Capítulo 36: Una nueva pesadilla

Ella se encontraba en una isla, acompañando a dos chicas que tenían pinta de guerreras.

Ellas la seguían. No sabía hacia dónde iban, pero lo curioso es que sus pies sí parecían saber el camino.

Tras un corto trayecto, llegaron a un pozo. Un pozo extraño, ya que no tenía un cubo para sacar agua, sino una soga para descender a su interior.

Una de las chicas bajó ayudándose de la soga. En unos minutos se escuchó su voz llamando a la otra, que la siguió.

Llegó su turno de bajar.

Miró a la cuerda y se dispuso a agarrarse a ella con decisión, pero en ese momento sintió una mano apoyándose sobre su hombro.

Se dio la vuelta y lo último que vio fue como alguien le atravesaba el cuello con un katar.

...

Talim había tenido una nueva pesadilla. Y estaba segura de que también tenía que ver con aquella espada.

Empezó a preguntarse si en realidad eran solamente sueños...

Decidió que lo mejor era volverse a dormir.