Flower99Upendi: Agus, es bueno leerte por acá. En fin, sabes lo difícil que es escribir un solo capitulo? xD Debo cuidar muchas cosas y en cada capítulo me arriesgo al estropear la historia. Jaja sí de tu historia ya me la habías contado y me honra que te hayas desvelado hasta leer todo lo que llevaba pero el que te hayas llevado la sorpresa de que no estaba completo no es mi culpa, ahí mismo en fanfiction te dice si está completa o no :v
seekaerl: Ya te reconocí jaja he visto varias de tus publicaciones en ELDS y creo que nos seguimos en wattpad y twitter xD También espero tener un tiempo libre para leer tu fic.
ShadowKopa: El plan original de Zira sobre los cachorros aún no están revelados pero me gusta como piensas. Sobre Kovu… recordemos que en la segunda película también se menciona que este cachorro fue elegido por Scar en vida así que… Pero no te preocupes, de poco a poco se revelará todo. Jaja ya van dos personas que se toparon con que la historia no estaba terminada y sí adivinaste, dejaré en suspenso lo de Kiara y Zuri xD
HARTO Y CANSADO
Las imágenes y recuerdos de los últimos días se instalaron en su mente al rojo vivo.
Cada entrenamiento, cada charla con Esbe… cada caída y cada tropiezo.
Todo se repetía una y otra vez remarcando sus errores.
-¡No puedo con esto!- exclamó Kion a los cuatro vientos hace dos días cuando, en un entrenamiento físico impartido por el mismo líder de los Alba, cayó de culo al suelo tratando de subir un gran árbol.
Esbe había insistido en que tratara de subir, a lo que Kion no le encontró sentido.
-¡¿De qué me servirá esto?!- alegó el león enfadado desde el suelo y con unas pequeñas gotas en sus ojos ante la impotencia.
-Para ser mejor león y curarte de tus miedos no solo necesitas limpiar tu mente. También tu cuerpo debe estar sano y en equilibrio- Dijo tranquilamente Esbe sentado a unos pasos de distancia.
-No puedo- reafirmó Kion levantando las patas traseras con un leve temblor. Sentía el cuerpo cansado y no precisamente por los entrenamientos. Había tenido varios de ellos antes de ser el líder de la guardia pero no estaba del mejor ánimo. Sus ojos pesaban y las ojeras delataban su estado anímico.
-Dilo por tercera vez y acabaremos con esto –Dijo Esbe subiendo el volumen de su voz lo que atrajo la atención de Kion – En mi manda no permito leones débiles, tanto física como mentalmente. ¿Sabes? Ahora que lo veo son más claras las diferencias entre tu reino y el mío-
-¿No era suficiente el color de pelaje?- agregó Kion sin ganas.
-Las diferencias no están en la piel ni en el físico si no en tus palabras. Los leones de mi manada, mi familia, saben cuál es su lugar y ninguno se da por vencido por que se conocen, conocen sus fortalezas y debilidades… conocen sus miedos. Venga el peligro que venga ellos siempre los enfrentan, desde el cachorro hasta el anciano y tú… imploras ayuda con los ojos aunque tu boca permanezca cerrada. Te doy mi pata, te entreno personalmente, de lo que muchos no pueden tener el privilegio y lo primero que haces es rendirte-
Sus palaras se clavaron en el pecho y corazón de Kion. No pudo verlo a los ojos y una mezcla de impotencia y odio le llenó el cuerpo.
¿Odio? Estaba seguro que era eso pero no para el anciano león sino para sí mismo.
-Piensa y reflexiona. Si quieres ganarle a tus pensamientos te veo mañana- y sin más Esbe dio media vuelta y partió hacia el reino dejando a un confundido y cansado león.
Kion se sentó repasando lo que acababa de escuchar. Todo era cierto pero no podía dejar de pensar en todo lo que debía enfrentar.
Scar, La Guardia de León, su familia… a sí mismo.
Todo pesaba en su cabeza a tal punto en que comenzó a sentir jaqueca trayendo con ello unos dientes que se presionaban unos contra otros. ¿Cómo lidiar con eso?
En ese momento solo quería tener una charla con Mufasa pero desde que comenzó a tener esos sueños con Scar su mente estaba bloqueada y la conexión con su abuelo parecía haber desaparecido.
Esbe estaba para ayudarlo pero ¿Quién lo entendía mejor que su abuelo?
Alzó la cabeza manteniendo los ojos cerrados esperando recibir la refrescante brisa que al menos podría consolarlo un poco pero nunca sucedió.
La ausencia de esa sensación extrañó a Kion y su entrecejo poco a poco se fue arrugando. De pronto sintió sofocarse, como si el exigeno hubiera muerto también.
La situación lo obligó a abrir los ojos como platos y al hacerlo pudo recuperar el aliento pero todo había cambiado.
El cielo ya no era azul con esas características nubes oscuras de la temporada de lluvias. Ahora era un naranja rojizo y no había rastro de nubes.
-¿Qué sucede?- se preguntó a sí mismo volteando para todos lados pero ahí no había nada. Solo un campo verde enorme que se extendía a kilómetros sin la presencia de árboles o la roca del reino cerca.
Su pecho comenzó a bajar y subir rápidamente y su corazón latía con fuerza. Entre el pelaje de su frente comenzó a caer sudor y a sus patas la hierba crecía lentamente.
-No, ¡No de nuevo!- Kion retrocedía pero no tenía a donde ir –Scar…- susurró por lo bajo sabiendo que todo se trataba de uno de sus juegos –Basta-
-Kion –
Escuchó una voz detrás suyo la cual reconoció fácilmente pues se estaba haciendo rutina.
Kion se detuvo un momento, infló sus pulmones con todo el aire que pudo y volteo decidido a encararlo pero su falso valor se vino abajo al no encontrar a Scar sino la silueta de una Chetah, un hipopótamo, una garceta y un tejón. Eran sombras negras que parecían no tener un contorno visible pero Kion los reconoció sin esfuerzo.
-Chicos- fue lo único que salió de su boca. Si antes tenía miedo ahora sentía pavor. ¿Qué es lo que intentaba hacer Scar? –No ustedes-
-¿A qué juegas?-
Escuchó la voz de Besthe llamándolo comenzando a dar unos pasos hacia él a lo que los demás imitaron.
-Yo... yo no estoy jugando a nada- la voz de Kion temblaba y sus patas retrocedían más y más pero la distancia no aumentaba, al contrario, parecía extinguirse poco a poco.
-Abandonaste la guardia-
Ahora era Ono quien lo acusaba desde un bajo vuelo.
-¡No! Estoy entrenando para ser mejor, un mejor líder… para ustedes y mi familia-
-¿Mejor? – Repitió Bunga sin creerlo –Ni siquiera eres capaz de conservar el rugido-
Las sombras entre más se acercaban más se aclaraban dejando a ver sus siluetas. Parecían tan reales que hiso erizarle el pelaje al león.
-No, Bunga no digas eso. Eres mi mejor amigo, ¿recuerdas? Todos somos amigos- trato de hacerlo entrar en razón.
-¿Amigos?-
Kion volteo y Fuli apareció frente a él, cara a cara haciendo que Kion diera un sobresalto para finalmente tropezar y caer al piso.
-Nos abandonaste- El entrecejo de Fuli estaba a no más poder y sus ojos se clavaban como dagas.
-No podía exponerlos a ustedes también. Ya corríamos mucho peligro con mis hermanos y ahora sé que me equivoque. Nunca debí dejar el reino –(Kion)
-Ya es tarde. No pensaste en nosotros ni en tus hermanos, solo piensas en ti mismo- (Fuli)
-¡No!- Kion cerró los ojos con fuerza.
-¡Admítelo! ¡Nos has defraudado como a todo Pridenlands!- apuñalaba verbalmente la felina.
-¡Para! –Las lágrimas no pidieron permiso para salir y el suelo manchado daba testimonio de esto.
-¡Nunca serás un buen líder!- (Fuli)
(Fin del sueño)
Kion abrió los ojos fuertemente.
Quedo unos minutos observando la nada mientras su vista se acostumbraba a la oscuridad de la cueva. Su cuerpo temblaba involuntariamente y las gotas en sus ojos y frente habían sido traídas a la realidad.
Sus ojos abiertos como platos no se apartaban de un solo punto y parecía que hasta sus pupilas temblaban.
Pasaron largos minutos hasta que pudo contenerse. Levantó la cabeza y vio a la manada de leones blancos tumbado por todas partes. Para cualquiera la escena le habría sido curiosa pues nadie sabía cómo cabía tanto león en esa roca pero no fue el caso de Kion, él tenía otras cosas en mente.
Salió de la cueva con pesar, harto, cansado de sus sueños, de su propia mente.
Harto de Scar y de él.
-Es un lugar genial – dijo Niho recostado en el suelo sobre una gran roca plana dando a una hermosa vista de un lago amplio donde los rayos de luna le daban un toque extra al sitio. Esto más abundantes árboles y arbustos de todo tipo.
-Les dije que valdría la pena levantarse temprano. Esta es la mejor hora para ver tal espectáculo – dijo Dilla orgulloso de su idea tumbado de la misma manera que Niho.
-¿Creen que fue buena idea no despertar a Kion? Se está perdiendo de esto- (Niho)
-No ha dormido bien estas últimas semanas. Al marcharnos parecía haberlo conseguido así que es mejor darle todo el tiempo que pueda – Tiifu puso de su parte a un lado de Dilla – Ahora más que Esbe lo está entrenando-
-Pfff ¿sabes lo que daría cualquier león de aquí para que Esbe lo entrenara? Solo pocos tienen la suerte y uno de ellos es un…- pero Dilla decidió detenerse.
Tiifu alzó una ceja adivinando lo que iba a decir el albino.
-¿Un qué? ¿Un forastero?- (Tiifu)
-Sé que de donde vienen la palabra no es muy grata pero aquí no lo vemos como una ofensa. Después de todo eso es lo que son- Dilla se encogió de hombros restándole importancia.
-Lo sabemos pero para Kion y su familia es un mal recuerdo – La leona tomó aire haciendo una pausa para luego soltarlo lentamente –Después de todo es la razón de que hayamos llegado hasta aquí-
Tiifu no pudo evitar que la imagen de Zuri apareciera en su mente. Haberse separado no había sido la mejor elección. Lo único que podía hacer era desear que haya encontrado lo que buscaba en ese sitio. Se tomó un momento para levantar la vista y mirar la enorme luna llena que adornaba el cielo.
Sí, quizá en pridelands nunca se hubieran levantado a esa hora o tan siquiera se les hubiera ocurrido pero la escena en el reino de Alba hacia que valiera la pena aunque eso implicara dormir menos. Era tan majestuosa la vista… algunas aves nocturnas se escuchaban al fondo y de vez en cuando se podían ver retomando vuelo, algunos peces en el lago que se asomaban en la superficie, inclusive algunos leones de la manada de Dilla estaban ahí. Algunos en grupo a lo lejos pero que se alcanzaban a ver pues nadie se escondía. Parecía ser el sitio favorito de todos que visitaban con regularidad. Algunas parejas jóvenes de esos singulares felinos también se apreciaban, recostados y pegando sus costados para sentir el cálido contacto del otro. Un sonrojo en las mejillas de Tiifu aparecía cada vez que al voltear a ver a esas parejas, éstas se regalaban algunas caricias en la mejilla o en el resto de la cara. No podía evitarlo, para su mala suerte siempre que volteaba se encontraba justamente con esa escena y sentía que de cierta forma violaba su privacidad aunque claro, no estaban haciendo nada malo y los susodichos estaban a la orilla del lago.
A pesar de las incomodidades, todo en ese reino era un espectáculo tanto de día como de noche.
Tanto que, a pesar que Kion estuviera recuperando sueño, quisiera que estuviera ahí para apreciar la vista con ella y sus amigos. El pensamiento le bajo un poco los ánimos.
Dilla escuchó cada palabra de la leona para luego observarla contemplar la luna. El león blanco paso su mirada al león que tenía a su derecha encontrándolo disfrutando de la fresca brisa con una sonrisa en sus labios y apoyando su cabeza sobre sus patas delanteras. Sus ojos comenzaron a cerrarse poco a poco pues el sueño estaba cobrando factura.
Este acto le pareció curioso a Dilla pues en Alba, en los años que tenía de vida, nunca había escuchado a alguien quejarse de sueño pero esto se debía en parte a que los leones blancos de ese reino dormían mucho menos que otras manadas. Tenían una vida más activa y el sueño pesado no era común.
-Kion, ¿en verdad es tan especial como para que Esbe fije tanto la atención en él?- se atrevió a preguntar Dilla aprovechando que Niho poco a poco caía dormido.
Esta pregunta sorprendió a Tiifu haciendo que volteará curiosa hacia él.
-Es el líder de la Guardia de León. Tiene un cargo muy importante en el ciclo de la vida. Claro que es especial- dijo Tiifu segura de sí misma y una sonrisa lo confirmaba.
-Pero… si un cargo te hace especial…- dijo Dilla admirando las estrellas - ¿Qué ocurre con los leones simples como nosotros? ¿Acaso no tenemos voz?-
La sonrisa de Tiifu fue cayendo poco a poco y por primera vez quedo muda ante Dilla. Era algo que nunca había considerado la felina. ¿Tendría razón? Por qué de ser así… entonces ya no se trataba solo de Kiara, Kopa o Kion si no también de ella y Zuri. ¿Cuál era su destino? ¿Serían importantes siendo el destino que tuvieran?
-Sin importar el cargo… ¿Kion es especial para ti?-
Una vez más Dilla la sacó de sus pensamientos.
Ella lo miró confundida y los ojos del macho pedían una respuesta la cual no llegó a completarse.
-Tiifu, Dilla –
Escucharon una voz que los llama detrás de ellos.
Los mencionados voltearon a ver el dueño de la voz y sobre una roca de considerable tamaño estaba Kion a quien el viento sacudía su melena en desarrollo y la oscuridad a penas lo dejaba asomarse pero no fue difícil reconocerlo para ambos.
-Kion – nombró Tiifu con entusiasmo pero a la vez con preocupación de verlo despierto. Kion se impulsó con las pata traseras y bajo de la roca con un salto cayendo frente a ellos quienes se pusieron de pie inmediatamente - ¿Qué haces despierto, deberías estar…?-
Pero Tiifu no pudo terminar su frase al ver el semblante del cachorro. Serio y el rostro demacrado por la falta de sueño no eran buenas señales. Apenas pudieron reconocerlo a pesar de la distancia.
-¿Estas bien?- la felina cambió su pregunta.
-Pronto lo estaré, ahora sé qué debo hacer pero necesito de su compañía- Kion paso la mirada por los tres presentes- La de todos. ¡Ahora! -
-¡Sí, vallamos por esos malos! -Niho se levantó rápidamente hablando apenas consiente de lo que sucedía pero los ojos entreabiertos y un poco de baba en la barbilla se ganaron las miradas de los presentes.
Dilla en su cabeza se preguntaba cómo era posible que se hubiera quedado dormido tan rápido.
-Como sea, vámonos- mandó Kion iniciando así su caminata.
-Espera, ¿Ahora?- cuestionó Tiifu.
-No puedo esperar ni un día más- La voz de Kion no sonaba muy amigable.
-¿Y a dónde vamos?- (Dilla)
-Lo sabrán cuando lleguemos- y sin decir más y sin oposiciones los tres leones restantes lo siguieron.
Solo se escuchó un bostezo por parte de Niho.
Después de unos minutos caminando entre el reino y una pequeña selva, en la que Kion no respondió ninguna pregunta, el grupo detuvo su paso.
-¿Qué hacemos aquí?- Dilla interrogó las intenciones de Kion pues comenzaba a reconocer el lugar.
-Terminaré con esto de una vez- contestó Kion deteniéndose y apartando unos arbustos con su pata derecha dejando ver un claro de gua cristalina. El agua más pura y limpia que había en todos los reinos –Enfrentare mis miedos-
Todos se acercaron más hasta la orilla de aquel pequeño lago mirando su reflejo en el líquido excepto Kion y Dilla.
-Oh no. Kion, este claro es sagrado para mi reino. No deberíamos estar aquí, si Esbe nos encuentra…-(Dilla)
-Esbe me trajo aquí- interrumpió el cansado león- Solo aceleraré el proceso-
Kion comenzó a acercarse hasta llegar al borde ganándose la atención de Niho y Tiifu que no tenían ni idea de lo que tramaba.
-Insisto. Esto es una mala idea- Dilla dio unos pasos hacia enfrente.
-¿Y para que nos trajiste a nosotros?- preguntó Niho tratando de asimilar la situación y entender porque Dilla estaba tan alterado, era solo agua.
-De ser verdad las leyendas no sé qué pueda pasar conmigo. Si las cosas se complican saben que hacer- (Kion)
-No puedo permitirlo- (Dilla)
Kion giro la cabeza para verlo.
-Dilla, necesito esto. No tienes idea lo que es ver tus miedos noche tras noche y que hagas lo que hagas todo permanezca igual. Ya no puedo más. Si lo consigo recuperare el rugido y podre pensar con claridad, mi mente solo será mía y seguiremos con el plan de Kiara. Por favor, déjame intentarlo, por favor-
El albino no estaba seguro pero Kion sonaba desesperado y tenía razón, no sabía lo que era con lo que estaba lidiando y menos había vivido lo que ellos.
Sin remedio Dilla cayó y se sentó en su lugar esperando a que todo acabara.
Kion formó una pequeña sonrisa con el ánimo que le quedaba para luego regresar la mirada hacia el redondo lago. Éste no tenía niveles de profundidad, era solo un hoyo en la tierra a la que no se podía medir la profundidad.
Como último acto miró a su izquierda para encontrarse con Tiifu que asintió con la cabeza. No estaba muy al tanto de la situación pero si Kion creía que era lo mejor entonces también ella. A su lado derecho se encontró con Niho el cual hiso lo mismo que Tiifu y le deseo buena suerte apartándose de las bromas y poniéndose serio por un minuto.
Kion cerró los ojos.
Inhaló todo el aire que pudo como nunca lo había hecho aprisionándolo en sus pulmones y decidido, acumuló fuerza en sus patas traseras la cual utilizó para dar un gran salto al ojo del claro.
Tan pronto toco el agua todo se volvió blanco.
(Perspectiva de Kion)
No sabía lo que había sucedido.
¿Cuánto tiempo había pasado?
Lo último que recuerdo era haber llevado a mis amigos al lago supuestamente milagroso. Recuerdo la preocupación en la cara de Dilla, la cara de curiosidad de Niho y los hermosos ojos de Tiifu… aquellos jades viéndome con preocupación pero ¿había sido real ese recuerdo o solo era otro estúpido sueño más?
Lentamente abro los ojos y para mi sorpresa… No hay nada.
Todo, absolutamente todo es blanco; no hay suelo aunque me sostengo en la nada, tampoco hay pasto o árboles.
Es increíble y quizá este delirando pero por un segundo siento paz.
Como broma hacia mí mismo me pregunto si me abre ahogado y eh muerto.
Dicen que al morir sientes tu cuerpo liberarse de los problema y quizá sea el caso.
Lamentablemente entre esa paz y pensamientos absurdos ocurre algo. Siento un temblar bajo mis patas y cada vez se hace más fuerte hasta el punto que la nada bajo de mí se abre apareciendo una enorme grieta. Se extiende y no frena.
Salto a un lado evitando caer y de este enorme orificio se alza una enorme roca frente a mí.
Algo me distare por un momento, siento un cosquillar en mi costado y patas. Lo observó y del suelo blanco salen plantas y pasto. El cielo también cambia a uno con nubes. Estallidos se escuchan por todos lados y todo a mí alrededor se ha transformado en una sabana.
Regreso la vista hacia la roca que estaba frente a mí y mis ojos se abren hasta más no poder. El asombro y el terror me vuelven a invadir.
Ahí, frente a mí se terminó de levantar la enorme roca y con una sabor amargo en la lengua descubro que es la roca del rey, la de mi reino, la de prindelands.
Rugidos se escuchan detrás de mí haciéndome voltear nuevamente y la escena es horrible, una matanza.
Dos grupos de leones se destrozan los unos a los otros. Mordidas, zarpazos y sangre parecen ser los protagonistas.
El miedo me controló por completo. Ahora también sentía unas nauseas terribles.
Corrí hacia ellos tratando de detenerlos.
-¡Basta! ¡Suficiente!-
Pero fue inútil, nadie me pone atención.
A más me acerco aparece un segundo descubrimiento.
Un bando de leones es blanco… los Alba.
Retrocedo y mis patas tiemblan pero sin previo aviso dos siluetas, uno mecho y la otra hembra, salen desde el suelo, como fantasmas. Son enormes, colosales como los leones con lo que soñé hace unas noches.
Estos se enfrentan y ¿Cuál es mi sorpresa?
Son Esbe y Zira.
Destazándose uno al otro. Zira tiene la cara deformada por el odio.
No lo soporto. Doy media vuelta tratando de evitar seguir viendo pero no para.
Ahora frente a mi hay otras dos siluetas pero estas son de mi tamaño, de mi edad pero… enfoco bien y noto que no solo compartimos esas semejanzas.
Estos imitan a los adultos pero… uno soy yo.
Muestro los colmillos tratando de intimidar al otro pero es en vano.
No reconozco al otro león hasta que de un zarpazo que le atina mi otro yo le obliga a girar la cabeza y verme.
No puedo creerlo.
¡No! ¡No esos malditos ojos verdes!
Me siento traicionado. No conozco al portador de esos ojos en persona pero es suficiente para sentir como me hierbe la sangre. No quiero creerlo, no puedo.
-¡Nos manipulaste!- le grito sin escrúpulos.
Siento odio y repudio por ese león
Todo indica una solo cosa; todo fue una farsa.
Llegamos hasta aquí por él, todo esto fue por él y nos agradece con sangre.
Nos ha usado.
Estoy a punto de maldecirlo con palabras que nunca he usado pero he escuchado de mayores, cuando una risa ronca y esta vez, llena de humor, de diversión llama mi atención así arriba.
En la punta de la roca del rey, con la melena sacudiéndose en el aire, está Scar mirando, a mí, la pela a mi alrededor y se ríe a carcajadas.
¡No merece estar ahí! El trono nunca será suyo.
Pienso involuntariamente, no sé de dónde ha salido eso.
No sé por qué pero bajo la mirada de nuevo hacia ese cachorro.
Sigue en el suelo y le sigue el juego a ese maldito león oscuro. Ambos se ríen de mí y yo solo puedo apretar los dientes con fuerza.
Fue ahí cuando solté un grito de desesperación.
(Fin de perspectiva de Kion)
Kion sacó la cabeza del agua pidiendo aire a bocados.
Esta era la señal para Niho y Tiifu.
Kion se acercó nadando lentamente hasta la orilla y fue cuando todo tierras que Niho lo sujeto con la boca por la nuca ayudándolo a subir.
Una vez en tierra firme, el felino seguía tosiendo. Su pelaje empapado y una falta de fuerza repentina lo llevaron al suelo.
-Kion, ¿Esta bien?- preguntó de cerca Tiifu.
Dilla lo observaba tiritar pero no por frio. Algo andaba mal y la miarada perdida de Kion le daba la razón.
-¿Qué ocurrió?- se aventuró a preguntar Dilla.
Kion se tomó su tiempo para procesar lo que había visto.
Después de unos minutos se levantó con dificultad a pesar de que Niho y Tiifu le dijeran que permaneciera en el suelo.
-Hay problemas. Aquí y con Kiara y Kopa-
-¿A qué te refieres?- (Niho)
-Fue un error salir de pridelands. Aún hay tiempo antes de que Kiara lo encuentre- respondía Kion pero nadie entendía.
-Kion- le trató de tranquilizar Tiifu.
El macho de melena rojiza la miró a los ojos antes de responder.
-Habrá guerra- (Kion)
CONTINUARA…
Para que no digan que no los consiento; dos capítulos en una semana jaja
Bueno un cap mucho más largo, espero aguante al menos una semana más porque me tarde bastante escribiéndolo pero que puedo decir… me gustó el resultado.
No sé si este bien decirlo pero ha sido uno de mis caps favoritos, disfrute escribirlo.
Ya saben, dudas y misterios se responderán en el siguiente.
Y hablando de caps favoritos…
La pregunta de hoy es (y espero puedan contestármela xD):
¿Cuál ha sido tu capitulo favorito de esta historia hasta ahora y porque?
Espero que lo haya :(
En fin, nos leemos luego.
#SusComentariosSonMiDroga
