Los personajes de Harry Potter no me pertenecen. Sólo los OC.
Espero que disfruten este capítulo y por fin se decidan a dejar algún review :)
Las cosas en el mundo muggle estan algo complicadas y por lo tanto puede que tarde en publicar el siguiente capítulo.
Cuando Harry, Charles y Richard regresaron a la sala común, luego de un desvío por las cocinas propuesto por Richard para conseguir un buen chocolate caliente, encontraron que los gemelos estaban en algo privado y lejos de la multitud, por lo que decidieron seguir su camino y notaron que Ron se había dado por vencido e inventaba su horóscopo mensual, cada vez con más incidentes fastos y Neville le siguió el ejemplo con el desapruebo de Hermione, así que optaron por seguir su camino a la habitación de los chicos.
Hermione por fin había terminado su búsqueda en la biblioteca y habían fundado la PEDO y trataba de convencer a Ron y Neville de unírseles. Por suerte para ellos, que no sabían que responder, una lechuza llegó con un mensaje para Neville quien supo que era de su padrino. Era corto y decía que iba a salir de su escondite para ir al norte, pues había escuchado rumores ("¿Cómo si esta en un escondite, ¿no?" interrumpió Ron) y que él debía hablar con Dumbledore la próxima vez que su cicatriz le doliera. Neville se sentía algo frustrado con la respuesta que había tardado tanto, pues sentía que sólo estaba poniendo en peligro la vida del hombre al que le había tomado afecto en el verano si venía al norte. Ofuscado dejó la sala común y se fue a acostar.
Neville estuvo despierto oculto tras las cortinas de su cama y oyó cuando Ron entró a la habitación, pero el fingió estar dormido. La habitación había quedado en silencio y si Neville no hubiese estado tan preocupado habría notado que no era el único que estaba despierto. Harry Potter en su cama había tardado en dormirse. No podía hacerlo, temía que si lo hacía vería una y otra vez a la araña torturada y que esa araña era uno de sus padres. Pero algo le daba esperanzas de no pensar en eso. Oculto bajo sus sábanas y a la luz de su varita, Harry devoraba un libro de pociones.
Neville decidió escribirle una nota a Arneb diciendo que no era nada y que todo estaba bien. Se levantó temprano y bajó a la sala común donde Harry, bajo su capa de invisibilidad, esperaba que Neville se marchara para seguirle. Neville tomó rumbo a la lechucería y Harry a las cocinas. En la lechucería Neville resbaló con los desperdicios de las lechuzas y cuando por fin consiguió una estaba necesitando un cambio de ropas. Hermione le regañó por escribir esa mentira, pero increíblemente le hizo caso a Ron y no dijo nada más, Neville estaba muy preocupado de que por su culpa atraparan a White.
Pasaron un par de semanas y Neville se la pasaba más ansioso que nunca, pero no por White, quien solo le preocupaba en las mañanas cuando llegaban las lechuzas o tarde en la noche cuando se iba a dormir. No, lo que le preocupaban eran las clases, que cada vez eran más complicadas. Él estaba muy bien en herbología, pero en las demás siempre estaba algo rezagado y deseaba que pociones no fuera obligatoria. Pero estaba orgulloso que estaba mejorando en defensa contra las artes oscuras.
Otro que estaba solamente concentrado en sus clases era Harry. Richard siempre lo estaba y Charles era muy pendenciero. Había descubierto que era increíblemente bueno para transfiguraciones y por el momento era el primero en esa clase, dejando atrás a la favorita de la profesora: Hermione. Y aunque le gustaba merodear y de vez en cuando usar algún producto de los gemelos, en general sus notas habían subido mucho en comparación con los años pasados. Harry no estaba al mismo nivel que sus dos amigos en transfiguraciones, pero tampoco estaba tan atrás en las demás materias. No lo estaba notando pero sus clases extras en pociones estaban dando frutos en el salón de clases.
Aquellas par de semanas había usado todo el tiempo que antes hubiese empleado para Quidditch en ir a la oficina de Snape y estudiar, hacer y tratar de ayudarle con un nuevo brebaje. Y aunque prácticamente era un acto de masoquismo, pues Snape era el mismo de siempre murmurando que lo hacía todo mal y amenazándole con barriles llenos de sapos para destripar, Harry sentía que merecía la pena si ayudaba de esa manera a sus padres. Snape estaba satisfecho con el progreso de Harry. Aunque en un principio ciertamente lo que le había puesto a hacer eran cosas básicas, el chico mostraba potencial y sin el bendito Quidditch de por medio, Harry le podía dedicar mucho de su tiempo. Claro que él no le diría nada, demasiados elogios podrían hacer que se inflara como el necio de su padre.
En la mañana aquel día Harry recibió una carta de Leslie. Ella estaba bien y trabajando con su proceso "secreto", habían decidido no decir por escrito lo que planeaban con la animagia, pero que aun tenía problemas entre la derecha y la izquierda. También estaba muy feliz pues había hecho mucho dinero con las fotos de la mundial, Neville y Krum.
- El día que Leslie pueda reconocer cual es su mano derecha yo abrazaré a Snape – dijo Charles camino al salón de clases de defensa contra las artes oscuras – Y hablando del rey del inframundo, ¿Cómo le has hecho para hacer la poción de ayer? Yo estaba pasando un trabajo increíble y la tuya salió perfecta.
- No lo era – dijo Harry – ¿No viste su cara cuando la fue a ver?
- Nah, eso es porque no quería decir que la hiciste bien – reconoció Richard
- ¿Es eso lo que has estado haciendo en la biblioteca? – preguntó Charles – ¿Estudiando pociones? – dijo con un tono aun más incrédulo
- Estoy estudiando de todo un poco para ser medimago. Debo sacar muy buenos TIMOS…
- ¡Rayos, ya suenas como la gansa! Estoy comenzando a pensar que Snape te puso bajo un Imperius – dijo ya sentándose en su silla
- No te preocupes Harry – dijo Richard – yo también estudio mucho. –
No dijo más porque el profesor entró y les advirtió que les pondría a resistir la maldición Imperius. Mientras Hermione reclamaba que era ilegal y Moody le invitaba a salir del salón de clases, Richard le dijo a Harry en un susurro "si Snape te tiene bajo un Imperius al menos podrás aprender como quitártelo". Charles ahogó una risita. Aquel comentario era digno de Charles, pero Richard le había tomado un amargo resentimiento a Snape desde que divulgó que su padre era un hombre lobo y Harry solo se resignó. Sus dos amigos definitivamente no entenderían que estuviera yendo voluntariamente a las mazmorras.
Uno por uno fueron llamados mientras el profesor les imponía la maldición. Neville hizo actos de gimnasia que jamás hubiese podido hacer por sus propios méritos y cuando Harry fue llamado antes que los otros dos, sus amigos les desearon suerte. Se sentía bien bajo la maldición, pero cuando el profesor le ordenó brincar sobre el escritorio algo en él se opuso, lo que provocó que terminara con las rodillas fracturadas al intentar brincar al mismo tiempo que no. Al final de clases Harry podía salir de la maldición e increíblemente Neville había tenido un buen progreso. Ron parecía estar teniendo más dificultad.
Tenían mucho trabajo y cuando McGonagall les recodó que pronto tendrían TIMOS y Dean se quejó, ella elogió que el joven Black había logrado convertir su erizo en alfilerero en el primer intento mientras que el de él aun se trataba de volver un ovillo cuando le acercaban un alfiler. Charles estaba muy orgulloso y le sacó la lengua, a espaldas de la profesora, a Hermione, quien tenía un perfecto alfilerero, aunque no había sido la primera en clases.
Y eso fue solo el principio. Todos los profesores, inclusive el profesor Binns y Hagrid les estaban dejando más tareas, aunque la de Snape la tomaron muy en serio cuando les amenazó con envenenarlos a todos para Navidad, mirando decididamente a Charles. Aquel día cuando Hagrid puso en su lugar a Malfoy recordándole su breve tiempo como hurón todos los de Gryffindor estaban de buen humor, y aun más cuando vieron un cartel que avisaba sobre la llegada de los estudiantes de las otras escuelas.
- Genial, ese día hay pociones y Snape no podrá envenenarnos a todos – dijo muy esperanzado Neville.
La semana pasó volando entre rumores y extensas charlas entre los estudiante sobre el evento. La mañana del 30 Ron trató de conseguir información sobre lo que los gemelos tramaban pero estos le mandaron a volar.
- Ni a nosotros nos quieren cerca – dijo Charles sirviéndose más tocino
- Pero yo soy su hermano – replicó Ron
- Y uno muy necio – replicó George mientras Fred trataba de convencer a Hermione de ir a las cocinas y conocer los elfos
- Eso es cierto – dijo Richard- a ellos les gusta…
Ella había conseguido que muchos le dieron los dos Sickles, pero era más para salir de ella que de otra cosa. Ahora más que nunca parecía una gansa enfurecida tras los demás. Sólo una lechuza que le trajo un mensaje de White aquella mañana pudo interrumpirla. Según lo que decía, él estaba cerca y bien escondido y que Neville era un mal mentiroso. El resto del día pasó rápido e inclusive pociones no fue tan mal, fuera de que McGonagall ordenó a Neville a no revelar su inhabilidad con cierto hechizo simple a los invitados.
A las seis estaban todos en filas en las afueras del castillo luego de que Ron arreglara su sombrero y Parvati se quitara una mariposa de su cabello. Justo a las seis hicieron su llegada los de Beauxbatons llegaron en un enorme carruaje y poco después un enorme barco surgió de las profundidades del lago. Lo más increíble era que Viktor Krum era uno de los estudiantes de Durmstrang. "Oh, Leslie va a morir de envidia" dijo Charles mirando sin dificultad sobre los chicos delante de él.
Lamentablemente para los chicos de Gryffindor, los de Durmstrang se sentaron en la mesa de Slytherin y los de Beauxbatons en la de Ravenclaw. Dumbledore dio la bienvenida y todos comenzaron a comer. Los elfos domésticos se la habían lucido con la comida e inclusive habían platos extranjeros. En cierto momento de la cena una de las chicas de Beauxbatons se acercó por un plato de Bouillabaise y Ron se quedó atónito. Neville logró pasarle el plato y Ron aseguraba que ella era una Veela mientras Hermione lo negaba.
- Te digo, ella no es normal. – decía mientras trataba de tener una mejor visión de ella – no las hacen así en Hogwarts
- Te equivocas – dijo Harry y Charles asentía vehemente. Harry miraba a Ginny quien hablaba con alguien de su curso y Charles miraba a Cho Chang en la mesa de Ravenclaw
Hermione señaló la llegada de Ludo Bagman y Barty Crouch y después de los postres Dumbledore se levantó y comenzó a hablar obteniendo las miradas de todos los presentes. Primero introdujo a los señores que habían llegado de último y aclaró que ellos, junto a los tres directores servirían de jurado. Luego procedió a pedirle a Filch un cofre, que parecía muy antiguo y decorado con joyas. Y mientras Dumbledore explicaba que habrían tres pruebas a lo largo del año y lo que se evaluaría, el público parecía haber dejado de respirar.
Entonces Dumbledore presentó el Cáliz de fuego, quien elegiría a los tres campeones, uno de cada escuela. Estaría en la entrada y tendrían 24 horas para poner sus nombres y habría una línea de edad que no podrían pasar los menores de 17. Pero él también les advirtió que no se inscribieran sin pensarlo, pues ser elegido era un contrato y no podrían echarse para atrás luego de ser elegidos campeones de su escuela. Dicho esto los mandó a dormir.
En la salida el grupo de Durmstrang se sorprendió al ver al niño que vivió cara a cara hasta que Moody apareció y los echó. A la mañana siguiente los chicos del cuarto año bajaron a desayunar temprano y encontraron una muchedumbre alrededor del cáliz. Neville opinó que si él hubiese puesto su nombre lo haría en la noche cuando nadie lo viera. Pero los gemelos no eran de esa opinión y luego de tomar una gota de poción envejecedora intentaron pasar la línea pero esta los rechazó otorgándoles unas barbas blancas.
Mientras los gemelos y Jordan Lee iban a la enfermería riéndose, los demás fueron a desayunar mientras hablaban de los candidatos de Hogwarts. Para felicidad de la mesa, Angelina había puesto su nombre. Ya después del desayuno Neville, Ron y Hermione decidieron visitar a Hagrid mientras los otros tres se fueron a vigilar el cáliz. En lo que esperaban a que Hermione fuera por las insignias de la PEDO, Neville le avisó a Ron sobre su "amiga" de Beauxbatons.
Los estudiantes de Beauxbatons pusieron sus nombres en el cáliz y ya se habían marchado cuando Hermione regresó. Camino a la cabaña de Hagrid vieron donde se estaban quedando: en el carruaje-casa cerca de la cabaña. Cuando Hagrid los recibió, regañándoles por no haberlo ido a visitar antes, les dejó boquiabiertos por llevar puesto su horrendo traje y tratado de peinar su enmarañado cabello. Hermione dirigió la conversación a los escrebutos. Pasaron el resto del día con él, evitando su comida y hablando de las posibles pruebas. Hagrid se negó a entrar a la PEDO pues creía que iba en contra de la naturaleza de los elfos domésticos.
Cuando iban a regresar al castillo Hagrid se puso colonia, que olía terrible, y para quitársela salió afuera. Pero entonces los chicos descubrieron el porqué de su extraño comportamiento: Madam Maxime. Si bien él les había dicho que iba con ellos, se olvidó totalmente de su existencia y los dejó sin decir media palabra para irse con la enorme mujer. Los chicos cerraron la cabaña y en su camino de regreso vieron al grupo de Durmstrang y entraron al castillo detrás de ellos.
El comedor ya estaba lleno y el cáliz frente a la silla vacía de Dumbledore. Fred y George parecían haber tomado bien el hecho que no podían entrar y esperaban que Angelina fuera la campeona de Hogwarts. El único que parecía estar comiendo con entusiasmo en el segundo día de banquetes era Charles. Richard estaba picoteando su comida y Harry parecía estar en la luna mientras chupaba una cuchara vacía y veía hacia la nada. Neville no tenía muchos ánimos de comer, como casi el resto y cuando por fin Dumbledore se levantó a hablar reinó un silencio expectante en el gran comedor.
Dumbledore avisó que pronto el cáliz haría una decisión y quienes fueran llamados debían pasar a una sala detrás de la mesa de los profesores. Entonces él apagó las luces, excepto aquellas dentro de las calabazas reinando la luz blanco-azulada del cáliz. De repente las llamas se volvieron rojas y una lengua de fuego expulsó un papel que resultó ser el nombre del campeón de Durmstrang: Viktor Krum. Muchos aplausos y luego el cáliz se volvió una vez más para dejar saber el campeón de Beauxbatons: Fleur Delacour. Ron estaba aplaudiendo y no notó como las demás chicas de aquella escuela lloraban desconsoladamente.
Finalmente era el momento de la verdad y por tercera vez el cáliz se puso rojo y el tercer nombre salió: Cedric Diggory. Ron se quejó en voz alta pero sólo Neville lo escuchó, pues todos los de Hufflepuff estaban parados y aplaudiendo tan alto que tomó mucho más tiempo que los anteriores para que se calmaran. Dumbledore entonces comenzó a hablar sobre el soporte de los demás a su campeón cuando se detuvo y todos podían ver el por qué. El cáliz se había puesto rojo nuevamente y expulsó un nuevo papel que Dumbledore tomó. Pasó un tiempo antes de aclarara su garganta y dijera "Neville Longbotton".
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