Capítulo 37: REGRESANDO A… ¿LAS CONSECUENCIAS?

Versión de Harry Potter.

Pensé que la felicidad y el amor, eran palabras que sólo se usan en cuentos de hadas, pero esto definitivamente no es cuento y obvio no es un sueño. Estoy viviendo la mejor realidad que podía tener. Tengo una genial familia, los Weasley, unos grandiosos amigos y lo mejor de todo es que la tengo a ella.

Ella la cual siempre a estado a mi lado en las buenas y en las malas, no importa cuan mal la haya tratado o cuantas veces hayamos peleado, siempre a estado aquí, junto a mi y eso es lo que más le agradezco a la vida, el tenerla y el haberla conocido.

Solo me preocupa cuando les digamos a sus padres y a los señores Weasley que planeamos vivir juntos. Pero no es tiempo de pensar en eso. Ahora sólo estamos ella y yo. En esta fabulosa realidad. No existe nadie más, no hay nada más que la dulce sensación que recorre mi alma al saber que ella es mía y yo soy de ella.

Sonrió entre sueños al sentir sus labios sobre los míos, pero me resisto a abrir los ojos. Estoy agotado.

Siento como si hubiera corrido un maratón.

Escucho su voz llamándome de nuevo, y mis labios pronuncian algo que ni yo entendí. Pronto estoy más despierto que dormido y me levanto.

Ella ha preparado una comida estupenda por ser mi cumpleaños.

— Espero te guste la verdad, no soy buena cocinera — me dice con una sonrisa mientras nos sentamos.

— Cualquier cosa que hayas hecho con tus manos es perfecto para mí — le respondo.

— ¡Más te vale que lo sigas diciendo, porque ya que viviéremos juntos pronto, vas a probar mí comida todos los días!

— Jamás me cansaría de probarla, en todo caso si lo llego a hacer, yo también sé cocinar — le digo en broma.

— ¡No abuses de tu suerte Potter! — me dice seria.

— Era broma Hermione.

Pasamos la comida haciendo bromas y mandándonos sonrisas y tiernas miradas.

Creo que me podría acostumbrar a esto muy fácilmente. El sólo pensar que en unos cuantos días tendré esto por siempre, hace que mi corazón salte de alegría. Jamás creí que podía ser tan feliz con una persona, hasta que comprendí que lo era desde el dia que la conocí en el tren.

— Creo que es hora de regresar con los demás, Ron debe estar muerto de los nervios — me dice mientras recoge todo lo que utilizamos.

— Que esperen un poco más, todavía quiero estar a solas con mi novia — le sonrió.

— Y yo contigo, pero… — no termina porque la besó — en serio debemos regresar — me dice luego de un tiempo.

— De acuerdo — asiento con la cabeza.

— Bien, espérame afuera, ahora salgo — me sonríe.

— No tardes.

Regresare al hotel con ella y con mis amigos y después de eso por fin regresare a un verdadero hogar a nuestro hogar, el mió y de Hermione.

Ya tengo planeado todo para cuando volvamos, lo primero que haré será pedirle a Dobby que trabaje para nosotros, con sueldo y vacaciones por supuesto, luego me ganare la confianza y el respeto de Kreacher. Cambiare los colores de Grimmauld Place, los muebles y guardare en un lugar muy especial todas las cosas de Sirius. Quisiera que estuviera aquí al igual que mis padres y… Dumbledore.

Dumbledore, si hubiera llegado antes a la torre de Astronomía en la batalla con Voldemort lo hubiera salvado de Bellatrix, pero no pude llegar y ella acabo con su vida. Después Tonks acabo con ella.

Quienesnosamanjamásnosdejan, me dijo una vez Sirius y es cierto.

— ¿En que piensas? — me llama Hermione.

— Sólo recordaba… ¿nos vamos? — le digo con una sonrisa mientras entrelazamos nuestros dedos.

— Nos vamos — asiente y Desaparecemos.

Versión de Hermione Granger.

Se dice que en la vida sólo puedes encontrar el amor una vez y que si no te arriesgas puedes perderlo para siempre. Bueno yo podré decir que eso no sucederá conmigo ya que gracias a que me arriesgue he conseguido lo que más y lo único que he deseado en la vida. Harry. Mi mejor amigo y ahora el amor de mi vida. Esos ojos esmeralda que me hipnotizan, esa sonrisa angelical que me vuelve loca y sobre todo ese enorme corazón que me ha confiado a cargo al igual que yo a él el mió.

Tantos momentos compartidos y ahora que me pongo a pensar no sé ni siquiera como era mi vida antes de conocerlo. Él es lo mejor que me ha pasado en la vida. No puedo pensar en como seria mi vida ahora si nunca hubiera recibido mi carta de Hogwarts y si no hubiera abordado aquel tren escarlata en la plataforma 9 ¾ de King's Cross.

Me es difícil diferenciar la realidad en estos momentos, todo es mil veces mejor de lo que pudo haber sido si mi vida hubiera tomado otro curso y otro camino.

Después de sonrisas, bromas y miradas decidimos regresar con los demás.

Pero antes entro y reorganizo todo y realizo un hechizo anticonceptivo sobre mí para evitar un embarazo no planeado, no es que no tenga pensado tener hijos con Harry, sino que en este momento es… apresurado.

Salgo y Desaparecemos.

— ¡Ron seguramente va querer matarme! — me dice Harry mientras caminamos tomados de la mano por la playa de Australia.

— No tanto como Ginny — le digo seria aunque sea broma.

— ¡Ginny! — dice nervioso.

— Relájate, era broma, además si intentan hacerte algo tendrán que enfrentarse a mi primero — le brindo una sonrisa.

— Definitivo, ¡me van a matar! — me dice jugando.

— ¡Hey, que bueno que confíes tanto en mí, y sólo por eso la que te va a matar ahora soy yo! — le digo seria y dándole un golpe en el brazo.

— Si, pero de besos — y me calla antes de que proteste con un apasionado beso.

Seguimos con nuestro camino hacia el hotel deteniéndonos sólo para besarnos de nuevo.

Siento en mi estómago una extraña sensación, es como si presintiera que algo nos espera al llegar con los demás, tal vez ahora están enfadados con ambos, y con mayor razón, pues Harry se fue y yo me fui con él.

Ya hemos llegado y subimos por el ascensor hasta llegar a mi piso. Harry al igual que yo estamos sumamente nerviosos, siento su mano transpirar a su vez camina más lento a medida que nos acercamos a mi habitación.

Giro la perilla y somos recibidos por…

No puede ser, estamos en grandes problemas, hasta aquí llego mi existencia, esto sin lugar a dudas será mucho peor que enfrentarme a Bellatrix. Adiós Hogwarts, adiós amigos, adiós magia.

Adiós Harry.

— ¡Hola… ahh… nosotros… emh… ¿qué…? — tartamudeo mientras damos un paso hacia el interior y sentimos la puerta cerrar a nuestras espaldas.

La única salida que teníamos y ahora completamente bloqueada por…

Por Merlin, ¿qué esto no podría ponerse peor?

El sol afuera resplandece porque es de mañana, sin embargo en esta habitación siento como si toda la luz hubiera sido tragada por el Desiluminador de Dumbledore.