Después de terminar el capítulo todos comenzaron a salir de la sala de tronos para dirigirse al comedor, la mayoría de los dioses iba con sus hijos pero al llegar se desperdigaban por todas las mesas.

Poseidón se sentó a su mesa junto con todos sus hijos incluido Percy quien se veía bastante incómodo por esto pero no dijo nada debido a que era una conversación que habían venido postergando desde hace unos días y sabía que debía tenerla ahora aunque el sueño y el cansancio le estaban ganando.

- Bien por fin estamos solo nosotros- comenzó Teseo tratando de romper el silencio que se había formado, el Dios de los mares veía al menor de sus hijos este evitaba su mirada.

- Percy ¿hay algo que nos tengas que decir? - pregunto suavemente el chico siguió sin mirarlo y sin contestar - Percy - buscaba su mirada pero este se hacía el desentendido.

- Hermanito será mejor que hables - aconsejo Orión viendo al chico este esquivo su mirada y por fin vio a su padre.

- ¿Contar algo? no nada- volvió a desviar la mirada mientras jugaba con su comida esto no era fácil ni divertido, estaba cansado y con sueño no quería hacer esto pero sabia que debía hacerlo.

- Percy - la voz de Poseidón sonó en tono de advertencia el chico suspiró tomando valor.

- Sobre que quieres que te cuente - susurró sin mirarlo en realidad ya se estaba arrepintiendo de contestar preguntas, seguía jugando con su comida.

- Por ejemplo sobre el porqué te fuiste solo al bosque cuando te ataco Hércules - trataba de buscar la mirada del chico pero este simplemente no la levantaba estaba clavada en su plato.

- ¿Ya sabías lo del ataque? - pregunto Belerofonte suavemente levantando el rostro de su hermano en su mirada estaba toda la respuesta.

- Saber a ciencia cierta no - volteo a ver a su padre - Pero lo presentía mi instinto me lo decía - aseguro, su padre solo suspiro.

- eso quiere decir ¿que te alejaste sabiendo que te podían atacar en cualquier momento? - el chico asintió a la pregunta del Dios, los hermanos del chico lo miraron y dejaron caer los hombros - ¿Quieres matarme? - pregunto mirando al chico.

- No - respondió débilmente a su padre - Pero si me atacaba en medio de todos alguien más podía salir lastimado- los hermanos del chico negaron con la cabeza el Dios respiro hondo.

- El no te habría atacado en medio de todos Percy - le aseguro el dios pero el chico negó inmediatamente con la cabeza.

- Lo más probable es que se habría cansado de la espera a encontrarme solo y me atacaría donde fuera - el Dios tuvo que admitir que así era pues como héroe Hércules siempre fue de los impulsivos además de orgulloso lo más probable es que lo atacara aún estando en medio de todos.

- Aún así no debiste ir solo - le dio unas palmaditas en la espalda Orión, el chico volteó a verle.

- Nunca estuve solo - aseguró y eso hizo a los demás fruncir el ceño - Mis amigos siempre están conmigo - afirmó- Yo se que ellos me vigilaban solo trate de resistir hasta que ellos llegaran -

- ¿Cómo sabías eso? - pregunto el Dios de los mares viendo inquisitivamente a su hijo.

- Porque confío en ellos y se que por más que quiera enfrentar mis problemas completamente solo - resoplo el no quería que terminen lastimados por su culpa pero aún así sabía que podía contar con todos ellos para cualquier cosa - Ellos estarán para mi así que solo hacia tiempo hasta que ellos pudieran atacar desde una distancia segura -

- Quedando lastimado tú en el proceso - acusó Teseo bastante molesto por su actitud no se cuidaba ningún poco el chico lo miró con ira contenida.

- No me importa con tal que ellos estén bien - aseguró firmemente, Poseidón solo sonrio y sacudió el cabello de sus dos hijos lo que hizo que suavicen la expresión.

- No deberías arriesgarte tanto - le siguió sonriendo a su hijo menor este lo vio por un instante y luego asintió aunque en su mente sabía que seguiría haciendo cualquier cosa por proteger a los suyos.

- Bueno y hay otra pregunta- la atención fue a Belerofonte- ¿Por qué te duermes tanto? - la vista volvió al chico que solo mordió su labio inferior.

- Bueno porque...- el no tenia permitido contestar esto a sus primos porque fue necesario y a Will porque estaba ahí cuando lo estaba haciendo - es que he tenido pesadillas - respondió en voz baja sin mirar a nadie no estaba diciendo una mentira pero tampoco era la verdad - Y entonces eso me tiene cansado durante el día- el Dios no se trago completamente la mentira pero se lo dejo pasar y solo acaricio su cabello haciendo que levante la vista.

- Esta bien Percy se que las pesadillas pueden ser difíciles con todo lo que ha pasado - el chico asintió- Ahora comamos por favor- pidió esto porque se veía que sus demás hijos aún tenían muchas preguntas que hacerle al menor pero este no se veía de ánimos para contestarlas.

Todos terminaron de comer y se encaminaron a la sala de los tronos para seguir con el resto de la lectura, pero antes que Poseidón pudiera avanzar a la sala Percy le tomó de la mano.

- Puedo hablar contigo a solas papá- pidió mordiendo el labio, el Dios frunció el ceño pero asintió y volvieron a sentarse en la mesa de antes.

- ¿De qué quieres hablar? - pregunto el Dios su hijo se veía cansado pero estaba resistiendo no dormirse.

- Tengo algo que pedirte - comenzó a hablar con mucha seguridad, aunque por dentro estaba durmiendose más que nunca, el Dios asintió esperando que el continúe- Quiero que por favor no te salgas de control por lo que se vaya a leer en los libros - su padre frunció el ceño - Aunque yo no esté debes hacerlo por favor- lo vio con ojos suplicantes de foca bebé tomando su mano, el Dios respiro hondo.

- Lo intentare Percy - sacudio el cabello de su hijo pero una duda le surgió- dime ¿Por qué no estarías en la lectura? - el chico tragó saliva.

- Para decírtelo debes jurar que no se lo revelarás a nadie más por el estigio- el Dios se lo quedó viendo sus rostro estaba serio entendió que lo que pedía era bastante fuerte.

- Lo juro por el estigio - respondió el Dios, el chico suspiró soltó las manos de su padre frotó sus ojos cansados.

- Me iré cuando termine el libro - susurro tanto que el Dios casi no lo pudo oír, lastimosamente si lo oyó y una tristeza que lo invadía hace unos capítulos se afirmó en él- No se cuando venga mi yo futuro - el Dios asintió- Por eso te pedí que te controles aunque yo no esté aquí- el Dios volvió a asentir - Ahora creo que deben estar extrañandonos- comentó levantándose del asiento.

- Si vamos - se levantó el y se acercó a su hijo levantandolo en sus brazos este iba a protestar pero la verdad el sueño le estaba ganando.