Notas del Autor: hola de nuevo. Ha pasado un poco… (Mira la fecha de la última actualización) ¡Mierda! Agosto, en serio!. Ok, tengo muchas escusa, pero sé que en fin son solo, eso, excusas, así que en su lugar solo voy a decir las verdaderas razones.
En primera, estaba algo exhausto de esta historia. No se confundan, me encanta y pretendo llevarla por lo menos hasta NT (Nuevo testamento) y tal vez mas allá, dado a que mis planes abarcan hasta eso. Pero después de tanto, golpee un bloque del escritor y falta de ganas de escribir ya que se sentía más que nada una obligación. A eso, hay que sumarle un terrible problema que padezco. Imaginación hiperactiva!. Que quiero decir con esto. Cad días se me ocurre una idea nueva para un fic o cruce. El problema es que no se trata solo de mescla A y B, no, ocurren grandes escenas, tazones y motivos del cruce, desarrollo del carácter y mas, todo en mi cabeza. Tengo una larga lista de ideas de Fics. Si alguno le interesa, solo pídanlo y se las envió en un PM (No me importa si las usan, sería fantástico verlas escritas por ahí).
En fin, para aliviarme un poco, empecé a escribir por simple ocio una tonta idea de un pequeño oneshot… y termine con Fate Digi Sword. (La cual dicho sea de paso, pretendo seguir).
Pero no se angustien lectores de TAFC. Este último par de meces me he establecido en un nuevo hogar y podre retomar mi ritmo. Para celebrar, les dejo este capítulo. Comenten o pregunten lo que quieran por un PM o Review.
Sin más que decir. Que comience en Show.
Capítulo 34: Prioridad VS Concepto.
"¿Tsuchimikado?". Preguntó Emiya. "Estás atrapado también por los disturbios?". Él tenía la esperanza de que el agente pudiera ayudarle en su situación.
"Asi es, me estaba dirigiendo hacia el palacio de los papas, debido a que…".
"Es allí donde se usará el documento C. Lo sabemos, nos encontramos con un miembro de los Amakuza". Le informó.
"Entiendo". Dijo el rubio. "Supongo que ambos tendremos que salir por nuestra propia cuenta".
"¿No hay forma en la que podamos reunirnos en algún lugar seguro?". Preguntó Touma.
"Con tantos disturbios, sería peligroso permanecer en el mismo lugar demasiado tiempo". Respondió.
"Maldición, ¿entonces deberíamos esperar a que los disturbios se calmen?". Trató esta vez.
"Eso sería imposible". Contestó Itzua desde detrás de él. "Estos disturbios están siendo causados por la iglesia a causa del documento C. simplemente no va a cambiar nada con esperar".
"Tiene razón". Dijo Tsuchimikado, quien había escuchado todo ya que el teléfono de Kamijou estaba en altavoz. "Lo que podemos hacer, es pensar las cosas de manera diferente. Ya que tienen a un miembro de los Amakuza para explicarle lo del palacio, podrían hacer algo al respecto. Si no podemos llegar al palacio, podemos llegar a la tubería".
"Claro!". Exclamó Shirou. "Sin la tubería de conexión al Vaticano, el documento ya no tendrá efecto".
"Espera Emiya". Interrumpió Touma. "Si hacemos eso, las personas del Vaticano se darán cuenta y podrían huir de regreso a Italia".
"Tiene razón". Añadió Tsuchimikado. "Por lo tanto, solo sería una distracción que nos permitiera llegar al palacio antes de que escapen".
"Es muy arriesgado". Reflexionó Shirou, "Pero no es que tengamos muchas otras opciones". Frunció el seño.
"Aun si logramos llegar al palacio de los papas, no sabemos quién tiene el documento. Bien podría intentar esconderse entre la multitud". Pensó Kamijou.
Tanto Shirou como Tsuchimikado se quedaron en silencio. "Vamos a cruzar ese puente cuando lleguemos a él". Declaró el rubio al otro lado del teléfono. "Por el momento debemos detener al Documento C. luego nos encargaremos de los miembros de la Iglesia".
Esas palabras no consolaron a Kamijou. Tsuchimikado podía llegar a usar un hechizo de rastreo de la misma manera con la que había rastreado a Oriana Thompson durante el Daihaseisai, pero a diferencia de los magos regulares, Tsuchimikado era un esper, por lo que realizar magia conllevaba grandes daños para él. Gracias a su habilidad, podía sobrevivir, pero aun así, a Touma no le gustaba la idea de que alguien tuviese que pasar por eso.
Sacudiendo la cabeza, decidieron seguir adelante con el plan, pero primero debían salir del lugar en el que se encontraban atrapados.
"Itsuwa, ¿no puedes pedirle a los otros Amakuzas en Francia que nos ayuden?". Preguntó Touma, esperanzado.
"L-lo siento". Respondió la chica. "Traté de contactarlos antes, pero ellos no podrán llegar hasta mañana".
Pensando con los brazos cruzados, finalmente Shirou se puso de pie. "Voy a despejar el camino". Declaró con una mirada sombría.
"E-Espera Emiya. ¿Qué planeas hacer?". Preguntó el pelinegro un tanto nervioso ante la expresión de su compañero. "No vas a usar una de esas armas que puedes crear, ¿Verdad?". Preguntó con cautela. Dicha cautela se convirtió en terror abyecto al ver la mirada del alvino.
"Si". Respondió con firmeza. "Voy a tener que usar una de las armas más terribles de mi arsenal. Esta arma es una que a rondado mis pesadillas desde hace mucho tiempo, y rara vez tengo la oportunidad de usarla". Entonces, una sonrisa simplemente cruel apareció en el rostro del mago. "Sientan mi dolor y conozcan mi sufrimiento". Murmuró, haciendo que los pelos en la nuca de Touma se erizaran, ya podía ver la imagen del mago creando una flecha como la que había usado en Italia y sacrificando a todos los civiles.
"¿Q-que piensas hacer? N-no vas a lastimar a nadie, ¿Verdad?".
"Sin duda, al final de este día, habrá un sinfín de números de cuerpos a causa de esta temible arma". Y sin previo aviso, pateó las puertas, abriéndolas y llamando la atención de todos los manifestantes, que inmediatamente comenzaron a correr hacia el japonés.
"Conozcan el arma más terrible". Susurró por lo bajo, de manera que solo Itsuwa y Touma fueron capaces de escuchar. Sin embargo, todos escucharon el siguiente grito de. "Trace On!".
Y en las manos de Emiya, apareció un arma ruin y maldita que incluso aquellos que no estaban sintonizados con la magia, podían sentir la innegable sed de sangre que emanaba de ella.
Era horrible.
Era monstruosa.
Era malvada.
Era …
Era …
Un Shirai de bambu.
Sin embargo, no cualquier shirai de bambu, este era.
"Torashirai!". Grito el mago alvino, y comenzó a canalizar prana a través de ella.
Escena Break.
Había llegado como una sorpresa para Shirou la primera vez que la había trazado.
Creciendo junto a Fujimura Taiga, una kendoka de nivel nacional, era inevitable que tarde o temprano cruzara espadas de entrenamiento con ella, ya asea para práctica o reprimenda.
Esto, indudablemente llevo al joven Shirou a toparse con lo que hasta la fecha, considera como una de las armas más terribles que jamás había visto.
La temible Tora shirai, la espada de entrenamiento del tigre. Una herencia familiar Fugimura, había terminado en manos de su hermana adoptiva.
No fue sino hasta después de la guerra del grial y su verdadero avance en sus capacidades mágicas, que había realmente entendido la naturaleza del arma.
Como muchos de sus compañeros de clases y todos los que habían estado en contacto o cerca del arma, siempre se había bromeado, diciendo que era un arma maldita que deseaba la sangre de los incautos inocentes.
Un día, mientras practicaba su Trazado, por coincidencia, intento trazar Tora shirai.
Debido al funcionamiento de su Realidad de mármol, esa arma había sido grabada hace mucho, por lo que con un poco de concentración, pasó por los siete pasos que componían su magia y recreo el arma.
Fue durante el sexto paso, la recreación de su historia, que finalmente se dio cuenta de algo.
Torashirai era un fantasma noble.
Eso, o un arma conceptual muy cerca de convertirse en un verdadero Noble Phantasm.
Poco después de haber sido creada por un ancestro de Taiga, fue ejercida por un hombre que paseaba junto con su esposa de vacaciones en china. Allí se toparon con tigres que le habían pertenecido a un circo ambulante, estos mataron al hombre, y en venganza, la mujer tomo el shirai de entrenamiento de su marido y masacro a los tigres, por sorprendente que sonase.
La rabia de la mujer por la pérdida de su amado, había sido tal que el shirai empapado en la sangre de los tigres se volvió consiente en cierto grado.
Realmente se trataba de un arma maldita, ya que el espíritu de los tigres se quedo en la madera, y aumentaba la violencia de quienes la ejercían. Sin embargo, los descendientes de la mujer no se vieron afectados.
Con el tiempo, el mito murió, pero el arma seguía siendo especial. Final mente, al llegar a las manos de Taiga, comenzó a volverse famosa en los torneos de Kendo, a pesar de que en su mayoría se debía a que su portadora era famosa por ser descalificada por olvidar quitar el colgante de tigre que le había agregado.
Después de averiguar la verdad detrás de la terrible arma de su maestra de inglés, trató algo especial.
Comenzó a alimentarla con Prana. Si en verdad se trataba de una especie de código místico, algo habría de pasar…
Escena Break.
Si alguna vez Touma había tenido alguna razón para temer de Emiya, era ahora.
Tras anunciar el nombre del shirai de bambú en sus manos, este comenzó a cambiar su coloración, llegando a parecer el diseño de un tigre. Entonces, Emiya dio un grito estremecedor de rabia y cargó hacia los incautos y pobres manifestantes.
Momentos más tardes, la calle en la que se encontraban, parecía más bien una escena de un campo de batalla.
Todos los manifestantes se encontraban en el suelo, inconscientes tras ser golpeados por el shirai. Y en medio de toda la masacre, se encontraba Emiya, liegamente encorvado.
Entonces, Emiya rugió al cielo. "¡Tengo hambre!".
Escena Break.
Al inundar el Tora shirai con prana, este aumentaba todas las estadísticas de su usuario, a excepción de su capacidad mágica, haciéndolo más fuerte, rápido y resistente. A cambio, también aumentaba su furia y como efecto final, causaba mucha hambre.
Esa fue la explicación que Shirou le había dado a Kamijou, quien actualmente estaba usando a Itsuwa como un escudo o talismán para protegerse del peliblanco.
"Llegamos". Declaró Itsuwa. Habían llegado a la ubicación que Tsuchimikado les había dado sobre la tubería.
"Estás segura de que este es el lugar?". Preguntó Emiya. Habían llegado a un museo que estaba cerrado
"No estoy seguro de que métodos utilizan en tu mundo para detectar líneas Ley, pero estoy bastante seguro de que es el lugar correcto".
Cerrando los ojos, Shirou se concentró y trato de absorber algo del mana del ambiente. En su mundo de origen, se les enseñaba a los magos como absorber el mana del ambiente para reponer más rápidamente sus reservas de Od. A pesar de que él no era muy ávido en esta técnica y siempre prefería dejar que su Od se recargara de manera natural, había aprendido esta habilidad gracias a Rin. Fue por eso que se dio cuenta de que el mana en esa zona era mucho más denso que en otras partes. "Parese que así es".
"Hey, ¿Cómo es esta tubería?". Pregunto Kamijou, curioso. "Esta cerca de la superficie o algo así?".
"Las líneas ley son corrientes de magia por debajo de la tierra. Dependiendo del tipo de energía, puede ser útil para algunas sectas o no, es por eso que los métodos de lectura de las líneas es diferente". Explicó el rubio por teléfono.
"Enserio?". Preguntó Shirou, sorprendido. "En mi mundo, el mana es mana y ya, es simplemente la energía que se utiliza, independientemente del tipo de magia que se utilice. Si un lugar tiene una gran concentración de mana, suele ser vigilado por una familia de magos asignada por la asociación de magos ya que suelen ser tierras perfectas para rituales o cosas similares".
"Hmm. Interesante". Se escuchó decir a Tsuchimikado.
Al ver que el pelinegro en realidad no comprendía bien lo que se decían entre si los magos, Itsuwa trato de aclararlo, dando como ejemplo las distintas comidas de los distintos países, al igual que el jamón negro era popular en Europa, mientras que era ignorado en Asia.
"Sabes". Continuó Tsuchimikado con su conversación. "Los magos de aquí no le damos tanta importancia a la tierra como en tu mundo. Hay una línea ley que conecta al vaticano con el palacio de los papas, pero es una línea artificial, creada destruyendo y reconstruyendo el terreno".
"Entiendo". Contestó Shirou, su padre, Emiya Kiritsugu había destruido las líneas ley de Fuyuki, colocando bombas a lo largo de una falla geológica. Se suponía que iban a estallar diez años antes de la quinta guerra, pero la guerra había llegado solo diez años después de la cuarta.
Tras el desmantelamiento del grial. Los magos descubrieron las bombas y desactivaron algunas. Sin embargo, debido a su falta de conocimiento con las armas modernas, causaron la detonación de unas, alterando las líneas de Ley. Fuyuki seguía siendo una ciudad con muchas Líneas Ley, pero ya no era apto para crear nunca más otro ritual tan complejo como la guerra del santo grial.
"Las líneas Ley son fáciles de modificar. De hecho, esa es una de las bases del Feng Shui". Continuó el rubio. Dio una breve explicación de cómo se relacionaban las líneas ley y el terreno con el Feng shui.
"Todo parece muy complicado para mí". Dijo Touma, mientras se rascaba la cabeza.
"Dado a que si se comete un error puede llegar a ser desastroso, solo se pueden hacer estas reconstrucciones como eventos a gran escala y usualmente proyectos nacionales". Explico Itsuwa. "Normalmente es difícil encontrar una línea mágica en específico, dado la gran diversidad de energías que fluyen por el mundo, pero dado a que buscamos algo que conecte al vaticano con el estado papal, es mucho mas sencillo".
Pensando un poco, Touma les pregunto a los Magos si sabían algún método para destruir la línea ley.
"Hmm, Conozco los métodos del Shintoismo, budismo y cristianismo, del estilo amakuza, por lo que debería ser suficiente". Contestó Itsuwa.
"Deberá ser suficiente". Dijo Emiya. "En cuanto a mí, no conozco ningún método en específico. Excepto tal vez volarlas con una gran explosión. Pero seguramente podría causar graves daños colaterales".
Recordando lo temible que Emiya se había visto con esa horrible espada de madera, dio otro paso hacia Itsuwa, solo por precaución. Entonces, pensó en algo. "Hey, no podría mi mano derecha destruir esta tubería o línea ley o lo que sea?".
Tsuchimikado estaba a punto de contestarle, pero Emiya le ganó de mano. "Eso sería imposible". Empezó. "Para empezar, según nos has dicho, tu mano solo puede afectar a las cosas sobrenaturales, tales como poderes espers y magia, ¿Verdad?". Ante el asentimiento del pelinegro, continuó. "Las energías que viajan por las líneas ley, son naturales, por lo que tu mano no debería tener ningún efecto". Al oír esto, Kamijou se sorprendió, él no podía entender como algo como eso que describían podía ser normal, especialmente cuando los magos lo usaban para su magia. Viendo la confusión del chico, Shirou le aclaró. "Aunque cueste trabajo entender la idea, el planeta está vivo de cierta forma. Es así como puede sostener la vida de otros seres. Si pensamos de esa manera, las líneas ley bien podrían ser el sistema circulatorio o nervioso del planeta. Además, si tu mano realmente funcionara, en el momento en que tocases la tierra, esta moriría y sería completamente infértil y no apta para sostener vida natural".
Pensando por un momento en ello, Touma pensó que su compañero podría tener algo de razón. Pero aun así, le resultaba difícil pensar en el planeta como algo viviente.
Pensando en ello, recordó como tanto Misha Kreusev y Kazakiri había evitado activamente tocar su mano derecha.
"Si quieres un ejemplo más fácil de entender, piensa en la energía que mantiene viva a una persona". Dijo Emiya. "Es algo que no se puede entender ni con la ciencia mas avanzada, pero nadie ha muerto por tomarte de la mano".
Frunciendo el seño ligeramente, Touma no estuvo de acuerdo. Gente había muerto por su culpa. Claro que no de la forma en la que el peliblanco quería dar a entender, pero aun así…
Del otro lado de la línea, Tsuchimikado se quedó pensando en lo que Emiya había dicho. Al parecer, en la dimensión de la que venían, había estudiado este tipo de cosas más a fondo. Decidió preguntarle a su jefa por más información sobre este tipo de cosas cuando volviera a la ciudad.
Escena Break.
Luego de un poco de espera, Emiya e Itsuwa habían logrado abrir la cerradura del museo. En un principio, Itsuwa había querido forzar la cortina metálica que los separaba de las puertas con su lanza, pero Emiya la detuvo, diciéndole que podía llamar demasiado la atención.
A pesar de que era medio día cuando finalmente habían llegado, la calle estaba casi desierta a causa de las manifestaciones y varios locales estaban cerrados. En un ambiente como ese, cualquier ruido fuerte terminaría llamando la atención.
Con destreza, Shirou había analizado el candado con su magia, y trazó una llave que encajaría a la perfección. Esto decepciono un poco a Kamijou, quien esperaba que el asesino sacase un par de ganzúas y abriera el candado como en las películas.
Una vez dentro, Shirou miro a su alrededor y coloco su mano sobre la pared más cercana, antes de analizar el lugar en general. "Tuvimos suerte de no forzar la entrada. Hay una alarma. Ya que usamos la llave, la alarma no se activó.". Anuncio a los otros dos, haciendo que suspirasen de alivio.
Mirando a su alrededor, vieron que el lugar era sumamente oscuro. Lo único que era realmente distinguible, era la débil luz de la señal de la salida de emergencia.
Caminando unos pasos, llegaron a un lugar que parecía un poco mas vacio que el resto. Itsuwa camino un poco alrededor del lugar como si buscara algo. "Es aquí". Anunció. "puedo sentir algo creado por la iglesia católica romana en este lugar".
Mirando a un lado y otro, Shirou se dio cuenta de que Tsuchimikado no había llegado. No habían escuchado nada del mago rubio desde que colgaron el teléfono, por lo que probablemente se había quedado atrapado en otra manifestación.
"Voy a cortar la tuveria". Anunció la chica.
Rápidamente, Shirou le prestó mucha atención a la maga. Tenía interés en saber cómo iba a cortar una línea ley.
"No veo nada, realmente hay algo ahí?". Preguntó Touma, mirando al suelo donde Itsuwa señalaba. Entonces parpadeó. "Espera, no habían dicho que se necesitaba de grandes proyectos para poder construir una línea Ley? ¿No quiere decir esto que también se necesita algo así de grande para destruirla?".
Itsuwa asintió ante la pregunta del chico. "B-bueno, para destruirla se necesita mucha gente como tú dices, pero si solo se trata de hacerla inutilizable para la iglesia, puedo hacerlo yo sola. Solo la voy a desviar un poco, cambiando el flujo de sus energías". Y con esto, la chica se agachó y comenzó a sacar de su bolso los objetos que usaría para el hechizo.
"Hmm. Me habían dicho que los Amakuzas eran capases de utilizar su magia con objetos cotidianos para no llamar la atención". Reflexionó Shirou, intrigado por ver lo que usaría la chica para este hechizo en particular.
"Así es. Para este hechizo, necesito una cámara, una zapatilla, un folleto, un poco de agua mineral y bragas blancas". Conforme iba mencionando los objetos que pensaba usar, los iba sacando del bolso, hasta llegar al último, en el que soltó un pequeño chillido y lo devolvió al bolso rápidamente. Lo más probable, era que estas bragas eran al que se había cambiado antes, por lo que su rostro se torno rojo y dejo de moverse.
Los dos chicos no dijeron nada y se la quedaron mirando.
"Es- es para el hechizo". Parecía decirse a sí misma. Con lágrimas de vergüenza en sus ojos, sacó las bragas que todavía estaban ligeramente húmedas por haberse sumergido en el rio ese mismo día.
Alineándolas en un círculo, después de eso, apuñalo en el suelo justo en el centro del círculo con su lanza. Sin embargo, en lugar de escuchar el sonido del metal perforando el concreto o cualquier otra clase de sonido, la lanza se hundió en el suelo, como si se tratase de lodo. Murmurando un par de palabras, la lanza comenzó a hundirse más y más. "Una vez que la tubería sea destruida, el documento C. dejara de funcionar y los disturbios se detendrán. Pero al mismo tiempo, los de la iglesia católica romana se podrían dar cuenta e intentar huir. Debemos trabajar rápido". Dijo Itsuwa, mientras hundía la lanza y comenzaba a golpear es suelo con el talón, mientras tocaba la lanza rítmicamente con el dedo índice.
Cuando la lanza se había hundido hasta cierta profundidad, Itsuwa la giro como si se tratase de una llave. En ese momento, se escucho un ruido pero no era un ruido provocado por la lanza de Itsuwa.
BOOM!
De repente, la pared explotó y de ella salió lo que parecía ser una enorme cuchilla blanca que se dirigía hacia Itsuwa.
La chica intento esquivarla sin separarse de la lanza clavada en el suelo, pero no fue capaz de evitar que un fragmento de la pared golpeara su lanza y se rompiera. Después de eso, la cuchilla se desvaneció en humo blanco.
"Maldición!". Maldijo la maga, sacando rápidamente otra vara de remplazo de su bolso y rearmó su lanza.
No un instante más tarde, la cuchilla blanca atravesó nuevamente la pared externa.
Con una simple mirada, Shirou se dio cuenta de algo. Su realidad de mármol no había registrado el arma. Eso solo quería decir una cosa. No era una cuchilla real, a pesar de que tenía una fuerza destructiva increíble.
Con cada balanceo de la cuchilla, más y más del museo se destruía.
Estaban a punto de escapar, cuando escucharon una voz. "Vaya, parece que mi precisión se reduce a larga distancia". Lo inquietante no era la afirmación de la voz. Lo inquietante era que la vos se escuchaba a pocos centímetros de la cabeza de Kamijou.
Girando su cabeza, el chico de pelo de punta vio una mano balanceándose hacia su cuerpo. Conjuntamente con el movimiento de esa mano, vio que la cuchilla se movía a una velocidad similar a la velocidad de la que caía una guillotina.
Instintivamente, Touma levantó su mano derecha y toco la cuchilla. Al instante, esta se deshizo en un polvo blanco. Con un simple movimiento de su dedo, el atacante reunió el polvo y reformo su arma.
"Kamijou!". Gritó Emiya, sacándolo de su estupor.
Dando un par de saltos hacia atrás, Touma fue capaz de ver completamente a su atacante.
Era un hombre que parecía ser el doble de la edad de Touma. Vestía ropas de color verde y tenía el pelo del mismo color. Parecía ser muy delgado, por lo que sus ropas parecían muy holgadas.
Touma estaba a punto de preguntarle si era miembro de la Iglesia, cuando Shirou hablo primero. "Tú … eres miembro del asiento a la derecha de dios, ¿Verdad?".
"Vaya, es bueno ser reconocido". Comentó el hombre con voz burlona. Haciendo una breve inclinación, se presentó. "Soy Terra de la Izquierda". Sonriendo, el arma en sus manos cambió de forma, pareciéndose más una cuchilla de una guillotina, él la estaba sujetando por el lugar en el que normalmente estaría amarrada una cuerda.
"¿Cómo nos encontraste?". Preguntó Shirou, mirando fijamente Terra.
"Hmm? Use un hechizo para interrumpir la detección de líneas Ley. Ya que los miembros del asiento a la derecha de Dios no podemos usar magia normal, otro miembro de la Iglesia tubo que activar el documento C. por lo que afortunadamente, ustedes me proporcionarán entretenimiento".
Con esa última declaración, movió su mano, haciendo que la cuchilla en su mano saliera disparada hacia los tres intrusos a toda velocidad. Kamijou estaba a punto de moverse hacia adelante para detenerla con su mano derecha, cuando escuchó la voz de Emiya. "Rho Aias!".
Una vez más, el escudo de pétalos iridiscentes izo su presencia y detuvo el ataque de Terra, que se disperso en polvo blanco nuevamente.
Dando un paso hacia adelante, Shirou hablo. "Váyanse, yo me encargare de entretenerlo". Kamijou estaba a punto de quejarse, pero Shirou continuó. "Este hombre es miembro del asiento a la derecha de dios, al igual que Vento. Dudo que esa arma se a lo único que posee. Además, para ganar, él solo necesita retenernos mientras usan el documento C.".
Entendiendo las palabras de su amigo, Touma asintió y estaba a punto de irse, cuando escucharon hablar a Terra. "No creerán que es tan sencillo huir, verdad?". Repentinamente, el polvo blanco se arremolinó y se convirtió en un taladro que se dirigía hacia los tres.
"Kamijou!". Gritó Shirou. Mientras daba un paso hacia adelante. "Trace On!".
Sin necesidades de las palabras, Touma levantó su mano derecha y detuvo el ataque, dándole tiempo a Emiya de hacer lo suyo.
En un destello de luz, una lanza friulana apareció en las manos de Shirou para sorpresa de Itsuwa, quien fue capaz de reconocerla como la misma lanza que tenía en sus manos.
"Perdón por esto Itsuwa-san!". Dijo, antes de agitar la lanza. "Los 7 caminos de las 7 enseñanzas. Nanasen!".
Alrededor de Terra varios hilos de alambre habían aparecido, dispuestos a cortarlo desde los pies hasta el corazón.
"Prioridad". Fueron las simples palabras del hombre vestido de verde. Y en lugar de quedar destrozado por los cables de alambre, estos simplemente se envolvieron inofensivamente alrededor del hombre.
"¿¡Qué están esperando!? ¡Corran!". Les gritó Emiya, al darse cuenta que esta pelea no sería tan simple.
Escena Break.
Sorprendida por los recientes acontecimientos, Itsuwa solo fue capaz de dejarse llevar por Kamijou mientras se alejaban de la pelea. "¿Q-Qué fue eso?". Preguntó.
"No lo entiendo del todo bien, pero Emiya me explicó que su magia le permite copiar armas, incluyendo la capacidad de sus usuarios o algo así". Intentó explicar el pelinegro.
Siendo más experimentada con las rarezas de la magia en comparación del joven de pelo negro, Itsuwa comprendió rápidamente la explicación a medias de Kamijou. "E-Estas diciendo que cuando copio mi arma, copio mis capacidades de blandirla!?".
Touma asintió. "por lo que entiendo, si el viera la espada de Kanzaki, también seria capas de usarla como ella, además de saber todas las técnicas que usa con ella".
Sin dejar de correr junto con Kamijou, Itsuwa dio una breve mirada hacia atrás al campo de batalla y se preguntó qué tan fuerte era realmente Emiya Shirou.
Escena Break.
Con un rostro serio, Shirou desestimo la lanza y en su lugar aparecieron dos falchions chinos. Con un rápido movimiento, lanzó ambas espadas hacia el mago de la iglesia, al mismo tiempo que comenzaba a correr hacia él y trazaba otro par de las espadas gemelas.
Por su parte, Terra ni siquiera se inmuto ante las dos hojas de metal dirigiéndose hacia él. "Prioridad. Espada inferior, humano superior". Y de la misma manera en la que los hilos de alambre habían sido detenidos, las espadas se deslizaron a través de la piel de Terra sin causar daño alguno.
Sin prestarle atención a lo que acababa de ocurrir, Shirou siguió avanzando hacia el hombre de verde y cuando estaba a cierta distancia, salto dispuesto a clavarle ambas espadas. Sin embargo, esta vez el mago no se quedo parado. "Prioridad. Pared exterior inferior, cuerpo humano superior". Y dando un paso hacia atrás, se deslizo a través de la pared como si se tratase de agua, haciendo que las aspadas se enterraran hasta la empuñadura en el hormigón.
"Prioridad. Pared inferior, harina superior".
Sin perder el tiempo, dio otro salto hacia atrás, evitando la cuchilla de harina que había atravesado la pared con mayor facilidad que las propias espadas de Shirou.
Entrando por el agujero que había hecho la espada de harina, Terra señaló con su mano y la cuchilla blanca se redirigió hacia él con el doble de velocidad, sin importarle los trozos de pared que tenía que atravesar.
Sin tiempo para trazar un escudo, el asesino de magos cruzó sus brazos sobre su pecho y reforzó su cuerpo tanto como podía.
El golpe que recibió lo envió más de una docena de metros hacia atrás. Con una voltereta en el aire, termino cayendo sobre sus pies, pero al hacerlo, se dio cuenta de algo.
No sentía dolor.
Claro que había sentido el golpe, pero había esperado algo mucho más doloroso, teniendo en cuenta que había destrozado las paredes como si nada. Pero incluso sin reforzar su cuerpo, Shirou podía decir con toda certeza que ese golpe no lo habría lastimado mucho, ni hablar de matarlo. Además de eso, había notado un par de cosas que no tenían sentido durante su breve enfrentamiento.
Pensando rápidamente en algo, trazó nuevamente la lanza de Itsuwa y trato de apuñalar a Terra con ella.
En lugar de defenderse con su arma, murmuro el mismo hechizo de antes. "Prioridad. Aire superior, movimiento de la lanza inferior". Y repentinamente, la lanza se detuvo en el aire como si hubiese chocado con una pared de viento.
Con un breve vistazo a su arma y un análisis rápido, Shirou no encontró nada fuera de lo normal que le impidiese el movimiento, a excepción de una cosa simple e insignificante.
Había harina en la punta de la lanza.
"Harina?". Preguntó en voz alta.
Y así como lo esperaba, el mago de ropas verdes hablo. "No esperaría que un asiático supiera esto. Pero la harina es una representación del cuerpo de dios, así como el vino es una representación de su sangre".
Pensando por unos instantes, no le tomó mucho darse cuenta de que este sujeto estaba usando la harina como una especie de código místico o catalizador de algún tipo para sus hechizos. Probablemente Itsuwa, quien era un mago nativo de este mundo y sabía un buen numero de cosas, podría haber deducido con facilidad los misterios detrás del mago. Pero Emiya tenía sus propios métodos para deducir este tipo de cosas, incluso si se tratase de algo que jamás había visto antes.
Dando rápidamente varios saltos hacia atrás, cerró los ojos y extendió su mano con la palma abierta hacia Terra y murmuró. "Análisis de estadísticas". Y al instante, un torrente de información se precipitó hacia la mente del mago de pelo blanco.
Un instante después, levantó la mirada y dijo. "Ya veo, así que usas el cambio de prioridad en tu magia. Así como es imposible para un simple mortal matar al hijo de dios, este tuvo que cambiar las prioridades de las causas y efectos del mundo material para poder ser asesinado y tomar consigo el pecado original. Tu cambias la prioridad de lo que te rodea, volviéndolas inútiles, ¿Me equivoco?".
Terra simplemente levantó una ceja. "Me sorprende que te hallas dado cuenta de eso". Dijo, sin ningún tipo de señal del nerviosismo en su voz. "Sin embargo, el saber eso no cambia nada, todavía vas a ser derrotado". Comentó con total confianza. Sin embargo, el mago frente a él había esbozado una ligera sonrisa. Acaso no entendía que era imposible vencerlo? O tal vez pensaba que si usaba suficiente fuerza bruta sería capaz de herirlo?.
Por su parte, Shirou no estaba preocupado en lo más mínimo con su dilema. Ya había resuelto como superar ese problema. Si se pensaba en la magia como la programación de una computadora, se podía usar el ejemplo de los videojuegos en este caso.
Un personaje de un jugador podía adquirir poder o habilidades capases de destruir monstruos gigantes o cientos de cosas similares. Sin embargo, cuando atacaban algo del escenario como un árbol o roca al azar, estas no se verían afectadas en lo más mínimo. Esto se debía a que no habían sido programadas para ser destruidas, por lo tanto, no podían ser afectados. Sin embargo si alguien hackeaba el juego, podía cambiar la prioridad del ataque sobre el escenario, haciendo que este sea susceptible al primero, usando la harina como catalizador. La magia de Terra trabajaba en conceptos similares, usando la harina como catalizador. Pero eso tenía un grave agujero que se podía explotar, especialmente por alguien como Shirou.
Con un simple destello, un gran arco negro apareció en la mano de Shirou. Un segundo más tarde, otro destello dejo una flecha negra cuya punta tenía una muesca como si se tratase de un gancho. Esta era un de las dagas de Hashan-Is Saba, los llamados Darck, modificado para convertirse en una flecha.
Con un movimiento practicado, Shirou preparo la flecha y la disparo.
Al igual que esperaba, Terra hiso uso de su magia. "Prioridad. Flecha inferior, carne humana superior". Y tal como se esperaba…
La flecha se clavó en el hombro del mago de pelo verde.
Mirando de manera atónita a la flecha en su hombro, Terra vio con los ojos sumamente abiertos a su rival.
Shirou simplemente le devolvió una sonrisa, antes de escolarizar sus facciones. Ese había sido un tiro de prueba, ya que no estaba del todo seguro que funcionaría, pero el siguiente estaba por ser a matar.
Rápidamente, trazo otra flecha similar y la disparo desde su arco.
En esta ocasión, Terra no hiso uso de su hechizo, optando en lugar por mover la gran corriente de harina para bloquear el proyectil.
Por desgracia, al hacer esto, perdió de vista al mago de pelo blanco, quien se había movido mucho mas rápido de lo que había esperado y había apresado a su lado con una espada. Sin mucho espacio para maniobrar, Tuvo que hacer uso de su magia nuevamente. "Prioridad! Espada inferior, humano superior!". Gritó. Pero al igual que con la flecha, su magia no fue capaz de detenerla y esta causó un gran corte a lo largo de su lado derecho.
Afortunadamente para Terra, el corte no había sido lo suficiente mente profundo como para causar cualquier daño significativo, más allá de un sangrado bastante leve para lo que debería haber sido.
Con un rápido movimiento de su mano, la harina se arremolinó hasta convertirse en un tornillo dispuesto a perforar al mago. No importa que clase de magia defensiva estuviese usando para fortificar su cuerpo, sería inútil ante su cambio de prioridad. "Prioridad! Harina superior, Humano inferior!". Estaba seguro de que ese sería el fin de…
"My Boby is Made By Swords! (Mi cuerpo está hecho de espadas)". Murmuró Shirou, justo antes de que la Harina se impactara contra él… solo para deslizarse sin causar mucho más daño que el propio impacto.
Atónito por lo que veían sus ojos, Terra fue incapaz de mantener la boca cerrada. "¿Q-Qué demonios eres?".
Retrocediendo rápidamente para ganar distancia, Shirou se le quedo mirando de manera impasible. Entonces, dijo en voz excesivamente alta. "Tu magia de prioridad tiene varios errores. Pero el más simple, parecerse ser que no eres capaz de cambiar las prioridades de más de una cosa al mismo tiempo".
Frunciendo el seño, Terra se molesto de que una de las debilidades de su magia había sido descubierta. Había estado trabajando durante mucho tiempo para corregir ese defecto en particular, pero no había tenido mucho éxito hasta el momento. Además, no entendía por qué el mago frente a él había hablado tan alto.
Cualquiera que fuese las preocupaciones que tenia sobre el extraño comportamiento del chico, fueron empujadas a la parte posterior de su mente, al ver que una espada roja envuelta en llamas había aparecido flotando sobre la cabeza de su adversario.
Con un movimiento de su mano, la espada disparó una llamarada de fuego hacia Terra, quien hiso uso de su magia nuevamente. "Prioridad! Fuego inferior, humano superior!". Y al igual que las llamas lamian su cuerpo sin causarle daño alguno. Un cuadrado de papel rojo salió despedido hacia él de entre las llamas y explotó frente a su cara, mandándolo a volar hacia atrás.
Sujetándose la cara adolorida, miro a las llamas que empezaban a morir, hasta que pudo ver al mago que le había atacado, mirándolo fijamente.
"Llegas tarde, Tsuchimikado". Dijo, sin quitar la vista de Terra.
"Lo siento, Nya. El trafico estaba horrible". Dijo una voz desde encima de uno de los edificios.
Mirando hacia allí, Terra vio a un joven de la misma edad que su contrincante con el cabello rubio, una camiseta hawallana y lentes de sol. Pero lo que más llamo la atención del mago de verde, fueron los varios papeles de colores entre sus dedos.
"Así que este es uno de los miembros del asiento a la derecha de dios, al igual que Vento, ¿No?". Preguntó el recién llegado.
"Así es". Contesto Emiya. "Es Terra de la izquierda. Supongo que no tengo que explicarte su magia, ya que has estado viendo nuestra pelea desde el comienzo, ¿verdad?".
"Nyahahahaha! Parece que me descubriste Emi-yan!". Se burló el rubio, dando un salto para estar al lado de su compañero. "Te seré sincero. No tenía pensado intervenir y en su lugar pensaba seguir a Kami-yan y cuidarle las espaldas. Pero cuando dijiste que era un miembro del asiento a la derecha de dios, pensé en quedarme y ver que pasaba".
Internamente, Terra se sorprendió. Había estado intrigado por la identidad de este mago, cuyas habilidades hablaban de profesionalidad. Pero ahora sabía de quien se trataba.
Shirou Emiya, el único Level 6 de ciudad academia y un mago de otra dimensión. Supuso que debió imaginárselo cuando desabrió que el otro chico era Touma Kamijou, el portador del Imagine breacker. Todo comenzaba a tener sentido.
Mirando al mago en el suelo, Tsuchimikado hablo lo suficientemente alto como para que Terra escuchara. "Ne… Emi-yan, ¿Crees que deberíamos decirle porque su magia no funciona?". Pregunto Tsuchimikado, ya habiendo deducido lo que Emiya estaba haciendo.
"No lo creo". Respondió Shirou, colocándose en su postura de pelea favorita y trazando nuevamente el par en blanco y negro de Falchions chinos. "Los muertos no tienen ningún uso para esa información".
En un movimiento más rápido de lo que su frágil cuerpo sugería, Terra se puso de pie y lanzo nuevamente una ola de harina hacia los magos/espers.
Tan rápido como el ataque que venía hacia ellos, Tsuchimicado se agachó y comenzó a correr hacia Terra, mientras Emiya daba un salto y esquivaba la harina.
Cuando se acercó lo suficiente al miembro del asiento a la derecha de dios, el rubio intentó darle un puñetazo. Sin embargo, Terra había usado su magia nuevamente y en lugar de apagar las luces del peli verde, el puño de Tsuchimikado hiso un sonido repugnante de huesos rompiéndose. Sin embargo, eso no había sido nada más que una distracción para que Shirou pudiera acercarse e intentara decapitar al mago con sus espadas.
Sin saber exactamente como hacia este chico para evitar su cambio de prioridad, recurrió a otra opción. "Prioridad. Aire inferior, movimiento humano superior". Y con eso, se movió mucho más rápido de lo que se había movido antes, saliendo de la trayectoria de corte de la espada y ganando algo de distancia de los dos magos.
Con ún breve vistazo entre sí, Shioru dio un paso hacia adelante. "Creo que a fin de cuentas, si te diré cual es mi secreto". Comentó, lo que llamo la atención de Terra. "Fíjate con cuidado". Dijo, mientras trazaba otra espada. Sin embargo, esta no conservó su forma por mucho tiempo, antes de que repentinamente se transformara en una flecha.
Sin ninguna vacilación, Shirou cargó la flecha en el arco y la disparo hacia el mago de pelo verde. Pensando rápidamente, Terra decidió tomar una puñalada en la oscuridad. "Prioridad! Cuerpo humano superior, espada inferior!". Y para su sorpresa, cuando la flecha llego a su objetivo, simplemente rebotó sin causarle daño alguno. Ahora entendía.
"Ahora entiendes?". Preguntó Emiya. "A pesar de que cambio la forma del objeto, no cambio su concepto existencial". De esa manera, también había evitado el ataque hacia su cuerpo, activando parcialmente su realidad de mármol, haciendo que perdiese el concepto de humano y sobresaliera su origen de espada.
Terra entendió eso, sin embargo, no entendía por qué le había revelado eso. Ahora que era consciente de ello, de que le serviría.
En otro destello de luz, Emiya preparó otra flecha y la disparó. Con su prioridad activada, no debería causarle daño alguno. Sin embargo, un instinto en la parte posterior de su mente le ordeno que esquivara. Haciéndole caso a ese instinto, se movió a un lado, pero no lo suficientemente rápido, ya que la flecha aun le rozó el rostro, causándole un ligero corte en la mejilla.
Sorprendido, se le quedo mirando al par de chicos. Estos simplemente sonrieron. Y de repente, decenas de espadas y flechas aparecieron sobre sus cabezas, junto con lanzas y hachas.
"La pregunta aquí es. Puedes protegerte de varios ataques simultáneos de diversas armas a la ves?". Preguntó Emiya.
"No solo eso, Nya. También debes adivinar cuales son espadas reales o si son otro tipo de armas disfrazadas, Nya". Se burló el rubio. "Me encantaría quedarme a averiguar si ganas o no, pero pronto las cosas comenzaran a ponerse calientes en donde Kami-yan se encuentra, y creo que tendré que ir a cubrirle el trasero. Nos vemos Nya". Y con esas palabras, el rubio salió corriendo en la dirección de la que habían ido los otros dos.
"Solo quedamos Tú y yo, Terra".
Por un segundo, El seño de Terra se quedo fruncido, antes de que sus características se tornasen en una sonrisa enloquecedora.
"Vaya, vaya, esto parece ponerse muy interesante". Se rio a la ligera. "No esperaba que tuviera que ponerme serio con nadie, a excepción de Imagine Breaker o tal vez ese vampiro de tu mundo.
Al oír esto, Shirou Fruncio el seño. Su estrategia, aunque inusual, había sido la de develar su conocimiento sobre la magia del mago de la iglesia y el método por el cual la superaba, con el fin de que este se pusiera nervioso y cometiera algún error. Si se parecía en algo a Vento en cuanto a sus habilidades, Shirou estaba seguro de que tenía otro As bajo la manga, por lo que no había atacado con todo desde el principio.
Internamente sonrió. Esto se estaba poniendo interesante. Y al igual que una espada que era, la idea de poner a prueba sus capacidades le gustaba. Después de todo, para cosas como esta, era por lo que había estado entrenando desde la guerra del grial.
Todo lo que quedaba por ver, era quien era mejor en su disciplina. Todo lo que quedaba por ver, era quien era el ganador.
La Prioridad de Terra o los conceptos de Emiya.
Fin del capítulo 34.
