Yuka: Gracias por los reviews, etto, siempre todos los días ando pegada a fanficction, claro que andaba desaparecida por pereza de editar los capítulos y disculpen las faltas ortográficas no he tenido tiempo y será más adelante, luego subiré el capítulo 5 que estoy terminando de reescribir. En el siguiente habrá una escena algo pasada con el yuri, pero claro que le haré su corte porque no pienso narrarla...


A comenzar de nuevo


Era hora del almuerzo en el Raimon, Yuka estaba sola en una mesa, solo había comido la mitad de su comida y había comenzado a jugar con el resto. Llegan Akane y Midori.

- Sigo insistiendo en que comas todo, ya ves que has bajado de peso.- comienza Akane.- Hice tu almuerzo con cariño.

- Lo sé y te lo agradezco pero no tengo mucha hambre.

- Yuka-chan hasta pálida te ves- dice Midori.

- Hoy se me olvidó ponerme rubor. Con permiso- se levanta y lleva su bento.

- Ya me preocupa demaciado, en unos días será aquella fecha y no habrá boda.- dijo Akane.

- Pobre, Akane ¿tu sabes la causa de que rompieran?

- No Midori-chan- contestó, sabiendo la verdad, pero no le contaría.

Yuka fue al edificio del club, se paró en frente de la que fue una vez oficina de Kidou, la puerta se abrió y ella entró, todo estaba en orden y como lo dejó antes de irse, aun conservaba su aroma pero ya no era tan fuerte, tomó asiento en la silla principal.

- Recuerdo como me observabas, los besos y caricias que nos dimos aquí. No sabes cuanto te extraño. Pero así debemos estar, separados.


Día de la boda

El día de la boda, Yuuto miró su calendario y de sus ojos brotaron lágrimas, hoy sería que por fin estaría casado con la chica que amaba.

- Yuka te amo aún... ¿que voy a hacer ahora? me hace falta todo de ti, hasta tu tierna inocencia, tu sonrisa y tus ojos.- Se sentó en su cama a pensar.

Mientras, Yuka estaba en cama mirando las manecillas del reloj avanzar, estaba tan destrozada aún, por todo lo que el doctor dijo.

Llegó julio y Kidou comenzó a conocer a otras mujeres, saliendo de vez en cuando, pero sin llegar a acostarse con ellas. Estaba decidido a olvidarla.

Akane regularmente pasaba con Yuka haciendole compañía e insistiendo que regresara con él, hasta que un día la menor perdío contacto con Yuuto. Lo último que le dijo...

- Lo siento Yamana, pero tengo que sobreponerme y pensar en ella no es bueno para mí.- Dijo Kidou

- ¿Eso quiere decir que no va a seguir esperandola?- preguntó Akane.

- Ya no, ella no quiere verme y pues no puedo seguir así, tengo que comenzar de cero y parece que ella tendrá que hacerlo igual. Empezaré a salir con otras mujeres para tratar de olvidarla.

- Kidou-san...- Akane se puso triste, pues sabía cuanto Yuka le amaba aún.


Era la tercera semana de julio, fin de semana.

Akane fue a abrir la puerta de la casa de Yuka- Bienvenidas, pasen adelante.

- Yamana, y Yuka ¿donde está?- le pregunta Natsumi mientras se cambia los zapatos.

- Está arriba, no ha querido comer y ya me preocupa.

- Si te entiendo, no es la misma- comienza Haruna- me parte verla tan delgada y ya no tiene color en sus mejillas.

- Pero hemos venido a levantarle el ánimo- dice Natsumi, las tres suben las escaleras- Yuka, mujer, hola.

- Hola Natsumi, Otonashi.- saluda, sin casi fuerzas.

- Llamame por mi nombre.

- Haruna-chan.- se sienta en la cama y las dos van a abrazarla.

- Ne Yuka, mira como está mi pancita de grandecita- le muestra un poco.- ven a tocarla.

Yuka se acerca y pone su mano- Si que ha crecido- se tuvo que aguantar un poco- con permiso, ya vuelvo ¿me esperan aquí?- salió corriendo del cuarto, bajó y se encerró en el baño pues no lo sosportaba y tenía que llorar.

- ¿Que le ha pasado?- se preguntaba Natsumi, puesto a que no sabía nada.

- No debe de pasarle nada, recuerda que está sensible.- Dice Haruna.

Al rato volvió con los ojos algo rojos. Y Natsumi se le acercó para consolarla, pero Yuka al verla en aquel estado de embarazo quería estar lo más lejos posible de ella.

- Yuka, que tal si sales un rato a distraerte, con otros hombres, ya eres mujer y necesitas algo de cariño si sabes a lo que me refiero.- dice Haruna.

- Por eso, deberías salir hoy mismo.- Le propone Natsumi.

- Lamento decirtelo Yuka, pero mi hermano ha comenzado a salir y a conocer a otras mujeres.

Yuka al oír eso supo que lo había perdido.- Igual no quiero salir con nadie en estos momentos. Yo le he dajado el camino libre y él puede salir con quien quiera.

- Yuka-chan, pienza que puedes encontrar a alguien que te vuelva a hacer feliz, por lo menos salir y divertirte.- Dijo Haruna

- Pero...

- Conozco un sitio de citas rápidas a ciegas, pagas te dan el número de la sala de citas privada y conoces a alguien, solo por una hora.- dice Natsumi.

- Yuka- chan, te buscaré algo que ponerte, hazlo por ti, mereces comenzar de nuevo.- dice Akane.

- Vamos Yuka ve a arreglarte.- dice Haruna.

En poco tiempo Yuka se había arreglado muy bien, Natsumi le dio la dirección del lugar y Yuka se fue en auto.

- No sé ni para que hago esto- suspiró, en un momento llegó y se estacionó, bajó y entró.- Buenas tardes.

- Buenas señorita, desea tener una cita con un hombre o una mujer.

- Quiero una cita con un hombre por favor- sacó su cartera y pagó.

- Claro, algunos esperan, tome, este es su número, siga adelante por ahí y vea cual es su sala.- Le entrega un papel.

- De acuerdo y gracias.- Yuka camina por el pasillo buscando su sala, subió las escaleras y vió más salas- ¿Donde estará?- caminó un poco- Aquí es, no se para que hago esto pero bueno- Rápidamente abre las pesadas cortinas que servían de puerta, apagando las velas que iluminaban el lugar, dejando al hombre que se encontraba esperando, en oscuridad.- Cuanto lo siento- pasó dentro pero por estar todo oscuro se tropezó y calló encíma del hombre- Disculpeme, es que a veces soy torpe.

- No hay cuidado (Esta chica es muy delgada para mí gusto)- dice él mientras la abrazaba por la cintura y que no pesaba mucho- se apagaron las velas, creo que por aquí está el interruptor de la luz.- lo encontró y se encendieron las lámparas.

Al mirarse ambos a los ojos quedaron sorprendidos.

- Eres demaciado linda, lo sabías.

- Lo lamento tanto- se paró de encima de él- creo que tengo que irme.

- ¡Espera florecita!- le toma de la mano.

- Yuuto, por favor déjame ir.

- No lo haré, esta vez no- la hace sentarse- Escúchame, te lo ruego.

- Está bien- él no la soltaba de la mano, no quería que se le fuera de nuevo.

- Te extraño y mucho, ¿por qué me lastimas de esa forma? ¿No comprendes que te amo aún? No importa lo que dijo el médico, yo quiero ser parte de tu vida.

- Pero no puedo darte hijos.

- No me importa, no inmporta si solo estamos tu y yo- la atrae hacia él y la abraza- Por favor vuelve conmigo y comencemos otra vez.

- No se que decir, ¿no te arrepentirás más adelante?

- No, no lo haré- sonrió y la besó, ella se dejó llevar, se necesitaban el uno del otro. Se separaron- Veo que la separación te a afectado mucho, no quiero verte tan triste.

- Mi apetito se redujo un poco.- miró para otro lado.

- Acepta de nuevo ser mi prometida- saca el anillo envuelto en un pañuelo.

- ¿Por qué lo tienes?

- Siempre lo llevo conmigo desde que me lo entregaste y veo que no te has quitado el collar, por que yo tampoco lo he hecho. Siempre te llevo aquí, me haces falta.

- Yuuto, perdóname por ser tan cabeza dura, pero no sé como haré más adelante para llevar esto de no poder tener un hijo.- se lanza para abrazarlo.

- Están las adopciones, ahora lo ves como algo que no va contigo, pero seguro más adelante querrás darle tu amor a uno de esos pequeños.

- Ne, pero aún me asusta un poco.

- No te preocupes, solo aceptame en tu vida, el destino nos ha vuelto a reunir.

- Está bien- pone su mano para que él ponga el anillo- Pero antes debo de confesarte algo, tenemos que tener confianza entre los dos.

- Si lo sé, ¿que me quieres contar?

- Cuando nos separamos, Akane vino a mi casa y me ayudó, pero después de eso pasó algo entre nosostras.

- ¿Que cosa pasó?- alzó una ceja.

- Bueno nos besamos, pero nada más fueron tres veces, más bien fue ella la que me besó.

- Pequeña acosadora, pero no la culpo ella gusta de ti y yo le alenté un poco.

- Casi llega a mayores, pero te juro que no pasó.

- Me hubiese encantado ver un poco.

- ¡Yuuto, por favor ella es una niña!

- Vale solo bromeo- le pone el anillo- Salgamos de aquí, quiero comenzar los planes de la boda si es que no te molesta.

- No, para nada- Dice Yuka, ambos salen, él la abraza y la invita a su casa.


Ella manda un mensaje.

Yuka: llegaré tarde, no me esperes despirta.

- Parece que le ha ido de maravilla.- dice Akane, Natsumi y Haruna leen el mensaje contentas.

- Me alegro por ella.- dice Haruna

Yuka pasó con Yuuto toda la tarde, conversando y comiendo lo que él le preparó para cenar, miraron el calendario para escoger un día.

- Agosto, mañana escogeremos la fecha quiero que sea lo antes posible. Mi vida, ya estubiesemos casados.- la toma de las manos y se las besa.- Pero supongo que era el destino, separarnos por un tiempo.

- Si, tal vez, me esperarás otra vez, me muero de ganas de hacerlo contigo, mi vida.

- Si lo haré, solo unas semanas más, no me dejes por nada.


Los siguentes días Kidou y ella reanudaron todo, las reservaciones, la boda sería en agosto 16. El padre de Kidou la abrazó cuando supo que aceptaba continuar.

- Hija, comprende que no todo se tiene en esta vida, los hijos llegan de dos formas, míra a mi Yuuto, es un buen hijo.

- Ahora me doy cuenta, seguro podré criarlo o criarla, con amor, pero cuando llegue el momento adecuado.- dice Yuka.

- Por el momento disfrutaremos nuestra nueva vida juntos- Yuuto la abraza- llamaremos a todos para confirmar la asistencia a la boda.


Conforme pasaban los días Yuka mandó unas invitaciones que atravesarían espacio tiempo. Esa misma tarde en el cielo se reflejó una luz.

- Estoy aquí- salta la pequeña niña de la caravana, en casa donde vive Tenma.

- Debemos avisar primero a Aki-san.- dice Fey

- Ya deseo ver a la señorita Yuka.- dice Wandaba.

- Um um yo igual- dice Kinako- Al rato te veo iré con las chicas, quiero sorprender a Yuka-chan.- lleva consigo su maletin.

Se dirigió directo a casa de Midori y la sorprendió, luego con Akane que la sorprendió aún más.

- No es fantástico, solo falta Aoi-chan- dice Kinako

- Ni tanto, ella está en una misión con los del inazuma Japón.- dice Midori

- Bueno que le vamos a hacer, vine por ustedes para ir a ver a Yuka, planeo pasar en su casa hasta la boda.

- ¿Pasar en su casa?- pregunta Akane

- Si, nos divertiremos ¿alguna quiere quedarse conmigo?

- Yo paso- dice Midori- tengo cosas importantes que hacer, pero vamos a su casa.

Al cabo de un rato tocan a su puerta y Yuka abre pegando un grito y Kinako igual.

- Kinako, pensé que llegarias en unos día- Ambas se abrazan.

- ¡Que mejor momento que ahora! pienso quedarme contigo hasta la boda.

- Bien estoy de acuerdo, pasen y ponganse cómodas, iré por jugo de naranja y pastel- fue a la cocina mientras las menores fueron a la sala a sentarse.

- Akane, deja de inflar las mejillas.- Midori se le acercó y le susurró.

- Estoy molesta- dijo mirando a Kinako.

- Vaya tu y tus ridículos celos.

- Ne Kinako-chan yo me quedo con ustedes- dice Akane.

- Bien, veremos una peli de horror para asustarnos en la noche.- Dice Kinako emocionada.

- Tomen y disfruten- Yuka pone todo en la mesa y las observa mientras comían.

Tocan el timbre y Yuka va a abrir, Wandaba estaba en su puerta.

- Mi bella señorita, permitame hacerle compañía esta noche.

- Claro- lo abraza- ne estás tan suave, pero pasa y ponte cómodo.

Van a la sala y Yuka avisa de quien había llegado.

- Bueno yo me voy- dice Midori- Yuka encargate de la pequeña deboradora- señala a Kinako que tenía pastel en toda la cara.

- Hasta luego Midori, veamos- toma una servilleta y limpia a Kinako- listo

- Gracias, Yuka-chan.- le agradece Kinako y luego voltea a ver a Akane que tomaba jugo algo molesta- Ne Akane-chan ¿te pasa algo?

- No, claro que no- cambió su actitud a una serena.

- Bueno, iré con Yuka a hacer cualquier cosa.- le avisa Kinako

- Yo también.- dice Wandaba


Yuuto por su parte estaba haciendo remodelaciones y ajustes en su casa, tenía a varios sirvientes ayudando en casa, pero solo por tiempo límite ya que siempre contrata cada fin de semana, algunas veces.

- No me decido por las sábanas- Yuuto estaba decidiendo cada decoración con cuidado. Hasta había creado espacio en su gran armario, la mitad, en realidad el espacio que quedaba era para cuando se casara y lo llenó un poco con sus cosas, después de que Toko le rechazara.

- Señor, donde quiere que pongamos la peinadora- pregunta uno de los hombres que acomodaba los muebles.

- Dejela ahí- dice Kido, la pusieron a la derecha de la cama a una distancia larga.

Todo estaba quedando bien, las cortinas y alfombras en toda la mansión, la vajilla, el juego de té. Todo nuevo, el mantel del comedor de diez puestos, el centro de mesa, había movimiento en aquella mansión.


Mientras Yuka, Kinako y Wandaba, estaban haciendo la cena Akane tomaba algunas fotos del momento.

Después de la cena Llegó la hora del baño, las tres estaban en el baño y la puerta semi-abierta, el oso entró con la excusa de bañarse junto a ellas. Las tres estaban casi semidesnudas, Akane desconfiando ya que había cambiado de color.

- Yuka, no creo querer bañarme junto a él- susurró Akane.

- Es solo un oso- dice Yuka- ven lávanos la espalda.- le da la esponja.

- Con gusto.

- Yo no gracias- dice Akane.- ¿Puedes hacerlo Yuka?

- Claro que te lavaré la espalda.

- Wandaba también puede lavarme- dice Kinako alsando la mano.

Luego de un buen baño, Kinako las metió en la tina y ella en el centro.

- Debimos turnarnos- dice Yuka.

- No, así estamos las tres juntas- Kinako abraza a Yuka.

- Kinako no abraces de esa forma a Yuka.- le reclama Akane.

- Ne pero si la quiero mucho.- contesta Kinako.

- Y yo también la quiero- dice Yuka a Akane, que se puso molesta.- Y también te quiero.

- ¿En serio? Yuka-chan, abrazame a mi también.- Le pide Akane.

- Ven aquí, aunque no tienes por qué sentirte así, yo las quiero a ambas por igual.

Wandaba quedó de lado. Luego vieron una que otra peli de terror, tanto que las dos menores se aferraban de cada brazo de Yuka.

- (Esto se está volviendo peligroso para mi, ambas me están peleando.)

Cuando terminaron de ver, fueron a descansar, aunque Yuka solo se sentó en la cama mientras Kinako terminaba de peinarse.

- Yuka-chan ¿ya pensaron cuando van a tener hijos tu y Kidou-san?

Yuka cambió su rostro alegre a uno triste. Akane sabiendo su situación la abrazó.

- ¡¿Eh dicho algo malo?! tu expresión cambió un poco- la menor se acerca.

- No es que dijeras algo malo, es que yo no puedo darle hijos a Yuuto, el doctor me lo ha dicho, eso duele un poco, pero él me ha dicho que no le importa con tal de estar a mi lado, y quizas en un futuro adoptemos.

- Yuka-chan perdóname- Aparta a Akane y abraza con fuerza a Yuka.

- (Otra vez me aparta)- piensa Akane.

Wandaba llega a la habitación con un futón y lo arregló en el piso para acostarse.

- Bueno mañana tengo que salir a ver unos asuntos de la boda, a dormir.

- Buenas noches Wandaba- dice Kinako y sube a acostarse.

- Buenas noches a las tres

- Buenas noches- responden. Se acomodan, como siempre Yuka en el medio.

- Los pechos de Yuka-chan son suaves- le pone la mano en uno.

- ¡Kinako no hagas eso!- dice Yuka algo roja.- mejor duerman.

Yuka se duerme primero, Akane llora y Kinako trata de dormir pero por los zollosos de Akane no puede.

Kinako se incorpora- ¿Akane-chan que pasa?

- Nada, es solo que ella te quiere más a ti que a mi.

- ¿Ah solo por eso? ella dijo que nos quería por igual, ella es como mi hermana.

- Pero yo no la veo como una hermana, ella me gusta y mucho, hasta nos hemos besado y también quiero con ella. Sé que está mal, es mucho mayor y pronto será la esposa de Kidou-san, pero aún asi la quiero de esta manera.

- Me dejas fría con tus palabras, mejor no la veas de esa forma, ella es demasiado buena y ella te quiere como amiga no arruines tu amistad. ¿Que pasará con Shindo?

- No te lo he dicho, me propuso salir y somos novios lo amo y es mi sueño casarme con él. Pero solo por el tiempo que resta quiero estar al lado de ella.

Yuka dormía tan profundo que no se daba cuenta de lo que pasaba a su alrededor. Ambas se durmieron tan cerca de Yuka. Cuando amaneció...

- Los pechos de Yuka se encojieron un poco- Kinako oprimia con sus manos un pecho aún medio dormida.

- El aroma de Yuka-chan ha cambiado un poco- Akane dijo sin abrir los ojos- Yuka no toques mi pecho de esa forma o voy a perder el control de mis actos. No debes- se estaba excitando un poco, decidió acercarse para besarla. Abre los ojos y mira la cara sorprendida de Kinako.

Ambas gritan alejandose, después se abrió la puerta violentamente, era Yuka que había venido tras sus gritos.

- ¿Que ocurre, por qué esos gritos?

- ¡Kinako me estaba tocando!.- dice Akane.

- ¡Pensé que eras tu, Yuka!- dice Kinako señalandola.

- Mis padres no devieron mudarse a Japón- dijo con algo de reproche.- saldré unas hora, Wandaba les hará el desayuno, solo vine por mi bolso. Hoy tengo una sesión de fotos a las diez.

- ¿Yuka, por qué no me dijiste? déjame acompañarte.- Akane sale de la cama.

- A mi también- dice Kinako.

- De acuerdo, vayan abajo a arreglarse, es que se me olvidó decirles.

En unos quince minutos estaban ya listas y desayunando. Luego al salir de la casa comenzaron a pelear de quien iria de co-piloto.

- ¡Ya detenganse! ambas irán atrás, si, andando.- dijo Yuka perdiendo un poco la paciencia, ellas disgustadas entraron y se cruzaron de brazos.- solo ponganse los cinturones.- obedecieron y Yuka encendió el auto.


Al llegar al lugar se encontraron con Kidou, Yuka corrió y lo abrazó.

- Me da gusto que estés aquí- miró a las menores.- Kinako que gusto volver a verte.

- A mi me da felicidad estar con ustedes de nuevo.

- Yamana ¿como estás?

- Bien Kidou-san esperando poder ver la seción de fotos.

- Claro, por favor, sigan por aquí.

De inmediato comenzaron a arreglarla, peinarla y maquillarla, por último un vestido de novia, Yuuto al verla quedó fascinado. Tomaron fotos por separado de cada uno y luego juntos, mientras las menores observaban hasta que Yuka las incluyó.


Luego de terminar, Yuka se despidió de Yuuto con un beso y se llevó a las niñas con ella. Fueron de compras, pero antes fueron a almorzar.

Aunque siempre Yuka limpiaba a Kinako con las servilletas.

- Ne Yuka- comienza Akane.

- ¿Que pasa?

- ¿Por qué siempre tienes más atenciones con ella que conmigo?

- Es porque, la veo aun muy cría y quería tener una hija como ella, ambas saben que no va a ser así y pues si algun día llego a adoptar quiero ser buena madre y llegar a darle mi amor y atenciones a mi hijo o hija.- dice Yuka algo serena.

- ¡Yuka! lo siento, es que tu conmigo eres más distante. Y sabes lo que siento por ti.

- Es por que sé que no me necesitas mucho, sabes defenderte, pero ten en cuenta que te quiero y mucho. Debo de admitirlo si no fuese por tí, estaría abatida, tu muestra de cariño me hizo bien en ese momento, me sentía realmente sola, te lo agradezco y mucho.

- No te iba a abandonar.

- Para mi que se gustan ambas- dice riendo Kinako.

- Calla y come- Yuka le mete un pastelito que era el postre, para que se calle.

Luego van a una tienda, Yuka buscaba bikinis para llevar a su luna de miel. Entre otras cosas. Cuando llegan a casa vienen algo cargadas de paquetes.

- Casi tengo todo empacado para la mudanza, solo llevaré algunas cosas, mi madre se quedará a cargo de esta casita, aunque vendré de vez en cuando a mantenerla yo también.

- ¿Necesitas que te ayudemos con tus maletas?- pregunta Akane.

- Claro, aún no tengo todo listo, siento nervios, he pasado con Yuuto en su casa, pero pensar en que seré su esposa y que viviremos juntos me de algo de miedo.

- Así tiene que ser- comienza Kinako- Ya te acostumbraras a ser la señora de la casa, habrá veces en que discutirán pero todo irá bien.

- Siempre y cuando confíen el uno del otro- dice Akane

- Gracias, ahora vamos a empacar- mira al oso- ¡Wandaba deja de mirar que hay en los paquetes!

- Lo lamento- se aparta.


Agosto, la mitad del verano, Yuka venía del Raimon algo cansada, conduciendo pero en el camino un auto se cruzó delante de ella e impactaron, Yuka al no querer problemas hizo que el auto de la otra persona saliera sin ningun rasguño. Su bolsa de aire salió algo tarde. Salió del auto.

- Cuanto lo siento jóven- dice ella.

- ¡¿Está bien?!- la miró y notó sus gafas rotas y su frente con sangre. Con la suerte de que no saliera tan afectada.

- Si estoy bien, pero mi auto, vea no se preocupe su auto no se hizo daño.

- Necesita usted un hospital.

Rato después, Yuuto llega al hospital, pregunta por ella, le dicen que está en sala de emergencias siendo atendida.

- Yuka, mi vida ¿estás bien?

- Si no tengo nada, solo fue un golpecito- le habían atendido.

- No se preocupe ella estará bien, no tiene nada, supongo que tendrá que cambiar las gafas por unas nuevas.

- Correcto doctora, la cuidaré.

- Quiero irme a casa, me siento algo mareada también.

- Es normal, le mandé unas pastillas, para que esté como nueva en unos días.

Yuka baja de la camilla y va al baño ya que no se sentía bien. Luego Yuuto la lleva en su auto hasta la casa de ella. Kinako al verla se preocupa.

- No te preocupes, estaré bien- Yuuto la acuesta en el sofá y luego la besa.

- Espero te repongas, no quiero retrazar la boda.

- Ya veras que todo irá bien.


Los siguientes días, Yuka tuvo obligatoriamente que usar lentillas para poder solucionar el problema con su auto.

- No se preocupe por mi auto, en serio, además el seguro me cubre. Ya tengo el dinero en este sobre.

- Pero me siento culpable, es que apenas me dieron mi licencia y mi padre me ha regalado el auto, el dinero me sobra, déjeme ayudarla y viendola bien es muy hermosa.

- Gracias, pero estoy comprometida, me caso en unos días.- mostró su anillo.

- Aún así me siento realmente mal.

- No, en serio, no se moleste y no insista.

- Bueno pero si me necesita, le dejaré mi tarjeta.

- Gracias.

Yuka en ese instante se fue a un banco y sacó dinero que tenía ahorrado, directo a una agencia de autos.

- ¿En que le puedo ayudar señorita?- pregunta uno de los demostradores.

- ¿Por favor puede mostrarme los modelos de convertibles?

- Por aquí- la guió y le mostró varios modelos, en los cuales ella se subió y admiró.

- ¡Este es! es muy lindo, lo quiero en rojo.

- Podemos pasar por aquí y arreglar el pago.

- Por eso ni me preocupo, ¿puedo pagarlo todo?

- Tramitaremos todo de inmediato.

Horas más tarde... Yuka reunió a Akane y a Midori en casa puesto que Kinako estaba quedandose ahí con ella.

- ¡Tah dah!- dijo Yuka sorprendiendolas, las tres comenzaron a gritar.

- ¡Dios mio! es tan lindo- dice Midori

- Parece una deliciosa manzana roja- dice Kinako acariciando el auto.

- Felicidades Yuka, tomaré unas fotos de ti con el auto.

- ¿Que les parece si nos vamos unos días a un hotel con aguas termales? como despedida de soltera.

- ¡Aceptamos!

- ¿Que harás con el auto chocado?- pregunta Midori.

- Pues lo reparo con magia y ya, pero no sé si venderlo o quedarmelo, supongo que lo venderé. Bueno mis niñas pidan permiso ahora que son las vacaciones de medio año y nos vamos mañana.