XXXVII

Es una de las pocas personas que se encuentran allí para recibirle. También están su madre y Sae, la vieja simpática del puesto en el Quemador. Sin embargo, las ignora olímpicamente. Corre hacia sus brazos y él entonces la recibe.

Pensó que no querría verla.

Pensó que perdería a Peeta Mellark, su amigo.

Pero por algún motivo, él está allí.

Y si él está allí, nada puede ser particularmente más malo, ¿verdad?