.
.
.
La ignorancia adolescente
…
Lori había tenido el peor mes de toda su vida. No sólo su relación con Bobby estaba pendiendo de un hilo, pero también sus padres habían sido detenidos, sus hermanas separadas, y todo la ciudad parecía odiarlas. O eso es lo que sentía. Desde que se reveló aquel video que parecía haber convertido a Lynn en una paria para la sociedad, las cosas se habían ido a peor en toda la casa.
Por la mañana de vez en cuando encontraban letreros de "La peor familia del mundo", pegados en la puerta y había tenido que cerrar sus redes sociales para evitar el centenar de mensajes insultantes y despreciativos que le llegaban. Lo peor de todo llegó cuando la policía se presentó en la casa y se la llevaron a ella y a su hermana Leni para interrogarlas sobre el trato de Lincoln. Con Leni la tuvieron más fácil al darse cuenta de que ella no era precisamente la linterna más brillante, pero aun así las palabras de la policía le pegaron duro.
Luego fue su turno… y las cosas fueron un desastre.
La única excusa que pudo dar sobre su comportamiento fue que esperaba que las cosas terminaran por si mismas, como siempre sucedía. No supo que decir cuando los oficiales mencionaron el daño emocional o confianza de Lincoln. Sí, Lori podía ver ahora que las cosas eran peores de lo que las vio antes, pero nunca… Había estado demasiado distraída para ver nada de eso.
-¿Hablando por teléfono? –Uno de los oficiales le preguntó. –¿Con tú novio? ¿Preferiste hablar con tú novio en lugar de cuidar a tu hermano pequeño? –Pareció verla con desaprobación total. –¿Por qué los adolescentes de hoy le hacen más caso a los teléfonos que a su propia familia?
-Yo sólo… Mire, estás cosas son muy comunes aquí-
-¿Es común abusar de tú hermano pequeño?
-¡No! –Lori negó con fuerza. –Las cosas jamás fueron tan lejos. Siempre lo solucionábamos juntos, y finalmente comíamos pizza y nos reíamos, como una familia. La familia es muy importante en la casa. Lo juro.
-Y si tú familia es tan unida y se quiere tanto, ¿Cómo terminó Lincoln excluida de ella y durmiendo en el patio? ¿O usando un traje de ardilla bajo amenaza? Cualquiera podía ver que tú familia era unida, ¿Cómo terminaron así?
Lori no tenía una respuesta para eso. Ver a Lincoln con el traje de ardilla se convirtió en algo normal para ella. Simplemente no le dio importancia. Lo que el oficial frente a ella le preguntó tenía sentido, ¿Cuándo cambió todo? ¿Cuándo dejaron atrás todas sus creencias de amor familiar? Lori no sabía que pasó… sólo pasó.
-Miren… Amo a mi hermano, ¿Bien? Sí, a veces le grito y lo amenazo, pero son cosas de hermanos. –Siempre se estaban gritando y diciendo que eran los peores hermanos y eso, pero nada que fuera serio. –Yo… Lamento todo esto. Nunca creí que nuestros padres pudieran hacer algo como eso por una estúpida teoría. Sí, yo también lo creí en su momento, pero después me pareció otra tontería más de la casa. Estas cosas suelen pasar muy rápido. –Respiró hondo, se sentía mareada en esa sala. –Lo extraño, y lamento todo lo que hice, o no hice. En serio. –Sentía que estaba a punto de llorar. –Quizás todas estemos pagando ahora por eso. Ustedes nos separaron, nuestros padres a la cárcel, y nos quitaron a Lily. Es lo justo, pero lo amamos, realmente lo hacemos.
-Tienen una forma muy particular de demostrar su amor. –El policía frente a ella dijo sin piedad. No le agradaban esos policías, la miraban de forma muy dura. Ninguno de ellos parecía dispuesto a darle una oportunidad a sus palabras, todo lo que buscaban eran los hechos. –¿Sabes que podrías quedar detenida, Lori Loud?
-¿Qué? ¡No! ¿Por qué? –Lori sintió un terrible miedo al escuchar esas palabras. Sabía que sus padres habían sido directamente responsables, pero no creyó que ella pudiera ser acusada también.
-Tienes edad suficiente para ser responsable de tus propias acciones, y eres la responsable de cuidar a los menores en la casa cuando tus padres no están. Y en lugar de hacer algo preferiste ignorarlo, incluso continuaste con el abuso cuando tus padres no estaban.
-¡No! Yo jamás haría algo para lastimar a Lincoln.
-¿No? Tú hermanita Leni en estos momentos está soltando la sopa en la otra sala. –El otro policía le sonrió con crueldad. –Nos está diciendo como seguiste forzando a Lincoln a usar ese traje dentro de la casa cuando tus padres no estaban, como resguardabas detrás de la puerta del baño a esperar a que el niño terminara sólo para volver a ponerle un candado entre la cabeza y el cuerpo. Nos está diciendo todo.
-¿Leni? ¿Ella sigue aquí? Pero dijeron qué-
-Dijimos que no era apta para interrogatorio. Nunca dijimos que no la interrogaríamos. Pusimos a una especialista en niños para tomar su declaración. –Se cruzó de brazos mientras miraba al espejo doble. –Está tomando chocolate caliente en una sala repleta de peluches, y conversando amablemente con ella. Así que será mejor que nos digas todo, Lori. Quizás podrías llegar a un trato si nos confiesas el origen del abuso. Ya tenemos los… testimonios de tus padres, pero son tan ridículos que parece mentira.
-Sí, esos dos casi parecen rogar por ir a prisión por cargos de abuso y negligencia infantil. –El primer oficial dijo mientras se apoyaba un poco sobre la mesa. –Tendrías que escuchar la grabación. ¿Una niña de cuatro años hizo una teoría? Sí, la niña parece ser muy lista, y hemos escuchado de su nombre. ¿Pero la buena suerte? Que idiotez.
Lori podía estar de acuerdo ahora. Quizás tendría que haber hablado más con Lisa en ese tiempo. Preguntarle si había posibilidades de que se hubiera equivocado o algo, quizás un pequeño error. O decirle lo tonto que sonaba todo eso de la buena suerte.
-Por favor, ya estamos sufriendo en casa. –Lori comenzó a llorar. –Mi hermanita ya ni siquiera va a la escuela, y se la pasa encerrada en su habitación todo el tiempo. A ella le gustaban mucho los deportes, pero ahora ni siquiera sale. Y… y Leni, ella no puede parar de llorar por lo que hizo. Extraña mucho a Lincoln y a Lily… –Se limpió un poco los ojos. –Luan solía ser toda risas, pero ahora sólo puede ver sus videos y ponerse a llorar. Y Luna ya no compone canciones, ella era muy buena, y le gustaba mucho tocar la guitarra. Todos estam-
El segundo oficial se acercó a la mesa y la golpeó con fuerza. Lori se estremeció ante ese sonido fuerte y a la vez hueco.
-Eso no nos interesa en lo más mínimo, Lori Loud. Ustedes debieron saber que lo que hicieron es un crimen, pero en lugar de eso lo ignoraron todo, y ahora pagan las consecuencias. –Le gritó. –Queremos hechos. ¿Entiendes? ¿Queremos el inicio de todo? ¿Cómo fue que Lincoln Loud terminó durmiendo en el patio? ¡Queremos el origen del abuso!
-¡No lo sé! ¿Bien? No sé cómo terminó todo así. Un día comenzó a correr el rumor de que Lincoln daba mala suerte y… y él lo apoyó. –Lori recordó eso, y recordó la forma en que todos comenzaban a dejarlo sólo. Ella también llegó a creerlo en ese momento. –Cuando lo sacamos de casa dijo que todo era una mentira para tener tiempo a solas… pero no le creímos y…
-Lo sacaron a patadas de la casa, y vendieron sus cosas. ¿Pero el inicio? Como inició ese rumor.
-Lincoln lo inició… para estar solo.
-Entonces es culpa de Lincoln.
-¡No! –Lori gritó. –Lincoln sólo quería estar sólo. No le veo nada de malo, a mí también me gusta tener tiempo para mí. Y así podría estar con mi Bobby-pu-hem, quiero decir, mi novio Roberto. Lincoln sólo…
-¿Comenzó el rumor equivocado? –El oficial continuó. –Quizás debió quedarse callado y olvidarse de tener tiempo a solas. Sólo tiene once años, ¿En que usaría ese tiempo? No es más que un niño idiota, ¿No?
-¡No lo es! –Lori le gritó.
-¡¿Entonces como terminó así?! ¡¿Cómo terminaron tus padres perdiendo la custodia?!
-¿Perdieron la custodia? –Lori lo miró con la boca abierta y las lágrimas ya cayendo por sus mejillas.
-Sí. –El primer oficial mencionó. –Servicios infantiles trabaja rápido, especialmente cuando hay tantos testigos y evidencias. Tenemos grabaciones de Lincoln usando ese traje de ardilla por toda la ciudad, incluso una muy interesante donde lo dejan abandonado en esa Van con el traje puesto y muriéndose de calor mientras ustedes se divierten en el centro comercial. –Se acercó un poco a Lori. –Y testimonios de sus maestros y compañeros. ¿Crees que servicios infantiles permitiría que tus padres conservaran la custodia?
Lori se quedó sin habla ante lo que escuchaba. –¿Lincoln ya no es… parte de la familia? –La voz de Lori se había roto, y todo a su alrededor parecía dar vueltas. –¿Lo perdimos?
-Sí. Y si quieres hacer algo por él, entonces te recomendamos que comiences a hablar, Lori.
Lori apenas podía escucharlo. La imagen de ese bebé de cabello blanco al que solía dar helado y acunarlo no dejaba de recorrer su mente. ¿Lo perdieron? ¿Realmente perdieron a Lincoln?
-Lori. –El oficial continuó. –Pareces una buena chica, y creo que realmente estas arrepentida por toda la situación. Sí nos dices lo que queremos saber, entonces te daremos la oportunidad de hablar con tú hermanito otra vez.
-¿Eh? –Lori lo miró fijamente. –¿Podré ver a Lincoln?
-No le des esa oportunidad. Ella no se la merece. –Su compañero habló con fuerza. –Se merece pudrirse en una prisión junto a su familia.
-Michel. –El oficial lo miró fijamente. –Sólo mírala. La chica está destrozada. Ella merece otra oportunidad. Merece ver a su hermano y decirle cuanto lo ama y lo arrepentida que está. ¿No podríamos dársela?
-No parece que la merezca. Apuesto cualquier cosa a que no sabe ni cómo empezó todo. No parece alguien que se preocupe por su familia.
-¡Lo hago! –Lori gritó. –Me preocupan. Los amo a todos, y tengo miedo por mamá y papá, y por Lincoln. Y mis hermanas, ¿Qué pasará con ellas? Me importan.
El oficial comenzó a aplaudir. –Buena actuación, casi y me lo creí.
-¡Suficiente! –Su compañero gritó. –Mira Lori, sólo dinos como inició todo. Comienza desde el principio, y te permitiremos llamar a tú hermano. ¿Está bien?
Lori parecía dudosa mientras los miraba. El oficial frente a ella parecía haberse vuelto amable, pero el otro la miraba como si quisiera golpearla.
-¿No meteré en problemas a mis hermanas?
El oficial suspiró. –Eso depende, ¿Tiene algo que ver con alguna de ellas? A menos que sea un abuso directo, entonces no tienes que tener miedo.
-No… Creo que no. Yo… Sólo pasó por el rumor. Eso es todo. ¿Y mis padres? ¿Qué pasará con ellos si les digo?
-Quizás los ayudes. Déjanos entenderlo todo. Pero tiene que ser la verdad.
-¿Cómo sabes que no mentirá, Sebastián?
-No lo haré. Sólo quiero que esto terminé. Por favor, déjenme ver a Lincoln. –Todo lo que quería ahora era ver la sonrisa de su hermanito otra vez.
-Podrás hablar con él, pero antes… –Le acercó un block notas. –Comienza.
Lori respiró con dificultad antes de recobrar el control, y comenzó a relatarlo todo.
-Bueno… todo comenzó cuando Lynn tuvo su juego de softball…
-¿Un juego de Softball comenzó todo esto? Que locura. –Michel se burló mientras bebía un poco de café.
-Casi no se puede creer, compañero. Pero hay gente así. –Para Sebastián esto era muy triste. Una familia tan grande con tan altos valores haciendo algo como esto.
-Todavía nos falta el testimonio de la otra. Por ahora todo lo que hace es llorar y pedir ver a su hermano. Parece que la táctica no funcionará con ella.
Leni solo había podido llorar mientras confundía las palabras de los oficiales. Al final tuvieron que recurrir a una experta en niños para poder sacarle algo útil.
-La chica es más una niña con tetas. ¿Qué tiene en esa cabeza? Quizás esté fingiendo.
-Nah, demasiado real. –Michel mencionó. –¿Le daremos la llamada a la chica Loud? –Michel recordó las palabras de Sebastián. Dada la orden de restricción, no creyó que eso fuera realmente posible. –Me dio un poco de lastima la chica.
Sebastián negó con la cabeza. –Imposible, la ley es la ley. Marcaré el teléfono de mi departamento y la dejaré llorar contra el sonido de llamada.
-Un poco cruel, ¿No cree?
-¿Tienes una mejor idea para conseguir su apoyo? Necesito que crea que puede confiar en mí por si oculta algo. –Resopló. –Pero sí, es cruel. Maldición, a veces no me gusta ser policía. Esta chica sólo es culpable de ser una adolecente común y corriente.
-Es nuestro trabajo. Vamos, ya le dimos tiempo suficiente para escribir una declaración. –Michel terminó su café y se dirigió nuevamente a la sala de interrogatorios.
-¿Mencionaremos el asunto de Rick y la bebé?
-No. Por ahora no parece que tenga nada que ver. Y ese es el caso de Simón y Guillermo. Dejemos que ellos se ocupen por ahora.
Así, los dos oficiales se dirigieron nuevamente a la sala de interrogatorios.
NA: Tarde o temprano, Lori y Leni tendrían que estar frente a los reflectores de la policía. Ellas eran las mayores, y supuestamente tendrían que saber cómo inició todo esto. A Leni tuvieron que tratarla como una niña, pero al menos Lori soltó toda la sopa, creyendo que podría hablar con Lincoln, y quizás ayudar a sus padres.
Ya saben lo que dicen: "Una imagen vale más que mil palabras", y las cámaras que hay por la ciudad y en el centro comercial dan testimonio de eso. Todo el caso de Lincoln está lleno de evidencia y testimonios, resulta un poco increíble que las cosas continuaran tanto tiempo cuando las pruebas eran tan claras. Pero así es el mundo.
