Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada

Ahora que el Olimpo es historia es momento de cambiar de escenario, el momento de enfrentar al resto de los Olimpicos se acerca. Él y sus preciados Generales se preparan para llevar su sangrienta lucha a la Tierra.

Santuario de Athena

Nadie se imagina lo sucedido en el Olimpo, nadie tiene idea de la caída de los Dioses, pues para los Santos de Athena solo hay un objetivo: detener el avance del enemigo dentro de su territorio, de igual manera los aliados de él desconocen su victoria en el hogar de las Deidades.

Quinta Casa: Leo

Sin imaginarse lo sucedido en Cáncer, Megera y Alecto han atravesado la quinta casa, confiando en que Izanami pronto las alcanzara se encaminan a la siguiente: Virgo.

Sexta Casa: Virgo

Casi al llegar a la entrada pueden distinguir entre las sombras varias figuras, sonriendo maliciosamente miran el cielo, el cual ha comenzado a anunciar el atardecer, pronto la noche caerá en la Tierra, deben darse prisa antes de que Él llegue.

Son recibidas por una emboscada , en la parte central de Virgo las Siete Marinas de Poseidón ya las esperan, mientras que los cosmos de la Elite Dorada y compañía se acerca a toda velocidad hacia ellas.

Alecto mira a su hermana la cual le mira llena de determinación y valor, será una buena práctica jugar un rato con los Guerreros de Dios del Mar antes de que ellos lleguen y acaben con ellos. Delante de ellas las Marinas de brazos cruzados ya les esperan.

-Vaya, vaya, si son las "poderosas Marinas de Poseidón" en persona-burlona Megera mira a uno por uno de los hombres, los cuales ni se inmutan al verlas.

-Y ustedes se suponen que son una ratas traidoras-enarcando una ceja Eo le hace frente a la mujer.

-Más respeto niño-Megera amenaza con la mirada a la Marina de Esquila-Que nosotras somos las únicas que les podemos salvar el pellejo si nos suplican por su vida-enojada por el insulto recibido por parte de él la mujer asume posición de combate, será todo un placer para ella acabar con un insolente como él.

-¡Por favor! No nos hagan reír, quienes suplicaran serán ustedes-lanzándoles su mejor técnica Isaac enfrenta al par, con gran facilidad las mujeres esquivan el ataque, dejando sorprendido a los guerreros de Poseidón.

Por otro lado Kanon se mantiene estático y atento pues estudia la situación, al ver que sus camaradas están a punto de ser cegados por el deseo de acabar con las mujeres se planta en medio de ellos y sus enemigos.

-¿Qué es lo que pretenden? ¿Por qué luchar contra los Dioses del Olimpo?-con una expresión seria y calculadora el menor de los gemelos mira a las mujeres, las cuales solo sonríen ante los cuestionamientos de él.

-Mira a quien tenemos aquí-Alecto mira a su hermana-nada más ni nada menos que al mortal que fue capaz de engañar al mismísimo Dios del Mar-burlona se dirige hacia Kanon quien no se deja intimidar por ellas-Sería una pena que te matáramos niño, únete a nosotras, nuestro Señor estará muy complacido de tenerte entre sus filas- extiende su brazo en señal de invitación a unirse a ellas.

-Nunca, al lado de un Traidor como ese al que llaman su Señor seriamos unos idiotas al confiar en él, mi lealtad está conmigo, lucho por mis convicciones y por lo que creo justo-con cada palabra que pronuncia Kanon ellas hacen muecas de asco y odio.

-Entonces no nos queda más de que hablar-clavando su mirada en los hombres la mujer mira a su hermana quien al igual que ella se prepara para atacar-Tormento Eterno - miles de criaturas parecidas a murciélagos les atacan, rasguñándoles y mordiéndoles, orgullosa de su ataque esboza una sonrisa triunfante la cual pronto desaparece al ver cómo la Marina de Caballo de Mar crea un escudo alrededor de las Marinas impidiendo que su ataque continúe surtiendo efecto.

- Ingenuos, será mejor que se aparten de nuestro camino, si no quieren morir- Alecto con sarna les mira para ella intentar atacarles-Cadenas de Sangre- los guerreros pronto se ven atrapados por fuertes cadenas, las cuales amenazan con aplastarles pues se han enrollado en sus cuerpos, con cada movimiento de ellos por tratar de zafarse éstas ejercen más presión sobre ellos.

La Marina de Escila pronto toma el papel de defensor lanzando su Aguijón de la abeja reina, logrando romper las cadenas quedando en libertad.

-Ya hemos visto sus patéticos ataques ahora ustedes probarán el verdadero poder de las Marinas de Poseidón- divertido le advierte la Marina de Lymnades a lo que el resto asiente.

Elevando sus cosmos los siete guerreros se preparan para atacar en unidad a las Furias, mientras que éstas se pavonean acercándose a ellos, no dudan en atacar, al momento de la colisión de las técnicas una gran explosión así como una densa nube de polvo cubre el lugar inmediatamente, sonriendo triunfantes los hombres se miran con orgullo por la hazaña.

-Las ingenuas resultaron ser otras-les menciona Krishna.

Dando por hecho la derrota de las Furias los guerreros del Dios del Mar se disponen a marcharse para llevar las nuevas buenas a su Dios y Athena, Sorrento mira a Kanon quien lejos de parecer satisfecho por su victoria se ha quedado a la defensiva mirando hacia el lugar de la Colisión de las técnicas, intuyendo un mal presagio la Marina de Sirena solo lo observa.

-Esto aún no ha terminado-advierte el gemelo menor a sus compañeros que le ignoran por ir celebrando su aparente victoria.

El único que se ha quedado a su lado es Sorrento quien confundido por las palabras del líder de las Marinas se acerca él para preguntarle el porqué de sus palabras, antes de que pueda si quiera hacer su pregunta el General Marino sale disparado hacia las paredes laterales de la sexta casa, de igual manera los otros son tomados por sorpresa recibiendo de lleno el ataque.

Kanon quien en ningún momento ha bajado la guardia mira atento como la espesa nube de polvo comienza a dispersarse dejando ver cuatro figuras, él conoce dos de ellas, las Furias, fiero y atento ve por fin a los que protegieron a las mujeres por primera vez.

-No solo los lacayos de Athena son arrogantes sino que también los de Poseidón-delante de ellos los hermanos de Morfeo e Iquelo aparecen- Sera divertido jugar con ustedes-Phantasos clava su mirada en Kanon, el único que ha quedado de pie.

-Las ratas se juntan solas ¿no?-enarcando una ceja el Dragón de Mar espera la reacción de los otros ante su comentario.

-Y las escorias piden a grito su muerte-Oneiros refutando las palabras de Kanon le sonríe lascivamente.

Una sonrisa sínica y arrogante se dibuja en el rostro del gemelo menor quien está dispuesto a medirse con el Dios, por su parte Oneiros se encamina hacia él elevando su cosmos, Phantasos cruzado de brazos y aun lado de las Furias observa atento lo que será un combate interesante, además de que se ha dado a la tarea de que ninguno del resto de las Marinas que aun yacen en el suelo aturdidos por el ataque se interpongan o intervengan en el combate de su hermano.

-¿De qué lado está tu lealtad? ¿Santo o Marina?, No puedes servir a dos Dioses tan diferentes- Oneiros amenazante mira a Kanon quien parece tranquilo ante las intenciones del otro.

-Mi lealtad está conmigo, poco me importa si soy Santo o Marina, mi objetivo es acabar con Dioses de pacotilla como tú y los tuyos-asumiendo posición de combate el Dragón de Mar eleva su cosmos.

-Impertinente-asegura el Dios-pagaras caro por tu osadía ¡Dulce Pesadilla!-un aura grisácea cubre a Kanon, la cual tiene por objetivo dormirlo y así llevar su alma al Mundo de los Sueños para encerrarlo eternamente en uno de sus reinos.

-¡Triángulo Dorado!-exclama el gemelo menor.

Phantasos sonríe al ver que su hermano fácilmente ha esquivado el ataque a lo que el otro comienza a ser presa del ataque del Dios. Kanon mira a su oponente para darse cuenta que sigue de pie e intacto, maldice por la bajo al ver como su visión comienza a nublarse, sabe que el ataque de Oneiros ésta por lograr su objetivo.

-Después de todo no eres tan poderoso- fascinado al ver los intentos de Kanon por mantenerse despierto sonríe con sarna- Sigan adelante, yo acabare con éstos patéticos guerreros-con asco mira a los aludidos mientras que Phantasos escolta a las mujeres.

-Aun no has acabado conmigo-luchando contra el sueño el Dragón Marino hace uso de su cosmos-¡Explosión Galáctica!.

-¡Réquiem! -una dulce melodía comienza a sonar por el lugar encantando a todo aquel que lo escucha, paralizándolos para deleite de Oneiros, así que tanto su contrincante como el resto de las Marinas se hayan expuestos a las malignas intenciones de éste.

Para su placer y diversión sin hacer uso de su cosmos Phantasos ataca físicamente a los rivales, quienes no pueden hacer nada por defenderse, entre sonoras carcajadas el Dios golpea una y otra vez a los otros, deleitando con ello no solo a su hermano sino también a las Furias.

-Plasma relámpago-el ataque inadvertido golpea con todo su poder al regente de Fantasía lanzándolo lejos de las Marinas.

-Revolución de polvo estelar-Oneiros se ve obligado a detener su técnica Réquiem al ser impactado por el ataque, liberando así a los guerreros de Poseidón.

Al buscar el origen del ataque tanto Oneiros como las mujeres fruncen el ceño al ver a la Elite Dorada y compañía.

-Dioses cobardes-Aioria mirando con desdén a Phantasos se acerca a Kanon para ayudarlo así como el resto de los recién llegados ayudan a las demás Marinas.

-Vaya los perros falderos de Athena se juntan para morir -enfurecido Oneiros mira con ira a su atacante-veamos si son tan valientes como presumen-apresurándose a acabar con ellos el Dios es interrumpido por su hermano.

-Tan pronto acabaras con ellos-con un puchero en los labios Phantasos mira molesto a su hermano el cual ríe al saber las intenciones del otro, éste solo sonríe, mientras que el regente de fantasía entiende a la perfección esa sonrisa torcida-Prisión del sueño-ataca a los recién llegados quienes tratan de defenderse, Mu y la Marina de Caballo del Mar crean un escudo permitiéndoles enfrentar el ataque.

En tanto que el Dios se divierte atacando, Oneiros mira a las mujeres para indicarles con una seña que continúen.

-No tan rápido-Marin saliéndoles al paso les mira lista para atacar-ustedes no van a ningún lado.

-Amazona ingenua, apártate de nuestro camino-Megera siseando mira a la Amazona de águila.

-Son unas tontas, ustedes morirán por una causa perdida, será mejor que se rindan-pasando su vista de Marin a Shaina Alecto les sonríe amigablemente.

-Te equivocas-tomando la palabra Shaina se coloca frente a La Furia-La causa de nuestra Diosa nunca será cosa perdida, aunque nos cueste la vida pelearemos a su lado, con valor y orgullo de ser sus guerreros-tajante en su respuesta Megera trata de intimidarla con su mirada fría y seria a la vez que un silencio sepulcral se extiende.

En medio del Silencio Phantasos se agarra a aplaudir burlón ante la respuesta de la Amazona de Ofiuco, sonriéndole a su hermano éste se dirige a las mujeres.

-Tú-señala a Marin-piensas de la misma manera que esta amazona-despectivamente señala a Shaina, la mencionada solo asiente con la cabeza provocando que el Dios gobernante de Fantasía les mire a ambas lascivamente-muy bien, entonces sufrirán el mismo destino que estos-señala a los guerreros de ambos Dioses-Circulo de Fantasía-en cuestión de segundos ellas se hayan presas de grandes torbellinos que encierran sus cuerpos, desesperadas por librarse del ataque comienzan a soltar sus ataques, los cuales no sirven de nada.

Entre risas burlonas Las Furias continúan su camino, dejando a Phantasos divertirse con las mujeres, ellas se dirigen a Libra.

-Por estúpidas morirán-lascivamente el Dios mira al par quien trata inútilmente de liberarse- todos los que defienden a al inepta Diosa morirán-les comenta serio y tranquilo mientras aparece una daga en su mano.

Mientras tanto Oneiros sigue atacando tanto a Marinas como a la Elite Dorada, Saga mira a Kanon quien al instante entiende el sentir de su gemelo, deben sacar a las Amazonas de ahí al igual que al resto de los Caballeros de Bronce.

-Saga…-Kanon le llama a lo que el otro asiente- Milo, necesito que hagas una cortina de humo-tomando del hombro al aludido le mira con determinación.

-¿Cómo rayos quieres que haga eso?-confundido por la petición del gemelo menor mira hacia todos lados tratando de entender el plan de éste.

-Haz lo que te pide Kanon-Saga colocándose delante del escorpio dorado le ordena-Shaka danos una mano-le solicita gentilmente al Santo de Virgo quien con una sonrisa en el rostro asiente.

-Pero…-rodando los ojos al cielo localiza una columna la cual con su aguja escarlata logra derribarla provocando la cortina de humo que necesitaban los gemelos.

Kanon y Saga aprovechando la distracción elevan sus cosmos, al unísono crean un portal dimensional por el cual obligan a Jabú y compañía a entrar en él, por otro lado Shaka libera a las Amazonas y de igual manera las hace entrar al portal.

-Pero…-Shaina trata de refutar la decisión de los muchachos siendo callada por la mirada decidida de Saga.

-Ustedes son el futuro-son las últimas palabras que el gemelo mayor les dedica antes de que cierre el portal.

Oneiros y Phantasos se han dado cuenta de la treta de los gemelos, ambos furiosos se proponen acabar con ellos.

-Vaya, ustedes sí que son idiotas, mandaron al resto lejos de aquí, ellos pudieron ayudarles, pero veo que prefieren morir sin observadores, patéticos-el regente de Fantasía con una mueca de odio camina hacia las Marinas listo para atacarlos-ahora es su turno, los Santos de Athena nos han hecho perder demasiado tiempo, es hora de acabar con ustedes.

Oneiros al igual que su hermano se acerca a los Santos, caminando pacíficamente se planta delante de Aioros y Saga quienes asumen posición de batalla, al verlos una sonrisa atraviesa su rostro la cual se borra rápidamente al ver como Milo y Aioria secundan a los líderes, tronándose el cuello el Dios del Sueño sonríe con malicia.

Sin necesidad de palabra alguna los Dioses así como los Guerreros comienzan un combate de poder, donde las variadas técnicas son utilizadas a toda su potencia, Phantasos ríe como niño al ver como una a una Las Marinas comienzan a caer a sus pies, Oneiros al igual que el otro se complace al ver el patético intento de los dorados por derrotarlos, jactándose de su superioridad y arrogante le resta importancia a éstos quienes lejos de haber demostrado su verdadero poder preparan el contrataque.

Desbordando soberbia ambos Dioses se confían en su poder, augurándose una victoria inminente, bajan la guardia ambos, dando por sentada su victoria.

-Arrogantes mortales, este lugar será su tumba-Oneiros con sarna y burla ataca una vez más a la Elite Dorada.

-Débiles guerreros al servicio de un Dios tan patético como Poseidón-con desprecio Phantasos menciona al Dios, mientras que los aludidos se ponen de pie para enfrentarlo a lo que éste aplaude burlón-bravo, aún tienen fuerzas para ponerse de pie- el Dios de la fantasía ataca una vez más, arrojando por los aires a los chicos.

Kanon mira a su alrededor no solo los Santos de Athena se hayan fatigados y exhaustos por enfrentarse a los Dioses del Sueño si no que las mismas Marinas de Poseidón están dando lo máximo de si por acabar con ellos, sabe que si siguen así tanto ellos como los Santos serán derrotados, mira a su alrededor fijando su vista en su hermano, quien yace en el suelo aun lado de Milo, cerrando sus ojos aprieta sus puños, es hora de tomar decisiones con la cabeza fría.

-Marinas-les llama su líder- Esta es nuestra lucha- les afirma a lo que el resto entiende a donde va con todo eso.

Los guerreros del Dios del Mar entretienen a ambos Dioses para que con ello Kanon pueda poner en marcha su plan.

-Saga-le llama a su gemelo -¡Sácalos de aquí!- señala a la Orden Dorada así como Jueces y Santos de Bronce.

Sin cuestionar la orden dada por el Dragón Marino Saga mira a sus hermanos de Orden, entiende a la perfección el objetivo de su hermano. Poniéndose de pie, toma a Milo para ayudarlo a ponerse de pie, caminan hasta donde se hayan el resto de los Santos de Athena, llegando hasta donde Aioros le mira melancólicamente.

-Saga, sabes que juntos podemos vencer- Shura trata de que el gemelo mayor entre en razón antes de que comete una estupidez-No es necesario, no lo hagan.

-No te atrevas-Milo se acerca a él-No podemos dejar solo a Kanon y las Marina, No-negándose rotundamente mira a los gemelos.

-Lo siento Milo, pero no les puedo permitir que mueran sin antes vencer al Traidor, nosotros derrotaremos a los Dioses del sueño, nosotros somos más poderosos en estos momentos, ustedes son un lastre- con su tono irónico y típico Kanon trata de convencer al chico-ustedes deben proteger a Athena, esa es su misión, así que a partir de ahora esta lucha es solo nuestra, la suya pronto llegara.

-Somos hermanos de Orden, no te dejaremos, no huiremos como cobardes, si nuestro destino es perecer en esta lucha, que así sea-Mu levantándose con ayuda de Aldebarán le mira seguro.

-No lo entiendes-Kanon niega suavemente con su cabeza-ustedes son la esperanza de ganar esta Guerra, no lo hagan más difícil, por favor-con una mirada sincera trata de hacerles comprender sus intenciones al resto de los dorados.

Aldebarán, Ángello, Shaka y Shura miran a los gemelos, han entendido las nobles intenciones de aquel que engañase a un Olímpico con intensiones erróneas y haya traicionado a la Diosa, pero aun así se reivindicó de corazón ganándose el perdón de Athena, luchando una vez más a su lado en la pasada Guerra Santa, sin más Saga valiéndose de su técnica Otra Dimensión abre un portal dimensional, entrando en ella primero los Santos de Bronce seguidos de los Jueces y Pandora, mientras que Camus y Afrodita llevan casi a arrastras a Milo quien se niega a dejar a los gemelos, Aioros y Dhoko hacen lo mismo con Aioria quien se deshace en reclamos y reproches hacia los Santos de Géminis que han decidido luchar sin ellos, el resto de la Orden solo puede desearles suerte a los aliado, el portal se cierra justo cuando el ultimo Santo entra en él.

La distracción que crearon las Marinas de Poseidón han mantenidos ocupados a sus oponentes dejando que los gemelos lleven a cabo sus planes, los Dioses del Sueño juran acabar con éstos al igual que con Saga y Kanon lo más pronto posible pues deben darles caza a los Santos de Athena antes de que llegue su Señor.

-Son unos estúpidos, solo prolongan su muerte, ellos al igual que ustedes perecerán a manos de nuestro Señor, todo por su insolencia- burlón Phantasos les asegura a los guerreros un cruel destino.

-Demasiada palabrería, es hora de acabar con ustedes-como si de una orden se hubiese tratado la lucha se retoma.

Kanon y Saga dándose cuenta de que ataques sin dirección alguna y sin un plan todo esfuerzo sera en vano arman dos grupos, de un lado estarían Kanon, Eo, Bain e Isaac mientras que del otro lado serian Saga, Sorrento, Krisaor y Kasa, el gemelo menor se encargara de acabar con Phantasos mientras que el resto lo hará con Oneiros.

-Ríndanse, es lo mejor para ustedes- les aseguro el Dios de Fantasía.

-En tus sueños- le sonríe burlón Eo.

-Acabemos de una vez con esto-asegura Bain.

-Triángulo Dorado, Soplo Divino, Colmillo del Lobo, Aurora Boreal-uniendo en una sola técnica las cuatro un gran poder se concentra contra Phantasos.

- Circulo de Fantasía- sin darle mucha importancia al ataque de las Marinas el Dios fácil detiene la técnica combinada de los otros.

-¡Maldición!-masculla Eo.

Por su lado Oneiros mira con burla al otro grupo que pretende acabar con él- Patéticos, son simples mortales, no son nada en comparación a nosotros, nunca podrán si quiera rozarnos-asegura soberbiamente el Dios.

Saga junto con las Marinas atacan al Dios, imitando al otro grupo, obteniendo el mismo resultado, nada.

-¡Maldito!-exclama Isaac- No podemos permitirnos caer sin antes acabar nosotros mismo con este intento de Dios- burlón y risueño la Marina de Kraken alienta a sus compañeros.

Una vez más el grupo eleva sus cosmos logrando con ello sacudir al Dios, Phantasos confiado en que el ataque no le hará siquiera cosquillas le resta importancia pero al verse afectado pronto enfurece, ¿Cómo es posible que unos simples mortales le hayan tocado? Piensa coléricamente el Dios.

-¡Inmundos mortales!-hecho una fiera el Dios del Sueño ataca a diestra y siniestra a sus oponentes.

Oneiros mientras lucha con el grupo liderado por Saga mira de reojo lo fácil que su hermano puede perder los estribos, ¡Qué inmaduro! Piensa para sí.

Saga mirando de reojo a Kanon se sonríen, un plan en mente tienen los gemelos, uno que ni siquiera los Dioses del Sueño se imaginan.

-Una vez más ataquemos, yo guiare el ataque-ambos gemelos ordenan a sus respectivos grupos, quienes obedecen ante la mirada atenta de Oneiros y Phantasos.

-Son inútiles sus ataques, ¡Ríndanse de una vez!- asegura el regente de Fantasía.

Con una sonrisa lasciva ambos gemelos se miran con complicidad para después dirigir el ataque de su grupo, tanto Oneiros como Phantasos por su parte se preparan para recibir y detener dicho ataque el cual no llego del todo a ellos pues el que era dirigido a Oneiros fue a dar con el otro Dios de igual manera el ataque dirigido a Phantasos lo recibe su hermano, han sido sorprendidos, uno choca contra el montón de escombros mientas que el otro va a dar de lleno al suelo, rompiendo aún más las baldosas de la sexta casa.

Este acto despierta la ira de ambos Dioses, que se proponen acabar de una vez con los guerreros.

-¡Han firmado su sentencia de muerte!-un colérico Phantasos asume posición de combate-¡Circulo de Fantasía!-esta vez el ataque es más poderoso y rudo.

-Isaac, Eo, Baian , acabemos de una vez con ese-ordena el gemelo menor, recibiendo una afirmación por parte de los otros.

Una vez más uniendo sus cosmos crean un ataque único e irrepetible en la vida pues en el se va la mayor parte de su cosmos siendo peligroso volver a repetirlo en un corto periodo de tiempo-¡Colisión del Mar!-exclaman al unísono, Phantasos trata de defenderse siendo inútil, tanto Dios como marinas salen volando por los aires, el poder de esta técnica es igual de poderosa que la Exclamación de Athena.

Herido en su orgullo el regente de Fantasía no permitirá que estos mortales le humillen, acabara con ellos a como dé lugar, invocando un tridente de color carmesí les ataca, hiriéndoles, y perdiendo la cabeza comienza a atacarles mientras que los otros tratan de defenderse.

Lo saben, es el momento indicado para volver a contratacar, es el momento de vulnerabilidad de Phantasos, Kanon mira con pesar a los otros, sus miradas llenas de determinación alejan de su cabeza toda duda, pero aun así no puede evitar sentirse acongojado, pues sus compañeros están más que dispuestos a dar su vida por una causa noble.

-No lo dudes-lleno de determinación Isaac apoya su mano en el hombro izquierdo del gemelo a lo que éste asiente.

-A como de lugar venceremos-con una sonrisa cínica y cómplice de Isaac, Eo anima al gemelo.

-Por el triunfo de nuestro Dios y la caída de ese vil Traidor- Baian completo al trio, quienes asumieron posición de ataque.

-Qué así sea-sentencia Kanon con una sonrisa chueca y melancólica.