Higurashi no Naku Koro ni Matsuri: P&F
Introducción
Este documento son los arcos adicionales de los juegos Higurashi no Naku Koro Ni Matsuri y Higurashi no Naku Koro Ni Kizuna, adaptados los que se puedan a esta historia.
Agradezco con antelación a Ez116 por prestarme a sus OCs y algunas partes de su historia "Cómo llegaste a Nosotros" para poder situar bien algunos de los arcos.
Higurashi le pertenece a Alchemist, Ryukishi07 y 07th Expansion. Phineas y Ferb a Disney, Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Marsh. Mikael the Cat le pertenece a Darkblue y la Dra. Victoria a mí.
Arco del Rastro Perdido
(Missing Trace Chapter)
XIII
"¿Cómo puedo seguir siendo su amigo, después de esto?"
Jamás un sonámbulo que iba a por agua y al baño pudo experimentar tanto terror…
El sonido de una pecera que se rompía interrumpió el silencio de la noche… donde ahora se oía el sonido del agua al caer en madera y el vidrio reventarse por golpe. Era una pecera… el sonido de una pecera… sumada al ruido de aletas ahogándose ante la presencia del aire… aleteando desesperadas por tomar aire del líquido elemento. Pero que poco a poco fueron bajando su intensidad… hasta que finalmente esas aletas expiraron, muriendo de una forma espantosa.
- ¡¿Qué es lo que he hecho? – gritó Baljeet al ver el accidente que había provocado – Era Biff… Biff… el único pez de Bufford… ¿Qué me hará? ¿Qué será de mi cuerpo? ¿Qué será de mi vida?
Baljeet sintió por primera vez el verdadero miedo. No el miedo de una F (Nota reprobatoria) ni el miedo de perder un cupo en un curso de estudios… sino el dolor del daño físico… el dolor de saber que su vida… que su cuerpo… que su integridad corrían peligro. El miedo de las calificaciones… era una especie de cosquilla comparado con lo que le esperaba.
- ¿Bufford me matará? ¿Verdad? Estoy perdido… el Código de la Antigua Ley del Bravucón tomará lugar en mí… el castigo del pato que no puede beber… el castigo de la oruga aplastada… el castigo del cerdo desmebrado… No… no… ¡No quiero morir, no quiero morir!
Baljeet supo que lo único que podía hacer para salir de todo esto, era el usar su inteligencia… porque de otro modo… usando medidas físicas, su propia integridad no le serviría.
- ¿Oyashiro-sama…? ¿Eso es mi única salida?
Baljeet salió por la ventana de esa casa… porque si Bufford despertaba a por agua y veía del desastre de su pez… sería peor.
Ya era de madrugada en Danville, eran algo de las 2 AM, donde la luna brillaba como compadeciendo a los errantes y las cigarras cantaban su cantos como dándole a la noche un aspecto más tétrico de lo que ya es.
Baljeet caminaba por la ciudad, como perdido… y es que todo no podría haber sido peor. Sus padres habían salido de la ciudad por negocios, y lo dejaron encargado con la madre de Bufford, de modo que pasaría la noche con Bufford… dado que la señora tuvo que salir por una emergencia esa misma tarde. Estaba solo… y no tenía nadie a quien recurrir… Phineas y Ferb dormían… y los nuevos invitados… a saber donde se encontraban.
El hindú caminó por las calles de Danville sin rumbo fijo, como escapando de su desgracia… por miedo del castigo… viendo lo sucio que podía ser el casco urbano por las madrugdas… bolsas de basura por doquier… y papeles por el piso…
(Doofenshmirtz Bodega Abandonada)
Mikael dormía ya profundamente… pero Tails seguía despierto… alternaba entre periodos de sueño y despetar, de modo que voló hacia el techo de la Bodega mirando la ciudad y como esta se puede poner de noche, con luces… y el sonido de los vehículos que pasan sólo por las noches… el dominio de los Camioneros.
Pero se aburrió pronto de esa vista y decidio recorrer la ciudad volando, dado que a esas horas, nadie lo vería… las calles estaban más solas que nunca.
- Danville no se ve tan bien de noche, como se vería de día…
De repente, Tails sintió algo en su estómago… una especie de sonido, como recordándole que para poder volar debería haberse alimentado… pero no sabía donde encontrar comida. No podía entrar a una tienda y pedirla… tenía que buscarla… como en su otro mundo… en donde nadie lo mirase.
Ya no pudo volar, y decidió caminar por la ciudad… hasta que pasó por una especie de contenedor, donde se podía oír un lamento…
- Lo lamento… yo… lo lamento…
- ¿Eh? – dijo el zorro al oír eso.
El lamento seguía sonando, por lo que parecía en el interior de dicho contenedor. Tails se acercó temeroso… y abrió el contenedor…
- ¡Baljeet!
- ¿Eeeh? Tú… eres…
- Yo soy Tails – dijo el zorro presentándose – Te he visto… con Phineas y los chicos… ¿Qué haces aquí? ¿Te ha pasado algo…?
- No lo sé… ayúdame Tails… - dijo Baljeet – Me van a matar…
- ¿De qué estás hablando? ¿Quién quiere quitarte la vida? ¡No lo permitiré!
- Yo… he destruido una reliquia… el bien mas preciado… de un amigo… yo he ahogado su recuerdo… con mis propias manos…
Tails al oír eso tuvo un violento flashback al momento cuando Sonic rompió la maceta con la semilla de Cosmo. Supo que… todo eso lo obligó a huír… y entendió como se sentía Baljeet.
- ¿Qué fue lo que hiciste? No te juzgaré…
- Rompí la pecera de Biff… el pez de mi amigo… y ese pez ahora… está muerto… ¡Y yo voy a ser el siguiente en esa lista!
- ¿Qué haces en ese basurero?
- Yo… no tengo a donde ir… si regreso a ese lugar… yo… mi vida… ¡No quiero morir! ¡Nadie sabrá que morí en Agosto, porque lo llamarán la Maldición de Oyashiro-sama!
- ¿Eh? ¿Oyashiro-sama? – dijo Tails.
- Hace mucho tiempo, este sitio era lugar del culto de Oyashiro-sama… y donde se practicaban ritos paganos terribles…
- Oye, oye… entiendo que rompiste eso de tu amigo… ¿Pero que tiene que ver con Oyashiro-sama?
- ¡Me matará, me matará! – dijo llorando Baljeet - ¡Ese tipo me matará!
- ¿Porqué dices que te matará? – dijo Tails perdiendo la paciencia - ¿¡Qué te pasa?
- ¡PORQUE ESE TIPO ES UN BRAVUCÓN! ¡Me ha llevado acosando desde que llegué a este pueblo! ¡Día y noche sin descanso… sólo porque dice que soy un Nerd!
- ¿Qué clase de…?
Baljeet se levantó y se desabrochó la ropa que llevaba. Empezó a desvestirse.
- ¿Eh? ¿Oye… que haces…?
Baljeet quedó solo en ropa interior… y luego tomado su ropa interior, tiró de ella fuertemente hacia abajo, dejándose completamente desnudo ante los ojos sorprendidos de Tails.
- ¡Oye tú! ¿¡Qué diablos?
- ¡Mira lo que le paso a mi cuerpo por meses de calzones chinos y golpes! ¡Sólo míralo! ¡Mira como mi cuerpo ya no es más que una especie de protuberencia llena de golpes y moretones!
Tails salió del shock de vergüenza para mirar con atención y fijarse que efectivamente, ese cuerpo… aunque desnudo, estaba vestido con el ropaje del maltrato y del abuso, con moretones, hinchazones y heridas… que lo hacían ver como alguien expuesto a los peores maltratos.
- Baljeet… esto…
- ¿Crees que ese bravucón me perdonará la vida? No… él… y yo… mi vida… eeeh… eeekk….
- Baljeet… no… - dijo Tails abrazándolo de repente – Yo sé lo que haz sufrido… yo también en mi mundo vivía entre abusivos… que me maltrataban…y me golpeaban… y por eso… mi cuerpo cubierto en pelajes oculta las heridas de ese abuso… por lo que tu también… no dejaré que te pase lo mismo que a mí…
- Tails… - dijo Baljeet – Necesito que me ayudes… a crear una nueva Maldición…
XIV
Baljeet se separó de Tails apenas terminó su frase y empezó a vestirse de nuevo.
- ¿Crear… una maldición?
- Si vuelvo a ese lugar… yo… no puedo volver ante Phineas, Ferb y los otros…
- ¿¡Quién es ese bravucón?
- ¡Su nombre no puede pronunciarse! – gritó Baljeet - ¡Mis lamentos solo lo invocarán!
- Baljeet… tienes que ser valiente… ¿Quién es…?
- No puedo decirlo… ¡Su nombre es impronunciable!
- ¿¡Quién es?
- ¡Oyashiro-sama, Oyashiro-sama! ¡Es el enviado de Oyashiro-sama! – gritó Baljeet.
Tails se dio cuenta que Baljeet no logró vestirse y estaba solo en ropa interior ante el frio terrible de esa noche, por lo que estaba convulsionando y teniendo una crisis producto de la hipotermia. Supo que debía terminarlo de vestir, pero no había tiempo, por lo que lo cargó en su espalda y con su ropa regresó a la Bodega Abandonada, donde entró haciendo ruido.
- ¡Mikael, despeirta! ¡Mikael! ¡MIKAEL!
El gato despertó de mal humor… hasta que vio que traía Tails con él.
- ¿Para qué diablos me haz…? ¡EEEEEEKKKKKK! ¿Qué le pasó a Baljeet? ¿Qué le pasó a su cuerpo?
- Tiene hiportemia… debemos vestirlo… y debemos subir su temperatura… o morirá…
- ¿Pero cómo es que a pasado…? – dijo Mikael – Esto… todo…
Las convulsiones en Baljeet disminuían considerablemente, pero se podía ver que su respiración era trabajosa.
- Hay que calentarlo ya… - dijo Tails - ¡La ropa!
- ¡Es muy delgada! – dijo Mikael – No será suficiente… ¡Tenemos que calentarlo con calor corporal!
- ¿Cómo dices?
- Tails… tu eres un ser de mucho pelo… tienes que ponerte encima de él y abrazarlo para transferirle tu calor corporal…
- Esto… Mikael…
- ¡No hay tiempo para nada! ¡Ahora!
Tails supo que Mikael no iba en broma y decidió hacer lo que decía… su cuerpo tomó contacto con el cuerpo de Baljeet… tratando de transmitir su calor corporal… aún cuando el primer contacto le reveló que Baljeet estaba tan frio como un cubo de hielo… y tenía que retenerlo con más fuerza para poder asegurar una transferencia de calor apropiada.
Poco a poco dicho acto dio sus frutos… y Baljeet regresó a la conciencia… lentamente.
- Eeeh… esto… yo…
- Baljeet… estás bien… estas con nosotros – dijo Tails – Estás con Mikael y yo…
- Esto yo… ¿Mi ropa? ¿Qué le ha pasado a mi ropa?
- ¡Espera! – dijo Mikael - ¿Esos moretones? ¿Esos golpes? ¿Quién te los hizo?
- El bravucón… el hombre que es mensajero de Oyashiro-sama… el bravucón… - gimoteó el chico.
- Baljeet, tienes que decirnos un nombre… ¿Quién ese ese maldito? – dijo Mikael.
- ¡Oyashiro-sama! ¡Es Oyashiro-sama!
El pánico de Baljeet era mayor que su dolor, de modo que no podía decirles quien era su acosador.
- ¿Oyashiro-sama? ¿Estás diciendo que fue… Oyashiro-sama?
- ¡Fue Oyashiro-sama y sus mensajeros! ¡Ellos me castigan… dicen que soy un nerd! ¡Dicen que soy… un inmigrante! "Forastero, tú no entres y tú nativo, no salgas del pueblo" Y por venir de lejos me castigan… para expiar mis culpas…
- ¡Cálmente, Baljeet, cálmate!
- Tienen que ayudarme a crear una nueva maldición… tienen que ayudarme a morir…
- ¿Eh?
Mikael le alargó su ropa a Baljeet y esperó que acabase de vestirse, una vez que el chico se vistió, se giró y le volvió a repetir su pregunta:
- ¿Qué te ayudemos a qué…?
- Ayúdenme a morir… que muera para que el bravucón mandado por Oyashiro-sama no me encuentre…
- ¿Baljeet… estás diciendo que…?
- Que quiero "morir"… pero para poder resucitar…
- Siento que no entiendo nada de lo que dices… - dijo Mikael.
- Quiero turbar al cielo… retar a los espíritus… y necesito su ayuda…
- ¡Tal vez podríamos dártela si fueras menos místico! – le dijo Mikael.
- Mikael… - dijo Tails.
- ¡Dice que tiene un problema con un bravucón y no nos dice quien es! ¡Dice que quiere que lo ayudemos a morir! ¿Es que no lo entiendes Tails? ¡Este es un condenado loco!
- Necesito su ayuda… necesito su ayuda… - pidió Baljeet.
- Entiendo – dijo Tails – Quieres crear una maldición… ¿verdad?
- ¿Qué dices Tails? ¡No los entiendo a ninguno de los dos!
- Es simple… - dijo Tails – Quiere hacer creer a sus bravucones que serán maldecidos por Oyashiro-sama, fingiendo su muerte y luego regresando de entre los muertos, para que cree el respeto que se merece… porque… como humano no puede lograrlo…
- Tails… - dijo Mikael.
- Yo te ayudaré… porque he visto tu dolor… he visto como sufres… y nadie merece sufrir lo que tú estás sufriendo…
- ¿Me ayudarás a obtener el respeto de esos hombres?
- Claro Baljeet… - dijo Tails.
Mikael entendió en ese momento que Tails se identificó con Baljeet porque sufrían una tragedia similar… ambos perdieron sus entornos porque destruyeron reliquias que significaban mucho para ellos… en un lado, la semilla de Cosmo y en el otro, el pez Biff…
- ¿Cuál es tu plan, Tails? – dijo Mikael.
- Pues primero debemos entender que es la Maldición de Oyashiro-sama y cómo es que podemos usarla para crear la suya propia… y tiene que contarnos su historia…
- ¿Podrás confiar en nosotros? ¿Nos contarás tu historia, Baljeet?
- Yo… pues…
- Tómate tu tiempo… - dijo Tails – Pero tienes que decirnos todo para poder ayudarte… y si lo haces, te ayudaremos…
- ¡Gracias Tails! – dijo Baljeet abrazándolo - ¡Muchas gracias!
En ese momento, la noche acaba y el sol iluminaba la ciudad de Danville otra vez.
