PLATICAS AJENAS

DOLOR

Ese día pasó rápido, así como llegaron los demás, la orden no nos dejaba salir al campo y nos mantenía investigando en los archivos y analizando la información y fotos. Me sentía igual de atado que en el colegio. No era el único que se sentía de esa forma. Levanté la mirada y me encontré con mis amigos, dejando de lado la confesión de Bellatrix que leía por enésima tercera vez.

-maldición, ya me cansé de leer lo mismo…-bufó Daphne empujando al centro de la mesa de la sala de reunión un largo pergamino.

-dímelo a mí…-susurró Draco, alcanzando su café y recostándose en el respaldo de su silla.

-quisiera estar afuera con ellos.-se lamentó Ron, quien estaba recostado sobre la mesa encima de algunos pergaminos arrugados.

-¿de qué nos serviría estar afuera?-arqueó una ceja Theo.

-dejaríamos de leer un rato…-señalé cansado.

-pero ni siquiera sabemos qué hacer o a dónde ir.-regañó Hermione quien seguía con los ojos perdidos en unas fotos.- la orden solamente está dando vueltas en los mismos lugares, no tenemos nada.-suspiró cansada, bajando las fotos y tomando otras.

-en eso tiene razón Hermione, dejen de desesperarse y mejor encontremos algo…-susurró cansado Nott.-creo que hay algo que hemos omitido…-dijo más para sí que para el resto.- ¿tenemos las propiedades de los fugitivos?-añadió con una mueca. Ron le alcanzó un largo pergamino con el sello de Gringotts al principio.

-todas están vigiladas.-señaló el pelirrojo estirándose en su silla.

-¿son todas?- preguntó Daphne, acercándose a su novio y mirando la hoja por encima del hombro del chico.

-¿qué pasa?-preocupó Theo.

-es solo que no creo que sean tan pocas…-susurró haciendo una mueca.

-¿de qué hablas Daphne?, si son como seis metros de pergamino.-argumenté preocupado.

-aquí dice que los Lestrange solamente cuentan con cinco propiedades, pero por el oro en sus bóvedas y su linaje dudo que eso sea correcto.-señaló la rubia ceniza. Hermione se acercó a la pareja y leyó por detrás el pergamino rápidamente.

-tienes razón, seguramente no registraron algunas propiedades, por eso Gringotts no sabe de ellas.-comentó mi amiga volviendo a su sitio.

-tal vez es exactamente eso, Merlín Nott, tú me dijiste de un par de casas en el extranjero de tu padre, y la villa en Florencia de los Black tampoco está registrada.-sonrió Draco satisfecho.

-tienes razón…-susurró el castaño preocupado.-tenemos que hablar con Kingsley para que manden a alguien a ambas propiedades.

-yo voy.-se adelantó Ron poniéndose de pie.-estoy cansado de estar aquí encerrado.-dijo con una mueca.

-todos Ron, todos…-respiró pesadamente la rubia ceniza.

-yo no.-sonrió Hermione regresando su mirada a las fotos.

-eso es porque estas acostumbrada a estar en la biblioteca estudiando, cielo.-sonrió Draco mirando a su novia con cariño.

-en eso tienes razón.-dijo ella, alcanzando la mano del rubio que se encontraba sentado al lado contrario de la mesa. Él apretó su mano y se puso de pie.

-yo iré contigo, necesito otro café.-respiró el rubio.

-tengan.-Theo le ofreció un pergamino a Ron, que era el más cercano a él en ese momento.-ahí están las direcciones, debe de haber hechizos de protección.-agrego serio.

-de acuerdo Nott.-sonrió preocupado mi pelirrojo amigo, alcanzando el pergamino.

Ambos chicos salieron del lugar y no regresaron hasta que ya había caído la tarde. Todos fuimos a casa ese día cansados y sin nada, como se había hecho costumbre.

Dicen que el tiempo es demasiado rápido para los que temen, veloces y rutinarios llegaron los días, las semanas y los meses que siguieron. El colegio cerró. Dumbledore y el resto de la orden se unió a nosotros en la búsqueda de esa mujer, mi pequeña hermana se unió en cuanto cumplo los diecisiete, aunque mis padres no estaban muy felices. Logramos encontrar algunas propiedades no registradas, sin embargo no teníamos nada. Oliver nos mantenía informados, aunque estaba seguro que lo hacía por Draco. Faltaban apenas un par de semanas para el nacimiento de mi hijo o hija, ya que Astoria se había negado rotundamente a saber el sexo del bebé. Estaba sumamente inquieto, ninguno había vuelto a sus respectivas casas.

Ese día Charly, Bill, Fleur y un par de aurores habían ido a Francia, ya que se suponía había una propiedad de los Dolohov sin registrar. Dado el lugar, Charly le había pedido a su cuñada que los llevara, sin embargo no habíamos tenido noticias suyas. A las cinco en punto Sirius nos había enviado a casa a todos, por alguna extraña razón decidí ir directo a Collage Shell, pues los últimos días habíamos preferido comer con los Weasley y después ir a casa. Eso no solía hacer muy feliz a Astoria ni mucho menos a Fleur que esperaba molesta siempre frente a la chimenea a Bill y a mí. La pequeña Victoire tenía apenas la edad necesaria para dar sus primeros pasos y balbucear divertida, esa pequeña niña me hacía desear que mi bebé naciera pronto. Verlo descubrir el mundo sería fantástico y realmente renovador. Me metí a una chimenea del ministerio, hundido en mis pensamientos. Aun no estaba seguro de que nombre le pondríamos, aunque seguramente Astoria ya lo había pensado. Sonreí ante la idea negando con la cabeza mientras tomaba un poco de polvos flu.

-¡Harry!-la voz de Theo me hizo levantar la vista. Venía a prisa entre la gente, justo hacia mí.

-¿qué pasa?-preocupé, depositando el puñado de polvo de nuevo en el recipiente y saliendo de la chimenea.

-nada, es solo que Daphne irá con los Weasley.-me sonrió de lado.- y yo no tengo apetito…-dijo desviando la mirada.

-¿es eso o no quieres encontrarte a solas con Darrell sin Sirius cerca?-le sonreí divertido.

-solo dejame dormir un rato en Collage Shell, estoy seguro que a Bill y Fleur no les molestara.-dijo algo sonrojado rascándose la nuca, luego bostezo.

-está bien.- reí un poco.

-gracias Potter.-me dijo adelantándose a mí y entrando a la chimenea con polvos flu en el puño. Negué con la cabeza y lo imité.

El sol aun entraba por las ventanas de la casa playera. Pero algo no estaba bien. La puerta estaba abierta y había cosas tiradas por todos lados. Saque mi varita y la apunté. Con la mirada me encontré a Theo, quien salía de la cocina con la varita en la misma posición que la mía. Sin decir nada, ambos nos miramos y caminamos a las escaleras, solo podía escuchar el ruido de los vidrios quebrándose bajo mis pies y los del castaño. Subimos despacio, él estaba apenas un poco detrás de mí. Entonces escuche el llanto de la pequeña Victoire, caminamos por el pasillo y me detuve justo frente a la puerta de donde provenía el llanto. Nott me alcanzó y abrió la puerta despacio, pero no había nadie, ni un movimiento. Solo el llanto. Me fije detenidamente de nuevo, una de las perfectas almohadas de Fleur parecía abollada. Me acerque despacio seguro de que mi acompañante aun apuntaba precavido. Traté de tocar la almohada pero algo me lo impidió, así que despacio trate de encontrar un extremo. La rubia bebé estaba envuelta en una capa invisible. Sus mejillas parecían sonrojadas y las lágrimas caían incontrolables por su rostro, pero el llanto paro en cuanto me vio. La levanté en brazos y le quité la capa. Ella recargó su cabeza en mi hombro.

Theo me hizo otra seña y caminé ahora detrás de él con la niña sosteniéndola con mi brazo izquierdo y la varita en la derecha. El castaño abrió puerta tras puerta, pero todo parecía en orden y tal como lo recordaba. En la cuarta puerta, ultima habitación de la casa y donde Astoria y yo nos quedábamos, Nott forcejeó un poco. Cuando logró entrar, me encontré con un desastre peor que el del piso de abajo, una mesa era lo que había impedido el fácil acceso. Entre dudoso y preocupado, entonces pude ver el inerte cuerpo de Taylor justo frente a la cama, tenía sus grandes y azules ojos abiertos e inexpresivos, como alguna vez… mis gafas se empañaron. Empecé a respirar con dificultad. Una nutria plateada ilumino con su blanca luz la habitación que aún era iluminada por el naranja del atardecer.

-Pansy quiere vernos, estamos en la sala de juntas.-la voz de Hermione nos hizo reaccionar.

Salí de la habitación antes de que la pequeña que aún tenía en brazos se le ocurriera mirar. Baje las escaleras, aun apuntando y fui al comedor, desesperado. Tenía que encontrarla. Abrí el armario de la puerta, baje al sótano, miré de nuevo en la cocina y me dirigí al jardín sin nada. Theo me alcanzó preocupado, justo cuando volvia a entrar.

-Harry…-susurró mirándome preocupado.

-no, tengo que encontrarla Nott.-empecé frustrado.

-tenemos que ir.-me miró, tomándome por los hombros.-ya vienen para acá.-me miró preocupado.

Escuché las llamas de la red flu varias veces, no podía pensar en nada en ese momento. Molly Weasley fue el primer rostro que vi, e hizo el ademan de alcanzar a Victoire, al cual no cedí retrocediendo instintivamente un par de pasos. Sentía que si la dejaba ir estaría aceptando lo que era lógico en ese momento. Snape y mi madre llegaron poco después, seguidos de Fred y George, aunque estos últimos no se detuvieron y fueron directo escaleras arriba. Mi madre se acercó al verme dudar y me abrazo, despacio. Pude sentir sus manos tomando a Victoire. Exhale y la solté. Mi madre se giró y le entregó a Victoire a la señora Weasley.

-deben irse.-sentencio seriamente Snape. Asentí y seguí al castaño.

Harry y Theo llegaron con semblante preocupado a la sala de juntas, eso hizo que algo dentro de Daphne se apretara, levantándose de la silla donde estaba sentada. Pansy estaba de pie al extremo contrario de la entrada, llevaba un apretado suéter de cuello alto negro y unos jeans a juego, había dejado su diminuta cartera en una silla y miraba algo molesta a los presentes, aunque parecía que esa molestia iba más allá que para ellos. Daphne lo sabía, conocía esa mirada, Pansy estaba molesta con ella misma por algo que le había sucedido o algo que había tenido que hacer.

-¿lo conseguiste?-pregunto Draco, quien también estaba de pie, tenía los brazos cruzados y tenía el común semblante cansado que se había adueñado de los rostros del grupo.

-¿confías tan poco en mí?-arqueó una ceja mirándolo. Se acercó despacio a su cartera y saco de ella un libro y busco un momento más. Luego lanzo un anillo de plata a la mesa, con la suficiente fuerza para que llegara al extremo contrario, donde estaba el rubio.- ahí lo tienes. Y les he traído un obsequio más.-sonrió de lado satisfecha. Y dejo frente a Theo, que estaba sentado a una silla de la chica el libro. Era de cuero negro y tenía unas palabras escritas en runas.

-el libro de mi padre…-el castaño parecía sorprendido, lo tomo con cuidado entre sus manos y cerró los ojos exhalando con fuerza.- ¿cómo…?-fue lo único que salió de su boca, mirando a Pansy con su renovada tranquilidad.

-Lucius me lo entregó, dijo que podrían hacer un intercambio, pero no entiendo por qué, ya les entregué el ultimo horrocrux…-dijo la chica, mirando hacia una pared pensativa.

-Torie…-susurró Harry, el chico parecía a punto de romperse. Daphne pudo ver como Theo lo miraba preocupado y Hermione se acercaba rápidamente a su amigo, poniéndose de pie y sentándose a su lado.

-¿qué pasa con mi hermana?-su voz se había alterado tanto como su ritmo cardiaco. Theo la alcanzó, abrazándola por los hombros y haciéndola sentarse.

-no estamos seguros, atacaron Collage Shell, Astoria no estaba y Taylor estaba muerta.-dijo el castaño, despacio.

-¿Ta…Taylor?-salió de la boca de la rubia, todo dentro de ella se hizo nudo, empezaba a hiperventilar, esa elfina siempre había sido sumamente dulce con ella y su hermana, las había cuidado. Simplemente no podía ser verdad. Una fría lágrima corrió por su mejilla, pero no venía sola.

-¿no creerás que Astoria este secuestrada o sí?-susurró quedamente Hermione. Daphne ni siquiera levanto la vista.

-por lo que dijo Lucius es probable y seguramente ya lo tenían planeado.-cortó en tono monótono Theo, apretando a su novia.

-¡mierda! ¡Jodida mierda! ¡Tenemos que encontrarlos a la voz de ya! ¡¿Dónde demonios están ahora mismo Pansy?!- Draco estaba alterado, la rubia lo sabía, lo conocía lo suficiente como para saber que se había pasado las manos por el cabello, frustrado al menos un par de veces ya, pero las lágrimas corrían por su rostro y no podía levantar los ojos a mirar. No podía y no quería.

-yo… no lo sé Draco, Lucius me ayudo a salir de una de las casa de Yaxley en Turquía mientras se empezaban a aparecer en la siguiente casa de seguridad.-susurró la aludida. Daphne levanto la vista, parpadeando para librarse del agua. Limpio con rapidez sus mejillas y miró un momento. Pansy se encontraba casi contra la pared, mirando con cautela a Draco, quien parecía a punto de explotar. Hermione tomaba el brazo de su mejor amigo y lo miraba preocupada, Harry estaba agobiado y aun en shock, Ron por su parte caminaba hacia el rubio, con la preocupación en los ojos.

-¡¿y a dónde iban?!- el rubio había subido el tono de nuevo mientras golpeaba la mesa con ambas manos, recargándose en esta.

-no… no lo sé ¡mierda Draco! ¡Tu mejor que nadie sabes cómo son!- Pansy estaba sonrojada y se recuperaba de a poco de la furia del chico.

-Draco…-susurró Weasley, alcanzando el hombro del rubio.-debes tranquilizarte.

-¡mierda Weasley! ¡¿Cómo quieres que me tranquilice?! ¡Creo que tu muy bien sabes para qué mierda quieren a Astoria!- esta vez la furia del rubio fue contra el pelirrojo, pero Ron no se inmutó.

-también estamos preocupados.-dijo con firmeza.- pero que nos grites no hará que Astoria aparezca, tu padre nos envió el mensaje, cambiemos a Astoria por el libro.

-maldita sea…-siseó Draco fríamente.-ellos no quieren a Astoria, quieren al bebe.

-¿Cuál bebé? Esperen, ¿Spencer tenía razón?- Pansy parecía confundida.

-¿Spencer? ¿Jack Spencer?- Daphne se había recuperado un poco y miraba a Pansy en busca de una explicación.- ¿qué no él trabaja con el ministro?

-bueno, no precisamente trabaja del lado de ustedes.-hizo una mueca.- y sí, el mismo Jack Spencer… él llegó un día a la mansión…-comentó sentándose la pelinegra, mirando al vacío.- dijo que Potter se había casado con Astoria porque estaba embarazada. Yo le dije a Bellatrix que eso no podía ser verdad, él dijo que por eso les dieron la salida del colegio antes, pero como Halley me conto lo del ministerio yo le dije que era porque no había personal suficiente en el departamento de aurores después de los ataques.- Pansy miró a Daphne.

-¿ella te creyó?- interrogó la rubia.

-sí, o eso pensé. Por eso no fueron a buscarla y seguía torturando a Ginny cada que una poción salía azul…-la pelinegra desvió la mirada de nuevo, abrazándose a sí misma.

-¿no me dirás que te preocupa la mini comadreja después de todo o sí?-siseó fríamente la ojiazul.

-Daph…-respiró la aludida.- realmente se empieza a perder… yo… una vez acompañé a Neville a ver a sus padres a san Mungo y… no falta mucho para que…-pero la chica cayó al notar lo mismo que Daphne.

Ron tenía las manos en puños sobre la mesa, y tenía la cabeza baja, al igual que Harry. Hermione alcanzó el brazo del pelirrojo y le acaricio tratando de darle apoyo. Incluso Draco había cambiado su postura y se hallaba de pie junto a Weasley, tomando su hombro en señal de apoyo.

-haremos pagar a esa mujer Ron-dijo tranquilo, frio y lentamente el castaño al lado de Daphne.

-vine lo más rápido posible, ¿está todo bien?-Oliver llegó corriendo al lugar, pero se detuvo en seco al ver el semblante de los chicos. Nadie dijo nada.- ¿qué ocurre?-la voz del ex guardián de los leones derramaba preocupación, Daphne lo miró, pero no pudo, decirlo en voz alta seria aceptarlo y no podía, no quería hacerlo.

-Pansy trajo el último horrocrux.-cortó Theo, aunque esta vez su tono era evasivo y Oliver lo noto.

-muy bien, ¿y qué esperan para destruirlo?-arqueó una ceja el chico.

-Dumbledore tiene la espada.-señalo Hermione, abrazando por los hombros a Harry.

-¿qué más ocurre?-preocupo el castaño, tomando el hombro de Draco.

-ellos…-Pansy, quien ahora estaba de pie y contra la pared, se dejó resbalar hasta sentarse en el suelo, abrazando sus piernas y escondiendo su cara entre sus rodillas.-ellos... se la llevaron.

-¿se llevaron a quién?-los ojos de Oliver estaban desorbitados, miraba a Pansy en busca de una respuesta pero ella no diría más, Daphne lo sabía.

-a Astoria.-soltó el pelirrojo aun con las manos en puños, aunque este se había alejado de la mesa y miraba preocupado a Harry, en ese momento el niño que vivió se derrumbó y al hacerlo Daphne no pudo más.

-¿es…?-pero Oliver no acabo.

-mierda Oliver es enserio.-escupió molesto Draco y Daphne miró el suelo. Pudo sentir a Theo apretarla y contener el aliento, mientras Draco se acercaba a ella y la abrazaba.

-¿y la orden…?-el castaño león, parecía en shock, sin terminar ninguna pregunta.

-les envié un patronus cuando…-pero Theo no termino, su voz se cortaba entre las palabras.-ya lo saben.

-iré con Kingsley.-soltó inquieto Oliver y Daphne escucho la puerta cerrarse.

Draco maldecía todo lo que podía, su mejor amiga y su hijo estaban en gran riesgo; lo único que quería era salir de ese lugar y buscarla por cielo, mar y tierra hasta encontrarla. Pero no podía, sentía que si se levantaba se derrumbaría. Cerró los ojos, aferrándose aún más a Daphne, quien lloraba desconsoladamente, por cruel que sonara, escucharla era lo único que lo hacía sentir aún vivo. Respiró, conteniendo el aliento. Pudo escuchar la puerta abrirse de nuevo y personas entrando, pero Draco dudaba que se pudiera mover; también escuchó la voz de Hermione consolando a Harry y la pesada respiración de este. Exhaló pesadamente abriendo los ojos. Por alguna extraña razón eso también destruyó un poco más de él. Mierda Harry no se merecía esto, ¿Por qué todo lo malo le pasaba? Era una buena persona, maldita sea, ni siquiera se embriagaba. Levantó la mirada y pudo ver a James Potter abrazando a su hijo, quien se había puesto silenciosamente de pie. Se separó de a poco de Daphne, mirando alrededor mientras se levantaba. Neville abrazaba a una pálida y devastada Pansy; Hermione con ojos llorosos, se aferraba al brazo de Lupin; Theo se aferraba a la cintura de Daphne, aunque el rubio noto los ojos llorosos de su mejor amigo cuando este lo miro; Ron abrazaba a Halley por los hombros, y ella miraba con lágrimas a su hermano. Draco volvió a cerrar los ojos un momento y respiró profundo para volver a la crueldad del momento.

En el momento en que Draco abrió de nuevo los ojos, Sirius llegó acompañado de Darrell y Ysatis Greengrass. Sin dudarlo un segundo, el chico se acercó a su tío y este lo abrazo con cariño, como si supiera lo que él quería. Eso no hizo sentir mejor a Draco, ni lo hizo tranquilizarse, pero se reconfortó un poco, recuperándose. Esta vez no solo eran los tres, había escuchado a Hermione decírselo a Harry un par de veces, y tenía razón esta vez era más grande. Un nudo en su estómago apareció, pesado y cambiante mientras se soltaba de Sirius. Se enderezó y salió de la sala con un cabeceo a su tío, quien asintió en respuesta.

Draco saco su varita mientras bajaba por el ascensor. La imagen de la rubia apareció en su mente, inquietándolo. Recordó la primera vez que hablo con ella, cuando se hicieron amigos, cuando bromeaban con Theo, las tardes en el campo de quidditch. Mierda, eran como hermanos. Él estaba seguro de algo, esta vez la haría pagar caro si le hacía daño a ella o a cualquier otra persona que él quería. Caminó a paso apresurado con los recuerdos en su mente. Salió por la puerta principal, concentrándose en una sola cosa: encontrar a como diera lugar a su mejor amiga.

¡Gracias a todos por sus reviews y por leer un capítulo más!

Si, ya lo sé tarde mucho, pero por alguna extraña razón mi mente no divagaba y no quería terminar este capítulo en un final algo… ¿raro? O incompleto.

Espero les haya gustado, dejen sus comentarios

SALECIA: bueno, aquí pues tal vez conteste tu pregunta de la información retenida por Albus Dumbledore. En cuanto a Ginny, podremos entenderlo en un tiempo, si su mente lo resiste. Y bueno, creo que hubiese sido cruel lo de los padres de Hermione u.u pero agradezcamos que nuestra querida Bellatrix aun no ha fijado un objetivo en los chicos, si no en el bebé. Ahora con este capítulo, gracias a Pansy los chicos tienen el libro del padre de Theo (ya lo han conseguido) pero también hay que recordar que Lucius sabia el plan de Bella y por tanto solamente se los ha entregado para hacer un trato con ella. Gracias por tu review y por seguir la historia desde el principio. Nos estamos leyendo. Besos.

XXM3CH3XX: si ha sido muy divertido xD como cuando huye de Hermione en la séptima película de la saga (creo que después de que tuvo a Voldemort en su cabeza el que tiene que ordenar sus prioridades es él) y en cuanto a no hacerles daño, bueno creo que después de esto, todos queremos asesinar a nuestra querida Lestrange, en especial por meterse con el niño que más ha sufrido… gracias por tu review y espero te haya gustado el capítulo.

Estaré actualizando, o eso espero, si es que mi cerebro gusta seguir creativo. Digamos, que la vida no siempre sale como la planeamos. Espero tengan un hermoso día. Gracias por todo.

Pórtense muy pero muy mal.

Besos y abrazos. Nos leeremos pronto, (espero).

Cassie di Black.