Hola feliz año a todas siento la tardanza prometi no dejar esta historia tirada y voy a seguir no se preocupen

Acurrucada en el sofá vestida con mi pijama, trato de ver la película que hay en la televisión pero no puedo concentrarme. Mamá, papá, Ian, Camila y Prim están todos en silencio observando la pantalla. Yo también, pero a diferencia de ellos yo no me estoy enterando de nada en absoluto. Sabía que algo raro estaba pasando con Peeta... pero ni de broma me imaginaba que estaba escondiendo un secreto tan grande. Debe sentirse tan mal haberlo tenido guardado todos estos años...

Mi cel comienza a pitar y cuando lo cojo, veo un mensaje de Madge.

Madge (21:22): Katniss. Ayer tras hablar con Peeta te veías demasiado mal. Ya sabes que puedes contarme lo que quieras.

Katniss (21:24): Lo siento, Madge. Me gustaría mucho pero no puedo contarte esto. Simplemente no puedo...

Madge (21:25): Oh. Está bien. Lo entiendo. ;)

Suspiro y trato de volver a prestarle atención a la televisión, ahora están en la publicidad. Mi vista se va hacia Ian Mellark, casi sin pensarlo. Está bromeando y hablando con mamá. Se ven todos tan normales. Ya no puedo verlos de la misma manera. No puedo...

Me abrazo a un cojín que hay junto al sofá y entonces... recibo una colleja que me deja la nuca adolorida. Peeta es así. Él no saluda. Solo da collejas.

- ¡AYYY! ¡Y eso a qué vino! -me quejo.

- Acompáñame un momento -dice tomándome del brazo.

Peeta me conduce hasta el piso de arriba, me suelta y se cruza de brazos. Parece molesto.

- ¿Se puede saber qué te pasa? ¿Es que a caso no puedes disimular? ¡Llevas "estoy ocultando un secreto" escrito en la frente! ¡Si sigues así se van a dar cuenta!

- Lo siento, Peeta. Discúlpame, trataré de hacerlo mejor en el futuro.

- La verdad es que fui un tonto. Nunca debí contárselo a alguien que es un libro abierto.

Suspiro y bajo la vista al suelo. La verdad es que tiene razón. Peeta debe sentir como que se ha excedido porque cuando vuelve a hablar su tono no es tan brusco.

- Escucha, lo único que te pido es que actúes con naturalidad. Ellos no saben que yo lo sé. No quiero remover el pasado, ni tengo interés en crear problemas entre la familia. Ya sufrí bastante cuando me enteré, y no quiero que cambie la vida que tenemos actualmente. ¿Entiendes, Katniss?

- Entiendo.

-Muy bien. Cuento contigo -dice metiéndose en mi habitación.

Cuando se va me vuelvo a mi habitación. No tengo el ánimo para bajar abajo de nuevo. Abro mi joyero musical y saco el broche de la escuela. Hay una leyenda sobre él. Dicen que si pones dentro del broche la foto de la persona que te gusta, el dueño del broche y la persona elegida terminarán juntos. Por un largo tiempo dejé ahí una foto de los cuatro, yo, Prim, mamá y papá, pues nunca fui capaz de aclararme sobre si poner una de Peeta o de Finnick. Luego cuando por fin me aclaré, puse la de Peeta.

Estoy terriblemente preocupada por él. Siempre actúa como si nada le afectara...

¿De verdad estará bien?

Al día siguiente en el entrenamiento del club...

Practicar siempre me ayuda a descargar tensiones. Cuando estoy preocupada golpear la pelota una y otra vez con la raqueta me relaja. Hoy he decidido entrenar a solas lanzando a la pared. Lo hago hasta que estoy exhausta, y aún así sigo haciéndolo sin dar tregua a la pelota.

- ¡Eres buena, Katniss!

La voz me hace detenerme. Me tomo un momento para recuperar el aliento y voltearme. Es Gloss.

- Hola -digo.

- ¿Puedes salir un momento?

Salgo de la cancha y ambos nos sentamos en un banco cercano.

- Peeta me ha dicho que te lo ha contado todo.

- Así es -digo asintiendo- debo ser sincera, Gloss. He quedado muy impresionada por su secreto, pero hay cosas que todavía no entiendo. Peeta no me ha explicado casi nada y yo soy incapaz de preguntarle porque creo que él aún no se siente preparado para eso. No quiero presionarle. Él parece ser el de siempre, pero estoy segura que sigue sufriendo. Que no ha perdonado que lo hayan engañado así.

Gloss respira hondo antes de comenzar a contarme.

- Fue algo así. Camila comenzó a trabajar en la editorial que trabaja con papá al poco tiempo de graduarse. Por aquel entonces él ya estaba casado con mi madre y le fue infiel con Camila. Mi padre le dijo que entre mi madre y yo ya no había nada, que estaban a punto de divorciarse... Pero cuando yo nací, mi padre se lo pensó dos veces y decidió no divorciarse y tratar de reavivar su matrimonio con mi madre. Camila y papá cortaron, pero al poco tiempo ella descubrió que estaba embarazada... Camila dejó el empleo ya que mi padre no quiso saber nada de ella ni del bebé que estaba en camino. Él se ofreció a pagarle un aborto pero ella se negó. Entonces, para que no se quedara sola, Ian, un amigo suyo de la infancia que acababa de romper con su novia le pidió salir. Le dijo que la cuidaría y que cuidaría del bebé como si fuese su hijo propio.

-Vaya. Es una triste historia. ¿Desde cuando la supiste, Gloss?

- Desde que tenía 13 años. Un día estaba curioseando en las cosas de mamá y leí su diario de la época.

-Supongo que te impactaría mucho.

Él se encoge de hombros.

- No demasiado. Mi padre siempre fue un mujeriego. A veces hasta se traía a sus amantes a casa... y las amantes me compraban juguetes, era muy raro.

-¿Q-qué? ¡¿Qué clase de padre hace eso?! ¡Cualquiera lo diría!

-Sin embargo, a diferencia de mí parece que a Peeta le impactó bastante. A diferencia de lo que la gente piensa de él, Peeta no es tan duro ni frío. De hecho es bastante vulnerable. Hace seis años él también descubrió todo esto por accidente.

- ¡Oh!

Y algo que me dijo Camila durante el viaje vuelve a mi cabeza.

"Una vez, hace cinco o seis años Peeta se enfadó con nosotros y estuvo sin hablarnos durante un mes. Ni siquiera nos miraba y si le respondíamos no decía nada. Nunca supimos por qué lo hizo, no era algo propio de él, yo ya no sabía que hacer... Y un buen día volvió a la normalidad como si tal cosa y nunca más volvió a pasar algo por el estilo."

¿Fue por eso? Las fechas coinciden...

-Pero Katniss... ¿Sabes qué es lo que más me emocionó de descubrir eso? Fue el hecho de que yo tenía por ahí un hermanito o hermanita que aún no conocía. Entonces comencé a investigar por mi cuenta. Mi padre aún trabaja para la misma editorial así que revisé en la base de datos donde tenían guardados los currículums de los empleados y ex emplados. Así fue como di con una tal Camilla Mellark. Luego busqué ese nombre en el censo y obtuve su domicilio actual y todos los datos sobre ella. Ahí fue cuando supe sobre la existencia de Peeta... Indagué un poco más en las listas del instituto donde él iba y supe cómo se veía. Un día me acerqué en persona, esperé a que saliera por la puerta al final de las clases solo para verlo. Para decir "ese de ahí es mi hermano... mi hermano Peeta..."

-¿No le dijiste nada?

- No, porque no sabía si él lo sabía o no. Y por si acaso no quise patear el avispero y poner su vida patas arriba. Por eso lo dejé estar. Luego a principios del año pasado cuando oí que Peeta iba a ser transferido a nuestro instituto, pensé que él lo hizo con el objeto de buscarme a mí, pero los días pasaban y él nunca se dirigió a mí así que me preguntaba "¿Realmente él sabe algo?".

- Entiendo. Gloss, dime una cosa. Hace poco Peeta se encontró con tu padre en un restaurante. ¿Será eso que él lo ha reconocido como hijo suyo?

- No. Él nunca había visto a Peeta antes. Se lo presenté como un amigo mío que admiraba su trabajo pero aún no hemos tenido esa conversación al respecto. Pero tarde o temprano... tendremos que dejar las cosas claras. Tarde o temprano se lo tendremos que decir.

Me muerdo el labio. ¿Qué va a ser de Peeta?

- ¿Estás preocupada por él verdad Katniss?

- Mmmh -murmuro.

- Yo también... Como tú bien dices actúa como si no le importara. Le hace ver a todo el mundo que las cosas no le afectan, que él es fuerte. Pero solo es una fachada. Solo está aparentando. En realidad por dentro debe estar hecho polvo.

-Sí yo también pienso eso. Siempre es igual. Para él nada de lo que pasa tiene importancia. Pero en realidad él es muy tierno y se preocupa por los demás.

Como aquel día en el que estaba triste y me mostró su sitio predilecto. Aquel lugar junto al río al atardecer...

- Pero estará bien porque te tiene a ti a su lado. Cuida de él, Katniss. Por favor -dice dándome una palmada en el hombro.

- Lo haré. Cuenta con ello.

- Y a cambio yo cuidaré de la bella Madge. ¿Vale? Me tienes que ayudar con eso también.

- ¡Eso es una historia completamente distinta! -digo alejándome a retomar el entrenamiento.


Barbie, gracias por estar ahí de verdad me inspira a seguir, ten un buen año!