Cuando Scorpius Conocio a Rose
Merry Christmas
Hay cosas en la vida de las cuales uno siempre se arrepiente de haber hecho. Por ejemplo, estoy segura que tío Harry se arrepiente de haber salido con Cho Chang en su Quinto Año. Pero bueno, tía Ginny siempre lo quiso y, a pesar de que no se dio cuenta sino hasta que empezaron a salir al año siguiente, eso reivindicó las cosas . En otras palabras, tío Harry gastó su tiempo con una chica (Cho) que ni siquiera le gustaba tanto.
Albus se arrepinte de haberse quedado en Hogwarts por las vacaciones de invierno en su Primer Año porque a él no le dieron una nueva bufanda, pues mi abuela dijo que Albus ya era muy grande para recibir ese tipo de regalos. Ahora, Albus nunca se queda en Hogwarts para Navidad y siempre es el primero en subirse al tren para volver a casa.
Hugo se arrepiente de haberse mojado en los pantalones cuando tenía cinco años.Él tenía tantas ganas de demostrarle a mamá que era un niño grande, pero ese accidente dio la idea incorrecta. Aún lo ven como un niño pequeño. Lily se arrepiente de haberle contado a mi mamá acerca de esto; ella fue la razón por la que a Hugo todavía lo tratan como bebé.
Y yo…
Bueno, yo me arrepiento de muchas cosas. Demasiadas.
Me arrepiento de haber salido con Ray por dos años sin saber que él no significaba nada. Es decir, él se llevaba bien con mi familia, es un chico de mucha cultura e intelecto, es dedicado y responsable; sin embargo, su comportamiento llegó al límite conmigo. Si hubiese salido con él a esta edad seguro que aun estaríamos juntos, pero él se adelantó y llegó a la solo. Además, el pezón de Voldemort tuvo el coraje de engañar a la hija de uno de los héroes de la guerra. Si tan sólo le hubiese dicho a papá el porqué nos separamos… Digamos que Ray sería menos hombre que una mujer.
También me arrepiento de haberme probado ese vestido de novia con Victoire. Fue una de las decisiones más tontas que he tomado en toda mi vida. Yo, Rose Weasley, una de las estudiantes más brillantes en su generación probándose un vestido de novia cuando ni siquiera tiene edad legal. Tonta, tonta, tonta idea, muy tonta…
Además que Scorpius me vio vestida de novia. Y ahora, bueno, ahora estamos juntos.
Lo que me lleva a decirles lo que más me arrepiente.
Lo peor que he hecho no pasó hace mucho, e involucró a dos de las personas que más me importan en este planeta. Es decir, tres. Digamos que metí mucho la pata al no decirle a Albus y Lily que estaba teniendo una "relación secreta" con Scorpius. Diablos, ¡ni siquiera sé cómo llamar a lo que tenemos!
Esto es lo que pasa, hay algo entre Scorpius y yo, pero no sé lo que es. Y al parecer él tampoco. Pero esto sin definición fue lo que causo la ruptura entre mis primos y yo. Entiendo porque están enojados, y la razón es perfectamente entendible. Eso es lo que más odio. No hay manera de recuperarlos. Esta vez, estoy segura que Lily y yo no nos vamos a abrazar después de pelear, y que con Albus no vamos a reírnos. Terminó, KABOOM, finito. No queda nada.
Y por eso decidí esperar hasta que todos se hubieran subido al tren y así saber quién se sienta dónde. Ellos no me quieren ver ni por los ojos de atrás, así que me senté en el último vagón, sola, donde podré pensar sin interrupciones.
Allá atrás, casi al final del tren, casi no se escuchaban los gritos y risas de alegría. Era perfecto, porque yo no pertenecía a esa atmósfera. Suspiré al mismo tiempo que me senté, mirando hacia la ventana. Era un día muy frío, pero no estaba nevando. De hecho, el sol se veía y casi no había nubes, pero la nieve se veía más brillante y más helada que nunca. Si, era uno de esos días que no podías entender el clima, o como todavía no han inventado un hechizo para tener la temperatura perfecta.
La puerta de mi vagón estaba cerrada, y los pequeños temblores que se sentían cada vez que el tren se movía eran relajantes. Poco a poco empecé a cerrar mis ojos. El sol me llegaba a ellos, y me daba sueño. Qué mejor manera de volver a casa durmiendo, relajada, en silencio.
¡Pezón de Voldemort, quien abrió la puerta!
Salí de mi trance y encontré a Scorpius mirándome serenamente. Tenía su baúl en una mano, y en la otra llevaba su chaqueta. Entró calmadamente y dejó su equipaje en el suelo antes de sentarse al frente de mí. Yo no me había cambiado de posición, estaba muy cómoda, aunque estar en sus brazos sería mejor…
-Hola –dije, con voz dormilona.
El sonrió tranquilo. Miro mi mano y después la sujetó. Yo sonreí también al sentir su piel tocar la mía. Me calmaba, me protegía. Nos quedamos en silencio por un rato, sin tener nada que decir. Su piel pálida contrastaba con la camisa negra que estaba usando. Él siempre se vestía de una manera profesional, con ropa que mis abuelos nunca hubiesen pensado en comprarle a mis tíos. Era un estilo que no muchos conseguían, y hacía que Scorpius fuera una atracción en general. Yo, por el otro lado, me acostumbré a usar cada cosa que la abuela Weasley tejía. Era cómodo y te mantenía lejos del frio. Digamos que nuestra ropa demuestra las clases de personas que somos.
Scorpius se viste de colores oscuros, de material fino. Y, bueno, él es miembro de una familia de clase alta, así que demuestra el tipo de herencia que tiene a través de su ropa. Además, Scorpius no es una persona que tenga muchos amigos. Claro, las chicas iban y venían (y mi sangre se hervía al pensar en eso), pero nunca lo ví tan íntimo con muchos compañeros. Zabini era una de las muchas excepciones, y estoy segura que ellos han sido amigos por años. No es que nunca hubiésemos hablado de amistades… pero bueno, su ropa demostraba lo sofisticado que es.
Y yo, por el otro lado, aún usaba todo lo que la abuela tejía. No era que mi familia fuese pobre. De hecho, después de la guerra y las carreras de mis padres, ellos han ahorrado suficiente dinero para que Hugo y yo pudiéramos ir a la escuela después de Hogwarts y vivir en un departamento arrendado por un tiempo. El departamento también puede ser decente, y además, papá y mamá podrían salir de vacaciones cada año sin preocuparse de endeudarse con alguien. Ser héroes les sirve bastante. Pero igual, todos crecimos conociendo el olor de la cocina de la Madriguera y el amor que la abuela tanto pone en tejernos ropa y bufandas. Aunque no fuera muy creativa con lo que teje, igual nos ahorramos dinero en comprar ropa cada Navidad. Me pregunto cómo se vería Scorpius usando una de las creaciones de la abuela Weasley…
Scorpius apretó mi mano un poco para llamar mi atención. Me di cuenta que sus mejillas estaban un poco sonrojadas y por un momento me preocupé al no verlo tan pálido. No habíamos hablado tanto desde que Albus nos descubrió, pero la comunicación entre nosotros no había muerto. O sea, no queremos preocuparnos de los problemas que van a venir en el futuro, queremos vivir el momento sin miedos. Una vida donde ser diferente es el pasaje a la felicidad. Aunque multiplicando un negativo y un positivo resulta en negativo, multiplicar dos negativos te da positivo.
-Sabes… podríamos mantener correspondencia durante las vacaciones –sugirió con voz tímida. Aun me impresiona lo mucho que cambiamos desde los años pasados. Es decir, ahora hablábamos menos, pero las palabras significaban más.
Antes lo único que nos decíamos eran ofensas, cosas terribles, pero ahora… ahora todo ha cambiado. ¿Quién iba a pensar que el mismísimo Scorpius Hyperion Malfoy estaría sentado conmigo, pidiéndome que nos escribiéramos cartas? De hecho, si él no hubiese dicho eso yo creo que mis vacaciones hubieran sido terribles. Estaría sola, extrañándolo como loca.
Respondí con una sonrisa brillante, y eso parece haber entusiasmado a que Scorpius se sentara al lado mío sin dejar de tomar mi mano. Apoyé mi cabeza en su hombro y al mismo tiempo sentí que mi corazón se iluminaba. Él puso su brazo sobre mis hombros, acogiéndome. No había manera de sentirse mejor que esta.
-Scorpius… ¿tú lees? –pregunte de curiosidad.
Sentí que su pecho se movía al escucharlo reírse.
-Sacaste el mejor puntaje en los TIMOs y eres Premio Anual conmigo, ¿y me preguntas si es que puedo leer, Weasley?
-O sea… -lo interrumpí, aunque sabía que lo estaba tomando como broma- si lees libros, obras, ya sabes. Cosas que no le interesa a todo el mundo –explique mientras mis mejillas se sonrojaban. Scorpius asintió, y seguro que todavía tenía ganas de reírse un poco más- ¿Qué has leído?
-Me enteré que la esposa de Shakespeare era hija de un mago, y hace unos meses encontré sus obras por ahí. Muy buen escritor.
-¿Enserio? Nunca supe eso de Shakespeare, él es uno de mis autores muggles favoritos –comente, echándole mas leña a la conversación ¡Ni sabía que a Scorpius le gustaba leer!
-Si, y eso ayudó a que mi abuelo me dejara leer trabajos hechos por muggles –agregó.
Después de eso hubo un silencio. Por lo que yo sabía, el abuelo de Scorpius aun se sentía culpable por cualquier cosa que pasó en la guerra, y aunque quisiera cambiar, sus hábitos de no querer tener contacto con los muggles todavía existen. Era otra razón para que Scorpius y yo no hablemos de nuestras familias. O sea, con el comportamiento de su hijo, estaba segura que Draco Malfoy no tenía problemas con gente relacionada con los muggles, pero era un tópico sensible para los Malfoy.
-Scorpius –lo llamé de nuevo y esta vez moví mi cabeza para ver sus ojos-, me encantaría escribirte durante mis vacaciones.
El sonrió, y yo saqué un pedazo de pergamino y una pluma para escribirle mi dirección. El hizo lo mismo.
Antes de que llegáramos a la estación, cerramos las cortinas del vagón y em… nos demostramos lo mucho que nos íbamos a echar de menos. Al darle un último beso me di cuenta que estaba acostumbrada a verlo todos los días. Aunque sea en clase, o en nuestra sala común, Scorpius siempre era parte de mi día. Y ahora que nos íbamos a separar por unas semanas no sabía qué iba a hacer con mi tiempo. Claro, las cartas serán bienvenidas, pero el tiempo va a ser más lento, más aburrido.
No piensen que estoy tratando de que mis vacaciones sean diez veces peor, pero hasta ahora todo ha sido algo…raro. Aunque me quede en La Madriguera con Hugo, Lily y Albus hasta la noche de Navidad, se siente como si todos nos hubiésemos mudado aquí para que nuestras vidas sean peores. Ya que Lily y Albus no hablan conmigo, ellos se pasan más tiempo practicando Quidditch sin importarles la temperatura de afuera. Había días donde nevaba sin cesar, y otros donde el viento ni nos dejaba respirar. Me encantaría hacer un hombre de nieve y hechizarlos para que asustar a los gnomos, pero no creo que reciba ayuda. Hugo está muy preocupado con cosas que ni siquiera quiero saber, la abuela Weasley se pasa el día en la cocina, y el abuelo…
-Em…abuelo Arthur, ¿quieres hacer un hombre de nieve conmigo?
Mi abuelo estaba sentado en su silla favorita, con el Profeta pegado a la nariz. Me miró sin mover su cara, suspiró y después se levantó de su silla. Ya tenía sus años, pero todavía se comportaba como un niño de diez años a veces. Lo sujeté de su brazo para que los dos saliéramos de la casa al patio. Aunque sabía que el abuelo Weasley no podía moverse tanto, él igual hacia el esfuerzo para ayudar a los demás. Me sentía como cuando tenía cinco; recuerdo una vez que le pregunté lo mismo, y él por ser más joven, hechizó el hombre de nieve para que asustara a los gnomos. Ahora que yo era diecisiete, podíamos combinar hechizos para que el hombre de nieve fuera más real.
-Victoire llega en dos días, ¿verdad? –pregunté para meterle conversa.
-Sí, pero Teddy se va a atrasar un poco por su trabajo. Ese chico está en la peor temporada para trabajar. La Navidad siempre hace que todos nos ocupemos más con el trabajo.
Necesitaba hablarle a Victoire como nunca. Tenía que contarle todo a alguien. Alguien que nunca tomaba lados, que tenía experiencia y era madura.
-¿Te gusta la historia de Romeo y Julieta, abuelo?
El abuelo Weasley estaba hechizando la nieve para que tomara forma de un hombre real cuando respondió.
-Si, pero me imagino que si ellos hubiesen peleado por lo que quieren en vez de estar escondiéndose estoy seguro que la historia sería más feliz –respondió, dándome un consejo que sabiduría.
Y me tomé ese consejo en serio. Pero ahora no era el momento -ni la persona- para confesar lo que he estado haciendo en Hogwarts.
Después de terminar el hombre de nieve, nos sentamos a observar cómo nuestra creación se preocupaba de las plagas de la Madriguera.
Te echo de menos
Esas fueron las únicas palabras que envió Scorpius. Me llegó a tocar el alma por lo mucho que significaban.
Yo también
Le escribí de vuelta, y vi a la lechuza volar entre la nieve. Había pasado dos días desde que el abuelo Weasley y yo habíamos creado el hombre de nieve, y digamos que nos ha servido bastante esta temporada. Por primera vez en estas vacaciones, tenía las ganas de asomarme en los grupos familiares porque Victoire iba a venir. Hasta ahora, me he aislado de mis primos y, ocasionalmente, de Hugo. Ellos no querían estar conmigo así que no los iba a molestar. Aun salía de la Madriguera para darme unas vueltas, ayudaba a la abuela Weasley con la excusa que quería darle una mano por toda la comida deliciosa que he disfrutado en mi vida. A ella no le pareció raro, de hecho le encantaba tener a alguien con quien conversar acerca de papá y sus hermanos cuando eran más jóvenes.
Sabía que Victoire iba a llegar cerca del mediodía, así que acomodé mi habitación para que las dos durmiéramos juntas por las noches que Teddy no iba a estar aquí. Lily dormía en su propia habitación, explicando que quería tener más privacidad (una de las mentiras más grandes que ha dicho). Al verla entrar a los territorios de la Madriguera, salí de la cocina a correr a sus brazos. La extrañaba tanto… Victoire era la única persona que me podía escuchar ahora.
-¡Wow, Rose! ¿Has crecido o es un nuevo corte de pelo? –preguntó felizmente al abrazarme- Te ves diferente –agregó, sin tener ni idea de lo que le iba a contar.
Me separé de nuestro abrazo y la miré tiernamente. Victoire, tan bella, tan perfecta. Tenía el marido perfecto, la vida perfecta, una familia que la adoraba.
-Tenemos mucho que hablar.
Me aseguré que nadie estaba escuchando a través de las paredes de nuestra habitación antes de acomodarme en ella. Esta iba a ser una de las confesiones más grandes que he dicho en mi vida, así que tenía que sentirme confiada y fuerte. Parte de mi sabía que Victoire no iba a aceptar la verdad, pero la otra deseaba por un poco de apoyo y consejo.
-Lo que te tengo que decir… -empecé, sin mirarle a los ojos por el miedo que tenía a recibir una reacción diferente- Lo que te tengo que decir no es algo que esperas de mi. De hecho, nunca se me hubiese ocurrido –añadí para que no suene tan seria-. Victoire, yo confío en ti, y ahora es cuando más te necesito.
La cara de Victoire se transformó a una seria y preocupada. Tomó mis manos y trató de hacer contacto con mis ojos, pero no tenía la capacidad a verla. Si Scorpius me hacía tan feliz, ¿porqué era que anunciarle esto a alguien tan cercano a mí era tan difícil?
-Rose, me estás preocupando. Dime que nada serio ha pasado en la escuela, o entre tú y Lily, dime algo.
Ha.
Eso es exacto lo que ha pasado mi querida prima.
-Bueno…Lily y yo ya no hablamos, y lo mismo con Albus –la cara de Victoire cambió de nuevo, pero empecé a hablar antes que ella pudiera responder-. Y la escuela esta normal, excepto por un detalle.
-¿Qué paso? Rose, en serio, me estas preocupando demasiado.
Y le dije. Dejé que las palabras salieran de mi boca sin dolor, sin alegría. Era como si las dos emociones se juntaran y al final no sabía qué sentir.
-Estoy enamorada de Scorpius Malfoy –confesé en voz baja. Era la primera vez que decía esa frase en voz alta. Nunca tuve la valentía de decirle a Scorpius, y ahora esperaba ansiosa por la reacción de Victoire.
Ella podía entender mejor que los demás. Era mayor, creció en una etapa donde las discriminaciones no eran necesarias porque todos habían perdido algo o a alguien. Ella entendería que las cosas pasan, que tarde o temprano algo así iba a suceder. Lentamente, dejó ir de mis manos y caminó hacia la ventana, mirando hacia afuera. Cruzó sus brazos, escondiendo su expresión de mí. No sabía qué decir ni qué pensar. Ya dije lo que tenía que decir, y no quería agregar más detalles hasta que ella preguntara.
-¿Desde cuándo? –preguntó.
-Por un tiempo… no te puedo confirmar cuando me empezó a gustar. Yo creo que siempre ha estado allí, y al final caí.
-¿Y esa es la razón por la que no hablas con Lily y Albus?
-Sí. Se enteraron de una manera no muy decente. Ellos no lo aceptan, y dicen que nadie va a aceptar a Scorpius.
-Es decir que el también gusta de ti.
-Si – era como si estuviéramos en una entrevista-. Es loco, lo sé, pero… ya no se qué hacer.
Y por fin, Victoire se dio vuelta para verme. Aun tenía sus brazos cruzados, y nos quedamos en silencio por unos momentos.
-Rose, perdóname pero yo no te puedo ayudar en este problema. Tú ya tienes diecisiete, ya deberías saber qué es lo que necesitas ahora. Claro, tú lo quieres, ¿pero lo necesitas, te va a traer más alegría o pena? Tú debes arreglártelas sola, porque yo no sé que puedo hacer para que esto cambie.
Aunque estaba preparada para cualquier reacción, las palabras de Victoire me aun afectaron. Estaba sola, ella tenía razón. No sabía cómo ayudar, pues claro, ella se casó con su primer amor, su mejor amigo. Después de un rato, Victoire salió de la habitación con el anuncio que nos veríamos para la cena. Yo me senté en mi cama, reflexionando sobre lo que ella me dijo. Tal vez fue su primera impresión y debía pensar un poco más para saber qué decirme. Tal vez iba a convencer a Albus y Lily que Scorpius y yo éramos el uno para el otro.
Después de la cena de fui directo a mi habitación con la excusa que tenía deberes de Premio Anual. Me acosté y no abrí mis ojos hasta que sentí una mano tocando mi mejilla.
-Despierta.
Hola a todos! Gracias por sus reviews :) Este capitulo no tiene tantas cosas pero seguro que les va a gustar el siguiente! El otro dia busque el fic en google y me encontre con unos blogs de gente que lo ha recomendado :$ muchas gracias, me da mas inspiracion para seguir escribiendo! Como ya les he dicho, la historia ya tiene final, y ya se cuantos capitulos debo escribir para que termine. Les agradezco a todos por los meses de espera y desesperacion xD La vida es loca y hay que encontrarle un significado, lo mismo pasa con los fanfics jajaja. Cuidense mucho y nos vemos!
atte.
Mrs Scorpius Malfoy
