buenos días chicas, pues hoy por fin aquí está el capítulo final...
Espero de verdad que les guste.
Quiero agradecerles su apoyo durante todo este tiempo... A aquellas a las que se tomaron el tiempo de dejar algún comentario, creanme que es muy gratificante para los que escribimos y se disfruta leer cada uno de ellos, igualmente agradezco a quienes leen de manera anonima y a quienes han colocado la historia en su lista de favoritos o le dan seguimiento.
Sin embargo, aunque esta historia termina, quiero que sepan que ya estoy trabajando en una nueva, aunque voy a tardar unos cuantos días en comenzar a subirla debido a que con motivo del cumpleaños de una amiga muy querida, tengo planeado subir una historia corta para otro fandom... Bueno ya las dejo leer...
Hasta la próxima.
¿Qué Candy hizo qué? -dijo Albert con incredulidad a Terry.
-¿Por qué lo permitiste? -Iré inmediatamente a Chicago… y me encargaré de...
Terry negó.
-Ella me hizo prometer que la dejaría hacer esto sola…
-Pero…
-Ella es mucho más fuerte de lo que te imaginas… además no estará completamente sola… mi padre envió con ella a James, su mano derecha… estoy seguro que él sabrá qué hacer en caso necesario…
Albert asintió, aunque su preocupación no podía ser mayor, la tía abuela era una mujer muy dura… y temía que pudiera herir los sentimientos de Candy con sus palabras.
Sin embargo al reflexionar se dio cuenta de que Terry tenía razón, Candy no era una niña indefensa y sabría enfrentar la situación.
-Señorita… será mejor que nos detengamos para que pueda comer algo y descansar un poco… Hemos viajado toda la noche... -dijo James con preocupación.
Candy le sonrió al hombre.
-No es necesario… no permaneceremos mucho tiempo aquí… quiero hacer esto lo más rápido posible.
James asintió, aunque de todas formas se detuvieron para que Candy pudiera cambiar sus ropas y arreglarse un poco…
Al detenerse el auto frente a la mansión Andrew, Candy sintió que su fortaleza se desvanecía, pero avanzó de todas formas, no podía permitirse un momento de debilidad… no frente a Elroy.
-Señorita Candy que sorpresa…
-He venido a hablar con la señora Elroy…
El guardia dudó… después de los problemas que había tenido la última vez que la había dejado entrar, sin embargo terminó por acceder a dejarla entrar… Candy le agradaba mucho y siempre había sido muy buena con él…
-Está en sus aposentos… según entiendo…
-Gracias…
Candy entró, seguida por James desde la distancia, aquel lugar permanecía tan lúgubre como siempre, tal vez más, sin embargo Candy avanzó con seguridad.
-Dije que no quería que me molestaran. -dijo Elroy que estaba de espaldas a la entrada.
-¿Ni siquiera tienes 5 minutos para tu sobrina?
Elroy se dio la vuelta rápidamente.
-¿Qué haces tú aquí?
-He venido por una explicación…
-No tengo por qué explicar nada a una vulgar chiquilla… nunca debiste salir de ese hospicio.
-Sólo quiero que me diga ¿Por qué me odia tanto?
-Porque tú eres la culpable de que Rose esté muerta… y no te conformaste con eso, sino que también mataste a Anthony…
-Eso no es verdad… Anthony… se cayó del caballo… fue un accidente.
-Tu solo llegaste a esta familia para traer la desgracia, Albert me culpa por haberte dejado atrás y me ha ordenado mudarme permanentemente a México… Stear y Archie ni siquiera protestaron ante eso y no han querido verme… e incluso mi querida Eliza me dio la espalda ¿qué más quieres de mi cuando ya me quitaste todo?
A Candy le sorprendió lo cruel y dura que Elroy podía ser pero no podía amedrentarse.
-No vine por eso… sólo vine a decirle que la perdono por todo.
-No necesito ni quiero tu perdón…
-Tal vez usted no, pero yo necesito hacer esto para seguir adelante… sólo quería comprobar la clase de personas que es usted -le dijo y salió de aquella casa con la paz que necesitaba en su corazón y con la frente muy en alto decidida a no volver a pensar en el pasado jamás.
-Candy… ¿estás lista? -la llamó Annie.
-Sí, ya voy…
-Luces preciosa… -le dijo la morena.
-Tú también luces hermosa.
-¿tú crees?
-Annie… hay algo que quiero preguntarte.
-¿Qué sucede?
-Creo que eso es algo que yo debería preguntarte a ti… Desde que llegaste te he notado muy feliz, más de lo normal y hay… Un hermoso brillo en tu mirada que…
Annie se sonrojó.
-Es cierto… he estado guardando un pequeño secreto… -dijo con una brillante sonrisa y llevando instintivamente su mano a su vientre.
Candy abrió los ojos como platos…
-Annie… Tú estás… Hace… ¿hace cuánto lo sabes?
-Fue poco antes de venir aquí…
-¿Paul... lo sabe?
-Aún no… quería decírselo de una forma especial, pero no encontré el momento, además si se lo hubiera dicho antes quizá no me habría permitido estar aquí contigo… Y ni loca me hubiera perdonado no estar contigo en un día tan importante.
-Pero Annie… ¿no te das cuenta del riesgo que corriste?
-Ya estás hablando como mi papá…
-Es que soy tu papá ¿no lo recuerdas? -dijo Candy recordando su infancia cuando habían prometido cuidarse para siempre.
-Sí, es verdad… pero te juro que estoy bien, antes de venir consulte al médico y también lo hice esta tarde para asegurarme de que todo está bien… -pero basta de charla o llegaremos tarde, Paty ya debe estar esperándonos…
Minutos después se reunieron con la chica pelirroja.
Al verse se abrazaron las tres.
-Será mejor que entremos o llegaremos tarde… -dijo Paty señalando la puerta de entrada al teatro.
-Dime Paty… ¿Qué es eso que hay en tu dedo? -preguntó Annie.
Paty escondió inmediatamente su mano…
-Se suponía que sería una sorpresa para la cena de esta noche. -dijo la chica toda colorada.
Candy y Annie rieron.
-Está bien, no te preocupes que nosotras no diremos nada…
Luego entraron al lugar donde los chicos ya esperaban por ellas.
-Permítame escoltarla bella dama. -le dijo Archie a Candy.
-Estás muy elegante esta noche… -observó Candy.
-Bueno yo…
-¿Esto tiene que ver acaso con cierta señorita que estará sobre el escenario?
Archie desvió la mirada.
-Dime Archie ¿Ya te has declarado? porque, déjame decirte que hay muchos chicos a los que les gustaría tener a una chica como Karen a su lado.
-Candy…
-Un caballero no revela esa información a la ligera… -dijo Paul sorprendiendo a Candy que miró a ambos chicos con gesto de sorpresa, pues no esperaba que fuera precisamente él quien saliera en defensa de su primo.
-Pero no… contestando a tu pregunta, Archie aún no le pide a Karen que sea su novia… a pesar de que le sugerí que se diera prisa.
-dijo y Archie le lanzó una mirada de reproche que causó las risas de las chicas.
Era sorprendente cómo en tan poco tiempo habían cambiado las cosas...
Archie había aprovechado la presencia de Annie y Paul en la boda de Candy para eliminar posibles resentimientos o malentendidos, todo había ido tan bien que Paul y Archie parecían ahora amigos de toda la vida.
Incluso Albert estaba haciendo lo propio al buscar su felicidad al lado de Flammy, sabía que no sería una tarea sencilla, porque ambos estaban acostumbrados a la soledad y a valerse por sí mismos, sin embargo Albert era consciente de que juntos podrían lograr algo maravilloso y él se había propuesto hacerlo posible.
La función dio comienzo entre cientos de aplausos y el corazón de Candy se hinchó de orgullo al ver a Terry representar de manera magistral a Romeo… desde luego, Karen no se quedaba atrás, su interpretación de Julieta fue muy ovacionada y así se los hizo saber Robert que estaba muy orgulloso de los logros de sus alumnos.
Después de la función se organizó un evento de caridad al que desde luego asistieron Candy y sus amigos, allí los periodistas buscaron insistentemente a Terry para preguntarle si era verdad la noticia de su matrimonio a lo que respondió con orgullo que estaba felizmente casado con la mujer más hermosa y presentó oficialmente a Candy como su mujer.
Archie aprovechó la ocasión para seguir el consejo de Paúl y pedirle a Karen que fuera su novia.
Karen estaba algo insegura… Archie le gustaba mucho, pero temía que algún día él comenzara a reprocharle su carrera, él le aseguró que eso no sucedería y que además estaría a su lado para festejar todos sus triunfos.
Ante tal declaración, Karen no pudo negarse y aceptó la propuesta con mucho entusiasmo.
La noche aún era joven cuando salieron de aquella fiesta para dirigirse a la casa de los Andrew, pues Stear les había dicho que había algo que tenía que anunciarles.
Annie y Candy se miraron con complicidad, pero no dijeron una sola palabra.
Ya en la mansión, Albert, quien junto con Flammy acababa de unirseles, pidió hablar primero.
-Es una enorme dicha para mi estar con la familia completamente reunida aquí y como cabeza de la familia hay algo que me gustaría hacer de su conocimiento…
Annie, Paúl, Paty y Karen hicieron gesto de abandonar el salón, intuyendo que Albert trataría un asunto exclusivamente familiar.
-No, no se retiren por favor… Yo… Como seguramente deben saberlo, Candy ha accedido a regresar a esta familia, como siempre debió ser… por tal motivo, he decidido que Candy administre y tome posesión de la mansión de Lakewood como mejor le parezca… después de todo, se que mi querida hermana Rosemary y su hijo Anthony lo hubieran deseado así.
Todos asintieron para evitar que Candy protestara.
También quiero comunicarles que he decidido enviar a la tía abuela a vivir a México…
-Pero Albert… protestó Candy para sorpresa de todos.
-No te preocupes Candy, nada va a faltarle nunca, la propiedad deMexico es muy grande y cuenta con todas las comodidades, me encargaré de que haya alguien exclusivamente al servicio de la tía, pero por ahora no puedo verla, no me pidas que lo haga después de todo el daño que causó.
Candy no tuvo argumentos en contra… su noble corazón se sentía abatido, pero lo que Albert había dicho era verdad… quizá el tiempo haría que la mujer recapacitara.
Pues… ya que estamos anunciando cosas… a mi también me gustaría decir algo… -dijo Annie.
-Paul y yo… seremos padres… -soltó sin más, haciendo que Paul abriera los ojos como platos haciendo que los demás rieran ante su graciosa expresión.
-Annie… tú… ¿de verdad estás…? -dijo, cuando se recuperó un poco.
La morena asintió y él la tomó en brazos para hacerla girar sin importar que todos los estuvieran mirando.
Stear se aclaró la garganta para llamar la atención de todos…
-Veo que esta noche ha estado plagada de grandes acontecimientos, y yo no he de quedarme atrás… así que he de anunciarles que Paty me ha hecho el hombre más feliz al aceptar ser mi esposa. -dijo, mientras tomaba la mano de Paty, que estaba completamente sonrojada, para mostrarles el bonito anillo que yacía en su mano izquierda.
En ese momento, Candy buscó la mano de su esposo, misma que él tomó con suavidad, compartiendo la dicha que Candy sentía.
Entonces se tomó un momento para pensar en lo mucho que las cosas habían cambiado desde que había conocido a Candy…
Había pasado de ser un tipo Amargado y resentido a ser alguien que esperaba compartir lo mejor de la vida con la persona que amaba… con esa pequeña pecosa que había cambiado su vida para siempre...
FIN.
