Vi que se acercaba Danila, por lo que fui en su encuentro.
- Tienes cosas interesantes en tu habitación - me dijo con una sonrisa
- Sabía que encontrarías mi copia del Kamasutra - le dije moviendo la cabeza
- Jajaja - dijo sin poder evitar reírse - sólo tomé la pulsera
- Gracias - le dije, estiré mi mano para recibirla, pero él la abrochó en mi muñeca
Nada más la pulsera rozó mi piel me sentí mejor, aún notaba el cansancio, pero al menos el mareo había pasado.
- Cuídate y tomate la noche con calma - me dijo alejándose
Volví donde estaban los demás, Adrian me miraba con cara extraña
- Me dijiste que estabas bien - me dijo al notar que llevaba la pulsera
- Sólo estoy cansada - dije sincera
- Por mentirme tendrás que bailar conmigo - me dijo Adrian tomándome de la mano
- Estás loco? - le dije intentando soltarme, pero me aferraba con fuerza
- Sólo es un baile Sev, los amigos bailan - me dijo llevándome al centro de la pista
Había unas cuantas personas bailando, era un baile lento, olvidé que todos podían descubrir nuestra relación, aparte dos amigos perfectamente podían bailar, como bien había dicho Adrian, por lo que puse la mejor de mis sonrisas, puse una mano en su hombro, con la otra aferré la de él, y nos unimos a aquellos que ya estaban danzando en medio del salón.
- Que es lo que tienes? - me preguntó mientras bailábamos
- No quiero preocuparte por nada - le dije desviando la mirada de sus hipnóticos ojos verdes
- Te has sentido enferma? - me dijo mientras me hacía dar una vuelta
- Mareada para ser precisos - le dije aferrándolo por los hombros
- Algo más? - quiso saber mirándome a los ojos
- Estoy cansada, mareada, a veces a punto de desmayarme - le dije, me moría por abrazarlo
- No será que... - lo vi tragar saliva pesadamente - que estás... - me miró el estomago
- Estás loco! - le dije medio gritando, algunas personas nos miraron, dejamos de bailar
- Es una posibilidad - me dijo nervioso
- Adrian - le dije tomando su cara entre mis manos - estoy así porque le di energía a Izz, mi cuerpo aún no se acostumbra a ello, no es por otras razones, no te preocupes por cosas que no son
Le miré intensamente, él tomó mis manos y las besó, en ese momento perfectamente podría haberlo abrazado por pura ternura que me dio al ver su cara por la posibilidad que se le había pasado por la cabeza, de pronto caí en la realidad del baile y me alejé un paso
- Más tarde podremos hablar de esto - le dije
- No puedo esperar a que sea la hora - me dijo
Fui a sentarme junto a Izz
- Eso ha sido muy obvio? - le pregunté poniendo mis manos en la cara
- Cualquiera que lo hubiese visto habría pensado que te había ofrecido alguna propuesta indecente - me dijo ella riendo
- No pude evitarlo, su ocurrencia fue más poderosa que el sentido común - le dije suspirando
- Como sea, al menos no se vio muy en plan romántico - me tranquilizó Izz
- Pienso lo contrario - dijo Lissa que estaba cerca - creo que hasta salieron chispas
- No estás ayudando - le dijo Izz con una mirada significativa
- Iré a bailar con él, quizás pueda desviar la atención - dijo Lissa
- Gracias - le dije con una sonrisa sincera
Vi como Lissa se iba con Adrian a la pista de baile, ya estaba harta de toda la cena real, y los pies me dolían, y aún faltaba para la media noche
- Esta ha sido la espera de Año Nuevo más tediosa de la historia - le dije a Izz y Rose que estaban a mi lado
- Ni que lo digas, yo pretendía pasarla mirando tv y comiendo chatarra - dijo Rose con anhelo
- Todos mis años nuevo son parecidos a este - dijo Izz - este año ha sido mejor porque estoy con ustedes
- Me haces sentir mal, sabes? - le dije dándole un pequeño golpe en el brazo - me haces ser una mala amiga
- Eso es verdad Sev, eres una mala persona - bromeo Rose
- No me quejaré más - le dije a Izz y le di un abrazo
(*)
Empezaron con la cuenta regresiva para Año Nuevo, todos tomaron copas de champagne para el brindis de celebración, en coro contaron "diez"... "nueve"... "ocho"... se sentía la emoción en el aire... "tres"... "dos"... "uno"
- FELIZ AÑO NUEVO! - se escuchó un grito generalizado
Di abrazos a más personas de las que había abrazado en toda la vida, aunque en su mayoría me fijé que alejaban sus cuellos de forma bastante obvia, como fuese, menos mal que solo fueron unos minutos, le di un gran abrazo a Izz, Lissa y Rose, luego me acerqué a Adrian, era una oportunidad para tenerlo bien cerca de mi
- Feliz Año Nuevo - me dijo al oído
- Crees que podríamos hacerlo más feliz más tarde? - le pregunté dándole un discreto beso en el cuello
- Si quieres nos vamos ya mismo - me dijo apretando mi mano
Hubiese podido salir con Adrian corriendo de esa fiesta en ese preciso momento, sin embargo unos guardianes del séquito real se acercaron donde estábamos
- Lord Ivashkov - le dijo dirigiéndonos a Adrian - la Reina requiere de su presencia, igual que de usted - le dijo mirando a Izz - Lady Ivashkov y de la Princesa Dragomir
Nos miramos todos sin entender, mientras el guardián esperaba a que lo acompañaran, por ello nos quedamos solas con Rose. En eso vimos que se acercaba Aiden
- Justo debo ir a... alguna parte - dijo Rose escapando
- Maldita - le dije a Rose - sabes que viene por una de las dos
- Al menos yo puedo correr con tacones - me dijo ella riendo y caminando en otra dirección
- Tendré que practicar - le dije levantándome
- Señorita Astakhov - dijo Aiden llegando a mi lado - me concedería este baile?
Miré a mi alrededor, no había quien me salvase, esperaba hasta que entrase un Strigoi por la puerta, lo que fuese, pero nada pasó, maldije al mundo por ser de esa manera
- Claro - le dije con una sonrisa, al menos serviría para mantener las apariencias
Me fui a la pista con Aiden, el sólo hecho de que fuese un Dashkov hacía que no me gustara, eran una familia en la cual todos estaban retorcidos por la búsqueda de poder y escalar al trono.
- No puedo creer que te hayan dejado sola - me dijo mientras bailábamos
- No me molesta estar sola de vez en cuando - le dije intentando no sonar demasiado dura
- Veo que te ha molestado mi invitación - me dijo con una sonrisa
- Creo que te has fijado en nosotras por ser Dhampir, no vas a conseguir nada más allá de este baile - le dije sincera
- Es más por sus cualidades más ocultas - me dijo dejando de bailar
- A que te refieres? - un escalofrío recorrió mi espalda
Me miró intensamente por unos segundo, me fijé en su apariencia, tenía el pelo color marrón y rizado, le llegaba un poco más abajo de las orejas y lo llevaba hacia atrás, aunque unos risos le caían por aquí y por allá, sus ojos eran de un color miel bastante lindos para ser un color común, su boca tenía una sonrisa torcida, me seguía mirando sin pestañear, me puse nerviosa
- Pretendes ocupar la compulsión conmigo? - le dije retrocediendo un paso
- Es algo mejor que eso
Me quedé mirándole impactada, había hablado directo en mi cabeza, estaba segura de que no había movido los labios
- Cómo has hecho eso? acaso eres un usuario del espíritu? - le dije sin comprender del todo
- Espíritu? no, no es eso - rio al ver mi cara - sólo es algo que puedo hacer
- Y que magia practicas? - quise saber
- Magia de tierra - me sonrió - debes saber más que yo que la magia puede ser muy extraña a veces
Aún me miraba fijamente, sus palabras se escucharon en mi cabeza, y el mareo que la pulsera me había aliviado regresó
- Deja de hacer eso - le dije aferrándome a su hombro
- Quiero que sepas que no eres la única con magia extraña - dijo otra vez en mi mente, mirándome
- Te dije que te detengas - separé mis ojos de los de él
- Debes de mirarme para que pueda hablarte en la mente - me dijo tomándome de la cintura y empezando a bailar otra vez
- Pues tu voz me molesta ahora - le dije deteniéndome - debo irme
Intenté alejarme, pero me retuvo de la muñeca, tiré mi brazo con fuerza para soltarme, lamentablemente él no me soltó y la pulsera que llevaba se rompió y cayó al piso... Inmediatamente el mareo volvió y con mayor intensidad, me tropecé con mis propios pies, Aiden me sostuvo de un brazo
- Estás bien? - me dijo preocupado, su cara no me convencía
- Aléjate de mí si es que no quieres que quiebre todos y cada uno de los huesos de tu cuerpo - le dije con voz amenazante, me agaché para recoger la pulsera
- Quiero que hablemos - me dijo levantando las manos
- Déjame en paz - le dije levantándome con dificultad y caminando a una de las salidas - si me sigues prometo hacerte daño - le amenacé
No habíamos llamado la atención de los demás debido a que había un gran alboroto donde estaban bailando, logré llegar al corredor sin caerme al pasillo, puse una mano en la pared para afirmarme, esperaba que el mundo dejase de girar si hacía eso
- Qué quería ese tipo Dashkov? - era Danila que había llegado a mi lado
- Es un tipo raro - le dije apoyando mi cuerpo en la pared - me habló en la mente, pero no es un usuario del espíritu
- En serio hizo eso? - dijo Danila impresionado
- Si, cuando me habló… sentí el mareo otra vez... crees que… su magia… afecta a la de la pulsera? - le dije aventurando una posible explicación
- Puede ser... pero - me miró los brazos - por qué no la llevas puesta?
Estiré una de mis manos hacía él y la abrí, le mostré la pulsera que se había roto
- Fue... un accidente... pero en un muy... mal momento - le dije medio jadeando a punto de caer por la pared
- Debes ir a descansar - me dijo Danila
- Caeré... aquí... mismo - le dije estirando mis brazos hacia él
Danila me aferró entre sus brazos y me sostuvo, una serie de puntos negros se estaban apoderando de mi visión, las piernas me flaquearon
- No tengo... fuerzas - le dije con un hilo de voz
- Estarás mejor - me dijo seguro
En ese momento me tomó en brazos, vi que Rose se acercaba
- Qué ha pasado? - dijo extrañada
- Larga historia - dijo Danila - debo llevar a Sev a descansar - explicó - podrías decirle a los demás? La llevaré a su habitación
- Claro - dijo Rose sin comprender del todo
- Diles que estaré bien - dije juntando la fuerza que me quedaba para hablar - no dejes que… se pierdan la fiesta… por esto - le di una mirada significativa
Esperaba que Rose comprendiese que no quería que me molestaran ni que Adrian se preocupara, al parecer parte de ello entendió porque asintió con la cabeza. Sin cruzar más palabras Danila me llevó en brazos hasta mi habitación
