Un nuevo capítulo llega, y con él la expectativa de nuevas lecturas. Esto con gran entusiasmo, y asimismo espero que les guste

Día 255 – Reunión 36

Kageromaru estaba celebrando por haber logrado el primer lugar de su categoría en la competencia de damas chinas para youkais. El resto del consejo de sabios estaba feliz por él, pero todos estaban ya un poco fastidiados de que él se jactara tanto por su logro.

─ …debieron verlo. Esa victoria fue realmente épica. No sé qué podría ser mejor…

─ Sí, ya lo has dicho como diez veces ─ suspira fastidiado Goshinki.

─ Me imagino que será que Kageromaru jamás ha ganado nada para ponerse así ─ dice Hakudoshi en voz bastante baja, recibiendo un asentimiento de parte de Tsubaki y Akago.

─ Gente, adivinen qué me acaba de llegar por el teléfono de Kagome ─ aparece Kagura con el aparato sostenido en alto ─. Resulta que Kagome le está siendo infiel a Inuyasha. Aquí tengo las pruebas.

─ ¿De verdad? ¿Cómo es eso posible? ─ se extraña Kohaku.

─ Al parecer está saliendo con un chico de su aldea de apellido Hojo… Hay que ver que esta chiquilla lo tenía bien calladito.

─ ¿Cuernos? ¿Una sacerdotisa cometiendo infidelidad? ─ Tsubaki se ríe divertida ─ Esa historia es completamente increíble. Me gustaría saber cómo es ese triángulo amoroso…

─ Yo creo que esa figura llega al menos a cuadrado amoroso, porque debemos recordar que Koga también está enganchado a Kagome ─ interviene Kageromaru olvidando por el momento su logro.

─ Y eso es lo que sabemos hasta el momento ─ dice Goshinki ─. Tendríamos que estar cerca de Kagome y ver con qué clase de seres interactúa, y cuántos de estos se enamoran de ella.

─ Ella es amable casi al extremo. Seguro que hasta hay mujeres que le tienen puesto el ojo ─ señala Kohaku.

─ Eso sí sería el colmo. Una sacerdotisa con un harem de ambos sexos. Eso sería de antología ─ se ríe Tsubaki.

─ Después de tantas cosas que he visto en tan poco tiempo, realmente estoy dispuesta a creerme lo que sea ─ dice Kagura ─. Con que Hojo… Ese apellido se oye bastante cercano, posiblemente la aldea de Kagome no esté demasiado lejos de aquí.

─ Igual esto estaría bastante bueno de comentar. Me gustaría ver la cara de Inuyasha si le dijese que su mujer le anda poniendo los cuernos ─ dice Tsubaki con algo de malicia.

─ Oye, sería un zafarrancho de leyenda. A mí me encantaría estar ahí ─ dice Hakudoshi.

─ Lo que se llega a ver en estos días ─ suspira Tsubaki ─. Tal vez eso de la sodomía extrema haya sido bien vista en Europa, pero aquí jamás se había visto algo parecido. Si amas a las mujeres, amas a las mujeres, y lo mismo va si se ama a los hombres.

─ Entre los youkais también se mantiene ese punto de vista conservador, aunque no lo creas ─ dice Hakudoshi ─. A Naraku no le vamos a incluir porque es hanyou y es un enfermo mental. Con él no hay nada que hacer, pero la gran mayoría de los youkais, incluso aquellos con varias parejas, siempre las tiene de un solo sexo.

─ Igual Kagome nos debería explicar a qué juega. Siempre vale que ella nos diga las cosas tal cual son ─ opina Kohaku.

─ Esto todavía no hecho sino empezar, muchachos. Aquí les tengo un dato adicional en el teléfono de Kagome ─ Kagura busca un momento en el teléfono, y Kanna se asoma para ver ─. Aquí dice: Hojo es muy bello. Cada vez que lo veo siento que me mojo completamente. Y otro comentario dice que Hojo tiene no sé qué cosa de más de veinte centímetros. No especifica qué, así me prefiero ahorrarme consideraciones.

─ Sí, como si ahí hiciera falta deliberar ─ se ríe Goshinki ─. Eso está más que claro. Kagome es una morbosa sexual, y ese pueblo del que viene parece que tiene esa sucia conducta como algo habitual, incluso me atrevería a decir que es algo cultural de ellos. Seguro que el monje Miroku se lo pasaría en grande en un pueblo así.

─ Y eso no sería todo ─ interviene Kageromaru ─. Tomemos en cuenta que estamos hablando del humano promedio en aquel pueblo, teniendo esa clase de conducta. Si así son, no podría ni imaginarme cómo sería en los lupanares que pudiesen estar allí. Eso sería como para contárselo a los nietos.

─ Esto ya es como demasiado para que lo pueda procesar, de verdad ─ dice Kohaku completamente rojo y sosteniéndose la cabeza.

─ ¿Saben que están hablando de algo de lo estoy apto para oír? ─ dice Akago con tono sereno.

─ Igual Hakudoshi te daría todos los detalles. No sé para qué nos comentas eso ─ dice Tsubaki con algo de desdén.

─ Estas vivencias que tiene Kagome son una mina de oro. Hay que ver que jamás nos aburrimos cuando de aquí sale algo ─ dice Kagura.

─ Sí, aunque tenemos que acordarnos que en un rato Kanna deberá participar en la tercera ronda individual de póker ─ se acuerda Kageromaru.

─ Bueno, entonces será mejor que nos preparemos para ver otra paliza propinada por la campeona del consejo de sabios ─ Kagura levanta un brazo a Kanna, como señalándola como ganadora.

─ Sólo me tomará un momento ─ asegura Kanna con su habitual tono sereno.

─ Ya sabemos que así será ─ responde Goshinki ─. Aún sigo queriendo saber cómo le haces para aplastar tan rápido a todos tus oponentes. A veces pareciera que son las cartas las que están jugando para ti.

─ A veces a mí también me parece que es así ─ apoya Kohaku.

─ Ya no perdamos más tiempo ─ Kagura se guarda el teléfono de Kagome y toma de la mano a Kanna para acompañarla al sitio de encuentro ─. El consejo de sabios va a necesitar varias vitrinas para cuando se acabe este festival, porque indudablemente arrasaremos en todos los concursos.

─ Yo ya empecé a hacerlo, que quede constancia de ello ─ presume Kageromaru antes de subirse al hombro de Yuromaru.

Ya habiendo terminado el tema de conversación que tenían en ese momento, los demás miembros del equipo van tras Kagura, Kanna y Yuromaru, listos todos para presenciar una nueva gran victoria.

CONTINUARÁ…


Ha llegado a su fin una nueva sesión de cotilleo… quiero decir de conversaciones trascendentales de parte del gran consejo de sabios ¿Algo que decir al respecto? Si es así, no olviden dejar sus reviews.

Hasta otra