Capitulo 37 ¿Embarazada?

Estaba regresando del hospital o eso creía Bella, hoy había ido con mi madre y Emmett a ver unas oficinas cerca de la sede principal de la Fundación Cullen, entre mi madre y yo le queríamos regalar a Bella un lugar donde ella pudiese montar su propio editorial y que mejor que un piso con oficinas, el lugar no era ni muy grande ni muy pequeño, era perfecto, tres oficinas grandes y un espacio donde se podían colocar cubículos, más la recepción del lugar, estábamos esperando al dueño del lugar para firmar el contrato.

-Señor Cullen el contrato compra-venta esta a su nombre pero el titulo de propiedad saldrá a nombre de la señora Cullen –dijo Jenks el dueño del piso

-Perfecto señor Jenks, este es un regalo para mi esposa –le dije y el asintió –Déjeme decirle que su esposa es afortunada… -¿Qué uso le darán al piso si se puede saber? –pregunto

-Señor Jenks mi esposa es editora y escritora y su sueño es tener su propia editorial y yo se lo pienso cumplir

-¿Escritora? –pregunto -¿Cómo se llama su esposa?

-Isabella Cullen, pero cuando escribió tenia el apellido de soltera, Isabella Swan –dije

-Ya va, señor Cullen ¿Su esposa es la autora de Despertar? –pregunto y yo asentí –Wow pues tiene que presentármela, mi esposa se ha leído el libro como cuatro veces, la verdad hasta yo me lo leí al verla a ella tan emocionada

-Con gusto, si quiere me trae el libro para que ella se lo firme a su esposa –sugerí

-Me parece perfecto, usted avíseme –dijo antes de estrechar mi mano, mientras hablábamos firmamos los papeles compra-venta, mi madre quien estaba conmigo no pronuncio palabra, salimos de la oficina de Jenks

-Bella es famosa –dijo mi madre en el auto, Bella se había antojado de manejar el Aston dejándome a mi el Volvo, siempre cambiábamos de auto

-Para que veas madre, yo soy una "eminencia" en la neurocirugía y mi esposa es más famosa que yo y solo escribió un librucho –dije divertido

-Edward no es ningún librucho, es un Best Seller –aclaro mi madre y yo me reí –Deja que le diga

-Lo que debes decirle es que se prepare para la sorpresa -le dije y ella asintió, estábamos a penas a 11 de septiembre, mi niña como todavía le decía, cumplía en dos días y la lo tenía todo planeado, esta vez sin ayuda de nadie.

13 de septiembre:

Mi esposa dejo dicho como en todos sus cumpleaños que no quería obsequios «obstinada» pensé, pedí permiso en el hospital y como mi jefe es un déspota a regañadientes me lo concedió (nótese el sarcasmo) lleve a la futura oficina de mi esposa una mesa y dos sillas, una botella de champagne y su plato italiano favorito, la lasaña.

Mi esposa vestía una camisa cuello bobo amarrada al cuello con media espalda descubierta y pantalón, todo unido, estilo overol azul, con un cinturón grueso rojo debajo de los senos y zapatos del mismo color, Ang la convenció de vestirse así para la cena de cumpleaños que yo le tenía.

-Feliz cumpleaños mi niña hermosa –le dije y le di un corto beso en los labios

-Gracias nene –me dijo, le tendí el brazo y lo tomo -¿A dónde vamos? –pregunto

-A comer italiano nena –le dije, ella puso caras –¿No pensaras pasar tu cumple en el pent-house? –pregunte y ella sintió

-Siempre y cuando este contigo no me importa donde lo pase

-Gracias mi niña –le dije, conduje hasta el edificio y subimos en el ascensor

-¿Es nuevo este restaurant? –pregunto y yo asentí

-Queda en el piso cinco nena –le dije y ella alzo una ceja, yo me encogí de hombros –Es de un amigo y… no se el le pareció bien ponerlo ahí –mentí y deliberadamente, todo el camino desde la entrada de la oficina a la mesa estaba alumbrado con velas doradas y plateadas.

-Edward –me advirtió Bella

-Feliz cumple –le dije cuando llegamos a la mesa

-¿Qué es esto? –pregunte

-Esto es el futuro Editoriales WhiteLikeASnowSwan –así me había dicho Bella que quería que se llamara su editorial

-¡Edward! –exclamo –Dije nada de regalos

-Bella por favor como me pides eso… ¿a mi? Que hago todo lo que sea por complacerte

-Yo se nene pero dime que por lo menos lo alquilaste –yo negué -¡¿Lo comparaste?! –pregunto un poco alto y yo asentí

-¿Estas enojada? –pregunte de vuelta al ver se que tiro contra el espaldar de la silla y se enfurruño

-No Edward… contigo nunca –me dijo –Es solo que es mucho y yo… yo quería pero no todavía… -se levanto y se sentó encima de mí a horcajadas, con las piernas a cada lado de mi cadera, desde que nos casamos ella estaba más suelta sexualmente conmigo –Eres increíble y la verdad no se que hacer contigo –me dijo antes de besarme

-Mmm creo que tenemos la misma idea –le dije, el camino de velas seguía hasta un sofá-cama que mande a traer, Bella empezó a desabotonar mi camisa mientras me acariciaba el pecho, mis manos subían y bajaban por su espalda con vida propia, mi niña bajo sus besos por mi cuello hasta mi pecho y yo lleve mis manos a sus senos

-¿Podemos? –pregunto y yo asentí, ella se quito el cinturón y soltó el nudo de su blusa, no cargaba brasier

-¿Quieres que me de un infarto? –pregunte y ella negó

-No nene no podría vivir sin ti –me dijo antes de que yo metiera uno de sus pezones en mi boca, la lleve cargada hasta la cama y le termine de quitar la ropa, entre en ella y le embestí con fuerza como ha ella le gusta, eran estocadas fuerte y precisas, al poco tiempo llegamos al orgasmo –Déjame decirte que ya estrenamos mi oficina –dijo divertida después de que se nos acompasaron la respiración yo solo reí, salimos de ahí cerca de la media noche.

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21 de Diciembre:

Mi esposa y yo decidimos que no íbamos a hacer nada ya que ella tenía días sintiéndose mal, dos semanas antes de su cumple tuvo una amigdalitis bastante fuerte, estuvo tomando antibiótico por casi 15 días, esta vez tenía como un empache estomacal, entre todos la convencimos de que se fuera a ver con Garrett y ella a duras penas acepto, su oficina estaba cada vez más amueblada, ella compro las cosas con la asesoría de mi madre y Alice, las paredes eran verdes y azules, con columnas amarillas ya que no consiguió pintura dorada, cada día se parecía más a una editorial que a un piso abandonado.

-Adelante –dije después de que tocaran la puerta de mi consultorio, era Bella que traía una cara de tristeza increíble -¿Qué paso nena? –pregunte corriendo a su lado

-Me sacaron la sangre –dijo con tono de niña regañada

-Mmm mi pobre niña bonita –le dije besándole la bandita de Hello Kitty que tenia en la comisura interior del codo -¿Mejor? –pregunte y ella sintió

-Los resultados me los dan en la tarde –dijo sentándose en mis piernas en el sofá –En el laboratorio no habían banditas ni de piolín ni de silvestre ni de taz manía… estúpida Hello Kitty –agrego con el mismo tono

-Ay nena que cosas tienes –le dije divertido -¿Cómo te sientes a parte de lo obvio? –pregunte

-Hoy no he vomitado ni he sentido mareos… Edward ¿Y si es algo malo? –pregunto

-Nena si quieres te mando a hacer una R.M a ver –le dije y ella negó, las maquinas de Resonancias no le gustaban le daban claustrofobia –Sabes que sea lo que sea cuentas conmigo –le dije

Bella bajo ya que Garrett la llamo a las tres, yo la quería acompañar pero ella dijo que no que me quedara aquí que ella subía de inmediato a penas le dieran el sobre, para abrirlo juntos

-Ábrelo –me dijo tendiéndome el sobre –No yo lo abro –me lo quito –No, no, no mejor tu –dijo entregándomelo otra vez

-¿Los dos? –pregunte y ella asintió ese nerviosismo era normal estaba asustada, ella creía lo peor y yo bueno esperaba la noticia sin expectativas, fuera lo que fuera la iba a apoyar al 100% e iba a dar hasta lo que no tengo para que se sintiese bien del todo, Garrett le mando a hacer un perfil 20, leí las hojas con detenimiento, tenia una leve anemia, un poco alta la azúcar y lo demás entre los valores normales, en la siguiente hoja me lleve las manos a la boca, decía:

Isabella Cullen

26 años

Resultado prueba de Embarazo: Positivo

-Yo sabía me voy a morir ¿cierto? –dijo con las manos en la cara, estaba acostada en el sofá –Edward habla –me dijo -¡Por Dios Habla! –dijo más duro, me senté a su lado y la abracé

-Bella esto es wow

-¿Cómo que wow, Edward estas loco? –pregunto

-Por ustedes –le dije y ella alzo una ceja, le tendí el papel y ella lo leyó varias veces

-¿Pero como, si yo…? –dejo la pregunta abierta –Esto debe ser un error… el efecto no pudo pasar tan rápido… llama a Garrett a ver que te dice –pidió y así lo hice

-Felicitaciones padre –me dijo a penas su secretaría le dijo que era yo

-Gracias… este… Garrett Bella quiere saber ¿Cómo? –le dije

-Edward me imagino que ustedes practican bastante –dijo divertido

-Ponlo en altavoz –pidió Bella y así lo hice

-Garrett estas en altavoz –le informe

-Hola Bella –dijo este divertido

-Hola… -dijo nerviosa -Garrett yo me tome la pastilla hasta antes de enfermarme como es posible a penas han pasado tres meses –dijo

-Bueno Bella la verdad, los antibióticos debilitan la eficacia del anticonceptivo y como ya no lo seguiste tomando

-¿Pero… pero… eso es normal? –pregunto, yo estaba callado observándola, ella hacia caras

-Si Bella los antibióticos que te mande eran muy fuertes ya que tú te querías reponer de inmediato para seguir trabajando… así que disfruta de tu embarazo y ya te remito a Irina… Felicidades padres –acoto y colgó

-Wow –dijo y se acostó de nuevo en el sofá

-¿Bella cuando pensabas decirme lo de las pastillas? –le dije y ella se tapo la cara

-Maldición –murmuro un poco alto

-¿Por que? –pregunte –No es que me moleste ni nada… más bien me encanta la noticia pero yo creo que debí saber –le aclare

-Yo se pero como pensé que después de dos años de pastillas y como Irina me dijo que el efecto pasaba como en seis o más meses, yo creí que así era… pero no conté con lo de los antibióticos sino no las suspendo te lo juro –me dijo y yo me reí

-Nena no te estoy regañando ni nada por el estilo –le dije ella alzo una ceja –Era solo curiosidad… a demás llega en buen momento… porque déjame decirte que yo quiero seis hijos y si le calculamos dos años entre cada uno empezamos bien

-¿Seis… tu acaso estas loco o te crees millonario? –pregunto alarmada

-Millonario soy nena –le dije –Y loco estoy, por ti… por ustedes –le aclare y ella sonrió

-¿Incondicional? –pregunto

-Incondicional, no nena, de ahora en adelante hay condiciones –le dije y ella se le borro la sonrisa de la cara –Uno: se me va a cuidar más señora Cullen; Dos: la voy a amar más y más mientras nuestro bebe crezca dentro de ti y más aún cuando nazca; Tres: tu se lo dices a mi familia, yo –me señale -Me lavo las manos y cuatro: te voy a cuidar… los voy a cuidar más que a mi propia vida

-Esas condiciones me fascinan –me dijo antes de alzarse para besarme –Te amo, te amamos

-Te amo a ti y a ella porque se que será una ella

-No será un el… un el como tu con el cabello despeinado y todo –me dijo

-¡Oye! Yo me peino… a veces… -le dije divertido antes de besarla con amor… mucho amor

-Si señor "hoy no me peino mañana tampoco" –dijo poniendo la voz gruesa

-¿Te burlas de mí? –pregunte y ella asintió

-Si ¿Y que?, ¿Qué vas a hacer al respecto? –me reto, mi niña me reto

-Ya veras –le dije acostándola en el sofá con mi cuerpo encima para besarla

-Uy que susto –dijo divertida y yo negué, mi niña esta loca, no le dije más nada, le desgarre la camisa y ella ahogo un grito, su cara pasó del susto a la de deseo