecho el día anterior cuando la vio en mitad de una calle cualquiera de Los Ángeles, la beso sin contemplaciones y mientras Brittany salía con Vanessa en brazos y empujaba a Santana hacia el coche, ellas entraron a la casa perdidas en lo que estaban sintiendo.
Era su manera de decirse que aceptaban lo que había pasado, Quinn no bajo a Rachel en ningún momento de su cintura y la despojo de la blusa negra que tenía puesta mientras caminaba con ella encima.
-A don… a donde vamos? - preguntó con la respiración acelerada, Rachel señalo el sillón o una mesa o todo en general, le daba igual en ese momento – de acuerdo – dijo y lo próximo que Rachel sintió fue la pared de su costado.
Hubo besos de todos tipos, caricias que recorrían cada partes de su cuerpo que habían extrañado, sus gemidos, sus suspiros.
-Dios como te extrañe – jadeo Rachel, cuando Quinn besaba su vientre despacio, desesperándola, escucho un mmjjj, o algo extraño que salió a modo de sonido sordo de su chica.
Se amaron como habían deseado en esos días, se entregaron una y otra vez hasta que sus cuerpos sintieron el cansancio caer sobre ellas y con ambas sonriendo se dejaron caer en la cama que pertenecía a Rachel, con la cama deshecha, cubiertas de sudor.
-Te amo Rachel, te amo y prometo que nada malo va a pasar…-
-Si estas a mi lado, nada malo va a pasar Quinn, no quiero que te agobies, deja que Tania lo haga, para eso le pago – beso su hombro y se quedó mirándola como si fuera una obra de arte.
Suspiro, porque todavía sentía como su cuerpo necesitaba recuperarse de su encuentro amoroso con su chica, había sido intenso desde el primer momento y supuso que había sido un cumulo de cosas, la distancia, la intensidad de la situación que había vivido.
Y todavía quedaba la reunión con el Sr Herbie para poder dar comienzo a una vida que les permitiría la cercanía necesaria con la cual llevar una relación medianamente normal.
Faltan 2 o quizas 3 y se termina!
M Fernanda: Dijiste que la historia lleva un año y un mes y me asuste... porque me demore tanto? pido disculpas y les doy las gracias por seguir ahí, soportando.
