Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solamente juego con ellos :)

Capitulo 37 - Berry-Fabray... ¿o Fabray-Berry?

Era miércoles por la mañana cuando Quinn despertó en su cama completamente sola. Fue un poco absurdo pasar su mano por el lado izquierdo de la cama buscando el cuerpo de su novia sabiendo que ésta no había pasado la noche con ella. Aun sabiendo que la morena estaba perfectamente bien en su departamento en compañía de Kurt no podía evitar sentirse un poco triste no haber despertado al lado de su novia, recibiendo su beso de los buenos días.

-No esperare a los tres meses después del nacimiento de los gemelos para irnos a vivir juntas- se dijo a si misma abandonando la calidez de su cama justo al tiempo que su reloj despertador marcaba las 7:14 a.m.

Se dirigió hacia la cocina para preparar el desayuno pero se sorprendió de encontrar a Santana allí, con cara de dormida y el pijama puesto. Pijama que dejaba muy poco a la imaginación.

-Santana, ¿Se puede saber que haces aquí tan temprano?- cuestiono la rubia con cansancio. -¿Acaso dormiste aquí y yo no lo supe? Por cierto, ¿Podrías vestirte antes de desayunar?

-Tranquila, Quinnie. No hay nada que no hayas visto ya- respondió la latina con una sonrisa picara y pasándose las manos por su cuerpo sugerentemente. -Y no, no dormí aquí, la que durmió aquí fue Ashley, Fabray. La vi salir cuando llegué- continuo Santana ocultando un bostezo. -Más tarde hablaremos sobre eso ahora sirveme un poco de café.

-No has respondido mi pregunta, ¿Qué haces aquí, Santana?- volvió a cuestionar Quinn sirviendo dos tazas de café.

-No me culpes a mi, culpa a tu novia que se despertó a las seis de la mañana y comenzó a cantar a los cuatro vientos interrumpiendo mi sueño. Entonces, me vine aquí con intenciones de seguir durmiendo, lo cual haré cuando ustedes se vayan a Columbia- repuso Santana. -Lo dije una vez y lo vuelvo a repetir... a pesar de que quiero a la enana, por momentos, me sigue inspirando las irrefrenable ganas de ahorcarla con alambre de púas.

-Ni se te ocurra, por que el día que hagas eso se termina tu existencia en este estúpido planeta, Lopez- amenazo Quinn apuntándola con un dedo. -Pasaras de ser un sexy cuerpo latino caliente a ser un frío cadáver sin identificación.

-Buenos días- saludo la voz de Eleonor entrando a la cocina con el pelo revuelto y su ya habitual pijama.

-Eleonor, vete a vestir- ordenaron Quinn y Santana al mismo tiempo, pero después solo la latina continuo hablando. -Ni se te ocurra llamar a eso pijama. Estas con tu trasero al aire y tus pechos piden a gritos un poco de libertad en ese ajustado top.

-¿Ves, Santana? Esto es lo que yo tengo que soportar todas las mañanas. A tu hija prácticamente desnuda. Ademas tú eres la menos indicada para reprocharle algo- replico Quinn señalandole el cuerpo. -Mírate, tu "pijama" deja poco a la imaginación.

-¿Qué pasa, Quinnie? ¿Un día sin tener sexo con tu pitufina y ya estas toda histérica?- bromeo Santana haciéndole una seña a Eleonor y acercándose a Quinn. Ambas abrazaron a la rubia, dejándola en el medio.

-¡Suéltenme!- exclamaba Quinn riéndose ya que las otras comenzaron a hacerle cosquillas.

Estaba tan metida en esa situación que no vio como alguien entraba a su departamento y posteriormente a la cocina. Los aplausos pausados e irónicos de su novia fueron las que obligo a las tres a separarse.

-Y cuando ya teníamos a punto caramelo a Quinn para llevarla a la cama aparece la gnomo más sexy y arruina nuestros planes- ironizo Santana ganándose una mirada asesina, no solo por parte de Quinn sino también por parte de Rachel.

-¡Tía Rachel!- saludo Eleonor acercándose a la morena y la abrazo. Rachel correspondió el abrazo pero en ningún momento sonrió.

-Buenos días amor- saludo Quinn acercándose a su novia y dejando un suave beso en sus labios. -¿Desayunas con nosotras?

-¿Qué hay para desayunar? ¿Una latina regalada o una morocha que tiene expuesta más carne que una carnicería?- Replico Rachel y Quinn supo en ese momento que la cosa no iba por buen camino.

-Una rubia enamorada de su novia hay para desayunar- respondió Quinn tomando de la mano a su novia que sonrió tímidamente. -Ven conmigo, Berry.

Rachel acepto la mano que le ofrecía Quinn y se acerco a la mesa mientras su novia le servia una taza de café. Por mucho que la morena intento no mirar los ojos se le iban solos yendo del cuerpo de Santana al de Eleonor y viceversa. Ambas parecían no tener pudor alguno con su cuerpo y Rachel, con disimulo, miro el de ella misma..

-Amo tu cuerpo- le susurro Quinn en el oído. La rubia no había perdido detalle alguno de los movimientos de su novia y supo que, a lo mejor, ese día Rachel se había despertado insegura y sensible, más que de costumbre. -Eres hermosa, más que ellas. No lo olvides.

-Ey, ey, ey. Estamos desayunando. Si quiero un show privado de sexo lesbico se lo pido a mi novia o miro a Eleonor y a Ashley- repuso Santana cuando Quinn y Rachel comenzaron a besarse al tiempo que el beso pasaba de un dulce a uno pasional.

-Eso- coincido Eleonor pero se dio cuenta de lo que dijo Santana y se rectifico: -¿Qué? No. Entre Ash y yo no pasa ni paso nada. Es mi amiga, solo...

-Si claro- ironizo la latina mirando a la morocha viendo como ésta se ruborizaba y bajaba la mirada. -Brittany también era mi amiga y míranos ahora, estamos completamente enamoradas una de la otra- Santana sonrió con orgullo al recordar a su novia. -Fabray y Berry también eran "amigas" y míralas ahora. Andan como conejitos en celo teniendo sexo por todos lados.

-Primero: No tenemos sexo por todos lados- aclaro Quinn sentándose en una silla mientras abrazaba a su novia por la cintura y ésta lo hacia por los hombros. -Segundo: Nosotras no tenemos sexo, hacemos el amor- Se escucho un 'Aww' proveniente de Rachel y Eleonor y un 'Dame un anti vomitivo y un arma' por parte de Santana. -Tercero: ¿Cómo es eso de que eramos "amigas"? ¿Por qué dibujas las comillas?

-¡Por dios, Q!- exclamo Santana exageradamente. -Había tanta tensión sexual entre ustedes dos durante los años del instituto que hubiese apostado lo que sea por que tenían sexo en ese tiempo. Enumeremos: primero peleaban por Finn, ¡Por Finn Hudson! Dios, más patéticas no podían ser. A veces creo que lo hacían más para tener la atención de la otra que por la verdadera razón. Después el embarazo de Quinn, aclaremos que me desilusiono...

-Santana, desilusione a muchas personas a causa de eso pero no me arrepiento. No ahora- dictamino Quinn. -Cuando miro a Beth se que hice lo correcto en tenerla en mi vientre y luego darla a luz. Es algo que no cambiaría por nada.

-Vuelvo a pedir el anti vomitivo y el arma. No, Q, no hablo que lo que hiciste por mi hermosa sobrina rubia. Hablo de que me desilusionaste por que yo esperaba que des a luz a un bebé lagarto- continuo la latina causando las risas de Rachel y Eleonor mientras Quinn negaba con la cabeza con resignación y una sonrisa en los labios. -A eso le siguió Berry intentando convencerte de tenerte en el Club Glee sumado a la cancion que te cantamos cuando Sue te saco de las Cheerios y en la cual Rachel te cantaba directamente a ti pero disimuladamente aunque no tanto...

-¿Es necesario todo esto? Ya lo entendimos, Santana- replico Quinn mientras su novia le regalaba un beso en la mejilla.

-Déjala, me gusta escuchar las teorías de Santana, Quinnie- pidió Rachel causando la risa de Santana.

-Eso, Quinnie. Déjame- bromeo la latina mientras Quinn le lanzaba una fruta de plástico por utilizar el sobrenombre que era prohibido para ella. -El amor te vuelve patética, Quinnie.

-Sigue contando, mamá San. Me gusta conocer cosas de la tia Quinn y la tia Rachel- pidió Eleonor con una sonrisa emocionada en los labios.

-¿Por donde iba? Ah, si...- continuo Santana sintiéndose orgullosa de que todas estén pendientes de sus historias o, como Rachel las bautizo, sus teorías. -Berry contando sus proezas sexuales con Jesse 'me amo a mismo y me creo el más talentoso pero soy un tonto' St. James. Tendría que escucharla Eleonor, Rachel diciendo que habían ido a ver no sé que asquerosa obra y que después fue con St. James a su casa por que sus padres no estaban, pero que el tonto quería tener sexo y ella no quiso entonces él se fue tan enojado que ni siquiera se llevo el peluche que ganaron no sé donde.

-Si, y recuerdo que les pedí concejos a ustedes y tú me dijiste que jamás debía decir que no- recordó Rachel apuntando a Santana que sonreía mientras Eleonor escuchaba atentamente.

-Es verdad, y Britt te dijo qué es lo peor que te podía pasar si decías que si, me miro a mi y me dijo: 'Lo siento, Quinn'- intervino Quinn. -Por ese entonces yo estaba embarazada- agrego cuando Eleonor la miro confundida.

Santana siguió contando todas sus "evidencias" del por que creía que lo de Rachel y Quinn era más que amistad tiempo atrás. A Quinn le hubiese gustado quedarse más tiempo recordando todo aquello pero el reloj y su novia le dijeron que ya era hora de partir rumbo a la universidad.

-Date prisa, Eleonor- ordeno Quinn media hora después dispuesta a partir hacia la universidad. -Tenemos un maldito examen y no quiero llegar tarde. Ademas Ash nos esta esperando.

-Ya, tia Quinn. Ya estoy lista- replico Eleonor saliendo con una de las botas en la mano y su bolso en otra.

-Ja, llevas quince minutos esperándola, pidiéndole de mil maneras que salga rápido de su habitación y nada, pero nombras a la pelirroja y prácticamente sale desnuda- repuso Santana con los brazos cruzados mientras Rachel se reía y Quinn se acercaba a Eleonor.

-Déjala en paz, Santana- pidió Quinn abrazando a la chica de ojos azules.

-Claro, la defiendes que por que esta en la misma posición que estabas tú cuando llegaste aquí- replico la latina para luego realizar una graciosa imitación de Quinn: -"No, Santana. No estoy aquí para enamorarme. Deja de decir estupideces". ¡Ja! en tu cara, rubia. Te dije meses atrás que tendríamos esta conversación tiempo después y que no dirías lo mismo. Mírate ahora, babeando por el sexy pitufo.

-Santana, deja a mi novia tranquila- ordeno Rachel yendo a abrazar a la rubia que la tomo por la cintura. -Hora de ir a clases, amor.

-Al salir de la universidad voy directamente a nuestro departamento a terminar de ordenar algunas cosas, ¿Nos vemos allí?- cuestiono Quinn a la morena mientras ésta asentía con la cabeza y una sonrisa en los labios. -Perfecto. Te amo.

Quinn beso a su novia y golpeo a Santana en el hombro como forma de despedida saliendo del que, dentro de muy poco tiempo, dejaría de ser su departamento compartido con Eleonor.

-No quise decírtelo delante de tu "mamá sobreprotectora" pero Ash me reemplazara esta tarde en la librería- le informo Quinn a Eleonor mientras bajaban por el ascensor. -Pero eso debes saberlo, ya que durmió aquí.

-No hicimos nada. Lo juro- negó la chica de ojos azules mirando seriamente a Quinn. -Simplemente disfrutamos de la compañía de la otra. Jamás lo creí pero Ash esta sanando la herida que dejo Erik y sin proponerselo se esta metiendo en mi corazón y... no puedo evitar tener miedo. ¿Tú-tú tuviste miedo cuando comenzaste a salir con Rachel?

-Por supuesto que si, de hecho aun tengo miedo- confeso Quinn mientras salían del edificio y se dirigían al auto de Eleonor. -Jamás se me cruzo por la cabeza enamorarme de Rachel Berry, para mi era una chica un poco mandona, insoportable e intensa- la rubia sonrió recordando cosas del pasado. -Tiene esa pasión por lograr lo que quiere que algunas personas no entienden o quieren detenerla en su afán de conseguirlo, pero Rachel es... Soy la novia, ¿Qué puedo decir? Estoy enamorada, no puedo pensar objetivamente.

Quinn y Eleonor soltaron una carcajada mientras la chica de pelo negro ponía en marcha el motor del auto y encendía la radio.

-Quinn, ¿puedo preguntarte algo?- cuestiono Eleonor con un ligero rubor en sus mejillas y aquello a Quinn le parecía tierno. Le contesto de forma afirmativa y la morocha continuo. -¿Cómo te diste cuenta que estabas enamorada de Rachel?

-No podría decirte un momento exacto, por que ni siquiera yo lo sé. Podría decirte que fue la primera vez que la vi, pero te mentiría por que yo estaba tan concentrada en molestarla y hacerle la vida imposible que no me detuve a mirarla un segundo- Relataba Quinn recordando los momentos con la morena. -Estoy segura que si por ese entonces me detenía a mirarla solamente un segundo, me enamoraba de ella en ese momento.

-Entonces, ¿No fue amor a primera vista?- cuestiono Eleonor mirándola una milésima de segundo para después volver su vista hacia su camino.

-No lo creo. O sea, me refiero a que cuando la vi por primera vez entrando al colegio con su suéter de renos no pude evitar sonreír pero mi sonrisa duro una milésima de segundo. Tenia una reputación que mantener- seguía contando Quinn rodando los ojos pero con una sonrisa y el corazón latiendole a toda velocidad al recordar aquello. -¡Oh, y cuando la escuche cantar por primera vez! ¡Dios! Jamás había conocido a una persona con tanto talento. No te digo que haya sido amor a primera vista pero que la vi por primera vez y la admire, eso si te lo puedo garantizar.

El silencio reino en el interior del automóvil por varios minutos hasta que Eleonor rompió el silencio.

-Recuerdo cuando conocí a Ashley...

*Flashback*

Una chica de cabello negro caminaba con prisa por los pasillos de Columbia. Era su primer día de clases en aquella universidad y ella se había quedado dormida por estar hablando por teléfono con su novio hasta tarde. Iba con tanta prisa que no se dio cuenta de que frente a ella se encontraba una pelirroja de espalda, con varios libros y cuadernos en la mano, que volaron para todos lados cuando tropezó con ella y ambas cayeron al suelo.

-Lo siento, no...- se disculpaba la morocha recogiendo las cosas de ella y de la chica pelirroja que la miraba desde el suelo con el ceño fruncido pero no parecía ser de enojo sino como si la estuviera examinando. -Lo siento, ¿Estas bien?

-Amm, creo que estoy viendo ángeles- respondió la otra chica aceptando la mano que le ofrecía la de pelo negro. -Discúlpame, siempre que me golpeo digo cosas sin sentido. Me llamo Ashley Carter... ¿Tú eres...?

-Soy Eleonor... Eleonor Page. Lamento haberte atropellado asi lo que pasa es que no vi el semáforo- bromeo Eleonor causando una carcajada en Ash. -O no me andan los frenos.

-Eres muy graciosa- repuso la pelirroja mirándola por primera vez a los ojos y se quedo impresionada cuando descubrió un color azul impresionante mientras que Eleonor no se quedaba atrás y le devolvía la mirada quedando ligeramente petrificada al ver que eran de un verde claro eléctrico y absorbente.

-Lo siento nuevamente. Se supone que ya debo estar en mi primera clase y como es mi primer día aquí...

-Oh, si, claro. No te preocupes- interrumpió Ashley sonriendo dejando al descubierto una sonrisa de dientes blanquisimos. -Yo también debo ir a clases, ¿Que clase es la que te toca ahora?

-Historia, piso cuatro, profesor... Anderson- respondió Eleonor mirando el papel donde tenia sus horarios.

-¡Es mi clase!- Exclamo Ashley con emoción. Sin siquiera preguntarle a Eleonor la tomo de la mano y la arrastro junto con ella. -Ven, conozco un atajo para llegar rápido a clases.

*Fin Flashback*

-Desde ese día, Ashley se convirtió en mi super héroe, o heroína, favorita. No solo llegamos a tiempo a clases sino que me mostró otro lado de las cosas, un lado más divertido- repuso Eleonor sonriendo y Quinn hizo lo mismo. -Aun conservo el dibujo que realizo del profesor Anderson hurgándose la nariz.

Entre conversación y conversación llegaron a Columbia encontrándose a la pelirroja en la entrada. Ashley saludo a Quinn con un abrazo y a Eleonor con un beso en la mejilla que hizo sonrojar a la prima de Brody mientras que de lejos eran observadas por una chica de cabello rubio y ojos grises en compañía de un chico de cabello marrón.

-Lo siento, pero tendré que ponerme entre medio de ustedes dos para no levantar sospechas. Tenemos espectadores- informo Quinn mientras se colocaba en medio de las dos chicas, tomándole el brazo a cada una y señalando disimuladamente al lugar donde se encontraba Brenda y el otro chico que la rubia no llego a reconocer.

Las tres juntas entraron a Columbia y se dirigieron a lo que seria su primera clase del día. Quinn estaba nerviosa por el examen que justamente era de historia. Aunque en el fondo se sentía con confianza, después de todo había estudiado mucho para aprobar esa materia.

Las horas pasaron y con ellas las clases en Columbia. Quinn fue la primera en abandonar el establecimiento despidiéndose de sus amigas y yendo rumbo a lo que seria su nuevo hogar. Al llegar al departamento que muy pronto compartiría con la morena escucho como dentro del lugar había música.

-Barbra Streinsand- susurro Quinn para si misma entrando al lugar y sorprendiéndose de encontrar a Rachel de espalda a ella cantando pero lo que lo diferenciaba de las veces anteriores era lo que estaba haciendo la morena. Rachel acariciaba su vientre y lo miraba cantándole, sintiendo como en su interior sus hijos se movían.

-¿Cada vez que regrese a casa me encontrare con esta escena?- susurro Quinn en el oído de su novia abrazándola por la cintura con un brazo y comenzando a mecerse de un lado a otro al compás de la música mientras giraba a la morena para que la mirase. Cuando sus miradas se conectaron Quinn saco del escondite en su espalda una planta que le ofreció a Rachel. -Se la arranque a la pareja que vive tres pisos más abajo que nosotras. Aproveche que estaban discutiendo, ella le arrojo a la maceta a él y ésta se hizo pedazos en la pared y entonces yo tome la flor y te la traje. Aun tiene las raíces, ¿No ves?

Efectivamente asi era. Rachel se fijo más atentamente y vio como la planta tenia las raíces y un poco de tierra. Soltó una carcajada al darse cuenta de aquello y guió a Quinn hasta el balcón de su hogar donde había una maceta vacía. Con cuidado dejo la planta allí y coloco un poco de tierra que había en otra maceta de allí.

-Perfecto, ya tenemos la primera planta en la casa de los Berry-Fabray- dictamino Rachel y Quinn frunció el ceño.

-Un momento... ¿Berry-Fabray? ¿Por que no Fabray-Berry?- replico Quinn y su novia contuvo la risa mientras la rubia explicaba sus argumentos. -Soy más alta que tú, fui la primera en dar a luz a nuestra hermosa hija Beth, yo soy la que te ama más, la que tiene que soportar que todo el mundo en la calle te vea como un pedazo de carne al que quieren devorar y...

-Y somos tres Berry contra dos Fabray- interrumpió Rachel señalándose su vientre. -Lo siento, cielo. Cuando tú tengas otro niño o niña veremos cual de los dos apellido va primero. Mientras tanto el mio ira primero.

-Te odio, Rachel Berry- replico Quinn con actitud infantil y Rachel lo único que hizo fue besarla tiernamente.

-Te extrañe esta mañana. Desperté y no estabas a mi lado como casi todas las mañanas y...- empezó Rachel pero Quinn la detuvo.

-De eso te quería hablar, amor. Yo también te extrañe esta mañana. Extrañe no despertarte con mis besos o que tú me despiertes con los tuyos y me di cuenta de que no sé si podre esperar hasta tres meses después del nacimiento de los gemelos para irnos a vivir juntas- Quinn bajo la vista mientras Rachel sentía la emoción crecer en su interior. -Quiero amanecer cada día contigo, quiero despertar y que sea tu espalda desnuda lo primero que vea, quiero hacer el amor contigo cada noche y dormirnos recién entrada la madrugada...

-¿Me estas proponiendo lo que creo que es?- cuestiono Rachel abrazándola por el cuello mientras Quinn la abrazaba por la cintura y sonreía.

-Rachel Berry, ¿Aceptarías pasar en nuestro hogar los últimos dos meses de embarazo que te quedan y el resto de tu vida a mi lado?- pregunto Quinn con fingida calma aunque por dentro se moría de nervios.

-Acepto, Quinn Fabray- acordó Rachel con los ojos brillosos imaginándose el día que diga esa misma frase pero sellando un pacto de amor con la rubia, uno más de los que ya venían sellando juntas.

-Entonces, nos declaro en convivencia a partir de este momento- repuso Quinn con voz gruesa fingiendo seriedad pero que se borro automáticamente cuando se contagio de la risa de Rachel justo antes de besarla.

-Estaba pensando que ya que ahora vamos a vivir juntas, podríamos ..- susurro Rachel señalando la que seria su habitación y la de Quinn a partir de ahora.

-Oh, Rachel Berry. Me leíste el pensamiento- dijo Quinn causando otra carcajada en la morena mientras ésta la guiaba hacia su habitación.

Ambas estaban felices, dentro de dos meses exactos los Berry Twins verían la luz de sol por primera vez, estaban por comenzar a vivir juntas y se amaban una a la otra. ¿Qué más podían pedir?

-Que mi apellido este primero- respondió Quinn cuando Rachel, después de hacer el amor, le pregunto sobre aquello. -Fabray-Berry.

-O Berry-Fabray- replico Rachel antes de besar nuevamente a su novia.

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Perdón si hay faltas de ortografías o no se entiende. Lo corregiré más adelante ahora estoy corta de tiempo y no doy más de sueño. Perdón por la tardanza en actualizar y perdón por no responder los review del ultimo capitulo. Los contestare todos juntos en la próxima.

Gracias por la paciencia... y perdón nuevamente!

Besos y Abrazos!