La habitación de Tobio era bastante aburrida a comparación de la de Shouyou, pero era tranquila y espaciosa. Habían cerrado la puerta, igualmente, sólo por si las dudas.

Su mamá probablemente llegaría a la noche, y su papá había dicho que iba a volver mucho más tarde, así que eso dejaba la casa completamente sola para ellos. Y era perfecto.

Shouyou no podía creer lo mucho que disfrutaba estar con Tobio. Tenía una sensación extraña en el pecho, como si algo estuviera por explotar, y no podía dejar de sonreír. Ya le había dicho unas treinta veces lo mucho que lo quería y lo mucho que le gustaba. Probablemente era algo molesto, pero no podía evitarlo. Además, era lindo ver a Kageyama sonrojarse tanto.

Ambos tenían los ojos hinchados y rojos por haber llorado. En especial el más alto, que tenía la nariz roja, pero eso estaba bien.

Por supuesto que estaban aprovechando el tiempo sólos.

Tobio estaba sentado en su cama, con Shouyou sobre el regazo. El más alto tenía una de sus manos dentro del pantalón del otro, moviendola de arriba hacia abajo sobre su miembro hinchado, mientras que el más bajito se retorcía, manteniéndose en el lugar con sus brazos alrededor del cuello del otro.

—Haah...Tob...nh...Tobio—gimió el pelirrojo, apretando los ojos cerrados mientras se mordía el labio. Sabía que estaban solos, así que no importaba demasiado si hacía ruido o no, pero era tan vergonzoso que prefería intentar callarse.

Kageyama tenía la cara roja como un tomate, y sentía que todo el calor se concentraba en ellos dos. Quería separase por un segundo para quitarse la remera, o quitársela a Shouyou...o algo, cualquier cosa para tener un poco menos de calor.

—Uh..espera un segundo...—murmuró, con el ceño levemente fruncido, para prácticamente tirar al otro en la cama y quitarse la remera. Hinata lo contempló por un momento, y se levantó hasta poder quitársela él también—Estaba...sí, eso, calor.

Tobio se sentó en una posición bastante incómoda junto a Shouyou, y volvió a meter la mano dentro de los pantalones de éste, moviéndolos un poco para quitarlos del camino sin sacárselos. El más bajito gimió bajito al sentir la mano de Kageyama de nuevo en su miembro, y estiró la mano para atraerlo en un beso.

No tenía mucha idea de qué hacer.

Sí, se había masturbado otras veces...pero era diferente cuando era otra persona. Además, Shouyou era muy ruidoso y hacía esos sonidos que lo volvían loco. Pasó el pulgar por la punta del pene del otro en un círculo, y la espalda del pelirrojo se arqueó.

—Nnnhh...ah, espera, espera, vas a-

Kageyama sólo apresuró sus movimientos, volviendo a mover su mano hacia arriba y hacia abajo y repitiendo lo que había hecho con el pulgar. En unos minutos, ya volvió a tener a Hinata retorciéndose debajo suyo, gimiendo contra sus labios rojos e hinchados, incapaz de alejarse con sus manos en la nuca del de pelo negro.

Shuyou lanzó un gemido agudo, muy agudo para su gusto, cerró fuerte los ojos y arqueó la espalda antes de correrse sobre la mano de Tobio.

Sólo entonces, dejó de apretar tan fuerte sobre la nuca del otro, respirando profundamente y con la boca abierta.

Tobio esperó unos minutos antes de moverse a limpiarse la mano con un pañuelo, y limpiar un poco del desastre que había quedado en el vientre del otro.

—¿Estás...uh...bien?—murmuró Kageyama, acostándose junto al más bajito, que en un instante se acomodó sobre éste.

—Bésame.

Bueno, no podía negarse a eso.

Sin embargo, ya no eran besos apasionados -todo lengua, y dientes-, sino besos suaves, duraderos, y lentos.

Hinata se acomodó en su lugar y miró hacia la obvia erección del otro, que aparentemente éste pensaba ignorar.

—¿Quieres que...?—dijo el más bajito, señalando con la vista. Kageyama se sonrojó hasta las orejas, y negó con la cabeza. Antes de que Shouyou pudiera protestar -porque, obviamente, él no podía perder contra Tobio en esas cosas-, el más alto murmuró un "quizás después", y en eso acabó la discusión.

No tenía mucha idea de cuando se quedaron dormidos, pero probablemente no fue mucho después de eso.


¡Hola! ¿Cómo están? Tanto tiempo...ups.

Éste capítulo es cortito, y mi smut es una basura, pero espero que les haya gustado un poquito.

(Kageyama y Hinata compiten a ver quién es mejor en todo, incluso en hacer pajas.)

Quizás no haya sido una buena idea quedarse dormidos...¿no?

¡Espero que tengan una muy buena semana!