Por ahora, Remus olisquea a Sirius sin ningún tipo de pudor y James grita que los dos son unos guarros

Ah, sí, Sirius se estaba despertando.

No, no... NO!

—What the... WHAT THE BLOODY HELL CON LOS DOS!

Peter saca la cabeza del baño con los gritos.

—¡¿PERO QUÉ HACEN?! —es que casi los oye McGonagall

Es que... Sirius ni cuenta de problema se ha dado aun. Parpadea un poco mirando alrededor a ver qué es lo que se está quemando y Peter se acerca con el cepillo de dientes en la boca.

—¿Que mmmm... asa? —pregunta Remus levantando un poquito la cabeza del pene de Sirius, acota James.

—Tío, Cornamenta, reláaaajate —Sirius se estira.

—Que me... ¡Ugh! ¡No! ¡Voy a ir a hablar con la bloody McGonagall y le bloody voy a bloody decir que bloody hell, no quiero dormir y que ustedes bloody hagan bloody esto a mi bloody lado!

—¿Qué? ¿Pero qué pasa? —sigue Sirius.

Remus de mueve un poco y... para empezar, está de cabeza en su cama. Es decir, si que nota que tiene la cabeza donde los pie. Parpadea.

—¡Que ahora duermen juntos! —protesta James

Sirius mira a Remus y se rasca un poco el pecho sin que eso le parezca un... crimen suficiente para este drama.

Remus mira a Sirius... y es que va a separarse hasta caerse de la cama, de la impresión. Rueda abajo de la cama y se queda a vivir ahí hasta la luna llena.

Automaticamente, Sirius abre las piernas ocupando más espacio sobre el colchón porque esta cama es pequeña. Bosteza.

—Ah, bueno... no, es decir... solo ayer me quedé dormido.

—Después del sexo guarro junto a mí. UGH!

—Nah, nada de sexo guarro —se ríe un poco, igual nervioso porque se está acordando de que fue al baño y Remus estaba también... James mira a Peter porque todo esto suena como...

—Es que es super raro que tengas que estar aclarándonos cada diez minutos, Canuto —protesta Peter.

—¡Con el bloody Lunático escondido bajo la cama!

—¡Eso díselo a él! —protesta y da unos golpe con el talón en el colchón. Remus no va a salir de ahí NUNCA—. No sé porqué se ha metido ahí. ¡Saaal! —unos golpes más. Es que, olvídalo.

—¡Estaba Remus con la CARA metida en... haciéndote una felación o yo qué sé! —creo que alguien soñó con eso con Lily

Sirius parpadea y... tiene que mirarse porque no está seguro. Gracias a dios sus pantalones están en su sitio.

—¡Que va! ¡Como que no me iba a enterar si alguien me la chupa! —la verdad, hasta se ríe y... se esfuerza por no llevarse la mano ahí y reacomodarse, un poco incómodo.

—¡Pues por tu cara de felicidad parecías MUY enterado! ¿Sabes? Olvídalo.

—Si fueras un buen amigo, entonces, le habrías dejado terminar —ojos en blanco (aunque si se sonroja un poco).

—Eso debería hacer, dejarles en paz a ambos. Vámonos Peter —vas en pijama, querido. Va a su cama a ponerse ropa sin ni bañarse.

—¿Qué? No, espera, joder, este es nuestro cuarto! —es que Peter sí va en toalla.

—¡James! —protesta Sirius.

—¡Pues vístete! Vamos a desayunar y a dejarles terminar solos.

—James! En serio! Bloody hell —protesta Sirius mientras Peter se viste.

—Pues me estás diciendo que un buen amigo le dejaría terminar, pues... tienes tooooda la razón, un buen amigo les dejaría en paz. Hagan lo que quieran —y es que el problema es que no sabe qué hacer con esto.

—¡Estoy bromeando! ¡No te enfades, venga! ¡Peter! —insiste Sirius a ver si...

—¡Es que esto es muy raro! —se defiende Peter.

—Y muy, muy de ustedes dos. Peter y yo estamos interrumpiendo su nidito de amor —sigue James.

—No es un nidito de amor... Ya os dije que hoy íbamos a salir con dos chicas. Venga, tíos...

James hace los ojos en blanco.

—¡Es que estabais durmiendo juntos! Y lo de ayer... —discute Peter.

—Igualmente, van tú y Remus a salir con dos chicas... a saber si eso sea verdad. Pero como sea, tú y Remus a todos lados juntos solos, y Peter y yo ni pintamos. Pues venga.

—Ayer se enfadó conmigo y solo vine a pedir disculpas y me quedé dormido en su cama... ¡bastante incomodo ha sido que esta cama es mega pequeña! ¡En serio, James! ¡Puedes venir a hablar conmigo con ellas y verás que va en serio!

—NUNCA te has quedado dormido en mi cama. Ni en la de Peter. ¿O sí? Y no, gracias.

—James, ¡no me jodas! Dormiré contigo esta noche si ese es el maldito problema —protesta Sirius frunciendo el ceño.

—No, thanks. Remus es el que quiere dormir contigo, no yo. Te equivocas de persona.

—¡Tú eres el que está enfadándose y reclamando ni siquiera sé por qué!

—¡Porque esto es raro y solo te interesa esto!

—¡No es raro! ¿Solo me interesa qué?

—¡Remus, Remus, Remus y Remus! —y la cosa es que no le importaría si Lily no fuera una idiota que no va a volver a hablarle en la vida.

—¡No es verdad!

—Pues joder, ¡que parece! Hacen cosas raras, nos excluyen a mi y a Peter y no era así hace... ¡una bloody semana!

—No os estamos excluyendo de nada, vosotros dos os largasteis ayer por cabezotas. Solo estás enfadado porque me lo voy a llevar a él hoy por UNA VEZ, pero bien que ayer tú te pasaste el día liándote con Evans y excluyendo a todos y te dió lo mismo... ¡solo que como la tonta se enfadó ahora lo pagas conmigo! —protesta cruzándose de brazos y con el ceño fruncido—. Pues ne sabe muy mal, pero no es mi culpa ni de Remus. Lo único que puedo decirte es que no salgamos hoy con las chicas, ya iremos el martes o el miércoles...

—¡Ahora no vas a echarme a mí la culpa de las cosas SÚPER RARAS que estás haciendo con Remus! —se sonroja un poco porque gran parte del problema es, en efecto, que Lily se había enfadado con él.

—¡Es que no estoy haciendo ninguna cosa súper rara con nadie!

—Bloody hell, Peter, dile! —protesta sin creérselo—. ¡Si JUSTO ayer tú y yo ya hablamos del tema! ¡Pero no estás haciendo como que no te guste a ti también!

—Sirius... —Peter insiste también.

Remus de tapa la cara bajo la cama. ¡¿Que habían hablado?! ¿¡Habían hablado de el?!

—¿Qué? ¿C-Cómo que me guste también a mi?

—¡Es que que niegues que algo pase como si Peter y yo fuéramos idiotas y nos lo inventáramos todo! ¡Y si! ¡No es que Remus este haciendo cosas raras contigo! Los DOS las hacen.

—¡Es que no pasa nada! Solo me quedé dormido en su cama, ¿dónde está el problema? ¡Tú te dormiste en el sofá abajo! Solo estais viendo cosas porque le dí un maldito beso, ojalá no lo hubiera hecho.

Oh, Sirius. Sí, lo siento, es que se está enfadando.

—Pues lo mismo pienso yo, ojalá nunca se te hubiera ocurrido porque todo esto es una mierda y ya estoy harto de ambos! —suelta James de vuelta con el ceño fruncido—. ¡Me voy a desayunar!

—Eso, vete a desayunar y que nos den al resto, eres un idiota cuando te pones así ¡y no se puede hablar contigo! —grita Sirius enfadado también mientras Peter se apresura a seguir a James.

Los zapatos de James salen volando por la puerta unos segundos más tarde y ciertamente Remus sigue sin moverse ahí abajo.

—¡Imbécil! —le grita Sirius como respuesta a eso y se tira en la cama de Remus de brazos cruzados refunfuñando algo sobre que si Lily pasa de él no tiene que pagarlo con el resto y que va a darle bloody poción de amor a ella a ver si deja de ser tan imbécil todo el mundo y por cierto, Peter no tiene perdón de dios, que a él no le ha pasado nada con Lily.

Remus se mueve un poquito, bajo la cama y termina por salir levantándose de espaldas a él. Sirius le fulmina un poco porque ya iba a golpear otra vez para que saliera.

—¿Y tú qué? ¿No vas a decir nada?

—¿D-Decir qué, Sirius? —le mira de reojo.

—No lo sé, esto no es solo conmigo.

—Ehm... —Remus se humedece los labios.

—¿Tú también piensas que están pasando cosas raras como ellos?

Cambia el peso de pie y se sonroja, Sirius parpadea un poco, mirándole.

—P-Pues... quizás no —y es que Remus está seguro, SEGURO de que sí.

—¿Quizás?

Se sonroja un poco más y se mira las manos.

—¿Ha-Hablaste de mi con James? —cambia el tema. Sirius traga saliva, porque sí lo hizo, porque en algún punto, por muy convencido que pareciera y mucho que quisiera convencerles a todos, también empezaba a pensar que sí pasaban cosas raras.

—Bueno... un poco.

—¿S-Sobre qué?

—Sobre si pasaban o no cosas raras... —se encoge de hombros.

—T-Tú piensas que... no —se sonroja un poco más.

—Pues es que...

—Es todo un juego —se humedece los labios de nuevo, decidiendo que, vale, quizás ya era este el momento de dejar de jugar.

—¡Exacto!

Se le enfría un poquito más el corazón a Remus con eso.

—Y-Yo lo sé —y es que a momentos ya no lo parecía. Él mismo había estado a punto de besarle varias veces. Se sonroja más—. P-Pero James y Peter creen que yo...

—¿Qué? —le mira, levantándose.

—N-No sé, James cosas, que yo estaba actuando como... —vacila un poco, recordando lo que le han dicho los Slytherin.

—Sí, ya lo sé —se va al baño suspirando—. Justo de eso hablamos.

—Como si yo fuera maricón y me gustaras —susurra para si, sentándose en su cama.

—Pero llegamos a la conclusión que no puede ser—se quita los pantalones y se mete a duchar después de mear, sin cerrar la puerta.

Remus aprieta los ojos y se hace un poco de bolita en su cama, abrazándose las piernas. Al menos habían llegado a esa conclusión y no a la de que si que le gustaba. Aunque sí que lo hacía...

—¡Claro que no puede ser! —contesta un rato más tarde.

—¡Eso es lo que yo digo! —aunque él suena menos contento con eso de lo que pudiera esperarse.

Remus se ríñe a si mismo por tonto, por hacer que se note, por no detenerlo a tiempo y por creerse por un momento que podía gustarle a Sirius Black de vuelta. ¿Qué estaba pensando? ¡Ya era hora de acabar con esta tontería! ¡Como si no tuviera el bastantes problemas!

Sirius se ducha pensando aun en ayer noche y los casi besos y que... quizás todo se lo estaba imaginando él. Y luego piensa en el sueño que ha tenido... y en que TIENE que ir con esas chicas hoy.

Remus de levanta, muy resuelto, tomando su varita para hacer la cama y recuerda, sonrojandose un poco, que durmieron juntos TODA la noche. Él, aún completo, olía a Sirius Black. Y su cama olía a Sirius y anoche le estaba abrazando, de cucharita.

Y ayer también, Sirius desnudo sobre él. ¡Desnudo! Menos mal que no le había besado... se acaricia los labios pensando en el beso que si se habían dado ahí en medio de todo el mundo, con la lengua de Sirius haciendo cosas en su boca que... ¡Ugh! ¡Tiene que dejar de pensar en esas cosas! YA. Porque no han pasado ni diez minutos y ya está pensando en la lengua de Sirius haciéndole otras cosas.

Diga lo que diga James y se ponga lo celoso que se ponga. No hay más remedio. De repente, Sirius nota que en general, ahora mismo saldría tan tranquilo con su toalla a la cintura para ir a vestirse y... no pasaría nada. Pero ¿y si le pasaba otra vez como ayer?

Remus tiende la cama con la varita pensando que NO, no puede toquetearse de nuevo NUNCA pensando en Sirius. ¡Menos ahora en la ducha!

No, no iba a pasar, ayer solo fue por... estar desnudo, no por Remus concretamente, sigue convenciendose Sirius. Es decir, acababan de convenir justo eso, así que toma aire y determinación para salir.

Aunque quizás una última vez... como

despedida. Luego saldrían con las chicas y de verdad iba a ser bueno y a intentar gustarle a alguna.

Recoge los pantalones de su pijama y sale secándose el pelo.

Bien, ahí va Remus a echarle una de esas miradas.

Por suerte, él no la nota porque está con los ojos cerrados bajo la toalla de la cabeza.

—Anda, dúchate tú ahora, que tienes que dar buena impresión a las chicas.

Cielos, ¿tenía que verse tan... bien?

—Q-Que me... yo... v-vale, si, tu... ¡no me esperes! —se mete corriendo al baño, cerrando la puerta. ¿Qué coño iba a hacer? No podía seguirle mirando así ni pensando esas cosas cada vez que le viera!

Sirius parpadea y... claro que va a esperarle. De momento yendo a vestirse con ropa de salir con chicas. Y su chupa de cuero. #porquetieneuna #hedicho #ysinolatienedebería #Clubdefansdelaschupasdecuero

Y es que no pasan ni tres segundos y Remus está dándose amor medio desesperadamemte, pensando en NADA mas que en Sirius.

¿Ha cerrado con pestillo?

No.

Pues ahí va el otro que se ha olvidado el peine... porque uno no se ve perfecto en una cita sin peinarse un bueeeeeeen rato y secarse bien el pelo y con cuidado.

James hace los ojos en blanco y asegura que sí que es un mariquete, riendo.

Pues ahí le va a encontrar, en medio del todo, mano en el... asunto. Quizás hasta diciendo "Sirius" suavecito. No te ayudas.

¡Eso lo dices solo porque no llevas el pelo largo, James Potter! Y no, o sea, perdona. El pelo de Sirius Black. Tal vez el boggart de Sirius Black sea él mismo pero habiéndose quedado calvo.

Dramas

Y no le conteis mierdas de la testosterona que no se las cree.

Si le sirve de consuelo, nunca va a quedarse calvo

¡Sí, sí, que le sirve! cómo sea, pero... ¡pues nada más faltaría!

Pero volviendo a Remus... ahí o... ¿a oirle dentro de la ducha tras la cortina?

Detrás de la cortina de la ducha, hombre, tampoco va a estar ahí en el centro del baño. Aunque lo que creo es que aún no abre la ducha.

—Soy yo, no pasa nada, es que me he olvidado el cepillo —responde al "Sirius" pensando que le llama porque le ha oído.

Ok... va a caerse en la ducha.

—¡Remus! ¿Estás bien? —¡No vayas ahí! ¡No abras la maldita cortina! ¡No mires dentro! ¡No, no me vale que digas a ver si se ha hecho daño!

—¿Qué haces aquí? —grita histérico y es que... joder, ¡¿no podía tener CINCO MINUTOS MALDITA SEA?!

—Me he olvidado... perdona, perdona —cierra otra vez las cortinas y sonríe un poco, sonrojándose, del lado de fuera.

¡Remus solo quería masturbarse en santísima paz en la ducha mientras se bañaba! ¡Era el puto lugar perfecto para hacerlo!

—Lo siento, veo que sí estás entero... y muy sexy —se ríe un poco—. Sigue, sigue... voy fuera.

¡Ugh! ¡Joder! ¡No le digas que está muy sexy!

—Aunque no sé si eso va a servirte, luego, como tengas suerte y quieras que se te levante... —sigue riéndose, en serio, ¿no has dicho que te ibas?—. De todos modos, si necesitas ayuda... silba —es que sigue muerto de la risa.

Ayuda, ugh, maldita seaaaaa

—Sirius!

—Vale, vale... es broma, es broma... lo siento —ahora sí sale del baño y cierra la puerta riiéndose.

Y es que no crean que esto no ayuda que Remus termine pronto. Otra vez... ahora no quiere salir del baño.

Sirius sigue con un hechizo de secador de pelo que leyó en corazón de bruja, dándose volumen al pelo... todo muy chic, él. Alguien tiene que ser así y conste que opina que el resto son unos garrulos por no hacerlo. El señoritingo.

Ninguno otro de ellos lo hace. Va a ser el la chica del Sirius/Remus

¡No! Va a ser el guapo.

Sí... y la chica.

¡No! De hecho, mueve un poco el pelo y le salen algunos brillitos. Se mira en el espejo que luego usa para hablar con James, ese idiota egoista con el que no se puede hablar... e igualmente sonríe porque joder, mira que guapo se ve y que jodidamente bien se le dan estos hechizos. Ahí sale Remus.

—Lunático! Llegas perfecto para los cinco minutos diarios de apreciación a la natural belleza clásica de Sirius Black —sonríe y mueve la cabeza otra vez sacando brillitos de nuevo—. ¿Qué tal estoy?

Mira que ha salido sonrojado pero con ese aire de... aquí no ha pasado nada, no se de que me hablas. Pero pff, es que le mira y le hace gracia el muy idiota.

—Qué belleza clásica va a ser! Pff!

—¡La mía! ¡Desde luego! —protesta un poco igual sonriendo.

Y es que Remus le mira y piensa, claro, que JODER! Si se ve PERFECTAMENTE BIEN, guapo y sexy.

—T-Te ves como siempre... —balbucea pensando que, claro, él no es objetivo... —. ¡Y los brillitos esos son un exceso!

—¿Cómo siempre? —lloriquea un poco y vuelve a mirarse—. No sé de qué brillitos me hablas, son naturales —los quita con un movimiento de varita —es súper injusto que no dejeis a ninguno de mis personajes jugar a la purpurina.

Albus dice que Minerva puede jugar si quiere

¡No!

—¿Oh... que te hiciste?

—Nada, me levanté así —sonrisa del millón de dolares—. Ven, que te peinaré a ti —gesto con el dedo para que se acerque.

—A-A... ¿qué?

—Peinarte y puedes ponerte algo de ropa mía —concede, aunque creo que es un ruego... No tenemos nada en contra de tu ropa, Remus pero... O sea, al final, el niño de casa bien no eres tu.

—¿D-De tú ropa? Oh... a James nunca le peinas.

—Porque James dice que eso es de maricones, pero en vista de las circunstancias... —¿puedes dejar de bromear con eso?

Remus le mira con cara de... ¡¿Qué acabas de decir?! Se ríe con esa cara y se le acerca.

—Anda, ¿qué de mi ropa te gusta?

—Ni idea... cualquier cosa está bien. Se ve vieja la mía, ¿verdad?

—No... bueno, un poco sí —le toma de los hombros y lo hace sentarse.

Ahí va a sentarse, que más le queda.

Sirius sonríe y le mete los dedos al pelo mojado. Ugh, Es que ademas esto es como... sexy.

—¿Qué vas a hacer? No me dejes como niña

—¿No? Unos lacitos por aquiií unas colitas allá —se ríe sin dejar de pasarle los dedos.

—Nooo!

Sirius se ríe más.

—Solo pásame el peine y ya.

Sonríe de lado sin decir nada a eso viendo como le queda el pelo levantado un poco como James... aunque lo tiene más largo que él.

—No voy a hacerte ese peinadito con raya de niño bueno que te haces siempre.

—¿Por qué no? —protesta porque su peinado no tiene nada de malo!

Sirius se ríe y le vuelve a pasar los dedos, a ver si lo consigue pero tiene el pelo súper domado para esa forma.

—Porque... no vamos a salir con McGonagall.

—¡¿Queeé?! No es... como si yo me arreglara para salir con ella, tonto

—Pues que la apariencia de niño bueno funciona muy bien con las mujeres de mediana edad, pero...

—Ugh

Se ríe otra vez y empieza a secarle el pelo con ese mismo hechizo, intentando que le quede en plan despeimado como James.

—Cielos... estás echándome aire caliente?!

—Shhh, cállate —sigue a lo suyo.

—Mi madre hace ese hechizo

—Oh... ¿tu madre te peina? —no es burla, está sorprendido de ello en realidad. Porque su madre a él... bueno, le grita. Sobre todo. De hecho, casi nada más. El niño de buena cuna de la familia loca que se sorprende de todas las cosas normales familiares y cotidianas.

—No en general. El primer día de clases lo hace.

Sirius sonríe con eso porque suena a una de esas escenas todo dulces y tiernas y... no que sea sensible a ello, ¿vale? ¡Joder! ¡Dejádlo en paz!

—No te burles, solo dice que tengo que dar una muy buena impresión, que ya bastante... bueno, tú sabes —Remus se sonroja un poco.

—No es una burla... de todos modos no es lo mismo —se gira, nervioso porque se le habían humedecido un poco los ojos. Le pasa el espejo.

—Parece que acabo de salir de bañarme.

—Exacto. Así pensaremos en ti desnudo y mojado —le guiña un ojo. ¿En serio tienes que incluirte en ello?

—Deja de decir tonterías —Remus aprieta los ojos y Sirius se ríe—.

E-Estas chicas... ¿quienes dices que son? Ni siquiera las recuerdo

—Son de Ravenclaw, de séptimo —se va al armario a buscar algo de ropa para prestarle.

—¿Ninguna es prefecta ni nada? —son las únicas a las que conoce

—Nop, estas son de las malas —sonríe y saca unos vaqueros del armario—. ¿Te gustan estos?

Los mira y es que en realidad le da igual.

Sirius se los lanza y él vacila un poco.

—¿Arriba que me pongo?

—A veeeer... —sigue buscando y... le muestra dos opciones.

—¿Cuál es la que menos te gusta a ti?

—¿Eh? ¿Por?

—Para no gastártela.

—Ugh! Lunático! —protesta y le pasa su preferida... y ademas le lanza la chupa.

—¿Qué? No puedo ponerme tu chaqueta, es tu ropa favorita.

—Más te vale que lo hagas si no quieres que me enfade —le advierte... sonriendo.

—Pero ¿y tú? Te ves bien con la chamarra.

—Y tú también, me pondré otra que no mola tanto, pero da igual...

—Yo puedo ponerme la que no mola o la mía.

—¡Claro que no!

—Sí, a mi me da igual.

—¡Pero a mi no!

Remus le mira y sonríe porque la verdad, aprecia que sea capaz de dejarle su adorada chamarra Sirius ya se está poniendo otra igualmente.

—¿Y ya les has dicho que saldremos hoy o como van a saberlo?

—Eh... porque vamos a ir a buscarlas ahora —no, no les ha dicho.

—¿Y si hoy no quieren o no pueden?

—¡Qué van a no poder! Es domingo.

—Quizás tienen otros planes.

—Que va.

—Pues podría ser, no quisiera obligarlas a salir...

—No te preocupes, lo haré yo —sonríe tan seguro de si mismo mirándole esperando que se vista.

—Es más probable que te hagan caso a ti... —asiente vacilando y, buff, es que siempre se cambia aquí. Lo hace a pesar de todo lo raro, sin pensar mucho.

—Claro que no, ¡ya te he dicho que me preguntaron por ti!

—Eso dices solo para que te dijera que voy contigo —le sonríe.

—¡Que nooo! ¡Que va en serio! De todos modos, ¿cuál prefieres tú? Aun no me lo has dicho

—Ni siquiera se cuales son...

—Ya sabes... Elizabeth y Dawn. Las que están siempre con ese asunto de McGonagall y Dumbledore y todo es la del quidditch, ¿sabes? Por lo visto se vuelve loca y Dawn es la que hace esos dibujos que corren por ahí a veces.

—Ah, ¡la chica de los dibujos!

—Seh, eso es.

—Ya, creo que las he visto

—¿Entoooonces?

—Pues no lo sé, la que quiera acercárseme.

Eeeeeeeel suspiiiiiiiiiro de Sirius.

—Como se te acerquen las dos y pasen de mi te voy a odiar para siempre —le advierte.

—Eso no va a pasar —se ríe.

—¡Eso no lo sabes!

—Pueden pasar de mi las dos.

—O ninguna.

—Si no pasa ninguna te doy a la que quieras —se pone la chaqueta.

—¡Que generoso! —tan sarcástico.

—Es que no va a pasar. ¿Cómo me veo?

Le mira de arriba abajo, inclinando un poco la cabeza y valorándolo. La verdad es que está un poco raro en este estilo que no es para nada como suele verse él.

—Me Veo ridiculo, ¿verdad? —cambia el peso de pie.

—No, te ves bien —sonríe un poco—. Como yo.

—¡No me veo tan bien como tú!

Ojos en blanco a ambos, dice James. "Cuelga tu, no, cuelga tu"

Porque no se va a perseguir a Lily un rato. Ah, nooo que se han enfadadoooo. Debe estar refunfuñando en el comedor.

—¿Nos... nos vamos? —pregunta Remus.

—Es que este estilo es raro en ti... te queda bien, aunque se pierde algo...

—¿Se pierde qué?

—Tu... aire contenido, creo. Esa sensación de que escondes algo que no podría dar más ganas de descubrirlo. Es uno se tus mayores atractivos.

—Ya sabes qué escondo.

Sirius sonríe... y no contesta.

—Vámonos, venga.

Pasa delante, tan contento. Remus abre su cajón y se pone un poco de loción que le regaló su padre de cumpleaños hace un año y que creo que nunca ha usado

—Vengaaaa.

—Voy, voy! —se sonroja pensando que esto es absurdoo!

Sirius le espera fuera, tan contento, pensando en lo que acaba de decirle sobre esconder algo y que estaba refiriendose más al asunto del apetito sexual que parece tener que en si su... secreto.

Ah, eso... si, si que lo tiene. Esa mirada secreta que solo te echa ti.

Eso es, pero no se lo va a decir.

Y ahí sale Remus súper sonrojado sintiéndose como... APESTOSO a perfume. Como si se hubiera bañado en loción. Es tu olfato, Remus.

Sirius levanta las cejas porque sí huele un poco, pero no dice nada.

—Ya... ya estoy —le mira de reojo, sonrojándose más cuando le ve. Pero bueno, que no se dijera que no estaba intentándolo.

—¿Estás bien?

—¿P-Por?

—No sé, pareces incómodo y entiendo que estés nervioso...

—No hago esto nunca... y si se dan cuenta que soy... ¿lo que soy? ¿Y si... no les agrado? —¿y sí te pasas toda la cita besuqueándolas?

—Hagamos algo... vamos a establecer un código secreto, ¿vale?

—Un... código secreto?

—Sí, por si te agobias demasiado. Establecemos una palabra o un tema y si en algún momento queremos irnos pues... uno dice esa palabra en vez de decir que quiere irse.

—Oh... ¿y si la digo y tú te estás besuqueando con la chica?

—Hombre, espero que no me destruyas mucho el plan...

—Ya, ya... no voy a decir la palabra —aprieta los ojos y baja la cabeza

—¿Qué palabra va a ser?

—No sé.

—Anda, solo elige un tema no muy común.

—Mmmm... ¿la... luna?

—Vale —se ríe.

—A menos que tú vayas a decirles cosas como de... "les bajo la luna".

—Ah, tal vez, pero en este caso te lo diría a ti. Aunque posiblemente me detestaras si te fuera a prometer eso, de todo.

—¡Sí! Y peor aún a traerla. Con lo que la odio a la maldita.

—Entonces a ti seguramente te diría que por ti, destruiría la luna —se ríe otra vez.

—Ojalá pudieras.

—De momento he conseguido que la odies un poco menos, ya tiene mérito.

—Si que lo han hecho —se ríe u poco.

—¿Lo ves? No son palabras tan vacías.

—No quiero que James y Peter se enfaden por mi culpa —agrega, igual sonriéndole.

—Yo tampoco —suspira—. Pero no es tu culpa, es culpa de Lily y... bueno, a Peter no sé qué le pasa.

—Espero que Lily y James terminen... bien —asegura sinceramente.

—¿Aún vas a ir con ella al baile?

—Uy... no sé. James va a enfadarse más aún —aprieta los ojos.

—Sip.

—Pero si le digo que no ella va a enfadarse. Vamos a ver si no se contentan.

—Ni siquiera me has contado cómo se te ocurrió la idea genial —comenta mientras entran al gran comedor y mira a ver si James y Peter siguen ahí en sus sitios.

—Ah, la idea... fue de ella. Le dije que si ya sabía con quien iba a ir y me dijo que con gusto iría conmigo.

Sirius parpadea

—Y le intente explicar, pero luego pensé que... era mejor que fuera conmigo a que fuera con otro tipo.

—¡Está completamente loca! Sí, por lo menos no eres quejicus —Sirius frunce un poco el ceño al verlos en su sitio, pero igual va hacia ellos.

—No está loca, solo... esta ese asunto con James —explica y sonríe al ver que si están—. ¡Siguen aquí!

—Un asunto de completa locura. Diagnostico preciso del Doctor Amor.

—Doctor amor... eres un tonto —Remus sonríe acercándose a los otros dos sin mirarlos.

—No soy un tonto, es la verdad —Sirius también sonríe encogiéndose de hombros y siguiéndole.

—Miren quienes se dignan a honrarnos con su presencia. Peter muévete para que se sienten juntos...

—Ah, no me jodas que sigues con lo mismo —protesta Sirius y toma un... cereal o una miguita de pan y se la lanza a James.

—No te jodo, lo hace ya Remus.

—Ugh... James —protesta Remus un poquito

—No lo bastante si seguís enfadandoos todo el tiempo y nos cortais el rollo

James hace los ojos en blanco.

—¡Es que nos tienen que decir, salen o no!

—Mira, yo ya paso... —protesta Peter.

—Yo no, ¡no es de amigos no decir la verdad!

—¿Es que vas a preguntarme eso a cada broma que hago?

—No salimos ni saldremos, e-es mi... yo... —habla a la vez Remus

—¡Pues claro! ¿Tú vas a contestarme la verdad?

—¡Todos te estamos contestando la verdad!

—Pues empiezo a pensar que los dos son unos idiotas. ¡Y ya deberían salir!

—Con las dos chicas —Sirius le guiña un ojo—. Voy por ellas.

Remus se sonroja.

—Te acompaño —suelta James levantándose y en realidad lo que quiere es ver si Lily está por ahí.

—No vas a lograr que te inviten a ti en vez de a Lunático.

—No quiero que me inviten a mi... con lo perfumado y raro que está —sonríe porque ya se ha calmado un poco. Se levanta.

—Entonces vamos.

—¿Viste a Lily? —le pregunta James en cuanto están un poquito lejos

—No...

—Jo... Ehm... y... ehh... ¿Qué dice Remus?

—No quiere que os enfadeis.

—¿Por hacer qué? ¿Ya te dijo si si quiere... cosas contigo?

—No, de hecho dijo que no las quiere.

—Oh... ¿en serio? ¡Pero si yo lo vi! Tenía la nariz en tu...

—¡Estábamos durmiendo!

—Pues quizás es en su subconsciente que quiere... como el lobo o cuando duerme.

—Nah, solo estaba ahí porque la cama es pequeña.

—¿Y si lo invitas a salir? ¿Te dirá que no? Ni siquiera puedo creer por qué te dijo que si con las chicas.

—¿Invitarlo... en serio? ¿Por?

—¡Es que yo insisto que te diría que si!

—Mmmm... nah

—¡Están siendo raros!

—En serio, no.

—Mmmm... Son como... raros tontos.

—¿Pero por qué? ¡En serio lo he hablado con él y no!

—¡Yo lo he hablado con Peter! Y ambos pensamos que... esto NO es normal.

—¿Esto qué? ¡Si no está pasando nada!

—¡Sirius, claro que sí! Muchas cosas RARAS. ¿Qué dirías si yo estuviera así con Remus?

—¡Solo seguiría la broma!

—¿De verdad? ¿No pensarías nada raro? ¿NADA? Piénsalo bien y no digas que no solo para que no te moleste.

—Es que... sí, pero solo es la broma.

—Mmm... eso pensé ayer hasta que en la noche estaban así de... raros.

—¡Pero es que yo no veo nada raro en eso!

—De verdad, Sirius... créeme esta vez. Si lo verías raro, no entiendo de hecho por qué no lo ves.

—Solo porque tú lo estás interprentando como una cosa que no es. No pensarías así si no fuera por el beso.

—Mmm... y si no se hubieran salido ambos en el sombrero y si no les hubiera visto ayer.

—Pero eso es solo porque somos amigos...

—Tú también eres mi amigo y de Peter.

—Sí, pero no podíamos salirnos los cuatro.

—Y yo NO quería que me salieras tu.

—Porque tú querías a Lily, pero a mi no me habría importado que me salieras tú. O Peter.

—¿No preferías a Remus sobre nosotros?

—Mmmm... —la cosa es que, vale, no genera tensión sexual con vosotros. Ya, claro.

—¿Veeeees? ¡Estás poniendo cara de que sí!

—¿Qué? No! —se sonroja un poco y se gira ya a las chicas para huir un poco de las acusaciones de James, que le mira hacer mientras las chicas hacen jijiji cuando le miran

—Hola! Que... hemos pensado, Remus y yo, que si quereis ir a dar una vuelta por el lago hoy en vez de el martes.

Elizabeth le mira y mira a James.

—¡Hola! Él no... no es Remus —le sonríe igualmente a Sirius sonrojándose un poco.

—Nah, nah, él solo viene conmigo ahora porque es muuuuuuy pesado.

—Oyeee! —protesta James.

—Pues lo eres, tío!

—Nah —James las mira y busca por ahí a Lily no sea que justo llegue cuando están hablando con otras chicas.

—¿Bueno, qué me decís entonces? —presiona un poco Sirius

Elizabeth mira a Dawn y antes de que ella le pueda decir que tienen que pensarlo y prepararse psicológicamente para ello... Porque Dawn siempre tiene que pensarselo todo mil millones de veces.

—Sí, si podemos, sí —asiente.

—Perfecto! —sonríe Sirius—. Vendremos a buscaros en diez minutos.

—¡Diez mi... Ehm... vale, vale... diez minutos es perfecto! —asegura Elizabeth pensando que Dawn va a asesinarla en cuanto estén solas

Dawn está con la boca abierta porque ¡esto era el martes! ¡No hoy! ¡Aún tiene que hacer deberes que como un millón de asignaturas!

Sirius le guiña un ojo a Elizabeth antes de volverse con James para que vuelvan a su mesa. Y Elizabeth se sonroja porque, joder, el idiota de Sirius Black es guapo.

Y hoy tiene el pelo perfecto, quiere recalcar él. Aunque ahora no hay brillitos

Si trajera brillitos se le habría dicho que no DIRECTAMENTE.

¡Anda ya! Si trajera brillitos se hubiera quedado sin habla.

¡No es verdad!

Claro que sí.

Ya se han ido, ¿no? ¡Que deje de molestar!

Dawn es la que está sacudiendo como loca a Elizabeth ahora porque cómo dice que siiiiií?

Que ni la moleste, ni siquiera era una cita de verdad, era para ver cómo ellos dos se liaban... ejem, cosa que solo le gusta a Dawn

Pues sí, pero... o sea, ¡aun ni sabe cómo va a pedirles que hagan eso! Para eso tenía que ser el martes, para poder planearlo.

Ya Lo... averiguaran conforme vayan pasando las cosas.

¡Ese es como el PEOR plan de la historia de los planes! ¡Improvisar es el último recurso!

El mismo plan de siempre, querida

¡Ugh! ¡Aun así! ¡Noo! Está mal.

Bueno, para cuando Sirius y James vuelven a la mesa es que Remus está recibiendo su paquete súper discreto envuelto en papel marrón.

Joder. Los odia. A McGonagall en especial.

¡La nota no está escrita con letra de ella!

Y lo dice clarito. Que no lo abra... justo lo que está haciendo Peter.

—Espera.. que aquí dice que... —empieza a leer la nota Remus

"Ábralo en la intimidad, no le diga a nadie y úselos con cabeza" Minerva, dios mio, no necesitas hacer tu letra.

—No pasa nada, debe ser el pastel que hace tu madre —Peter abre el paquete relamiéndose.

—No, no... no, espera... que dice que... —es que además ¿quién le hablaría de usted? Definitivamente no su madre—. ¡Peter dáme eso!

Peter parpadea mirando la caja de colores así rosas y negros sin entender qué está viendo. Remus mira el asunto casi como en cámara lenta

—E-Eso es... ohhh por... bloody hell! —y mira que es RARO que Remus suelte palabrotas. Pero... ! DAFUQ!

Peter está abriendo la caja para ver qué hay dentro cuando se sienta Sirius.

—¿Qué haceis?

—No. Espera... Peter! No! —Remus le salta encima y todo el contenido sale volaaaaando. Nooo... no! UGH!

—¿Qué pasa? —pregunta James mirando a todo el mundo en su histeria.

Sirius parpadea pensando al principio que son caramelos. Toma uno de los que salieron volando por ahí.

Remus los odia a todos, ¡a todos! Toma la caja grande... semivacía, guardándosela entre la ropa.

—¿Pero qué es eso? —pregunta Peter

James se acerca a mirar por encima del hombro de Peter y levanta las cejas.

—¡¿Tus padres te han mandado condones?! —pregunta James.

—Esto son... —Peter levanta las cejas y se sonroja un poco. Remus le quita a Peter el condón de la mano, joder, no... no habían sido sus padres, eso es lo peor.

—Nosequienlosmandóolvidnelo! Por qué abren mis paquetes, además! —además es que con el escándalo seguro que hay más gente mirándoles.

—¿No son de tus padres? —Peter le mira con un poco de risa tonta.

—Yaaa, pareeen! —es que... ¿quién pudo ser? ¿y que le hable de usted? ¿Otro alumno? ¿Sirius?

Sirius aun está jugando con uno entre los dedos (otro ya se lo ha guardado) Remus se SONROJA.

—¿Has sido tu?

—¿Yo? ¡Que va! —él tambien se sonroja, sinceramente, acusación demasiado directa. ¡Pues es que van a salir con unas chicas! ¡Quizás le pareció gracioso!

Remus aprieta los ojos pensando que la única persona que le hablaba de usted y que podía suponer que... él... iba a... ugh. UGH UGH UGH UGH UGH UGH UGH!

—Sería bastante poco sutil —protesta Peter. Es que Sirius... lo está abriendo, ¿sabes?

—Como si estuvieran siendo sutiles últimamente—se ríe James —. ¿Qué haces?

Sirius se sonroja un poco más y... lo hincha como un globo. Lupin levanta la vista... y casi se muere al ver a Sirius con él en la boca. ¿Qué coño hace?

—Sirius! Para! —protesta.

Es que... se ríe igualmente, nervioso, pero no para. Remus se levanta para pararle físicamente, de verdad, no te le eches encima. Eso NO te ha salido bien en los últimos días, querido.

Woaaaah!

—Siriuss! Para!

¡Vale! ¡Vale! Manos en alto y se le escapa de la boca. Le va a ir a dar a Remus en la cara.

—Pfff —suelta una risita con eso. Losientolosientolosiento. James se ríe inevitablemente. Es que Sirius también. Peter intenta no hacerlo

—Sirius! —es que por qué tenía que ser tan idiota a veces, como si no estuvieran lo suficientemente RARAS las cosas úlitmamente! De hecho no solo se ríen ellos.

—¿Entonces qué? ¿Una chica muy interesada y poco sutil hemos dicho? —sí, eso son celos. Creo que ni él sabe lo que son.

—¿Qué? —pregunta Remus descolocado.

—Quién te los ha mandado.

—¿De qué... hablas? ¿Cuál chica?

—No lo sé, una debe ser...

Remus parpadea varias veces pensando en ello... pero la nota. La saca. Sirius aun le mira con el ceño fruncidito.

—¿Qué chica me mandaría esto? Seguro que fue... —es que la letra no es la de la firma y mira que la conoce, pero... ¿quién coño le habla de usted? ¿Y con las palabras "intimidad y usar con cabeza"? No...

—Uuuy... Remus tiene una pretendientaaaa, una además super directa en efectooo —James se muere de risa.

—Si no lo sabes tu... —la sonrisa falsa de Sirius que le hace todo esto una graciaaaa.

—A ver... —Peter pide la nota.

—¡No! —chilla un poco Remus apretando la nota con la mano.

—Remus y la chica de lso condoneeeees... —se ríe James.

—Hombre, que si ya tenías a alguien con quien salir habermelo dicho y no preparo una cita doble...

—¿Por? —Peter parpadea con la negativa.

—¿Qué? ¡Sirius! ¿De dónde voy a sacar yo a alguien con quien salir? Esto... ugh... no, no los ha... es que... —aprieta los ojos del todo y se sonroja aún más —. Los ha enviado mi madre, ¿vale?

—Ya, claro —Sirius sigue protestando.

Remus le mira sin entender por qué además está protestando. Como si esto no fuera ya lo bastante vergonzoso.

—Le he dicho que iríamos a una cita... ¡y me ha dicho que tuviera cuidado! —está seguro de que si su madre supiera le diría con mucha tristeza que mejor no fuera...

—Pero antes has dicho... —sigue Peter

—Ya, ya... como si no fuera bastante vergonzoso que mi madre... —mira a Sirius de reojo aun sin entender—. Te juro que ninguna chica me mandaría CONDONES, Sirius.

—No te preocupes, Peter, solo hay que preguntar a las personas correctas y lo averiguaremos a pesar de sus mentiras.

Remus aprieta los ojos. Era imposible que supiera que McGonagall le había enviado esto... ¿verdad?

—No hay nada que averiguar. ¡Les diría!

—Pues dinos —insiste Peter.

—Tu fama te precede, Lunático...

Es que NO les puede decir. No puede. Porque implicaría decirles que le dijo a McGonagall que le gustaba Sirius.

—C-Creo que l-los... envió McGonagall... —susurra mirándose los pies.

—Pfffff —esta vez fue Peter

Sirius parpadea un par de veces porque sí que hace chistes sobre eso a veces... sobre Remus siendo el favorito de McGonagall y todo eso, pero... como que esto se va un poco de madre.

—Y-Yo le tuve que decir ayer que ibamos a salir en una cita d-doble y...—en realidad no tiene idea de por qué coño le ha parecido que tenía que... enviarle condones si solo le ha dicho que le gustaba Sirius. ¿E-Estaba McGonagall pensando que iba a ACOSTARSE con Sirius? ES que se tapa la cara con las dos manos de la vergüenza—, ugh.

—¿Qué? ¿Tuviste? —es que Peter no se lo cree, muerto de risa.

Y es que odia, ODIA tener que ocupar esta excusa, la odia, porque le hace diferente al resto de sus compañeros.

—L-Les aseguré que les diría s-si algún día s-salía con alguien el día que e-entré a la escuela... y-ya saben por qué.

—A mi McGonagall nunca me ha mandado de estos y bien que sabe que salgo con chicas todas las semanas.

Y es que no se lo habían pedido nunca, así como así, pero él mismo sabía bien que si algún día salía con alguien tendría muchos más ojos encima que Sirius...por si le hacía algo a ese alguien, si le contaba, si se arriesgaba. Ugh, era más fácil no salir con nadie.

—Tu no eres... como yo, Sirius. Si yo salgo con alguien y la lastimo...

—Ni que tuvieras el pene tan grande —suelta James, divertido también. Es que sirius no puede evitar reirse con eso

—¡Son los tres unos idiotas! —protesta Remus, que ha decidido en este momento odiar a McGonagall para siempre...

—A lo mejor son condones especiales para... porque el sexo funciona como un mordisco —valora Peter.

Lupin suspira dejándose caer otra vez en su asiento y Sirius se acuerda de la otra noche que justo a eso jugaban en la cama de Remus, a que él se convertiría en un lobo por haberle besado y frunce el ceño otra vez.

—Esto es sumamente absurdo.

—¿Qué? —pregunta James, aún riendo.

—¿Cómo va a funcionar el sexo como un mordisco?

—Ah, yo que sé, quizás McGonagall no quiere que tenga lobitos.

—James! —es que Remus casi grita con la palabra "lobitos"

—Tendría que tirarse a una loba para tener lobeznos.

—¡Paren, paren! —protesta Remus, agitando los brazos—. ¡Dejen de decir ESA palabra!

—¿Entonces en serio fue McGonagall? —Peter aun no sabe si va en serio

—Que si lo fue... o eso creo. Supongo que después de... mi conversación con ella ayer.

—Es que cómo coño le dices... qué le dijiste, ¿de hecho? ¿Voy a ir a tirarme a una chica y a morderle el cuello un rato? —pregunta James

Sirius se cruza de brazos sin sonreír ni un poco. Es que Remus... se agobia solo de pensar que eso parece haber entendido McGonagall... no con una chica, sino con Sirius.

—No le dije nada...

—¡Acabas de decir que sí!

—E-Es decir, le dije eso, que me... que saldríamos. No le dije nada de que iba a tirarme a nadie —asegura y mira a Sirius que pone los ojos en blanco. Peter mira a Sirius de reojo porque...

—¿No vas a decir que es ella la que quiere acostarse con él?

—Ugh, Minnie? —pregunta James arrugando la nariz, muerto de risa

—Eh? —Sirius parpadea porque sí parece la clase de broma que él haría y... no está haciendo.

—Por supuesto que McGonagall... ugh. Por supuesto que NADIE se quiere acostar conmigo. ¡Podrían parar YA! —protesta Remus empezando a sentirse DEMASIADO en el foco.

—Hombre, ¡no será tan así si te mandan condones!

—Pues no sé quien me los manda, pero quien sea, ¡no es cmo que los vaya yo a usar!

Sirius se humedece los labios y le mira. Y es que quizás sí se está enfadando demasiado por esto sin que haya siquiera un motivo real.

Remus le sigue mirando, sabiendo qué hay algo mal pero no pudiendo averiguar exactamente qué.

—Ya podrías hacerlo, a ver si ablandabas un poco a Minnie.

—No sean tontos —el suspiro de Remus.

—¿Aunque te la imaginas a ella siendo una loba? —pregunta Peter que bastante miedo le tiene ya.

—Cielos... no. Loba y gata...

—¿Crees que un animago se transformaría con la luna?

Remus piensa que todas las cosas super vergonzosas le pasan a el últimamente, apretando los ojos y dejando de oir a Peter y a James y sus conclusiones. Pero es que cómo se le pudo ocurrir a McGonagall enviarle aqí unos condones! Quizás no había sido ella... quizás habían sido los Slytherin. Se gira a buscarlso a su mesa y... es que nadie le está siquiera mirando sospechosamente

—¿Cómo se te ocurre decirle a McGonagall? Aun creo que tenía más gracia que te los hubiera mandado una chica —Sirius le mira fijamente.

—Me obligó un poco a decirle.

—¿Cómo?

—N-No sé, hablando. Hasta me llevó a una parte solitaria del pasillo.

Cejas cejas.

—¡No así!

Se ríe.

—Solo le dije y ya...—baja la mirada.

Niega un poco con la cabeza, sonriendo.

—Bueno ¿van a ir con las chicas o qué? seguor que ya pasaron los diez minutos...

—De todos modos, si lo que quieres es que yo te mande condones solo tienes que pedirlo —asegura Sirius a la vez.

Remus le mira otra vez... y se sonroja de nuevo. ¿Qué quería decir con eso de pedirlo?

—¡Ah! ¡Sí, sí! ¡Hay que irse! —Sirius se levanta tomando a Remus de la mano

—Al menos ya traen condones si todo sale bien.

—¡Deseadnos suerte!

Remus ni siquiera ha tenido tiempo de lamentarse por la cita ahora mismo. Ni lo va a tener.