Hola! bueno, aqui les dejo el cap de la semana... sé que ayer debí actualizar ST pero aun no he terminado de editarlo, asi que, probablemente el miercoles lo suba. Besitos!
Edward POV
El tiempo pasa muy a prisa cuando te concentras en algo. Y yo tenía muchas cosas en mente. Hoy es el gran día, el día cero.
Durante toda la semana, por obra y gracia de Alice, me la he pasado como loco organizando todo para ésta noche, haremos una fiesta colectiva de graduación y de paso celebraremos el cumpleaños de Bella.
Estoy que brinco de felicidad porque pude conseguir justo a tiempo todo lo necesario para su regalo. Nos vamos para Italia en una semana, pero ella aún no lo sabe. Creo que ella va a estar tan feliz como yo lo estoy ahora cuando sepa. Tiene tanto talento… no es justo que pierda una oportunidad como ésa sólo porque no le gustan los regalos costosos, por eso me encargué de hacerme un lugar junto a su maleta, así me será mas fácil convencerla, creo que después del campamento nos hemos vuelto un poco adictos a la cercanía del otro, y la verdad yo no tengo ningún problema con eso… me encanta estar junto a ella.
Estaba terminando de arreglarme para irnos a la ceremonia de graduación. Aún no podía creer todo lo que había pasado durante éste año… jamás me imaginé cuánto iba a cambiarme la vida.
Bella POV
El fin de mi plazo había llegado. Hoy era un día muy importante para mí, en muchos sentidos. El grado, llegar a la mayoría de edad, ponerle fecha al anuncio de nuestro compromiso… todo al tiempo. Las emociones me estaban carcomiendo.
Estaba alisando mi cabello, mientras pensaba en todas estas cosas. En el giro de 180º que había dado mi existencia desde que llegué a Forks con papá, pero sobre todo, en lo feliz que he sido desde que Edward apareció en escena. La mariposa que brillaba en mi dedo me recordaba cuán cerca estaba de comenzar esa vida que antes ni siquiera me atrevía a soñar.
Papá me llevó hasta el instituto, afortunadamente había accedido a no hacerlo en el coche-patrulla. En sus pensamientos había una mixtura de emociones que comenzaba a abrumarme… pero más que nada, plenitud y felicidad por mi logro, por terminar el instituto. También pensó mucho en mamá, en lo agradecido que estaba con ella por haberme traído al mundo hace 18 años. Y también había muchísima nostalgia. Él ya sabía de la beca que tenía en Nueva York, y aunque le costaba admitirlo, tenía pánico de quedarse sólo, no podía hacerse a la idea de la casa sin mi, de su vida sin mí…
¿Qué pensaría el de mi matrimonio?, ¿podría asimilarlo? Yo esperaba con todo mi ser que así fuera, no quería tener mi corazón dividido, y mas que nada, no quería tener que escoger, o verme obligada a partir dejando desolado a mi padre…
En medio de ese torbellino de pensamientos, los suyos y los míos, sólo tenía una cosa en mente: Iba a luchar por mi felicidad, porque ahora más que nunca tenía totalmente claro que ya no quería una vida si Edward no estaba a mi lado. Sentía como si mi alma hubiera viajado a través de muchas cosas para llegar hasta aquí, junto a él.
Finalmente llegamos al instituto y allí nos encontramos con todos los Cullen, quienes se acercaron de inmediato a saludarnos. Sus pensamientos también rebosaban de alegría. Esme no se cambiaba por nadie. Y qué decir de Carlisle… su mente sólo gritaba una cosa: Orgullo.
Sonreí, por toda la felicidad que nos envolvía, por saberme aceptada por ellos, y por sentirme un miembro más de su familia.
La ceremonia transcurrió bastante rápido. O tal vez era que yo tenía ansiedad de la conversación que tenía pendiente con Edward. Había decidido que les diríamos a nuestras familias acerca de nuestro compromiso la próxima semana. Como dice el viejo refrán… al mal paso, darle prisa. Bueno, no era ningún mal paso, al contrario, pero decírselo a Charlie iba a ser una de las cosas más complicadas que me haya propuesto jamás.
Todos nos abrazamos al final, vinieron las despedidas con nuestros compañeros, los buenos deseos, y todas esas cosas que ocurren al final de un capítulo. Alice estaba invitando a todos a su casa para celebrar. Nadie aparte de los Cullen sabía de mi cumpleaños, así que suponía que nada giraría en torno a mí, por eso no pude siquiera protestar.
Alice, como siempre, se había encargado de escoger un hermoso vestido para ésta noche, y aquí iba yo… por alguna razón que desconocía, tenía el presentimiento de que era más que una simple "reunión de graduación" como me había dicho Edward.
Alice POV
No cabe duda… mi hermanito está completamente enamorado de Bells. Ella es su alma gemela! Y claro, yo ya me estaba encargando de organizar todo para que puedan estar juntos siempre. Me sorprendió un poco el hecho de que decidieran casarse tan pronto, pero… soy la menos indicada para hablar de eso, si por mí fuera, me habría casado con Jazzy desde que tuvimos conocimiento de que estábamos enamorados.
La fiesta sería todo un éxito, la casa estaba preciosa, y la diversión asegurada. Teníamos muchos motivos para celebrar, y aunque yo había querido que el motivo principal fuese el cumpleaños de Bella, Edward me había prohibido hacer alarde de ello, argumentando que ella odiaba ser el centro de atención tanto como él, y que probablemente se molestaría si se lo contáramos a todo el mundo. Sin embargo, me había permitido comprar un bonito pastel y todos le teníamos regalos, los cuales le entregaríamos una vez acabara la fiesta con nuestros demás compañeros de instituto. Era la coartada perfecta para que Bells no se escapara.
Edward, por su parte había decorado un kiosco que tenemos afuera de la casa, un poco retirado de ésta. Lo llenó de luces por todas partes, quería llevar a Bella allí cuando todos estuvieran entretenidos bailando. Con el tiempo él ha aprendido a conocerla, sabe que ella odia los sitios atestados de gente y la música demasiado fuerte… de ahí se le ocurrió que podrían tener su "fiestesita privada".
Pronto empezó a llegar la gente y con ellos todo el ambiente de festejo. Bella había llegado en compañía de Charlie, quien se había empeñado en traerla hasta aquí. Pobre… no tengo ni idea como se tomaría lo del matrimonio de esos dos tortolitos… pero pronto lo sabríamos…
Edward POV
Ya estaban todos nuestros invitados en casa. Tenía que admitirlo… Alice sabía lo que hacía, todo estaba perfecto. Y mis regalos para Bella en orden. Ella me había dado el mejor cumpleaños de mi vida, y ahora yo quería devolverle el gesto, además nada me podría hacer más feliz que verla a ella sonriendo. Por eso mismo opté por mantenerlo en secreto, no le llevaría la contraria, pero aún así tendría una pequeña celebración.
Bella llegó en compañía de Charlie, quien entró y nos saludó, pero luego de un rato se excusó diciendo que debía madrugar la mañana siguiente.
Mi prometida se veía preciosa. Cómo adoraba verla vestida con ése color. El azul mezclado con su piel era una combinación irresistible… además de sus sonrojos. Podría quedarme viéndola con cara de idiota toda la vida con tal de hacerla tener ese color en sus mejillas.
Nos saludamos con un corto beso, ya que Charlie no dejaba de intimidarme un poco con su mirada. No es que me observara de mala gana ni mucho menos, más bien parecía como si supiera nuestro pequeño secreto. ¿Acaso le había visto el anillo? Me examinaba detenidamente y perdía su mirada en la nada, y luego de un rato me observaba de nuevo. Para mi fortuna y tranquilidad decidió marcharse luego de tres rondas de miradas extrañas.
Saludamos a todos nuestros compañeros y de inmediato me llevé a Bella a nuestra burbuja privada. Yo sólo quería estar con ella, el resto de la gente me era completamente indiferente…
- Amor, no hagas trampa, no puedes abrir los ojos todavía- Le dije cuando la llevaba camino al kiosco.
- Edward… voy a terminar en el suelo, ya sabes lo torpe que soy… falta mucho?- me preguntó ansiosa.
- No… ya casi llegamos- Le dije cuando comenzó a inquietarse como una pequeña- Sólo unos pasos más, además, no te vas a caer, yo te estoy guiando y no permitiría que te hicieras daño de ninguna manera- y la abracé por la cintura para que sintiera aún más mi presencia
- Listo, ya puedes abrir los ojos- Lentamente pestañeó, adaptándose de nuevo a la luz y en su boca se dibujó una "o" cuando vio el lugar y cómo estaba decorado. Tenía que darle de nuevo las gracias a mamá, me había ayudado a dejarlo muy lindo.
- Mi amor… esto es… hermoso…- y se giró para lanzarse en mis brazos. Yo la levanté del suelo y la dejé a mi altura para que pudiéramos estar más cerca. De inmediato una corriente me invadió el cuerpo de electricidad. Su cuerpo y el mío siempre habían tenido ése efecto, lo extraño era que parecía no desaparecer, a pesar de todo lo que habíamos vivido tenía la misma intensidad del primer día, o quizá un poco más.
Debieron pasar horas… varias horas en las que simplemente el mundo desapareció, y sólo estábamos ella y yo. Bailamos, nos reímos, y más que nada nos miramos como si luego no tuviéramos oportunidad de volver a hacerlo...
Cuando la música desapareció supe que había llegado el momento de la celebración para Bella. Y me la llevé sin decirle nada, si no, de seguro se opondría.
Cuando entramos en la sala todos gritaron ¡SORPRESA! al tiempo, ella sonrió y bajó su cabeza negando. La verdad estaba esperando que se molestara, pero reaccionó mejor de lo que esperaba a la fiesta que habíamos ocultado.
Mis padres le regalaron un set profesional de pintura, del cual se enamoró de inmediato. Era como ver a una niña con una muñeca nueva. Se veía radiante mientras examinaba todos los elementos que lo integraban.
Jasper y Alice le regalaron un cuaderno de bosquejos, decorado de manera personalizada. Allí de seguro pondría su hermoso arte. Alice había puesto una "B" entrelazada con una "E" uniendo las letras con una mariposa igual a la de su anillo, en la tapa posterior. Tan pronto como lo examinó, abrazó a mi hermana como si fueran amigas de toda la vida. Me alegraba ver lo bien que se llevaban.
El siguiente regalo debíamos hacerlo en conjunto, ya que no podían existir el uno sin el otro. Emmet y Rose habían hablado conmigo y me preguntaron qué me hacía falta para ultimar los detalles del viaje a Italia y sólo quedaba el alojamiento, así que ellos se ofrecieron a obsequiarnos la estadía en uno de los hoteles más prestigiosos de Roma. Por supuesto, debía decirle inmediatamente a Bella de mi regalo, si no el de ellos carecería de sentido.
Pero, inexplicablemente antes de que pudiera decir algo, ella ya tenía sus ojos vidriosos. Tenía una expresión tan llena de emoción que me confundió. Sin embargo empecé a hablar…
- Bella, desde que comenzamos a conocernos y me contaste sobre la pintura, y que siempre has querido participar en el concurso de talentos de arte en Roma, me pareció que sería genial que estuvieras allí, así que… me he tomado el atrevimiento de inscribirte en él- hice una pausa para saber qué decía, pero entonces las lágrimas que contenían sus ojos se desbordaron y tal como lo hizo en el kiosco, volvió a lanzarse en mis brazos y se quedó allí por un momento, toda mi familia nos miraba, emocionados sin pronunciar palabra. Incluso mi mamá se puso emocional también, pero su sonrisa era impagable.
- Gracias… te amo- Susurró tan bajo en mi oído que sólo yo pude escucharle
- Por nada amor, te mereces eso y más- le dije sobrecogido por su reacción y eso que aún no sabía que iríamos juntos, entonces continué
- Bueno, esa es una parte del regalo, la otra es, pedirte que me permitas acompañarte… me encantaría estar allí contigo, si no te molesta- terminé un poco inseguro la última frase.
- Por supuesto que no me molesta… de hecho, creo que no voy a ser capaz de hacerlo si no estás ahí- me respondió con una enorme sonrisa y sus ojos aún llenos de lágrimas.
- Perfecto, entonces, no se diga más… nos vamos en una semana exacta. Ahh, casi lo olvido, el regalo de Em y Rose es nuestra estadía en Roma- Estaba terminando de decir eso cuando Emmet llegó hasta donde estábamos y levantó a Bella, dándole uno de sus bear-hug marca registrada, en el que casi la asfixia..
Todos estallamos en risas cuando vimos la escena. Luego de eso mi madre comenzó a partir la torta, y mientras comíamos hicimos un brindis, en el cual, yo aproveché para poner al tanto a mi familia sobre nuestro compromiso… era ahora o nunca.
Tomé aire para lo que estaba a punto de decir.
- Familia, ustedes conocen de sobra mis sentimientos hacia Bella, y también saben que – miré a Bella – gracias al cielo, éstos son correspondidos de la misma manera – el brillo en su mirada no tenía precio, la tomé de la mano, y ella me dio un suave apretón dándome apoyo, entonces, me sorprendí al ver que llevaba la alianza puesta. Ése era el empujoncito que necesitaba, así que continué- Sabemos que es un poco pronto, pero estamos completamente convencidos de que deseamos compartir nuestras vidas y ahora que ambos tenemos la mayoría de edad, hemos decidido comprometernos… Queremos casarnos a comienzos del año próximo, antes de irnos a Nueva York.-
Las reacciones fueron todas distintas, pero buenas. Mamá nos miraba con ternura filtrándose algunas lágrimas por sus ojos, papá sonreía tranquilo, mi hermana Alice daba brinquitos de una lado a otro arrastrando al pobre Jasper con ella, y Emmet se besaba efusivamente con Rose.
- Hijo, estoy tan feliz…- dijo mamá abrazándome, luego se giró hacia Bella- mi niña, sabes que ya eres parte de nuestra familia, pero de ahora en adelante serás como otra hija para mí- Le dijo abrazandola
Papá se acercó envolviéndonos con sus brazos y le dio un beso en la frente a mi Bella, sin dejar de sonreír, pronto se nos unieron mis hermanos y terminamos todos fundidos en un mismo círculo
Luego de eso, comenzaron a despedirse uno a uno hasta que quedamos sólo los dos.
- Y entonces… futura Sra. Cullen- dije emocionado, sosteniéndola en mis brazos, rozando una vez más su boca con la mía- ¿lista para regresar a su palacio?
Ella se rió de mi comentario y asintió lentamente, sin desprenderse de mi agarre.
Cuando llegamos a su casa, ella me observó al estar frente a su puerta, miró su reloj y le hizo una mueca, luego de tres segundos sonrió de manera traviesa y me dijo. – Ya sé que técnicamente ya no estoy cumpliendo años, pero… podría pedirte algo más?- haciendo un puchero en la última frase, al que por supuesto no pude resistirme…
- Lo que quieras… dime- Dije soltando un suspiro
- Quédate conmigo esta noche- Soltó la frase de un solo golpe, como si le diera vergüenza decirlo, lo cual me hizo mucha gracia, ya que aquella petición no era ningún sacrificio para mí. Aunque sí me parecía un poco arriesgado… por eso dudé un momento antes de responder
- Claro… pero… y tu papá? Que tal si nos sorprende entrando a tu habitación?- Le dije sin lograr ocultar mi nerviosismo.
- No lo hará… confía en mi- me dijo muy segura. Y así, con la adrenalina a tope, subí las escaleras y llegué a su habitación con el corazón saliéndose de mi pecho. Y éste se detuvo cuando Bella entró y cerró con llave. Se giró y me vio con una enorme sonrisa en su rostro. Caminó lentamente hacia mí y me sentó en su cama, luego me susurró en el oído
- Qué tan bueno eres guardando silencio?- y en ese momento abandoné el poco aire que quedaba en mis pulmones, preso de la emoción y la excitación; me fascinaba Bella en su fase sexy. Sin embargo le contesté lo más tranquilamente que me fue posible.
-Pues… puedo ser bastante bueno cuando me conviene…- ella sonrió en todo su esplendor y así nos entregamos de nuevo el uno al otro…fundiéndonos en uno sólo mientras escuchábamos la lluvia de caer bajo el cielo de Forks.
Hey people! les tocó imaginarse el leemon, jejejeje
uds se imaginan? con el papá al lado.. que susto! pero bueno, la adrenalina es genial, y Bella tiene algo que no tenemos ninguna de nosotras... un superpoder! jejejej
Besos!, nos leemos pronto
