Una profecía incompleta se convierte en un legado por siglos, a través de los milenios los elegidos han reencarnado... hasta que el destino es reescrito en el libro y el hijo de la diosa debe enfrentarse al malo. Amor, sueños y pelea.
Heero es un chico importante con problemas familiares, pero de un momento a otro decide tomar rebeldía en sus decisiones y más tarde conoce a un chico que le cambia las metas que tenia previstas...
Disclaimer: Los personajes de Gundam Wing no me pertenecen, esta historia es sin fines lucrativos sino tan solo de aficionados.
Este FanFinc tiene contexto yaoi, si eres intolerante y/o crees que no estas apto a leerlo, está bajo tu decisión; yo te advertí xD
Parejas: 01x02, 04x03
Comillas: ' '
Dialogos: - -
Pensamientos: " "Opening Song: Hillary Duff - Fly
Ending Song: Celine Dion - My Heart Will Go On
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
'Any moment, everything can change
Feel the wind on your shoulder
For a minute all the world can wait
Let go of your yesterday
Can you hear it calling?
Can you feel it in your soul?
Can you trust this longing… and take control?
Fly
Open up the part of you that wants to hide away
You can shine
Forget about the reasons why you can't in life
And start to try
'Cause it's your time
Time to fly
All your worries
Leave them somewhere else
Find a dream you can follow
Reach for something when there's nothing left
And the world's feeling hollow
And when you're down and feel alone
Just want to run away
Trust yourself and don't give up
You know you better than anyone else
Fly
Open up the part of you that wants to hide away
You can shine
Forget about the reasons why you can't in life
And start to try
Fly
Forget about the reasons why you can't in life
'Cause it's your time
Time to fly
In a moment, everything can change'
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Joseph estaba más que sorprendido por el cambio de personalidades que sufría su alumno, ahora comprendía muchas reacciones que había en su historial, el colegio se había encargado de seguir toda la crianza de los alumnos para saber de traumas y el del trenzado era bastante oscuro por lo que fue el que siempre llamó la atención de los directivos, a pesar de los miles de problemas su carácter no concordaba en lo absoluto y ahora entendía, ese tal Shinigami era quien a veces se hacia presente, mientras que el Duo original era otro, el que conocía normalmente
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Le habían contado toda la historia a Traize y éste les dijo que buscaría un método para resolver este problema, así que con esa última respuesta el príncipe y su familia (sonó raro... XD) se fueron a su casa para descansar, ver a sus invitados y prepararse para el día siguiente el cual tenían clases.
En estas condiciones llegó el fin de semana, todos bastante alterados, no sólo por éste cuarto elegido que ahora resultaba ser su profesor sino también por el hecho de que el Rey podía intentar algo extraño; era algo de estar alerta continuamente, y también se le había dicho a Traize para que este tuviera cuidados en su casa... pero, aún así, a pesar de aquel alerta constante, la preocupación estaba en todo momento haciéndose presente más que nada en la vida del oji-cobalto que con lo responsable que era solía tomarse las cosas muy a pecho y no distraerse ni un segundo en busca de relajación.
Viernes, era bastante tarde, y ambos estaban en la sala, el trenzado recostado sobre el pecho de su novio ambos envueltos en un silencio bastante relajante con Tsume en su carrito y divirtiéndose por cuenta propia; habían tenido una mañana completamente llena de exámenes ya que solo faltaban unos escasos días para que el ciclo escolar terminara y tomarse las merecidas vacaciones, los demás los habían invitado a una pequeña reunión de aquellas que armaban siempre los viernes, pero la rechazaron para poder estar tranquilos... hacia mucho tiempo que no permanecían así, abrazados y en silencio, intentando que las inquietudes se fueran aunque sea unos minutos. Un suspiro hondo rompió el mutismo del lugar entre tanto la mirada amatista se levantaba un poco para ver al emisor.
- ... ¿pasa algo? -preguntó en tono tranquilo, bajo, intentando no romper esa 'magia' en la que estaban envueltos-
- Si... -asintió suavemente abriendo los ojos-... nostalgia, hace mucho que no estábamos así.
- Cierto -sonrió volviéndose a recostar- con las tareas, tener que cuidar a Tsu-chan, las visitas, los problemas... casi no hay tiempo para nosotros... y cuando no es eso, tu tienes trabajo o hay que estudiar.
- Pronto podremos descansar -concluyó acariciando lentamente la espalda de su acompañante-
- ¿Podremos ir a Inglaterra? -cerró los ojos-
- Espera que me ocupe de mi padre... aún no pensé que hacer con él.
- ¿Qué pasara con... la boda?... -preguntó tímidamente, le ponía nervioso esa palabra-
- Tengo que fijarme eso del protocolo... pero no tengo ganas de aparecer por allá, se lo pediré a Milliardo.
- Mientras se lo pidas a él y no a Relena... -frunció el ceño-
- ¿Qué diferencia hay? -abrió los ojos divertido-
- Que no me gusta que te hables con ella, me perteneces a mí, no tienes porque andar pidiéndole nada. -lo abrazó más fuerte- además, ella ya anda con alguien.
- ¿Quién? -preguntó frunciendo el entrecejo-
- ¿Qué te importa? -se levantó hasta mirarlo a los ojos- ya te dije que lo que haga o deje de hacer ella no te tiene por qué importar porque me tienes a mí.
- Quiero saber -lo acercó para luego darle un beso-
- Uhm, no te diré nada, prometí no hacerlo -se recostó ahora con el rostro escondido en el cuello de su pareja- no te tiene que importar, y si te importa, te vas.
- Hay Duo... -rió suavemente- eres un celoso sin remedio -lo abrazó fuertemente-
- ¡Y con derecho! -exclamó un tanto sonrojado, no siempre lograba que Heero riera- Si no lo fuera tendría a todo un club de fans afuera de casa gritando por ti, si no soy así de posesivo entonces te me pueden arrebatar y yo no quiero eso. -hizo pucherito mientras el oji-cobalto reía abiertamente- no te rías, es enserio, el grupo de amigas donde anda Hilde ya formó un club de fans dedicado a ti. -pero Heero no dejó de reír- ya basta -bufó intentando sonar molesto-
- ¡Tienes cada ocurrencia! -sonrió dándole un beso luego de dejar de reír- Mira que un club de Fans, Duo por favor... además, aunque así fuera, deberías de estar seguro que no me iré de tu lado, esos ya son temores viejos.
- ¡No¡Mentira! -exclamó separándose y mirándolo fijamente- ¡Esos miedos nunca se quitan¿Y qué pasa si un día te cansas de que esté contigo¿Qué pasa si un día te cansaras de que sea como soy¿Qué pasaría si encontraras a alguien que pudiera darte algo que yo no¿¡Y que pasaría si de repente nos peleamos por una pavada y entre todo eso conoces a alguien con quien no te peleas nunca y dejas de quererme¿¡Me vas a decir que es...? -los labios del príncipe se posaron sobre los suyos delicadamente, durante unos minutos-
- No seas baka -reprochó en un tono muy dulce- yo nunca me voy a cansar de ti, nadie me va a poder dar más que tu, y, además, yo nunca tiraría todo lo que vivimos por una pelea estúpida -le sonrió- te digo que esos miedos no debes tenerlos, yo estaré contigo de ahora en más.
Duo se sonrojó notablemente, y no sólo por la declaración sino también porque muy pocas veces lograba ver aquella mirada tan dulce en su pareja, ciertamente que le había quitado la mirada fría que tenía a principio de año, pero una cosa son las miradas neutrales y otras las dulces... como ahora; Esas si lo dejaban más que sonrojado y nervioso, esas tenían un efecto contraproducente a tal punto de casi perder la conciencia y perderse en esos ojos... ¡Y es que cuando Heero le miraba así era tan bonito!... Luego de unos minutos perdido entre el rostro de su pareja cayó en cuenta que éste ya no le prestaba atención sino que revisaba al bebé haciéndolo sonreír y balbucear algunas cosas. Se acercó un poco más a su príncipe y le comenzó a besar el cuello intentando que aquel sonrojo se quitara de su rostro, pero solo se intensificó un poco cuando la reacción del otro frente a los besos fue más que positiva y lo abrazó acercándolo al extremo.
- Vamos arriba -susurró mordiéndole la oreja-
- No, Heero no pienses locuras, esta Tsume no podemos dejarlo aquí... -se sonrojó más-
- No pasara nada, es solo un rato -insistió buscando sus labios-
-... No -se negó intentando convencerse a sí mismo que no debían- no se puede, no tenemos que...
- Shh... -cortó separándolo para sentarse- solo será un rato, hace mucho no estamos juntos...
- Pero Heero... -intentó protestar-
Mas el oji-cobalto no le hizo caso alguno y se puso de pie intentando que su novio le imitara, y luego de varios intentos lo logró comenzando ambos a subir las escaleras entre besos y quitándose la ropa mutuamente. Heero se encargó de colocar un escudo de poder sobre la casa para evitar cualquier descuido en esos momentos mientras le quitaba la camiseta a su pareja, y este a su vez le desabrochaba el pantalón deseoso; hacia como una semana que no hacían nada, todo por el colegio que los tenía ocupados hasta tarde y con Tsume tampoco se podían pasar.
Una vez que llegaron a la habitación, dejando una estela de ropa por el pasillo, ni se preocuparon por cerrar la puerta, tan sólo se encaminaron a la cama donde el trenzado quedó sobre el pelicorto, ambos besándose y acariciándose con deseo y pasión; la ropa restante terminó a un lado de la cama en cuestión de segundos, comenzando prontamente con los suspiros y gemidos bajitos para no alterar a nadie. Ambos ya estaban muy excitados, pero aquel día tal parecía que sería el oji-violeta quien estuviera de uke y no como alguna de las veces anteriores que fue al revez; si, habían habido muchas noches en las que Duo pudo disfrutar de la entrada del príncipe sin que éste se negara siquiera, tal parecía que la experiencia le había gustado y la habían repetido unas cuantas veces.
-... Heero... -suspiró sintiendo la mano del otro acariciar su entrada-
- Tranquilo -tomó el miembro del otro entre su mano libre comenzando a acariciarlo-
La preparación fue bastante rápida, como tenían una vida sexual bastante activa ya no costaba tanto trabajo dilatar la entrada del más chico, pero si la del joven de ojos claros que se dejaba penetrar pocas veces. Una vez que aquel tesoro estuvo listo el oji-violeta no dudó ni un instante y se sentó sin preludios sobre las caderas de su novio, haciendo que el miembro de éste entrara completamente de una sola estocada y arrancándoles un gemido a ambos.
Heero levantó una mano y retiró la liga que sostenía el cabello del pelilargo mientras que éste a su vez comenzaba a levantarse quitando de su interior aquella virilidad para más tarde volverse a sentar de sopetón y llenarse de pasión entre que su cabello se esparcía por su espalda como una hermosa capa color marrón claro. Luego las manos del oji-cobalto en sus caderas para ayudarlo con las embestidas y tomando velocidad lentamente haciendo que ambos se estremecieran por el placer y el goce que recibían mutuamente.
- Eres hermoso -murmuró agitado acariciándole el pecho al uke-... todo un dios...
- Ah... -gimió al sentir nuevamente llegar hasta el tope-... Heero...
Se besaron muy apasionadamente mientras que el pelicorto salía del otro cambiando de posiciones para quedar encima y luego volver a penetrarlo de una sola estocada. La lluvia de besos y caricias volvió a caer sobre el cuerpo del pelilargo haciéndole estremecer entre tanto sentía como aquel miembro duro y palpitante entraba y salía de él con fuerza y decisión provocándole miles de otras sensaciones, las embestidas no cesaron sino que aumentaron conforme los segundos o minutos pasaban, la respiración le seguía de cerca comenzando a ser ya demasiado apresurada y el sudor bañaba a ambos cuerpos haciendo que se deslizaran con mayor fluidez entre si y que el miembro del oji-violeta se masturbara solo entre ambos vientres.
Con el corazón completamente acelerado al igual que la respiración sintió no poder aguantar mas, aquella entrada que le estrechaba era demasiado placentera y se sentía tocar las estrellas, pero no podía contenerse más.
- Duo... -suspiró dando una última estocada hasta el fondo y estremeciéndose tras sentir su semen abandonarle el cuerpo-
- Ah, Heero... -se empujó un poco más contra las caderas del otro sintiendo aquel liquido tibio dentro-... Uhm...
El príncipe salió lentamente de su novio comenzando a bajar hasta el miembro del mismo para introducirlo sin dudarlo en la boca y comenzar a succionarlo entre que el oji-violeta se arqueaba y le empujaba la cabeza para recibir más placer. Comenzó a lamerlo y succionarlo con deseo mientras sentía aquel gusto tan exquisito en su lengua para que luego de unos instantes ese elixir amargo brotara y le llenara la boca dando por terminado aquel ritual. Subió dándole besos a aquel cuerpo perfecto y luego capturó sus labios en un furioso beso que los dejó sin aliento a ambos.
Ahora ambos bajaban las escaleras entre besos y cosquillas ya completamente vestidos con la ropa de antes, de jean, Heero con camisa verde claro por fuera de los pantalones y Duo con una camiseta y un buzo encima que tenía capucha. Hacia bastante que no estaban juntos con libertad, pero si bien eso no hacia quererse menos o más era un gran motivo de distensión; se mantuvieron abrazados al pie de las escalinatas besándose cuando de repente el timbre de la casa sonó y ambos se miraron con picardía hasta que el pelicorto le dio un beso a su novio empujándolo a la puerta entre tanto él se dirigía junto a su niño.
- Jajaja... que tipo, oye ve pensando que hago de cenar -comunicó abriendo la puerta-
- ¡Duo, que bueno verte! -el susodicho quedó impactado al verlo allí parado, siempre le sorprendían sus visitas- ¡Oye no me saludas! -bromeó-
- Lo... lo siento -agitó la cabeza- pasa Robert, no esperaba tu visita -se hizo a un lado-
- Ah lo siento -se encogió de hombros mirando toda la sala- Hola Heero -asintió y volvió la vista a su hijastro- haremos una reunión de familia en un restaurante bastante nuevo, veníamos a pasarte a buscar, no puede decir que no.
- Jajajaja... -comenzó a reír abiertamente- pues lo siento, no iré, hoy es mi día de descanso, hace mucho no paso un fin de semana tranquilo con Heero así que me quedaré en casa, además es peligroso que salgamos solos después de lo último que pasó -se excusó, no quería ir con ellos-
- No seas dramático Duo, no va a pasar nada, seremos solo nosotros cuatro. -insistió confiado-
- Ah-ah, no iré -negó con la cabeza- no voy a ir, no pierdas tu tiempo, deberías preguntarme antes de venirte así de la nada.
- Pensé que no te negarías, el restaurante tiene por especialidad la comida que a ti te gusta, además de que iremos con Hilde así que no te aburrirás...
- Esa comida me dejó de gustar hace mucho Robert, además que valla con Hilde no quiere decir que me divierta del todo, estoy acostumbrado a pasar las cenas en casa. -se cruzó de brazos- lo siento de veras, pero no voy a ir.
- ¿Por qué no Duo? -preguntó Heero quien se había mantenido al margen- Si es por Tsume lo cuidaré yo.
- Bien ¿Ves? Él se ofreció a cuidarlo... no puedes decir que no. -insistió una vez más-
- Ustedes no entienden... para mi la cena en familia no existe... ¿Para que quieren que valla? No harán mas que hablar de lo de siempre, me aburriré, siempre me aburro¿Por qué creen que no voy de vacaciones con ustedes como Hilde? Puedo tenerles respeto y apreciarlos, pero no puedo verlos como familia, nunca lo entienden... no sé en que idioma explicárselos. -cerró los ojos amargamente- Lo siento, no iré... no tengo nada que hacer ahí, salúdame a Elisa.
- Hay Duo... como te complicas la vida -refutó el hombre negando con la cabeza-
- ¿Y porque no vienen a cenar aquí? -opinó el oji-cobalto cargando a su hijo mientras su novio lo asesinaba con la mirada-
- La idea era una cena los cuatro, como antes de que los chicos se vinieran a vivir con la beca del colegio... iré a consultarlo con Elisa que esta en el auto -miró al príncipe asintiendo y se enfiló a la puerta por la que luego salió-
- ¡Heero como se te ocurre! -reprochó- ¡No ves que no los quiero cerca¡No me gusta estar con ellos me siento incomodo!
- Me gustaría poder estudiar un poco más sus comportamientos. -comentó-
- ¡Eres exasperante! -bufó cruzándose de brazos haciendo berrinche- ¡Tal parece que 'desahogarte' te puso de demasiado buen humor!
Heero únicamente sonrió y regresó toda su atención a su hijo comenzando a darle besos en la pancita mientras el pequeño sonreía y se llevaba las manos a la boca, por otro lado el trenzado suspiró y se internó en la cocina, sabía que iba a aceptar con tal de pasar 'una cena familiar' con él presente así que mejor revisaba a ver que podría hacer de cena.
Definitivamente el oji-violeta conocía a su 'familia' ya que tal cual como lo había previsto no solo se habían quedado a cenar sino también que todo fue muy aburrido de no ser por Hilde que intentaba poner un laso de comunicación entre todos; Pero realmente era complicado no solo porque el príncipe era callado de por sí, al igual que Elisa, sino también porque Robert y Duo eran solo peleas y a Hilde no le quedaba más que bajar los humos pero eso también era complicado porque el trenzado no era otro sino Shinigami... lo cual significaba que su arrogancia y sarcasmo eran desmedidos. Cayó la profunda noche y el oji-cobalto ya harto de las peleas entre esos dos tomó a su bebé y le dio la tarea a su novio de que lo durmiera, sabía que LO ÚNICO que calmaba increíblemente a Shinigami era estar con Tsume, no sabía porque ni quería saberlo tampoco, pero estaba agradecido a ello; así que sin ningún rodeo ni darle a notar que estaba cansado de los sarcasmos se sentó en el sillón y la paz volvió a toda la casa. Ahora el matrimonio charlaba con su hija adoptiva en uno de los sillones, el chico de ojos claros estaba sentado en otro sofá con los ojos cerrados como si estuviera durmiendo pero realmente solo descansaba y el oji-violeta estaba apoyado sobre el respaldar del mismo sofá con su hijo en brazos y observando como dormía en completa armonía.
- Duo... -llamó Elisa-
- ¿Qué pasa? -preguntó en tono suave y volteando ligeramente el rostro-
- ¿Te llevas materias? -preguntó con igual tono-
-... No -contestó volviendo su mirada al bultito en sus brazos-
- ¿Estas bien? -preguntó el hombre intrigado por aquella 'calma'-
-... Si -afirmó comenzando a sentir aquella somnolencia-
- ¿Iras de vacaciones a algún lado? -de nuevo la mujer-
-... creo -contestó completamente ido-
- ve a dormir Duo -abrió los ojos-
- ¿No es temprano? -cuestionó Hilde sabiendo que su hermano mayor no se dormía hasta tarde-
- Hum -asintió conteniendo un bostezo y quitando la vista de su pequeño para evitar mas sueño- pero tengo mucho sueño, es normal. -se volteó frotándose los ojos- Hee-chan, dejaré a Tsume conmigo hasta que vengas, luego pásalo a su cuarto.
- Si -asintió cruzándose de brazos-
- Que lástima, hubiéramos venido más temprano para pasar más rato contigo, pensé que dormías hasta bien tarde. -comentó el hombre-
- Tú lo dijiste, DORMÍA -refutó encaminándose a la escalera- que tengan buenas noches.
- ¿Por qué andará tan cansado? -preguntó en un murmullo la mujer-
- ¡Y todavía lo preguntas mamá! -exclamó divertida la pelicorto-
- Siempre que se queda en silencio con Tsume le da sueño -aclaró a sabiendas-
- Heero, nadie se cree eso... -refutó sonriendo- mejor di que tuvieron un día agotador, todos entendemos.
- Como quieras... -se limitó sin inmutarse-
Continuaron hablando sobre temas sin relevancia unos minutos más hasta que el matrimonio y la joven se fueron a descansar, Hilde a su casa con Quatre, y el matrimonio al hotel donde estaban hospedados; el príncipe por fin se halló en paz y se dispuso a subir en dirección a su cuarto cuando el teléfono lo detuvo, no tuvo otra opción que dirigirse a atender.
----- Comunicación Telefónica -----
- Familia Yui. -en tono seco, quería irse a dormir con su koi de una vez-
- Heero... -un susurro femenino- ¿Puedes darte una vuelta por aquí?... Tu padre esta de pésimo humor y... -
- ¡LARGATE¡¡¡CÓMO TE ATREVES A DESOBEDECER! -la voz de Low y un portazo-
- ¿Relena? -en tono más frío- ¿Qué esta pasando?
- ¡Tu padre esta demasiado enojado¡No sé que paso pero te iba a pedir si no me puedo quedar en tu casa hoy! -exclamó ahora en tono mas fuerte y sumamente temerosa-
- Voy para allá -
- No te tardes por favor -fue lo último antes de que Heero cortara-
----- Fin de la Comunicación Telefónica -----
Ahora si estaban en problemas, quien sabe lo que habría sucedido allá, pero no podía dejar a Duo solo en la casa porque no estaría tranquilo, tendría que despertarlo... eso no era problema, el problema era su padre ¿Qué diablos habría pasado allá¿Por qué estaría tan enojado ahora?... sería mejor apurarse, podría ponerse violento y no quería ni imaginarse de lo que fuera capas ese tipo. Subió las escaleras apurado y una vez en su cuarto buscó un buzo y una campera, poniéndose lo segundo rápidamente y acercándose a la cama donde su novio y el bebé dormían profundamente.
- Duo, despiértate -llamó mientras buscaba en uno de los cajones del ropero- ¡Duo! -repitió al no haber contestación- Duo Maxwell dale que no tengo tiempo -se acercó a la cama y lo movió- Duo, despiértate.
- ¿Qué quieres?... -preguntó entre sueños con el ceño fruncido-
- Hay problemas en casa de mi padre, no puedo dejarte, levántate. -levantó a su hijo- ¡Vamos vístete antes de que a Low se le dé por la violencia!
- ¡Violencia? -exclamó sentándose de golpe medio dormido-
- Vístete de una vez, te espero en el auto -habló saliendo del cuarto-
Duo no esperó ni dos minutos más y se vistió con la misma ropa que tenía antes de irse a dormir, luego bajo las escaleras apurado y se dirigió al garaje donde efectivamente el príncipe ya lo esperaba con el motor del auto encendido y acomodando a Tsume en la sillita trasera. Quería continuar durmiendo pero al mismo tiempo no se sentía tranquilo estando solo en la casa así que mejor era ir, aunque en casa del Rey el miedo era el mismo Low, de todos modos estando con Heero nada sucedería; este ultimo realmente estaba preocupado, para que Relena le llamara a su casa a estas horas y le pidiera de ir entonces las cosas se habían puesto muy mal, pero lo que se preguntaba una y otra vez no era que tan mal o qué haría ahora sino que pudo haber pasado para que las cosas llegaran a este punto.
Se dirigieron hasta esa casa del infierno entre tensión, el oji-violeta estaba muy ensimismado pero no era de preocupación sino que por despertarse de golpe su mente aún no reaccionaba y no lograba pensar nada coherente... gracioso quizás, pero el nunca pudo pensar cosas coherentes apenas al despertar ¡seguía dormido, El oji-cobalto simplemente conservaba la calma, fuera la cual fuera la mutación con la que se encontrase realmente no le preocupaba, él tenía algo que los demás no, y eso era magia. Cuando estuvieron frente a la puerta el príncipe le dijo a su pareja que se quedara dentro del auto ya que afuera hacia frío y seguramente aún estaba dormido, no recibió ni esperó la respuesta, únicamente bajó del automóvil y entró en la casa la cual tenía todas las luces prendidas; Adentro era todo un desastre, las mucamas estaban concentradas en la planta baja cercanas al comedor o la cocina mientras que Relena esperaba en la sala quietecita y de arriba se oían claramente los reclamos del rey.
- Sube al auto Relena -aclaró frunciendo el ceño y encaminándose a la escalera para enfrentar al toro por los cuernos-
La joven no esperó ni segunda palabra, salió de la casa a las apuradas y se dirigió al auto donde el trenzado jugaba con uno de los cordones de la capucha perteneciente al buzo entre tanto Heero se enfrentaba con el pasillo de la planta alta, los gritos (Por que no eran otra cosa) provenían de la habitación de Lidia... y eso lo asustó, debía admitirlo, no la quería para nada pero tampoco le deseaba el mal de enfrentar a su padre. Se acercó y abrió la puerta sin pensarlo dos veces, mas o menos se imaginaba la situación de ahí dentro, pero lo que vio era mas de lo que entraba en su razonamiento... humano; Low estaba hincado frente a su segunda esposa mientras esta permanecía recostada en la cama haciendo esfuerzos enormes por respirar debido a que aquel hombre apretaba fuertemente aquel delicado cuello impidiéndole oxigenarse como era debido.
- ¡La suelas ahora mismo! -ordenó abriendo por completo la puerta y entrando a paso apurado-
El Rey tras escuchar la voz de su hijo no pudo hacer más que sorprenderse y retroceder pensando rápidamente en la situación, los ojos cobalto estaban llenos de ira pero se concentraban en su madrastra ayudándola a sentarse para que respirara y dejara de toser, una vez que ésta se calmó regreso la vista a su progenitor clavándola como su fueran dagas en aquel hombre y sin poder evitar que el frío comenzara a emanar de su aura.
- Abajo está mi auto, pasaras esta noche en mi casa -aclaró en tono frío mirando de reojo a Lidia-
- ¡CLARO QUE NO¡¡ESA MUJER AÚN TIENE MUCHAS COSAS QUE ESCUCHAR Y NO SE VA A IR HASTA QUE ENTIENDA COMO DEBEN SER LAS COSAS! -se opuso furioso-
- ¡ME IMPORTA UN CUERNO LO QUE DIGAS! -exclamó poniéndose de pie y dándole espacio a ella para salir primero-
- ¡CÓMO TE ATREVES¡¡LÁRGATE DE MI VISTA, LÁRGATE¡¡LO ÚNICO QUE ME TRAES SON CONTRARIEDADES, DEBÍ HABERTE MATADO JUNTO CON ESA ESTÚPIDA PARA AHORRARME PROBLEMAS!
No tenía pensado hacer nada ese día, pero lo que NUNCA iba a permitir era que llamara de ese modo a alguien tan puro y querido como su madre ¡JAMÁS LE IBA A PERMITIR ALGO SEMEJANTE A NADIE!. Se acercó hecho una bola de furia y pensó las mil formas de asesinarlo que podría utilizar, pero extrañamente sintió como si su mamá le dijera que no hiciera nada malo, que pensara primero, que lo dejara pasar... la hora de Low estaba bien cerca y no tenía que ser él principie de ello; Intentó contenerse en matarlo ahí mismo, así que únicamente con un movimiento de manos lo mandó a volar contra la pared donde quedó estancado y respirando dificultosamente, y luego se encaminó a la puerta.
- Algún día tendrás tu castigo por hablar de ese modo... -comentó mirando despectivamente como su padre se retorcía de dolor en el suelo- pero yo te agradezco que me hallas dado vida, al menos de no ser por ti jamás hubiera tenido todo lo que tengo... sólo por Duo y Tsume no te mataré, si ellos no estuvieran entonces no estarías vivo, dales las gracias. -se volteó y salió por la puerta-
Bajó las escaleras con una increíble calma, se sentía tranquilo, quizás por el hecho de saber que pronto moriría y pagaría todas sus calamidades, pero no le importaba; no dio ninguna orden, que las mucamas se las arreglasen con él como quisieran y si no podían que renunciaran, no iba a cargar con eso... solo vendría cada tanto para asegurarse de que nada les faltara y no estuviera faltándole el respeto a ninguna de ellas. Cuando llegó al auto Relena sostenía a su hijo mientras el oji-violeta intentaba curar un poco las heridas de Lidia, sentada al lado de Relena en el asiento trasero, y ante esto ultimo simplemente se quedó pensativo.
- No la cures Duo -concluyó encendiendo el auto mientras todos lo miraban atónitos-
- Pero Heero ¿Tu ya viste? No importa que no me dejes no puedo dejarla así... -refutó frunciendo el ceño-
- No seas idiota -soltó intentando no enojarse- ¿No ves que si me presento con Lidia ante la policía puedo levantar cargos contra mi padre?
Todos guardaron silencio mientras el príncipe comenzaba a conducir. Duo estaba sentado tranquilamente hasta que subió aquella mujer al auto, apenas la vio pudo notar las marcas en su cuello y no pudo evitar alarmarse, le preguntó que había sucedido y escuchó toda la versión aterrorizado para luego comprobar que Lidia no sólo tenía marcas en el cuello sino también en el brazo, estomago, hombros y piernas... ante todo eso comenzó a revisar si tenía heridas internas y comenzó a curarlas tras encontrar algunas hasta que llegó Heero; Eso estaba haciendo precisamente hasta hace unos segundos que le escuchó aquello, y tenía razón, si esas marcas continuaban en el cuerpo de esa mujer por más tiempo entonces podían levantar una acusación policial por violencia, no pudo evitar sonreír un poco.
- Tienes razón -se sentó correctamente- este tipo no deja de causar desastres... me preguntó cuando se cumplirá lo que me comentó Midori.
- Si no me hubiera acordado de eso lo hubiera matado -aclaró sin apartar la vista de la calle-
- ¿Lo golpeaste? -miró a su novio-
- Eso no importa -evadió suspirando-
- ... -se le quedó viendo un rato más y luego volteó a la ventana- muero de sueño.
Nadie comentó nada, en cuanto amaneciera y Lidia despertara de una siesta irían a la embajada para presentar cargos, no podían ir a la policía convencional debido a que ellos eran de nacionalidad inglesa y no estadounidense, pero por ahora todos debían descansar excepto él que con todo este revuelo tenía mucho que pensar y ordenar en su cabeza.
Apenas llegaron a la casa cada cual subió a sus habitaciones para descansar, ambas mujeres ocuparían las otras dos de visitas para estar cómodas, Duo se recostó luego de dejar a Tsume en su habitación entre tanto Heero se cambiaba y luego salía en dirección a la biblioteca, el oji-violeta se imaginaba esa acción por lo que simplemente se dedicó a dormir, y ambas mujeres apenas entraron en cada habitación y se recostaron lograron conseguir un sueño profundo y tranquilo, mucho más tranquilo que en la casa del Rey.
El príncipe apenas y se halló completamente solo prendió un cigarrillo y se sentó en el sofá echando la cabeza hacia atrás, aún tenía ese fuerte enojo encima aunque era una mezcla de calma e impotencia, no podía hacer nada con su padre pero tampoco tenía deseos de continuar peleando... no sabía que hacer, quería que lo borrasen de su vida y lastimosamente aún continuaba ahí... ojalá estuviera en lugar de Maaya... y pensando en eso, debía encontrar un modo de conocerla, aunque tampoco quería perturbar su vida ¿Cómo sería¿Qué carácter tendría? Con tan solo diez años seguramente era una jovencita muy alegre y divertida, ansiaba mucho verla, una hermanita menor... si tan solo fuera completamente su hermana sentiría mucha más unión con ella pero por ahora era sola intriga y envidia, ella no tenía que pasar por nada de esto, realmente era afortunada, nunca sufrió de la perdida de sus padres porque jamás sintió tenerlos, nunca tuvo que pelearse con ellos, nunca vio enojado de este modo a Low, nunca fue obligada a nada... la vida de un niño normal era increíblemente fácil. Debía encontrar el modo de que ella llevara el apellido que le corresponde, era hija de un Yui y debía portar el apellido Yui, era una princesa y debía ser tratada como tal... quizás podía hacer unos análisis de sangre y esperar a que Low muriera para presentarla oficialmente, no quería que tuvieran que verse la cara; Estaba seguro de que ella estaría feliz de eso, todo niño sueña con ser un príncipe o princesa y a ella se le cumpliría, entre Lidia y Duo la iban a consentir demasiado... también tenía que encontrar la forma de que aprendiera ingles porque estando en Japón seguramente solo sabía ese idioma, pero no podría quitarla de su ambiente, seguramente tenía muchos amigos y no quería quitarle aquella felicidad, Maaya debía continuar viviendo en Japón hasta que tomara una decisión propia con respecto a su vida, dentro de ser la princesa que era por supuesto.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
'Every night, in my dreams, Near, far, wherever you are, Love can touch us one time, Near, far, wherever you are, You're here, there's nothing I fear.
I see you, I feel you.
That is how I know you go on.
Far, across the distance
And spaces between us,
You have come to show you go on.
I believe that the heart does go on.
Once more, you opened the door.
And you're here in my heart.
And my heart will go on and on.
And last for a lifetime.
And never let go till we're gone.
Love was when I loved you,
One true time to hold on to.
In my life, we'll always go on.
I believe that the heart does go on.
Once more, you opened the door.
And you're here in my heart.
And my heart will go on and on.
And I know that my heart will go on.
We'll stay, forever this way.
You are safe in my heart.
And my heart will go on and on.'
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
N/A: al fin, lo dejo ahí, no puedo continuarlo nada mas... el próximo capitulo será distinto xD habrán algunas cosas nuevas. Este... bueno, como vieron las cosas están cambiando pero aún falta cambiar un poco mas, si puedo en el cap que sigue hago presentar a Maaya. Por cierto el Lemon... ya sabía que me lo iban a pedir así que ahí les puse algo, aunque deberán soñar un poco, por cierto ¡se viene el 3x4 si dios quiere!...
AH! Y PARA LOS QUE SE PREGUNTA TODAVÍA CUAL FUE EL PASADO DE TROWA, WUFEI Y QUATRE! HASTA EL FINAL DE FANFINC SANBRAN TODO ESO! Recuerdan que hice mención de Middie?... pues bueno, aparecerá xD también tendremos a Meiran, no sé si está bien escrito ahí, alguien que me diga como se llama la esposa de Wufei xD ella también aparecerá en el final... tendrán una buena aparición de Shinigami, de Midori, y... ¿Alguien recuerda como se llamaba la madre de Mariemaia?... necesito su nombre que también aparecerá, ahh! Y para los que se preguntan por la pelirroja de la hija de Traize también aparecerá, solo esperen. XD ya ando haciendo planes para todo el final y la secuela,
Por cierto, el capitulo tiene alguno caps mas... pasaran los 40 pero no creo que lleguen a los 45, probablemente solo 42 con epilogo incluido.
Las que se preguntaron porque se llama DREAMS COME TRUE, hasta el cap 40 mas o menos que les tiro la información, esperen, será un capitulo devastador! Jajaja...
Y no me presionen mucho, que ando muy cortada de inspiración y no puedo escribir... por cierto ¡LEAN MI NUEVO FANFINC! UN AMOR EN LA RED. ¡PARA TODOS LOS FANS DEL TIPICO 1X2! ESTARA EN LINEA EN UNOS DIAS, SERA CORTO COMO DE TRES CAPS MASO MENOS A MENOS QUE ME SURGAN MAS IDEAS... BUENO BYES
Ryoko Yuy
PD: vieron, mis notas se volvieron extensas XDDD
