Capítulo 37

Esperanza y Amor

Haymitch tomó su mano y se la besó, Effie le sonrió ampliamente, se veía radiante de felicidad, y aunque él le devolvió la sonrisa, la verdad tenía miedo, le preocupaba que las cosas no salieran como esperaban.

― En un momento más viene el doctor.

― Gracias ― contestaron a la enfermera.

― Todo va a salir bien, lo presiento.

― Seguro que sí, princesa ― esperaba que el optimismo de su esposa no fuera en vano, tampoco todo lo que habían hecho para estar ahí: el tratamiento para estimulación ovárica de Effie, las múltiples citas cada dos días para el monitoreo, las inyecciones, la intervención en la que se llevó a cabo la punción folicular para extraer los óvulos maduros, sin contar con la fuerte suma de dinero que habían pagado por el procedimiento, y de nuevo su participación no se comparaba con la de ella, él solo tuvo que entregar una muestra de semen.

― ¡Buenos días! ¿Cómo estamos? ― entró el doctor seguido de la enfermera.

― Muy bien, doctor. ¡Ya estamos listos!

― Bien, pero primero quiero comentarles algo.

― ¿Qué pasó? ― preguntó él algo tenso, anticipando que venían malas noticias.

― No son malas noticias ― trató de tranquilizarlo como si le hubiera leído la mente ― Extrajimos siete óvulos, se los había comentado, pero faltaba ver cuántos quedaban viables después de la fecundación y habíamos comentado la posibilidad de implantarte dos embriones y de criopreservar los sobrantes de buena calidad para poder repetir el procedimiento en un año para un segundo embarazo.

― Sí ― asintió ella.

― Bien, solo tenemos tres embriones.

― Los demás…

― Los demás no son viables. Pero no se preocupe, la cuestión es la siguiente, quería proponerles que implantáramos los tres.

― ¿Tendríamos trillizos? ― preguntó de inmediato Haymitch. Deseaba tener un hijo, ¿pero tres?

― Dado el historial de su esposa y el factor de la edad es poco probable. Lo que deseamos aquí es que se implante uno. Aunque claro, por estadísticas hay posibilidades…

― Entonces ¿podrían ser trilllizos?

― ¡Haymitch! ― volteó a verlo Effie y no se veía muy contenta ― ¡Quiero que me implanten los tres! ― le dijo con determinación.

― Creo que es la mejor opción, pero la decisión la toman ustedes.

Sus ojos azules estaban clavados en los suyos, ya había tomado la decisión.

― Está bien, doctor. Serán los tres.

― Muy bien, vamos a prepararnos, será un proceso sencillo, después deberás descansar aquí por media hora y podrá retirarse ― le comentó a Effie.

El rubio no soltó su mano durante el procedimiento, ambos mantuvieron la mirada fija en la pantalla observando como implantaban los embriones.

― Podrá retomar sus actividades sin problema señora Abernathy, nada más recuerde que no debe hacer mucho esfuerzo ni levantar objetos pesados. Muy importante, mantenga una actitud positiva y no se estrese ― comentó una vez que estuvieron listos para marcharse.

― De acuerdo, doctor, pero ¿cuándo sabré si estoy embarazada?

― Después de una fertilización in vitro, lo más recomendable es esperar 10 o 15 días para realizarte una prueba de embarazo, puede ser una casera. Yo en lo particular recomiendo a mis pacientes que esperen al día 13 para hacerse la prueba, no queremos que vaya a darte un falso negativo y te desilusiones, recuerda que cada día la hormona del embarazo HCG aumenta, cuando hay muy poca las pruebas no dan positivo ― le sonrió el doctor ― No se preocupen, y en cuanto tengan esos resultados, me los hacen saber para programar una cita de seguimiento, van a estar en el distrito Cinco ¿cierto?

― Sí.

― Perfecto, estamos cerca.

― Muchas gracias por todo, doctor ― Effie le tomó la mano.

― Gracias ― asintió con la cabeza Haymitch.

― ¡Ah! Lo olvidaba ― les dijo antes de que cerraran la puerta ― Nada de relaciones sexuales hasta no tener los resultados de la prueba de embarazo.

Haymitch solo apretó los labios y cerró la puerta tras de sí.

― No seas gruñón ― le sonrió ella ― Solo son dos semanas más.

...

Salieron de la clínica y Effie se giró para darle un efusivo abrazo ― ¡Vamos a ser padres!

― Princesa…

― Sé lo que quieres decirme, pero tú mismo escuchaste al doctor, hay que ser positivos ― se llevó una mano al vientre.

Haymitch suspiró y le dio un beso en la sien, esa era su última oportunidad, esperaba que ahora si tuvieran buenas noticias, no soportaba pensar cómo esto la quebraría de lo contrario.

...


...

Katniss se asomó de nuevo por la ventana de la suite del hotel en el que se celebraría la boda de Finnick y Annie más tarde. La vista era hermosa, la arena dorada y el agua del mar de un azul turquesa casi cristalino donde rompían las olas.

Desde que llegaron al Cuatro, hacía ya un mes, solo deseaba pasar más tiempo con Prim y Peeta disfrutando de la playa, pero habían tenido mucho trabajo, funciones dobles, ensayos para cubrir a la pareja que estaba apunto de casarse, ayudar a Effie y la pelirroja con los preparativos de la boda, y no les había quedado mucho tiempo libre; pero después del gran evento, tendrían una semana de vacaciones, y deseaba pasarla ahí, en el mar, cada día de ser posible.

― ¡Eit descerebrada! ― ella volteó ante el grito de Johanna ― Te estamos preguntando desde hace rato ¿Cómo se ve Annie?

Sonrió en cuanto vio a su amiga con un look bohemio, lucía un hermoso vestido de novia de encaje que había confeccionado Effie, era elegante y sencillo, se amoldaba a su cuerpo con la caída natural de la tela, tenía escote en pico y espalda descubierta, con dos exquisitos tirantes. El cabello rojo lo traía suelto con ondas que se veían muy naturales y una tiara con pequeñas perlas, conchas y estrellas de mar. El maquillaje era sencillo y resaltaba el verde de sus ojos.

― Te ves hermosa, Annie ― la tomó de las manos ― En verdad, luces increíble.

― Gracias ― sonrió ampliamente ― Y todas ustedes lucen hermosas también, muchas gracias por estar aquí conmigo en este día tan especial.

― No se vale llorar, eh ― la abrazó Johanna ― O Effie tendrá que maquillarte de nuevo y no tenemos mucho tiempo.

Todas las presentes se voltearon a ver entre ellas, estaban contentas por la boda. Jo, Sandy, Delly, Prim y ella, eran las damas, y estarían a un lado de la novia. Iban iguales, con un vestido color azul aguamarina corto de cuello halter, con drapeado en la parte de arriba y un cinturón con brillantitos y estrellas de mar y perlas a juego con el tocado de Annie.

― Muy bien ― las llamó Effie, traía su agenda en la mano ― Es hora de la sesión de fotos de Annie, y por supuesto algunas fotos serán con ustedes también. ¡Andando chicas, que hoy tenemos un gran, gran día!

Cuando salieron de la habitación, Prim la tomó del brazo ― Esto es muy emocionante ¿no? ¡Jamás creí que iríamos a una boda y menos que seríamos damas! ― le sonrió ampliamente.

― Sí, patito, vamos a disfrutar.

― Espera, ¿está bien mi peinado?

― Perfecto ― traía el cabello recogido en una trenza estilizada como ella.

― Entonces, ¡Vámonos! Ya escuchaste a Effie, ¡Va a ser un súper gran, gran feliz día!

― Creo que no dijo exactamente eso… ― pero su hermana ya había corrido hacia el elevador.

...


...

― ¿Estás nerviosa?

― Jamás había ido a una boda.

― Yo estuve presente en la de Haymitch y Effie, y Jack y Hazelle, pero fue hace años.

Volteó hacia el frente ― Vino mucha gente.

― Sí, allá está el hermano de Effie con su familia, también vinieron Cinna y Portia.

― De este lado, están Cato y Clove ― indicó ella.

― Ah, sí los vi, los saludé hace rato. También vinieron algunos amigos de Finnick y Annie de aquí del distrito, y esos de allá con los tíos de ella.

― ¿Qué le pasa al señor? Parece enojado.

― Según escuché, quería entregar a Annie en el altar, pero se molestó al saber que va a ser Haymitch quien lo haga.

― Estás en todo, Mellark ― lo empujó ligeramente con el codo.

Él rio ― No es mi culpa que ustedes se tarden mil años en arreglarse, nosotros en cambio tenemos aquí un buen rato.

Lo recorrió de nuevo con la mirada, se veía muy atractivo con el traje de lino color arena y la camisa que combinaba con su vestido― Y estuviste disfrutando del "todo incluido" del hotel, me imagino.

― Solo unas bebidas, hay que aprovechar ― le guiñó un ojo. Se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla.

Las personas a su alrededor comenzaron a tomar asiento ― Creo que ya vamos a empezar.

Estaban sobre la playa. Habían acomodado una pérgola adornada con telas vaporosas y ristras de conchas, y como el resto de los detalles de la decoración, estaban combinados con el mismo tono de azul.

Había varias hileras de sillas para los invitados, separados por un pasillo, aunque ellos no tomarían asiento ahí, sino estarían al frente; las damas del lado de la novia y los padrinos del lado del novio.

Una suave música comenzó a sonar y empezaron a avanzar, al frente iba Finnick del brazo de Effie, seguidos varios pasos más atrás por Johanna y Bannock, los padrinos de honor. Ella giró el pequeño ramo de flores en su mano antes de avanzar junto con Peeta, tras ellos los seguían Rye y Delly, Darius y Sandy, y al final, Gale junto con Prim.

Cuando todos estuvieron en sus lugares, igual que lo ensayaron el día anterior, comenzó a sonar la marcha nupcial y Annie tomada del brazo de Haymitch, comenzó a avanzar hacia al frente. A pesar de que se veía preciosa con su vestido y tocado, lo que más resaltaba de ella era su enorme sonrisa.

Finnick y Annie se habían decidido por una ceremonia tradicional de ese distrito, ya que ambos tenían sus raíces ahí. Las olas del mar rompiendo en la orilla, las palabras del juez haciendo analogías respecto a la inmensidad del océano comparados con el amor eterno, hicieron a un más especial el momento.

Llegó el momento de los votos, Katniss podía ver el rostro de Finnick quien se había girado para tomar las manos de Annie.

― He viajado por mucho tiempo, recorrido la tierra y también el inmenso mar. He conocido muchas personas, lugares, he crecido y aprendido cosas que me han ayudado a ser mejor persona. Pero la única verdad que he encontrado es que fui hecho para ti y tú has sido hecha para mí ― Finn le besó las manos ― He alentado esperanzas e intuiciones y he andado sin dirección. He perseguido sueños e ilusiones. Pero la única certeza que he encontrado es que el sueño de mi vida eres tú. Yo he sido hecho para ti y tú has sido hecha para mí.

Katniss escuchó un sollozo a su lado, Delly ya estaba hecha un mar de lágrimas y Sandy de inmediato le pasó un pañuelo.

El cobrizo continuó ― El mundo gira y gira y sé que las preguntas nunca cesan. Pero la realidad, todo se reduce al amor, desde la naturaleza hasta la poesía. Y la única respuesta que he encontrado, lo único de lo que siempre estaré seguro, es que he sido hecho para ti y tú has sido hecha para mí. Y prometo que siempre estaré a tu lado, amándote cada día de mi vida. ― concluyó besando sus manos de nuevo, con los ojos brillantes de la emoción.

Annie tenía la voz quebrada cuando habló ― Yo Annie, prometo que siempre te protegeré, valoraré profundamente mi corazón y nuestra unión. A través de los buenos y malos tiempos, en la salud y enfermedad, independientemente de a dónde nos lleve la vida, confiaré en ti, te respetaré y amaré con lo más profundo de mi corazón ― tomó aire ― Cuidaré tus sueños y esperanzas, compartiré tus alegrías y tus penas. Seré tu mejor amiga, tu esposa y tu confidente. Todo lo que es mío ahora es tuyo. Te doy mi mano, te entrego mi corazón. Mi amor por siempre será tuyo por el resto de nuestras vidas ― terminó con algo de dificultad, pero la sonrisa de su novio la impulsaba a continuar hasta el final.

Era increíble como en un minuto tenían a todos llorando a su alrededor por tan hermosos votos y al otro los tenían riendo.

Finnick comenzó a gritar - ¡Dijo que sí! ¡Dijo que sí! ― Después saltándose todo el protocolo, tomó en brazos Annie, giró con ella en el aire para después besarla apasionadamente.

Cuando todo se calmaron y la pareja volvió a tomar su lugar, Johanna y Bannock pasaron al frente y colocaron una red de pescar sobre los hombros de los novios. Según se enteró ese día más temprano, era la misma red que habían utilizado los padres de Finnick en su boda y antes de ellos, Mags, quien personalmente la había tejido a mano.

La ceremonia en sí era muy hermosa, ella jamás había presenciado una. Volteó a ver a Peeta una vez más y sintió mariposas en el estómago cuando él de guiñó un ojo, y ella como una adolescente enamorada, sonrió y se sonrojó un poco, para después castigarse mentalmente ante su reacción, ¿Qué le pasaba? ¿Por qué se comportaba así con él? Y su mente traicionera de nuevo la llevó a recordar todas las sesiones de besos y más que habían tenido desde el cumpleaños de Peeta, aunque nada como ese día, pues no habían vuelto a tener la casa para ellos solos y no podía dejar de fantasear con él, en ese momento su imaginación la llevó a la orilla de la playa, los dos recostados sobre la arena, mientras las olas llegaban lentamente hasta sus pies mojándolos, cómo las manos de él recorrían su cuerpo lentamente y …

― Katniss ― Delly le dio un codazo ― Reacciona, la ceremonia terminó, llévale el ramo a Annie.

¡Diablos! Abrió y cerró un par de veces los ojos para despejarse, aunque podía sentir la humedad entre sus piernas a causa de sus pensamientos lujuriosos. Se apresuró a entregarle las flores a la pelirroja, y de nuevo tomó el brazo de Peeta, para marchar en orden por el pasillo.

En esta ocasión el cuarteto tocó el Himno de la Alegría, mientras los novios recorrían entre besos y risas el pasillo.

Caminaron todos por un anden de madera hasta el lugar donde sería la recepción.

Había una mesa con un gran cuadro con doble marco, era una pintura al óleo que mostraba la playa con un atardecer, en una esquina traía el nombre de Finnick y Annie y la fecha de ese día.

― Te quedó hermoso el cuadro, Peeta.

― Puedo pintar uno para ti, también ― le sonrió y tomó un plumón dorado.

― ¿Qué haces? ― preguntó alarmada cuando vio que se disponía a escribir sobre la orilla.

― Es el álbum de firmas, por eso le puse doble marco. ¿Quieres que escriba por los dos, o prefieres escribir tu propio mensaje?

― Estoy segura qué tú lo harás mejor, yo firmaré a tu lado ― no tenía tanta facilidad de palabra como él.

Después de eso pasaron a felicitar a los novios.

― Sigue sonriendo así y mañana te dolerá la quijada ― se acercó a Finnick.

― ¡Katniss! ― la abrazó y la levantó del suelo ― Sigue con ese optimismo.

― ¡Muchas felicidades! ― le dijo ella y después giró hacia Annie ― ¡Les deseo lo mejor!

― Gracias por todo y por haber aceptado ser mi dama ― la abrazó ― Y también por cubrirnos con nuestro acto mientras no estamos.

― Es un gusto para nosotros, Annie ― ahora fue turno de abrazarla de Peeta.

― Hay fila tórtolos, apúrense por favor ― dijo Johanna tras ellos.

Katniss y Peeta se dirigieron a la mesa que estaba reservada para ellos.

― Necesito tomar agua, siento que la garganta se me seca.

― Tranquila, lo harás muy bien, has ensayado mucho.

― Peeta se trata de su vals, no quiero equivocarme.

― Y no lo harás.

Ella suspiró ― Ya están los chicos de la música tomando sus posiciones, será mejor que vaya para checar el sonido.

Poco a poco los invitados tomaron sus lugares, mientras el atardecer caía sobre ellos cubriendo todo del color favorito de Peeta. Katniss volteó una vez más en su dirección y éste le guiñó de nuevo un ojo; era increíble como esa sencilla acción hizo que se calmaran sus nervios.

Un amigo de los novios de ese distrito hizo la presentación oficial de la nueva pareja, y Annie y Finnick dieron la vuelta a la pista bailando la canción de Happy, lo que hizo que todos los invitados se pararan alrededor bailando y aplaudiendo. Fue un momento divertido y muy típico de ellos el hacer algo así.

Y cuando la pareja se colocó al centro de la pista, Katniss respiró hondo. La música comenzó a sonar y ella empezó a cantar su canción ― Every time our eyes meet. This feeling inside me, is almost more than I can take. Baby, when you touch me, I can feel how much you love me, and it just blows me away.

...

― Señora Odair, permítame decirle que es usted la mujer más hermosa que he visto en mi vida ― dijo Finnick mientras se movían suavemente al ritmo de la música.

― Gracias señor Odair, usted también se ve muy bien esta noche.

Juntaron sus frentes.

― Te amo, Annie. Todos los días haces que me enamore más de ti. Eres increíble.

― Vas a hacerme llorar de nuevo ― lo besó ella ― Yo te amo a ti, Finn. Hace 5 años no solo encontré a mí mejor amigo, si no al amor de mi vida.

Volvieron a besarse.

...

Baby, I'm amazed by you ― terminó de cantar Katniss con la mirada fija en su novio, no en la pareja que bailaban en medio de la pista, no pudo mirar hacia otro lado durante toda la canción, se sentía anclada a él.

...


...

Hace 2 años

― No puedo creerlo, ¿cómo pudo hacernos esto? ― Effie se sentó a su lado en el sofá.

― No es el primero ni será el último que decida dejarnos por un poco más de dinero ― Haymitch se encogió de hombros y le dio un trago a su whiskey.

― Quizás si le hubiéramos ofrecido más…

― Princesa, no voy a negarlo, es muy buen trapecista, pero no mejor que Finnick, Darius o los Mellark. No podemos incrementarle el sueldo en lo que pedía. ¡Es ridículo! Además, era demasiado engreído.

― ¡Pero se llevó todas nuestras ideas, todo lo que le enseñaste!

― Ahora el circo Snow va a tener un trapecista que vale la pena. Los demás… ― sacudió la cabeza ― No son buenos la verdad.

Recargó la cabeza en su hombro ― No puedo evitar sentir coraje, Cashmere y Gloss… y eso que ellos estuvieron con nosotros muchos años, y ahora Marvel.

― No pasa nada, cariño. Seguiremos adelante como siempre.

...


...

― Jo… ― la agarró de las caderas y la acercó más a él.

Ella continuó moviendo la cadera al tiempo que continuaba besándolo, mientras ambos seguían sentados sobre el sofá.

´Bannock bajó las manos lentamente acariciando su trasero y después las metió bajo la falda ― Me gusta cuando te vistes así ― tomó el elástico de su tanga ― Y te pones ésta.

Sonrió contra su boca, estaba sumamente excitada y gimió cuando él metió su mano haciendo el encaje de su ropa interior a un lado e introdujo dos dedos fácilmente.

― Bannock ― jadeó contra su boca ― Vamos… ― se movía involuntariamente contra sus dedos, pero teniendo el control de los movimientos ― Quiero hacerlo, vamos a la cama.

― Lo hemos intentado antes, muñeca ― movió el pulgar sobre su clítoris y ella gimió ― No es necesario, no quiero que te sientas presionada ni nada.

― No es presión, quiero hacerlo, quiero sentirte ― lo tomó del rostro para que la viera a los ojos ― ¿Vas a hacer que te ruegue?

Él sonrió, retiró su mano y la tomó por las piernas para llevarla a la habitación, pero una vez ahí en lugar de ponerla en la cama, la bajó para que quedara de pie.

― ¿Cómo…? ― preguntó y se pasó una mano por la cabeza.

― Túmbate en la cama ― le ordenó, tratando de sonar lo más segura de si misma que podía ― Yo necesito tener el control.

Bannock se quitó la ropa, tomó un condón del bolsillo de su pantalón y se recostó.

Ya se habían visto desnudos varias veces, pero no habían logrado consumar el acto, los nervios y pánico en los que entraba ella la habían traicionado e impedido continuar.

Pero era una mujer fuerte y no se iba a dejar vencer tan fácilmente, ¡diablos! Era Johanna Mason, domadora de bestias salvajes y podía superar esto, tenía derecho a disfrutar, amar y ser amada.

Se quitó la ropa, reuniendo toda la confianza que tenía para mostrarse seductora mientras lo hacía. Sabía que tenía un buen cuerpo, aunque a veces lo olvidaba, pero bastaba una mirada hacia Bannock para recordarlo, la forma en la que la veía, cómo se la comía con la vista sabiendo que no solamente era lujuria, sino amor.

Subió a la cama y se colocó a ahorcajadas sobre él.

El rubio se enderezó, la tomó del rostro con las manos e hizo pequeños círculos con sus pulgares sobre sus mejillas ― Ojos abiertos, ¿de acuerdo? ― ella asintió ― Y en el momento que quieras, paramos ― la acercó a él y la besó.

Ella se derritió en ese beso y se movió sobre él, rozando su intimidad sobre la erección de su novio. Ambos gimieron.

Bannock solo se separó para colocarse el condón y acto seguido, volvió a enderezarse y la tomó por la cintura.

No alejó la vista de él ni un solo instante. Se apoyó en sus hombros mientras se elevaba y se posicionaba sobre él y lentamente fue bajando hasta que lo tuvo completamente dentro.

Él tomó aire ― ¡Demonios, muñeca! ― jadeó y la tomó más fuerte de la cintura, al tiempo que recargó la frente en su pecho por un momento antes de volver la vista a ella.

Johanna estaba sonriendo. Se sentía poderosa, había temido la reacción de Bannock cuando sucediera, quizás en el fondo tenía miedo de que la rechazara, la viera como a una mujer rota, pero no era así, jamás fue así. Nunca la había visto con lástima.

Comenzó a moverse lentamente arriba y abajo, mientras tenían la mirada fundida uno en el otro. La sensación era increíble, el calor de su vientre aumentaba expandiéndose a todo su cuerpo. Estaba gimiendo, entregándose por completo en ese momento, disfrutando del placer que sentía. Estaba viva, echó la cabeza para atrás y rio. Incrementó la velocidad, Bannock le había cedido por completo el control e iban a su ritmo. Una espiral comenzó a formarse en su interior y ella solo quería alcanzar la cima. Lo tomó del rostro y lo besó apasionadamente, liberándose por fin de su pasado, probando la gloria junto al hombre que amaba.


Hola!

Bueno este capítulo fue más sobre Finnick y Annie, pero viene la fiesta, hay alcohol, la gente se desinhibe y sucederán muchas cosas en el siguiente.

Con respecto a Haymitch y Effie, ¿Quieren bebé o no? y si sí, ¿Cuántos? ¿niño o niña?

Muchas gracias por leer y por sus comentarios, AbyEvilRegalEver123, atalinunezz1, Brujita22, Carla, claudiacobos79, Ilovehayffie, 75everything, BrendaTHG, 0catita, blankius y los guest.

Me voy de vacaciones el próximo viernes, pero actualizaré el capítulo desde el aeropuerto.

saludos!

Marizpe