CAP 37

Ronald Weasley estaba en su habitación en el Cuartel de los Chudley Cannons, revisando los bocetos de fotografías DE ÉL, para el nuevo álbum de cromos del equipo.

Después de aquella jugada en su primer partido, el publicista, Aidan Dobler, dijo que debían darle una nueva imagen.

Las fotos que tenía… perdón… las cien fotos que tenía en sus manos y extendidas sobre la mesa eran de todo tipo. Ron, después de varias días, había reducido el total a dos fotos.

Entre esas dos… no lograba decidirse y llevaba un día intentando decidir.

En ambas salía con el uniforme del equipo, de pie y con los brazos cruzados, visto por el mismo ángulo, ambas tenían el mismo fondo… COÑO…eran iguales!

Y él llevaba media hora tratando

"Cuál será mejor?" – se preguntaba – "la del ceño fruncido o la de cara de preocupación?"

Si Uds y yo viéramos esas fotos y esa escena nos preguntaríamos: Es Ronald Weasley o Ronald McDonald?

Y no es coña… eso es algo propio de un payaso.

Bueno… que Ron estaba en eso, cuando llamaron en la red flu

- Ron… no vas a creerlo! – era su hermana.

- Hola Ginny! qué pasó?

- Ron… es que no sabes… pero sólo te puedo decir que debes seguir adelante con Herm!

- Hemos quedado en vernos la semana que viene en Hogsmeade, no? Para hablar del artículo… seguiré intentándolo… pero ella no responde como esperaba… estoy empezando a venirme abajo

- No Ron, quizá no debas esperar tanto… y si que responde, solo que tú no lo ves… igual que nunca ves nada… lo que haces es dejar que las cosas se enfríen! – dijo reprochándole – por eso se está yendo todo al diablo!

- Y qué quieres que haga?

Ginny se lo pensó un poco. Tampoco se trataba de decirle que pilló a Hermione masturbándose y luego preguntando cosas sobre "cuándo era el momento para estar con él"

- Debes venir a Hogsmeade hoy – le ordenó

- Hermione quiere verme?- Ron no cabía en su asombro. Pero enseguida su ego se infló un poco.

- No lo ha dicho, pero sí. Te lo aseguro. Harry y yo nos veremos en las tres escobas hoy… quizá Ud puedan hacer lo mismo… pasar un rato ahíiii – Ginny se sentía muy extraña diciendo estas cosas a su hermano mayor

- Y no sería mejor el salón de Madame Tudipié?

Ginny suspiró. Ron no estaba captando el mensaje. El salón de Madame Tudipié, era un sitio pequeño y caluroso, lleno de mesitas redondas y decorado con flecos y lazos. Ahí se iba a pasar un rato romántico de estudiantes… unos besos interesantes era lo que más se podía ver ahí.

Ginny trataba de decirle a Ron que debía apostar por un acercamiento mayor.

- Ron – dijo un poco exasperada – no digo que vayan a las Tres Escobas a tomar cervezas de mantequilla – uso un tono que daba a entender que había más.

Ron por fin entendió a lo que se refería Ginny.

- Ginny… las cosas nunca fueron así… no se si después de estos meses vayan a serlo.

- Por Merlín, Ron – perdía la paciencia – has de estar ciego… la de cosas que has de haber estado ignorando para que todo llegara a este punto!

- Qué punto? – dijo Ron también irritado - Ginny de verdad… -

- Has lo que te digo y si tiene que pasar, pasará

Ron no entendía por qué su hermana se mostraba tan segura… pero si lo hacía… debía ser por algo, no?, quizá una "conversación de chicas"?

Ginny continuó.

- Si siempre te has puesto así, entiendo por qué todo va como va – Ginny sentía el eco de la frustración que Hermione debía sentir… y sintió que era su deber abrir los ojos de su hermano – No solo no ves nada, sino que además tampoco intentas algo – sentía que podía golpear a Ron, por todo lo que seguramente, había ignorado – Te estoy diciendo que hay una oportunidad y no has hecho otra cosa más que poner pegas! Es que acaso ya no la quieres?... acaso la olvidaste?

- No, y tú lo sabes – dijo Ron sintiendo su ego masculino pisoteado por lo que su hermana insinuaba.

- Entonces debes intentarlo. Si las cosas deben ir poco a poco… pues que sea así… pero debes hacer algo o de otro modo será el final de verdad – luego bajó el tono de su voz y lo cambió por uno mucho más condescendiente… no quería herir a su hermano – Tú eres el hombre Ron

-De acuerdo Ginny – dijo Ron sintiéndose entusiasmado – haré todo lo que pueda para que las cosas se arreglen entre nosotros.

- Perfecto! – dijo Ginny – tú y Hermione son la pareja más esperada del mundo mágico. Eso merece que realmente lo intenten.

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Luego de la conversación con Ginny, Hermione fue al baño de prefectos a tratar de terminar lo que la pelirroja interrumpió; pero a esa hora, varias prefectas estaban ahí. Fingió que solo había ido a arreglarse el pelo y salió de allí… en otro momento sería… por ahora tocaba centrarse en cualquier otra cosa.

Fue a la biblioteca y se sumergió en libros para hacer sus deberes.

No pasó mucho tiempo hasta que Ginny la encontró.

- Herm, qué haces? – preguntó Ginny en tono jovial

Hermione la vio con aburrimiento. Para Ginny ya casi era costumbre interrumpirla cuando trataba de adelantar cosas o simplemente hacer deberes. Le respondió llena de sarcasmo: - Estoy plantando mandrágoras Ginny

- Vale – concedió la pelirroja – ha sido una pregunta tonta y mal formulada. Lo que quiero decir es: por qué estás en la biblioteca un fin de semana de salida a Hogsmeade?

- Déjame pensar – y puso su mejor tono de obviedad - porque en Hogsmeade no voy a hacer los deberes?

- Herm, tienes que tomarte un descanso… hoy hace un gran día yyyy… y Harry va a venir … podríamos conversar un poco y caminar, Hogsmeade está nevado y es precioso en diciembre… hace cuánto tiempo que no hablas con Harry? – chantajeó Ginny

- Pues bastante, pero Harry me conoce y si sabe que tengo deberes atrasados entenderá que no vaya hoy a Hogsmeade.

- Cómo puedes tener deberes pendientes si todos los fines de semana te escondes de todos para hacerlos? – preguntó Ginny y había que reconocer… que su comentario tenía lógica, a la vista de no saber que la verdad, era que Hermione salía de Hogwarts y se metía de cabeza en un laboratorio.

- Pues – Hermione no sabía qué decir – es que mandan cada vez cosas más complicadas Ginny… y más largas… lo entenderás cuando pases a séptimo y tengas que rendir los EXTASIS.

- Herm – dijo Ginny en plan no me tomes el pelosi eso fuera cierto, vendría confirmándolo cada año que avanzo en Hogwarts… y la verdad es que nunca he invertido tanto tiempo en hacer deberes como tu… y me va bastante bien. Lo que dices no tiene sentido. Por un día que descanses un poco no vas a dejar de ser la más brillante de este Castillo.

- No se trata de eso Ginny

- Ah no? – Ginny debía presionar. Ron vendría y le daría una sorpresa y pasarían la mañana como antes de que ellos se separaran… todo volvería a ser como antes… pero para eso... debía convencer a Hermione de salir del Castillo - entonces de qué se trata?

- Pues – Hermione no sabía qué decir… era claro que la excusa de los deberes no estaba colando… incluso se sorprendía de que hubiera colado durante tanto tiempo. Decidió ir con la verdad… ya estaba cansada – simplemente no quiero ir Ginny.

Ginny empezó a inquietarse.

- Ven por lo menos un rato… a saludar – forzó. Lo que necesitaba era hacerla salir del Castillo. Seguro cuando viera a Harry se animaría un poco… y cuando llegara Ron… ya sería la guinda sobre el helado – luego vuelves al Castillo a seguir con eso – dijo señalando los pergaminos sobre la mesa de la biblioteca.

"Maldita sea" – pensó Hermione. Por qué Ginny no podía entenderlo? Estos días habían sido complicados e intensos para ella y solo quería estar un día sola y haciendo NADA o haciendo lo que le viniera en gana… pero sola.

- No lo sé Ginny – dijo Hermione, pero mostrando signos de derrota.

"Ya casi. Si no acepta ahora… nunca lo hará" – pensó Ginny. Debía usar todo lo que tenía, incluso si debía hacerla sentir mal… lo haría.

- No puedo creer que incluso te niegues a ir a saludar! Te quejas de que la distancia hace que la gente no se comunique, pero tú incluso teniéndoles cerca eres incapaz de dedicar un momento a un amigo –Se dio media vuelta fingiendo indignación y disponiéndose a marcharse.

- Espera Ginny – dijo Hermione sintiéndose mal por lo que acababa de oír. Era verdad. Harry era su mejor amigo – está bien. Les acompañaré.

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Ragman, el entrenador, estaba en su despacho discutiendo con el Alan Dobler algunos asuntos cuando alguien llamó a la puerta

- Entrenador

- Dime Weasley – dijo el viejo Ragman volteando a ver a su nuevo guardián estrella.

- Quería pedirle el día de hoy… es que tengo algo qué hacer – dijo Ron, a sabiendas que la respuesta sería positiva.

Ragman vio el rostro de Weasley y preguntó:

- Dime muchacho… algún plan especial? – como lobo viejo sabía que los fines de semana eran entretenidos para sus jugadores.

- Bueno si… o no… en realidad no lo sé.

- A dónde irás? A ver a tu familia?

- No señor. Iré a Hogsmeade.

Una sonrisa torcida llenó el rostro del viejo. Alan Dobler observaba la escena en silencio.

- Por supuesto que puedes ir… y vuelve renovado eh? – dijo con tono insinuante – te necesitamos aquí al 100%, el equipo cuenta contigo!... no olvides aquello que te di. (en CAP 20)

Ron tardó unos segundos en recordar la poción.

- Oh, no creo que sea necesaria…

Ragman interrumpió: - Por supuesto – se levantó de su asiento y se le acercó para ser más persuasivo – pero podría facilitar las cosas… lo que va a ser bueno, sería simplemente mejor. Ayuda a aliviar tensión… entiendes lo que te digo? – mintió el entrenador.

- Si… claro – dijo Ron un poco dubitativo. "Hermione desde luego estaba tensa… joder… ella NACIO tensa!… y quizá yo también deba tomar un poco de la poción" – pensó Ron al notar su propia anticipación y nerviosismo.

Decidió marcharse: - Bueno… gracias entrenador… hasta luego.

- Vuelve pronto chico! Mañana tenemos entrenamiento!

Cuando Ron salió del despacho Alan Dobler tomó la palabra:

- Espero que este permiso… no me traiga más trabajo – dejando en el aire algo implícito.

- No lo creo – respondió Ragman – ese par tiene historia… que incluso ha salido publicado.

- Ragman, la última vez que "diste algo" a uno de los jugadores, tuve que sacarlo de Azkaban – dijo de modo insensible – soy publicista… no abogado.

- Sé lo que eres Dobler – dijo Ragman con una mirada de consentimiento – y nos ha sido de mucha ayuda aquí. Todo lo que hacemos es por el equipo. No te preocupes, nadie se tiene que enterar.

- Debo recordarte que esa poción no es legal? – preguntó Dobler indiferente a lo que sabía que sucedería.

- Tampoco es ilegal! - dijo Ragman con un bufido - Un niño podría ir al apotecario, comprar los ingredientes y prepararla!. Si es ilegal o no… depende del cómo, cuándo, quién, con quién y a quién… Y puedes estar seguro, que si las cosas se fueran de las manos, tal como está el mundo mágico… el Wizengamot se haría de la vista gorda.

- Eso es lo único que me tranquiliza – concluyó Dobler.