Los personajes pertenecientes a Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos, personajes originales son míos así como la trama, el fic es sin ánimo de lucro, y el único fin es de entretener al lector.
36. ¿BODA?
Esa tarde, a un día de la boda, Rosalie inició su plan.
Jacob regresaba de sus labores, cansado pero contento, él trabajo le gustaba y sus amigos estaban complacidos con lo que tenían, sabían que en su hogar no iban a progresar y deseaban salir. Y ahora que veían cumplido su sueño, estaba felices.
Jacob se sentó en el banco junto a la fuente, había gente adornando el jardín, se veía precioso. Y al parecer no llovería. Se sintió muy bien cuando una ligera brisa calmó su calor.
—Hola Jacob. ¿Puedo hablar contigo? —Rosalie se había acercado sigilosamente hacia él, que se volteó rápidamente y la miró con cierto recelo. Ella sonrió dulcemente.
—Solo quiero platicar, no te morderé…—su risa cristalina era contagiosa pero él no sonrió. Aguardando lo que le diría.
—Bien, creo que eso significa que debo ir al grano. Sé que te gusta Bella —él abrió los ojos sorprendido por aquello, pero ella volvió al ataque.
—No te preocupes, yo pienso que eso está bien. Verás, Bella es… ¿Cómo decirlo? . Ya lo tengo. Bella es igual que tú. Y la vida al lado de Edward será muy diferente de lo que ella está acostumbrada. ¿Crees que será feliz? No, yo creo que no. Está ilusionada, cree que está enamorada pero no es así, yo creo que su verdadera felicidad está contigo. Tú sí la harías feliz—el tono de su voz era tan convincente. Jacob no la miraba, sólo miraba al horizonte, pero el veneno de sus palabras entraba certeramente en su corazón. Cada palabra se iba incrustando en su cerebro dejándole ver que sólo él la haría feliz.
—Si fuera un poco inteligente, te la llevarías un poco antes de la boda, para que nadie sospeche, que todos vean que ella está ahí, pero al ultimo momento un rato antes de que empiece la ceremonia, te la llevas.
—¿Pero no es lo mismo que le hizo el tipo ese de quien la salvamos?—Rosalie frunció el ceño.
—No. No es lo mismo, porque tú lo haces por amor, y ella te lo agradecerá, tendrán muchos hijos y serán felices juntos, ¿no lo ves Jacob? Tú eres su verdadero amor, sólo que ella aún no lo sabe.—Se levantó sin decir palabra, pero Rosalie no necesitaba saber más. Vio en sus ojos la decisión y quedó satisfecha con los resultados de su plan. Ni Edward ni Bella serían felices. Y se fue a su choza.
Esa noche Jacob estuvo despierto sin poder dormir, las palabras de la rubia, martilleaban incesantes, una y otra vez. Tenía que salir para despejarse, tenía que saber lo que haría.
En la relativa quietud del jardín, Jacob se sentó en la fuente, meditando lo que haría.
Cuando el cielo se tiñó de dorado, anunciando que el sol estaba por salir, tomó la decisión. Todo estaba claro.
Al día siguiente, Rosalie amaneció de muy buen humor, cosa que no pasó desapercibida para Emmett, sin embargo no dijo nada, la vigilaría de cerca para evitar cualquier posible intento de echar a perder la boda de su hermano.
El día fue intenso y ajetreado, a pesar de que no llovió, tampoco hubo sol, estuvo nublado pero el clima era agradable, al parecer todo se conjugaba para ser un día especial.
Esme daba órdenes a diestra y siniestra, mientras Carlisle revisaba que todo estuviera bien. No querían que nada estropeara la boda de su hijo. Los sirvientes corrían de un lado a otro, arreglando, poniendo y acomodando flores, lazos y moños, dejando la casa hecha un primor.
Alice fue la encargada de ayudar a Bella a vestirse y a prepararse.
—Te ves lindísima Bella— suspiró Alice al ver su obra, Bella en realidad se veía muy hermosa con el pelo recogido en un hermoso peinado, su vestido era hermoso, pero no era nada comparado a la felicidad que ella sentía. Sus niños Alan y Henry, eran cuidados por la que había sido la sirvienta de la casa de la señora Olive que también estaba muy contenta por Bella.
—¿Alice quieres me mate antes de llegar con Edward?—murmuró Bella al sentir los tacones de sus zapatillas e imaginar su estrepitosa caída.
—No seas tan pesimista Bella, no están tan altos. —Aunque sí eran altos, Alice tenía un gusto desmedido por todo lo que fuera ropa y accesorios.—Y no te preocupes por nada, lo tengo todo resuelto, además sólo serán unos cuantos metros. —La sonrisa cantarina de Alice hizo que la preocupación de Bella se disipara un poco, sólo un poco. Después de dejarla lista y descansando, se fue a terminar de arreglarse y cerró la puerta. El aroma a rosas y fresias inundaba su recamara.
Bella cerró sus ojos para poder descansar un poco de todo aquello. Era imposible poder estar tranquila cuando se escuchaba a tanta gente ir y venir, conversar y mover objetos, al igual que los músicos que estaban afinando sus instrumentos. Era un hermoso caos.
No supo cuanto tiempo pasó, tal vez fueron minutos u horas, estaban tan relajada que se había quedado dormida. Hasta que la voz de Jacob la despertó.
—Bella, tenemos que irnos.— Se levantó con cuidado mientras una mano aferraba su brazo.
—Lo sé, gracias Jacob, gracias por ayudar, estaba pensando que sería Jasper o Emmett, pero te agradezco mucho que me ayudes.
En el jardín entre las hermosas guías de flores y los vaporosos lazos blancos, en las bancas estaban esperando a que llegara la flamante novia. Todos guardaban respetuoso silencio, en las primeras bancas estaba la familia, los niños estaban junto a Esme, que estaba feliz de tenerlos ahí. Rosalie estaba meciendo en sus brazos a su hija y Emmett miraba una y otra vez hacia el lugar donde tendría que hacer su aparición Bella. Rosalie sonrió de manera perversa al ver que Alice y Jasper se notaban algo nerviosos y finalmente se fueron a buscarla.
Edward miraba hacia el lugar donde tendría que salir, nervioso y sintiendo que no podía más. Estaba a punto de ir a buscarla él mismo y luego de unos minutos, Alice regresó con la congoja en su rostro, Edward la miró :
—Lo siento Edward.
Un sepulcral silencio se apoderó del lugar.
Como lo dije, aquí está otro capítulo del fic que ya está en sus capítulos finales. Sigo con la revancha y los demás. Estos días han sido caóticos y muy estresantes para mi, estoy hablando de semanas en realidad, no días. Pido disculpas por que ustedes quieren leer los fics, no otras cosas, sin embargo quiero que sepan que si comencé otras historias: Doble traición y ¿El amor existe? fue simplemente porque no aguantaba más la tensión. He estado enferma, con problemas economicos, de trabajo y demás, no dejaré las historias y tienes razón Monica en decir que has esperado mucho, pero creeme, no ha sido por hacerlas sufrir, soy la primera en querer escribir, pero comprenderás que uno pone y Dios dispone. Incluso tengo que enfrentarme con el hecho de que está yendose la luz mínimo una vez a la semana, ustedes pueden decir ¿Una vez y cual es el problema? para mí son muchos. Pero en fin, lo único que quiero decir que es por el hecho de subir historias nuevas no quiere decir que abandone las demás, apenas es el primer capítulo de ambas y sigo con las otras historias. Estoy buscando cualquier oportunidad para escribir y subir capítulos, sólo que no siempre se puede.
Mil gracias por leer, de verdad. Sé que no soy la mejor, en absoluto, pero pongo mi corazón en cada capítulo que escribo.
Muchos besos y gracias por comentar.
